14.6.09

Europa subordinada admite la hipocresía de Gadafi


A Gadafi lo recibieron ayer en Roma con alfombra roja y todos los honores. Él correspondió a tanta pompa vestido de uniforme militar de gala al que añadió la foto de Omar al-Mujtar, héroe anticolonial ahorcado por los fascistas en el campo de concentración de Soluch el 16 de septiembre de 1931.

La visita de Gadafi, acto que culmina la nueva relación de amistad entre los dos países, tiene tres lecturas. Por un lado, cierra las heridas por el periodo colonial italiano. (Recordemos que dos hermanos de Gadafi murieron por la explosión de una mina, probablemente italiana, accidente en el que él mismo resultó herido). Gadafi elogió el valor de Italia en admitir los errores de su pasado.

El segundo aspecto de la visita es el comercial. El 30 de agosto Berlusconi y Gadafi firmaron en Libia un Tratado de amistad y colaboración, que había preparado el gobierno Prodi, según el cual Italia se comprometió a pagar 5.000 millones de dólares en 25 años como indemnización por el pasado colonial, y también a construir una autopista desde Bengasi hasta Tripoli, que tal vez se prolongue posteriormente hasta Egipto y Túnez. En ese mismo acuerdo, se prevé una prórroga de otros 25 años de las concesiones en Libia de la ENI (Ente Nazionale Idrocarburi). Además de estos grandes números, hay otros más modestos pero de importancia notable. En Libia hay más de 100 empresas italianas que pueden aprovecharse de los 35.000 millones de dólares que se destinan en el último plan quinquenal libio al desarrollo de sectores no petrolíferos, como son la pesca, el turismo y la cultura, y la modernización de los transportes (puertos y red ferroviaria).

Sin embargo, el lado más incómodo de su visita se centra en el problema de los migrantes. Los cuatro días de visita oficial de Gadafi, que incluyen hoy una visita a la universidad de Roma La Sapienza y un doctorado honoris causa que le otorgará la universidad de Sassari han molestado a muchas asociaciones que defienden los derechos de los migrantes. Destaca la campaña "Yo no devuelvo" ("Io non respingo"), en la que participan Asinitas, Zalab, Fortress Europe, los autores del documental "Come un uomo sulla terra", que han recogido más de 7.000 firmas y han organizado 77 actos para protestar por las condiciones de los migrantes en Libia. Abundan las pruebas documentales del trato inhumano que da el régimen libio a los migrantes en los campos de retención. Lo sabe ACNUR, lo sabe la UE, pero no es momento de criticar a Gadafi a propósito de sus funciones de guardián de la Fortaleza Europa.

De esta visita, una cosa sí que se puede concluir: la crisis energética y la crisis humanitaria de los migrantes pueden hacer de un "terrorista" un "amigo".

Gadafi habla sobre derechos de la mujer en Italia

El líder libio Moamar Gadafi ofreció un discurso aparentemente contradictorio a los italianos el viernes, criticando el trato de Islam hacia las mujeres para luego insinuar que los parientes masculinos deberían decidir si una mujer puede conducir.

El público de Gadafi _ más de 700 ejecutivas y políticas _ respondió con aplausos y abucheos al discurso del controversial mandatario.

Hubo momentos en que Gadafi parecía defender los derechos de la mujer pero al mismo tiempo apoyó algunos de los principios más estrictos del Islam y criticó la historia de la emancipación de las mujeres en Occidente.

Gadafi _ que se encuentra de visita en Italia por primera vez _ llegó al encuentro vestido con ropas tradicionales y rodeado de sus mujeres guardaespaldas.

Tras su discurso, el líder libio tomó el velo de una de las mujeres que le acompañaban y lo usó para secarse el sudor de la frente.

Su audiencia reaccionó con aplausos cuando lamentó que en algunos países árabes e islámicos "una mujer es un como un mueble, puedes intercambiarla cuando quieras".

Gadafi usó como ejemplo el hecho de que en algunos países musulmanes, incluida Arabia Saudí, a las mujeres no se les permite conducir, pero añadió que no son los gobiernos los que deberían decidir ese derecho.

"Si alguien ha de hacerlo, debería ser el marido, los hermanos, o el padre los que le den el permiso", dijo Gadafi, provocando el fuerte repudio de la audiencia.

Al final del discurso, muchas mujeres rodearon al líder libio pidiéndole un autógrafo mientras que otras se fueron perplejas. Stefania Prestigiacomo, ministra de Medio Ambiente de Italia, dijo a medios italianos que el discurso fue "contradictorio" pero que ella apreció muchas de las declaraciones.

Gadafi generó varios gritos de protesta cuando dijo que las mujeres en Occidente lograron su libertad debido a tan sólo las guerras, ya que los hombres tuvieron que luchar, forzándolas a ellas a buscar trabajo.

El viaje del líder libio se ha visto rodeado de controversia.

El jueves, durante un discurso a los legisladores del país, Gadafi exhortó al mundo a entender qué motiva a los terroristas, y comparó los atentados de 1986 en Libia con los ataques terroristas de Osama bin Laden.

La visita de Gadafi de cuatro días, que finaliza el sábado, ha demostrado la fuerte alianza política y económica entre Libia e Italia. El país europeo se comprometió el año pasado a pagar a Libia 5.000 millones de dólares en compensaciones por la colonización italiana de la nación entre 1911 y 1941.

El periodista de Associated Press Francesco De Augustinis contribuyó con este reportaje desde Roma.

.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Los propietarios del Blog eluden toda la responsabilidad sobre los comentarios aquí expuestos, incurriendo exclusivamente al autor de los mismos.
Sugerimos no utilizar palabras ni insultos ofensivos, los mensajes que no se ciñan a estas reglas no serán publicados.
Gracias por visitarnos y por vuestra participación.