11.4.05

Sin Raices


SIN RAICES: EUROPA, RELATIVISMO, CRISTIANISMO, ISLAM

EDICIONES PENINSULA, S.A.

Autor: Ratzinger Joseph y Pera, Marcello


Europa ha firmado un Tratado Constitucional que es un auténtico galimatías ya en el título mismo. Después de tanta retórica sobre la «reunificación del continente», tiene también dificultades para la simple ampliación.

Sus miembros están divididos acerca del escaño en la ONU, la guerra de Irak, la posguerra, las relaciones con Estados Unidos, las relaciones con Israel, las organizaciones terroristas, y la política de defensa, inmigración y seguridad.
Está retrocediendo demográficamente y tiene dificultades para competir en los mercados globales.
Convocada a votar por su Parlamento, no acude a las urnas.
Y, llamada a definir su identidad, se niega a explicitar sus raíces culturales y religiosas.

Parece Babilonia, pero es la Europa de hoy. La que predica la idea relativista de que no existen valores universales, ni siquiera esos grandes principios que civilizaron al mundo. La que se manifiesta por la paz incluso cuando se le advierte de la «guerra santa» del fanatismo islámico.

La que, para no llamar a los problemas por su nombre, utiliza un «lenguaje políticamente correcto».

Y la que se dice laica cuando en realidad está practicando una forma dogmática y arrogante de ideología laicista.

Un hombre de Estado y un hombre de Iglesia confrontan aquí sus análisis personales sobre la situación espiritual, cultural y política de Occidente y, en particular, de Europa. Y, pese a partir de posiciones distintas, descubren una convergencia sustancial en cuanto a las causas de esta crisis y de los remedios que podrían atajarla.

BIOGRAFIA

RATZINGER, JOSEPH

Estudiante en la Universidad de Munich, ordenado sacerdote en 1951, profesor de teología sucesivamente en Bonn (1958), Münster (1963), Tübingen (1966) y Regensburg (1969), publica varios tratados de teología, entre los que destaca su Introducción al cristianismo' ( 1ª. edición alemana en 1968). Durante el Concilio Vaticano II, actúa como consejero del cardenal Frings, y colabora estrechamente con K. Rahner en la elaboración de documentos contra los criterios y métodos del Santo Oficio, y en favor de las posiciones más reformistas.
En 1977 es nombrado por Pablo VI arzobispo de Munich. Desde noviembre de 1981, en que Juan Pablo II le nombra Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, asume varios y destacados procesos de investigación y control de la ortodoxia. Es elegido Papa en abril de 2005, adoptando el nombre de Benedicto XVI.

MARCELLO PERA

Prestigioso político y Presidente del Senado Italiano, Marcello Pera es sobre todo un Profesor, un maestro. Un pensador digno heredero de la mejor tradición filosófica occidental. En sus palabras descubrimos las enseñanzas de su maestro Popper; también descubrimos un profundo conocimiento de la filosofía de Kant, de Hume, de Descartes o de Tomás de Aquino. El Profesor Pera es ante todo un filósofo dedicado al noble arte de la política.

Catedrático de Filosofía de la Ciencia, Marcello Pera es fiel representante del pensamiento liberal, moderado y reformista europeo. Desde el liberalismo, nos enseña una cuestión fundamental; el respeto a los demás sólo es posible desde una profunda convicción en los propios valores. Valores comunes a creyentes y no creyentes, a cristianos y no cristianos que han cimentado Europa.
Por ello, el Profesor Pera denuncia incansablemente los males que afectan a nuestras sociedades; el malestar espiritual, la crisis de identidad, el pensamiento débil. En una época de relajamiento intelectual y moral, el relativismo se ha convertido en un dogma religioso.

Pero el relativismo es intelectualmente débil y tiene unas nefastas consecuencias políticas. En política no todos los valores son iguales, porque la radical dignidad del ser humano es superior a cualquier otro valor. Por ello nuestra cultura ha desarrollado la democracia, el pluralismo, el Estado de derecho que disfrutamos hoy.

Realidades que son típicas, originarias y propias de Occidente. Todo ello nos proporciona un bienestar social y económico desconocido fuera de nuestras sociedades. Debemos aspirar a que otras personas disfruten de ello como lo hacemos nosotros, abriéndolas a ellas. Debemos también defenderlos celosamente de los nuevos riesgos y amenazas. Este es el reto que hoy se nos presenta.

Como dice el Profesor Pera, si no somos conscientes del valor de nuestra cultura, no sentiremos la necesidad de defenderla. Occidente debe ser consciente de que el milagro democrático es obra suya. La democracia, los derechos humanos, la sociedad civil y la separación Iglesia-Estado son valiosas aportaciones de la civilización occidental que no debemos perder. La sociedad abierta es el más importante legado cultural y político de Occidente. Es nuestro deber cuidarlo y mejorarlo para los demás. Para ello debemos ser conscientes de su valor.

Como afirma el prólogo de la obra de Marcello Pera y del ahora Papa Benedicto XVI, "peor que vivir sin raíces es ir tirando para sobrevivir sin futuro".

El entonces cardenal y el intelectual no-creyente coincidían en lo fundamental; no podemos sentirnos culpables de la gran aportación de nuestra cultura al mundo. El diálogo con otras culturas es hoy una necesidad sólo posible desde la conciencia del valor de nuestras ideas. Renunciar a ellas es renunciar al diálogo.

Como su maestro Popper, Marcello Pera denuncia todo dogmatismo intelectual y político. Proclama la superioridad de la sociedad abierta sobre la sociedad del miedo. Estas ideas son hoy tan valiosas como cuando "La sociedad abierta y sus enemigos" fue publicada hace sesenta años.
El Profesor Pera es fiel reflejo de ello. Con él, debemos repetir lo evidente; La democracia es mejor que la teocracia. La libertad, mejor que la tiranía. Ideas evidentes que no podemos perder de vista.