The Economist publica un artículo muy interesante en el que se describe la principal causa de dicha radicalización: la financiación de mezquitas por los países del Golfo, especialmente Arabia Saudí y Kuwait. Camboya tiene firmado un acuerdo con Kuwait por el que éste último le presta 546 millones de dólares, la mayoría de ellos para energía y agricultura, pero en los que van incluidos 5 millones para construir madrassas y mezquitas. Aunque lo normal es que los acuerdos que incorporan esa previsión no se hagan públicos.
Según Agnés de Féo, socióloga y autora del libro "El Islam en Vietnam y Camboya", tanto el Wahabismo saudí como el Tablighi Jamaat proveniente de la India, están ganando adeptos. Añade, además, que diversas organizaciones sospechosas e incluso prohibidas como la Al-Haramain Islamic Foundation y la International Islamic Relief Organization, a quienes se ha acusado de estar vinculadas a Al-Qaeda, han trabajado en Camboya sin muchos impedimentos. Otras ONGs de Kuwait que trabajan en el país, también están vinculadas a grupos que financian el terrorismo.
.