23.3.09

La Comunidad musulmana se muestra alterada


PIDEN, RECLAMAN, EXIGEN?

Alimentos «halal». Los musulmanes en España [son más de un millón de consumidores] piden, reclaman, exigen mataderos para el sacrificio ritual de sus animales de consumo, que expidan certificación de que la carne es cortada según la ley islámica.

El degollado de los animales está prohibido por la ley [que exige el adormecimiento previo del animal], y por leyes europeas. A nadie parece importarle eso.

Mientras consigan sus mataderos estos salvajes degüellan a las ovejas en la bañera de su casa o en cualquier descampado como si estuvieran en sus pedregales norteafricanos o mediorientales. Y después cuelgan el ovino en el balcón para que se termine de desangrar. ¿Por cierto dónde andan esos "progres" que tanto ruido hacen con las corridas de toros y están "missing" en la denuncia de esta salvajada masiva?

Lugares de culto. La falta de interlocutores tanto por parte de las comunidades musulmanes como de las Administraciones dificulta la construcción de lugares de culto y facilita la «clandestinidad».

Los musulmanes en España piden, reclaman, exigen lugares de culto. Tienen problemas para la construcción de mezquitas. Sobre todo a causa de la oposición de los vecinos que no tienen la menor gana de transformar su entorno en un barrio magrebí o paquistaní. ¿Entienden estos intrusos que cuando se está en casa ajena hay que respetar los usos y costumbres de los dueños del lugar? Quien quiera una mezquita o una letrina de dos pisos, que se la haga en su casa y deje de incordiar en la propiedad de otros.

Enseñanza. No hay libros de texto ni profesores españoles de islam para las escuelas. Como consecuencia el islam lo enseñan en las mezquitas ulemas extranjeros que pueden dar una visión radical.(chip)

Los musulmanes en España piden, reclaman, exigen libros de texto y profesores de islam en las escuelas. "Libros de texto", "profesores", "escuelas"... ¡Extraño vocabulario a fe mía! ¿Estamos hablando de alguna materia del curso escolar? ¿Ciencias naturales, matemáticas, geografía, etc...? ¿He oído islam? ¿Acaso esos atrasados pretenden convertir nuestras escuelas en madrasas? ¿Qué no era que había que sacar a la religión de las aulas?

El guirigay musulmán español

Por:Francisco de Andrés

Son un millón de ciudadanos con problemas específicos derivados de su religión mahometana. Cuando la necesidad apremia, ni ellos saben a qué instancia deben dirigirse ni la Administración, central o local, sabe con quién debe hablar

En 1992, cuando el Gobierno decidió crear la Comisión Islámica de España, sólo 54 comunidades musulmanas -con sus correspondientes mezquitas o lugares de culto- habían anunciado su presencia en el registro de entidades religiosas.

Dos federaciones, la Feeri (Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas), y la Ucide (Unión de Comunidades Islámicas de España) decidieron incorporarse a la Comisión como interlocutores válidos del islam en España, después de demostrar su incapacidad para unirse con una sola voz.

Hoy son ya 657 las comunidades musulmanas inscritas en el registro. La mayoría no pertenece a ninguna de las dos federaciones, e ignora qué es y para qué sirve la Comisión Islámica.
Algunas conocen la existencia de la Fundación Pluralismo y Convivencia, adjunta al Ministerio de Justicia, y responsable de otorgar ayudas económicas a proyectos sociales o religiosos.
Otras acuden a los ayuntamientos o gobiernos autónomos, y se encuentran con que el desconcierto es recíproco.
Ni el millón (legal) de musulmanes en España sabe quiénes son sus representantes comunitarios y religiosos. Ni las instancias administrativas saben cómo atender sus necesidades particulares. A diferencia de situaciones institucionales como la francesa o la alemana, la confusión en España es clamorosa.

¿Qué buscan las comunidades musulmanas españolas?

Cuestiones prácticas como disponer de alimentación «halal» (carne desangrada mirando a La Meca). No hay suficientes mataderos «halal» para el millón de musulmanes españoles, ni ulemas para dar los sellos a la carne. Resultado: en la última Fiesta del Cordero las depuradoras de Barcelona se bloquearon porque miles de musulmanes degollaron los animales en los sanitarios de sus casas.

«Piden también formación para ulemas españoles, que dirijan la oración de las mezquitas», advierte José Manuel López Rodrigo, director de la Fundación Pluralismo y Convivencia. Si no se forman en España, «vendrán ulemas saudíes y marroquíes, mezclarán la religión con su cultura propia y será mucho más fácil que cale el mensaje machista y discriminatorio de la mujer», advierte. (chip)

Cuando se aborda el problema de la enseñanza de su religión, el problema es similar. No hay profesores para los colegios, ni libros de texto sobre el islam en español, al margen del primer ensayo casi ingenuo de la editorial SM. El islam se está enseñando en mezquitas y oratorios, no se sabe por quién ni en qué términos. (chip)

«El islam español no puede ser ni el de Argelia, ni el de Marruecos, ni el de Egipto», advierte el abogado Iván Jiménez-Aybar, especialista en inmigración musulmana. «Si no logramos un islam español, vamos a asistir al aislamiento de las comunidades musulmanas africanas que no se ven apoyadas por los árabes», apunta Jiménez-Aybar.

En el fondo, el problema de siempre de falta de un marco institucional adecuado. La Comisión Islámica es un huevo sin sustancia, y sus dos federaciones no se ahorran ataques mutuos. «Es vergonzoso que no haya ningún marroquí en la dirección de la Ucide -afirma el secretario general de la Feeri, Mohamed Kharchich- siendo ésa la mayor comunidad musulmana en España».

Pero la Ucide del sirio Riay Tatari presume de ser la que más comunidades cuenta; no en vano su condición de miembro del PSOE le abre muchas puertas de la Administración actual. «Es una pelea absurda -apostilla Kamal Rahmouni, líder sindical marroquí- porque ni el 10 por ciento de los musulmanes de España conoce siquiera la existencia de esas federaciones».

ABC.es

Noticia Relacionada: ¿Creamos un Estado Musulmán dentro del Estado Español?

Sinopsis:

El autor del artículo habla de "un millón de ciudadanos" de religión musulmana. Vamos a ver, el ciudadano a secas no existe, ni suelto ni por millones. Existe el ciudadano español, el ciudadano alemán, etc...El ciudadano de un país es el nacional de ese país. En España no hay más ciudadanos que los españoles. Los demás son ciudadanos de sus respectivos países [o tal vez súbditos] que están aquí de paso, como turistas o inmigrantes con el billete de regreso. [Los ciudadanos de los diferentes países de la UE son al mismo tiempo ciudadanos de esa entidad jurídico-política de derecho internacional que es UE. Somos al mismo tiempo ciudadanos españoles y ciudadanos europeos].

Los únicos musulmanes ciudadanos son aquellos que poseen la nacionalidad española u otra de la UE. Y estos no son un millón en España. Ese famoso millón [por cierto, totalmente inamovible desde hace años a pesar del crecimiento desbocado de la población musulmana] es un millón de musulmanes, no de ciudadanos. Un poco más adelante lo reconoce implícitamente al hablar del "millón [legal] de musulmanes en España", refiriéndose de esa singular manera al origen extranjero de esos musulmanes ya con "papeles".
Los "sin papeles" los deja de lado de esa cuenta, sin duda para no tener que dar una cifra más abultada que ese petrificado millón.

Nos enteramos que esos musulmanes piden formación para ulemas españoles. Entiendase: piden dinero. Porque no sólo quieren imponernos su religión, sino que además seamos nosotros mismos que les paguemos los medios para hacerlo. Eso se llama tener personalidad. La exigencia viene acompañada de una amenaza apenas velada: "Si no nos dejáis instalar en vuestra casa un islam con olor a lavanda y rumores de fuentes cristalinas bajo los almendros en flor vendrán esos locos de Arabia Saudita que ya sabéis cómo se las gastan".

Luego aparece un imbécil o un vendido [o las dos cosas a la vez] que nos habla de la necesidad de crear "un islam español". Existe la umma, la comunidad [universal] de creyentes, no hay un islam egipcio, un islam turco, un islam sirio, etc... No existe un islam nacional en ninguna parte [una especie de versión de la Iglesia Anglicana].

España es un país de Quijotes y de toreros.

Lo que no existe en el resto del planeta nosotros lo vamos a inventar. Lo que nadie ha logrado, este pueblo de pelo en pecho y aliento a chorizo lo va a conseguir. Con dos cojones como dos melones. "Silencio en la sala, tengo que hacer un comunicado trascendental: vamos a crear el "ISLAM ESPAÑOL". ¡Chúpate esa mandarina! ¿Alguien da más?" Es lo propio de un país de nuevos ricos, de papahuevos obsesionados con el Record Guiness de esto y de aquello y saturados de "Gran Hermano" y "Operación Triunfo". Si somos capaces de hacer una tortilla de patatas de 3500 kilos para alimentar una pedanía de Murcia y ahogarla en vino de paso, ¿cómo no íbamos a poder hacer la inédita "performance" de parir "un islam español"? Un país de secano que es capaz de tirar alegremente al mar salado una millonada de toneladas métricas de agua dulce por minuto para después sacarla del mismo mar para desalarla a un coste prohibitivo también es muy capaz de inventar "el islam español".

Por último, una perlita. El secretario general de la Feeri [Federación de Entidades ESPAÑOLAS Islámicas] se queja de que no haya ningún marroquí en la dirección de la Ucide [Unión de Comunidades Islámicas de ESPAÑA].

Parece a todas luces que el lema de este bendito país es: "Si lo podemos hacer difícil, ¿para qué hacerlo fácil?" Pues así hemos hecho: hace quince/veinte años no teníamos un moro en España, aparte de los que andaban vendiendo chucherias por las playas o alfombras por los barrios. ¿Se acuerdan? Ahora tenemos un millón de musulmanes, o dos, ¿quién sabe?, las calles llenas de moras encapuchadas y entoldadas, y mezquitas surgiendo o a punto de surgir como setas después de la lluvia. Vamos a purgar todos esos tremendos errores, vamos a sufrir mucho y ya no hay remedio.

Para terminar con el problema lo mejor es que les permitan tener un estado musulman, dentro del estado español, con la Sharia [ley de Dios] incluida.
Nosotros, para ellos "los otros" "los infieles" "los cruzados" queremos estar preparados para asumir una adaptación sin traumas cuando nos corresponda vivir como ciudadanos de segunda "Dhimmis" y sobre todo saber de cuanto tiempo disponemos en caso de querer organizar nuestro futuro lejos de Europa.


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1 comentario:

  1. Anónimo9/4/09

    ¿Creamos un Estado Musulmán dentro del Estado Español? No pasa nada, Aznar llama sus amigos yankees y tratan del tema, como en Yugoslavia.

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