8.7.09

El victimismo musulmán

A lo largo de la historia ha habido muchos imperios coloniales. Unos, como el romano y el español, ejercieron su dominio sobre pueblos de un nivel cultural inferior a los que explotaron, a veces cruelmente, pero también les aportaron una civilización de la que carecían

Continuamente nos encontramos con manifestaciones de un mundo islámico que se siente acosado e incomprendido por occidente. Pero no sólo son ellos los que piensan así, están también muchos de nuestros intelectuales que les dan la razón. Parece ser que tenemos que aceptar todo lo que nos hagan por el mal comportamiento que hemos tenido con ellos y además pedirles perdón. Si no obramos así es señal de que hemos caído en la terrible enfermedad mental de la islamofobia.

La principal acusación que hacen al mundo occidental es la de colonialismo. Y como no se les contesta adecuadamente pues siguen dale que te dale con la misma canción. Pero a mi me parece que habría que aplicarles eso de «no tires piedras al tejado de tu vecino cuando el tuyo lo tienes de cristal», ya que ellos han sido los mayores colonialistas del mundo.

A lo largo de la historia ha habido muchos imperios coloniales. Unos, como el romano y el español, ejercieron su dominio sobre pueblos de un nivel cultural inferior a los que explotaron, a veces cruelmente, pero también les aportaron una civilización de la que carecían.
Otros, como el califato árabe o turco, dominaron pueblos que poseían una cultura superior. España, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Palestina, Israel, Jordania, Siria, Turquía y parte de Irak eran territorios cristianos donde florecía el saber greco-romano. En estos lugares, principalmente en el Oriente Medio, es donde vivieron los más importantes santos de los primeros siglos del cristianismo y en donde se celebraron los concilios que establecieron el dogma de la Iglesia. Los musulmanes al conquistar estos países los anularon totalmente, fagocitaron su civilización y crearon la suya propia, imponiendo su idioma y su religión. Fue un colonialismo de exterminio, si no físico sí cultural.

Durante parte de los siglos XIX y XX las potencias europeas, principalmente Reino Unido y Francia, dominaron militarmente los llamados países árabes, desde Marruecos a Irak. Durante este período colonial no hubo revanchismo alguno, se les respetó su religión y su lengua y se les ayudó a que se incorporaran al mundo moderno, donde impera el sistema democrático y la separación entre la sociedad civil y la religión. Excepto en el caso de Argelia, les concedieron la independencia de forma pacifica. Al principio de esta nueva situación parecía que iban a seguir el modelo de occidente, pero pronto los sectores religiosos más radicales se propusieron la vuelta a la visión religiosa más tradicional e integrista, totalmente contraria a los valores que occidente representa.
Es entonces cuando surge, ya en estas últimas décadas, el odio al mundo occidental y el sentimiento de victimismo. Y para justificar esto tienen que acusar a Occidente actual de colonialista, cuando no militar económico. Sin embargo, el mayor colonialismo que hay ahora en el planeta es el de las naciones exportadoras de petróleo, en donde llevan la voz cantante los países musulmanes. El cártel de la OPEP impone unos precios que no están en consonancia con los costes de explotación, son tremendamente abusivos e inciden negativamente en el desarrollo de las demás naciones, principalmente de los países subdesarrollados. Eso sí es un colonialismo económico.

La India y otros muchos países, antiguas colonias europeas, se han incorporado a este mundo global de democracia y derechos humanos universales, sin que sus religiones hayan sido un obstáculo ni hayan ejercido revanchismos hacia las antiguas potencias coloniales. ¿Por qué no sucede lo mismo con los países árabes? Pues, según parece, porque aquí hay una religión que impregna totalmente la vida social y la hace incompatible con las formas de vida del resto del mundo.

Occidente tendría que exigir que cesara ese victimismo que se da en grandes masas de la población musulmana. No está justificado. Son ellos los que nos han agredido antes con invasiones y ahora con terrorismo, sin que nosotros les hayamos respondido antes ni lo hagamos ahora en la misma medida. Esto es lo que debemos defender, pues el callar, con eso de que "el que calla otorga", supone darles una razón que no tienen y que no cesen en su occidentofobia injustificada.

Salvador Hidalgo
Profesor de ciencias sociales, licenciado en derecho y doctor en historia

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1 comentario:

  1. Anónimo10/7/09

    Como siempre, de lo mas acertado.No tenemos que pedir perdón por ser quienes somos,ellos gozan aqui de muchos privilegios que no tienen en sus paises,y encima en Reino Unido se empieza a aplicar su ley en ciertos sitios.
    Alguna vez habrá que poner un tope.
    Un saludo y sigue así.

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