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31.3.07

Anwar Shaikh (Testimonio de un apóstata)


Anwar Shaikh: Un crítico del Islam entrevistado por Ibn al Warraq


Anwar Shaikh nació siendo musulmán. Ahora vive en Gran Bretaña y ha publicado cuatro libros sobre los peligros del fanatismo religioso, enfocándose principalmente en el Islam.
La entrevista de Ibn al Warraq con Shaikhy revela las dificultades que Shaikh tuvo con sus creencias y que lo hizo ser humanista.

El sábado 21 de octubre de 1995 aparecieron los siguientes titulares en el diario, The Daily Sadaqat, en Lahore, Pakistán:

Todos los clérigos pakistaníes exigen la extradición del renegado Anwar Shaikh de Gran Bretaña para ahorcarlo públicamente.
- Un renegado debe ser asesinado –esta es una regla fundamental de la ley islámica- Anwar Shaikh debe ser regresado, algún amante del Profeta va a matarlo.
- América protege a todos los que insultan al Profeta.
- Si él (Anwar Shaikh) no es eliminado, más Rushdies aparecerán. Es un apostato para negar al cielo, al infierno, a la revelación, al Corán, al Profeta y a los ángeles. Los musulmanes del mundo están listos para destruir al renegado acusado para defender la magnificencia de su Profeta.

Aquellos de nosotros que temimos que la sombra del Conflicto Rushdie caería en todos los intentos subsecuentes de criticar esta muy criticable religión tuvimos una grata sorpresa, no sin mencionar asombrados, al encontrar que alguien abiertamente se había atrevido a rechazar el fascismo religioso en la forma del Islam.
Anwar Shaikh, en tres libros publicados por su propia cuenta desde febrero de 1989, la fecha de la infame fatwa contra Roshdie, denuncia al Islam con términos contundentes: ‘Eternidad’, ‘Fe y Decepción’ e ‘Islam: El Movimiento Nacional Árabe. Anwar Shaikh terminó de escribir ‘Eternidad’ mucho antes de que Roshdie apareciera en escena. No pudo publicarlo antes - por falta de medios.

Me encontré con el nombre de Shaikh por primera vez en internet, donde también obtuve su dirección. Le escribí que, por fin, había encontrado un alma gemela –un ex musulmán dispuesto a criticar su antigua religión. No me decepcioné. Me reuní con él un mes más tarde en su muy cómodo y espacioso hogar en los suburbios de Cardiff. Anwar es un hombre grande, afable de gran calidez, humor y obvia valentía. Pasando los setenta años, tiene problemas de salud, ha tenido siete operaciones del corazón y rara vez sale de su casa. No sólo me mostró su vino hecho en casa –‘¿Le gusta el vino? Ah, bien, bien, entonces usted es un verdadero humanista,’- sino insistió en que me llevara la garrafa de varios litros a Londres. Pasa mucho tiempo escribiendo, -no sólo contra el islam sino también poesía hermosa en Urdu que publica en su revista ‘Liberty’

Anwar Shaikh se preocupa del futuro secular de Gran Bretaña. Como dijo en una entrevista en 1995. ‘ Gran Bretaña es mi hogar y a menos de que se haga algo sobre el fundamentalismo musulmán va a ver una enorme quinta columna en nuestro medio. Inglaterra debe despertar. Ustedes (los británicos) pasaron cientos de años eliminando al fundamentalismo cristiano de este país. No permitan que vuelva el fundamentalismo.’

Anwar Shaikh tiene un historia personal que contar, confesar, expiar, que es fascinante, horripilante, trágica y enaltecedora al mismo tiempo. Sería una pena revelar todo de una vez. Mejor, dejaré a Anwar Shaikh narrarla lentamente en sus propias palabras, grabadas durante una entrevista el 14 de mayo de 1997.

Primeros años

Nací el primer día de junio de 1928, en una villa cerca de la ciudad de Gujrat (en el actual Pakistán). Ese día era el día de Hajj (o peregrinaje). Mi familia consideró esto un buen presagio ya que el Hajj es una de las ceremonias más sagradas del islam, así que me llamaron Hajji Muhammad. Ese fue el primer nombre que se me dio, pero también nací circuncidado, y esto era visto como un mejor presagio por lo que me cambiaron el nombre de Hajji Muhammad a Muhammad Anwar. Anwar significa: radiante. Esto fue lo que les hizo darme una buena educación islámica. Creyeron que yo estaba destinado a ser un adalid del islamismo.Nací y crecí respirando islam.

Mi madre no sólo era profundamente religiosa sino una erudita del islam. Podía recitar por lo menos la mitad del Corán de memoria. Hizo todo lo que pudo para enseñarme lo que sabía. Mi abuelo paterno era muy académico y religioso y además de eso el hermano menor de mi abuelo era un sacerdote musulmán profesional, un Mullah, así que estuve bajo su cuidado también.
Sin embargo, no me enseñaron la gramática árabe. Apenas empecé a aprender árabe en sexto año y mi maestro de árabe era casi nuestro vecino de a lado. Obtuve mi matrícula en 1946, amando por el momento al islamismo. Durante ese periodo conocí los trabajos de Hadith, las tradiciones islámicas, coleccionadas por renombrados académicos como Bukhari, Muslim, Ibn Majja y otros. También tuve la suerte de encontrar muchos libros sobre la cultura e historia árabe y el famoso comentario sobre el Corán por Maulana Abul Kalam Azad.

Lahore 1947: Independencia y …

Lamento decir que 1947 fue el periodo más oscuro de mi vida. Nos dijeron que asesinar a los que no eran musulmanes, seducir a sus esposas y quemar sus propiedades eran actos de la Jihad, la guerra santa. Jihad es la labor más sagrada de un musulmán porque le garantiza un boleto seguro al paraíso donde no menos que 72 huríes, las más hermosas vírgenes y muchachos como perlas los esperan. ¡Tal recompensa es una gran tentación!

Fue durante la primera semana de agosto de 1947, cuando fui el encargado de las cuentas en la oficina de trenes en Lahore que vi un tren llegar de Punjab del este. El tren estaba lleno de cuerpos mutilados de musulmanes, hombres, mujeres y niños. Tuvo un efecto horrendo en mí. Cuanto me fui a mi casa le pedí al Señor que no olvidara mi parte de houris y niños. Esto ocurrió en verdad, en realidad recé y luego tome un bastón y un cuchillo largo y fui a buscar no musulmanes.
Esos días son recordados por los toques de queda y todos estaban aterrados de los demás. Encontré dos hombres, no musulmanes, padre e hijo. El padre tenía como 50 años o menos. Maté a los dos. Al día siguiente no fui a trabajar. Me sentía nauseabundo pero quería matar más no musulmanes. Me encontré otro no musulmán en Darabi Road y lo maté también.
Frecuentemente los recuerdos de esos terribles días me atormentan, me siento avergonzado y muchas veces he llorado lágrimas de remordimiento. Si no hubiera sido por mi fanatismo, incitado por las tradiciones islámicas, esa gente seguiría viva hoy y tal vez no sentiría la culpa que tengo.¿Quién me dijo que el acto de Jihad, el acto de matar no musulmanes es bueno?

Bueno, si usted lee el Corán, lo encontrará en cierta sura, Dios dice que ha comprado las vidas de los musulmanes a cambio de las recompensas del paraíso. Matan y se matan en este esfuerzo de guerra, y la recompensa para estos musulmanes es el paraíso y el paraíso es un jardín enorme habitado por las más hermosas vírgenes, que viven en palacios y hay innumerables muchachos como perlas para servirlos.

Escepticismo y dudas

Cuando y cómo mi escepticismo sobre el islam comenzó es un episodio muy extraño. Estaba en Rawalpindi, al norte de Pakistán, debía tener como 25 o 26 años. Un día estaba leyendo el Corán, el cual ya había leído muchas veces, por supuesto. Leí sura la 49, llamada los Apartamentos.
El primer verso dice: ‘Creyentes, no actúen presuntuosamente en la presencia de dios y su apóstol. Teman a dios. Dios lo escucha todo, lo sabe todo. Creyentes, no hablen más fuerte que la voz del profeta, ni griten cuando le hablen como lo hacen entre ustedes… Aquéllos que hablen suave en la presencia del apóstol de dios son los hombres cuyos corazones dios ha probado su piedad’. Se supone que es Alá diciendo a los fieles portarse bien frente al profeta.
De repente algo me llegó como un rayo. Me pregunté, ¿por qué es necesario que Alá le diga a la gente que muestre reverencia a Mahoma? ¿Qué Mahoma no puede decirlo por sí mismo? Dios estaba actuando como sirviente de Mahoma. Esto parecía ser una observación banal, pero así es como mi mente reaccionó a esto. Llegué a la conclusión, sorpresivamente, que era el propio Mahoma que le decía a la gente como arrodillársele en nombre de Alá, como si fuera una orden de Alá.

En ese momento sentí que el velo de la ignorancia se me había quitado.Ya no estaba dispuesto a estudiar el Corán por fe. Le empecé a leer críticamente y racionalmente, y al hacerlo me di cuenta que el Corán ya no me atraía, de la manera que lo hacía, de la manera que lo había hecho en los últimos 25 años. Fue en ese tiempo que empecé a pensar sobre la naturaleza del don de la profecía.
Al leer el Corán nuevamente, me pareció que el profetizar es la palanca con la que alguien se eleva al nivel de dios. No es sólo que quiere ser alabado y obedecido por la gente ordinaria sino que quiere ser más grande que dios.
Si se lee el sura 33, verso 56, se verá que dice: ‘verdaderamente, dios y sus ángeles rezan por la paz del profeta.’ En cualquier otra religión, es el hombre que venera a dios, pero aquí parece que dios venera al hombre.

El momento en que empecé a leer el Corán críticamente, se convirtió en un libro completamente diferente para mí. Ahora en el Corán hay un sura llamado ‘ mujeres ’ (sura 4), verso 80 dice que si el Corán no fuera un libro de dios contendría muchas contradicciones o inconsistencias. Así que sometí al Corán a su propia definición y encontré que todos los puntos importantes se contradecían en el mismo Corán.
He escrito un libro llamado Fe y Decepción el cual demuestra todas estas contradicciones del Corán. Así que cuando se lee algo racionalmente en vez de ciegamente, como muchos de los creyentes lo hacen, los mismos versos, las mismas palabras, tendrán distintos significados. Así fue como me alejé del islam gradualmente, simplemente al leer el mismo Corán.

Cardiff (Capital de Gales)

No comenté mis dudas con nadie, considerándolo un asunto personal. Entre 1947 y 1956 abrí una pequeña tienda de alimentación, al quebrar obtuve un diploma y me convertí en un maestro altamente calificado y hasta serví por poco tiempo como director de una preparatoria.

En 1956 decidí irme a Gran Bretaña y por mera casualidad terminé en Cardiff. Mis primeros tres años en Cardiff fueron realmente difíciles ya que llegué con sólo 25 libras en mi bolsillo. Era muy orgulloso para pedir dinero del seguro social –tenía que encontrar un empleo antes de que se me acabara el dinero. Fui chofer de camión por tres años. Ahorre dinero, compre una propiedad y me convertí en un mini terrateniente y gradualmente aumenté el número de casas que tenía y me pasé a la industria de la construcción. Me convertí en un promotor de bienes raíces.

Tuve este negocio por lo menos 25 años y lo hice con éxito. Pero justo en el momento en el que tuve la oportunidad de ser muy rico decidí renunciar porque quería ponerme a escribir. Me retiré 20 años antes de lo normal. Estoy contento de tener mi pensión. No me arrepiento de mi decisión, hay momentos donde tienes que juzgar si quieres hacer algo realmente constructivo, que valga la pena y sea creativo o hacer más dinero. Decidí hacer algo constructivo.

Solía estar suscrito a la publicación Freethinker y en esos tiempos no me consideraba un humanista, sino un librepensador, alguien que no sigue ninguna superstición, dice lo que piensa y al mismo tiempo respeta la opinión de los demás.
Es extraño decir que estaba impresionado por el lado humanista del Rig Veda, el libro sagrado de los hindúes. Estaba impresionado por el hecho de que el Rig Veda dice que su dios, Indra, es el dios de toda la humanidad. Es el amante de toda la humanidad. Era algo inusual para mi aprender, habiendo sido creado en la tradición islámica que enseña el odio a los no musulmanes.
De mi propia experiencia, me di cuenta que la humanidad es una gran familia y el propósito de la vida del hombre es cuidar a sus semejantes, mejorar sus condiciones, no importando donde estén. Así que es mi propia experiencia la que me hizo ser un humanista. Mi pasión es la humanidad, el bienestar y el avance de la humanidad.

Islam: el movimiento nacional árabe

El estudio más profundo del Corán, de Hadith y la historia árabe me hizo creer que el islam había sido inteligentemente ideado en el principio de dividir y dominar. Y su propósito es permitir a los árabes dominar al resto del mundo. No tengo duda que el profeta quisiera ponerse al mismo nivel que Alá.
Mahoma amó a Arabia y a su cultura, y su único deseo era crear una fuerte nación árabe conquistadora que creyeran en él y propagaran su nombre. Esto sólo podía lograrse mediante el dominio imperial.
Para este propósito tomó varios pasos; primero, dividió a la humanidad en dos grupos eternamente en guerra. Llamó a sus propios seguidores al Hezbollah, el partido de dios. Los que no lo siguieran se llamaban Hezbushaitan, el partido de satán (se encontrará esto en la sura 58).

Estarán perpetuamente en guerra y eventualmente el partido de dios emergerá victorioso. Mahoma, para hacer a los musulmanes dominantes, y ya que en ese tiempo principalmente los árabes eran musulmanes, estableció que el gobierno le pertenece sólo a la tribu Quraish, que es la propia tribu del profeta. Ninguno que no sea árabe puede encabezar un verdadero gobierno musulmán.
Esta es la razón por la cual en los 800 años de historia de España, todos los gobernantes musulmanes pertenecían a la tribu Quraish, la tribu de Mahoma.

Lo mismo se establece para el propio gobierno árabe. Desde hace 500 a 700 años los gobernantes vienen de las dinastías Umayyad y Abbasid. Todas pertenecen a la tribu Quraish.
La artimaña y filosofía de dividir a la humanidad en dos grupos perpetuamente en guerra, que nos recuerda al conflicto eterno de la lucha de clases de Carlos Marx, es peligroso, está basado en la fe ciega, y es más destructivo que el fascismo, ya que busca la aniquilación de todos los no musulmanes. En verdad, ve a la exterminación de todos los no musulmanes como la más grande virtud que garantiza el paraíso.

El islam fue creado por el profeta para imponer valores árabes a los no árabes. Para asegurarse que los musulmanes no árabes reconocieran a los árabes como sus amos intelectuales, el profeta hizo a la Meca el centro de reverencia islámica, de tal manera que se convirtiera en una parte integral de la fe musulmana.
El profeta hizo a la kaaba, el santuario en forma de cubo en la Meca, el santuario central árabe, la casa de Alá, y aseguró que el mismo Alá había ordenado a Adán, el progenitor de toda la humanidad, que construyera esta casa para Él.
Ahora la belleza de esto es que la kaaba es también la qibla –la dirección de la oración. Esto significa que cada musulmán, donde sea que viva, India, Pakistán, Irán o Nigeria debe apuntar hacia Arabia, para arrodillarse en reverencia.
No sólo eso, las tumbas musulmanes deben ser excavadas de tal manera que el cuerpo ya enterrado le de la cara hacia la kaaba, o sea a la Meca. Tan sagrada es la Meca que nadie debe defecar dándole la cara a la ciudad.

De nuevo, cada musulmán no importa donde viva debe hacer un peregrinaje a la Meca, suponiendo que tenga las posibilidades de hacerlo. Esta era una costumbre pre islámica de Arabia la cual el profeta incorporó al islamismo, para traer todos los beneficios económicos que una persona pueda soñar.
Han de haber leído hace algún tiempo, durante el peregrinaje, tres millones de musulmanes fueron a la Meca. Suponiendo que cada musulmán gaste de 2,000 a 3,000 libras, se pueden calcular las ganancias de esta ceremonia únicamente.

Las personas en Pakistán e India son famosas por vender sus casas y sus tierras para irse de peregrinaje.Además, Alá, habla árabe, el Corán está en árabe, el cual es un idioma muy difícil de aprender. Todos los musulmanes deben hablar árabe para ganarse las bendiciones de Alá –vean como Alá favorece a Arabia. De hecho, esta es la más efectiva artimaña para imponer la cultura árabe a los musulmanes no árabes.
Esto es lo que me hizo escribir, Islam: El Movimiento Nacional Árabe, para advertir a todas las naciones del mundo los peligros que se avecinan en la era de las bombas atómicas.

Fe y engaño
Fe y Engaño es un libro que escribí para enfrentar los retos hechos por el mismo Corán. El Corán afirma que si no fuera un libro de dios estaría lleno de inconsistencias. Como ya dije analicé el Corán y todos sus preceptos principales y los anoté. Encontré que cada principio tiene su contrario.

Islam y sexualidad
Este libro, aún sin publicar, trata con la creencia musulmana de que un profeta es una persona completamente inocente e infalible. En la sura 48 versos 1 y 2, Alá le dice a Mahoma: ‘Perdonaré tus pecados del pasado y cualquier pecado que cometas en el futuro’. Ciertamente nulifica la creencia de que un profeta es inocente e infalibe, porque el profeta había cometido pecados en el pasado y lo más probable es que los cometiera en el futuro, no lo podemos llamar infalible.

También en este libro, examino las vidas de media docena de profetas –y mi narración está basada en la Biblia y en el Corán. He ilustrado la vida del profeta en referencia a la sexualidad, la ley coránica y la historia.
Este libro contiene algunos episodios que les pondrán los pelos de punta, están documentados en libros de tradiciones islámicas, el Hadith, el Corán y la historia árabe.
No he querido publicar este libro hasta ahora, está guardado en la bóvedas del banco. Creo que este libro debe ser publicado por una sociedad, no es justo que una persona lo publique y luego sea apuñalado y nadie ponga atención al libro. Si fuera publicado por una sociedad, entonces, sabría, si estuviera o no aquí, que la misión seguiría igual.

Honesta y sinceramente creo que el contenido de este libro pertenece a la gente del todo el mundo, porque romperá la columna vertebral de la religión.

El estado de la mujer bajo el Islam
El actual estado de la mujer en el mundo islámico se debe a la ley islámica y la actitud coránica. Discuto estos asuntos en Islam y Sexualidad. La verdad es que en el islam una mujer no es más que un juguete sexual. Un hombre está en la libertad de jugar con ella, y luego divorciarse de ella cuando quiera.
Se le considera un testigo sin valor en un tribunal de justicia.
Su hermano merece el doble de herencia que ella.
Un hombre puede tener cuatro esposas al mismo tiempo
Un hombre puede golpearla legalmente si ésta lo molesta.
Debe estar disponible a tener relaciones sexuales cuando sea requerido. Debe observar el purdah (que se cubra la cara) y debe quedarse en la casa, no debe unirse a ninguna actividad social. Esta es la razón por la que el islam no ha producido ninguna gran mujer en los países donde viven los musulmanes.
Benazir Bhutto y Tansu Ciller, de Turquía, son en verdad las marcas de rebelión contra el islam. El islam no es una religión racional porque ha reprimido los derechos de las mujeres por siglos.

La fuente de la ansiedad es la Sharia y la falta de una separación de la religión y el Estado. Hacer a la religión parte del Estado es la verdadera fuente del problema –conflictos económicos y sociales. Es desde que los europeos separaron a la religión del Estado que han dejado de hacer leyes en el nombre de Cristo, que han aprendido a ser libres y a reclamar sus derechos humanos.
Hasta que algo así pase en el mundo islámico, estos países no tendrán derechos humanos, la verdad es que hay una muy débil revolución en estos países –le pagan lip-service al islam, pero se basan en leyes seculares. Hacen sus propias leyes en sus propias asambleas legislativas, pero le ponen un poco de islam. Sin embargo, no creo que lo puedan hacer por mucho tiempo. Al final del próximo siglo la magia islámica habrá desaparecido –Todos tratarán de ser racionales, en vez de hacer las cosas en nombre de dios.

Humanismo
Soy un humanista liberal. Creo en la unidad y dignidad del hombre que tienen el derecho a creer en lo que quiera. No tiene ningún derecho de imponer sus creencias a otros. La fe debe ser estrictamente un asunto personal. Creer o no en dios es subjetivo, lo que importa es la dignidad humana, la libertad humana y el bienestar humano.

Un hombre amante que es ateo es mil veces mejor que un teísta que odia a sus semejantes, por convicciones religiosas. Un verdadero humanista es libre de las restricciones de raza, color y credo. El creé en los derechos humanos, las libertades civiles y los principios democráticos.

En una entrevista con Tariq Ali en el "Observer" en octubre de 1995, Anwar dijo, ‘Lo que sea que pase ahora, moriré seguro en mis creencias humanistas y racionales y si mis escritos han alejado aunque sea a algunas personas del odio y fanatismo religioso siento que me habré redimido parcialmente, aunque nada, nada podrá traer a mis tres víctimas de vuelta a la vida.’
Al preguntarle otro periodista si esperaba morir violentamente, Anwar respondió, ‘Quiero morir honorablemente.’

Anward Shaik ha publicado cuatro libros con sus propios recursos Condenan al Dr. Shaikh
El Dr. Shaikh fue condenado por el delito de blasfemia el pasado agosto 18 y condenado a muerte en Pakistán. Se le arrestó en octubre del 2000 y se le encarceló sin fianza por decirles supuestamente a sus alumnos en clase que Mahoma y sus progenitores no podían haber sido musulmanes antes de que la doctrina del islam le fuera revelada al Profeta cuando este tenía 40 años.
El Dr. Shaikh es un activista pacifista y es fundador del grupo progresista Ilustración. Está profundamente comprometido con el bienestar y las libertades de sus conciudadanos.Un grupo de amenazantes clérigos musulmanes estuvo presente durante el juicio a puertas abiertas, lo que intimidó al juez y a la defensa, y las dos últimas sesiones de la Corte se celebraron a puertas cerradas en la prisión en que el Dr. Shaik está recluido.
Los acusadores no fueron testigos de la supuesta ofensa y uno de los testigos fue totalmente desacreditado, ya que no estaba presente en el salón de clase la fecha en cuestión. El Dr. Shaik sólo contó con una semana para apelar ante la Suprema Corte.



29.3.07

Lo que se predica en las mezquitas

¿DÓNDE ESTÁN LOS MUSULMANES MODERADOS?

El programa Dispatches, del Channel 4, emitió el otro día un reportaje grabado con cámara oculta en varias de las más importantes mezquitas británicas, entre ellas la de Green Lane (Birmingham).
El reportero descubría que en ellas se predicaba el supremacismo islámico, el odio al judío y al cristiano y el sometimiento de la mujer.

Las mezquitas, cómo no, se han puesto en guardia. Así, y por poner un ejemplo, la de Green Lane ha colgado un comunicado en su página web en el que puede leerse:

Es extremadamente decepcionante, pero en absoluto sorprendente, que Dispatches haya decidido retratar a los musulmanes de la peor manera posible. Dispatches ha optado por el sensacionalismo y no por lo sustancial, y mostrado, así, una absoluta indiferencia por que las relaciones interconfesionales sean pacíficas.
Esta supuesta investigación con cámara oculta no hace sino fomentar los prejuicios contra los musulmanes por el largamente contrastado método de seleccionar determinadas declaraciones y presentarlas de la manera más incendiaria.

Los redactores del comunicado eluden la cuestión de que es difícil, por no decir imposible, seleccionar en iglesias, sinagogas, templos budistas o hinduistas declaraciones tan incendiarias y odiosas como las grabadas por Dispatches en la mezquita de Green Lane. A continuación damos cuenta de algunas de ellas, que tienen por objetivo la mujer:

– Alá dispuso que la mujer fuera intelectualmente deficiente (incluso las que cuentan con un doctorado). Así la creó. Su mente es deficiente, está incompleta. Se le suben las hormonas a la cabeza. Se necesitan dos testimonios de mujer para compensar el testimonio de un hombre.

– Debemos obligarlas a llevar el hiyab desde que cumplen los diez años, y a golpearlas si no lo llevan.

– Los hombres mandan sobre las mujeres. Dondequiera que vaya él, ella debe seguirle; y no se la debe permitir salir de casa sin el permiso de él.


¡Qué incendiarias! ¡Qué extremistas! ¡Y qué indudablemente coránicas!
En el libro sagrado de los musulmanes se afirma que el testimonio de una mujer vale la mitad del de un hombre: "Consigue dos testigos de entre tus hombres; si no puedes, entonces toma por testigos a un hombre y a dos mujeres, para que, si una de ellas se equivoca, la otra la corrija" (Corán 2:282).

Asimismo, se dice que los hombres mandan sobre las mujeres, y que las desobedientes deben ser golpeadas: "Los hombres mandan sobre las mujeres, porque Alá hizo al uno para que fuera superior a la otra, y porque ellos dedican su propiedad [al sostenimiento de las mujeres]. Así pues, las mujeres buenas son las obedientes, las que guardan el secreto que Alá guardó. Y aquellos de vosotros que temáis que se rebelen, reprendedlas y condenadlas a dormir en camas separadas, y azotadlas"

(4:34).
Volvamos a las palabras grabadas en Green Lane. Las que siguen tienen que ver con el Reino Unido y el Estado islámico:

– Debéis vivir como un Estado dentro del Estado hasta que os hagáis con el control [del Estado].

– Queremos que se apliquen las leyes islámicas y anular las elaboradas por el hombre.

– Los musulmanes no deben conformarse con vivir en algo que no sea el Estado islámico total.

– Os exhorto a estar entre ellos, a que empecéis a cultivaros para cuando llegue el momento, y llegará pronto, en que las tornas cambien y los musulmanes estemos en posición de fuerza. Cuando ese momento llegue, la gente ya no será asesinada injustamente.

– Alá dijo: Y yo dominaré. Desde luego, se trata de dominio político.
En parecidos términos se han expresado teóricos de la yihad en el siglo XX como el egipcio Sayid Qutb o el paquistaní Sayed Abul Alá Maududi.

Palabra de Qutb:
La función del islam no consiste en asumir los conceptos de la yahiliya [la sociedad de los infieles], tan en boga en el mundo, o compartir territorios con un sistema yahili (…) El islam no puede mezclarse con la yahiliyah. O prevalece el islam o prevalece la yahiliya, no hay solución intermedia. El mando es de Alá o de la yahiliyah, no hay solución intermedia. O impera la sharia de Alá o imperan los deseos de la gente (...) El más urgente deber del islam es deponer la yahiliyah, controlada por el hombre.

Palabra de Maududi:
[Los no musulmanes] no tienen absolutamente ningún derecho a manejar las riendas del poder en parte alguna de la tierra de Dios, ni a ocuparse de las cuestiones que atañen a los seres humanos de acuerdo con sus erradas doctrinas. [Si lo hacen,] los creyentes estaríamos obligados a hacer todo lo posible para desalojarlos del poder y obligarlos a vivir sometidos al estilo de vida islámico.

Pero ni Qutb y Maududi se inventaron nada. Sus palabras no son sino extrapolaciones de pasajes coránicos como el 9:29, donde se dice que los musulmanes ejercerán el poder del Estado sobre judíos y cristianos, a quienes obligarán a pagar "con total sumisión" un tributo especial (la jizya). No hay ningún concepto en el Corán, la tradición y el derecho islámicos que sancione la convivencia en igualdad de musulmanes y no musulmanes bajo un Estado islámico: los musulmanes tienen que estar por encima. De hecho, Mahoma dijo:
Lucha en el nombre de Alá y a la manera de Alá. Lucha contra aquellos que no creen en Alá (...) Cuando te encuentres con tus enemigos politeístas, invítalos a seguir uno de estos tres caminos. Si optan por cualquiera de ellos, acéptalo y abstente de infligirles daño alguno. Invítalos [a convertirse] al islam; si aceptan, acéptalos y desiste de combatirlos (...) Si rechazan el islam, exígeles la jizya. Si lo aceptan, acéptalo y guarda tus manos; si lo rechazan, invoca la ayuda de Alá y combátelos (Sahih Muslim, 4294).

Evidentemente, hay muchas maneras de interpretar éstos y otros pasajes. Pero el hecho de que las opiniones vertidas por los musulmanes que aparecen en Dispatches puedan encontrarse sin gran esfuerzo en las escrituras islámicas sugiere que el problema es mucho mayor que el que pudiera representar la existencia de unas cuantas mezquitas que parecían moderadas pero resultaron ser extremistas. Se trata de un problema que hunde sus raíces en el islam tradicional, y hay que tenerlo muy en cuenta.

Los musulmanes británicos que rechacen sinceramente el supremacismo islámico, la instauración de la sharia en el Reino Unido, el sometimiento de las mujeres y los infieles, y que acepten la idea de que musulmanes y no musulmanes deben vivir siempre como iguales, esos musulmanes no deberían denunciar el reportaje de Dispatches. Todo lo contrario, deberían celebrar la oportunidad que les brinda para expulsar de sus filas a los "extremistas" y hacer explícito su rechazo a la interpretación literal de la Sunna y del Corán.

Por el momento, no han hecho nada parecido. En vez de ello, el Consejo Musulmán del Reino Unido, el Comité Musulmán de Asuntos Públicos del Reino Unido, la Federación de Sociedades Islámicas Estudiantiles y la Misión Islámica del Reino Unido han denunciado el reportaje por "islamófobo". Ninguna de estas entidades ha tomado medida alguna contra la expansión de la interpretación del islam que se refleja en el programa, o para combatir los elementos del islam que incitan a la violencia e inculcan el supremacismo. Y esto, claro, es bien revelador.

ROBERT SPENCER, director de Jihad Watch, columnista de medios como Front Page Magazine o National Review y autor, entre otros libros, de The Politically Incorrect Guide to Islam (and the Crusades).

27.3.07

El retorno del imán escondido


“En 1940 sabíamos quiénes éramos, sabíamos quién era el enemigo, sabíamos cuáles eran los peligros y cuáles eran los problemas. En nuestra isla, sabíamos que prevaleceríamos, que los americanos serían incorporados a la lucha. Hoy es distinto. No sabemos quiénes somos, no sabemos cuáles son los problemas, y seguimos sin entender la naturaleza del enemigo”.
Bernard Lewis.

Bernard Lewis, cumplió 90 años esta primavera, británico, afincado en los Estados Unidos, profesor emérito sobre estudios de Oriente Próximo, ampliamente reconocido como un gran conocedor de los países islámicos. En definitiva, si la palabra todavía significa algo, un sabio.

Es autor de numerosos libros sobre la materia, alguno de ellos de enorme difusión – al menos en el ámbito anglosajón – como “What went wrong?” (¿Qué ha fallado?) Su capacidad previsora, la ha manifestado en diversas ocasiones. Quizá la más notoria fuera en el año 1998 cuando escribió para la edición de noviembre de la revista “Foreign Affairs” un curioso artículo titulado “Licencia para matar” que analizaba detenidamente la declaración de un entonces poco conocido ben Laden, sacada de un diario editado en Londres en árabe, llamado Al-Quds-Al-Arabi.
En este texto, a la par que traducía la “fatwa” del saudí, explicaba de dónde venían las reivindicaciones del personaje. Hacía especial hincapié en la relevancia de los hechos históricos poniéndolos en el contexto de las personas hacia quienes iban dirigidos, y cómo iban a ser entendidos por ellos. Quizá sea oportuno recordar el contenido esencial de la sentencia que dicta el iluminado:

“Matar a los americanos y sus aliados, tanto civiles como militares, es un deber individual de cada musulmán que pueda hacerlo, en cualquier país en que sea posible, hasta que la mezquita de Aqsa (en Jerusalén) y la de Haram (en La Meca) sean liberadas de su garra y hasta que sus ejércitos, despedazados y descontrolados, se marchen de todas las tierras del Islam, y no puedan amenazar a ningún musulmán”.

El hecho de que fuera uno de los primeros en prestar oídos a las palabras de esta persona, debería hacernos pensar un poco en el último artículo publicado por Lewis.
En él se pregunta por la insistencia del presidente de Irán, Ahmadineyad, en retrasar su respuesta a las potencias internacionales – es un decir – acerca de su programa de armamentos nucleares.

Resulta que al parecer la insistencia en la fecha concreta del 22 de agosto responde a una concepción bastante apocalíptica de la celebración del aniversario del viaje de Mahoma a “la más lejana mezquita” generalmente identificada como la de Jerusalén, y luego al cielo, y de vuelta. Todo ello se relaciona con un supuesto fin del mundo vinculado al retorno del Imán Escondido.

Para Lewis:“Esta (la de 22 de agosto) puede ser una fecha apropiada para el final apocalíptico de Israel y, si fuera necesario, del mundo.
No es nada seguro que el Sr. Ahmadineyad planee algún acontecimiento cataclísmico precisamente para el 22 de agosto. Pero sería conveniente tener en cuenta esta posibilidad”.

Pase lo que pase, es imprescindible resaltar que quien escribe esas líneas es un profundo conocedor del Islam y de la mentalidad de los radicales que gobiernan en Irán, que se trata de una persona prudente, madura, cuidadosa y precavida, que no acostumbra a hacer declaraciones ni buscar titulares.

Pero, por responder a las promesas del título, no se demore más la referencia a aquello que hay que saber acerca de la prácticamente ignota realidad islámica, a pesar del exceso de informaciones y sucesos que no ayudan necesariamente a comprenderla.

Para empezar Lewis nos dice algo conocido: que en el Islam no existe la separación entre iglesia y Estado. Advierte que la religión es la base tanto de la identidad como de la lealtad. Ahora bien, no se trata de un concepto exclusivamente religioso, sino que es un elemento de civilización que lo impregna todo, se trata de una cultura.

¿Cuál es el significado de la ley islámica o sharia? Se trata efectivamente de una ley, no de linchamiento y terror. Es un sistema que proporciona reglas, reglas para presentar pruebas, para acusar, para defenderse, y para todo lo que el Derecho significa; lo que no quiere decir que esta sea la aplicación que recientemente ha tenido.

¿Se puede representar al Profeta, por ejemplo, en una viñeta de periódico? Toda representación del Profeta es contraria a la religión musulmana.
Siendo esto cierto no es una observancia estrictamente aplicada por los propios musulmanes. El fundamento es tratar de evitar cualquier tipo de identificación del Profeta con Dios. Otra cosa sería idolatría. Por eso son austeras las mezquitas en donde no hay cuadros, ni estatuas, sólo inscripciones. No parece que hubiese problema de idolatría en el famoso asunto de los dibujos daneses, por ejemplo. Ahora bien, no se puede insultar al Profeta. Esto plantea dos problemas, uno de fondo, y otro de jurisdicción.

¿Hasta dónde llega la jurisdicción de la ley islámica? De acuerdo con los chiíes y una minoría de suníes, la ley musulmana es aplicable a cualquier musulmán, viva donde viva. La posición mayoritaria suní es que la ley musulmana sólo se aplica a los musulmanes viviendo en tierras del Islam. Si la ofensa la comete un occidental que sea súbdito de un país islámico, debe ser acusado, juzgado y si es necesario, castigado. Eso sí, no bastaría con decir que Mahoma no es el Profeta, la acción debería ser más insultante.

Lo que no se plantea nunca, según Lewis, es la ofensa cometida por un no musulmán en un país no islámico. Según la opinión unánime de todos los doctores de la Ley, esto no es asunto de la Ley Islámica.
Lo que, puesto en la perspectiva de los famosos chistecitos daneses nos da un resultado de extraña perplejidad.

Para que los daneses fuesen considerados culpables habría que estimar que son “dhimmis”, es decir sujetos no-musulmanes de un Estado musulmán. Lewis se pregunta “¿Quiere esto decir que Dinamarca, junto con el resto de Europa, se considera ahora parte de las tierras islámicas?”

Como es sabido el insulto al Profeta no es precisamente una novedad. Se repite con frecuencia el caso de Dante, que en “La Divina Comedia” lo considera sembrador de escándalo y de cisma situándolo, de conformidad con las enseñanzas de la Iglesia Católica, en el infierno. Claro, esto es muy insultante. Pero Dante no era “dhimmi”.

En la Catedral de Bolonia hay unos cuadros que representan de manera muy gráfica la tortura de Mahoma en el infierno. Se sabe que recientemente la comunidad islámica italiana envió una queja, educada, solicitando que se cubrieran los cuadros, que son del siglo XV. Las autoridades competentes dijeron que lo pensarían. Los cuadros siguen ahí y nada ha sucedido.

¿Hay un conflicto de civilizaciones? Hay un conflicto entre la Cristiandad – los países que forman parte de la civilización occidental, con independencia de su fe efectiva o sus creencias – y el Islam. Y este conflicto surge de las similitudes, no de las diferencias.
La religión cristiana y la musulmana son exclusivas y ambas promueven el apostolado. De tal modo que cuando surge el Islam y se expande lo hace con ánimo polémico frente al cristianismo, que es un rival. El mensaje, desde el siglo VII, es claro: “vuestra religión ha sido superada; vuestro tiempo ha pasado; fuera de aquí; nos quedamos con el mundo”.

Para Lewis “En el mundo musulmán, al contrario (que en el nuestro) tienen un sentido muy vívido de la historia, una conciencia muy clara de la historia y un conocimiento sorprendentemente detallado”. Relata varios casos en que autoridades musulmanas han hecho referencias precisas a hechos históricos con la seguridad de que serían entendidas por el pueblo. Las propias alocuciones de ben Laden son ejemplos al respecto.

Tienen la convicción de que mientras el mundo musulmán ha sido regido por una sucesión de califas; el mundo de los infieles y particularmente el mundo cristiano era regido por una sucesión de poderes. “Primero los emperadores bizantinos, luego el Sacro Imperio, luego los imperios de Europa occidental y – citando a Osama ben Laden ‘En esta fase final, el mundo de los infieles estaba dividido en dos superpoderes, la Unión Soviética y los Estados Unidos”.

Lewis sostiene que para ben Laden y sus seguidores la derrota de la Unión Soviética fue cosa suya y de la yihad. Por ello declaró que “Nos hemos ocupado con éxito del más mortal, del más peligroso de los dos poderes infieles.
Ocuparnos del suave, aniñado y degenerado americano será fácil”. Y añade “Esta impresión la vieron confirmada durante los 90 cuando lanzaron un ataque tras otro generando sólo palabras de enfado y misiles mal dirigidos a lugares remotos y deshabitados”.

En el caso de la revolución islámica de Irán, hay otra interpretación. La revolución, dice Lewis, es en realidad el único título aceptado de legitimidad en Oriente Medio. De tal modo que la revolución iraní fue una verdadera revolución, en el sentido en el que nosotros hablamos de la Revolución Francesa o Soviética. Supuso un cambio brutal: social, económico e ideológico, no sólo de régimen. “La revolución iraní ha pasado por muchas fases. Ha tenido sus Jacobinos y sus Girondinos, sus Bolcheviques y Mencheviques, su Terror. Yo diría que está ahora en la fase estalinista, lo que tiene también una repercusión global”.

Para Lewis el caso de Ahmadineyad responde a la idea de que desprecia el mundo occidental y en particular a los Estados Unidos.
Como ben Laden lo cree un poder decrépito, degenerado, incapaz de resistencia real. Sobre esa base nos juzgan. “No tienen la comprensión ni la experiencia de un debate libre en una sociedad libre. Donde ven debate libre y crítica, suponen miedo, debilidad y división; y actúan de conformidad con ello, y cada día nos trae más pruebas a este respecto que proceden de Irán”. Añade “Recientemente he estado pensando acerca de 1938 (año que vivió) más que acerca de 1940. Parece que estemos en el modo de Chamberlain y Munich más que en el de Churchill”.

¿Es realista tratar de expandir la democracia en el mundo islámico? Lewis recuerda lo mucho que se ha dicho sobre un mundo de tiranos corruptos y de pueblos incapaces de vida civilizada. Y de la deducción subsiguiente que más vale tener al lado tiranos amigos que hostiles. Considera, sin embargo, que regímenes como el de Sadam Husein no tienen parangón en la historia árabe ni islámica. Opina que se trata de una importación europea.

Habría habido una primera fase, en el siglo XIX, en la que el mundo islámico se percata de su retraso y adoptan todo tipo de costumbres y métodos europeos con la mejor de las intenciones, pero con consecuencias nefastas.
Por un lado, refuerzan enormemente el poder el Estado poniendo en manos del poderoso armas y comunicaciones que nunca existieron en el pasado, dando al tirano más poder que el que nunca tuvieron los antiguos califas, ni Suleymán el Magnífico.

En segundo término, en la sociedad tradicional había muchos límites al poder del autócrata. El gobierno islámico tradicional es ciertamente autoritario, pero no despótico. Hay un rechazo tanto teórico como práctico al despotismo.
El teórico procede del hecho de considerarse pecado la obediencia a la autoridad que manda algo contrario al Corán; lo que supone una especie de equivalente al derecho de resistencia a la opresión conocido en Occidente, y podría ser el respaldo de un derecho liberal, en el sentido de limitado.

En la práctica, había todo tipo de poderes establecidos en la sociedad que actuaban como restrictivos del poder tiránico. Los mercaderes del zoco, los gremios, la aristocracia local, y los escribas que generaban sus propios jefes. Todo esto, dice Lewis, desapareció con la modernización, que fortaleció al Estado y debilitó o eliminó los factores limitadores que existían.

La segunda fase corresponde a un año concreto: 1940. En ese año los Nazis ocupan Francia, pero no llegan a sus colonias. El régimen de Vichy no puede controlarlas todas. Se encuentran ante la necesidad de elegir entre Vichy y la Francia Libre de de Gaulle. La mayoría más aplastante se queda con Vichy, lo que hace que vayan llegando los nazis.
En particular el mandato de Siria-Líbano, en la que se van implantando, no con soldados, pero sí con propaganda. Es el germen del partido Baaz, que fue adoptado simplemente porque era antioccidental, no porque tuviera otro atractivo especial.

Tras la guerra, los aliados se marchan, y los soviéticos llenan el vacío dándose cuenta de lo fácil que es transitar de un modelo anti-occidental a otro. Por ello, este régimen, sirio e iraquí, era ajeno a la tradición árabe e islámica.

Lewis afirma: “Creo en la posibilidad, no de que nosotros creemos instituciones democráticas, pero sí de que les permitamos desarrollar sus propias instituciones democráticas”.

¿El asesino suicida es una perversión del Islam? Los textos clásicos son claros acerca del suicidio; es equivalente al pecado mortal para los cristianos. Con el tiempo se produjo una evolución por fases.
En la primera se resuelve la pregunta de si es lícito lanzarse contra un enemigo superior sabiendo que esto causará sin duda la muerte. Los juristas lo consideraron admisible. Y así se quedó el asunto durante siglos.

Más recientemente se preguntaron otra cosa: ¿es permisible matarse uno mismo matando a un enemigo, siempre y cuando se elimina a un suficiente número de enemigos con ello? Y la respuesta fue que sí.
Para Lewis esto supone separarse de una tradición de más de un milenio y que, como mucho de lo que se ha desvirtuado en el Islam, el responsable es el wahabismo, que es “tan central al Islam como puede serlo el Ku Klux Klan a la Cristiandad”.
Esto lo dice a un auditorio americano, de cultura protestante, familiarizado con estos temas. A lo que remite es a una desviación del tronco común fundada en el fanatismo.

¿De dónde viene el wahabismo? Se originó en Najd, hoy parte de Arabia Saudí, en el siglo XVIII. Fue una reacción ante la percepción de que el Islam no pasaba por una buena etapa. Ha habido dos tipos de reacciones ante esta situación: o bien se intentaba modernizarse a través de una adaptación al mundo exterior, o bien se consideraba que esta imitación era indigna para un musulmán y que precisamente había que alejarse lo más posible de los infieles para refugiarse en las tradiciones islámicas más auténticas.
El wahabismo es una línea especialmente fanática y violenta de esta versión.

A partir de los años 20, con la creación del Reino de Arabia Saudí se instaló en el poder la Casa de Saud formada por jeques locales y tribales, en donde había florecido la fe wahabí. Al tomar el control de las ciudades santas de La Meca y Medina adquirieron gran poder e influencia. Por otra parte, la riqueza del petróleo, les dio recursos “más allá de los sueños del avaricioso”. Entre estas versiones extremas del Islam destaca el wahabismo, pero también está la rama Salafí y la que corresponde a la revolución iraní.

¿Es posible la integración de las minorías musulmanas en el mundo occidental? Para Lewis es natural que el musulmán en Occidente busque alguna manera de que sus hijos aprendan su religión y su cultura, y que intente encontrar alguien que las enseñe. El problema surge cuando quien lo hace es alguna institución controlada por los wahabíes; de tal modo que la doctrina que reciben estos musulmanes de Occidente es en muchos sentidos la más radical y fanática del Islam.

Lewis cuenta la historia de la enseñanza religiosa del Islam en Alemania. Al parecer, dado que se permite dar clases de religión en la escuela pública, se admite que haya clases de Islam cuando hay un número suficiente de alumnos. Los profesores, procedentes de la comunidad turca, propusieron unos libros de texto editados por el Estado turco.
Ahora bien, estos fueron rechazados por las autoridades por ser textos de un Estado. El resultado, dice Lewis, fue que los textos que se enseñan allí son ahora los proporcionados por los wahabíes, infinitamente más radicales que las versiones más modernizadas de la escuela turca.

Para concluir es menester tratar de condensar cuáles son los elementos más esenciales que permitan comprender ciertos aspectos del Islam. Por un lado, es necesario tener en cuenta esa especial sensibilidad que tienen los musulmanes por su historia.
Los acontecimientos protagonizados por el Profeta, los hechos de la creación y expansión del mundo musulmán – en lo que tiene cierta relevancia evidentemente Al Andalus – suscitan mucho interés y generan discusiones y tomas de posición. La historia importa.

De los términos occidentales que tienen especial relevancia desde el punto de vista de la organización política, el mundo musulmán tiene problemas para comprender la idea de “libertad política” y la de ciudadanía, pero no tanto las de igualdad o justicia. Esto remite a la posible limitación del tirano ya mencionada. En este sentido es importante que el que mande, consulte.

Esta limitación del poder se funda en la existencia de poderes tribales y, en general, procedentes de la sociedad que hay que respetar. De tal modo que el sistema más tradicional de gobierno cuenta con la consulta y el contrato. También es relevante la designación del que manda, que se hace generalmente por reglas sucesorias, pero que no excluye, de hecho según la tradición de los juristas prefiere, la técnica de la consulta con los que tienen importancia social.

De ahí que los enemigos de la democratización del Islam estén formados por grupos de intereses muy diversos. El grupo más importante es el configurado por los islamistas fundamentalistas, que la identifican con Satán quien, en el Corán, es sobre todo la figura de la tentación. Cuentan con un arma poderosa, pues mientras los reformistas hablan un lenguaje que no entiende bien la población, es muy sencillo para los fundamentalistas apelar a las tradiciones comunes, y a la sospecha frente al mundo occidental.

En esta perspectiva fundamentalista cobra un papel esencial la presencia del grupo de la Hermandad Islámica creado en 1928 en Egipto, pero también el carácter catalizador de la revolución islámica iraní. Estos grupos entienden como un peligro muy sustancial la implantación de una democracia mayoritariamente chií en Irak, al lado de los chiíes fundamentalistas de Irán.

Los otros interesados actualmente relevantes son los fundamentalistas suníes. Particularmente la secta wahabí. Estos son los que creyeron haber derrotado a la Unión Soviética y que se consideran en condiciones de acabar más fácilmente con los degenerados occidentales.

Para Lewis, hay razones para pensar que en unas elecciones los fundamentalistas tienen más facilidades de acceder al poder. Por un lado, hablan un lenguaje familiar a los musulmanes comunes. Además usan el púlpito para expandir su mensaje, lo que llega más que un mensaje procedente de otros modos y maneras occidentalizados.
Por otra parte, se encuentran más cercanos a los menesterosos proveyéndolos con sus cuidados, lo que contrasta con los tiranos; aunque en este caso el mal ejemplo de la revolución iraní, que no ha mejorado la realidad social de sus súbditos, puede actuar favorablemente para los modernizadores.

“Por último, y esto es quizá lo más importante, los partidos democráticos deben permitir ideológicamente la existencia de los fundamentalistas. Mientras tanto, los fundamentalistas no se sienten igualmente obligados y al contrario consideran su misión cuando llegan al poder la supresión de la discrepancia y el descreimiento”.

Pero, en definitiva: “En el presente, hay dos miedos relativos a la posibilidad del establecimiento de una democracia en Irak. Uno es el miedo de que no se logrará, un miedo expresado por muchos en Estados Unidos y que es prácticamente un dogma en Europa; el otro miedo, mucho más urgente entre los círculos de poder en Oriente Medio, es que se logrará.
Claramente, una auténtica sociedad libre en Irak supondría una amenaza mortal a muchos de los gobiernos de la zona, incluyendo tanto a aquellos que son enemigos de Washington, como aquellos que son sus aliados”.

Quizá sea más sencilla y tranquilizante la reiterada repetición de mensajes enlatados renunciando deliberadamente a cualquier conocimiento real de la situación presente, pero seguramente es más sensato y racional actuar como occidentales tratando de descubrir la verdad. Con ella, probablemente estemos en mejores condiciones de hacer frente a las amenazas que nos acechan.

Gracias, Mr. Lewis.

Por: Juan F. Carmona Choussat es Licenciado y Doctor en Derecho por la UCM, Diplomado en Derecho comunitario por el CEU-San Pablo, Administrador civil del Estado, y correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Su libro más reciente es "Constituciones: interpretación histórica y sentimiento constitucional", Thomson-Civitas, 2005.

25.3.07

"El islam oprime a las mujeres"


El siguiente texto es un fragmento editado del libro "Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)" capítulo 5 de ROBERT SPENCER.

Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.

[...] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: "Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam". Ahmed dice: "Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas".

Relecturas

(...) La "relectura" del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a "una apertura del islam hacia las mujeres"? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una "relectura":

– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: "Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas" (Corán, 4: 34).

– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: "Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis" (2: 223).

– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: "Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error" (2: 282).

– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: "Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud" (4: 3).

– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: "Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras" (4: 11).

– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: "Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles" (4: 34).
Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: "Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara".

Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.

(...)

El matrimonio infantil

El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: "En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses" (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.

Una razón de la "revelación" de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta "se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años". Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.

El castigo corporal a las mujeres

Una vez se le dijo a Mahoma que "las mujeres se habían envalentonado con sus maridos", por lo cual él "concedió el permiso para que las golpearan". Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: "Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras". Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: "A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer".

Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. "Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: 'Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!'".

(...)

Una oferta que no se puede rechazar

Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: "El Mensajero de Alá dijo: 'Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente'". Esto se ha mantenido en la ley islámica: "El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche".

No deben salir solas

La ley islámica estipula que "el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa", y que "una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo".

Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí "las mujeres [...] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales".

Maridos temporales

Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: "Me divorcio de ti", y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: "Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación" (Corán, 4: 128).
Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: "Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: 'Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo'".

La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: "Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella".

(...)

Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los "maridos temporales". Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a "casarse" con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.

Licencia profética

Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: "¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes" (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).

El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.

Esposas temporales

El islam chiita, (...) dominante en Irán, también permite tener "esposas temporales". Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal "debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también". No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.

La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (...) en este párrafo de los hadices: "Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: 'Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (...), por lo tanto, realizadlo'". Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.

Violación: se necesitan cuatro testigos

La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).

Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (...), a "casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas". En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.

Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: "¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!" (Corán, 24: 13).

Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.

(...)

La circuncisión femenina

(...) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida "tanto para los hombres como para las mujeres".

Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es "una práctica loable que honra a las mujeres". En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, "la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes". Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.

Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas

Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.

No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.

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23.3.07

Au revoir Président Chirac.


La doctrina Chirac y el mundo árabe

Bajo el Presidente Jacques Chirac, la política exterior francesa ha sido cada vez más asertiva - aunque un académico francés describió recientemente su raison d´être como "oponerse hasta existir".

Pero tales descripciones no son completamente justas. Mientras que Chirac heredó una política exterior francesa ya inclinada hacia el mundo árabe, su búsqueda de relaciones personales con líderes árabes y su orientación hacia los estados árabes islamistas y reaccionarios, y grupos considerados terroristas por el gobierno norteamericano es parte de una estrategia más general destinada a incrementar la influencia francesa en la región.

El enfoque francés en Oriente Medio cambió tras la victoria israelí de la Guerra de los Seis Días de 1967.
El entonces presidente Charles De Gaulle comenzó a suscribir la política indefinidamente proárabe que aún prevalece. Según la revista Le Point, De Gaulle explicaba, "Los árabes tienen a su favor sus cifras, espacio y tiempo". Fue un cálculo Maquiavélico. Buscaba lo que veía como una estrategia a largo plazo: sacrificar las relaciones con Israel con el fin de lograr la buena voluntad de un mundo árabe más poblado y rico en crudo.

Al asumir la presidencia en 1995, Chirac buscó vínculos aún más cercanos con el mundo árabe. Hablando en El Cairo en 1996, declaraba, "La política árabe de Francia tiene que ser una dimensión de su política exterior. Quiero darle un nuevo impulso".El gobierno francés expandió sus intercambios comerciales y culturales con el mundo árabe.

Hacia el 2002, Francia se encontraba entre los tres principales socios comerciales de la mayor parte de los países árabes: en primer lugar con Marruecos, Argelia, Túnez y el Irak de Saddam, en segundo lugar con el Líbano y Siria, en tercer lugar con Egipto.

Chirac logró el apoyo árabe mientras se contraponía repetidamente con su postura proárabe al apoyo de Washington a Israel. Su popularidad ha crecido tanto en los últimos años que un buen número de familias palestinas han bautizado a sus hijos "Chirac".

Durante el ramadán del 2003, los comerciantes de El Cairo denominaban a los dátiles de mejor calidad - la comida tradicional con la que los árabes rompen el ayuno - "Chiracs", en honor al presidente francés.
Una encuesta de Zogby de mayo de 2004 realizada entre seis países árabes descubría que Chirac se encontraba encabezando la lista de líderes del mundo en Egipto, el Líbano en Marruecos, y en tercer lugar en Jordania, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.

En contraste, las mismas estadísticas descubrieron que el Presidente norteamericano George W. Bush era el líder mundial menos popular después del Primer Ministro israelí Ariel Sharon.
Chirac ha forjado relaciones personales próximas con un buen número de líderes árabes, que incluyen no sólo al difunto Arafat y al difunto primer ministro del Líbano, Rafik al-Hariri, sino también al difunto presidente sirio Hafez al-Assad, a su hijo y sucesor Bashar, y al ex dictador iraquí Saddam Hussein.

Estas relaciones personales se han convertido en el esqueleto de la política francesa en Oriente Medio.
La amistad más profunda de Chirac quizá haya sido la que tenía con Saddam Hussein. Los dos se reunieron por primera vez en diciembre de 1974, cuando el entonces primer ministro Chirac visitaba Baghdad para negociar acuerdos comerciales, incluyendo la entrega del reactor nuclear más tarde destruido por un ataque israelí en 1981.

Cuando Hussein visitaba Francia en septiembre siguiente - su única visita a un país occidental - Chirac decía, "Te doy la bienvenida como mi amigo personal. Te garantizo mi estima, mi consideración y mi afecto". La inversión de Hussein en Chirac demostró ser fructífera para el líder iraquí.

En 1998, al ser preguntado cuán paciente iba a ser con Saddam Hussein, Chirac respondió, "En lo que respecta a temas humanitarios, la paciencia de Francia no tiene límites". En los meses previos a la guerra de Irak del 2003, la resistencia francesa a las sanciones o a las acciones militares contra Bagdad creció.

Según el londinense The Sunday Times, funcionarios franceses "mantenían regularmente a Saddam al tanto de cada avance en la planificación americana, y podrían haberle ayudado a preparar la guerra".
La relación de Chirac con el dictador iraquí no era una excepción, sino parte de un patrón de apoyo a los dictadores de Oriente Medio hostiles a las normas internacionales de comportamiento y en conflicto con democracias occidentales.
Poco después de asumir la presidencia, Chirac buscó la relación de Arafat.

El 13 de marzo de 1996, por ejemplo, Chirac dijo a Arafat, "Cuando tengas un problema, llama al Doctor Chirac". Arafat captó el mensaje. Más tarde ese año, durante una conferencia de prensa conjunta en Ramala con Chirac, Arafat declaraba, "Necesitamos que el Doctor Chirac salve el proceso de paz". En una nota escrita en parte a mano el 28 de octubre de 2004 al enfermo Arafat, Chirac decía, "Deseo que pueda reanudar su trabajo tan pronto como sea posible al servicio del pueblo palestino... [Francia] siempre estará junto a usted".

Le Figaro comentaba que París se había convertido en la capital de Palestina durante los 13 días de convalecencia de Arafat. A la muerte de Arafat, el estoico Chirac tenía lágrimas en los ojos mientras le elogiaba como "un hombre de valor y convicción".
El apoyo a Arafat durante sus últimos días concedió a Chirac lo que quería: ser el centro de atención del mundo y extender la influencia francesa en el mundo árabe.

Mientras que el vínculo francés con Siria ha sido fuerte durante bastante tiempo, Chirac trabajó por estrechar las relaciones aún más. Citando a De Gaulle, Chirac describía los vínculos franco- sirios como "una amistad indestructible".

Fue el único jefe de estado occidental en asistir al funeral de Hafez al-Assad en el 2000 (Presidente de Siria de 1970 a 2000, falleció de un ataque al corazón en el 2000 y le sucedió en la presidencia su hijo, Bashar al-Asad). Su trayectoria política destaca como dictador despiadado y por la pésima situación de los Derechos Humanos que han sido anualmente denunciadas por Amnistía Internacional.

El primer viaje oficial de Bashar al-Assad fuera de Oriente Medio fue a París en junio del 2001, aunque Chirac había cultivado su relación con el joven Assad recibiéndole en el Palacio del Eliseo en noviembre de 1999, antes de su llegada al poder.

La junta de la L´Association d´Amitié France-Syrie se jacta de contar entre sus miembros con el ex Primer Ministro Raymond Barre, el ex secretario de estado Claude Cheysson y el candidato presidencial del 2007 Nicolas Sarkozy.

Así que, ¿por qué se unió París a Washington el 2 de septiembre del 2004 para copatrocinar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 1559, que exigía la retirada de las tropas sirias que ocupaban el Líbano y el desarme de las milicias?
El diario de centroizquierda Libération sugería que la unidad temporal se debía a que con el asesinato del ex primer ministro libanés al-Hariri, (obsesionado por la seguridad, que le hacía desplazarse en automóviles blindados que barrían señales de móviles y detectaban posibles coches bomba, no pudo evitar que uno explotase al paso de su convoy, compuesto por varias limusinas y todoterrenos), forzaba a Chirac a elegir temporalmente entre amigos árabes. Hariri describía a Chirac como "mi mejor amigo" poco antes de su muerte.

Puede que Chirac haya tenido diversos motivos para extender el apoyo francés más allá de la simple simpatía al mundo árabe hasta el apoyo a rajatabla a criminales sin importar su rechazo o apoyo al terror. Parte de su apoyo a Saddam Hussein, Yasir Arafat, Bashar al-Assad, o Hassan Nasralah puede deberse a su deseo de interponerse en los deseos norteamericanos en Oriente Medio, incrementando así el prestigio francés a expensas de Norteamérica.

Su antipatía personal hacia Israel y su deseo de complacer a su electorado musulmán también pueden contribuir.Las muertes de Hafez al-Assad, Arafat, y Hariri, así como la caída de Saddam Hussein, sugieren que los beneficios políticos de la doctrina Chirac pueden estar evaporándose.

Desarrollar relaciones lleva tiempo. El nuevo gobierno iraquí acusa el apoyo francés a Saddam Hussein. Si otras dictaduras de Oriente Medio sucumben a la tentadora oleada de democratización, no hay garantías de que vayan a abrazar a París o a honrar acuerdos comerciales suscritos bajo dictadura.

Pero la creciente presión islamista dentro de Francia puede empujar de todos modos a Chirac y a sus sucesores a buscar una política aún más proárabe.
El legado de la doctrina Chirac, no obstante, puede no ser el grandeur francés que buscan Chirac y sus aliados, sino una reputación de cinismo, hostilidad hacia la democracia y las reformas, y asociación con los peores productos de la sociedad de Oriente Medio.

Por Olivier Guitta escritor especializado en Oriente Medio y Europa. Una versión más larga de este artículo puede encontrarse en el número de otoño de The Middle East Quarterly.


Au revoir Président Chirac, la historia le juzgara... ¡¡¡Hasta Nunca!!!

18.3.07

La cruzada del fundamentalismo islámico

El motivo de facilitaros la lectura de la siguiente entrevista, (a pesar que los temas que trata no son novedad para los lectores, puesto que ya con anterioridad han sido publicados en este Blog en repetidas ocasiones), – sin embargo no dudo en recomendaros la lectura al completo de esta entrevista por la corrección, la naturalidad y sobre todo por el respeto que trata los diferentes temas sin ocultar un ápice de la realidad, al menos la verdad tal como nos llega a través de los diferentes medios.


«Dejar que los musulmanes oren en la mezquita de Córdoba haría palidecer a toda ley de memoria histórica»

-La Junta Islámica ha enviado una carta al Papa en la que reivindica el uso ecuménico de la mezquita-catedral de Córdoba ¿Debería la Iglesia acceder?

-No soy quién para decir lo que la Iglesia debe hacer, pero en mi opinión no hay razón alguna que les fuerce a acceder. Más bien al contrario. En muchos países islámicos el tratamiento a la Iglesia y a los fieles cristianos va desde la simple aceptación a la más descarada intolerancia e incluso persecución, como ocurre en Sudán o Arabia Saudita. Y la reciprocidad es siempre un criterio.

Recordemos un eslogan yihadista: os conquistaremos con vuestros derechos, pero os gobernaremos con los nuestros. Por lo demás la catedral de Córdoba lo es desde hace más de cinco siglos, y antes era un templo visigótico, y quien sabe si antes no era un templo romano, de modo que sería sentar un precedente que haría palidecer a toda ley de memoria histórica.

-¿Es un riesgo que tanto los musulmanes moderados como los radicales mantengan el discurso de la «recuperación» de Al Andalus?

-Pretender la recuperación de Al Andalus es tan absurdo como que los españoles reivindicáramos la Florida o Nápoles. Pero lo que este absurdo muestra es que hay en el islam sectores importantes, con fuertes apoyos políticos y económicos, e incluso de opinión pública, que han articulado un programa máximo reivindicativo que, aun cuando nos parezca disparatado, es tal y como lo dicen.

En el mundo árabe no es raro encontrar mapas del mundo donde dos terceras partes de la península Ibérica son parte del islam, la misma locura de los mapas euskaldunes. Y en la medida en que ese proyecto cobre fuerza, coloca a España, de nuevo, en la frontera sur de la civilización occidental, donde ya estuvo durante siete siglos, con todo lo bueno y malo que tiene el ser frontera, lugar de paso y apertura, pero también de cierre.

No somos los españoles o los europeos quienes pretendemos recobrar viejas colonias, sino ellos, aunque sean una minoría, por supuesto. Y no estaría de más que nuestros aliados árabes (empezando por Marruecos) hicieran alguna declaración rechazando radicalmente ese disparate.

-En Córdoba se quiere construir la «meca» de Europa y en Sevilla están paralizadas las obras de otra gran mezquita ¿Son proyectos que obedecen a razones de culto o existen otros intereses?

-Es difícil separar la dimensión religiosa de la política, especialmente en una religión integrista como es el islam. Pero ese es justamente el problema: que la penetración del islam no es nunca la penetración simple de una fe religiosa, sino siempre algo más.
Es cierto que en Europa está comenzando a aflorar un nuevo islam, digamos reformado, que trata de ajustar sus creencias y ritos a la modernidad occidental, un Islam que debemos apoyar. Pero no es esa la dinámica dominante, sino la contraria.

A lo que asistimos hoy no es a una reforma sino a una contra-reforma islámica, a un regreso a los orígenes más militantes y rígidos. Ya nos enseñó Max Scheler que las religiones con frecuencia progresan regresando a los orígenes. Basta ver el retorno de toda la simbología religiosa, desde la barba masculina al velo femenino, que habían desaparecido en muchos sitios, para comprobarlo.

-Las principales mezquitas que hay en España cuentan con el respaldo financiero de Arabia Saudí, Siria o los Emiratos ¿Ve en ello algún riesgo?

-Sin duda alguna. Arabia Saudita es el ejemplo típico de petroestado corrupto. Es un país intolerante que ha exportado su versión del islam, el wahabismo, una rama puritana que está en el origen de buena parte del radicalismo actual.

Es la cuna de Bin Laden y de buena parte del núcleo inicial de Al Qaida, y sabemos que financia a Al Qaida. Es una paradoja, pero con el dinero que pagamos por el petróleo estamos financiando a quienes quieren acabar con nosotros.
Siria es otro caso, bajo régimen militar desde 1963, un resto del baasismo laico, pero hoy aliada con Irán, sostén de Hamas y desestabilizador del Líbano, donde por cierto tenemos tropas españolas.

Lo que Huntington llamó tercera ola democratizadora ha tenido un gran éxito en casi todo el mundo: la Europa del sur y del Este, América Latina, buena parte de Asia, incluso en África (por ejemplo, África del Sur). Pero escaso o nulo éxito en el mundo árabe y no mucho en el islámico.

Según Freedom House no habría más de un par de democracias entre los veintitantos países de la Liga Árabe y un par más si añadimos todos los países musulmanes. Hay que entender en su radicalidad el fracaso tremendo del mundo árabe para comprender su malestar. Un ejemplo: todos los países de la Liga Árabe, a pesar del petróleo, tienen un PIB sumado inferior al de España.

Los países árabes han intentado la doble vía de modernización que les ofrecimos durante la Guerra Fría, bien vía democracias populares (como Argelia), bien a través de la economía de mercado (como Persia), fracasando en ambos casos para regresar a un pasado mítico de pureza pero también de cruzada contra el infiel.

-¿Es permisivo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con las exigencias de la comunidad islámica?

-El Gobierno (este u otro) camina por una cuerda floja pues es un problema de enorme complejidad al que los europeos, en general, no estamos sabiendo responder pues en él se mezclan al menos dos o tres temas de gran calado.
De una parte, los límites del laicismo de nuestras sociedades, unos límites que afectan al Islam pero también a las otras Iglesias, cristianas o no, aunque en un país en el que la inmensa mayoría se declara católico no hay razón para jugar a la simetría. Un ejemplo: la enseñanza religiosa en las escuelas.

De otra parte, los límites de la democracia y la libertad, pues no debemos ser tolerantes con la intolerancia, y entramos en problemas de simple orden público. Otro ejemplo: el velo de las mujeres o la poligamia consentida, una reclamación que tenemos a la vuelta de la esquina.

Finalmente, estamos testando los límites de las identidades nacionales multiplicando la diversidad interna pues, a la autóctona, se suma la importada.
Hasta el momento, las democracias han sido culturalmente homogéneas, lo que es sencillo, pero articular democracias de la diversidad cultural será (es ya), como señaló Habermas, el gran reto del siglo XXI.

Para mí la regla de oro debe ser la siguiente: todo aquello que conduce a una mayor integración de la comunidad musulmana, a una convergencia con la sociedad española, debe ser fomentado y atendido. Lo que camina en el otro sentido debe ser desalentado y, eventualmente, prohibido.

En todo caso hay abierto un gran debate en Europa y en España y nos llevará lustros, no años, alcanzar consensos amplios. Sin ir más lejos, el 48% de los españoles están a favor del uso del velo y el 43% en contra, mientras la mayoría de los franceses están en contra y la mayoría de los británicos a favor. Personalmente me irrita ver a niñas forzadas a llevar velo, pero sigo convencido de que (como diría Stuart Mill) los adultos tenemos derecho a obrar como nos parezca siempre que no hagamos daño a terceros.

-La inmigración musulmana aumenta año tras año ¿Cómo observa esta evolución?

-España necesita inmigración, aunque, por cierto, ya va siendo hora de que algún gobierno se plantee el problema de las deplorables tasas de natalidad de los españoles y articule políticas de ayuda a la familia, no a las «nuevas» familias que no pueden tener descendencia, sino a las viejas de toda la vida.
Los incentivos a la familia y/o a la natalidad han funcionado en muchos países europeos y aquí ni lo hemos intentado.

El hecho es que tenemos ya cerca del 10% de población inmigrante, que en algunas ciudades y barrios sube al 30 o 40% (como en Lavapiés, por ejemplo). Y no tenemos tradición alguna de integración, como sí tienen otros países. Y los modelos europeos (tanto el francés como el alemán o el británico) han fracasado.

Algunos de esos inmigrantes se integran con facilidad, como es el caso de los Latinoamericanos y la mayoría de los países del Este de Europa. Los musulmanes son cerca de un millón (casi quince millones en Europa) y se integran con mucha mayor dificultad.
La religión sin duda los aísla y los concentra en guetos y, sobre todo, atrapa a las mujeres en círculos endogámicos de los que no las deja salir.

Los españoles reaccionaron sorprendentemente bien después del 11-M, y no ha habido casi reacción xenófoba. Incluso los sondeos de opinión daban resultados muy positivos. Pero eventos posteriores (como los atentados de Londres, la crisis de las caricaturas o la reacción contra el Papa), han ido deteriorando la percepción, que comienza a ser preocupante.
El 68% de los españoles percibe que los musulmanes en España desean permanecer diferentes y el 47% creen que tienen una identidad islámica cada vez más fuerte, y otro tanto ocurre en toda Europa. Sea o no cierto, la percepción es esa.

En todo caso, llevo ya muchos años diciendo que lo que el Magreb necesita no es enviarnos sus trabajadores sino sus productos, y para ello Europa debería articular un ambicioso Plan Marshall sobre el norte de África y, en general, su frontera sur.

-¿La Iglesia tendrá que «defenderse» ante el incremento de fieles musulmanes?

-Como decía, mal puedo dar consejos a la Iglesia católica. El islam y el cristianismo (católico o protestante) son, hoy por hoy, las únicas religiones con vocación misionera. Nunca lo fue el judaísmo, ni tampoco las religiones orientales, el budismo, confucianismo o taoismo, que son religiones sapienciales sin creencias trascendentes. De modo que sí, supongo que hay una competencia entre ambas.

En todo caso la dinámica actual es muy distinta en ambas. El cristianismo lucha contra la secularización y el relativismo de quienes fueron tradicionalmente sus fieles, especialmente en Europa. Está pues en retirada o, en todo caso, a la defensiva, y los mensajes, tanto del Papa anterior como del actual, lo muestran a las claras.

El islam no está a la defensiva sino a la ofensiva, en una gran cruzada contra-reformista que activa creencias y ritos en sus fieles y atrae a nuevos creyentes. Y puede que el relativismo que produce el mundo desarrollado acabe siendo fuente de nuevos creyentes en el islam. Creo que la mayoría de la gente necesita creencias trascendentes. No es fácil vivir instalado en la inmanencia. Eso es al menos lo que me han enseñado los grandes sociólogos, desde Durkheim a Weber.

-Los musulmanes critican, como es lógico, que se vincule Islam con terrorismo ¿Cree que los primeros responsables de ello son los propios islamistas que matan en nombre de Alá?

-Por supuesto. El responsable de las consecuencias de los actos terroristas son los terroristas, esto lo tenemos bien sabido. Solo falta acusar a las víctimas de provocar el estallido de la bomba.Pero también son responsables todos aquellos que, como en el País Vasco, comprenden, aceptan, perdonan o incluso alientan.
El terrorismo de ETA es terrorismo vasco, no tiene otra denominación, aunque sepamos bien que la mayoría de los vascos están en contra. Y a quienes estigmatiza es a todos los vascos, ello lo saben muy bien.

Quien mata y asesina en nombre de Alá, vincula su acción con una religión. Por mucho que hablemos de «terrorismo internacional» todos sabemos que se habla de un grupo de fanatizados del Islam, que habla en nombre del Islam y con argumentos extraídos del Corán, son «fou de Dieu», locos por su Dios.

Lo más preocupante, sin embargo, es que encuentra mucho apoyo y comprensión en los países musulmanes, más de lo que sería razonable. Por dar algún dato, en marzo del 2004 el 40% de los marroquíes apoyaba el terrorismo suicida, un porcentaje que, por fortuna, ha descendido al 13% un año más tarde.

Pero en 2005 el terrorismo suicida era apoyado por el
57% de los jordanos, el
39% de los libaneses, el
25% de los pakistaníes, y el
14% de turcos.
Y su opinión sobre Bin Laden era escandalosamente positiva: apoyado por el
60% de los jordanos, el
50% de los pakistaníes, el
35% de los indonesios, y el
25% de los marroquíes.
No pocos analistas aseguran que lo que se discute hoy en lo países musulmanes no es ya «occidente sí o no», sino «terrorismo de Al Qaida sí o no».

La lucha contra Al Qaida ha tenido éxitos importantes, pero en el frente ideológico y de la hegemonía (en el sentido de Gramsci) la situación se deteriora más que mejorar a medida que Al Qaida se transforma de organización en franquicia y, finalmente, en simple ideología.

Por ejemplo, los españoles debemos empezar a pensar qué hacer si ganan los islamistas en Marruecos lo cual es muy probable.

-¿Ve futuro al proyecto de Alianza de Civilizaciones?

-Para comenzar, hay muchas civilizaciones además del Islam y Occidente y no todas son igualmente valiosas, como es obvio. Pero si eliminamos la carga normativa del complejo concepto de «civilización», y lo reducimos a grandes familias culturales hay una civilización sínica u oriental, otra del inmenso subcontinente indio y al menos otra africana, aparte, por supuesto, de la occidental (que incluye América Latina, en contra de lo que piensa Huntington).

Pues bien, Japón se occidentalizó hace siglo y medio y le han seguido numerosos países asiáticos, incluido China. Otro tanto ocurre con la India. Y desde luego no hay conflicto de civilizaciones con o en África.
En ninguno de estos sitios hay anti-occidentalismo ni «regreso de los Dioses», como sí ocurre en el islam. De modo que la pregunta no es qué pasa con las civilizaciones, sino qué pasa con el Islam que no pasa con otras.

Por eso el proyecto político de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero menosprecia a todas menos al Islam, y me pregunto qué pensarán de ello chinos o indios.
Pero además, a la hora de buscar aliados en el islam, Zapatero se ha encontrado los más atípicos. De una parte Irán, que es, aparte de un gobierno totalitario y desestabilizador, es persa, no árabe, no habla árabe sino farsi (es decir, «persa»), y es hereje, chiita, y menospreciado y temido por la mayoría de los países árabes sunies. Y que tengamos como aliado a un país que se está mofando de la comunidad internacional es chusco.

Y el otro aliado es Turquía, que tampoco es árabe ni habla árabe, y que es el Imperio Otomano, colonizador de buena parte de los países árabes, y occidentalizado a latigazos (y superficialmente) por Ataturk.

De modo que la pomposa Alianza de Civilizaciones se limita al islam y, dentro de él, a lo menos representativo del mismo. Me temo que, al final, ni siquiera servirá para sacar a España del mapa del terrorismo islámico, que es el único objetivo para el que podría servir.
Si pretendemos contribuir a solucionar los muchos problemas del mundo lo que necesitamos es una sólida alianza de democracias que sea capaz de hacer efectivo el sistema de Naciones Unidas, y el núcleo duro de esa alianza es el entendimiento entre la UE y los Estados Unidos. Ese debería ser el objetivo de nuestra diplomacia.

-España sufrió el 11-M, ¿piensa que la salida de las tropas de Irak ha sacado a España del listado de países de alto riesgo?

-No. Desgraciadamente no. Sirvió para descolocar nuestra política exterior dando un gran triunfo a Al Qaida, pero todos los estudios (el más reciente, por ejemplo, del Council on Global Terrorism) siguen mostrando a Europa como el objetivo principal más próximo, incluso por delante de Estados Unidos.
Y ya dentro de Europa, España ha sido y sigue siendo lugar de formación, reclutamiento y financiación, todo a un paso de la acción misma. No se por qué razón nos negamos a leer sus declaraciones y a creerlas, como sí hacemos, por ejemplo, con las de ETA.

Pues bien, si escuchamos lo que dicen Bin Laden y secuaces su guerra es contra occidente y contra el infiel, e invitan a atacar dónde y cómo se pueda. Estamos en el punto de mira; todo depende de que haya una oportunidad de disparar. Y antes o después la habrá.

Además, sabemos que llevan años buscando armas de destrucción masiva, biológicas, químicas o nucleares, y antes o después las tendrán. No creo en la «guerra contra el terrorismo» de Bush, y lo escribí antes del 11-M, pero no olvidemos que el terrorismo no es sino guerrilla urbana, y la guerrilla, urbana o rural, es una forma de guerra cuando hay asimetría entre los contendientes.
De modo que, como ETA, nos están haciendo la guerra.

-El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo vincula los atentados de Madrid con la presencia de España en Irak ¿comparte el diagnóstico?

-Desgraciadamente sí. Creo que nunca olvidaré cuándo, la noche del 15 de marzo, Haizam Amirah Fernandez, investigador del Elcano en temas árabes, me leyó por teléfono el documento que dimos en llamar «noruego» (por el Instituto donde se localizó por vez primera), un documento yihadista , en árabe, desconocido entonces para el CNI, en el que se detallaba la polarizada situación política española y se mencionaba la necesidad de atacar a España para que ganara el PSOE y este retirara las tropas de Irak, que sería así el primer eslabón de la cadena de defecciones de aliados americanos.
Un documento que, posteriormente, apareció en el disco duro de los terroristas de Leganés. ¿Debemos pensar que fue pura casualidad que el atentado se produjera el 11 de marzo? No es creíble. Otra cosa es si hubiera habido atentado al margen de nuestra presencia allí, y la respuesta es que probablemente sí, como los ha habido en Turquía o Marruecos, y como lo prueba el que el atentado comenzara a fraguarse antes de la crisis de Irak.
Ningún país está libre de ese riesgo, pero el aquí y el ahora, sí creo que tiene mucho que ver con la visibilidad de nuestra presencia en Irak.

De lo que cabe extraer una importante consecuencia para el actual llamado «proceso de paz» vasco. Cuando los dos principales partidos están en confrontación en temas de Estado, abren una ventana de oportunidad por donde se pueden colar los terroristas para hacer política, e incluso influir en los resultados electorales.
Creo que ocurrió el 11-M, y creo que puede volver ocurrir.
Por eso el consenso en temas de Estado no es una cuestión de mera estabilidad; afecta directamente a la seguridad, a nuestra seguridad. Harían bien en escuchar el mensaje de Navidad del Rey y sentarse a hablar seriamente. No se entiende que se esté dispuesto a hacer concesiones a ETA pero no al PP.

-¿Por qué la radicalización del Islam?

-Antes daba una razón de ello: el fracaso de la modernización, fuera cual fuese la vía seguida para accidentalizarse, a lo que ha contribuido poderosamente el petróleo, que permite elites ricas y poderosas sobre sociedades incultas.
Pero en los orígenes de los dos fundamentalismos, el sunni y el chiita, encontramos siempre las consecuencias no queridas del fin de la Guerra Fría. Se ha dicho con frecuencia que el modo como termina y se cierra una guerra, abre la siguiente. Así ocurrió con la Paz de Versalles, que abrió la segunda guerra mundial, y así ocurrió con Yalta, que cerró la segunda guerra mundial pero abrió la Guerra Fría.

Pues bien, la regla se cumplió de nuevo, y el modo de cerrar la Guerra fría abrió la actual confrontación con el Islam. Como sabemos, la Guerra Fría la cerró la caída de la Unión Soviética, que arrastra causa de la ocupación de Afganistán en 1979. Y como sabemos también, ahí están las raíces y el crisol del fundamentalismo suní y de la misma Al Qaida.

Pero a ello debemos añadir un segundo dato que con frecuencia olvidamos: ese mismo año de 1979 caía también el régimen del Sha de Persia y triunfaban los ayatolás, de modo que otro fundamentalismo, ahora el chiita, ocupaba el poder en ese enorme país.

Podemos pues decir que las dos máquinas del fundamentalismo islámico se pusieron en marcha el mismo año: 1979. Una, la chiita, con el apoyo explicito de Rusia y Francia (que fletó un avión de Air France para el regreso de Jomeini a Teheran) y de la opinión ilustrada europea, una vez más arrastrada por su anti-americanismo.

La otra, la suni, la Afgana-Saudita, contaría pronto con el apoyo de los Estados Unidos que los utilizarían (con éxito, por cierto) como ariete contra la Unión Soviética. Paradojas del Occidente que hoy se tira los trastos.

Por Dolores Martínez. Foto Francisco Seco
ABC.es 31-12-2006 08:02:40