23.10.06

Un Islam enfrentado con los valores europeos


Cada vez más personas de tendencias políticas mayoritarias argumentan que el islam no puede reconciliarse con los valores europeos"

En la británica Windsor, el ataque de un grupo de jóvenes musulmanes a una mujer blanca y a su hija adolescente provocó un nuevo estallido de violencia que está cuestionando la presencia de la Reina en su residencia de la localidad. En Dinamarca, el gobierno ya vuelve a intentar tranquilizar a los embajadores musulmanes después de que la televisión del país mostrara unas nuevas caricaturas de Mahoma elaboradas por un grupo antiinmigrantes. En Teherán ya están atacando la embajada danesa en respuesta. En el aeropuerto de Minneapolis, taxistas musulmanes se niegan a llevar a pasajeros que porten alcohol. En Australia, otra adolescente anuncia a su padre musulmán que desea convertirse al cristianismo y la escena termina con un baño de sangre en la familia. Todo ello en los últimos e inmediatos días, entre otros muchos incidentes en todo el mundo. En Nueva York, el tradicionalmente tolerante e izquierdista New York Times constataba ayer cómo posiciones históricas de ‘ultraderecha’ ya son compartidas por políticos y ciudadanos moderados del centro y la izquierda europea.

Límites para la tolerancia

Recorriendo los constantes incidentes en los que los musulmanes se ven envueltos, y cómo cada vez se extiende más el rechazo hacia esa comunidad en cada vez más amplios sectores del arco político europeo, siempre en dirección hacia la izquierda, los articulistas, tras referir los temores del joven de Amberes, constataban: “Su preocupación es compartida por centristas en toda Europa, furiosos con los ataques terroristas en el nombre de la religión en un continente que la ha abandonado ampliamente, (un continente) inquieto con que cualquier crítica al islam o a la inmigración musulmana provoque amenazas de violencia”.

“Durante muchos años, quienes levantaban sus voces pertenecían en su mayor parte a la extrema derecha. Ahora, quienes son vistos normalmente como moderados -tanto la gente de a pie como los políticos- se están preguntando si los una vez incuestionables valores de la tolerancia y el multiculturalismo deberían tener límites”, continúa el largo reportaje del diario ‘progresista’ neoyorquino.

Y es precisamente alguien que se autocalifica como ‘progresista’ quien apuntala esta impresión.

Ultraderecha projudía, izquierda antiislámica

Afirma Joost Lagendik, un parlamentario holandés de la Izquierda Verde: “Un montón de gente progresista -no estamos hablando sobre nacionalistas o sobre la extrema derecha- está diciendo: ‘Ahora tenemos esta religión, que juega un papel y que amenaza nuestras suposiciones sobre lo que aprendimos en los 60 y en los 70”. “Ahora los europeos están discutiendo los límites de la tolerancia, la derecha con creciente estridencia; la izquierda con ansiedad”, sentencia el New York Times.

El reportaje se realiza desde Amberes, en el entorno donde, a pesar del vacío político que se hizo sobre él, ha experimentado un muy destacado avance electoral el Vlaams Belang, calificado habitualmente de extrema derecha nacionalista y antiimigración, en especial, la musulmana, pero que no dudó en solicitar -y conseguir- el apoyo de la comunidad judía frente a lo que considera un riesgo común.

El propio diario Haaretz, referencia progresista en Israel, informaba de que muy probablemente los 4.000 judíos ultraortodoxos de Amberes más una parte muy significativa de los judíos más moderados habrían apoyado a un partido de una posición política que, antes de las graves tensiones y distorsiones que está generando la comunidad musulmana en Europa, habría sido, probablemente, antijudío.

Taxistas islámicos

En Windsor, el ataque de un grupo de musulmanes de una central lechera islámica a una mujer blanca y a su hija adolescente quienes, precisamente, iban a protestar contra un ataque anterior realizado por los mismos sujetos, provocaba la semana pasada varios días de violencia que concluyeron con el lanzamiento de un cóctel molotov a la lechería-centro cultural musulmán de donde partieron los agresores con horcas, tuberías y otras armas. La tensión entre las comunidades es tan grave que la Reina de Inglaterra se plantea no acudir a su residencia de la localidad, apuntaba el Sun, sensacionalista pero habitualmente bien informado sobre asuntos de la realeza británica.

Y mientras en Dinamarca intentan apagar otro nuevo estallido de violencia en relación con unas nuevas viñetas sobre Mahoma aparecidas en la televisión, en lo que, básicamente, es un desesperado intento por que la industria danesa no se vea de nuevo boicoteada en el orbe musulmán y árabe, en los multiculturales Estados Unidos también comienzan a tener problemas en una sucesión de pequeños incidentes cada vez más aparatosos.

Decenas de taxistas musulmanes del aeropuerto de Minneapolis anunciaron que no transportarían, por motivos religiosos, a ningún pasajero que portara alcohol, habitualmente recién comprado en alguna de las tiendas libres de impuestos del complejo aeroportuario. Muchas voces se levantaron denunciando la discriminación religiosa a la que eran sometidos los no musulmanes y cómo ese colectivo estaba intentando imponer su fe a la generalidad de los ciudadanos.

Conversión sangrienta

Sin embargo, las autoridades llegaron a idear un plan para identificar con una luz en el techo de los vehículos a aquellos que no iban a admitir viajeros con botellas de alcohol.
La respuesta abrumadoramente negativa al intento de los taxistas musulmanes integristas -pero también el temor de que los viajeros se procuraran otros medios de transporte- ha provocado la cancelación del plan, aunque el conflicto continúa y se prevén más negociaciones para intentar llegar a un acuerdo con los exigentes conductores islámicos.

Y si en Europa y en Estados Unidos se producían y reproducían los conflictos, en la otra gran zona occidental del mundo.

En Australia, una adolescente de 17 años comunicaba el lunes a su estricto padre musulmán que deseaba abandonar la religión de la familia para hacerse cristiana. Minutos después, la joven salía gritando y pidiendo auxilio, en ropa interior y con aparatosos arañazos.
En el interior, la madre apareció muerta, acuchillada en medio de un charco de sangre, y el padre se encuentra en condición crítica también por heridas de puñal.
Por su parte, la joven se recupera de la crisis desencadenada por su trágica conversión religiosa.

Nuevo Digital- Javier Monjas


1 comentario:

  1. Alianza de Civilizaciones y Masonería
    http://personal.telefonica.terra.es/web/logiahermes13

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