Seguidores

9.2.07

La Reconquista de España



Como Eurabia ya es tierra conquistada los

musulmanes pasan factura iniciando con

furia la "Reconquista" de España…




Así leo con estupor la noticia que cubre el colega español Jesús Bastante desde Madrid y para el Diario ABC, donde da cuenta que el principal grupo islámico de ese país exige a la Iglesia el patrimonio musulmán español.

Muy directo y sin rodeos, Jesús Bastante acota en su nota que “La estrategia parece evidente. El islam ha decidido incrementa su presión sobre la Iglesia española.
Así, mientras la Junta Islámica trata de quitar hierro a la petición del rezo compartido en la mezquita de Córdoba y se encuentra a la espera de futuros encuentros con las autoridades católicas, la Federación Españolas de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri), por boca de su portavoz, Javier Isla, reclamó el comienzo de un diálogo con la Iglesia católica para la «recuperación del patrimonio musulmán en territorio español» que pertenezca al Vaticano”…
Por cierto, es el tío, el mismo que declaró este pasado diciembre, al respecto de la polémica de si se prohibían los "Pesebres" o "Belenes" en las escuelas españolas "recomiendo que se deje disfrutar a los niños con los belenes y que los adultos no entren en polémicas ridículas, añadiendo magnánimo ¡son una tradición española de muchos siglos y no voy a venir de fuera a quitarlos!...
Y como lo publica otro diario español -El País- al preguntarle sobre las presiones musulmanas sobre iglesias católicas respondió: "Se está creando una especie de enfrentamiento entre musulmanes y católicos; los musulmanes respetamos a la Iglesia, este país es en su mayoría de confesión católica y no vamos a venir nosotros de fuera, aunque ya estábamos antes que ellos, a imponer nada sino a tratar de convivir en paz".

O sea queridos lectores que como España con el Zapatero está convertida en casa de meretrices donde el que grite, pida, amenace o haga estallar cuanto lugar les apetezca se le complace, los alebrestados moriscos de la España una vez invadida y conquistada van a por lo que consideran su propiedad y que además no permitirán sea parte de las pertenencias del odiado Vaticano y esto, con seguridad lo lograrán en una Europa cada vez más indigna, negadora de sus raíces cristianas y desentendida de cualquier solidaridad para con los suyos…


De acuerdo a la noticia publicada hoy en el ABC “Como ejemplo, Isla citó la mezquita de Córdoba, que se ha convertido en el referente de todo tipo de reivindicaciones musulmanas.
En un curioso intento de reciprocidad, la Feeri ofreció a la Iglesia «el patrimonio católico» que pudiera estar en manos musulmanas «en España». En declaraciones a Ep, Javier Isla quiso vincular la propuesta de esta entidad con la reclamación de los sindicatos al Gobierno para la devolución del patrimonio sindical incautado por el franquismo y quiso circunscribir esta petición sólo a territorio español”

Y Zapatero y el PSOE y los progres… ¡Muy bien gracias! lo que nos hace presuponer que se sienten complacidos de la reconquista musulmana…

Con el subtítulo de “Una sala en la Mezquita” narran en la noticia redactada por Jesús Bastante, que los islamistas apoyados y seguros han usado como precedente el caso de Argel durante los años 60, cuando «se acordó con el obispo» la cesión de iglesias que no tenían uso para la religión musulmana y destacó que en la ciudad argelina «hoy hay iglesias católicas o incluso una sinagoga, y no hay ningún tipo de problemas»…” Y claro estimados lectores de Gentiuno esto que se los crea Zapatero que no se sabe si es jilipollas o un dañado por tanto odio extrañamente acumulado en su flaca humanidad…

Sigue la noticia resaltando que en relación con esta “petición” de la Junta Islámica al Vaticano para el uso conjunto de la mezquita de Córdoba “…el portavoz de la Feeri abogó por habilitar una sala en la que los musulmanes puedan rezar, lo cual «no generará confusión entre fieles», como sostiene el Obispado de Córdoba. No obstante, desacreditó a la entidad presidida por Mansur Escudero calificándola de «reunión de cuatro gatos».

Para Javier Isla, la mezquita de Córdoba «es un patrimonio de dos, o incluso de tres» culturas, «porque los judíos también tuvieron allí una sinagoga. Desde la Feeri -aclaró su portavoz-, sinceramente, apostamos por el diálogo interreligioso, en una sociedad española donde vivimos un porcentaje de musulmanes, una mayoría de católicos y otros que son laicos, y no vamos a trasladar aquí los problemas que hay en Marruecos o Arabia Saudí».”

Y nada que el morillo avispado este que más que una Isla es un continente de vivarachería ladina pretende meter a los judíos sefarditas que habitan en España y utilizarlos en su inaceptable reclamación…

Desde Jerusalem contemplo la indigna sumisión que muestra España… Leo con estupor que voceros del Obispado de Córdoba y de la Junta Islámica “…podrían reunirse «en las próximas semanas» para iniciar una ronda de conversaciones, con el objetivo de «conocernos y poder organizar encuentros de oración y dialogo interreligioso», y para «zanjar» la polémica por la petición de uso compartido de la mezquita”.

Leo con infinita perplejidad esta noticia en el ABC digital y percibo esa perversa condición tan árabe de endulzar a la víctima para asentarle luego la puñalada… Así remite el reportero que el tal Isla ha asegurado “… que «en ningún caso» se hablará del uso conjunto del templo, toda vez que la diócesis presidida por Juan José Asenjo ya ha contestado que no permitirá el rezo islámico, mientras que la Junta Islámica espera la respuesta del Nuncio a su petición de encontrarse con Benedicto XVI para trasladarle dicha propuesta, y que según fuentes musulmanas, durante el encuentro se explicará a los responsables episcopales que «no queremos organizar rezos islámicos en la mezquita, sino oraciones interreligiosas y que se permita el rezo individual»”

Redacto esta nota informativa para nuestro portal y mientras lo hago no logro reprimir una sonrisa… Los belicosos y sectarios islamistas aseguran no querer «organizar rezos islámicos en la mezquita, sino oraciones interreligiosas y que se permita el rezo individual» y esto no se lo cree ni su abuela.

Mientras también conozco que Manuel Monteiro de Castro Nuncio de Su Santidad en España ha tocado el tema de la carta escrita a Benedicto XVI, y que dichas fuentes oficiales han asegurado al diario a ABC que ya acusaron recibo de la misma... o sea que pronto sabremos si desde El Vaticano también la cabeza de la Iglesia Católica universal se suma al coro de asustadillos europeos resignados a ser víctimas del chantaje musulmán…

Los islamistas de España para nada se parecen al Quijote y no les asusta “Topar con la Iglesia” para ellos –y así lo demuestran- no es esa un asunto para frenar la reconquista…

Muchas gracias a Rebeca Levy-Waitzman, por ofrecernos este artículo.

7.2.07

La Integración de Turcos en Alemania


La integración de los turcos en Alemania divide a la gran coalición.
Merkel quiere una cumbre con representantes de la inmigración.

La canciller alemana, Angela Merkel, quiere convertir la integración de los musulmanes en una prioridad..
En los próximos meses, tiene previsto organizar una cumbre con representantes de los inmigrantes. Entre los partidos de la gran coalición que dirige Merkel hay diferencias sobre la necesidad de endurecer las leyes actuales.
Algunos políticos proponen enviar a los niños que no saben alemán a escuelas especiales o multar a quienes no se integren.

Primero fue la idea de algunos länder, gobernados por los democristianos, de examinar a los inmigrantes que deseasen adquirir la nacionalidad alemana con preguntas como "qué significa el término cláusula del cinco por ciento en las elecciones legislativas" o "cómo reaccionaría usted si su hijo le anunciase que es homosexual".

A finales de marzo, saltó la noticia de que los profesores de una escuela de Berlín - donde más del 80% de los alumnos procedía de familias inmigrantes- habían escrito una carta a las autoridades pidiendo auxilio. La agresividad y el caos en las aulas había llevado a muchos profesores a tirar la toalla.
Y la semana pasada, un tribunal de Berlín condenó a un joven turco de 20 años por matar a su hermana para lavar el honor familiar.
La joven víctima se había alejado de la familia y de sus tradiciones rurales y se vestía y pintaba al estilo occidental.

Alemania vuelve a preocuparse estos días por la integración de los cerca de 2,5 millones de ciudadanos turcos o de origen turco. Pero los grandes partidos alemanes - socialdemócratas y democristianos, aliados en el Gobierno federal- están divididos sobre la necesidad de endurecer la política de extranjería. En los últimos meses, políticos del centroderecha como Edmund Stoiber, presidente bávaro, han reclamado, por ejemplo, que a los niños con conocimientos insufiencientes de alemán se les traslade a escuelas especiales.

Otros piden multas para quienes no se integren. Los socialdemócratas, por su lado, defienden la legislación vigente, impulsada por el ex canciller Gerhard Schröder, que implicó el reconocimiento, por primera vez, de que Alemania era un país receptor de inmigración y facilitó el acceso de los extranjeros a la nacionalidad. El problema ahora en Alemania no es la inmigración, sino la integración de los hijos o nietos de los inmigrantes musulmanes turcos.
Concentrados en barrios con altas tasas de desempleo, es frecuente que muchos, nacidos en Alemania, acaben la escolaridad sin dominar el alemán y que pasen a alimentar las filas del paro.

La democristiana Angela Merkel, canciller al frente de la gran coalición, ya ha anunciado que, en los próximos meses, convocará una "cumbre de la integración", en la que participarán representantes de los inmigrantes.
Hasta ahora, Alemania ha sido inmune a conflictos como el de las banlieue francesas o a actos terroristas como el asesinato, en Holanda, del cineasta crítico con el islam Theo van Gogh. Ante el temor de que episodios semejantes se reproduzcan aquí, Merkel quiere aprovechar la fuerza de la gran coalición para planificar una política que a la vez exija esfuerzo a los extranjeros - en el aprendizaje de la lengua o la aceptación de los valores democráticos occidentales- y obligue a los alemanes a aceptarlos.

MARC BASSETS BERLÍN.

4.2.07

Mezquitas en Francia

EL PROBLEMA DE LA CONSTRUCCIÓN DE MEZQUITAS

Por todas partes en Francia, como también fuera de ella en el resto del continente, la construcción de mezquitas se acelera (ya se han censados 2.000 lugares para el culto; más que en Marruecos) y, como siempre, dos campos se distinguen: Los que quieren frenar tal movimiento –y que están lejos de pertenecer en su mayoría a la “extrema derecha”– y los que consideran mejor acelerarlo con el fin de no “dejar que el Islam se estanque en los sótanos y los garajes”, según la expresión ya consagrada.

Pero, tomemos algunos hechos recientes, por ejemplo el asunto de la gran mezquita de Créteil –situada al suroeste de la conurbación de París. En 1990, el proyecto fue bloqueado, pero la municipalidad, obstinada, terminará por hacerlo llegar a su conclusión.
El coste se eleva a 4 millones de €uros y el alcalde ofrece un millón de €uros, violando con ello la ley de 1905 –mediante la clásica argucia de pretender que no se trata más que de financiar las “partes culturales” del edificio–.
Además, el terreno está alquilado a la municipalidad bajo el régimen de un contrato de arrendamiento enfitéutico de 99 años por un precio simbólico irrisorio.
La mezquita terminará extendiéndose sobre 4.000 m2, de los que la mitad estarán dedicados a las actividades religiosas, y podrá acoger a 1.300 hombres y 640 mujeres.

Pero, una violenta polémica (que se está resolviendo actualmente en los tribunales de justicia) tenía lugar, puesto que el Crédit Agricole (Similar a las cajas rurales de ahorro de España) había decidido cancelar las dos cuentas bancarias de la Unión de Asociaciones Musulmanas de Créteil (U.A.M.C.) –de las que una servía para recibir los “donativos” para la mezquita–.

A consecuencia, Karim Benaïssa, presidente de la U.A.M.C., interponía una denuncia por discriminación y pedía a todos los musulmanes boicotear al Crédit Agricole.
Hay que saber que cuando un banco –hecho rarísimo– cancela unilateralmente las cuentas de un particular o de una asociación lo es porque tiene sospechas muy graves de estos últimos, en particular por blanqueo de dinero sucio.

Ciertamente, el Crédit Agricole ha permanecido en la más extrema discreción en todo momento, pero no sería imposible que hubiera descubierto que las sumas transferidas hacia tales cuentas para financiar la mezquita provinieran de actividades criminales.

La “atracción” que siente una parte de los franceses ante la instalación acelerada del Islam en el corazón de sus propias ciudades, es esta reacción de un jubilado preguntado por el periódico Val-de-Marne matin: «¡Seré el primero en ir a visitar esa mezquita! Es normal que los musulmanes dispongan de un lugar digno de tal nombre para orar (La gente se imagina –porque ignora completamente el Islam– que una mezquita es, al igual que una iglesia, un tempo o una sinagoga, un «lugar de oración»; cuando, sobre todo, es un lugar de reunión, de enseñanza ideológica y de encuentros activistas.

Mencionemos también el proyecto emblemático (y provocador) de la gran mezquita de Poitiers –de la que ya hemos hablado en estas columnas– con su minarete de 25 metros (de altura) y su terreno de 7.700 m2.
Éste será el primer monumento de la ciudad que los viajeros ferroviarios divisen al entrar en la estación. Desde hace algunos años, tales implantaciones afectan a toda la Europa del Oeste, incluso hasta en sus lugares más recónditos.

En el Centro-Oeste de Francia, a pesar de su reputación de no estar muy “tocado” por la inmigración musulmana con respecto al Norte, el Este, el Sureste y la región parisina, el periódico La Nouvelle République du Centre-Ouest citaba los departamentos en donde se han difundido 3 proyectos de grandes mezquitas, otros 3 en construcción y 45 ya construidas.
Evidentemente, no hay programada ninguna edificación de nuevas iglesias y, las que existen, cierran las unas tras las otras, a falta de fieles y de párrocos.

En todas las regiones se plantean también los problemas originados por la extensión de los recintos musulmanes en los cementerios
(el hecho de que los musulmanes ya no hagan repatriar su cuerpo hacia su país de origen prueba que ya se consideran en Francia como en su propia casa, y que este último país tiene, en su espíritu, la vocación de convertirse en tierra del Islam, Dar-al-Islam) y de los lugares de matanza de los corderos para la fiesta ritual del Aid-el-Kebir.

Por supuesto, con el acuerdo total de la clase política bien pensante (P.C., P.S., U.D.F., U.M.P., Verdes) e hipócritamente islamófila –pero laica, naturalmente–, las autoridades musulmanas puestas en escena por Sarkozy y dominadas por la ideología agresiva surgida de los Hermanos Musulmanes desarrollan el argumento casuístico que expresaba (el 24 de febrero de 2005) Salah Merabbi, presidente de la comunidad islámica de Indre-et-Loire: «Si se quiere acabar con el extremismo, hacen falta lugares de culto dignos».

Bonito sofisma: ¿En qué la multiplicación de las mezquitas “oficiales” implantadas en el corazón de las viejas tierras francesas impediría la acción del espíritu de conquista de la yihad inscrita en el Corán? Al contrario, tal movimiento lo alienta, al ofrecer una magnífica visibilidad de la rápida progresión del Islam.

Pero todas esas polémicas –por o contra las mezquitas– se parecen a los debates de los galenos de Molière, que preferían acometer a los síntomas de la enfermedad –misión imposible– mucho antes que a las causas. Ante la indiferencia general de los politicastros miopes, un reciente estudio gubernamental reconocía que, al ritmo actual mantenido por las continuas llegadas de inmigrantes musulmanes (80% de las entradas), por la natalidad superior de los inmigrantes, pero también por las conversiones,en 2045, los franceses de origen y religión musulmana serán mayoritarios entre la población.

Esta gigantesca conmoción –de lo nunca visto en la Historia–, este seísmo a escala de toda una civilización, que afectará también a otros países como Bélgica y Gran Bretaña, deja petrificada a una sociedad autóctona dominada por el culto del presente y la indiferencia hacia el futuro.

La Europa del Oeste, en tres generaciones, se arriesga a convertirse en mayoritariamente musulmana si nada cambia: Es más, tal tormenta histórica se desencadena, a pesar de todo, envuelta de un silencio aplastante, ante las opiniones públicas y las elites ciegas y sordas.

Quienes echan pestes contra la multiplicación de las mezquitas o intentan oponerse a ellas o, incluso, retrasar su edificación, sin ir más lejos en la protesta, hacen pensar en aquéllos que intentan taponar las fugas de agua con esparadrapo sin osar llamar al fontanero.

El problema no puede resolverse sino en su origen: Detener y seguidamente invertir los flujos migratorios musulmanes. No tomarla con las mezquitas sin plantear el problema en su totalidad, río arriba, es como luchar contra molinos de viento; las mezquitas brotarán como champiñones después de la lluvia desde el momento en que la población continúe islamizándose.

Quede bien claro: La lógica última de la Historia es demográfica: Natalidad y migraciones en masa.

Por otra parte, aunque las poblaciones inmigrantes extraeuropeas no fueran en nada mayoritariamente musulmanas (pero, por ejemplo, no procedieran si no de la India, del Extremo Oriente, de las Antillas o del África ecuatorial), habría que oponerse a ellas con la misma firmeza.

Guillaume Faye
(Traducción a cargo de Enrique Bisbal~Rossell)

3.2.07

La verdadera raiz del problema

LA noticia adelantada ayer por ABC, en la que se informaba sobre el proyecto de construcción de una macromezquita en Córdoba, debería suscitar diversas reflexiones en una sociedad mínimamente responsable.

La primera atañe a la financiación del proyecto, procedente de países como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos, donde la libertad religiosa no está reconocida y donde, desde luego, resultaría impensable erigir una iglesia cristiana.

Ya hemos escrito en alguna ocasión, comentando la sedicente Alianza de Civilizaciones (las mayúsculas que no falten) que promueve nuestro presidente del Gobierno, que no existe alianza posible si no se sustenta sobre un principio de reciprocidad entre las partes.
Si a ello añadimos que los países dispuestos a sufragar tales proyectos en territorio español son aquellos en los que rige la doctrina salafista, que entre otras lindezas restringe los derechos de la mujer, así como su capacidad para contratar y obligarse jurídicamente, los motivos de inquietud se acrecientan.

Tampoco parece baladí la observación del editorial de ABC: «Incluso en los sectores moderados del islam, cualquier iniciativa que consista en ampliar la presencia de la comunidad musulmana en España se ve impulsada por la idea del «retorno» a una tierra sobre la que, por haber estado bajo dominio musulmán hace más de quinientos años, aún reclaman un derecho histórico propio».
A este aspecto crucial hacía referencia en un artículo reciente, presentándolo como el principal escollo para un diálogo fructífero entre Occidente e islam.

Y es que el islam, a diferencia del cristianismo (que abandonó esta tentación hace ya varios siglos), no postula tan sólo una fe y una forma de espiritualidad perfectamente respetables, sino también un orden sociopolítico teocrático.
Ignorar esta peculiaridad del islam se me antoja una deshonestidad intelectual que sólo pueden explicar la debilidad o la malicia; pero, por lo que se ve, estamos rodeados de débiles y malvados.

Sorprende que una época que no se conforma con la «sana laicidad» que separa Iglesia y Estado y pretende restringir la legítima intervención de lo cristiano en la vida pública, en cambio no oponga resistencia a la difusión de doctrinas refractarias a conquistas irrenunciables del Estado aconfesional y aun a su propia subsistencia.

No se trata de negar la posibilidad de que un musulmán pueda profesar su fe, sino en establecer nítidamente cuáles son los límites jurídicos que ningún musulmán o creyente en cualquier otra fe puede transgredir; y así, por ejemplo, si nuestro ordenamiento reconoce la capacidad de la mujer para obligarse y contratar, ninguna práctica religiosa podrá negar dicha capacidad.

Y aquí nos enfrentamos a la verdadera raíz del problema, que no atañe tanto a la difusión de tal o cual doctrina religiosa como al desarme social, a la incapacidad de nuestra época para defender con convicción los valores y principios que sustentan su ordenamiento.
Pero quizá este desarme sea la consecuencia natural del potaje relativista que se ha favorecido desde instancias de poder.

Hace unos días, en un foro sobre inmigración, sostuve que la verdadera integración de los inmigrantes sólo se lograría cuando los países receptores impongan unos principios jurídicos de obligado cumplimiento y persigan la anomia.
Una joven entre el público me interpeló entonces; no comprendía que tales principios se hubieran de imponer, si otros principios diversos «no molestaban a nadie».

El debate se centró entonces en la poligamia; de nada me sirvió tratar de explicar a la joven que la poligamia denigra la dignidad de la mujer, favorece la inseguridad jurídica y dificulta la transmisión de riqueza. La joven seguía defendiendo (y percibí que el público mayoritariamente se adhería a su postura) que todo podía permitirse, siempre que «no se molestase a nadie».

Comprendí entonces que la suerte estaba echada.

Por Juan Manuel de Prada

Interesante articulo de Juan Manuel de Prada sobre todo por no ceñirse a lo “Políticamente correcto” y atreverse (en estos tiempos de censura en silenciar todo lo concerniente al Islam) a llamar las cosas por su nombre.

Menos Alianzas y más reciprocidad, es todo lo que pedimos muchos ciudadanos, pero como bien dice el autor y por mucho que intenten disfrazarlo con Alianzas “La suerte esta echada” y Europa siente pánico para oponerse a las incesantes demandas de la comunidad musulmana.

Poco a poco, sin prisas, están consiguiendo introducir sus ancestrales costumbres en Occidente, el dia que consigan sus propósitos y alcancen mayoría, se acabo la reciprocidad y las Alianzas con los infieles.

31.1.07

Una Amenaza Real Para El Mundo

Este video muestra los testimonios del presidente venezolano en un discurso anti-imperialista.

Un video que hay que ver, a pesar que su duración es de 30 minutos.



.

30.1.07

El Corán culpable de la crueldad hacia las mujeres

En España, el imán Mohámed Kamal fue condenado por promover castigos a las mujeres.

En Francia, Abdelkader Buzián justificó la lapidación.

En Italia, la prédica de Mustafá ben Har hizo que un musulmán masacrase a su esposa.

“Los hombres tienen precedencia sobre las mujeres, porque así lo prescribe Alá (...)
Ante señales de desobediencia, podéis admonirlas, luego dejarlas solas en la cama, luego castigarlas”, reza el versículo IV de la surá 34.

En la reciente edición italiana, el comentarista Hamza Piccardo señala que –en los hechos- la Sunná (canon teológico ortodoxo) no recomienda extremos. Pero la ignorancia o el fanatismo de muchos maestros musulmanes ha abierto paso a interpretaciones tan cerriles como los tres casos señalados.

Para peor, ben Har suele afirmar que “según el Corán, las mujeres carecen de alma”. Resulta por lo menos irónico que, hasta el siglo XVII, muchos teólogos cristianos –católicos, protestantes- dudasen de que los negros tuviesen alma o fueren humanos.

Ambas actitudes ignoran un rasgo similar: en los comienzos del cristianismo y el Islam, los esclavos sí tenían alma y eran humanos. Así lo pensaban Pablo de Tarso, los padres de la Iglesia y los teólogos musulmanes hasta mediados del siglo XIII.

En ese momento (1258/62), los mongoles cayeron sobre Bagdad, capital del califato, e hicieron tal masacre que el Islam se encerró en sí mismo y olvidó su brillante apogeo inicial. En varios sentidos, la Reforma llevó al concilio de Trento (1545/62) y a una ola de intolerancia católica que recién empezó a agotarse en el siglo XIX, sólo porque la sociedad occidental se secularizó y se impuso el pensamiento científico.

No es casual que la posición social y política de la mujer en una parte de Occidente haya avanzado tanto.
Tampoco es casual que tres formas de regresión cultural caractericen una triple ofensiva contra la civilización occidental, divergente en objetivos inmediatos pero no en su tónica fundamentalista.

Por supuesto, la prédica extremista de clérigos sunníes en Europa occidental es por ahora la mayor amenaza a las mujeres en todo el Islam. Estos desbordes explican también la persistencia de la circuncisión femenina en varios países africanos dominado por la ultraortodoxia sunní más ignorante.

Cabe apuntar otro paralelo: los países protestantes cosificaban al negro para justificar el tráfico de esclavos. Exactamente lo mismo hacían los musulmanes en África desde el siglo XI. No es casual que la suerte de las mujeres a veces se pareciera tanto: circuncisión por una parte, quema de brujas por la otra. Claro, a diferencia de los esclavos, ellas no eran una clase, sino un sexo; necesario, pero peligroso.

“No somos objetos ni somos fantasmas”, es el lema del Foro europeo de mujeres musulmanas (FEMM), creado hace un año en Italia.
Días atrás, reunió en Milán treinta y cinco líderes nacionales y locales.

Tras analizar fenómenos sociales como el levantamiento suburbano francés de 2005, se llegó a una conclusión inquietante: “La convivencia entre Occidente e Islam será difícil mientras éste trate a las mujeres musulmanas como objetos”.

Cabe una aclaración: pese a su lenguaje flamígero, los clérigos shiitas son más flexibles que los sunnitas, debido a la tradición heredada de los siete (o doce) imanes y a su impronta cultural persa.

29.1.07

Desde las mezquitas de Cataluña captando adeptos

Dos partidos islamistas captan adeptos en oratorios y mezquitas de Catalunya

La policía detecta que estos grupos buscan radicalizar a jóvenes musulmanes

Dos grupos islamistas han sido detectados en los últimos meses tratando de captar adeptos en mezquitas y oratorios de Catalunya, para inquietud de las fuerzas policiales antiterroristas y también de la comunidad musulmana moderada.

Jóvenes llegados de países del Magreb están haciendo proselitismo en muchos lugares de culto de los musulmanes afincados en Catalunya en nombre de estas organizaciones, Al Ald uas al Ihsan (Justicia y Caridad) y Hizb ut Tahrir (Partido de la Liberación).

La lucha antiterrorista sigue de cerca las actividades de ambas formaciones, cuya peligrosidad, de entrada, consiste en que propugnan (en especial, la segunda) una completa separación de los musulmanes con las comunidades de acogida y apuestan por contribuir desde éstas a la islamización de sus países de origen.

"Su ideología, desde un punto de vista occidental, es radical desde el momento en que busca la separación entre comunidades, la creación de guetos, relacionarse sólo entre ellos y vivir en la estricta aplicación del Corán", afirman portavoces policiales.
De este caldo, y en los círculos más radicales, "evidentemente, puede salir algún activista terrorista", añaden estas fuentes.

Un representante de la comunidad musulmana sostiene que se ha detectado tanto a Justicia y Caridad como al Partido de la Liberación en "decenas" de oratorios y mezquitas, y alerta de un problema muy sofisticado: los jóvenes musulmanes residentes en Europa se sienten extranjeros en el país de origen y en el de llegada, y el discurso radical - con la yihad como expresión extrema- de este tipo de formaciones les legitima en el primero y les puede orientar vitalmente en el segundo.

Hizb ut Tahrir ha sido ilegalizado en Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos.
Tiene una fuerte implantación en estados y regiones de Asia Central como Uzbekistán, Tayikistán, Kazajstán y otros. Su influencia llega hasta Xinjiang (China) y, si bien sus preceptos son en principio contrarios al uso de la violencia - excepto contra Israel-, decenas de sus miembros han sido detenidos en los últimos meses.

Hizb ut Tahrir fue creado en Israel en 1953 por el jeque Taqiuddin an Nabhani por su odio a los judíos. Entre sus ideales, detalla un analista de la Unidad Central de Inteligencia de la Policía Nacional, están el "califato universal" y la "nación islámica".

En Alemania se ha vinculado a Hizb ut Tahrir con el intento de atentado contra trenes del pasado verano, por el que fueron detenidos dos jóvenes. Hace un año, lideró las protestas que en Indonesia hubo contra las polémicas caricaturas de Mahoma, publicadas en Dinamarca. En Uzbekistán se le acusó de un atentado en julio del 2005 contra las embajadas de EE. UU. e Israel, con seis muertos y nueve heridos. Hizb ut Tahrir lo negó.

Esta formación tiene oficinas de prensa oficiales en Sudán, Pakistán e Indonesia. La Vanguardia trató sin éxito de obtener una explicación de Hizb ut Tahrir a todas estas acusaciones. Justicia y Caridad, sin ser ilegal, está "mal visto" en Marruecos, donde se detuvo hace pocos meses a 330 de sus miembros por estar preparando - dijo la policía marroquí- un alzamiento popular.
En Marruecos está ocupando el espacio político del centroizquierda con un discurso muy social.

Los primeros conflictos

La presencia de ambas entidades, de orientación salafista, también se ha detectado en ambientes musulmanes del resto de España y varios países de Europa.
Tanto Justicia y Caridad como el Partido de la Liberación tienen una estructura piramidal, y sus integrantes son básicamente jóvenes llegados del Magreb por la presión policial que han padecido en los últimos meses.

Una vez en Europa, se han dedicado a la difusión de su doctrina, a través de discursos o folletos en oratorios y mezquitas.
En Catalunya, en algunos casos, han tratado de controlar algunos centros enfrentados con otros más asentados, lo que ha provocado "conflictos de momento dialécticos" con los musulmanes previamente establecidos, según la policía.

Ignacio Orovio
La Vanguardia

28.1.07

Musulmanes en el Cuerpo Nacional de Policia

Inquietud en la Policía ante la avalancha de musulmanes que pretenden ser agentes.

El sindicato CEP teme que islamistas radicales accedan al Cuerpo tras detectar más de 400 solicitudes de ingreso de jóvenes de Ceuta y Melilla
Pide que los tribunales endurezcan la criba para excluir a posibles yihadistas.

MADRID- La Confederación Española de Policía (CEP) ha solicitado que se impida el ingreso en el Cuerpo Nacional de Policía de cualquier joven español del que exista alguna prueba de simpatía, proximidad o pertenencia a opciones religiosas extremistas, especialmente si es residente en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

La petición la registró en el Ministerio del Interior el pasado día 19 y será planteada en el Consejo de Policía, un órgano con representación paritaria de la Administración y de los miembros del cuerpo.

La intención de este sindicato es que se establezca un protocolo de tal manera que los miembros del tribunal opositor que examina a los futuros agentes tengan informaciones oficiales que les permitan despejar cualquier sospecha hacia los futuros aspirantes sobre su posible pertenencia a movimientos radicales islamistas en el momento de someterse a la prueba de la entrevista personal.

La propuesta especifica, incluso, cómo deben ser los informes de los que deben disponer los examinadores: los que figuren en los archivos de las Comisarías de Policía de Ceuta y Melilla sobre los opositores de estas ciudades, los que obren en los Estados Mayores de las Comandancias Militares de ambos puntos y los que obren en las comandancias de la Guardia Civil.

Prevención

El sindicato policial teme que «jóvenes españoles radicales o salafistas puedan ir accediendo poco a poco a unidades administrativas de la función pública cuyo cometido es, precisamente, velar por el cumplimiento de una normativa que contraviene esos principios radicales, lo que pone bajo sospecha al resto de funcionarios de cualquier confesión», dice el escrito.

La intención de esta criba de futuros agentes no es otra que la de «salvaguardar la imagen y el buen hacer de todos los integrantes del Cuerpo Nacional de Policía, independientemente de sus opciones religiosas, habida cuenta de que existen decenas de funcionarios de diferentes confesiones que cuentan con toda la confianza de sus responsables administrativos».

La CEP se ha planteado llevar al Consejo de Policía esta petición después de comprobar que 434 solicitudes, de las 5.550 plazas de la última convocatoria publicada en el BOE el pasado 5 de junio y que sigue en curso, eran de jóvenes que profesan la religión musulmana (lo que representa más del 8 por ciento) y principalmente provenían de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, una circunstancia en la que, hasta ahora, no se había reparado.

Informaciones

El sindicato basa, además, su petición en las inquietantes informaciones que, a su juicio, han aparecido durante los últimos meses en varios medios de comunicación relativas a las ciudades autónomas, donde «se vienen produciendo desde hace tiempo una serie de acontecimientos insólitos».

El documento pone como ejemplos el que se tuviera conocimiento de que jóvenes españoles de Ceuta participaran en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos; el hecho de que recientemente se descubriera que un grupo radical islámico tuviera la intención de asaltar un polvorín militar de Ceuta para iniciar una campaña terrorista.

A estas circunstancias «estremecedoras», añade que se tenga conocimiento de que «los integrantes de estos grupos islámicos no son extranjeros, sino jóvenes de nacionalidad española de religión mahometana que residen en la Ciudad Autónoma.

Su argumentación es aún mucho más larga: recuerda que un grupo de jóvenes soldados profesionales estando de uniforme reglamentario y en el interior de un acuartelamiento militar de Ceuta llegaron a quemar una fotografía oficial del Rey de España el pasado 14 de diciembre, lo grabaron en vídeo y colgaron la filmación en una página web.

Incluso hace alusión a «Hamed», (el talibán español) de 29 años, que «se ha convertido en una especie de mesías y en las playas de Ceuta cuenta sus historias a los jóvenes inexpertos que le escuchan, convirtiéndose en un modelo a seguir por docenas de jóvenes españoles de religión musulmana que residen en la ciudad».

Polémica en el Ejército

En el Ejército, también ha sido motivo de polémica el ingreso de musulmanes.
Esta semana se supo que diez soldados ceutíes de esta confesión religiosa habían llevado ante el juez su expulsión del Ejército después de que se alegara que existían «informes reservados del Estado Mayor» que así lo aconsejaban.

El ministro del Defensa, José Antonio Alonso, negó hace unos días que exista preocupación por el aumento de militares musulmanes en el Ejército.

La llegada de musulmanes a los cuerpos de seguridad está generando tensiones no sólo en España, sino en muchos otros países. Sin ir más lejos, en Gran Bretaña, una recluta de la Policía de origen musulmán ha desencadenado un nuevo debate por su negativa a estrechar la mano del jefe de Scotland Yard porque, según argumentó, se lo prohíbe su religión.

La joven, que cubría su cabeza con un velo, se negó también a ser fotografiada con su jefe para que no se utilizase su imagen con fines propagandísticos.

Algunos jefes creen que tal actitud podría convertirse en un obstáculo si tiene que detener a un varón, pero también temen el escándalo que motivaría un posible despido, informa Efe.

Tahir Butt, portavoz de la Asociación de Policías Musulmanes, expresó su apoyo a la actitud de su colega y dijo que sus acciones «muestran firmeza de carácter, desafían las normas sociales y educan a otros».

La Razón,es.

Hasta aquí la noticia, pero como era previsible la respuesta no se ha hecho esperar, las protestas y la manipulación de la noticia por parte de la comunidad musulmana tampoco, y por lo visto denunciar hechos concretos y acusaciones contrastadas es motivo de “racismo y discriminación, por parte de la Confederación Española de Policía.

El CEP niega que se ponga 'bajo sospecha' a opositores musulmanes
Después de una semana de intensas declaraciones y reacciones en contra, desde la Confederación Española de Policía, un sindicato que representa a más 20.000 policías nacionales en activo en todo el país, se aclara que las denuncias realizadas por parte de los representantes políticos de la ciudad a la propuesta elevada al Consejo de Policía, 'la máxima institución del Cuerpo Nacional de Policía', carecen de sustento, 'porque ninguno de ellos la ha leído'.

Así lo aseguró el portavoz del CEP, Rodrigo Gavilán, quien subrayó que 'todas' las declaraciones aparecidas en los medios de comunicación por parte de aquellos que se han pronunciado con respecto a la propuesta del sindicato 'no se ajustan a la realidad'.

Recordó Gavilán que el pasado mes de diciembre se publicó en un diario de tirada nacional que:
En Ceuta se había detectado la presencia de 'radicales, yihadistas y salafistas' que eran soldados profesionales de unidades del Ejército de Tierra, 'facilitando los planos y fotografías de un polvorín para que un grupo islámico robase explosivos y armamento para desarrollar diferentes actividades terroristas en Ceuta'.
'Esto no quiere decir más que lo que nosotros hemos dicho', prosiguió Rodrigo Gavilán, quien destacó que el CEP 'no quiere criminalizar a ningún sector ni poner en sospecha a ninguna confesión', sino que 'se ha demostrado' que en un ámbito de la Administración pública 'se han infiltrado yihadistas, islamistas y salafistas'.

De este modo, desde la Confederación Española de Policía se manifiesta en ese escrito que, 'de ser ciertas esas informaciones', desde el Cuerpo Nacional de Policía 'queremos activar todos los mecanismos administrativos oportunos para evitar que esos radicales se puedan infiltrar, como ya ha ocurrido en el Ministerio de Defensa'.

Preguntado por el modo en que se podría articular ese mecanismo de control, el portavoz del CEP explicó que, ya que la Comandancia General de Ceuta abrió expedientes de expulsión de 12 soldados profesionales por las informaciones que maneja, y en virtud del principio de solidaridad institucional, 'solicitamos que la Comandancia General de Ceuta traslade esos informes al Cuerpo Nacional de Policía para, por si acaso, alguno de esos señores que ya están fichados quisiera ingresar como aspirante a las oposiciones estatales'.

'Nosotros nos hacemos eco de unas informaciones aparecidas en los medios de comunicación de una operación de la Audiencia Nacional que demuestra que yihadistas y salafistas ya han ingresado en un sector de la Administración pública', matizó Rodrigo Gavilán, y reconoció que 'estamos encantados' de que cualquier ciudadano español sin antecedentes penales ingrese en el Cuerpo Nacional de Policía.

'Lo que tenemos que evitar es que dentro del Cuerpo Nacional de Policía suceda lo mismo que ya ha ocurrido en el Ministerio de Defensa', determinó.
Desde la Confederación Española de Policía se sostiene que en Melilla se ha tratado de 'criminalizar' a este sindicato, 'con el fin de intentar sensibilizar a un sector para ver si así conseguir votos'. Así, la propuesta ideada fue tachada en la ciudad de inconstitucional y de dar una imagen distorsionada de la realidad, dos conceptos que 'nada tienen que ver' con el objetivo de 'prevenir que gente radical entre en el Cuerpo Nacional de Policía'.

'Mantenemos y reafirmamos nuestra propuesta al Consejo de Policía' que se podría resumir en 'la necesidad de establecer cautelas y cortafuegos al ingreso de agentes radicales en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado'. 'Cualquier propuesta o iniciativa se saca de tono con un interés político', señaló Gavilán y, una vez más, subrayó que no existe discriminación alguna, 'y todo lo demás es tergiversar la realidad'.

Terra Actualidad


El Pais nos ofrece más información
J. M. I. - Melilla:

"¿Se puede servir a un Ejército infiel?"

Tres soldados musulmanes han sido invitados a dejar sus regimientos por presunto proselitismo fundamentalista.

"¿Se puede servir a un Ejército infiel?", preguntó por teléfono un espectador a un ulema (sabio en materia teológica-jurídica) de la televisión árabe Al Yazira, con sede en Qatar. La llamada se produjo desde España y el anónimo comunicante que pidió consejo era un militar musulmán español. Uno de los muchos soldados musulmanes que sirven en el Ejército en los acuartelamientos de Ceuta y Melilla. El 30% de los 8.000 militares destacados en estas ciudades son ya musulmanes.

Éste y otros dos soldados de confesión musulmana, uno de ellos cabo primero, han sido "invitados" por sus mandos a abandonar el Ejército por sus "ideas radicales" y presunta actividad fundamentalista, según aseguran fuentes de la lucha antiterrorista.
Los tres servían en Ceuta y Melilla y han pedido la baja cuando se les sugirió que se fueran. ¿Qué pruebas había contra ellos? "La llamada del que hizo la consulta a Al Yazira está grabada. Cuestionaban la obediencia debida y se preguntaban si hacían bien sirviendo a un Ejército infiel. Sembraban dudas y hacían proselitismo radical entre sus compañeros", asegura una fuente oficial.

Estos tres casos, excepcionales entre los más de 2.400 soldados de esta confesión religiosa, se han gestionado con discreción para evitar susceptibilidades entre la comunidad musulmana, muy arraigada y numerosa en las dos ciudades. La población musulmana de Melilla asciende a 26.400 de los 64.400 habitantes. Entre los 71.500 ceutíes hay unos 27.000 musulmanes. Y sigue creciendo. En la próxima década serán mayoría en ambas ciudades, según algunas estimaciones.

La frase "especial seguimiento a los militares musulmanes y el control del integrismo en los cuarteles" figuran en informes reservados sobre vulnerabilidad y amenazas permanentes de ambas comandancias generales, al menos desde el año 2001, y son un constante elemento de atención por el temor a la infiltración de terroristas.
Al igual que en ejércitos de otros países. "Dentro de ese colectivo se ha detectado el mismo nivel de penetración del radicalismo islamista que en el resto de la comunidad. No es mayor ni menor", asegura un especialista en terrorismo internacional.

Los mandos naturales son el primer nivel de vigilancia y observación, aunque en ocasiones se cometen errores y despropósitos. Como el del cabo primero que el pasado 15 de mayo mandó formar en el cuartel de las islas Chafarinas a varios soldados, acusados de robar un GPS (sistema de localización) y un machete, y ante sus protestas y negativa les espetó: "¿Qué es esto, una guerra islámica?".
Diez de ellos acaban de ser condenados por desobediencia a varios meses de prisión por un tribunal militar en Melilla. Yonaida Selam, presidenta de la asociación Intercultura de Melilla, asegura que se cuestiona el apego de la tropa. "Tengo el testimonio de uno de mis familiares. Le preguntan de qué lado se pondría en caso de una guerra con Marruecos. Hay un clima de islamofobia. Los musulmanes están bajo sospecha, especialmente en los cuarteles". Una opinión que no comparten varios soldados musulmanes consultados por este periódico en las calles de Melilla.

"No hay racismo y nos respetan. No sé si lo hacen porque somos mayoría, pero nos respetan", dice el legionario Redwan, de 21 años a las puertas del Tercio. Para Ahmed, soldado de caballería de 24 años "no hay discriminación ni racismo. Aquí dentro hay lo mismo que fuera de los cuarteles, una palabra más alta que otra o un insulto cuando se discute entre compañeros. La integración es buena". Ouled, de 20, asegura que en su cuartel se llevan "muy bien" con los cristianos.

Sus quejas apuntan en otra dirección: "Te dan la comida a las dos de la tarde y nosotros comemos a partir de las siete y media. En Ramadán te coges una manzana y la guardas para la noche. A veces hay problemas con las guardias. No hay sitios habilitados para rezar, tienes que hacerlo en cualquier esquina aunque los viernes te dan una hora y media para ir a la mezquita".

Abdesalam Hamadi, de 53 años, responsable de la comunidad islámica Al Bujari de Ceuta, dice que desde hace dos años se aplican los acuerdos entre la comunidad y el Ejército y asegura que este colectivo es el único que no plantea problemas con la identidad religiosa: "Se sienten orgullosos de servir a la bandera española. Van con sus familias a los desfiles y no se debe cuestionar su lealtad". Abderramán Benyahia, de 42 años, secretario de la Comisión Islámica de Melilla, coincide en que la relación de la comunidad con el Ejército es "fluida y correcta".

El Ejército se ha convertido en la única salida profesional para muchos jóvenes musulmanes. Chicos y chicas que acceden así a su primer sueldo y circulan orgullosos por su barrio con el coche tuneado y la radio a todo volumen. "Nos pagan 1.200 euros al mes y puedes aprender una profesión. Es una buena oportunidad", explica Redwan.

El colectivo musulmán, en su mayoría español, siempre ha sido el más desfavorecido por la Administración en las dos ciudades, según se desprende de las estadísticas de paro y fracaso escolar. Basta darse un paseo por los barrios ceutíes de El Príncipe, Jadú, Rosales y Benzú, o la Cañada de la Muerte en Melilla para comprender por qué los políticos musulmanes de ambas ciudades hablan siempre de marginalidad. Un caldo de cultivo para la delincuencia y, a veces, la yihad, en opinión de los expertos.

27.1.07

La cuarta guerra mundial ha comenzado

Se intuye una guerra de religión incubando su mortífero poder fanático.

En los cuatro años transcurridos desde el 11-S ha habido al menos diez mil actos terroristas con 37.000 heridos y 18.000 muertos. Al Qaeda era una organización pequeña; ahora el 'alqaedismo' es un virus ideológico de alcance planetario. La mayoría de los musulmanes no apoyan a Bin Laden. La mayoría de los occidentales no apoya a George Bush.

La cuarta guerra mundial no es una guerra clásica entre dos enemigos claros. Una razón más por la que la contienda resulta difícil de detectar, juzgar y encuadrar en los parámetros tradicionales. Por eso lo peor de la cuarta guerra mundial en curso son sus efectos difusos: el miedo, la desconfianza, la inquietud, el terror en suma que empieza a contagiarnos a todos.

La cuarta guerra mundial fue declarada unilateralmente por Osama Bin
Laden desde las montañas de Afganistán en 1996, y de nuevo junto a sus correligionarios del Frente Islámico Mundial en agosto de 1998, pero no comenzó oficialmente hasta el 11 de septiembre de 2001, cuando el bando contrario, Estados Unidos, tomó conciencia de la importancia del desafío al que se enfrentaba.

Muchos musulmanes están convencidos de que está teniendo lugar entre
Islam y Occidente, pero muchos occidentales la ven lejana, escarceos entre el terrorismo islámico y el gobierno de George W. Bush.

La verdad es que Occidente está bien lejos de formar un bloque compacto; al contrario, está dividido entre los que juzgan que presenciamos un inevitable choque de civilizaciones sólo superable con una guerra al terrorismo islamista que incluya la democratización del Islam, y los que propugnan a toda costa el diálogo entre civilizaciones y niegan que exista ningún choque. Una Guerra con mayúscula o simples batallas conminúscula.

La guerra ha sido declarada por una misteriosa organización transnacional denominada
"LA BASE", sí, Al Qaeda, de la que se puede dudar de todo, hasta de su misma existencia, por no hablar de sus orígenes, complicidades y propósitos ocultos.

La guerra ha sido aceptada por el gobierno de Estados Unidos, con el apoyo
de la mayor parte de sus ciudadanos, como ha demostrado la reelección del presidente Bush para un segundo cuatrienio en el otoño de 2004. El secretario de Defensa Donald Rumsfeld, máxima autoridad militar del país, no se ha andado con eufemismos, y el 1 de julio de 2003 declaraba:'En mi opinión, estamos en guerra, en guerra mundial contra el terror'.

Desde 1979

Esta nueva guerra mundial comienza a fraguarse en 1979, cuando la Unión Soviética
manda sus tropas a Afganistán en ayuda del gobierno afín que se ha instaurado en el país. Tiene un decisivo prólogo en las guerras civiles de la antigua Yugoslavia, que desmiembran el país e introducen el peligro islamista en los Balcanes.

Mientras, se masifica la llegada de inmigrantes desde los países pobres a los ricos, y nadie parece percatarse de que un importante porcentaje de la inmigración que afluye a Europa viene de países musulmanes y se convierte objetivamente en terreno fértil para inimaginables operaciones de retaguardia.

Vista desde hoy, parece una operación estratégica cuidadosamente
planificada, aunque sea imposible ni siquiera imaginarlo: introducir una quinta columna en el corazón del viejo continente para poder desequilibrarlo desde dentro cuando llegue el momento oportuno.

En la Europa rica hay ya miedo, difuso e inconfesable, a lo que pueda pasar en el futuro. Tras el asesinato del cineasta holandés Van Gogh, y la ilustrativa crisis ‘de las doce viñetas', los intelectuales ya se sienten intranquilos a la hora de expresar públicamente opiniones que no sean demasiado políticamente correctas.

Mientras, las masas de las clases medias empiezan a sentirse asustadas por una invasión demográfica que se acelera sin parar, y tienen francamente miedo a los atentados suicidas de grandes dimensiones que constituyen el arma favorita de la parte atacante. En
este contexto, España está especialmente amenazada, es especialmentefrágil, y hasta tiene un nombre bien gráfico para demostrarlo: Al Andalus.

Después de la Guerra Fría

La Cuarta Guerra Mundial se ha iniciado mientras se apagaba la Tercera, la
Guerra Fría, por el colapso de uno de los dos contendientes, la Unión Soviética y el bloque socialista de países y organizaciones que encabezaba. En ambas guerras, y en las dos anteriores, -y en casi todas las guerras, por otra parte- el control de las materias primas, las rutas comerciales y los mercados son el sustrato.

No hay nada tan imprescindible como el petróleo para el actual sistema de
vida. Lo producen en su mayor parte países musulmanes, de cuya fidelidad y estabilidad Occidente ya no puede estar seguro. El terrorismo islamista tiene por principal objetivo en su ofensiva, además de desestabilizar Occidente, controlar el arma invencible del petróleo mediante la toma del poder en los países productores.

EEUU sabe ya que no basta apoyar gobiernos fantoches como en el pasado. Si no se establecen
sociedades modernas basadas en el libre comercio, con regímenes democráticos que las hagan socialmente estables, los grifos se cortarán, y la actual civilización occidental perecería en un abrir y cerrar de ojos.

Pero Occidente está dividido, y la brecha entre EEUU y la Unión Europea dirigida por Francia y Alemania, no parece cerrarse. También crece la división interna entre izquierdas y derechas que parecía haberse mitigado en las últimas décadas.

Los medios de comunicación se han convertido en un errático amplificador de los efectos psicológicos de esta guerra, incontrolado ya desde el punto de vista tradicional del poder político, manipulado por los nuevos poderes sociales entre los que destaca el islamismo y sus brigadas de choque. Se intuye una guerra de religión incubando su mortífero poder fanático.

Divisiones islámicas
Dentro del Islam, los moderados están en buena medida acorralados, entre gobiernos tiranos y masas iluminadas por la nueva esperanza o la desesperación postrera de la guerra santa.
Dentro de Occidente, se palpa la decadencia. El consumismo ha corroído todo ideal, toda referencia moral. A veces parece que vivimos el hundimiento de un imperio acosado por los bárbaros.

Nos parece, honestamente, que hay razones para estar preocupados. Pero no hemos querido caer en catastrofismos superficiales y precipitados, sino estudiar si existe realmente esta Cuarta Guerra Mundial, qué son y qué no son espejismos y fabricaciones, cómo podemos atajarla.

En el verano de 2005, la guerra de guerrillas global en curso registraba movimientos en más de sesenta países. Emboscadas, seguimientos, atentados, detenciones, movimientos tácticos, jugadas estratégicas se suceden todos los días. EEUU y sus aliados están reforzando, con medios políticos y económicos, los regímenes islámicos moderados en al menos cuarenta países.

Persiguen al enemigo jihadista en todo el mundo con una red global de vigilancia y de interdicción. Enfrente, millares de guerrilleros activos y decenas de millares durmientes, maquinan y cavilan sin cesar golpes continuos. Si no es esto una cuarta guerra mundial, ¿cómo lo denominamos?

Hace 30 años

Se trata de un proceso que empezó hace treinta años, una guerra en la que se enfrentan dos fervorosos creyentes, el musulmán Osama y el cristiano George. Frente a la ideología mesiánica islamista, este fantasma que -como aquel del comunismo- recorre ahora el mundo, el bando imperial despliega las ideas neoconservadoras y los apoyos del cristianismo fundamentalista.

Unos miles de iluminados han declarado una guerra total a la civilización occidental para sustituirla por un Califato Islámico Universal basado en normas atávicas. Tienen muchos apoyos y simpatías entre los mil millones de musulmanes del mundo. Usan una de las armas más terribles, el terrorismo suicida, y se plantean una guerra santa que puede durar décadas hasta la conversión o el exterminio de cristianos y judíos.

En los cuatro años transcurridos desde el 11-S ha habido al menos diez mil actos terroristas con 37.000 heridos y 18.000 muertos. Al Qaeda era una organización pequeña; ahora el 'alqaedismo' es un virus ideológico de alcance planetario. La mayoría de los musulmanes no apoyan a Bin Laden. La mayoría de los occidentales no apoya a George Bush. La cuarta guerra mundial no es una guerra clásica entre dos enemigos claros. Una razón más por la que la contienda resulta difícil de detectar, juzgar y encuadrar en los parámetros tradicionales.

De todos los males que se auguraban para el cambio de milenio, nadie predijo el 11-S y sus consecuencias, una terrorífica, tortuosa y exasperante guerra, de características nunca vistas anteriormente, de golpes certeros entre períodos de calma, de actos simbólicos y tácticas virtuales, de sombras, de acechos.

El petróleo como fondo

Y detrás de todo ello, el petróleo, la sangre del mundo actual, al que una pequeña hemorragia u obstrucción causaría la muerte súbita. ¿Qué va a pasar? ¿La democracia ganará al terrorismo, se extenderá por el mundo musulmán aislando a los fanáticos, o los agitadores clandestinos conseguirán otros Afganistán desde donde redoblar su ataque?

Lo peor de la cuarta guerra mundial en curso son sus efectos difusos: el miedo, la desconfianza, la inquietud, el terror en suma que empieza a contagiarnos a todos.

Autor : José Catalán Deus, periodista y escritor.
Editorial: Espejo de Tinta

26.1.07

Los Asesinos

Autor:Bernard Lewis
Ed:Weidenfeld&Nicholson

El autor de nacionalidad británica, es una autoridad en la historia del Islamismo y el Medio Oriente y Profesor Emérito de Estudios del Cercano Oriente de la Universidad de Princeton y Profesor de Historia del Medio Oriente en la Universidad de Londres.

Lewis estudia en el libro la historia de una secta islámica extremista en los siglos XI y XII, que utilizaba los métodos terroristas que dieron lugar a la lengua inglesa una nueva palabra: "asesino".

La llamada secta de los "asesinos" -de quienes deriva la denominación- que actuaban en el mundo árabe, precisamente en regiones que hoy son parte de Irak y Siria en la época de las cruzadas.

Se trataba de una secta islamica extremista, que utilizaba al asesino suicida como poderosa arma en la época de las cruzadas.

Tanto líderes y funcionarios árabes como los príncipes cruzados, fueron víctimas de estos asesinos.

Ya los relatos de Marco Polo de sus viajes a Oriente los mencionan y también lo hacen varios cronistas de los cruzados.

Desde una inexpugnable fortaleza en las montañas, el líder de la secta apodado "el viejo de la montaña" enviaba a sus asesinos suicidas que utilizaban el puñal para realizar su mortífera tarea. Dieron lugar a una leyenda y Lewis analiza el tema con rigor de historiador.

Relata que el líder de la secta tenía como método el drogar a sus militantes y en esta condición les mostraba el paraíso, llevándolos a un gran harén, que tenía las características del paraíso musulmán.

Tras esa experiencia acentuada por la droga, los suicidas pensaban que si morían volverían a dicho lugar.

Pero en la faz política o religiosa en los hechos la secta era independiente y buscaba preservar su identidad y poder regional, que se veía amenazado tanto por los musulmanes como por los árabes que guerreaban en la zona en los siglos XII y XIII.

Menciona el hecho de que la peligrosa secta tenía una relación particular con la orden de los Templarios, que combatían en "Tierra Santa", por la cual no atacaban a sus miembros.

El autor sostiene que eso se debía a que por su organización, si caía el Gran Maestre automáticamente era sustituido por uno ya predesignado, en cambio en los reinos musulmanes y cristianos de esa parte del mundo la muerte de las autoridades generaba siempre durísimas luchas de sucesión, con lo cual el impacto político que se lograba era mucho mayor.

Fueron los turcos que logran dominar al mundo árabe después de las cruzadas, los que finalmente exterminan a la secta de los "asesinos" tomando y destruyendo a sus fortalezas inexpugnables y matando a sus miembros.

El libro de Lewis adquiere interés, porque aunque lejana en el tiempo se trata de la experiencia terrorista que tiene más puntos de contacto con la que hoy representa la red Al Qaeda.

Pero lo más relevante que aporta desde esta perspectiva, es que la secta durante más de dos siglos logra aterrorizar a cristianos y musulmanes y desatar crisis políticas, pero finalmente este terrorismo suicida mortal no logra su objetivo final y es aniquilado.

Si bien el autor reconoce que "Todavía la convergencia de esperanza mesiánica y violencia revolucionaria la cual los había impulsado, así como sus ideales y métodos encontraron muchos imitadores. Los grandes cambios de nuestro tiempo han aportado nuevas causas de peligro, nuevos sueños y sufrimientos y nuevos métodos de ataque", destaca que el punto más importante fue "su final y total fracaso".