7.5.06

«Que Occidente deje de avergonzarse y de pedir disculpas permanentemente»


Así es como Dinamarca sucumbe a las críticas musulmanas y pide disculpas

«A los musulmanes de todo el mundo»

Ciudadanos musulmanes:

Permítanme ante todo afirmar que nuestro periódico, Jyllands Posten, cree en la libertad de pertenencia religiosa y respeta a todo individuo.
Pedimos disculpas por el gran malentendido generado por la publicación de las caricaturas que presentaron al profeta Mahoma y alimentaron sentimientos y alentaron sentimientos belicistas con respecto a Dinamarca, así como llamados al boicot de los productos daneses.

Deseo igualmente disipar algunos malentendidos. El 30 de septiembre de 2005, nuestro periódico publicó los dibujos de 12 caricaturistas daneses sobre el profeta Mahoma, no para ofenderlo, sino para abrir el debate sobre la libertad de expresión.

Sin embargo, no teníamos una idea exacta de la extrema sensibilidad de los musulmanes de Dinamarca y del mundo acerca de esta cuestión.
La publicación de estas caricaturas no transgrede ninguna ley danesa con respecto a la libertad de prensa y de expresión, pero ha herido la sensibilidad de millones de musulmanes, lo que no era nuestra intención, y es por ello que pedimos disculpas.

Nuestro periódico obtuvo el Premio a la Excelencia de la Comisión Europea luego de la publicación de una serie de artículos en su suplemento especial dedicado a la cohabitación pacífica, al respeto mutuo entre daneses y las minorías que viven en Dinamarca.

Agreguemos a esto que, en el mundo musulmán, se difundieron intencionalmente caricaturas blasfemas que no tienen nada que ver con las que difundió nuestra publicación.
Expresamos nuestro profundo rechazo por la amalgama en que nos hemos visto envueltos junto a estas caricaturas tendenciosas. Nuestras 12 caricaturas han sido presentadas, sin razón, como una campaña feroz que habríamos lanzado contra los musulmanes de Dinamarca y del resto del mundo.

Rechazamos y condenamos este enfoque, pues creemos en la libertad de todas las religiones y consideramos sagrada la libertad de los individuos para ejercer sus cultos religiosos.

Por nuestra parte, en un intento sincero por disipar este malentendido, hemos sostenido una serie de reuniones con los representantes de la comunidad musulmana en Dinamarca. Estos encuentros han sido positivos y el diálogo fructífero.

Es nuestro objetivo lograr, por todos los medios, la consolidación de los vínculos con los musulmanes de Dinamarca.
En el seno de nuestra publicación, esperamos que se lleve a cabo la cohabitación pacífica entre los pueblos y que reine el espíritu de diálogo con los musulmanes daneses.

Finalmente, permítanme, en nombre del periódico Jyllands Posten, presentar mis excusas por todo lo ocurrido y afirmar mi total desaprobación de todo acto que atente contra cualquier religión, nacionalidad o pueblo.

Fuente Oumma.com (Francia)Referencia «Aux musulmans du monde entier», por Carsten Juste, Oumma.com, 10 de febrero de 2006. Texto adaptado a partir de la tribuna transmitida a los periódicos árabes por las embajadas de Dinamarca y cuya traducción publica Oumma.com.

Algunas de las criticas por esta decisión, no se han hecho esperar…

«Que Occidente deje de avergonzarse y de pedir disculpas permanentemente»

Las caricaturas danesas sacan a relucir el más importante problema de nuestra época: la libertad de expresión.
¿Vamos los occidentales a ceder a las presiones de una sociedad de mentalidad medieval o defenderemos nuestro bien más preciado: la libertad, la libertad de expresión, una conquista por la que millares de personas han sacrificado sus vidas?

Una democracia no puede sobrevivir sin libertad: libertad de debatir, de no estar de acuerdo e incluso de insultar y ofender.
Es una libertad de la que está totalmente desprovisto el mundo islámico y sin ella el Islam permanecerá imperturbablemente recluido en su fortaleza dogmática, fanática y medieval.

Sin esta libertad fundamental, el Islam continuará reprimiendo el pensamiento, los derechos humanos, el individuo, la originalidad y la verdad.
Si no proclamamos nuestra solidaridad con los dibujantes daneses, de forma pública y en voz alta, sin sentir vergüenza, entonces las fuerzas que en este momento tratan de imponer una ideología totalitaria al Occidente libre habrán vencido: habrá comenzado la islamización de Europa.

Ante todo no debemos pedir disculpas. Esto saca a la luz otro problema más general: la incapacidad de Occidente para defenderse cultural e intelectualmente.
Siéntanse orgullosos de no pedir disculpas. ¿Debemos continuar pidiendo perdón por los pecados de nuestros padres? ¿Debemos pedir perdón por ejemplo por lo que hizo el imperio británico cuando en realidad la presencia británica en la India permitió el renacimiento indio, permitió luchar contra el hambre, construir líneas ferroviarias, carreteras y sistemas de riego, aniquilar el cólera, crear el servicio público, implementar un sistema de educación universal donde antes no había nada de eso?

Y sobre todo implantar sólidamente la democracia parlamentaria frente a los reyezuelos y la fuerza de la ley frente a la arbitrariedad real.

Los ingleses permitieron incluso a los indios que reencontraran su propio pasado: fueron las becas de estudio, la arqueología y la investigación europeas las que sacaron a la luz la antigua grandeza india; fue el gobierno británico el que trabajó para salvar y conservar los monumentos testimonios de esta gloria.
El imperialismo británico preservó allí donde el imperialismo islámico anterior destruyera millares de templos hindúes.

A nivel mundial, ¿debemos pedir disculpas por el nacimiento de Dante, Shakespeare y Goethe? ¿Por Mozart, Beethoven y Bach? ¿Por Rembrandt, Vermeer, Van Gogh, Breughel, Ter Borch? ¿Por Galileo, Huygens, Copérnico, Newton y Darwin? ¿Por haber inventado la penicilina y las computadoras? ¿Por los juegos olímpicos y el fútbol? ¿Por los derechos humanos y la democracia parlamentaria? Occidente ha sido la fuente de las ideas de libertad individual, democracia política, de la ley, los Derechos Humanos y la libertad cultural.

Occidente ha impuesto el estatus de las mujeres y luchado contra la esclavitud, defendido la libertad de investigar, expresarse y creer. Occidente no tiene que recibir lecciones de virtud por parte de sociedades que mantienen a sus mujeres en la sumisión, les cercenan el clítoris, las lapidan hasta la muerte por sospecha de adulterio, les lanzan ácido al rostro o niegan los Derechos Humanos de quienes consideran pertenecer a castas inferiores.

¿Cómo podemos pedir a los inmigrantes que se integren en la sociedad occidental cuando simultáneamente se les enseña que Occidente es decadente, corrupto, fuente de todo mal, racista, imperialista y despreciable? ¿Por qué, según palabras del autor afroamericano James Baldwin, abordarían un barco que se hunde? ¿Por qué toda esta gente trata de emigrar hacia nuestros países y no hacia Arabia Saudita?

Haríamos mejor enseñándoles la historia de siglos de lucha que han permitido las libertades de que disfrutan hoy; la historia de los individuos y los grupos que combatieron por esas libertades y que hoy son despreciados, denigrados y olvidados.
Haríamos bien en enfatizar las libertades que una gran parte del resto del mundo nos envidia, admira y trata de emular.

Cuando los estudiantes chinos murieron por la democracia en la plaza de Tienanmen en 1989, llevaron con ellos no imágenes de Confucio o Buda, sino una copia de la Estatua de la Libertad.

La libertad de expresión es nuestro patrimonio occidental y debemos defenderlo o sucumbirá a los ataques totalitarios.
Esta libertad es igualmente indispensable en el mundo islámico.

Al defender nuestros valores, enseñamos al mundo islámico una lección importante, los ayudamos permitiéndoles confrontar sus antiguas y preciadas tradiciones con los valores de las Luces.

Ibn Warraq es el pseudónimo de un libelista anónimo, de origen paquistaní y reside en los Estados Unidos.
Afirma haber estudiado en una escuela coránica, rompió con la religión y describió su experiencia en una obra best-seller “ Why I am Not a Muslim”.

Es el cofundador del Institute the Secularisation of Islamic Society (ISIS), un movimiento político ateo y laico, financiado por los Estados Unidos. Es el favorito de los intelectuales neoconservadores y liberales que ven en él un "Voltaire del islam" que podrá "conducir a los musulmanes a las Luces".

Fuente Der Spiegel (Alemania) 5 de febrero de 2006.




«Relájense, compañeros musulmanes»

En el forum económico mundial de enero, observé algo revelador. En una sesión sobre la derecha religiosa estadounidense, un dibujante mostró una caricatura de Pat Robertson. (Pat Robertson es un telepredicador evangelista y fundamentalista estadounidense, hombre de negocios y militante político de la derecha conservadora cristiana en los Estados Unidos. Su conservadurismo intransigente se expresa en numerosas controversias, sobre todo contra la separación de la Iglesia y el Estado y contra los grupos y conductas que considera pecaminosos, fundamentalmente los homosexuales y los partidarios del derecho al aborto. Robertson es miembro del Partido Republicano, del cual fue su desafortunado candidato a la investidura para la elección presidencial estadounidense de 1988. Políticamente muy influyente, dirige de forma regular el culto en la Casa Blanca garantizando la continuidad entre la derecha religiosa estadounidense y el presidente George W. Bush) y toda la sala se echó a reír.

Entre los que reían estaba una figura de la comunidad musulmana británica que dejó inmediatamente de hacerlo cuando se mostró una caricatura de un religioso musulmán.

Desde este hecho, se ha entablado un combate feroz entre la Unión Europea y el mundo musulmán tras la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma por el Jyllands-Posten, entre las que una representa a Mahoma con una bomba a modo de turbante.

Aunque el periódico haya pedido disculpas, se ha desarrollado la controversia. Un periódico noruego y otro francés publicaron los dibujos y, como consecuencia, manifestantes musulmanes la emprendieron contra las misiones escandinava en Siria, el Líbano e Irán.

Un sacerdote italiano fue muerto en Turquía, los embajadores de varios países musulmanes fueron retirados de Copenhague, los productos daneses fueron boicoteados y la bandera danesa quemada. Las élites árabes adoran este tipo de controversia que desvían a las masas de la cólera contra las injusticias locales.

El presidente Lahoud, del Líbano, que autoriza las transmisiones de la cadena antisemita del Hezbollah, condenó los ataques contra «todas las religiones».

El ministro de Justicia de los Emiratos Árabes Unidos, país cuya capital es presentada como Las Vegas del Medio Oriente, habló de terrorismo cultural. Igualmente prohibió mi sitio en Internet. ¿Acaso habría sido preferible que abriera un casino en la red?

Arabia Saudita no respeta las demás religiones pero desea que se respete el Islam. ¿Es realmente necesario tildar de blasfemia cualquier representación del profeta? El Corán sugiere que es Alá y no los musulmanes quien debe juzgar a los que no respetan el Islam.

Situar a Mahoma en un pedestal es muestra de idolatría. Soy mitad feminista y mitad musulmana. Una feminista que es objeto de burla no amenaza con matar. Los musulmanes deberían hacer lo mismo.
Irshad Manji es investigadora en la Universidad de Yale. Es la autora de “musulmana pero libre”.
Fuentes:
Ha’aretz (Israel), Wall Street Journal (États-Unis), The Age (Australie)Référence « Lighten up, fellow Muslims », par Irshad Manji, The Age, 7 février 2006. « Impure Islam », Ha’aretz, 8 février 2006.


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