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29.9.09

Europa, tomada por el Islam


La visión neocón del Viejo Continente

El Grupo de Estudios Estratégicos, GEES, ha presentado esta semana un documento que alerta de la “decadencia de Europa”.
Una decadencia moral, de identidad, que lleva a la decadencia demográfica y, en última instancia, a la desaparición histórica del continente. Ya no será mitad clásico mitad judeocristiano, sino Europeistán, un nuevo continente tomado por el islamismo. Así ven los neoconservadores españoles al Viejo Continente.

El GEES sólo cuenta con la valía de sus miembros, no muy numerosos. Pero el calibre de los Rafael Bardají, Manuel Coma, Florentino Portero y otros ha hecho del GEES un think tank de referencia. Y no sólo en España. Este miércoles han presentado el documento “Ante la decadencia de Europa. Problemas actuales, tendencias previsibles y propuestas para su supervivencia”.

El tono, verdaderamente, es apocalíptico. Europa aparece como un ser vivo, pero desnaturalizado. Está aquejado por una enfermedad moral que lleva a la pérdida de su identidad. “El problema principal que afecta a Europa no es ni económico ni institucional, sino cultural, y dentro de cultural, intelectual; el deslizamiento progresivo de la cultura europea hacia el relativismo racional, moral e ideológico, y el rechazo a la posibilidad de encontrar verdades y comportamientos objetivos”.

Esa situación, en la que “Europa ha dejado de creer que tiene un patrimonio moral e institucional digno de ser cuidado, expandido y defendido” tiene consecuencias visibles: “La renuncia a tener hijos, los bajos presupuestos dedicados a defensa o la desidia ante la inmigración ilegal”. Esa debacle moral se cifra en un “pensamiento caníbal” que “dice hablar en nombre de la libertad mientras persigue a quienes la conciben como algo más que elección arbitraria”.

Al Islam por la demografía

Esa debilidad moral tiene consecuencias materiales profundas, que se manifiestan en la pérdida de la demografía. “Europa va camino de ser una gerontocracia. Hoy, la media de edad de los europeos es de 39 años, ya la superior del planeta; en el año 2050 será de 47 años. En el año 2004, había en Europa 18 millones de personas mayores de 80 años; en el 2050 serán más del doble, 50 millones. Cada vez habrá menos jóvenes y más mayores”. La consecuencia es que “hacia el año 2050 Europa habrá perdido más de 80 millones de habitantes”.

El hueco moral y el hueco demográfico serán, ambos, ocupados por el Islam. “En el año 2050, aproximadamente el 20 por ciento de la población europea será musulmana, según las predicciones más a la baja. Otras predicciones estiman que en el año 2025 uno de cada cuatro franceses será musulmán, y que a mediados de siglo los musulmanes podrían ser mayoría en toda la Europa occidental”.

A finales del XXI, la situación es inevitable: “Europa será musulmana”. Es la aplicación sistemática de una lógica implacable: “Los europeos no se casan o se casan tarde, y no tienen o tienen pocos hijos. En unos años serán pocos y viejos. Por el contrario, los inmigrantes musulmanes se casan pronto y tienen un número alto de hijos. Los europeos serán cada vez menos y más viejos; los musulmanes serán cada vez más y más jóvenes”.

Pero la historia, aunque responde a fuerzas poderosas, no es jamás automática. Y no está claro cómo un continente tan viejo como Europa podría dejarse llevar hacia el Islam. Pero es precisamente esa diferencia en la consideración de la propia cultura, débil en el caso europeo, poderosa y expansiva en la del Islam, lo que le da fuerza al análisis del GEES.

Solución: Estado y moral

Demudada de su conciencia moral, renegada su identidad, Europa anta como pollo sin cabeza en un mundo hobbesiano, de choque de civilizaciones, de enormes áreas geopolíticas, con Estados Unidos como valladar de la civilización occidental. Europa debe recuperar esos valores que le son propios, dice el documento, y unirse a los Estados Unidos en una alianza por un lado inevitable y por el otro necesaria.

Estado de Derecho, democracia, valores liberales… pero al fondo, como gran protagonista, en el documento del GEES aparece el Estado, más poderoso que nunca, y con una misión moral y salvadora que ya se le ha asignado en otras ocasiones en la historia. Nos dicen: “Frente a las crecientes y peligrosas amenazas —el terrorismo islámico, la proliferación de armas de destrucción masiva—, sería más necesario que nunca un estado fuerte, que gaste lo suficiente y de manera apropiada en su defensa y que actúe, incluso unilateral y anticipadamente si es necesario, para proteger a los suyos y a sus aliados”.

Y si la raíz del mal es moral, ideológico, de concepción y de identidad, su principal solución debe tener las mismas características. Y si lo que se teme es que pierda sus señas de identidad, la propuesta del GEES es ir, precisamente, a los orígenes: “Es necesario eliminar la enfermedad relativista de la educación europea. Hay que volver a las fuentes de su cultura: la filosofía griega, el pensamiento romano, la moral judeocristiana”.

José Carlos Rodríguez
El Imparcial



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8 comentarios :

  1. Tauro29/9/09

    Pues no será por las veces que nos lo dices por aquí,tendríamos que ponernos todos de acuerdo en tener un mínimo de 3 hijos...igual asi se arreglarían un poco las cosas.
    Un saludo.

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  2. Si no tenemos más hijos es por pura sensatez, no se puede traer hijos al mundo inconscientemente como los “animales” para no poder educarlos ni satisfacer sus necesidades esenciales (no hablo de caprichos) con un mínimo garantías.

    Por otra parte somos demasiados millones de seres humanos en el planeta lo estamos esquilmando, no esta preparado para la explotación que se esta realizando, las consecuencias a largo plazo serán espantosas.

    Nosotros, occidente, no somos el problema por no tener tantos hijos, el problema es de los paciese pobres y subdesarrollados que tienen hijos sin pensar si pueden permitirse alimentarlos, que no les importa que se mueran de hambre, y que mientras más hijos tienen más oportunidades que alguno llegue a occidente y en poco tiempo se traiga a toda la familia a vivir de subsidios.
    ¿Qué estas palabras son duras? Claro, la vida es dura de por si, y las verdades hay que afrontarlas, es duro el trabajo realizado por nuestros antepasados para sacar a Europa de la peste las enfermedades y las miserias, es duro el esfuerzo realizado pagando impuestos cuando no sobraba, es duro ver que todo lo realizado se esta yendo por la borda y no ha servido de nada.

    Esta claro que occidente pierde… ¿Quién gana?

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  3. Tauro30/9/09

    Pues claro,lo de antes lo dije con sarcasmo.Tener hijos es una decisión muy importante q te cambia la vida para siempre y no se pueden tener asi, por tener, hay que estar muy seguro de esa decisión.
    Por otro lado,si,la vida es muy dura,muy injusta,y nos estamos todo el rato poniendo la zancadilla,hay verdadera gentuza suelta por el mundo.Por suerte, si tienes al lado alguien que te quiere ( pero de verdad, que hay muchas parejas que estan por estar.) todo se lleva mejor.
    Un saludo.

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  4. si en eso tienes razon monmar, tener hijos es una decision que exige mucha responsabilidad y sacrificio, y si almenos la vida no estubiese tan cara, o el gobierno diera ayudas a los nativos en vez de a los invasores seria otra cosa

    ... a veces parece que nuestros propios gobiernos quisiesen sustituir la poblacion blanca por otra mas docil o manipulable

    en fin optimismo de un realista

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  5. Celta30/9/09

    La verdad es que estoy totalemente de acuerto contigo en esto Monmar. Thomas Robert Malthus ya intentó avisarnos allá por el 1798 en su Ensayo sobre el principio de la población.

    La teoría de Malthus se asienta en dos leyes, una natural y otra económica: a) la “pasión de los sexos” da lugar a que la población se reproduzca en progresión geométrica; y b) la agricultura presenta unos rendimientos decrecientes (las nuevas tierras que se pueden cultivar son menos productivas, pues siempre se cultivan primero las más fértiles), por lo que el aumento de su producción es sólo aritmético. La consecuencia de la combinación de ambas es que existe una constante tendencia hacia el desequilibrio entre la población y los recursos. Para corregirlo las sociedades pueden aplicar “remedios preventivos” que reduzcan la natalidad (abstinencia, celibato, matrimonios tardíos); pero, cuando éstos no son suficientes, el reajuste de la población a los recursos existentes se dará por fuerza mediante las hambrunas, las guerras y las epidemias, que eliminan el excedente de población.

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  6. D. Friedmann30/9/09

    Estoy de acuerdo con Monmar.

    Y el el artículo es por desgracia muy cierto y realista .

    El crecimiento de una cultura opuesta la nuestra es sin duda el mayor problema para el futuro de Europa. Podemos tener vigilancia del islamismo, podemos tener una tecnologia superior, y una defensa de nuestra democracia, pero de nada servirá todo ello cuando la población sea musulmana en mayoria.
    Lo mismo que sucedió en el Líbano, los habitantes civilizados del país: los árabes cristianos, que son "devorados" poco a poco por otros mas incivilizados: los musulmanes. Los cristianos libaneses prefieren dedicarse a estudiar, trabajar, y buscar la paz huyendo de sus tierras, a diferencia de los musulmanes, que ven el camino de la guerra como primer entretenimiento, sin pensar en el progreso o el avance... Por ello si en Europa, estallan guerras sociales entre musulmanes y cristianos (en Francia u Holanda ya han sucedido varias veces), es muy probable que los cristianos abandonen el campo a merced de los "otros", solo a cambio de paz y tranquilidad, y así se resguadarán apartados de sus barrios, y de forma humillante; o huirán a las últimas tierras de civilización occidental que queden: America y el este de Europa.

    Como solución solo tenemos el ejemplo de Israel y EEUU: un pueblo unido, y dispuesto a aceptar que el avance y el progreso son compatibles con la lucha por la defensa nacional, y con la defensa de los valores culturales europeos, y esta defensa debe estar por encima de todo.

    Las generaciones "pogres" no serán las que lo hagan, pero por suerte se hacen viejas, y quizá las jóvenes si lo entiendan y lo hagan; y deben empezar cambiando las leyes de educación, leyes religiosas, etc, obligando a los musulmanes a que sigan nuestros principios sin ninguna excepción.

    Y si no lo hacen se les expulsa, lo mismo que ellos expulsan de sus paises (o encarcelan), a los que no cumplen con sus principios.

    Saludos

    D. Friedmann

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  7. Pues creo que la salvación de Europa estará en los países que ella colonizo: América (anglosajona e ibérica), Australia y Nueva Zelanda. Allí si que hay juventud y energías para enfrentar al islam.

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