9.7.04

Su Biografia


Gilles Kepel: "el islamismo ha agotado su atractivo"

Gilles Kepel es un investigador francés, experto en el análisis del islamismo político que sostiene en su obra más reciente la polémica teoría que el declive del islamismo como fuerza política se inicia a mediados de los noventa y hoy resulta imparable.

Gilles Kepel, uno de los más importantes especialistas actuales sobre temas de Oriente Medio, es profesor del Institut d'Études Politiques de París y autor de libros como:
- Al Oeste de Alá (también publicado por Paidós)
- Jihad. Expansion et déclin de l'islamisme o Chronique d'une guerre d'Orient.

Estudioso de sus orígenes más inmediatos, de la emergencia a fines de los años setenta del movimiento político al que impropiamente se denominó "integrismo islámico" y que culminó con el asesinato de Sadat en 1981, publicó "Faraón y Profeta", donde mostraba cómo, tras la crisis del nacionalismo árabe, surgió como alternativa esta utopía religiosa que prendió fuerte en una generación hija de la explosión demográfica, de la urbanización masiva, de la liberalización económica y de los ajustes estructurales, en plena ruptura con la generación de sus mayores.

La yihad. Expansión y declive del islamismo culmina esta introspección en el mundo del islam político con un balance de la evolución del movimiento en el último cuarto de siglo.
Kepel habla de declive como final de un ciclo histórico. Esto no significa que el islamismo deje de existir, pero sus bases han cambiado completamente. La joven generación de este nuevo siglo está marcada por el fin de la transición demográfica: vive en una familia nuclear condicionada fuertemente por las estrecheces de la vida urbana y la diferencia cultural con la generación de sus padres no resulta tan grande como la de éstos con los suyos.

Sostiene que los movimientos islámicos han sido socialmente ambiguos y que el islamismo ya no cohesiona a la juventud pobre urbana con la burguesía religiosa bajo la dirección de los intelectuales islámicos.
El autor insiste en develar el entramado social que convierte al islamismo en un triunfante mesianismo en algunos casos y en otros, lo transforma en un populismo en declive.

Explica que la razón hay que encontrarla en la ambiguedad de un discurso que enmascara su débil contenido social.
Quienes dirigen este movimiento intentan conciliar los intereses de dos grupos sociales bien distintos: los hijos del agobio por un lado, la juventud urbana pobre de los cordones de las grandes ciudades y una burguesía piadosa por otro. Cuando lo consigue nos encontramos con revoluciones victoriosas como la iraní. Cuando no, como en el caso argelino, termina en una terrible descomposición social.

Gilles Kepel observa el momento de cambio que viven hoy determinadas sociedades islámicas, rejuvenecidas en sus elites dirigentes, confrontadas a la necesidad de integrar a los grupos sociales desfavorecidos que constituyeron históricamente la clientela natural de los movimientos islamistas.

La democracia musulmana puede ser la vía para esa integración. Pero, si esas elites "se contentan con sacar un beneficio inmediato y egoísta del declive actual del islamismo, sin implicarse en su reforma, el mundo musulmán se verá enfrentado, a corto plazo, con nuevas explosiones, tanto si su lenguaje es islamista como étnico, racial, confesional o populista."

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