26.11.07

Europa califato universal.


Reproduzco para los lectores del Blog un interesante discurso ofrecido por el periodista, polemista, productor de radio y guionista GUILLAUME FAYE, el escritor cuenta con numerables obras literarias, entre las que se encuentra una de las mas reconocidas para los lectores “La Colonización de Europa”.

Hoy en día, mientras continua una carrera en la prensa popular, analiza la situación y lanza nuevas flechas ideológicas que corren el riesgo de hacer diana en todos los intentos.


Nunca desde la caída del Imperio Romano, Europa había experimentado una situación más dramática. Europa afronta la mayor amenaza de su historia sin saberlo o más bien sin querer darse cuenta de ello.

Los europeos son invadidos, ocupados y colonizados por los pueblos del Sur y por el Islam de forma rápida y masiva.

También se encuentran y sólo por su propia culpa, bajo el control de los Estados Unidos, que les hacen una despiadada guerra económica. Sin olvidar el derrumbe demográfico: no renovación de las generaciones y envejecimiento generalizado.

Están cegados por ideologías decadentistas y nihilistas, que les hacen ver con optimismo una regresión de la cultura y de la educación al primitivismo y al materialismo. Europa es el enfermo del Mundo. Tanto las clases políticas como las élites intelectuales son las colaboradoras de este suicidio étnico.
La tesis que defiendo es que no se trata de una inmigración sino de una colonización y de una invasión que están modificando el fondo biológico y etno-cultural de Europa, sin embargo también defiendo que no hay que ceder a la desesperación, que los combates no hacen más que comenzar, que los pueblos del mismo origen deben unirse.

La destrucción de la base etno-biológica

El balance demográfico de la invasión alógena de Francia y de Europa es aterrador. Un demógrafo reconocía en un libro reciente, La Francia africana que si nada cambia en 2040 más del 50% de la población será negra o árabe.
Ya en Francia y en Bélgica el 25% de los escolares no son de origen europeo y más del 30% de los recién nacidos.
Actualmente en Francia, de los 61 millones de habitantes hay muchos más de 10 millones de personas de origen extra-europeo, en constante crecimiento, con una natalidad muy superior a la de los autóctonos.

Cada año 100.000 no europeos son nacionalizados franceses y 300.000 alógenos, de los cuales la mayoría son ilegales, penetran en Francia, cuyas fronteras ya no están protegidas. La situación es la misma en toda Europa y estos hechos quizás anuncien el final de una civilización común.

Evidentemente las clases dirigentes aparentan no ver nada. Matemáticamente la raza blanca declina en el mundo entero, también en los Estados Unidos. Se dice que la superioridad tecnológica lo compensará, yo no lo creo: no existe otra riqueza más que los hombres. Una civilización se sustenta principalmente en lo que los romanos llamaban germen, es decir, la base etno-biológica, las raíces del árbol que alimentan la cultura y la civilización.

Esta invasión étnica masiva fue voluntariamente provocada en Francia y en Europa, a partir de los años 60, por el laxismo de los políticos tanto de izquierdas como de derechas, contaminados por las ideas trotskistas y marxistas, por el oportunismo de una patronal ávida de mano de obra barata, por la influencia de los intelectuales judíos que exigían una sociedad multirracial, por el imperativo de la religión de los derechos humanos, cuyo origen está en una laicización de la moral cristiana.

Estos colaboradores de la invasión, en Francia y en Europa, han instaurado una auténtica preferencia extranjera en detrimento de los ciudadanos autóctonos: los inmigrantes ilegales apenas son expulsados, se benefician de numerosas ventajas sociales y todo tipo de privilegios; en virtud del imperativo antirracista, son impunes y están protegidos por leyes discriminatorias, pese a que su presencia haya hecho explotar la criminalidad en proporciones colosales (más de 1000% en cincuenta años).

Somos invadidos tanto por las maternidades como a través de las fronteras porosas. La inmigración, junto con el declive demográfico será también para Europa un desastre económico. El coste de esta inmigración ha sido evaluado en 18 billones de dólares al año para Francia, acumulando el precio de la inseguridad y de las innumerables ayudas sociales que reciben los inmigrantes, incluyendo los ilegales.

Todo esto funciona como una bomba aspirante. Es mucho más interesante ser un parado subvencionado en Europa que trabajar en el tercer mundo. Los trabajadores cualificados y los creadores se expatrian, principalmente a los Estados Unidos y son remplazados por poblaciones no cualificadas venidas de África, que son bocas a alimentar y no brazos y cerebros.

Todo esto sumado al envejecimiento de la población significa que en el siglo XXI la economía europea amenaza con tercermundizarse y caer en una inevitable depresión.

La tercera ofensiva histórica del Islam

A este fenómeno de colonización étnica y masiva, se añade el hecho de que el Islam se pone a la cabeza de la ofensiva. Desde hace 1300 años, esta religión-ideología, totalitaria y agresiva, tiene como objetivo la invasión de Europa.
Sufrimos la tercera ofensiva histórica que se extiende hoy de Gibraltar a Indonesia.
La primera fue detenida en Poitiers, Francia por Carlos Martel en 732
La segunda en 1684 frente a los muros de Viena
La tercera tiene lugar hoy.
El Islam tiene una larga memoria y su objetivo es la instauración sobre todo nuestro continente de lo que Khomeini denominaba califato universal. La invasión de Europa ha comenzado y las cifras son alarmantes.

El continente, incluida Rusia, cuenta más de 55 millones de musulmanes, que aumentan un 6% cada año.
En Francia se cuentan más de 6 millones de mahometanos.
Como en Bélgica y en Gran Bretaña, exigen estar asociados al poder político.
El gobierno francés se equivoca al tomarse en serio el objetivo de transformar el país en una república islámica después del 2020, cuando el peso demográfico de los arabo-musulmanes se convierta en determinante.

El Estado financia la construcción de mezquitas para comprar la paz social; se cuentan ya 2.000, es decir, el doble que en Marruecos. El Islam es la segunda religión de Francia después del Catolicismo y la primera practicada. Jacques Chirac declaró recientemente Francia es ahora una potencia musulmana.

Por todas partes en Occidente se instala la creencia estúpida de que existe una diferencia entre el Islam y el islamismo y que un Islam laico, occidentalizado y moderado es posible. No lo es. Todo musulmán es un mudjaidin en potencia; el Islam es una teocracia que confunde lo espiritual con lo temporal, la fe con la ley y que quiere imponer en todas partes la Sharia, cuyos preceptos son irreconciliables con los de nuestra civilización.

Los estados musulmanes que colaboran con los Estados Unidos en su lucha antiterrorista, son absolutamente hipócritas, en particular Arabia y Pakistán. Cuando el Islam es todavía débil, practica el imperativo coránico de ardid y disimulo, pero el jihad, la guerra de conquista es el deber supremo. El terrorismo tanto como la invasión por la inmigración, están implícitamente recomendados en el Corán.

Los inicios de la guerra civil étnica en Europa

La criminalidad y la delincuencia en Europa occidental, cuyas causas son la inmigración de masas y el derrumbe de los valores cívicos, han alcanzado niveles insoportables.

En Francia en 2004, más de 100.000 coches han sido quemados y más de 80 policías han sido asesinados (Faye dice esto antes de los disturbios de finales de 2005, parece ser que dichos disturbios son una confirmación más de sus tesis). Todas las semanas disturbios raciales estallan en los extrarradios de las ciudades (ya antes de que lo viésemos por la televisión). En las escuelas públicas la violencia es una epidemia y el nivel escolar se derrumba en las clases multinacionales.

Entre los jóvenes de menos de 20 años hay un 20% de iletrados. Las agresiones contra los blancos se multiplican y sin embargo son negadas en nombre de la vulgata antirracista según la cual sólo los europeos pueden ser racistas.

Al mismo tiempo en varios países se ha puesto en marcha un arsenal represivo digno del comunismo soviético, que nos hace salir progresivamente del Estado de Derecho y entrar en un derecho ideológico y subjetivo. En la práctica, toda crítica al Islam y a la inmigración está prohibida. Yo mismo he pasado por múltiples procesos judiciales y he sido condenado al pago de una enorme multa por uno de mis libros La Colonización de Europa.

Una guerra civil étnica es previsible en varios países de la Unión Europea (hace poco vimos las primeras batallas en Francia y las perdimos). Guerra intestina, muchísimo más grave que el terrorismo, ya que un remplazamiento de la población, una especie de genocidio está ocurriendo con la complicidad o la ceguera de las clases dirigentes políticas y mediáticas, cuya ideología está dominada por el odio hacia la identidad étnica de sus propios pueblos y la pasión mórbida hacia el imperativo de mestizaje.

El estado francés fracasa totalmente en su utopía de integración en la República, porque se imagina que una coexistencia pacífica es posible en un territorio entre alógenos y autóctonos. No han leído a Aristóteles, que pensaba que en cualquier estado, la armonía y la democracia no son posibles más que si existe una homogeneidad y una connivencia étnicas, un parentesco cultural, noción a la que llamaba philia o amistad natural.
Las sociedades europeas se sumergen hoy en un caos étnico incontrolable.

Por ejemplo, yo que soy nativo del sudoeste de Francia, a orillas del Atlántico y que no hablo ni una sola palabra de ruso, me siento infinitamente más próximo de un ruso que de un árabe o de un africano francófonos e incluso con la ciudadanía francesa.

Crisis moral y arqueofuturismo

Esta situación se explica clínicamente por una especie de sida mental. Las desgracias que sufrimos son provocadas por el virus de un nihilismo interior, que Nietzsche había percibido ya, un derrumbe de las defensas vitales. Los europeos han entrado en un proceso de suicidio por propia iniciativa. Abren voluntariamente las puertas de sus ciudades.

- El primer síntoma es la xenofilia o preferencia sistemática por el extranjero, por el Otro antes que por el prójimo.
- El segundo es el etnomasoquismo es decir, la vergüenza y el odio hacia su propia civilización y sus orígenes.
- El tercero es la desvirilización, es decir el culto a la debilidad, del arrepentimiento y también de la preferencia que se da ahora a la homosexualidad masculina.

Los valores evidentes que constituyen la fuerza y condicionan la supervivencia de los pueblos en la Historia, son hoy considerados en Occidente como taras ridículas, honor, fidelidad, familia, fecundidad demográfica, orgullo de su civilización, patriotismo, voluntad de supervivencia en la Historia etc.
Pero esta decadencia es también consecuencia de la laicización de los principios de caridad universal del cristianismo y de su postulado central de igualitarismo individual, lo cual a dado lugar a la ideología de los derechos humanos.

Los europeos quizás deban inspirarse de que todavía existen en Rusia según lo que se me ha dicho. Por ejemplo, la conciencia explícita de pertenecer a una civilización superior y la afirmación de un derecho a la distancia. Hay que romper con el etnopluralismo, que es una forma de igualitarismo y revindicar el etnocentrismo y el derecho a vivir en nuestra casa sin el otro. Hay que desculpabilizar el cada uno en su casa.
De hecho, sólo los occidentales creen en las virtudes del mestizaje y ven el mundo futuro como un crisol. Sólo la ingenua Europa cree en el cosmopolitismo.

El siglo XXI estará dominado por el refuerzo, sobre todo en el Sur y el Oriente, de grandes bloques etno-religiosos homogéneos. El fin de la Historia de Francis Fukuyama no tendrá lugar. Es a una aceleración de la Historia a lo que vamos a asistir, en un contexto de choque de civilizaciones. Por lo tanto los europeos deben romper con el presentismo en el que han caído y considerarse de nuevo a sí mismos (a imagen del Islam, China o la India), como pueblos de larga vida, portadores de futuro.

No podrán operar esta revolución mental más que en el contexto de una crisis general, un choque violento que se producirá probablemente y del que hablaré más adelante. Los tiempos venideros, serán, tal como expliqué en un libro de título epónimo, arqueofuturistas, es decir que se cerrará el paréntesis envenenado y anti-vital de la modernidad.
Asistiremos al resurgir de los valores arcaicos y vitales y no lo superarán más que los pueblos que sean capaces de asociar a la ciencia futurista, el retorno de las tradiciones y del orden sociobiológico. Para los europeos, incluidos los rusos, los valores arqueofuturistas son a la vez fáusticos y ancestrales, a la imagen del árbol cuyas raíces se hunden en el suelo mientras que el tronco y las ramas suben hacia el cielo.

El nuevo imperialismo americano

Los europeos deben afrontar también lo que he llamado en uno de mis últimos libros nuevo imperialismo americano, mucho más duro que el de la guerra fría pero también más torpe. Desde la caída de la URSS, los gobernantes americanos han elegido la desmesura, la ubris. Buscando de manera fantasmagórica una dominación mundial, mediante una especie de simulacro de nuevo Imperio Romano.

Todo ello se explica por la ideología de los neoconservadores, muy ligados a los grupos de presión sionistas y animados de un mesianismo de misión divina que está próximo a la patología. ¿Cuáles son los objetivos de este nuevo imperialismo americano? Cercar y neutralizar a Rusia, impedir toda alianza entre esta última y una gran Europa (pesadilla del pentágono). Eliminar toda resistencia por parte del rival europeo haciendo entrar el Islam en Europa (por ejemplo Turquía, a la cual los americanos apadrinan), controlando completamente a los países de Europa central y oriental del antiguo imperio soviético, llevando a cabo una despiadada guerra económica a la Unión Europea, a la cual esta última ni siquiera se atreve a responder.

La cruzada americana para imponer por todas partes la democracia, sobre todo en la periferia de Rusia, está clara, democracia significa régimen pro-americano. Pero no debemos quejarnos de este juego americano, conforme a un deseo geoestratégico y talasocrático de dominar el continente. En la Historia, cada cual es responsable de su suerte.
Es por lo que siempre me he opuesto a lo que llamo antiamericanismo obsesivo e histérico muy presente en Francia y contraproductivo, victimizante y desresponsabilizador.

Hay que distinguir el adversario principal del enemigo principal, el primero busca dominar y debilitar, el segundo matar. No olvidemos la fórmula de Carl Schmitt: no eres sólo tú quien designa al enemigo, es sobre todo él quien te designa a ti. América y sobre todo sus dirigentes, son el adversario principal para Europa y Rusia en el plano geoestratégico, económico y cultural.

El enemigo principal son los pueblos del Sur, que frecuentemente bajo la bandera del Islam, proceden a la invasión del continente, sin olvidar a sus cómplices, todos los colaboradores de la clase política e intelectual, que les abren las puertas, evidentemente para gran satisfacción de Washington, que desea una Europa mestiza y sin identidad (Lo mismo quiere para los propios Estados Unidos).
Sin embargo, tanto los atlantistas como los antiamericanos pasionales sobreestiman a los Estados Unidos sin comprender que sólo son fuertes comparados con nuestra debilidad. Su catastrófica y contraproductiva ocupación del pequeño Irak, está ahí para demostrarlo.

En el siglo XXI los Estados Unidos ya no serán la primera potencia del mundo. Lo será la China o, si nosotros lo quisiéramos. Lo que llamaré a continuación Eurosiberia, es decir, la alianza unitaria entre la Europa peninsular y Rusia.

La convergencia de las catástrofes

He formulado la hipótesis de que la civilización mundial actual, fundada sobre creencias en los milagros y el mito del desarrollo indefinido, corre el riesgo de derrumbarse en el medio del siglo XXI. Existen por primera vez en la historia de la humanidad líneas dramatúrgicas, amenazas de crisis gigantes que convergen en el horizonte de 2010-2020 que pueden provocar un punto de ruptura: degradación del ecosistema planetario y cambios climáticos, agotamiento de las energías fósiles (petróleo) y de los recursos agrícolas o piscícolas, fragilización de una economía mundial especulativa y endeudada, retorno de epidemias, aumento de los nacionalismos, de los terrorismos y de la proliferación nuclear, agravación de la ofensiva mundial del Islam, envejecimiento dramático de la población de los países ricos que conjugada con la inmigración de masas puede traducirse en una regresión económica sin precedentes.

Tenemos que prepararnos para esta catástrofe gigante, que será el paso de una era a otra, que barrerá la modernidad y que quizá verá instalarse por un tiempo una nueva edad media. Esta catástrofe podría ser la ocasión de un renacimiento, ya que en la Historia, toda regeneración de una civilización pasa por el caos, sobre todo cuando esta civilización es, como la nuestra, metamórfica.

Eurosiberia

La Europa futura no puede considerarse según la forma fluida e ingobernable de la Unión Europea actual, que es una medusa sin poder soberano, de fronteras abiertas, dominada por el dogma librecambista, sometida a la voluntad a americana y a la OTAN. Hay que pensar en una futura Gran Europa imperial y federal.
Étnicamente homogénea (es decir, europea), fundamentada sobre grandes regiones autónomas y sobre todo, indefectiblemente aliada a Rusia. Este enorme bloque continental al que he nombrado Eurosiberia. Este erizo gigante que no será en absoluto ofensivo sino simplemente inatacable, será con diferencia la primera potencia mundial (el mundo venidero será el de los grandes bloques) y sobre todo deberá ser autocentrado y romper con los peligrosos dogmas de la mundialización.

Existirán perfectamente los medios de practicar la autarquía de los grandes espacios Concepto que he desarrollado junto con el Premio Nobel francés de economía Maurice Allais. El destino de la Europa peninsular no puede separarse del de la inmensa Rusia por razones etno-culturales y geopolíticas.
Por supuesto, impedir el nacimiento de tal Eurosiberia es un imperativo vital para la talasocracia mercante americana que (en contradicción con su supuesta lucha contra el terrorismo islámico) fomenta cínicamente la implantación del Islam en la Unión Europea y Rusia.

No he venido aquí a hablar del estado de Israel, diré unas palabras sin embargo. Por razones demográficas, creo que la utopía sionista fundada por Hertzl y Buber y materializada desde 1949 no durará más que la utopía comunista y que el Estado hebreo está condenado. Actualmente estoy preparando un ensayo sobre la nueva cuestión judía, que espero que será traducido al ruso.

Conclusión

Nunca se debe ser fatalista. La Historia está siempre abierta y presenta con frecuencia caprichos y vueltas de tuerca inesperadas. No olvidemos la fórmula de Guillermo de Orange: allí donde hay una voluntad hay un camino. Por el momento estamos en una fase de resistencia y de preparación para acontecimientos muy graves que se anuncian, por ejemplo la conjunción de las guerras étnicas y de una recesión económica gigante.

Por lo tanto, desde ahora hay que pensar en lo que vendrá después del caos y organizarse en consecuencia. Para terminar, he aquí la consigna que suelo difundir: de la resistencia a la reconquista, de la reconquista al renacimiento.

GUILLAUME FAYE
Moscú Mayo del 2005

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9 comentarios:

  1. Lei su articulo sobre los cambios en Europa. La unica conclusion que sacaria es que lo hecho, hecho esta, ya no se puede contener una abalancha como la que inicio hace decadas, solo piense en los siglos previos y posteriores a la caida del Imperio romano y sabra de que estoy hablando. Es triste pero lo que empieza debe terminar algun dia, nada es permanente.

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  2. Santiago Matamoros31/8/11

    Acabo de leer su interesante artículo. Mi objeción es su gran olvido: La Reconquista ya ha existido, la tiene muy cerca, en España.
    Si bien nos invadieron, y hasta qué punto, partiendo casi de la nada los conseguimos expulsar. Le recomendaría visitar la magnífica tumba de los Reyes Católicos, y leer sus inscripciones. A veces me he parado allí y pienso cuando dirán los traidores que hay que desmantelarlo por ofender al Islam. Es como si destruyen la tumba de tus antepasados, te arrancan la identidad.
    El problema es que cree que todo puede darse en pocas décadas. Permítame dudarlo. Sospecho que pueda darse una Reconquista de Europa, pero será mucho más larga y sangrienta que unas simples batallas de unas décadas. Acaso lleve siglos. Habrá que contar que los musulmanes recordarán la Historia mejor que Monsieur Faye, y tratarán de impedir la existencia de reductos autóctonos ni siquiera pacíficos. En cualquier caso si revienta el sistema económico, cambian todos los parámetros y nos veríamos en una situación neomedieval donde quizá algunos puedan resistir e iniciar esa Reconquista.
    Pero nada será lo mismo, China, Japón, La India u otros paises (Brasil, por ej.) podrían seguramente intervenir en estos acontecimientos, según estimen de su interés, lo que aporta aún más complejidad al análisis de nuestro devenir inmediato.
    Por cierto, el derrumbe del gran cliente que es Europa, afectará de forma sensible a todas las economías de esos países, sobre todo puede ser lo que precipite el derrumbe de USA. Mala jugada para los aprendices de brujo.

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  3. No se el derrumbe de Europa a quien afectará, pero si se que el objetivo declarado de los gobernantes de los países islámicos es imponer en Europa la ley del "Dar al-Islam". Hablamos de un proyecto planificado, de una voluntad política puesta en marcha, [lógicamente ellos solos nunca podrían lograrlo] con la incalculable complicidad de los líderes Europeos, desde la era de Gaulle hasta nuestros días, ¿obviando? que el islam es universalista y proselitista con vocación imperativa de conquistar toda la tierra.

    Hoy por hoy y en pocos años ya han superado la primera etapa, en estos momentos estamos en el segundo tiempo, de manera que al paso que vamos dentro de pocos años habrán conseguido el objetivo de dominar Europa. ¿A quién beneficia?

    Primera etapa
    La comunidad musulmana instalada en un territorio extranjero, al encontrarse en minoría, debe practicar el "Dar al-Sulh", la "paz momentánea", para que los infieles, en su ignorancia e ingenuidad, permitan el proselitismo islámico en su propio suelo, sin exigir ninguna reciprocidad en tierras musulmanas. Es la etapa que vivimos actualmente en Europa, que hace creer que un islam laico y europeizado es posible.

    Segunda etapa

    En un segundo tiempo, cuando la implantación de la comunidad islámica está confirmada, entra en juego el imperativo de la conquista y de la violencia. Es el "Dar al-Harb", donde la tierra de la infidelidad se convierte en "zona de guerra", y en la cual toda resistencia a la implantación del islam debe ser aplastada, ya que su número suficiente hace posible que los musulmanes abandonen la prudencia de los primeros tiempos de la conquista. Esta es la fase que no tardaremos en vivir: ya estamos viendo las premisas.

    Tercera etapa

    La tercera etapa es aquella en la que los musulmanes acaban por dominar. Es el "Dar al-Islam", el "reinado del islam". Los judíos y los cristianos son tolerados como minorías, sujetos a un derecho inferior como "dhimmis" ("protegidos") que les sustrae la mayor parte de sus derechos civiles; los paganos politeístas ("idólatras") y los ateos son perseguidos, y toda la población debe someterse a las reglas sociales del islam. Los no-musulmanes no pueden beneficiarse de una posición social dirigente.

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  4. Tauro31/8/11

    Yo siempre lo diré,lo importante en esta vida,no es credo,raza y religión... si no procurar ser buena persona y tener autocontrol.Aunque es curioso, he leído que no existen las buenas o malas personas, si no personas que realizan buenas o malas acciones...sea lo que sea,y aunque en ciertos momentos sea dificil (x factores como la tensión,los nervios,sino preguntale a Mourinho..jeje) hay que estar al lado del bien y/o las buenas acciones y nunca perrmitir que nuestro mal ( que todas personas tenemos en pequeño porcentaje) nos domine...es una reflexión meramente subjetiva.
    Gracias y un saludo

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  5. Santiago Matamoros31/8/11

    Hola Momnar,
    las etapas que citas son las clásicas, de acuerdo, pero en la segunda pueden ocurrir muchas cosas, como sabotajes de centrales nucleares o incluso alguna detonación nuclear. Lo que quizá termine con la poca resistencia de la acobardada población o estimule la lucha, quien sabe. Si conseguimos que mucha gente tome conciencia, les pondremos más dificultades.
    Creo que los aprendices de brujo piensan en todo esto y está dentro de su juego, como todo lo que están liando ahora en el norte de África. Aunque un juego tan peligroso es muy probable que se les acabe escapando de su control.
    Respecto de la tercera etapa, que ojalá nunca llegue, porqué iban a seguir el camino clásico? si piensan que dejar vivos judíos y cristianos puede constituir una resistencia futura . . . lo que dije en mi anterior post, nos exterminarían.
    Habrá que ir pensando en estrategias de defensa y ataque. Por lo pronto este blogg me parece una ventana a la esperanza.
    Felicito a su creador por el coraje y la valentía de crearlo.

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  6. Gracias por el reconocimiento en todo caso creo que no lo merezco.

    Ignoramos lo que nos puede deparar el futuro, pero en lo que creo que estamos de acuerdo es en que la 1ª y 2ª fase, se esta cumpliendo tal como vaticino Guillaume Faye hace más de 10 años, todo lo que describe está sucediendo, es lamentable que Europa lo permita. “Europa ha dejado de quererse a si misma”

    En cuanto a la 3ª fase dudo mucho que se conformen con relegarnos a la condición de Dhimmis cuando en todos los países islámicos están persiguiendo a los cristianos, quemando las iglesias, violando a las jóvenes, tal es el caso de Egipto que es considerado de los más tolerante, por no mencionar los más radicales.

    Oriana Fallaci, una de las personas de nuestra época más valientes a la hora de enfrentarse al islam, y a pesar que estaba amenazada de muerte, nos advertía después de nombrar a todos los países islámicos: el odio hacia Occidente crece como un fuego alimentado por el viento.

    Lo peor está todavia por llegar.
    Los seguidores del fundamentalismo islámico se multiplican como un protozoo de una célula que se divide para convertirse en dos células, después cuatro, después ocho, después dieciséis, después treinta y dos, hasta el infinito.

    El choque entre nosotros y ellos no es un choque militar. Oh, no. Es uno cultural, uno religioso. Y nuestras victorias militares no resuelven la ofensiva del terrorismo islámico. Al contrario, lo animan. Lo exacerban, lo multiplican.

    “La gente tiene miedo de hablar contra el mundo islámico”. Miedo de ofender, y de ser castigada por ofender, a los hijos de Alá. Puedes insultar a los cristianos, a los budistas, a los hindús, a los judíos. Puedes difamar a los católicos, puedes escupir sobre la Madonna y Jesucristo. Pero ay del ciudadano que pronuncie una palabra contra la religión islámica.
    “Nos negamos a vivir con miedo.”
    Preciosa frase, muy preciosa. ¡Me encantó!
    Pero inexacta, porque Occidente sí vive con miedo.

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  7. Por cierto, supongo que conoces y habrás leído el libro “Ríos de Sangre” de Enoch Powell.

    http://alianzacivilizaciones.blogspot.com/2007/11/ros-de-sangre.html

    Este escritor en el año 1968, pronuncio un discurso Birmingham y tuvo la desfachatez de pedir a los “Tories” Partido Conservador inglés, el cese inmediato de la política de acogida de inmigrantes procedentes de la Commonwealth, que había sustituido al imperio como una agrupación de las colonias.

    Si viviera hoy y viera Inglaterra con tribunales regidos por la Sharia, la implantación de guetos, las miles de mezquitas ¿Qué pensaría? ¡Europa está rendida al islam!

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  8. Santiago Matamoros1/9/11

    Hola, sí, he leído Ríos de Sangre. Desde cominenzos de los 80 empezó a preocuparme este peligro. Nunca olvido un artículo de El País (comprado por un compañero de piso) donde pronosticaba un aumento exponencial de la inmigración, en 1.986 .
    Compré, leí y regalé varios ejemplares del Campamento de los Santos. De 1.971 .
    He tratado algunas personas que luego han entrado en política, alguno muy conocido, y me han decepcionado por su sumisión al sistema. Estoy muy indignado, pero creo que se nota mi radical diferencia con los perroflautas y payasos varios.
    El caso que me planteo es qué cosas efectivas podemos llevar a cabo.
    Muchas ideas no creo que puedan plasmarse abiertamente, si es posible deberíamos contactar por email.

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  9. Nosotros los Latinoamericanos, desgraciadamente no podemos hacer nada mas que ver con tristeza lo que sucede en el viejo continente pero ojala que lo que les va a suceder a ustedes sirva de lección para que aprendamos tambien, y al menos sacar algo bueno de todo esto, y también puedo decir que en nuestros paises siempre seran recibidos con los brazos abiertos.

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