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15.7.08

El islam duplica las mezquitas en Cataluña


El islam ultraortodoxo duplica las mezquitas en Catalunya en 4 años

Los salafistas controlan 30 centros de culto,15 más que en el 2004, principalmente en Tarragona y Lleida

• Esta corriente islámica aplica de forma literal el Corán y los dichos del profeta Mahoma y sus seguidores


Seguir al pie de la letra, de la forma más literal posible, las enseñanzas y normas establecidas en el Corán y los hadices (dichos y acciones de Mahoma) e imitar el modo de vida de los salaf (ancestros, en árabe), aquellos que acompañaron al profeta en la primera etapa del islam. Ese es el alma del salafismo, una doctrina ultraortodoxa que en los últimos años ha multiplicado su número de seguidores en Catalunya.

La evolución de la cifra de oratorios salafistas en Catalunya así lo atestigua. En cuatro años han doblado su presencia. Así, si en el 2004 contaban con una quincena de oratorios, concentrados en su mayor parte en Tarragona, ahora controlan ya entre 27 y 30 mezquitas y su área de influencia se ha extendido a Lleida y a Girona, según las cifras que manejan las autoridades. En Barcelona, su presencia es marginal.

MÉTODO SIMPLE

Para expandirse, los salafistas crean mezquitas nuevas o se hacen con el poder en oratorios ya existentes. Su método es simple. Primero, intentan convencer al imán de que les deje organizar actividades como lecturas o conferencias sobre el islam. Si se muestra reticente, le desacreditan ante el resto de musulmanes acusándole de no conocer correctamente la doctrina islámica. Al resto de los fieles les dicen que el Corán establece la obligatoriedad de cambiar al imán cuando no es el adecuado, ya que si no se hace así el rezo queda invalidado.
Los propios salafistas señalan que la cifra de 30 mezquitas se queda corta. "Hay más de 50 oratorios salafistas en Catalunya", explica Said Hamduni, coordinador de la mezquita de Reus y uno de los líderes más activos de esta corriente en Catalunya. "Soy salafista", reconoce Hamduni con orgullo e insiste en que "el salafismo es el verdadero islam". "Nosotros seguimos al pie de la letra las enseñanzas de Mahoma. Si algo no está escrito en el Corán o los hadices, no lo consideramos válido", explica Hamduni, cuya biogra-fía es la de un inmigrante de éxito.

Llegado a Catalunya en 1993 tras licenciarse en Filosofía y Letras en Marruecos, Hamduni trabajó duro hasta convertirse en empresario. Ahora tiene una empresa de construcción. "Aquí trabajo, aquí tengo a mi familia, mi empresa y pago mis impuestos. Que me diga alguien que yo no me he integrado", desafía.

COMERCIANTES DE ÉXITO

Muchos de los líderes del colectivo salafista en Catalunya responden a un perfil similar. Se trata de emigrantes marroquís --aunque hay algunos argelinos-- que llegaron en los 90 y que han tenido éxito en sus comercios o con sus empresas. Para ellos la promoción de la actividad religiosa ha servido para obtener el reconocimiento social en su comunidad. Muchos tuvieron una juventud disipada y vivieron un proceso de renacimiento religioso.

Un experto consultado por este diario confirma "la expansión del salafismo en Catalunya". Pero precisa que no es un movimiento organizado: "Es una doctrina a la que se está sumando cada vez más gente. No tiene una jerarquía ni liderazgo claro".
¿Por qué una doctrina tan rigorista tiene éxito entre los musulmanes que viven en occidente? "Porque el salafismo fascina", resume este experto, que detalla: "Ofrece respuestas sencillas y literales --basta con ir a ver qué dice el Corán-- a preguntas muy complejas. Al basarse en los textos, es fácil de seguir. Y el hecho que de se den unas pautas morales tan claras, que haya incluso un cambio en el modo de vestir... todo hace que sea un subidón de identidad".

Igual que en grupos ultraortodoxos cristianos (los amish, por ejemplo, con sus sombreros y tirantes) o judíos (los hachidín, con sus tirabuzones), los salafistas visten de un modo concreto. Para emular a los compañeros del profeta, cambian su aspecto y sus ropas. Se dejan crecer la barba y se visten con chilaba o camisas de faldones con pantalones cuya pernera no debe bajar del tobillo. En algunos casos, los imanes impiden entrar en el oratorio con tejanos y han presionado a los barberos para que no afeiten a sus clientes.El cambio de la vestimenta también afecta a las mujeres. "No deben vestir ropas que marquen su cuerpo. Eso es lo que dice el Corán. Deben ir tapadas, excepto la cara y las manos", señala Hamduni.

Pero la expansión salafista ha llevado consigo la aparición en Catalunya del niqab, que cubre de arriba abajo, salvo una pequeña abertura para los ojos.Esos cambios se enmarcan en la intención de los salafistas de marcar diferencias con la sociedad catalana. De hecho, las fuerzas de seguridad alertan ya de procesos en que estos grupos religiosos intentan blindar a la comunidad musulmana de las localidades donde residen. En algunas zonas, los imanes han pedido a los files que reduzcan su relación con los no musulmanes al mínimo. Hamduni lo niega: "No queremos apartarnos de la sociedad. Solo queremos vivir de acuerdo a nuestra religión".

Fuente: Antonio Baquero
El Periodico

Conflicto en Lleida entre el imán y el líder de una asociación marroquí laica.

Una agria polémica ha sacudido al colectivo marroquí de Lleida. El presidente de la Asociació Àrab Atlas, Omar Charah, ha denunciado ante los Mossos al imán de Lleida, Abdelwahab Houzi. Charah asegura que, semanas atrás, el imán utilizó la prédica que realiza tras la oración del viernes para acusarle de no ser musulmán y de actuar como un infiel. "En el islam, acusar a alguien de haber abandonado la religión y de ser un infiel es muy grave", señaló Charah, que asegura sentir "miedo".

El imán afirma que sus palabras fueron malinterpretadas. "Yo ni le amenacé ni dije que no era musulmán; solo afirmé que su asociación no es una entidad religiosa y que, por lo tanto, no debe meterse en temas de la mezquita", explicó a este diario Houzi. De hecho, mientras que el imán es partidario de la construcción de un oratorio en el polígono industrial de Lleida, la asociación que encabeza Charah, que es de carácter laico, apuesta por crear pequeños centros culturales.

Fuente: El Periodico.

El líder musulmán de Reus consulta a los grandes jeques las preguntas de los fieles.

Aspecto del mercado ambulante de la plaza Major de Vic.

"Si dudo, telefoneo a un sabio y él me lo aclara con una fatua"

La gestión de un colectivo salafista en territorio eu- ropeo no es tarea fácil. Sobre todo porque los imanes y responsables de las mezquitas deben responder a las dudas que les plantean los fieles sobre cómo conciliar su pretensión de vivir siguiendo el islam con el hecho de que residen en occidente. "A veces no sé qué responder", confiesa Said Hamduni, responsable de la mezquita de Reus. "Entonces, llamo por teléfono a un sabio salafista en Holanda y él me aclara las dudas y me da la fatua que corresponde", añade.

Su clérigo de referencia es el jeque Ahmed Salam, conocido como Abú Souhaib, que reside en ese país y que es el único gran sabio salafista que vive en Europa. El papel de esos grandes sabios es básico en el salafismo. "Ellos nos ayudan a encontrar el camino correcto", explica Hamduni.

A CUALQUIER HORA DEL DÍA

"Le puedes llamar a cualquier hora del día", dice este responsable salafista de Reus, que reconoce que las preguntas a las que debe responder van desde dudas cotidianas sobre cómo relacionarse con vecinos no musulmanes hasta otras más políticas como las caricaturas de Mahoma.

Sea cuál sea la respuesta, esta nunca pasa por cambiar o adaptar el islam a la modernidad. Así lo señala Abdelwahab Houzi, imán salafista de la mezquita de Lleida, quien asegura: "Hay quien quiere un islam que se lo permita todo y eso no puede ser. No se pueden admitir las innovaciones en religión. El islam verdadero es el del Corán y los hadices".

Houzi afirma que se "limita a aconsejar". "Mi función no es amenazar ni obligar, sino enseñar del bien y advertir del mal", dice, aunque reconoce que "no es fácil transmitir el islam verdadero". De hecho, el salafismo es una doctrina distinta del islam que en su país practicaban la mayoría de los marroquís. "Hay gente que nos pregunta: 'Entonces, ¿el islam de nuestros padres es incorrecto?'", comenta.

Desde 1993, organizan al menos una vez al año un gran encuentro salafista al que invitan a grandes jeques llegados de Egipto, Siria, Arabia Saudí, Kuwait, Holanda y Alemania para que den lecciones magistrales. Ese cita, la reunión salafista más importante del sur de Europa, se ha celebrado en localidades como Torredembarra, Reus, El Vendrell, Tarragona y Martorell y ha alcanzado los 3.000 participantes.

Fuente: A. B.
LLEIDA / REUS
elperiodico.com 13/07/2008

13.7.08

La Integración de los musulmanes en Francia



Este video nos muestra la integración de los musulmanes en Francia, una integración que se fundamenta en el odio muerte y destrucción de Occidente.

Este odio se alimenta en los barrios de las ciudades donde los musulmanes crean sus propios guetos, vetados para los autóctonos infieles.

Francia dispone de buenos colegios públicos, pero no parece que esta oportunidad que les brinda la republica estén dispuestos a aprovecharla muchos de los musulmanes, cuando su principal diversión consiste en ejercer la delincuencia, los actos vandálicos y el terror en las calles por medio de la extorsión.

En el video vemos como se reafirman imitando a los terroristas con sus pasamontañas, plantando cara a las fuerzas del orden e intimidando a los ciudadanos, incitando a los oyentes a la violación al terrorismo y al asesinato, viendo el video se entiende lo sucedido en las barriadas parisinas, la quema de coches y guarderías, y la destrucción de todo lo que encontraban a su alcance.

Mirad, mirad y "disfrutad" del espectáculo que ya estamos en las mismísimas puertas de vuestras casas... incitando a sus oyentes a la violación.
En algunas de las imágenes se aprecian claramente simbolos islámicos y en los estampados de las motos la bandera de arabia saudí como paradigma de su "revolución" , el corán , la sharía y las lapidaciones como paradigma antioccidental.

Algunas de las letras dicen estas varbaridades:

Los hermanos están armados hasta los dientes, listos para hacer la guerra, hay que cambiar las leyes y que lleguen al palacio presidencial los árabes y los negros. ¡Que todo reviente! Mi único deseo es invadirlos…


Guerra racial, guerra fatal, ojo por ojo, diente por diente, organización radical, por todos los medios hay que violarles a sus madres… Francés, tiembla por tu mujer, por tus hijos, por tu raza… tú eres el que pierde… nos hemos instalado aquí y vamos a echarte …

Un grupo, como “Lunatic” enarbola expresamente la bandera del Islam :

“Alah, sólo a ti el hombre debe toda su adoración. No hemos olvidado que el oro que el Papa lleva en el cuello es el que nos ha sido robado… Yo no soy aquí bienvenido, vine a comer y a defecar aquí, cuando veo a Francia con las piernas abiertas la violo sin aceite.
Ellos desvalijaron África, yo voy a saquear Francia… Hemos venido a recuperar lo que nos deben, en tus calles vamos a hacer correr tu pus, prepárate para más de un atentado…

Un solista canta:

Si queremos controlar París, tú sabes que lo haremos juntos. Hemos lanzado los perros de combate, las ciudades son inmundas, los vidrios están rotos, los policías son linchados, que alivio, París debe arder…

Otro grupo proclama:

Quisiera ver París arder bajo el napalm [es un combustible que en términos generales se puede clasificar como gasolina gelatinosa] con llamas como en Vietnam.

En otra dicen repetitivamente:
¡Límpiame la verga! Los árabes y los negros van a violar todo, yo me manoseo los testículos, quiero marchar rico.

Y el estribillo de otra canción dice:

Si mi odio disminuye, es porque los cerdos están muertos y por que me quedan diez minutos para revolcar a sus mujeres.”

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12.7.08

Negar las raíces cristianas de Europa es como negar el Holocausto

Philippe Némo, Filósofo y Politólogo, Némo participa en El Escorial en un curso de verano de la Complutense.
Nacido en 1949, Philippe Némo es profesor de Filosofía e Historia de las Ideas Políticas en la Escuela Superior de Comercio de París (ESCP-EAP). De él se ha dicho que "sería el filósofo perfecto de Rajoy". Su libro ¿Qué es Occidente? se ha publicado en 10 lenguas.
Asegura que el cristianismo, al negar el paraíso en la tierra, es el mejor antídoto contra las utopías destructivas.


En España la gente tiene fuertes convicciones pero no es muy capaz de explicarlas. En todo caso parece que la izquierda lo hace mejor. No sé si es más difícil saber por qué la izquierda piensa como piensa o saber por qué la derecha no piensa.

Es algo universal, y sucede también en Francia. El problema sociológico es que muchas personas de derecha no están en trabajos intelectuales. Para explicarse hay que tener cierta cultura.
Santo Domingo creó la orden dominicana para combatir la herejía cátara, y quiso que los hermanos fueran a la universidad, porque no se puede predicar sin un bagaje. Esa es la primera razón.
La segunda es que mucha gente de derechas piensa simplemente que las cosas son como son por naturaleza y que no hay más que explicar. Yo distingo tres polos políticos, la derecha, la izquierda y lo que llamo la democracia liberal. Son tres paradigmas, tres modelos de sociedad con su modelo de orden social.

La izquierda piensa que el orden social es algo puramente voluntario e intelectual, y quiere imponerlo a la sociedad.
La derecha piensa que hay un orden natural, y por eso no necesita pensar sobre él.
Y lo que yo llamo la democracia liberal la forman las personas que piensan que el orden social más eficaz es el del pluralismo.
Todas las grandes doctrinas liberales modernas consisten en mostrar que la libertad produce orden, y no desorden. Tanto la libertad de pensamiento, de conciencia, como la libertad política que genera la democracia, y la libertad económica que genera el mercado. Esos son los auténticos paradigmas del debate europeo.

En realidad, hay tanta distancia entre la derecha y los demócrata-liberales como entre la derecha y la izquierda, o entre la izquierda y la democracia liberal. Son tres ángulos de un triángulo, por así decirlo.

Dado que las democracias funcionan con mayorías, hay coaliciones heterogéneas. A veces la izquierda se une con los demócratas liberales contra la derecha reaccionaria; a veces se alía la derecha reaccionaria con los demócratas liberales contra la izquierda; y a veces izquierda y derecha se alían contra los demócratas liberales, como sucede en Rusia, donde hay una alianza rojinegra. El juego parlamentario busca mayorías y obliga a juntarse a gente que no piensa lo mismo.

- "Los países se desarrollan gracias al liberalismo. Las fórmulas de derecha o izquierda han fracasado".

La izquierda pudo sufrir una crisis con el hundimiento de la URSS, pero parece haber sobrevivido transformándose con nuevas ideologías...

- Quizá dice eso porque la izquierda ha ganado en España.
En comparación con los franceses, italianos e incluso alemanes, los españoles son más bien pesimistas, y yo quisiera transmitir un mensaje optimista. El futuro, en el mundo entero, es de la democracia liberal. En todo el mundo los países emergentes se desarrollan gracias al liberalismo, no gracias a las ideas de izquierda. Históricamente, el mundo moderno ha emergido por la aparición de las democracias liberales que han reconocido libertades como factores de orden superior: factor para producir la ciencia, para producir la paz, porque la democracia hace posible la sustitución pacífica de los gobiernos, y esa es la diferencia con la Edad Media, donde cambiar el gobierno significaba la guerra. Evidentemente, el mercado también se ha hecho posible. Eso es el mundo moderno.

Ha habido dos fuentes de oposición a esa modernidad, por parte de quienes no comprendían esta emergencia. Una de ellas es el intento reaccionario de derecha, y la otra es el intento revolucionario de izquierda. Ambos intentos han fracasado. Una de ellas generó el fascismo y la otra el comunismo. Ambos modelos fracasaron.
El fascismo como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y el comunismo como consecuencia de la Guerra Fría. Pero los dos han fracasado. ¿Qué queda? Un modelo liberal.

Evidentemente se puede discutir en base a distintas fórmulas: un poco más de esto, un poco más de aquello. Pero el consenso político, en Inglaterra o EEUU, donde hay partidos que se oponen, pero están fundamentalmente de acuerdo sobre el sistema social.
Esa pacificación ha llegado también a Francia, y a España también, aunque es cierto que si todas las universidades (españolas) están en manos de la izquierda, contarán la historia de otra manera. No querrán comprender lo que le estoy diciendo, continuarán creyendo que lo malo es consecuencia de que no hay suficiente socialismo. Pero en el fondo no cabe ninguna duda de que el futuro es de la democracia liberal y que las fórmulas de derecha o de izquierda han fracasado.

- "La izquierda surge del marxismo y de la francmasonería, que es una religión milenarista".

Usted habla de elementos fundamentales de la civilización occidental. A veces la pasividad de la derecha procede de pensar que esos elementos son inamovibles. Por ejemplo el matrimonio: cuando se dice que es una institución natural, algunos, incluso católicos, piensan que simplemente con dejarse llevar tenemos el matrimonio. La realidad, en cambio, es que por mucho que se base en la naturaleza, el matrimonio es un producto cultural que ha costados dos mil años elaborar. Por así decirlo, ha costado dos mil años conseguir que los hombres se propongan y logren ser fieles a sus mujeres, y que el modelo social apoye este esfuerzo cultural. ¿En qué medida es Occidente un producto natural y cultural?

Occidente se ha construido en un proceso histórico, es una construcción. El hecho de que mi libro ¿Qué es Occidente? se haya traducido a 10 lenguas, incluido el chino, me parece que muestra que los europeos, los occidentales, sienten la necesidad de tomar conciencia de lo que les une y lo que les distingue. Y eso es un conjunto de valores que han hecho posible el desarrollo del mundo moderno. No son ni cosas naturales, ni tampoco cosas que se puedan cambiar a voluntad. No responde ni al modelo natural ni al modelo artificial.
Es una producción de la historia, que es preciso conservar, que hay que desarrollar, pero sin suprimirla.

En septiembre publicaré un libro titulado Las dos Repúblicas francesas, que precisamente surge a partir de un artículo que publiqué en español. He estudiado el origen de las ideologías de izquierda en Francia. Se suele pensar que su origen es el marxismo, pero lo es igualmente la francmasonería, en tanto que laboratorio. Es una especie de religión sustitutiva, una herejía del cristianismo, que es común al socialismo y el marxismo, a la que llamo milenarismo. Es una doctrina surgida en la antigüedad y en la Edad Media, derivada de una lectura literal del Apocalipsis, pensando que se puede establecer el paraíso en la tierra durante mil años...

- Como pensaba Joaquín de Fiore (1135-1202)...

Joaquín de Fiore era moderado, porque esperaba la llegada de ese paraíso, pero no quería matar a todos los malos para lograr que llegara. En cambio, las revueltas populares sangrantes milenaristas pretendían matar a todos los ricos y a todos los malos, pensando que así llegaría el reino de Dios. Son la raíz de todos los movimientos milenaristas modernos, no sólo de izquierda, también de extrema derecha. Hitler también pensaba en un Reich de mil años. Hay un mito en Alemania sobre el rey de los últimos días, que reinará en un paraíso.

La izquierda está persuadida de que hay que cambiar el alma del hombre y la sociedad. Que eso generará un mundo nuevo. Los francmasones, en Francia, tenían como objetivo destruir la familia. Porque es algo del pasado, y se pretende una novedad fundamental. La pretensión marxista dice lo mismo en claves socioeconómicas. Pero el resultado es el mismo. La familia natural es un obstáculo en tanto que intermediaria entre el individuo y la sociedad. De ahí todas las pretensiones de matrimonio gay, el PACS en Francia, que se puede separar y rejuntar a voluntad, la preferencia por que los hijos vengan de cualquier parte menos del matrimonio... Para los demócratas liberales es esencial comprender que detrás de todo eso hay un proyecto destructivo, porque niega todo lo que la historia ha construido, y lo hace en nombre de una utopía religiosa.

Los pueblos europeos han sido religiosos, la gente busca la salvación (y de ahí que les atraigan las utopías). Si la Iglesia no es capaz de hablar un lenguaje moderno, estas religiones alternativas tomarán fuerza y legitimidad, porque los europeos son gente que quiere mejorar el mundo, y serán las utopías las que se los lleven de calle.

- ¿El igualitarismo de Zapatero no le parece entonces original? ¿Es simplemente un Savonarola más?

Por supuesto. Es una ideología extremadamente peligrosa, fascista, que conducirá a la ruina de la civilización y probablemente también a la ruina de España, no lo sé... si no se le resisten.
Lo digo en serio. Vea lo que sucede con la educación. Los españoles hicieron al final del franquismo el mismo error ideológico que los franceses. Aplicaron el modelo de la escuela única, que impide formar sabios.
Desde la Antigüedad, para formar sabios había una educación primaria, segundaria y superior, que comenzaba a los 10 años con el estudio de las artes liberales, que hacían aptas a las personas para comprender las ideas de la educación superior: del derecho, la medicina, etc. Sin esa preparación, no es posible la enseñanza superior y la sabiduría, los cerebros no están preparados.

La escuela única destruye esa posibilidad, porque, por mucho que lo lamentemos, es imposible que todos los niños sigan el mismo procedimiento. Ese error utópico revolucionario que pretende lo mismo para todos, lleva a que los niños no sean capaces de desarrollarse. El resultado es destruir la matriz que ha formado los grandes pensadores, artistas, etc. Y eso perjudica al pueblo, porque necesitamos sabios y expertos, buenos médicos, químicos. La utopía perjudica a la mayoría de las personas, es antipopular, criminal, va contra aquellos a quienes dice representar.

- Antes decía que era optimista y ahora dice que la civilización va hacia su ruina...

No, no, en absoluto. Soy pesimista en el sentido de que esa política socialista se ha llevado a cabo no sólo en Francia, sino también en España, en Italia, Suecia, se ha intentado en Alemania, pero ahí es imposible porque la enseñanza está descentralizada, y si un Land pretendiera imponer la escuela única los padres se marcharían a otra región, así que ningún Land se atreve a tomar la iniciativa.
El resultado es que hoy todos los hombres capaces de Europa terminan marchándose a América del Norte. Por otra parte hay países emergentes, como China, que ya están en plena carrera espacial, hay otro polo, y Europa corre el riesgo de hundirse entre esos dos polos de América y Asia, lo que tendría sus consecuencias, también en la economía y la industria.
La debilidad en la educación es muy grave y es un fenómeno paneuropeo que da motivo para el pesimismo. Pero el motivo para el optimismo es que cada vez hay más gente que es consciente de ello, incluso en Francia, que ya han comenzado a reaccionar.

El principal motivo de optimismo es que los modelos fascista o colectivista-comunista ya no existen. Su fuerza, la fe que mueve montañas, la gran utopía marxista en la que la gente creía, y que era creíble, porque nunca había sido intentada, ya ha sido intentada y hemos visto su fracaso. Por eso soy optimista, porque pienso que la gente es inteligente, que se les pueden meter ideas falsas en la cabeza, pero reflexionan, tienen televisión, están en contacto con el mundo... Si los chinos se han desarrollado es gracias al mercado, no al comunismo. Así que incluso los hombres más destruidos tienen cabeza. Pero lo que falla son los medios de comunicación y la escuela, que les dan modelos falsos.

- ¿Los valores occidentales, han decaído frente al relativismo a consecuencia del pesimismo generado por la Segunda Guerra Mundial, o por rendirse al nihilismo de mayo del 68, o por el permisivismo consecuencia por ejemplo del aborto?

No estoy de acuerdo ni con la constatación ni con la explicación de esa decadencia. No comparto ese pesimismo. Quizá sea algo derivado del carácter más sombrío de los españoles. Yo no lo percibo ni en Francia, ni en Alemania, ni en Suecia, ni en Grecia, de donde ahora vengo. No hay pesimismo metafísico. En cambio, sí hay pesimismo político.
Por ejemplo los franceses eligieron a Sarkozy, pero luego constatan que no hace nada porque no puede hacer nada. Hay por tanto pesimismo sobre la capacidad de los políticos de cambiar las cosas y escapar a las oligarquías.

El caso de Francia es algo especial porque la mitad de la población vive a expensas de la otra mitad. El sector público está tan desarrollado que no se trata de prestar servicios a gente que los paga, sino que se trata de servicios que nadie pide y que vienen impuestos por el pago de impuestos, valga la redundancia, y son de una calidad que nadie reconoce.

Desgraciadamente, los políticos son prisioneros de ese estado de cosas porque si pusieran en duda esa oligarquía serían eliminados por todo tipo de mecanismos: les llamarían fascistas, dirían que han robado dinero para comprar un piso. En Francia los medios de comunicación están dominados por la izquierda, y la izquierda en Francia ya no se apoya sobre los proletarios, sino sobre los funcionarios. Es el partido de los funcionarios. Desde ese punto de vista hay un gran pesimismo.
Hay un reciente estudio sobre el estado de ánimo de la juventud en los distintos países del mundo, y el país más pesimista es Francia. Yo lo veo en la universidad: mis estudiantes están tristes, y no tienen razones objetivas para estarlo. Doy clase en una escuela superior, cuyos alumnos pueden elegir, al salir, al menos entre cuatro o cinco empleos. Pero antes además de las perspectivas de empleo sabían que cada vez se les pagaría mejor, había fe en el desarrollo. Pero ahora se les dice que Francia está en declive. No es que sean privilegiados, porque es una escuela en la que se entra por méritos, pero tienen la seguridad de un empleo al salir, y sin embargo son pesimistas. Pero no es el pesimismo metafísico que usted dice, sino un pesimismo político derivado del sentimiento de parálisis.

- "El mérito del cristianismo es hacernos responsables para mejorar el mundo empezando por uno mismo".

Volvamos entonces a ese pesimismo metafísico: ¿cuándo le tomó delantera el relativisimo a la cultura occidental?

Es cierto que el relativismo y el nihilismo han producido ese pesimismo. Pero pienso que ha terminado. Ningún pensador del 68 ha podido producir nada después. Ese nihilismo se agotó por sí mismo y ahora, por el contrario, vemos que los valores de honestidad, del arte, de la ciencia, la verdad, son valores permanentes y eternos. En cambio el cinismo, el maquiavelismo, el “viva la muerte”, todo eso ha desaparecido. Fue una moda pero no fue sostenida por ninguna escuela filosófica prestigiosa.
En Roma di una conferencia titulada La sinrazón del ateísmo moderno. Los dos papas últimos lanzaron una reflexión sobre fe y razón, porque la fe es conforme con la razón, aunque no se detiene en ella. El Papa actual organizó este año coloquios universitarios con filósofos, y di esa conferencia, en la que mostré que desde hace algo más de dos siglos, desde la Ilustración, hay grandes corrientes ateas, que todas ellas tenían buenas razones, pero ninguna de ellas aportó nuevas perspectivas. Todas se agotaron.
Nietszche se agotó, Heidegger también. El marxismo desembocó en el horror del GULAG y de la Unión Soviética. Filosóficamente, para la gente que reflexiona, ninguna de esas grandes corrientes (ha sido obstáculo para la fe). Ni siquiera la ciencia, porque no va contra la fe. La corriente francesa del positivismo creía que la ciencia lo explicaría todo y que en consecuencia todo cuanto se basara en valores sería destruido por la ciencia. Pero la ciencia nunca ha llegado a explicar la aspiración espiritual del hombre, ni ha remplazado esa perspectiva moral y religiosa del hombre por una sabiduría más sólida.
Las grandes vías nihilistas se agotaron por sí mismas, concluyeron en la nada, en el silencio del ateísmo. Y la palabra de Dios puede oírse de nuevo.

¿Cuál es el papel del cristianismo en un occidente laico, que no laicista?

Da al hombre las pautas para su comportamiento moral, tanto individual como colectivamente: querer mejorar el mundo, asistir a los pobres, mejorar la vida pero sin creer jamás que el medio para lograrlo es la destrucción y el odio, porque el mal en primer lugar está dentro de cada uno de nosotros.

El mérito del cristianismo es que nos hace responsables: para mejorar el mundo no hay que acusar a otros, hay que ver qué más puede hacer uno mismo. La cuestión religiosa fundamental es saber que Dios nos ha creado y preguntarse en consecuencia qué espera de nosotros. No es que yo diga que el cristianismo sea la única creencia, pero es la mayor actualmente y sigue siendo perfectamente válida hoy. Por eso existe también una responsabilidad por parte de la Iglesia.

En la Iglesia hay varios niveles: hay un nivel teológico fundamental, y luego hay un nivel social y humano. Puede suceder que lo que aparezca a nivel social sea una caricatura, producida por ejemplo cuando algunos responsables de la Iglesia sostienen tesis económicas contra el mercado. Eso fue cambiado por Juan Pablo II, que venía del comunismo e hizo justicia a la economía de mercado, pero muchos eclesiásticos no han comprendido bien eso y mantienen un discurso desafiante contra los empresarios, contra los capitalistas, cuando deberían animarles, porque son necesarios para producir, para crear empleo.

De modo que el mensaje de la Iglesia puede aparecer como demasiado duro, también en otras cuestiones morales. Esto sucede por la falta de cultura de muchos eclesiásticos, que no distinguen lo que procede del Evangelio de una moral que en realidad procede de Aristóteles, que no era cristiano, pero de quien tomó la moral Santo Tomás de Aquino. Todo el mundo debe hacerse responsable y corregir sus defectos, también la Iglesia.

Incluso Zapatero aceptaría que los cristianos son buena gente. Pero dice que lo que quiere evitar es que la presencia de los cristiano ofenda la sensibilidad de los que no lo son, por ejemplo al toparse con una cruz en la calle...

Eso es una idea utopista de origen francmasón. Los francmasones no son laicos, sino laicistas, son gente que tiene otra religión y son intolerantes, porque como son revolucionarios, quieren cambiar el hombre y la sociedad, y sólo pueden hacerlo si todo el mundo les cree. Por eso todo el mundo debe creer que el mundo actual es insoportable. Si la Iglesia dice que el mundo es soportable, y que la justicia absoluta sólo se alcanzará en el cielo, esa religión es un peligro para el milenarismo, porque lo hace inoperante. Por eso la izquierda no es laica, es laicista. Hace, contra la religión, una auténtica guerra de religión.

Zapatero es un ignorante, porque las cruces que hay por todas partes en España son símbolo de todas las construcciones históricas occidentales. Si suprime las cruces, lo que hace es negar las raíces cristianas de Europa.

Chirac se opuso a que se mencionaran en la constitución europea las raíces cristianas, pero lo hizo porque es francmasón y porque estaba amenazado.
Toda la prensa francesa está financiada por los socialistas francmasones, no sólo financiada, sino que ellos hacen la prensa en Francia, y en consecuencia Chirac podía ser tratado de clerical reaccionario. Pero negarlo no es sólo un error. Si la cuestión fuera saber si Europa es cristiana, podemos discutir sobre ello, porque evidentemente no todos los europeos son cristianos.

La cuestión eran las raíces cristianas de Europa. Pues bien, aunque no quedara hoy en Europa ni un solo cristiano, no dejarían por ello de existir las raíces cristianas de Europa. Negar eso se llama revisionismo. Es tan grave como el revisionismo que consiste en negar la Soah (el Holocausto). Consiste en negar la historia, en rechazar la historia.

Si los musulmanes vienen a Europa, deben aceptar las cruces, y no sólo aceptar las cruces, sino a ser posible convertirse, o al menos convertirse a los valores que representa la cruz. Si no, pueden quedarse en sus casas.


Hoy Europa es colonizada por el mundo musulmán, o corre el riesgo de serlo. No es fascismo ni racismo proteger nuestra forma de ser. Se trata de conservar lo que tenemos, hacerlo mejor, tener más, y no destruir lo que es fecundo. Naturalmente no es la cruz el único elemento de la cultura occidental. Para mí es el más importante, pero soy consciente de que la gente es libre de pensar o no así.
En cambio, todo el mundo debe admitir que el derecho europeo moderno procede del derecho canónico y que el derecho canónico es una adaptación cristiana del derecho romano.

El derecho canónico es una forma de juridizar la moral cristiana y de moralizar el derecho romano. La moral cristiana es absoluta, por tanto potencialmente fanática, porque si das todo lo que tienes al prójimo, te pones en la cruz.

En la Biblia hay elementos potencialmente fanáticos, y los grandes cristianos de la Edad Media reconocieron que, para evitar ese fanatismo, que a fin de cuentas conduce a milenarismos contrarios a lo que pretende la moral, la solución es moderar la moral cristiana con el “dar a cada uno lo suyo” que proclama el derecho romano.
Si es cierto que le debo dar todo al prójimo, no es menos cierto que el prójimo se lo debe a un tercero, y por tanto antes de darle todo al primero, debo tener en cuenta los derechos de los terceros. El derecho es una limitación de la guerra de todos contra todos, pero también es una limitación del amor de todos hacia todos. Como vivimos en sociedad, hay que regular incluso la caridad.

Los cristianos de la Edad Media redescubrieron el derecho romano como elemento organizador de la sociedad. Pero vieron que hacía falta un derecho que fuera más moral que el romano, que es cruel. Y toda la Europa moderna nació de eso. Negarlo es una mentira o una ignorancia histórica; en todo caso, algo indigno.

Santiago Mata
Gaceta.es

Lectura recomendada: ¿Que es Occidente?
Un libro muy interesante donde Philippe Nemo aborda sobre bases históricas la definición esquemática del concepto de Occidente y el estudio de sus orígenes.

11.7.08

Francia se opone al burka



El país vecino niega la nacionalidad a una marroquí por considerar que su práctica religiosa es incompatible con la igualdad de sexos

Las autoridades galas han negado la nacionalidad francesa a una mujer marroquí que viste burka, casada con un francés, residente en Francia y madre de tres hijos franceses, con el argumento de que su ejercicio radical del islam es incompatible con el principio constitucional de igualdad de sexos.
Es la primera vez que el Consejo de Estado, máximo tribunal administrativo en el país galo, se basa en el nivel de práctica religiosa para pronunciarse sobre la capacidad de asimilación a los valores franceses de una persona extranjera.

Faiza M., según sus declaraciones al instructor del expediente administrativo, no llevaba el vestido de cuerpo entero que oculta también cabello y rostro, salvo los ojos, cuando vivía en Marruecos. La mujer manifestó que adoptó esa indumentaria tras llegar a Francia a petición de su marido, practicante como ella del salafismo. Esta corriente del islam interpreta de manera literal todos los preceptos del Corán a imagen de los primeros seguidores de Mahoma.

Casi recluida

La mujer, de 32 años, admitió que lleva una vida casi recluida y apartada de la sociedad francesa, totalmente sumisa a los hombres de su familia: marido, padre y suegro. Además, indicó no tener idea sobre cuestiones como el laicismo o el derecho a voto. A juicio de la abogacía del Estado, estas declaraciones son «reveladoras de la ausencia de adhesión a ciertos valores fundamentales de la sociedad francesa».

Hasta la fecha, la nacionalidad francesa sólo se había negado a musulmanes considerados próximos a movimientos fundamentalistas o que habían defendido en público las tesis del islam radical. Nunca se había tenido en cuenta la forma de vestir o la vida privada de los aspirantes como en este caso. Además, Faiza habla bien francés, un criterio determinante en la apreciación de los jueces, y ha sido tratada en los embarazos por un ginecólogo hombre, vetado por los integristas.

El inapelable veredicto marca un nuevo hito en Francia en la evolución conflictiva de las relaciones entre el Estado y el islam en su expresiones más rigoristas. Hace unas semanas un tribunal anuló el matrimonio entre dos esposos musulmanes porque la mujer había mentido al marido sobre su virginidad.

«La idea de constatar una sumisión marital para negar la nacionalidad francesa es sorprendente», valoró Danièle Lochak, especialista en Derecho Público. «Si se lleva esa lógica hasta el final, las mujeres maltratadas no serían dignas de ser francesas».

El Diario Montañés.

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10.7.08

Premio Solidaridad con Israel

La Union de bloggers hispanoparlantes del Valle de Yizreel, ha honrado a ”PATRIA JUDIA con la funcion de otorgar el premio SOLIDARIDAD CON ISRAEL a los blogs extranjeros que apoyan la lucha por la existencia del Estado de Israel y su derecho a la autodefensa ante las intenciones de sus vecinos árabes de aniquilarlo.

Patria Judía ha honrado con este Premio a "Islamización de Europa"

Nuestro agradecimiento por el premio y un honor recibirlo, nuestras convicciones nos dictan defender a Israel hasta que la verdad y la justicia sea reconocida.
Israel un gran pueblo democrático y luchador, un pueblo que a pesar que históricamente ha sido perseguido y han intentado, y siguen intentando aniquilarlo ha demostrado universalmente su grandeza y su capacidad de perdón.
Este resurgir antisemita en Europa es un mal presagio, por esto los que respetamos y admiramos a Israel, tenemos el deber moral de defenderlo y dar a conocer las noticias sin manipulaciones ni falsedades, noticias mal intencionadas que siempre tratan de convertir a Israel en el “malo” de la historia.
Monmar 10/07/08

9.7.08

Musulmanes Ahmadis en Occidente

El sábado 5 de julio de 2008, la comunidad musulmana Ahmadiyya inauguro la mayor mezquita de Canadá en Calgary.

Según el presidente de la comunidad Lal Khan Malik, "la apertura de esta mezquita es una ocasión histórica para que los musulmanes Ahmadi se integren en la sociedad canadiense, "la lealtad a tu patria (Canadá), es parte de tu fe". Los musulmanes Ahmadi están orgullosos del hecho de que allá donde vivan, se convierten en ciudadanos leales del país y fomentan la integración y la convivencia pacífica con cualquier otra fe, cultura y religión.
Invitamos a todo el mundo a utilizar la mezquita como lugar de reunión para construir armonía y respeto" la nueva mezquita será un símbolo de la paz y de la armonía social.

Pues bien hasta aquí la noticia, pero a petición de algunos lectores que están interesados en conocer más sobre esta comunidad, [la cual se autoproclama tolerante y respetuosa con el país de acogida, en este caso Canadá] he buscado en la red, y lo siguiente es parte de la información que he conseguido compilar sobre los musulmanes áhmadis, según parece esta comunidad es rechazada y perseguida en Oriente, a pesar de compartir la rama del Islam.
Algunas manifestaciones en los sermones del viernes no dejan de ser sorprendentes, no adelanto ningún párrafo, [lo dejo para la próximo post,] ya que todos me parecen dignos de leer, por que nos transmiten hasta donde llega la tolerancia que predican, y el verdadero fin de la comunidad áhmadis.

Pero antes de continuar quiero remarcar algo de suma importancia que es imprescindible tener en cuenta, sobre todo si se trata de valorar las diferencias existentes entre las distintas religiones. En el cristianismo también existen tres ramas principales: Catolicismo, Protestantismo e Iglesias Cristianas Orientales, las cuales a su vez agrupan numerosos grupos religiosos con distintos orígenes y tendencias.
(Católicos, griegos ortodoxos, armenios, coptos, anglicanos, presbiterianos, luteranos, bautistas, siríacos, grecocatólicos, etíopes, etc.) pues bien, al contrario que el Islam todas conviven pacíficamente en Occidente, sin persecuciones, sin vejaciones, y sin amenazas.

Al contrario que el cristianismo el Islam es una religión intolerante y fundamentalista, incapaz de convivir pacíficamente y menos tolerarse entre las diferentes ramas y lo que es peor, están en lucha permanente, principalmente los Sunnitas contra los Shiítas, y sus diferentes ramas.

¿Cómo podemos tener una perspectiva de paz conviviendo con los islamistas, si entre ellos la convivencia no existe y se simboliza en un odio permanente?

Los mandatarios europeos se están autoengañando, creando unas ilusiones infundadas a los ciudadanos, exigiéndonos la tolerancia con los intolerantes, creando expectativas falsas, sin tener en cuenta la historia del Islam, y su aspiración de conquista por la espada, ellos nunca se integraran en Europa, y su meta final es la reconquista, tanto de los territorios como de las almas.

Con todo no pretendo influenciar a nadie, mi intención es informar y contrarrestar las diversas publicaciones que nos hablan de un Islam pacifico y tolerante, a partir de las diferentes opiniones, con la información que disponemos, y con la actitud de unos y otros… cada cual que saque sus propias conclusiones.



LAS RAMAS DEL ISLAM

Dentro del contexto musulmán existen diferentes grupos islámicos, que son bien conocidos a través de la prensa y medios de comunicación. Estos grupos difieren entre ellos en la interpretación de algunas creencias islámicas y su práctica.
El desarrollo y proliferación de sectas dentro del Islam comenzó en la primera etapa de la historia islámica. Efectivamente, casi inmediatamente después del fallecimiento del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y la designación del primer Jalifa, Hazrat Abu Bakr, comenzaron a surgir discrepancias en la comunidad.
Estas diferencias y desacuerdos se acentuaron hasta el punto de amenazar la unidad islámica. De hecho, los seguidores del Islam se dividieron y se separaron en dos ramas diferentes al cabo de treinta años. Éstas son:

1. Los Sunnitas
Es el grupo principal de los musulmanes en la actualidad. Aproximadamente un 85% de los musulmanes son sunnitas. Aceptan la autoridad de los Jilafat Rashedin (los Jalifas justos), siguen fielmente la costumbre y práctica (sunnah) del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y se rigen por la Ley islámica (Sharia) tal como la interpretan los cuatro célebres juristas e Imames: Malik bin Anas, Abu Hanifa, Mohammad bin Idris y Ahmad bin Hanbal.

2.Los Shiítas
Los shiítas forman un grupo aislado cuyo origen se basa en la creencia de que sólo Hazrat Ali fue el legítimo sucesor del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él). Hazrat Alí fue primo y yerno del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y los shiítas creen que esta relación de sangre da derecho a Alí y sus descendientes a heredar el “manto” espiritual del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él). No creen en los otros tres Jilafat Rashedin.
El Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) predijo tales divisiones entre sus seguidores. Efectivamente, en la actualidad existen setenta y tres grupos en el Islam. Algunos grupos importantes relacionadas con los dos grupos principales son:

Rama sunnita del Islam: Ahle Sunnat, Ahle Hadiz, Wahabis, Ahmadis
Rama shiíta del Islam: Zaydis, TwelversSeveners: Nizaris (Ismaelis), Mustalis (Bohras)

EL AHMADIAT

El Ahmadiat es un grupo del Islam y no una nueva religión. Es, en realidad, el renacimiento del Islam. Se trata de un movimiento dentro de la religión islámica fundado por Mirza Ghulam Ahmad de Qadián (India) en 1889, quien reclamó ser el Mesías y Mahdi, cuya venida fue profetizada por el Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él). Sus seguidores se llaman áhmadis musulmanes.
Los áhmadis musulmanes siguen estrictamente la religión ortodoxa del Islam y no han añadido ni suprimido ninguna de sus creencias fundamentales ni ritos de culto.
La distinción más importante entre los áhmadis y los demás musulmanes es la aceptación por parte de los áhmadis de Mirza Ghulam Ahmad (la paz sea con él) como Mesías Prometido, en su misión divina de revivir la fe en Al-lah, en el Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y en el Santo Corán.

Los áhmadis musulmanes poseen la misma devoción que los primeros seguidores del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él), y están consagrados al servicio del Islam y a la predicación de sus enseñanzas por todo el mundo.
Los áhmadis creen que la misión del Mesías Prometido ha sido purificar al Islam de los errores y hábitos supersticiosos que se incrustaron en él durante catorce siglos, y practican la religión del mismo modo en que se hacía en la época del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él).

Existen tres diferencias entre las creencias de los áhmadis musulmanes y los otros musulmanes sunnitas. Son las siguientes:

1.La interpretación de la finalidad del Profetazgo de Hazrat Mohammad

En el Santo Corán (véase 33:41), Dios concedió al Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) el título de “Jataman Nabiyyin” (el Sello de los Profetas). La interpretación que los no-ahmadis musulmanes hacen de este versículo es que no puede aparecer ningún profeta después del Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él), que la puerta de la revelación se ha cerrado para siempre y que Dios nunca volverá a hablar directamente a Sus siervos.

Los áhmadis musulmanes, por el contrario, creen que Dios se manifiesta por Su revelación hablando a Sus criaturas y que seguirá haciéndolo hasta el final. Los áhmadis interpretan “Sello de los Profetas” como una señal de distinción, que significa la perfección del Profetazgo. Creen que el Profetazgo continuará, pero que no habrá ningún profeta portador de Ley después del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él).
Cualquier profeta que le suceda habrá de ser seguidor suyo y pertenecer a la religión islámica.

2. La ascensión de Jesucristo a los cielos

Las diferencias entre los áhmadis musulmanes y los no áhmadis musulmanes respecto a Jesús (la paz sea con él) son muy significativas.
Muchos no áhmadis creen que Jesús nunca fue crucificado sino que fue sustituido por alguien que se asemejaba a él. Según ellos, Jesús fue ascendido físicamente a los cielos donde está a la espera de su regreso a la tierra en su segunda venida.

Los áhmadis creen que Jesús fue crucificado pero no murió, sino que estaba inconsciente cuando le descendieron de la cruz, pues solamente había permanecido clavado a ella durante unas horas. Fue curado por sus compañeros más cercanos y después viajó al Este de Cachemira, una provincia al Norte de la India. Allí culminó el cumplimiento de su auténtica misión, que era predicar a las ovejas perdidas de la Casa de Israel. Murió de muerte natural a una edad muy avanzada y su tumba se encuentra en Sirinagar (Cachemira-India).

3. La venida del Mesías Prometido
Todos los musulmanes creen que en los últimos días aparecerá un Reformador (Mesías y Mahdi) que restituirá a la religión islámica su antigua gloria. Hay muchos Hadices que aluden a la venida del Reformador y presentan pruebas al respecto. El Hadiz otorga distintos títulos a este Reformador: “Mesías”, “Mahdi” y “Jesús, hijo de María”.

Los no áhmadis musulmanes creen que Jesús no murió, sino que ascendió físicamente a los cielos, y que regresará como Mesías de los últimos días del Islam. También dicen que el Mesías (a quienes consideran una persona diferente que pertenecerá a la religión islámica) propagará el Islam con la espada y emprenderá una guerra contra todos los incrédulos.

Los áhmadis musulmanes rechazan esta interpretación. Creen que Jesús murió como mortal y, por tanto, no puede resucitar. Interpretan, en términos espirituales, la venida de Jesús (la paz sea con él) equiparable a la segunda venida de Elías, como el mismo Jesús explicó. Así como apareció Juan el Bautista cumpliendo la profecía de la segunda venida de Elías, Mirza Ghulam Ahmad (la paz sea con él) ha venido para cumplir la segunda venida de Jesús.

Los áhmadis creen que el Mahdi y el Mesías son la misma persona y que tal persona es Mirza Ghulam Ahmad de Qadián, quien fue enviado para revivir la religión del Islam, siendo su espada su pluma, con la que corroboró la verdad y la superioridad del Islam.
Hazrat Ahmad (la paz sea con él) fue llamado “Jesús, hijo de María” por las múltiples similitudes en sus misiones: ninguno fue profeta portador de Ley; Jesús fue seguidor de Moisés después de 1400 años y apareció para revivir el judaísmo, mientras que la tarea de Hazrat Ahmad fue revivir las enseñanzas del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) después de 1400 años; ambos fueron rechazados por los juristas de su fe y ambos enfatizaron el “yamali”, es decir, los aspectos moderados de la religión.

Información complementaria

Los musulmanes ortodoxos de Pakistán consideran herejes a los ahmadis, aunque éstos se consideran a sí mismos musulmanes. La comunidad ahmadi fue declarada no musulmana en Pakistán en 1974, y posteriormente se promulgaron varias leyes que tipificaron como delito que los ahmadis profesaran, practicaran y predicaran su fe. Decenas de ahmadis han sido acusados formalmente de delitos religiosos, como llamar a la oración, predicar su fe o llamar "mezquita" a su lugar de culto. Varios han sido acusados de blasfemia, en aplicación del artículo 285C del Código Penal de Pakistán, que lleva aparejada preceptivamente la pena de muerte. Hasta ahora todas las condenas a muerte por blasfemia han sido anuladas por el tribunal superior.

Amnistía Internacional ha pedido a los sucesivos gobiernos de Pakistán la abolición de las leyes sobre delitos religiosos, que penalizan de hecho cualquier ejercicio del derecho a la libertad de religión por los ahmadis, así como la ley sobre blasfemias basada en el artículo 295C del Código Penal paquistaní.

En octubre del 2005 Amnistía Internacional declara publicamente que en Pakistán: Continúan los homicidios de ahmadis con impunidad.

La violencia a que continúa sometida la comunidad ahmadi en Pakistán ha quedado de manifiesto de nuevo con el ataque cometido el 7 de octubre de 2005 contra los fieles de una mezquita del pueblo de Mong, cerca de la ciudad de Mandi Behauddin, en la provincia de Punyab. Ocho personas perdieron la vida y al menos 18 resultaron heridas. La policía ha informado de que tres hombres enmascarados se acercaron a la mezquita en una motocicleta y luego entraron y dispararon contra las personas ahí reunidas para las oraciones del viernes.

El derecho a la libertad religiosa, previsto en la Constitución paquistaní y en las normas internacionales de derechos humanos, debe ser una realidad para todas las minorías religiosas de Pakistán.

A lo largo de los años Amnistía Internacional ha sido informada de numerosos homicidios selectivos de ahmadis, cometidos por lo general con impunidad. En algunos casos, los propios ahmadis objeto del ataque han sido acusados formalmente de delitos. En octubre del 2000, ocho ahmadis fueron asesinados en el pueblo de Ghatialian, distrito de Sialkot, en un incidente similar al ocurrido el 7 de octubre del 2005. En aquella ocasión, unos pistoleros abrieron fuego contra los ahmadis congregados en una mezquita para rezar.
Cinco ahmadis que presenciaron el ataque y lo denunciaron a la policía, junto con otros 21 ahmadis, fueron detenidos, y muchos de ellos siguen cumpliendo una condena de cadena perpetua por lo que Amnistía Internacional considera cargos falsos. Ninguno de los pistoleros fue detenido nunca ni ha comparecido ante la justicia.

Fuente: Amnistía Internacional

Foto:Nueve musulmanes áhmadis son asesinados y veintidós son heridos por extremistas en Mandi Bahauddin (Pakistán) el 7 de Octubre de 2005


BANGLADESH

Sede de la comunidad ahmadi Líderes islamistas han amenazado con atacar la sede de la comunidad religiosa Ahmadiyya Muslim Jamaat de la capital, Dacca. Afirman que "sitiarán" la sede el 27 de agosto a menos que el gobierno declare a la secta "no musulmana".
Éste el último de una serie de intentos de grupos islamistas para impedir que los ahmadis practiquen sin trabas sus creencias, y ha provocado incidentes de los grupos islamistas que tratan de cerrar centros ahmadis, colocan signos de incitación al odio en sus lugares de culto y confiscan su material religioso y sus libros de oración.

Amnistía Internacional creen que los ahmadis corren peligro de ser agredidos.

Según nuevos informes del 21 de agosto, los grupos islamistas organizaron una marcha en Dacca, afirmando una vez más que el 27 de agosto rodearían la sede de la comunidad ahmadi, impidiendo que nadie entre o salga, detendrían el culto y confiscarían los libros de oración. Al parecer, se produjeron enfrentamientos entre la policía y los asistentes a la marcha cuando éstos trataron de atacar un complejo ahmadi en la zona de Bakshibazar de la ciudad.

Al parecer, los activistas de derechos humanos piensan formar una cadena humana alrededor de la sede de Ahmaddiya Muslim Jamaat para impedir a los grupos islamistas "sitiar" el edificio.El gobierno no ha dicho que vaya a proteger el derecho de los ahmadis a la libertad de culto ni ha condenado la incitación a la violencia contra ellos.

INFORMACIÓN GENERAL

Parece que los grupos islamistas han hecho de la comunidad ahmadi blanco de sus iras para intentar obligar al gobierno a declarar la secta "no musulmana", lo cual los ayudaría a introducir la shari'a (ley islámica) en Bangladesh. Esperan conseguir el apoyo masivo de los sectores pobres y marginados de la sociedad, que se sienten dejados de lado por el gobierno y pueden ser influenciados apelando a sus creencias religiosas para conseguir que apoyen la creación de un Estado islámico.
En lo que va de año, Amnistía Internacional ha documentado abusos perpetrados por grupos contrarios a los ahmadis, como el homicidio de un clérigo de esta comunidad, la "excomunión" y el arresto domiciliario ilegal de ahmadis en pueblos, la prohibición de las publicaciones ahmadis, las marchas callejeras contra esta comunidad y la oleada en aumento de expresiones de apología del odio en concentraciones públicas en las que se incita a cometer actos de violencia contra los miembros de esta comunidad.

Si bien el gobierno ha actuado para impedir que las muchedumbres que apoyan a los grupos islamistas entren en las mezquitas ahmadis, no ha puesto en manos de la justicia a los que cometen abusos contra los derechos humanos de los miembros de esta comunidad.

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8.7.08

Los reclusos musulmanes crecen en Europa

Preso musulmán en una prisión europea.

El porcentaje de mahometanos en prisión en Francia ronda el 70%. En el resto de los países de la UE es menor, pero crece el temor al extremismo.

EN Francia, entre el 60% y el 70% de los presos son musulmanes. Es un extremo, pero en el resto de Europa, la población reclusa que profesa la fe islámica está aumentando considerablemente, al mismo ritmo que lo hace el temor a una radicalización en las cárceles.

De hecho, en la Unión Europea (UE) la prevención del reclutamiento y la radicalización en las prisiones se está convirtiendo en una pieza clave de la lucha antiterrorista.

En el país gobernado por Sarkozy es donde existe una mayor preocupación. Con una población musulmana que ronda el 12% del total, se estima que entre el 60% y el 70% de sus presos son fieles del Corán, aunque es ilegal preguntar a alguien por su fe en Francia. Sociólogos y representantes de los musulmanes atribuyen esta elevada cifra a la marginación en la que caen los inmigrantes que llegan del norte de África y otros países islámicos. La revuelta de los suburbios de París puso de manifiesto las dificultades de integración de los extranjeros, muchos de ellos de segunda o tercera generación: tienen más desempleo, escuelas con menos recursos y viviendas en mal estado.

En el Reino Unido, se estima que el 11% de los presos profesa esta religión y representan el 3% de la población total del país.

En Holanda, la cifra se eleva hasta el 20% entre los adultos y el 26% de los delincuentes juveniles, cuando apenas suponen el 5,5%.

En Bélgica, el 16% de la población carcelaria es musulmana, comparada con el 2% en las calles.

En Italia, el 14% de los presidiarios son practicantes del islam, quienes apenas suponen el 1% de sus habitantes.

En España, el 10,4% del total


En España, según un reciente informe elaborado por Athena Intelligence y el sindicato de prisiones Acaip, hay unos 6.000 presos musulmanes, el 10,4% del total, cuando el porcentaje sobre la población apenas es el 1,2%.

Y los expertos advierten de que las prisiones españolas son las canteras donde se está forjando una nueva generación de yihadistas, sin que se estén tomando medidas contundentes. Los 142 presos encarcelados por terrorismo islamista no están en módulos de aislamiento, sino que conviven con el resto de reclusos.

Los intentos en la UE por abordar esta situación han caído en saco roto por las enormes diferencias en los sistemas penitenciarios de los socios. Por ejemplo, en el Reino Unido son más receptivos a las necesidades de los musulmanes en prisión, mientras que en Francia llevan el laicismo hasta sus últimas consecuencias, por lo que, según los expertos, el riesgo de fundamentalismo es mayor.

Y es que los musulmanes llevan años luchando por tener los mismos derechos en las cárceles que los católicos: habilitar lugares para la oración, recibir la visita de clérigos islámicos, alimentos permitidos... pero se encuentran con el temor a que los más radicales acaben creando células terroristas en las cárceles para actuar una vez que salgan en libertad. De hecho, en Francia, el servicio de Inteligencia tiene permiso para vigilar a los presos islámicos, dentro de sus esfuerzos contra el terrorismo.

Algunos analistas subrayan que, específicamente, Al Qaeda ha puesto sus ojos en los presos para el adoctrinamiento. ¿El motivo? Aunque el musulmán que llega a la cárcel no tiene por qué ser necesariamente radical —no todos han sido condenados por delitos relacionados con el terrorismo— resulta más fácil captarle en ese entorno.

“En las prisiones, los individuos se plantean de forma más intensa cuestiones existenciales y la religión puede ser una forma de escapar de la cárcel, al menos mentalmente”, señala Irene Becci, que ha analizado la religión en centros italianos y alemanes. Pero esto tiene otra cara, la del radicalismo.

Fundamentalismo en libertad

¿Qué ocurre cuándo esos presos salen a la calle? En Italia, los reclusos extranjeros tienen cinco días para abandonar el país. Si no lo hacen y son detenidos nuevamente son encarcelados por entre seis meses y un año. Pero pocos se marchan, lo que unido a su posible conversión al fundamentalismo en prisión, eleva el riesgo para la seguridad en Europa.

En el Reino Unido, el secretario del Interior, Charles Clarke, tuvo que dimitir en mayo de 2006, tras admitir que 1.000 ciudadanos extranjeros fueron puestos en libertad entre 1999 y 2006 sin que se considerase su deportación.

Preocupación también en EEUU, pero con menos presos islámicos

¿Y qué ocurre en EEUU? Sus cárceles no han sido inmunes a la radicalización, sobre todo teniendo en cuenta el endurecimiento del trato a cualquier persona procedente de un país árabe o islámico tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero en porcentaje no hay tantos musulmanes en prisión como en este lado del Atlántico.
Una razón que lo explica es que los musulmanes en EEUU no son como los de Europa, a donde en general llegan los de las capas más desfavorecidas de la población, con la esperanza de lograr un futuro mejor, aunque en la mayoría de los casos sólo encuentran pobreza. En Norteamérica, los musulmanes forman parte de la clase media y, en general, cuentan con una mayor educación.

Aunque no hay cifras oficiales, se cree que el número de musulmanes en prisión podría ser del 15% al 20%, alto si se compara con que apenas son el 2% de la población. Además, comienza a ser preocupante para las autoridades el elevado número de conversiones al islam entre rejas.

Cristina Blas
La Gaceta.es

7.7.08

La Poligamia en el Islam bendecida por Alá


No es que la poligamia esté muy extendida en el mundo musulmán, pero existe y es perfectamente legal. Lo que sucede es que llevarla a la práctica es mucho más difícil de lo que parece. Y si no, que se lo pregunten a Hassan.

Hassan es un egipcio de 35 años, de clase acomodada, que ha convertido su existencia en una doble vida: dos esposas, dos casas, dos coches, dos familias, dos teléfonos móviles para comunicarse con cada una, dos armarios con ropa..... en fin, todo en la vida de Hassan está multiplicado por dos. "Todo lo que hago lo hago de acuerdo con el Islam, no cometo ningún pecado, más grave sería ir por ahí acostándome con amantes, como se ve tantas veces", explica este hombre que se define como profundamente musulmán, tanto que comienza sus jornadas en la mezquita, rezando en la primera llamada a la oración, la del alba.

Efectivamente, el Islam es la única religión monoteísta que ha legalizado esta práctica: "Casaos con las mujeres que os gusten, dos tres o cuatro. Pero si teméis no obrar con justicia, entonces con una sola", reza el Corán.

Algunos países musulmanes han limitado y casi suprimido la poligamia exigiendo que la primera esposa dé su consentimiento para un segundo matrimonio, pero no es el caso de Egipto. De hecho, la primera esposa de Hassan, Farah, de 30 años, ignora la existencia de la segunda, que además resulta que es una europea de 25 -llamémosla Cristina- que ha accedido no sólo a desposarse con un casado, sino incluso a que su matrimonio no tenga validez legal en Europa.

La europea, convertida al Islam y que ya tiene un bebé de tres meses con Hassan, acepta incluso condiciones que otras mujeres considerarían humillantes, como resignarse a dormir sólo dos noches por semana con su marido, y nunca el fin de semana.
Cristina tiene que resignarse a robar los minutos de amor a su marido, y este se ve obligado a idear complicadas estrategias y calendarios para poder ver a Cristina sin que su primera mujer pueda sospechar nada. Su condición de técnico de asistencia de varias empresas le obliga a viajar con frecuencia, y eso significa que puede disfrazar cada noche de amor con Cristina como un viaje a Alejandría, Luxor o Sharm el Sheij por razones profesionales.

Dice Hassan que todos a su alrededor conocen su doble vida, a excepción de la familia de Farah. Si se enterasen, la obligarían a divorciarse. Pero Hassan no quiere divorciarse, entre otras cosas porque tiene dos niños aún pequeños -7 y 2 años- con Farah, además de un bebé de 3 meses con Cristina.

Él dice que tiene la conciencia tranquila, pero de algún modo le preocupa mantener esa mentira. Ha preguntado al jeque de la mezquita, que le ha recomendado informar a Farah, cosa que aún no ha hecho: "He intentado decírselo muchas veces, pero se niega siquiera a entablar la conversación". "Cuando comencé a llevar esta vida creía que sería imposible, ahora sencillamente he aprendido a gestionar mi tiempo y a no hablar de la una en presencia de la otra", confiesa Hassan.

Este verano, Hassan se marcha con su primera familia de vacaciones a Praga durante diez días. A la vuelta, pretextará un viaje de trabajo para hacer una escala en Barcelona y reunirse con Cristina y el bebé de ambos durante cinco días más. Si no es la vida de un amante, se le parece mucho.
La única diferencia es que lo bendice Alá.

Noticias: EFE

6.7.08

Europa frente a la realidad de la inmigración árabe musulmana

Brice Hortefeux, ministro francés de Inmigración, Integración, Identidad Nacional y Desarrollo Solidario, ha propuesto a los estados miembros de la Unión Europea un «pacto para la inmigración» con un doble objetivo:

Por un lado, coordinar las políticas europeas en materia de flujos migratorios, de acuerdo con las capacidades de acogida de Europa según la planificación del mercado del trabajo, el alojamiento y los servicios sanitarios.

Y por otra parte instaurar, a nivel comunitario, una armonización de las políticas de expulsión de los inmigrantes ilegales, del derecho de asilo y de la promoción de la inmigración profesional legal.
I. Los árabes musulmanes de Europa, principal grupo étnico y de identidad establecido fuera de la esfera europea centrista y judeocristiana.

Cinco siglos de colonización intensiva por todo el mundo no han conseguido convertir en cotidiana la presencia de «morenos» en suelo europeo, de la misma forma que trece siglos de presencia ininterrumpida, materializada por cinco oleadas migratorias, no han conferido al Islam el estatuto de religión autóctona de Europa, donde permanece el debate, desde hace medio siglo, sobre la compatibilidad del Islam y la República, así como para conjurar la idea de una integración inevitable a los pueblos de Europa de este grupo étnico y de identidad, el primero de semejante importancia establecido fuera de la órbita europea centrista y judeocristiana.

Estos cuestionamientos son reales y fundados, pero por su constante reiteración (problema de la compatibilidad entre el Islam y la modernidad o entre el Islam y el laicismo), las variaciones sobre el tema parecen, sobre todo, devolvernos al viejo debate colonial sobre la asimilación de los indígenas, bien para demostrar el carácter inasimilable del Islam en el imaginario europeo o bien para disimular las antiguas fobias patrioteras, a pesar de la mezcla genética con los esclavos de ultramar, a pesar del mestizaje en el norte de África y todo el continente negro, a pesar de la mezcla demográfica, especialmente en las antiguas potencias coloniales (Reino Unido, Francia, España, Portugal y los Países Bajos), y a pesar de las sucesivas oleadas de refugiados en el siglo XX, procedentes de África, Asia, Indochina, Oriente Medio y otros lugares.

Más allá de la polémica sobre si «el Islam es soluble en la República o, al contrario, la República puede disolverse en el Islam», la propia realidad se encarga de responder al principal desafío intercultural de la sociedad europea del siglo XXI. Soluble o no, fuera de cualquier suposición, el Islam ya está omnipresente en Europa de una forma estable y sustancial y su composición demográfica apunta a una composición interracial, europea ciertamente, pero también en una proporción menor, árabe-bereber, negro-africana e indo-pakistaní. Con cuatro mil mezquitas y doce millones de fieles, el 2,6 por ciento de la población europea es de origen musulmán según las estadísticas extraoficiales correspondientes a «los 15» países que componían la Unión Europea antes de la adhesión masiva de otros 12 países de Europa central y oriental (1). Las cifras hablan por sí mismas.

Primer país europeo por la importancia de su comunidad musulmana, Francia es, asimismo, el centro más importante para los musulmanes en el mundo occidental en relación con su superficie y población. Con más de cinco millones de musulmanes, de los que dos millones tienen nacionalidad francesa, Francia tiene más musulmanes que ocho países miembros de la Liga Árabe (Líbano, Kuwait, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Palestina, Islas Comores y Djibuti). Según estos datos, Francia podría justificar una adhesión a la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), el foro político panislámico que agrupa a cincuenta y dos estados de diversos continentes o, al menos, disponer de un asiento como observadora.

En comparación, con una superficie de 9,3 millones de km2 y una población de 280 millones de habitantes, Estados Unidos cuenta con cerca de 12 millones de musulmanes, de los que 3,5 millones son árabes estadounidenses, y 1.200 mezquitas. La comunidad musulmana en Francia está compuesta por: dos millones de magrebíes; dos millones de nacionalidad francesa, la mayor parte procedente de Argelia y repatriados a Francia tras la independencia del país; 400.000 africanos; 300.000 turcos y 100.000 asiáticos.

En veinte años (1980-2000) se fundaron cerca de tres mil asociaciones y se construyeron mil quinientos lugares de culto, entre ellos cinco grandes mezquitas, de las que tres se encuentran en la región parisina: París, Hevry y Mantes-La-Jolie, además de las de Lyon y Lille.

Base principal de la población inmigrada a pesar de su heterogeneidad lingüística y étnica, con 12 millones de personas de las que cinco millones residen en Francia, la comunidad árabe musulmana de Europa occidental aparece, debido a su efervescencia –eufemismo que enmascara, sin embargo, una realidad- como el vigesimoctavo Estado de la Unión Europea. A todo esto debemos sumar que la admisión de Turquía, Albania y Kosovo en la Unión Europea llevará el número de musulmanes a una cifra cercana a los 100 millones de creyentes, que representarán el 5% de la población del conjunto de Europa y podrían lesionar, según la derecha radical europea, la homogeneidad demográfica, la blancura impoluta de su población y las «raíces cristianas de Europa»; hasta el punto de que el UPM, el partido de Sarkozy, en Francia, ha instituido una cláusula de salvaguardia según la cual debe someterse a referéndum la adhesión de cualquier país cuya población exceda en un 5% al conjunto demográfico europeo.

Para un observador poco informado, el descuento es impresionante: sólo la aglomeración parisina concentra un tercio de los inmigrantes de Francia, el 37% para ser exactos, sin distinción de orígenes (africanos, magrebíes, asiáticos y antillanos) mientras que el 2,6% de la población de Europa occidental es de origen musulmán, concentrada fundamentalmente en las aglomeraciones urbanas.

El diez por ciento de la población de Berlín, Bruselas y Bradford es de origen musulmán, mientras que entre el 5 y el 10% de Colonia y Birmingham también tienen el mismo origen, y se contabilizan más de 4.000 mezquitas en toda Europa, lo que significa que en 20 años los lugares de culto musulmán se han multiplicado por 40

Francia está a la cabeza, con unos 1.500 centros de devoción, seguida por Alemania, en segundo lugar, con 800 mezquitas, y el Reino Unido en tercer lugar con 500 mezquitas. En el cuarto lugar se encuentran los Países Bajos, con 230 sitios de culto, y Bélgica ocupa el quinto puesto con 220 lugares de oración, seguida por Suecia, con 150 mezquitas, Italia (séptima posición) y España (octava), que cuentan con 60 y 50 mezquitas respectivamente. Estas cifras encienden las imaginaciones febriles y suscitan las peores fobias..


La importancia numérica de la comunidad árabe musulmana y su implantación en Europa dentro de los principales países industriales, confieren a esta comunidad un valor estratégico y la convierten en un campo privilegiado de la guerra de influencias que libran las diversas corrientes del Islam y, en consecuencia, también la convierten en el barómetro de las convulsiones políticas del mundo musulmán.

Ignorados durante mucho tiempo, los árabes musulmanes ahora son objeto de una doble atención en forma de competición entre los países de acogida, que preconizan una política de asimilación progresiva, y los países de origen, que emprenden operaciones de seducción en una estrategia cuyo objetivo subyacente es, tanto para unos como para los otros, si no crear barreras al integrismo religioso, por lo menos preparar una esfera de influencia dentro de la población expatriada.

Ya irreversible, el arraigo definitivo de las masas musulmanas en Europa, su escolarización generalizada, su toma de conciencia afirmada de múltiples maneras, así como la irrupción en el escenario europeo de las grandes luchas internas del mundo islámico y las conmociones en el paisaje social y cultural europeo que han suscitado en el último cuarto del siglo XX, han impulsado el comienzo de una profunda reflexión sobre la organización, a largo plazo, del Islam europeo.
Las olas de atentados que sacudieron Francia durante dos decenios, la primera entre 1986 y 1987, relacionada con la guerra entre Iraq e Irán, y la segunda en 1995, relacionada con el conflicto argelino, así como los recientes atentados en Europa vinculados a las guerras de Iraq y Afganistán, que han copado la actualidad entre 2002 y 2004 en Madrid, Karachi (bus militar francés), pasando por Ankara (consulado británico) y Marrakech (centro cultural español), relacionados con la persecución de Al Qaeda y la guerra de Iraq, nos recuerdan la vecindad de ambos continentes y sus vinculaciones políticas y humanas.

Sin embargo, debido a la precariedad económica y al crecimiento de las ideas conservadoras, y con el argumento de la lucha contra el terrorismo, toda Europa, y especialmente Francia, han practicado durante el último cuarto de siglo una política de crispación relacionada con la seguridad pública que se comprueba en la sucesión de leyes sobre la inmigración (Debré, Pasqua, Chevènement, Sarkozy, Hortefeux), por las que Francia aparece como uno de los países europeos a la cabeza de la lucha contra la inmigración, al tiempo que su población inmigrante ha descendido el 9% en el decenio 1990-1999.
Los laureles en este asunto se los lleva, sin lugar a dudas, Nicolás Sarkozy, autor de más de once leyes represivas durante su gestión del ministerio del Interior (2002 -2007), lo que equivale a un promedio de dos leyes por año (2).
Su galardón se ha enriquecido tras su llegada a la presidencia de la Republica al impulsar una normativa para el seguimiento genético de los inmigrantes y la implantación de una cuota administrativa equivalente a 25.000 expulsiones anuales de extranjeros en situación irregular.

La euforia que embargó a Francia tras la victoria de su equipo en el Campeonato Mundial de Fútbol, en julio de 1998, no ha resuelto los dolorosos problemas de la población inmigrante, especialmente la marginación de hecho que afecta a los inmigrantes de manera cotidiana, el subempleo y una insidiosa discriminación que los convierte en víctimas en los lugares públicos con consecuencias que se convierten en una auténtica marginación social, una exclusión económica y, como consecuencia de la marginalidad que todo esto origina, la reclusión carcelaria.

Los atentados contra EEUU del 11 de septiembre de 2001 relanzaron la xenofobia latente hasta un grado máximo, especialmente durante los grandes hitos de la actualidad, como el atentado de Madrid del 11 de marzo del 2004, que estableció un auténtico clima de arabofobia e islamofobia.
Un cuarto de siglo después de la revolución que se operó en los medios de comunicación y diez años después de la «comunión interracial» del Mundial de Fútbol de 1998, los árabes y africanos permanecen en Francia como «indígenas» marginados por la información. Ignorados, en general, en el ámbito de la cultura y el entretenimiento y especialmente en los círculos de decisión política por la razón obvia de que no se les considera productores de ideas o proyectos aunque no se pongan en duda sus capacidades intelectuales.

La importancia de la presencia árabe musulmana en el paisaje francés, así como la profusión de centros de culto y establecimientos culturales, de medios de comunicación comunitarios y hazañas deportivas, efectivamente, no se han acompañado de una apertura de los puestos de responsabilidad del país de acogida para la comunidad inmigrada. Con la llegada a la madurez de la tercera generación descendiente de inmigrantes, naturalmente, se han creado para ellos «centros de excelencia» de deportes, música, literatura, edición o moda, pero no existen puentes entre estas individualidades y una necesaria conciencia colectiva.

II. La inmigración, el «valor añadido» de Francia, tanto en el conjunto mediterráneo, como en el ámbito europeo

«La integración significa una confluencia de aportaciones y no la amputación de elementos que conforman el carácter definitorio de la identidad fundamental de Francia»
A principios del tercer milenio, obviamente, Francia está sufriendo un bloqueo cultural y psicológico marcado por la ausencia de movilidad social. Reflejo de una grave crisis de identidad, dicho bloqueo se encuentra, paradójicamente, en contradicción con la realidad «pluriétnica» de la población francesa, en contradicción con la aportación cultural de la inmigración y en contradicción con las necesidades demográficas de Francia. También está en contradicción con la ambición francesa de hacer de la Francofonía el elemento aglutinador de una constelación «pluricultural», destinada a contrarrestar la hegemonía anglosajona planetaria, y que sería la garantía de la futura influencia de Francia en el mundo.

En el puesto duodécimo del «Hit Parade» cultural de las naciones, la lengua francesa se encuentra muy por detrás de la lengua del Reino Unido (500 millones de hablantes), del español (350 millones), y también detrás de la lengua árabe, en sexta posición, con 250 millones de hablantes, frente a 120 millones de francófonos.
Si hacemos una proyección encontraremos, a lo largo del siglo XXI, un aumento de la distancia a favor del inglés, primera lengua de comunicación planetaria en una sociedad de la información y, en segundo lugar, está el español que en Estados Unidos –corazón del principal centro de producción de riquezas y valores de la época actual- tiene una sólida plataforma constituida por un tercio de la población estadounidense hispanohablante, a la que se añade la población del subcontinente latinoamericano; finalmente encontramos la lengua árabe, con sus inmensas reservas humanas, representada por una comunidad de 1.200 millones de fieles musulmanes repartidos en 52 países por todo el mundo y que son potencialmente reciclables lingüística y culturalmente.
Para peor, el centro de su nuevo espacio vital, la Unión Europea, tiende a convertirse en una sucursal lingüística de la OTAN, una organización a la que Francia se adhirió a regañadientes a raíz de la Guerra del Golfo (1990-1991)

Se confirma una inversión de la tendencia, seguramente irreversible, en la que el inglés, actualmente, sustituye al francés como lengua de trabajo. El 55% de los documentos de trabajo ahora se redactan en inglés frente a un 40% hace 10 años, cuando el 44% de dichos documentos, se redactaba en francés. Cuando se creó la Unión Europea en 1957, el 80% de los documentos de trabajo interno se elaboraban en lengua francesa, es decir, hay una pérdida del 50% en un decenio aproximadamente.

Naturalmente, la adhesión de los países bálticos y del centro de Europa a la Unión Europea reducirá la proporción de «morenos» en el espacio europeo, pero el envejecimiento previsible de la población europea convierte a la comunidad árabe musulmana en un auténtico objetivo debido a su tasa de natalidad, su dinamismo y su flexibilidad salarial.

La integración significa una confluencia de aportaciones y no la amputación de elementos que conforman el carácter definitorio de la identidad fundamental de Francia. La tercera generación descendiente de inmigrantes, franceses de pleno derecho en virtud del nuevo código de la nacionalidad de 1998, está, por supuesto, extremadamente sensibilizada a su entorno internacional, como demuestran las explosiones de violencia de carácter confesional relacionadas con la Intifada palestina, la Guerra del Golfo (1990-1991), el conflicto de Bosnia (1990-1999), la Guerra de Afganistán (2001-2002) o la Guerra de Iraq (2003).

Y además está claro que dicha tercera generación de descendientes de inmigrantes es portadora de una dinámica intercultural debida a sus orígenes, su perfil cultural y sus creencias religiosas. Por las solidaridades verticales que podría desarrollar con el país de origen y las solidaridades horizontales con el país de acogida, estos descendientes de inmigrantes constituirían un valor añadido para Francia, tanto en el ámbito del Mediterráneo como en la Unión Europea. Pero con la condición, sin embargo, de que se establezcan nuevos cimientos que integren al Islam en la construcción europea y a la República en la multiplicidad cultural. Y con la condición, también, de que se instaure un clima de consenso que supere la visión xenófoba del mundo, en abierta contradicción con la misión universalista de Francia.

Un factor de intermediación sociocultural, los «bougnoles» del pasado («indígenas» en el argot francés para designar despectivamente a los nativos árabes del norte de África NdT), deberían encontrar su desquite en la vocación de asumir un nuevo papel de puente de la Francofonía entre las dos orillas del Mediterráneo, es decir, convirtiéndose en la vanguardia de la «Francofonía cultural árabe», que Francia se esmera tanto en encumbrar, para hacer frente a la hegemonía anglo estadounidense y favorecer un diálogo intercultural que les permita superar su pasado colonial.

(1) «Du Bougnoule au sauvageon, voyage dans l’imaginaire français» René Naba - Editions l’Harmattan,2002

(2) Relación de los principales textos sobre seguridad votados durante la época de Nicolás Sarkozy como ministro del Interior de Francia:
Septiembre de 2002: Ley sobre la orientación y la programación de la seguridad interior.
Febrero de 2003: Ley de endurecimiento de las penas para las infracciones racistas.
Marzo de 2003: Ley sobre la seguridad interior.
Marzo de 2004: Adaptación de la justicia a las evoluciones de la criminalidad.
Noviembre de 2003: Control de la inmigración y represión de las permanencias ilegales.
Enero de 2005: Lucha contra el terrorismo
Abril de 2006: Represión de la violencia contra menores
Julio de 2006: Represión de la violencia en acontecimientos deportivos.
Noviembre de 2006: Prevención de la delincuencia, que implicaba la modificación, de un plumazo, de 80 artículos del código penal (una cifra récord).

Rene Naba
Rebelión 05/07/2008
Traducido por Jorge Aldao y revisado por Caty R.

5.7.08

La mayor Mezquita de Canadá se abre en Calgary

La mayor mezquita de Canadá se abre en Calgary: un monumento arquitectónico y un símbolo de paz y armonia social

La comunidad musulmana Ahmadiyya abrirá al público la mayor mezquita de Canadá albergada en un monumental edificio en Calgary el sábado 5 de julio de 2008. Con una superficie total de aproximadamente 48.000 pies cuadrados, la nueva mezquita será un símbolo de la paz y de la armonía social.
Interior de la mezquita
El líder de la comunidad musulmana Ahmadiyya en todo el mundo, su Santidad Hadhrat Mirza Masroor Ahmad, inaugurará la nueva mezquita. El Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, el líder del Partido Liberal de Canadá Stephene Dion y el excelentísimo Dave Bronconnier, Alcalde de Calgary, junto con otras figuras y personalidades políticas y de la comunidad de Calgary asistirán a la ceremonia de apertura.

La inauguración de la mezquita coincide con la celebración durante todo el año del Centenario del Califato en la comunidad musulmana Ahmadiyya. La comunidad Ahmadiyya es conocida por recordar a los musulmanes de todo el mundo que "la lealtad a tu patria (Canadá), es parte de tu fe". Los musulmanes Ahmadi están orgullosos del hecho de que allá donde vivan, se convierten en ciudadanos leales del país y fomentan la integración y la convivencia pacífica con cualquier otra fe, cultura y religión.
Exterior de la mezquita
La inauguración es parte de las celebraciones del Centenario del Califato (sucesión) de la Comunidad musulmana Ahmadiyya, y simbolizará la forma en que la comunidad se ha integrado y ha convivido pacíficamente en Canadá.

Según el presidente de la comunidad musulmana Ahmadiyya de Canadá, Lal Khan Malik, "la apertura de esta mezquita es una ocasión histórica para que los musulmanes Ahmadi se integren en la sociedad canadiense. Invitamos a todo el mundo a utilizar la mezquita como lugar de reunión para construir armonía y respeto".

Minarete
"La comunidad está muy contenta de que Su santidad Hadhrat Mirza Masroor Ahmad inaugure la mezquita con el sermón del viernes que se retransmitirá vía satélite por todo el mundo. La mezquita es una parte muy importante de la comunidad y ayudará a acercar a los musulmanes con las gentes de otras confesiones", añadió.
La mezquita es un punto fundamental para la comunidad. "Esta mezquita será un punto de encuentro muy importante para la comunidad en el que la gente rezará y disfrutará de otras muchas actividades sociales, deportivas y culturales", comentó Naseem Mahdi, misionero encargado y vicepresidente adjunto de la comunidad.

La construcción del edificio de la mezquita de Calgary ha sido un tremendo momento de alegría para la Comunidad. La construcción duró más de dos años y costó 15 millones de dólares canadienses donados voluntariamente por los miembros de la comunidad musulmana Ahmadiyya. Los miembros de la Comunidad en Canadá realizaron importantes sacrificios económicos personales para ayudar a completar este proyecto. Se están llevando a cabo proyectos para la construcción de mezquitas en Vancouver, Saskatoon y Brampton.

El Primer ministro de Canada inaugura la mayor mezquita en Calgary, de comunidad paquistaní

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, aseguró que la mayor mezquita del país muestra el "rostro moderado y benévolo del Islam", al inaugurar el sábado este enorme templo con capacidad para 3.000 fieles en Calgary, provincia de Alberta (oeste).

"Los habitantes de Calgary, de Alberta y los canadienses verán el rostro moderado y benévolo del Islam gracias a esta mezquita y a sus fieles", aseguró Harper en su discurso, según el texto divulgado a la prensa.

Los cerca de 15 millones de dólares que demandó la construcción del templo de 4.500 metros cuadrados fueron financiados por los miembros canadienses de la comunidad musulmana Ahmadiyya, considerada por algunos como herética.

El jefe de la oposición, el liberal Stephane Dion, varios diputados y el alcalde de la ciudad también asistieron al acto en la mezquita "Baitun nur" ("Casa de la luz", en lengua urdu).

El templo dispone de equipamiento audiovisual "ultramoderno", dijo a la AFP uno de los responsables de la iniciativa, Naseer Ahmad, un canadiense de origen paquistaní comprometido con el proyecto desde hace 14 años.

Comunidad fundada a fines del siglo XIX en una región que corresponde actualmente a Pakistán, su líder mundial Hadhrat Mirza Masroor Ahmad es considerado el quinto califa del fundador y cuenta con unos 50.000 seguidores en Canadá.

"Los ahmadis son conocidos por su amor por la paz, su enorme solidaridad y su sumisión a la voluntad de Dios, los verdaderos fundamentos del Islam", puntualizó el primer ministro, según quien muchos de los fieles fueron "víctimas de hostigamientos en sus países de origen".

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