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15.7.08

El islam duplica las mezquitas en Cataluña


El islam ultraortodoxo duplica las mezquitas en Catalunya en 4 años

Los salafistas controlan 30 centros de culto,15 más que en el 2004, principalmente en Tarragona y Lleida

• Esta corriente islámica aplica de forma literal el Corán y los dichos del profeta Mahoma y sus seguidores


Seguir al pie de la letra, de la forma más literal posible, las enseñanzas y normas establecidas en el Corán y los hadices (dichos y acciones de Mahoma) e imitar el modo de vida de los salaf (ancestros, en árabe), aquellos que acompañaron al profeta en la primera etapa del islam. Ese es el alma del salafismo, una doctrina ultraortodoxa que en los últimos años ha multiplicado su número de seguidores en Catalunya.

La evolución de la cifra de oratorios salafistas en Catalunya así lo atestigua. En cuatro años han doblado su presencia. Así, si en el 2004 contaban con una quincena de oratorios, concentrados en su mayor parte en Tarragona, ahora controlan ya entre 27 y 30 mezquitas y su área de influencia se ha extendido a Lleida y a Girona, según las cifras que manejan las autoridades. En Barcelona, su presencia es marginal.

MÉTODO SIMPLE

Para expandirse, los salafistas crean mezquitas nuevas o se hacen con el poder en oratorios ya existentes. Su método es simple. Primero, intentan convencer al imán de que les deje organizar actividades como lecturas o conferencias sobre el islam. Si se muestra reticente, le desacreditan ante el resto de musulmanes acusándole de no conocer correctamente la doctrina islámica. Al resto de los fieles les dicen que el Corán establece la obligatoriedad de cambiar al imán cuando no es el adecuado, ya que si no se hace así el rezo queda invalidado.
Los propios salafistas señalan que la cifra de 30 mezquitas se queda corta. "Hay más de 50 oratorios salafistas en Catalunya", explica Said Hamduni, coordinador de la mezquita de Reus y uno de los líderes más activos de esta corriente en Catalunya. "Soy salafista", reconoce Hamduni con orgullo e insiste en que "el salafismo es el verdadero islam". "Nosotros seguimos al pie de la letra las enseñanzas de Mahoma. Si algo no está escrito en el Corán o los hadices, no lo consideramos válido", explica Hamduni, cuya biogra-fía es la de un inmigrante de éxito.

Llegado a Catalunya en 1993 tras licenciarse en Filosofía y Letras en Marruecos, Hamduni trabajó duro hasta convertirse en empresario. Ahora tiene una empresa de construcción. "Aquí trabajo, aquí tengo a mi familia, mi empresa y pago mis impuestos. Que me diga alguien que yo no me he integrado", desafía.

COMERCIANTES DE ÉXITO

Muchos de los líderes del colectivo salafista en Catalunya responden a un perfil similar. Se trata de emigrantes marroquís --aunque hay algunos argelinos-- que llegaron en los 90 y que han tenido éxito en sus comercios o con sus empresas. Para ellos la promoción de la actividad religiosa ha servido para obtener el reconocimiento social en su comunidad. Muchos tuvieron una juventud disipada y vivieron un proceso de renacimiento religioso.

Un experto consultado por este diario confirma "la expansión del salafismo en Catalunya". Pero precisa que no es un movimiento organizado: "Es una doctrina a la que se está sumando cada vez más gente. No tiene una jerarquía ni liderazgo claro".
¿Por qué una doctrina tan rigorista tiene éxito entre los musulmanes que viven en occidente? "Porque el salafismo fascina", resume este experto, que detalla: "Ofrece respuestas sencillas y literales --basta con ir a ver qué dice el Corán-- a preguntas muy complejas. Al basarse en los textos, es fácil de seguir. Y el hecho que de se den unas pautas morales tan claras, que haya incluso un cambio en el modo de vestir... todo hace que sea un subidón de identidad".

Igual que en grupos ultraortodoxos cristianos (los amish, por ejemplo, con sus sombreros y tirantes) o judíos (los hachidín, con sus tirabuzones), los salafistas visten de un modo concreto. Para emular a los compañeros del profeta, cambian su aspecto y sus ropas. Se dejan crecer la barba y se visten con chilaba o camisas de faldones con pantalones cuya pernera no debe bajar del tobillo. En algunos casos, los imanes impiden entrar en el oratorio con tejanos y han presionado a los barberos para que no afeiten a sus clientes.El cambio de la vestimenta también afecta a las mujeres. "No deben vestir ropas que marquen su cuerpo. Eso es lo que dice el Corán. Deben ir tapadas, excepto la cara y las manos", señala Hamduni.

Pero la expansión salafista ha llevado consigo la aparición en Catalunya del niqab, que cubre de arriba abajo, salvo una pequeña abertura para los ojos.Esos cambios se enmarcan en la intención de los salafistas de marcar diferencias con la sociedad catalana. De hecho, las fuerzas de seguridad alertan ya de procesos en que estos grupos religiosos intentan blindar a la comunidad musulmana de las localidades donde residen. En algunas zonas, los imanes han pedido a los files que reduzcan su relación con los no musulmanes al mínimo. Hamduni lo niega: "No queremos apartarnos de la sociedad. Solo queremos vivir de acuerdo a nuestra religión".

Fuente: Antonio Baquero
El Periodico

Conflicto en Lleida entre el imán y el líder de una asociación marroquí laica.

Una agria polémica ha sacudido al colectivo marroquí de Lleida. El presidente de la Asociació Àrab Atlas, Omar Charah, ha denunciado ante los Mossos al imán de Lleida, Abdelwahab Houzi. Charah asegura que, semanas atrás, el imán utilizó la prédica que realiza tras la oración del viernes para acusarle de no ser musulmán y de actuar como un infiel. "En el islam, acusar a alguien de haber abandonado la religión y de ser un infiel es muy grave", señaló Charah, que asegura sentir "miedo".

El imán afirma que sus palabras fueron malinterpretadas. "Yo ni le amenacé ni dije que no era musulmán; solo afirmé que su asociación no es una entidad religiosa y que, por lo tanto, no debe meterse en temas de la mezquita", explicó a este diario Houzi. De hecho, mientras que el imán es partidario de la construcción de un oratorio en el polígono industrial de Lleida, la asociación que encabeza Charah, que es de carácter laico, apuesta por crear pequeños centros culturales.

Fuente: El Periodico.

El líder musulmán de Reus consulta a los grandes jeques las preguntas de los fieles.

Aspecto del mercado ambulante de la plaza Major de Vic.

"Si dudo, telefoneo a un sabio y él me lo aclara con una fatua"

La gestión de un colectivo salafista en territorio eu- ropeo no es tarea fácil. Sobre todo porque los imanes y responsables de las mezquitas deben responder a las dudas que les plantean los fieles sobre cómo conciliar su pretensión de vivir siguiendo el islam con el hecho de que residen en occidente. "A veces no sé qué responder", confiesa Said Hamduni, responsable de la mezquita de Reus. "Entonces, llamo por teléfono a un sabio salafista en Holanda y él me aclara las dudas y me da la fatua que corresponde", añade.

Su clérigo de referencia es el jeque Ahmed Salam, conocido como Abú Souhaib, que reside en ese país y que es el único gran sabio salafista que vive en Europa. El papel de esos grandes sabios es básico en el salafismo. "Ellos nos ayudan a encontrar el camino correcto", explica Hamduni.

A CUALQUIER HORA DEL DÍA

"Le puedes llamar a cualquier hora del día", dice este responsable salafista de Reus, que reconoce que las preguntas a las que debe responder van desde dudas cotidianas sobre cómo relacionarse con vecinos no musulmanes hasta otras más políticas como las caricaturas de Mahoma.

Sea cuál sea la respuesta, esta nunca pasa por cambiar o adaptar el islam a la modernidad. Así lo señala Abdelwahab Houzi, imán salafista de la mezquita de Lleida, quien asegura: "Hay quien quiere un islam que se lo permita todo y eso no puede ser. No se pueden admitir las innovaciones en religión. El islam verdadero es el del Corán y los hadices".

Houzi afirma que se "limita a aconsejar". "Mi función no es amenazar ni obligar, sino enseñar del bien y advertir del mal", dice, aunque reconoce que "no es fácil transmitir el islam verdadero". De hecho, el salafismo es una doctrina distinta del islam que en su país practicaban la mayoría de los marroquís. "Hay gente que nos pregunta: 'Entonces, ¿el islam de nuestros padres es incorrecto?'", comenta.

Desde 1993, organizan al menos una vez al año un gran encuentro salafista al que invitan a grandes jeques llegados de Egipto, Siria, Arabia Saudí, Kuwait, Holanda y Alemania para que den lecciones magistrales. Ese cita, la reunión salafista más importante del sur de Europa, se ha celebrado en localidades como Torredembarra, Reus, El Vendrell, Tarragona y Martorell y ha alcanzado los 3.000 participantes.

Fuente: A. B.
LLEIDA / REUS
elperiodico.com 13/07/2008

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