18.6.06

Islam en el mundo posterior al 11 de Septiembre

Un nuevo libro escrito por un misiólogo Adventista del Séptimo Día, "Islam en el mundo posterior al 11 de Septiembre", ha generado un interés masivo tanto en su versión original en lengua danesa como en una edición inglesa producida por la Stanborough Press (Casa Publicadora Stanborough) en Inglaterra.

El libro estará disponible a través de los Adventist Book Centers (Centros de libros adventistas) en los Estados Unidos.
El Dr. Borge Schantz, durante siete años el director iniciador del “Centro Adventista para estudios islámicos” de la iglesia mundial , y misionero a las naciones musulmanas en África Oriental y el Medio Oriente durante 14 años, es el autor del libro que ha pasado por tres ediciones en Dinamarca y pronto entrará a una segunda edición en inglés.

El libro fue escrito como una respuesta a los ataques terroristas del 11 de Septiembre del 2001 en los Estados Unidos, (como se supone) llevados a cabo por los miembros del grupo terrorista Al Quaida que dijo estar inspirado en el Islam para hacer lo que hicieron.

El Dr. Schantz, que obtuvo su doctorado en misiología del Seminario Teológico Fuller en Pasadena, California, dijo que él desea que los lectores obtengan una comprensión clara de lo que el Islam es y lo que no es.

“No hay ninguna duda de que la mayoría de los musulmanes en nuestro medio y en Europa y América son ciudadanos pacíficos, que acatan la ley.
Ellos quieren tener una buena vida de la misma manera como lo hace la mayoría de los cristianos”, dijo el Dr. Schantz en una entrevista telefónica con ANN desde su hogar en Bjaeverskov, Dinamarca.
“En su teología y profundamente en su comprensión personal, sin embargo, hay una noción de que el Islam con la ley de la Shariah debiera prevalecer en todas las naciones.
Es una religión mundial como el cristianismo, y ellos quieren extender el Islam a todas las personas. “Sin embargo, primariamente su ambición es conseguir que la Shariah sea introducida como el código legal con base religiosa en todos los países.

De esta manera un musulmán se verá asistido en su lucha contra las tentaciones y ayudado en su objetivo de entrar en el paraíso”, agregó.
La ley de la Shariah se deriva de varias fuentes islámicas: el Corán y las tradiciones (Hadith) construidas en vida de Mahoma , las que se ven como las más importantes.
Las penas perfiladas en la Shariah probablemente son las más rigurosas de cualquier sistema legal.
No sólo existe la pena de muerte prescrita para el adulterio y amputaciones de manos y pies por robar, sino hay también ejecución para la apostasía del Islam.

Aunque hay muchas circunstancias atenuantes en las cortes islámicas que permiten el perdón, las leyes estrictas con sus duros castigos todavía existen. Son consideradas como las reglas para la conducta que no pueden cambiarse porque fueron instituidas hace más de 1.000 años por Alá.

La lucha de una minoría de musulmanes en el Occidente por imponer los principios de la ley de la Shariah no sólo está creando tensión, es una extensa lucha cultural.

Puede compararse a un invitado en una casa que dicta cómo debe gobernarse la casa. Las razones, según Schantz, es que las leyes occidentales, en contraste con las reglas islámicas, se basan en tradiciones judeo-cristianas, con gran respeto y consideración por la libertad personal. “Un concepto interesante del pecado y la salvación entre el cristianismo y el Islam es que los cristianos oran, 'no nos dejes caer en la tentación.' Nosotros les enseñamos a nuestros niños a evitar los lugares con tentaciones.
En el Islam, las personas y cosas que tientan son destruidas o removidas.
Las mujeres se tapan, se ejecutan las prostitutas, los ídolos son destruidos con explosivos; y el alcohol, ciertas revistas, y la carne de cerdo son prohibidas”, dijo el Dr. Schantz .
“En el Islam usted no ora, 'no nos dejes caer en la tentación; ' usted no cree en un Espíritu Santo que guía su vida. Usted simplemente transforma las sociedades de tal manera que no hay ninguna tentación. De esta manera el camino al paraíso musulmán se hace más fácil”.Este punto de vista de la ley religiosa y el legalismo influye en la comprensión islámica del pecado y el acceso al paraíso, dijo el Dr. Schantz .

En el Islam no hay un concepto real de pecado comparado con la comprensión bíblica. Alá no puede verse afectado o herido por ninguna acción humana, explicó el Dr. Schantz. "La idea simplemente es: 'Usted se olvidó de seguir mis reglas - mejor regrese a estar en la línea.' No hay una petición real por perdón - usted regresa y vive de acuerdo con la Shariah y las enseñanzas coránicas".

Él continuó, “En una pacífica conversación con un distinguido profesor de Islamismo en una universidad india, se me explicó que aunque el Islam es una religión legalista dónde la obediencia es la condición para la vida eterna, no hay una garantía del paraíso. Si una persona pudiera ganar el paraíso por los hechos, el/ella estaría manipulando a Alá. Y eso no es posible.
Esto da un significado especial a la palabra árabe 'in sha'a-llah', o, 'si Dios lo quiere' “.Preguntado que cómo los cristianos debieran responder a la presencia de musulmanes en su comunidad, el Dr. Schantz enfatizó el pragmatismo, respeto y un evangelismo gentil. “Nosotros debemos tener un trato correcto con los musulmanes”, dijo.
“Nosotros nos inclinamos a comparar el cristianismo o el adventismo ideal con cómo los musulmanes practican su religión.

Por su parte, ellos comparan el islamismo ideal con cómo nosotros vivimos. En el nivel de la clase común dónde todas las religiones tienen partidarios, no hay ninguna diferencia real: todos estafan, mienten, roban, cometen adulterio, etc. Pero si usted compara los ideales, usted puede dialogar apaciblemente.

Al principio, enfatice los pocos puntos de similitud. Entonces después de que una relación significativa se ha establecido, pueden tratarse los temas cruciales donde hay diferencias. “Lo que yo quiero decir a mis hermanos y hermanas cristianos [es que] el prejuicio contra una persona debido al color de piel, raza, sexo, idioma y religión no es cristiano.

La caza de brujas contra individuos musulmanes debido a hechos realizados en el nombre del Islam es indigno. Sin embargo, dar testimonio, intentar convencer [a otros] sobre las enseñanzas falsas y peligrosas y lo que usted cree como una verdad de Dios es un deber cristiano. La evangelización no es un crimen odioso”, concluyó.

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