15.1.06

División en el Islam Español - Los conversos de Al-Andalus

TERRORISTAS EN LA UNION.

Por la mezquita malagueña pasaron habitualmente varios de los detenidos en la operación policial.

Félix era bancario. Ahora es Félix (Mohamed Amín) Herrero, imam de una mezquita en Málaga. Allí se reclutaban suicidas. Pero es mucho más: la cara amable, impuesta con dinero saudí, de una asociación que se radicaliza. ¿Quién controla al millón y medio de musulmanes?

La mezquita malagueña de La Unión amaneció el miércoles empapelada de pasquines reproduciendo la caricatura de Mahoma con turbante/bomba bajo la leyenda «¡El enemigo está dentro. Inmigrantes islámicos, ¡expulsión!».
La ultraderechista Alianza Nacional no escogió uno de los grandes centros de culto erigidos por capital saudí, sino este humilde lugar de oración asentado en el barrio afuerino de Humilladero.
Pero los provocadores ultras sabían lo que hacían cuando eligieron su objetivo. Esta mezquita, una de tantas entre las más de mil que salpican la geografía española, se ha convertido en los últimos meses en epicentro de varios terremotos.

En diciembre fueron localizadas en Málaga nueve de las 18 personas detenidas en la operación La Unión. Cinco de los implicados, al menos, con estrechas vinculaciones con el centro de oración malacitano. Se les acusa de hacer proselitismo para captar terroristas suicidas en España dispuestos a morir en la yihad antiimperialista de Irak.

Y el 21 de enero, el presidente de esta mezquita, Félix Herrero, se convirtió en la nueva y controvertida cabeza de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri).
Su elección ha despertado recelos entre parte de la comunidad islámica española, que consideran que Herrero es un hombre de paja de los saudíes, dispuestos a promover un cisma que otorgue a la corriente wahabí (más rigorista e intransigente que la suní o la malaquí) la batuta de la dirección espiritual del millón y medio de musulmanes que residen en nuestro país.

CRONICA (suplemento del mundo. es)

Ha visitado la mezquita esta semana con el apoyo de un intérprete marroquí de confesión islámica.

Son las 11 de la mañana del miércoles. Aún queda una hora para la oración de las 12. Un chaval llega corriendo a la puerta del Bar Alhucemas, a escasos 300 metros de La Unión, con el rostro alterado y el pasquín de la AN en la mano. Aún no comprende lo que está viendo y necesita consultar con sus mayores.

Sahid y Mohamed están tras la barra del bar y recogen el pasquín.«¿Qué es esto?». El joven se quita la gorra de béisbol y recupera el ritmo respiratorio a la espera del veredicto. Tampoco los mayores -25 y 26 años- comprenden muy bien lo que significa el signo de prohibición sobre la caricatura de Mahoma tocado con un turbante/bomba que publicó el diario danés Jyllans-Posten en septiembre desatando una crisis aún no cerrada entre Europa y el mundo musulmán.

Al principio, Hohamed y Sahid llegan a la conclusión de que se condena la caricatura. Karim, 22 años, Casablanca, más religioso y modosito, se acerca también. Pero no dice nada. Es el intérprete rifeño quien les aclara el significado del pasquín. Ellos ni siquiera han reparado en el texto. El rostro irreproducible del Profeta acapara enteramente su atención.

Tras las explicaciones del exégeta rifeño se desata el enfado.Karim propone denunciarlo ante la policía. Sahid le replica: «Tú estás loco. Si haces eso los policías te cogerán a ti y dirán que eres otro terrorista».

-¿Y qué hacemos? ¿Esperamos a que cualquier día vengan con bates de béisbol a por nosotros?

La noche siguiente a la redada policial, el coche de uno de los detenidos aparecía destrozado en el barrio. El escándalo de las caricaturas caldeó después más el ambiente entre el 7% de los vecinos musulmanes, mitad marroquís y mitad nigerianos y ghaneses de etnia hausa.
Finalmente, los vídeos de torturas británicas contra jóvenes iraquíes terminaron por reventar los termómetros de la paciencia.

Esa misma tarde, pocas horas después de la lluvia de pasquines insultantes que salpicó de odios el Humilladero, Félix Herrero se iba a entrevistar con José Luis Rodríguez Zapatero en Madrid.

Pero los fieles de Humilladero viven de espaldas a toda esta maraña de políticas. Ni saben que la Alianza Nacional de los pasquines es un reducidísimo grupo de cenutrios descerebrados de la ultra que no tienen ninguna representación social o política; ni saben muy bien qué es la Feeri; y nada saben acerca del cisma que en el mundo del Islam español ha supuesto, según sus críticos, la elección de Herrero al frente de la federación...

-¿Que Félix Herrero se entrevista hoy con Zapatero? -se pregunta el guardia civil cuando el periodista le interroga al respecto-.¿Quién es este Félix Herrero? Zapatero no lo debía recibir. Yo no sé a quién representa.

Abdelhak A. no sólo es guardia civil (en la reserva tras 15 años de trabajo en Málaga y Gernika). También es musulmán, nacido en Melilla, hijo de militar musulman, hermano de policía nacional musulmán, primo de militares españoles musulmanes... Y estudioso del terrorismo islámico desde hace más de una década.

UN HOMBRE CONCILIADOR

No es el único musulmán malagueño que desconoce quién es Félix Herrero. La cara visible del cisma. Un amable bancario, converso, de perfil bajo y discurso conciliador. Sus detractores aseguran que es un tapado de la comunidad musulmana saudí. Tres de los siete miembros de la nueva directiva de la Feeri reciben sueldos de Arabia Saudí, según la directiva saliente: Mohamed Khlea Rehich, responsable religioso de la mezquita de capital saudí de la M-30, en Madrid; Moneir Amessery, del mismo centro; Haider Souilem, de la mezquita de Fuengirola.

-No, no y no. Los saudís representan sólo dos de los 40 votos de la asamblea [uno por cada entidad jurídica integrada en la Feeri].

Pero el apoyo de la comunidad marroquí a los intereses saudíes es creciente. No sólo en España. La inversión saudí en infraestructuras religiosas por los predios de Mohamed VI cada vez es mayor. Como la influencia wahabí.

Algo que puede pasar en España según los detractores de Herrero.Hasta hace unos años, la representación de los musulmanes españoles se dividía entre la Feeri, dominada por conversos, y la Unión de Comunidades Islámicas de Riay Tatari. La directiva saliente de la Feeri, con Mansur Escudero a la cabeza, considera que con el cambio se produce un cisma que deja fuera a los conversos y puede derivar en una radicalización de los planteamientos.Una acusación que Herrero rechaza con una sonrisa despectiva.

¿Pero quién es Félix Herrero? Nacido en 1953 en Don Benito (Badajoz) se traslada a Málaga con 12 años, donde sus padres han abierto una zapatería. Estudia con los claretianos y los salesianos hasta culminar la enseñanza secundaria, pero no llega a la universidad.«Salí asustado del catolicismo y me instalé en el agnosticismo», asegura.
Se casa en 1975, pero un conductor imprudente acaba con la vida de su mujer en 1992, cuatro años después de su conversión al Islam. Durante toda su vida, ha desarrollado su actividad profesional en el Banco Atlántico.

De su conversión tiene la culpa su afición a la filosofía y a la historia. En 1986 acudió a la sede de la Asociación Musulmana de Málaga en busca de libros acerca de la historia y el pensamiento del Islam en España.
Dos años después abraza la creencia. Y en 1989 asume por vez primera la dirección del rezo de la mezquita de San Agustín. En aquella época, apenas acudían otra gente que españoles conversos y algún norteafricano de paso.

En 1989 asume la tesorería de la Asociación Islámica Al-Andalus, en el 95 se convierte en su secretario y en 2001 asume su presidencia.
Y con ella, el control sobre la mezquita de San Agustín. Que vende para escándalo de parte de la población musulmana malagueña en 2004 por 1.300.000 euros. Y se instala en Humilladero en un inmueble que cuesta 450.000. «Nosotros somos una comunidad rica, porque el casi millón de euros de diferencia se va invirtiendo en intereses inmobiliarios».

«HOMBRE DE PAJA»

Su bonhomía no se derrumba cuando se le dice que algunos lo consideran un hombre de paja de los saudíes, otros un converso arribista dispuesto a todo a cambio de notoriedad y, desde el 19 de diciembre, para los sectores ultras, un amigo de los terroristas...

Obafemi, nombre supuesto, es un habitual en los rezos de La Unión y conoció a los presuntos integristas islámicos que captaban desde la mezquita jóvenes para la yihad antiimperialista en Irak.
Él, además, parece carne de proselitistas: 40 años, tres en Málaga, legalizado hace un año, dedicado a las chapuzas, alto, negro, barba espesa, muy religioso, tradicional. Acude tres o cuatro veces diarias a la mezquita para rezar. Cumple la observancia a rajatabla y confía en Irán.

-Los musulmanes estamos muy desunidos. A cada uno nos dan la paliza en soledad. Menos a Irán -culmina orgulloso.

-Ya -replica el intérprete rifeño-. Eso también lo decíamos de Irak.

-No, Irán tiene lo que tú y yo sabemos...

Se ríe. Se refiere a las armas nucleares. Pero la risa se le borra cuando el intérprete vuelve a preguntarle por los detenidos en la operación La Unión.

-¿Los conocías?

-Sí, los conocía -admite casi avergonzado-. Eran gente normal...

«Gente normal»:

Oussama Agharbi, 22 años, marroquí, estudiante de electrónica y sin familia en España: «La de sermones que yo le echaba por no estudiar y pasarse el día en la mezquita. Se enfadaba conmigo y dejaba de aparecer por aquí dos o tres días, pero yo sabía que se iba a la otra mezquita», recuerda Félix Herrero.

Mohamed Srifi, 25 años, nacido en Francia, albañil, casado y con una hija de meses. Su presencia en la mezquita no era tan habitual como la del anterior a causa del trabajo. El día siguiente a su detención, su coche apareció destrozado en la acera y el propio Félix Herrero lo guardó en un garaje de su propiedad.

Bouchaib Kaka, 30 años, marroquí, sin empleo conocido, carne de discoteca y afecto a dar sablazos a los fieles. «Unas veces aparecía en la mezquita vestido de sunna y otras se le veía en la discoteca con ropas occidentales o de camuflaje y el pelo teñido».

También acudía a la mezquita Abu Sufian, iraquí de 25 años en contacto con el jefe operativo de Al Qaeda, Abu Musab Al Zarqawi, uno de los terroristas más buscados del mundo. Abu Sufian es considerado el líder de los jóvenes dispuestos a viajar a Irak para combatir.

Mohamed Mabchour, 53 años, profesor de francés en Marruecos, habitual «mediador social» en la mezquita y frecuente director de las oraciones, también fue detenido, y posteriormente puesto en libertad con la obligación de presentarse cada semana en el juzgado. Félix Herrero no oculta su amistad con Mabchour: «Pido para él lo que para todo el mundo, presunción de inocencia. Pero también deseo que la policía llegue hasta el final».

Algo que el guardia civil musulmán Abdelhak A. considera imposible.«Los lugares de culto no tienen ningún tipo de control, y se pueden utilizar para cualquier cosa.
Cualquier iglesia o sitio de oración necesita una licencia de apertura al culto y su inscripción en el registro municipal de asociaciones».
Es cierto: de las 1.000 mezquitas que se estima hay en España sólo están legalmente registradas unas 200. En Málaga, existe un grupo de la Benemérita dedicado a la investigación de mezquitas.

Pero no están cualificados: desconocen el árabe, no son musulmanes, carecen de contactos y tienen que limitarse a escuchas telefónicas autorizadas por los jueces. Con 15 años de experiencia, Aldebhak nunca fue requerido para prestar servicios referidos a la comunidad musulmana. A pesar de su experiencia antiterrorista en Euskadi.

¿Cómo se capta a un futuro terrorista?

Depende de la disposición...Y del momento. Obafemi está enfadado y conoce a los detenidos: «Nos dan una detrás de otra, ¿eh? Y cada vez más». En el bar Alhucemas, Sahid y Mohamed se han despertado con los pasquines de la AN y con las fotos de las torturas británicas a iraquíes en las portadas del periódico gratuito que les llevan cada mañana.Y están muy cabreados.

El único que se lo toma con humor en el barrio es Ahmed, marroquí de 30 años: «ZP le explica a Bush la Alianza de Civilizaciones y, sacando la pistola, Bush contesta: "De acuerdo, amigo, ¿a qué aliansa me dises que tengo que sivilisar».

EL AL-ANDALUS POLICIA


El mapa de mezquitas en Al-Andalus está por dibujar. Pero se calcula que pueden doblar en número a las 74 que contabiliza la Administración.

La policía estima que las más conflictivas se encuentran en Granada, donde entre los 3.000 universitarios musulmanes hay una buena cantidad de infiltrados de Hamás que han obtenido pasaportes falsos en Jordania y Siria.

En Almería, oficialmente, no hay mezquitas, pero el puerto está salpicado de centros de culto no registrados. La gran mezquita saudí de Guarromán, en Jaen, están continuamente controlada: las llegadas de del autobús de Algeciras a Madrid son chequeadas habitualmente con registros de carretera.

En Fuengirola, las posiciones extremistas de su imam también han despertado recelos. Ahora la malacitana de La Unión también es objeto de especial seguimiento.

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