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8.9.08

Activismo islámico en España (Movimientos Tabligh, Salafistas)

Cerca de un millón de los habitantes de España son de confesión musulmana. Aunque mayoritariamente integrados en el país, la creciente presencia del activismo islámico exige una mayor implicación de los poderes públicos en la gestión del islam español.

El islam español se encuentra en un proceso de profunda transformación como consecuencia del creciente número de inmigrantes musulmanes llegados al país en los últimos años. Los conversos españoles, promotores del proceso de institucionalización de las comunidades musulmanas en España y defensores de una lectura del islam más adaptada a la realidad europea, están paulatinamente perdiendo cotas de poder en beneficio de asociaciones más conservadoras inspiradas en el ideario político-religioso de los Hermanos Musulmanes y en la ortodoxia del wahabismo saudí. Como en el resto de Europa, el activismo islámico gana cada vez más adeptos.

El incremento de los flujos migratorios en España y su cercanía al Magreb han producido un aumento considerable de la población musulmana en los últimos 10 años. La cuantificación de la misma es tarea ardua y compleja. A 1 de enero de 2007 había 715.477 residentes legales en España procedentes de países de mayoría musulmana. Si a ello se une la cifra de musulmanes nacionalizados españoles, conversos y emigrantes ilegales, la población de confesión musulmana residente en España podría acercarse al millón de personas, lo que supone aproximadamente un 20 por cien de la población extranjera residente en España.

El principal colectivo está formado por los nacionales de Marruecos, que constituyen más de un 70 por cien del total de musulmanes residentes en España. Le siguen en importancia los nacionales de Argelia, Pakistán, Irán, Líbano, Siria, Egipto y Túnez. La mayor parte de los inmigrantes de origen marroquí y argelino son hombres que han emigrado a España en los últimos 15 años para trabajar en el campo y en la construcción, buscando una mejora de sus condiciones de vida.

Junto al colectivo de origen marroquí, existe una comunidad de musulmanes provenientes de diversos países de Oriente Próximo (Líbano, Siria, Jordania, Palestina y Egipto) que se instaló en España a finales de los años setenta y durante la década de los ochenta tras abandonar sus países por motivos religiosos o políticos. Muchos de ellos fueron becados por el gobierno español para realizar sus estudios en España. Se casaron con ciudadanas españolas y adquirieron la nacionalidad española. Suelen desarrollar su actividad profesional en el campo sanitario o comercial y gozan de un buen nivel de vida. Se han integrado sin problemas en la sociedad española, aunque siguen manteniendo relación con sus países de origen.

Los españoles conversos

Un tercer grupo representativo de musulmanes es el formado por los españoles conversos, que suponen el dos por cien de la comunidad musulmana en España. La mayoría de ellos proviene de movimientos radicales de izquierda, sobre todo de Andalucía y Cataluña, y su primer contacto con el islam se realiza generalmente a través del sufismo. Son comunidades muy activas que pretenden recuperar el pasado islámico de Al Andalus. Consideran que los ocho siglos de presencia musulmana en el sur de España hacen que el islam forme parte de la identidad española. Por ello, promueven iniciativas para recuperar el pasado islámico y potenciar la cooperación entre España y el mundo árabe.
Entre las organizaciones de conversos destaca el movimiento Morabitum, cuyo líder espiritual es el converso escocés Ian Dallas, conocido también como Sheik Abdelkader al Morabit, residente en Suráfrica. En España su principal comunidad está radicada en Granada, en la mezquita de El Albaicín. También tiene seguidores en Barcelona y Mallorca.

Los conversos españoles han desempeñado un papel fundamental en la institucionalización del islam en España, habiendo copado los principales puestos de responsabilidad de las asociaciones que representan a los musulmanes del país y, muy especialmente, en la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri). No obstante, su influencia ha decaído en los últimos años debido al aumento del número de inmigrantes musulmanes y a la mayor implicación de ciertos gobiernos extranjeros en la gestión de las asociaciones.

La institucionalización del islam en España

La Constitución española de 1978 supuso un profundo cambio en la tradicional actitud del Estado ante el hecho religioso, al consagrar los derechos de igualdad y libertad religiosa en su artículo 16. Se ponía así fin a la confesionalidad católica del Estado español. Una ley orgánica de 5 de julio de 1980 sobre libertad religiosa desarrolló el precepto constitucional y estableció la posibilidad de que el Estado pudiera adoptar acuerdos de cooperación con distintas confesiones religiosas. En virtud de esta ley, el 29 de abril de 1992 se firmó un acuerdo de cooperación con las asociaciones musulmanas que sería aprobado por el Parlamento el 10 de noviembre.

Este acuerdo trató de configurar una estructura representativa para articular las reivindicaciones de la comunidad musulmana. Al no existir en el islam suní el concepto de iglesia como estructura jerárquica, los diversos colectivos musulmanes se agrupan en asociaciones religiosas que no tienen relaciones de dependencia jerárquica con ninguna otra entidad religiosa superior. En el caso español, las primeras asociaciones musulmanas surgen a partir de 1968 en Ceuta y Melilla. En 1971, Riay Tatary, médico de origen sirio, nacionalizado español y cercano al ideario de los Hermanos Musulmanes, fundó la Asociación Musulmana de España con la intención de agrupar a las distintas asociaciones.

La llegada de la democracia coincide con la aparición de las primeras tensiones en el seno del colectivo musulmán. En 1979 el converso español Antonio Machordom crea la Comunidad Musulmana de España, que reúne a un grupo de conversos descontentos con la gestión de Tatary. Es el primer episodio de una larga rivalidad -que se mantiene hoy- entre comunidades de diversa orientación y adscripción ideológica por hacerse con la representación de los musulmanes.

En esta época aparecieron también los primeros oratorios habilitados por los colectivos de emigrantes para celebrar los ritos musulmanes. Su creciente presencia despertó el interés de algunos países musulmanes. Marruecos creó en 1986 la Asociación Al Umma para integrar a los inmigrantes de esta nacionalidad que llegaban a España.
Arabia Saudí y Kuwait promovieron en 1989 la apertura de una delegación en Madrid del Consejo Continental Europeo de Mezquitas. En septiembre de 1989 se fundó la Feeri, que agrupaba a las 15 principales asociaciones existentes en ese momento en España. Al frente de la misma estaba un converso español, Mansur Escudero, que lideró la federación hasta 2002.

La unión del movimiento islámico español duró muy poco. Las diferencias personales entre los dos principales líderes, Escudero y Tatary, no tardaron en aparecer. En marzo de 1990, la organización de Tatary, La Asociación Musulmana de España, decidió abandonar la federación. Poco después, en abril de ese mismo año, Tatary promovió la creación de una nueva federación a la que denominará Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide). El acuerdo de cooperación, firmado en abril de 1992, crea la Comisión Islámica de España (CIE), que integra las dos federaciones, como único interlocutor válido de la comunidad musulmana ante la administración, a través de la cual deben plantearse y negociarse las reivindicaciones de los musulmanes y el desarrollo de los derechos recogidos en el acuerdo.

Dieciséis años después de la firma de los acuerdos de cooperación entre el Estado español y la comunidad musulmana, Ucide y Feeri siguen dominando la representación de la comunidad musulmana en España, aunque sólo integran al 70 por cien de las cerca de de las 300 asociaciones islámicas registradas oficialmente en el ministerio de Justicia. Se estima, además, que existen unas 200 asociaciones que no se han inscrito y que actúan como asociaciones culturales y clubes sociales, lo que les permite evadir el control de la administración. Ello supone que la representatividad de la CIE como única interlocutora ante el Estado ha disminuido considerablemente en los últimos años.

Tampoco existe un verdadero censo de mezquitas y lugares de culto para los musulmanes. La dirección general de Asuntos Religiosos del ministerio de Justicia estima que existen unos 450 lugares de culto censados en España. Sólo una docena son mezquitas propiamente dichas. El resto son pequeños oratorios instalados en pisos, garajes e incluso locales abandonados que carecen de cualquier licencia. El importante aumento de la población inmigrante de confesión musulmana en los últimos años ha provocado la proliferación de este tipo de oratorios, donde no es difícil encontrar imanes con escasa formación portadores de un discurso que dificulta la integración de sus feligreses.
Fuentes de la policía española elevan la cifra total de lugares de culto a 600, de los que un 10 por cien propagaría ideas difícilmente compatibles con la integración de los inmigrantes musulmanes.

La Ucide es hoy la federación con mayor número de asociaciones, 160, repartidas por la geografía española, aunque su principal base se encuentra en Madrid. Tatary sigue al frente de la federación, que carece de un sistema de elección democrática de sus dirigentes.
Sus detractores le acusan de haber inflado artificialmente el número de asociaciones integradas y critican su papel de interlocutor ante la administración, al compartir la secretaría general de la CIE. La mezquita Abu Bakr del barrio de Tetuán en Madrid sigue siendo el principal centro de culto.

La Feeri ha sido tradicionalmente la organización que agrupaba a los conversos españoles, aunque ha experimentado importantes cambios como consecuencia de la presencia de un número creciente de inmigrantes y de la mayor implicación de ciertos gobiernos extranjeros en la gestión de algunas de sus asociaciones. Hoy cuenta con 58 asociaciones. En sus inicios, la Feeri estaba controlada por conversos españoles pertenecientes a la organización Junta Islámica, liderada por Escudero.

Países como Marruecos, con estrechos lazos con las asociaciones de musulmanes de Ceuta y Melilla integradas en esta federación, y la propia Arabia Saudí, a través de la Liga Mundial Islámica, han apoyado económicamente la Feeri. Especial mención debe hacerse a Arabia Saudí, que financió en 1992 la mezquita de Ibn Khatab, conocida como la mezquita de la M-30, considerada la más grande de Europa. En ella tiene su sede el Centro Cultural Islámico de Madrid, la principal asociación integrada en la Feeri.

Los conversos españoles han ido perdiendo poder en el seno de la Feeri. El último presidente converso, Félix Herrero, fue destituido por la asamblea general de la federación en noviembre de 2007 al intentar modificar el estatuto de la CIE en beneficio de la Ucide de Tatary. La asamblea de la Feeri eligió como presidente a Mohamed Hamed Ali, ciudadano español de origen marroquí con muy buena relación con las autoridades de Marruecos. En los últimos cinco años han nacido federaciones en Cataluña, donde cabe destacar la labor que realiza el Consejo Islámico Cultural, que agrupa a 75 asociaciones islámicas, en Baleares, Valencia, Madrid o Ceuta. Estas federaciones han solicitado, sin éxito, su inclusión en la CIE. El principal órgano de interlocución del Estado con las asociaciones musulmanas está paralizado por las rencillas internas y la aparición de nuevas asociaciones que carecen de representación en el mismo.

El activismo político en España

Para poder analizar correctamente los distintos movimientos islamistas con presencia en España, es necesario actualizar conceptualmente el término "islamista". Siguiendo la terminología del International Crisis Group (ICG), el término "islamismo" debe ser entendido como sinónimo de activismo islámico; es decir, la afirmación y la promoción activa de creencias, prescripciones, leyes y políticas de carácter islámico.
Desde esta perspectiva, cabe destacar la existencia de tres grandes corrientes que tienen en común fundar su activismo sobre las tradiciones y enseñanzas del islam. Se trata de movimientos y organizaciones que comparten principios religiosos y referencias textuales, aunque no objetivos ni comportamientos. Parten de diagnósticos distintos sobre la situación de la sociedad musulmana y ofrecen también soluciones distintas.

La primera corriente puede ser calificada de islamismo político, en la medida que incluye a los movimientos que dan prioridad a la acción política, que buscan el poder a través de la participación en las instituciones y que -rasgo característico- se constituyen en partidos políticos. Este tipo de movimientos suele dar prioridad en Europa al proselitismo religioso, aunque también promueve la participación de las comunidades musulmanas en la vida política y social europea. En España destacan los Hermanos Musulmanes y el movimiento islamista marroquí Justicia y Espiritualidad.

La Asociación de los Hermanos Musulmanes (HH MM), creada en 1928 en Egipto por Hassan al Banna, constituye el origen doctrinal del islamismo moderno. La influencia de los HH MM se extiende por todo el mundo islámico y también por Europa a través de las diversas secciones nacionales de la Federación de Organizaciones Islámicas en Europa (FOIE), con sede en Reino Unido y presidida por Ahmed al Rawi, quien pertenece de pleno derecho al órgano ejecutivo de la organización central de los HH MM de Egipto. Sin embargo, más que una internacional política propiamente dicha, los HH MM constituyen, ante todo, una escuela de pensamiento.

El aumento de la inmigración musulmana en Europa llevó al movimiento a considerar el territorio europeo como Dar al Islam o tierra del islam, por ello defienden la aplicación de la sharia a título personal para aquellos musulmanes residentes en Europa. Para facilitar dicha labor, la organización cuenta con una instancia de derecho musulmán vinculada con la FOIE, llamada el Consejo Europeo por la Fatua y la Jurisprudencia, que dirige desde Qatar el jeque egipcio Yusuf al Qaradawi. Este Consejo realiza una interpretación de la ley islámica en función de lo que se llama la "jurisprudencia de las minorías", prevista para aquellos países donde el islam no es mayoritario.

En España, la organización esta representada por la Asociación Musulmana de España, que forma parte de una corriente interna de los HH MM denominada Vanguardia Islámica. Dirigida por el ciudadano sirio Isam al Attar, Vanguardia Islámica tiene su sede en la ciudad alemana de Aquisgrán. Suele reclutar a sus miembros en gremios y colectivos de alto nivel cultural y económico, y actúan bajo la cobertura de asociaciones de tipo cultural y religioso. Las asociaciones musulmanas que dependen ideológicamente del movimiento se distribuyen, sobre todo, en Andalucía, Valencia y Madrid. Destacan por su representatividad, la mezquita de la Comunidad Islámica de Valencia, el Centro Islámico de Granada y la Asociación Al Manar de Ceuta. En Madrid, destacan las mezquitas de Tetuán y Estrecho.

Los HH MM persiguen activamente su implantación en la vida pública del país. Su objetivo es ampliar el espacio del islam en la sociedad. Por ello, promueven la participación en actividades sociales, culturales y políticas, buscan la colaboración con las autoridades de cada país y aspiran a ser reconocidos como interlocutores del Estado, ofreciéndose a ejercer de intermediarios sociales en aquellos barrios donde están más implantados. Sin embargo, esta intermediación se ofrece a partir de una premisa básica: la afirmación de la identidad sobre una base político-religiosa. En este sentido, consideran que los residentes o ciudadanos de origen musulmán sólo alcanzarán el respeto de las sociedades en las que viven mediante su identificación como musulmanes.

La creciente presencia de inmigrantes marroquíes en España ha provocado que el principal movimiento islamista marroquí, Justicia y Espiritualidad, se convierta en uno de los principales actores islamistas en el país. Se trata de un movimiento religioso y social fundado por el jeque Abdesalam Yasin que, si bien tiene una clara dimensión política, nunca ha sido reconocido como partido por el régimen marroquí, a diferencia de otras formaciones islamistas como el Partido para la Justicia y el Desarrollo, que hoy cuenta con una amplia representación en el Parlamento marroquí. Justicia y Espiritualidad no reconoce la legitimidad religiosa de la monarquía marroquí y no oculta su objetivo de modificar la naturaleza del Estado marroquí a través de la acción política. En Marruecos cuenta con una implantación significativa en las grandes ciudades y se estructura alrededor de unas 700 asociaciones que cubren ámbitos tan variados como el asistencial, educativo, deportivo, cultural o político.

Justicia y Espiritualidad ha ido ampliando en los últimos años su presencia entre la comunidad inmigrante marroquí en España, aprovechándose de que un buen número de comunidades de origen marroquí han quedado fuera del proceso de institucionalización del islam en España. Su principal organización en el país es la Asociación Onda, que preside Mohamed Butarbuch. Su sede está en la localidad madrileña de Getafe y posee delegaciones en Barcelona, Cartagena, Mallorca y Granada. Sus principales lugares de culto son las mezquitas Al Istakama y Al Falah, ambas en Getafe. Sus actividades se centran principalmente en dar apoyo a la comunidad marroquí en España y sus miembros mantienen un perfil bajo para evitar la infiltración de los servicios de seguridad marroquíes, a los que preocupa la creciente presencia de este movimiento entre las comunidades marroquíes en territorio español. Pese a ello, uno de sus miembros, Ahmed el Hazem, presidente de la comunidad musulmana de Villaverde Alto, fue elegido vocal de la Feeri en las elecciones de noviembre de 2007.

Activismo religioso

La segunda corriente está representada por el activismo religioso, concentrado en la predicación para reforzar la fe, preservar la cohesión de la comunidad musulmana y defender el orden moral que la sostiene. En Europa estos movimientos buscan la creación de comunidades aisladas de su entorno y rechazan la integración en la vida política y social de los países donde ejercen su proselitismo religioso. En España destaca la presencia de los misioneros del movimiento Tabligh y los predicadores salafistas.

El movimiento Tabligh fue fundado por Nawlana Mohamed Ilyas en 1927 en India. Posteriormente, se asentó en Pakistán, donde inició su trabajo de divulgación y captación de adeptos en el ámbito internacional. El Tabligh es hoy una de las organizaciones islámicas transnacionales más importantes, presente en más de 100 países y que se caracteriza por impartir una doctrina que tiene como objetivo la reislamización de la comunidad musulmana desde su base, con planteamientos muy sencillos y rígidos basados en la imitación de la vida del profeta. Su principal actividad es la predicación.

En España, los miembros del Tabligh son sobre todo de origen marroquí y pakistaní, y cuentan con un número importante de mezquitas que controlan directa o indirectamente. Fuentes policiales consideran que la organización cuenta con, al menos, 2.000 miembros distribuidos en diversas ciudades (Badajoz, Sevilla, Granada, Barcelona, Valencia y Madrid), desde donde se desplazan a otras ciudades. En Madrid, realizan sus labores de proselitismo en la mezquita de la calle Peña de Francia y en la de la M-30.

En principio, se trata de un movimiento que rechaza de forma explícita la violencia para la consecución de sus objetivos. No obstante, pretenden organizar a los musulmanes en comunidades separadas, sin ningún tipo de relación con el mundo europeo no musulmán, propagando una conducta segregacionista.
Por otra parte, el hecho de tener su dirección y sede principal en Pakistán, a donde viajan muchos de sus seguidores para completar su formación, ha propiciado que grupos radicales aprovechen la estructura y los desplazamientos de los miembros del Tabligh para facilitar su tránsito por Europa y recibir formación militar en ese país.

Los responsables de la organización han adoptado una serie de medidas en los últimos años para evitar que el movimiento sea manipulado por los extremistas. En todo caso, se han dado casos en los que miembros del Tabligh en España terminaron incorporándose a organizaciones extremistas. Hamed Abderrahman Ahmed, único preso español en Guantánamo, perteneció al Tabligh antes de desplazarse a Afganistán. Del mismo modo, Aziz el Bakri, joven marroquí de 27 años que perdió la vida en Ramadi (Irak) en abril de 2003, también perteneció al movimiento antes de caer en manos de los reclutadores salafistas.

La emergencia del salafismo reformista en España es un fenómeno relativamente reciente. Los salafistas llegan a España, como al resto de Europa, en el momento de la emergencia del Frente Islámico de Salvación (FIS) en Argelia. Su influencia se ha propagado a través de la diáspora argelina. La estructura descentralizada y segmentada del movimiento salafista, el control policial y el escaso número de musulmanes de segunda generación en España explican que carezcan de mezquitas o centros islámicos bien identificados. Su principal zona de influencia se sitúa en la costa de Cataluña, más concretamente, en las comarcas del Penedés y el Maresme, donde los imanes salafistas atraen a los inmigrantes recién llegados y han conseguido implantarse entre los jóvenes desempleados de la región, principalmente marroquíes y nacionales de los países subsaharianos.

Por otra parte, destacados imanes salafistas europeos visitan de forma regular ciertas mezquitas como la de la Comunidad Islámica de Valencia o la de la calle Estrecho de Madrid, donde dan charlas religiosas y realizan labores de proselitismo. Estos imanes cuentan con un importante apoyo por parte de Arabia Saudí, que concede anualmente becas para que jóvenes europeos estudien en la Universidad Oumm al Qora en Medina. Además, los centros islámicos gestionados por la Liga Mundial Islámica suelen estar en manos de clérigos que predican un islam rigorista muy cercano al salafismo. El número de seguidores del salafismo en España está creciendo, al igual que en el resto de Europa. Han inundado la red de páginas web que se declaran estrictamente apolíticas, en las que son frecuentes las consultas sobre diversas cuestiones sociales a imanes salafistas saudíes de renombrado prestigio.

Aunque en principio el salafismo reformista se opone al uso de la violencia, predica un islam de completa ruptura cultural con el contexto impío en Europa. El salafismo en las sociedades occidentales no tiene como objetivo a las comunidades ligadas a una cultura de origen, sino a individuos con dudas sobre su fe y su identidad. Promueve la creación de una identidad religiosa transnacional, lo que implica un rechazo a la cultura de origen y una negativa a asimilar la cultura occidental que le rodea. Para estos individuos el salafismo ofrece un sistema que regula la conducta en cualquier situación o lugar, ya sea en los desiertos de Afganistán o en una universidad española.

Activismo ‘alqaedista'

El tercer tipo de activismo está representado hoy por la ideología y los grupos que se articulan alrededor de Al Qaeda. El salafismo yihadista se introduce en España a mediados de la década de los noventa de la mano de los grupos armados argelinos y de miembros de los HH MM sirios, asentados en España durante la década de los ochenta huyendo de la represión del régimen sirio. Las primeras células conocidas pertenecieron al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, que entre 1995 y 1996 emprendió una campaña de atentados en Francia. El redactor jefe de su órgano de expresión en Europa, el semanario Al Ansar, era precisamente Abu Qatada, que a la postre se convertiría en uno de los principales ideólogos del salafismo yihadista.

Su área de actuación prioritaria fue la provincia de Alicante, donde residía una buena parte de la colonia argelina en España. En abril de 1997, la policía española realizaba el primer gran operativo contra las redes "alqaedistas" al detener a siete personas acusadas de pertenecer al GIA. Entre ellas se encontraba Allekema Lamari, uno de los líderes de la célula que cometió el atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Un año clave en la recomposición de los grupos "alqaedistas" magrebíes y en la consolidación del salafismo yihadista fue 1998. Impulsados por Al Qaeda, surgen el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), escisión del GIA liderada por Hassan Hattab, y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, que desempeñarían un papel esencial en el desarrollo del activismo de Al Qaeda en España.

Por otra parte, en 1994, un grupo de islamistas sirios intentó hacerse con el control de la mezquita de Tetuán en Madrid, constituyendo una organización denominada Alianza Islámica. De esta organización se escindió un grupo denominado "Soldados de Alá", seguidores del jeque palestino Abu Salah. Esta célula llevó a cabo tareas de reclutamiento para enviar muyahidines a Bosnia. En 1995, Salah se desplazó a Afganistán. Su lugar lo ocuparía Edin Barakat Yardas, alias Abu Dahdah, que a la postre se convertiría en el representante de Al Qaeda en España. Durante años reclutó a diversos jóvenes, en su mayoría marroquíes, a los que envió a Afganistán, Chechenia e Indonesia. Algunos de ellos (Amer Azizi, Mustapha el Maymouny o Said Berraj) desempeñarían un papel destacado en los atentados de Casablanca y Madrid. La red fue desmantelada tras diversas operaciones policiales entre abril de 2001 y septiembre de 2003. En septiembre de 2005, Abu Dahdah y otros 18 miembros de la célula fueron condenados a penas de cárcel de entre seis y 27 años.

El 11 de marzo de 2004 estallan en Madrid 10 bombas colocadas en varios trenes de cercanías, causando 192 fallecidos y más de 1.800 heridos. El principal núcleo de la red que organizó el atentado permaneció operativo tres semanas más, e intentó atentar contra el tren de alta velocidad que une Madrid con Sevilla. En abril de 2004, la policía localizaba a la célula terrorista en un piso de la localidad de Leganés. Tras un tiroteo, los miembros de la misma se suicidaron al detonar una carga explosiva que acabó también con la vida de un policía. Aunque en un principio se creyó que la célula había actuado de forma independiente, bajo el liderazgo de Allekema Lamari, Serhane bin Abdelmajid y Jamal Ahmidane, las investigaciones judiciales han encontrado indicios suficientes para creer que existió una conexión operativa entre la red de Madrid y Al Qaeda. Las amenazas de Osama bin Laden contra España, la presencia de tropas españolas en Irak y la cercanía de las elecciones parlamentarias podrían haber sido los detonantes del atentado.

Desde esa fecha, la policía española ha detenido a más de 250 personas acusadas de actividades ligadas al activismo "alqaedista". Se han desarticulado varias redes de apoyo al GSPC (hoy convertido en Al Qaeda en el Magreb) y al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, que siguen siendo las organizaciones que plantean mayores riesgos para la seguridad de España. También se han desarticulado varios grupos ligados a organizaciones como Ansar al Sunna o Al Qaeda en Irak, que lideró hasta su muerte el ciudadano jordano Abu Musab al Zarqawi. Fuentes policiales estiman que cerca de 80 jóvenes musulmanes residentes en España podrían haber sido reclutados y enviados a Irak. Entre ellos, se cita a Belgacem Bellil, de origen argelino, responsable del atentado suicida que acabó con la vida de 16 soldados italianos en Nasiriya.

Los retos del islam español

La presencia de importantes núcleos de activismo islámico en España no debe hacernos olvidar que, en líneas generales, los inmigrantes musulmanes en el país son tolerantes, se sienten integrados en la sociedad, practican un islam abierto, tienen una alta opinión de las instituciones españolas y consideran inaceptable el uso de la violencia para difundir sus creencias. Estas son algunas de las conclusiones de sendos estudios realizados por Metroscopia para los ministerios de Asuntos Sociales e Interior en septiembre de 2006 y julio de 2007, bajo el título La comunidad musulmana en España. Los estudios concluyen que la opinión de los musulmanes sobre cuestiones sociales, políticas o culturales no difiere de la que tiene la propia población española.

No obstante, esta situación podría verse modificada en los próximos años si no hay una decidida actuación por parte de los poderes públicos. España no sufre aún muchos de los problemas que ha planteado la deficiente integración de las comunidades musulmanas en los principales países europeos. Muy pronto, y sin que la sociedad haya digerido el significativo aumento de la población musulmana en los últimos años, una segunda generación de musulmanes españoles, principalmente en Madrid y Cataluña, comenzará a interpelarnos sobre nuestro modelo de integración. Si hay una convivencia natural, igualdad de trato y de oportunidades conseguiremos que los musulmanes se conviertan en una comunidad prácticamente indistinguible de la española. Si se sienten discriminados, tenderán a refugiarse en el panislamismo comunitarista y a despegarse afectivamente del significado de España.

Como afirma Ana Planet en el estudio Islam e Inmigración, los esfuerzos para avanzar en un mejor reconocimiento e integración de la minoría musulmana en España pasan por normalizar la presencia de las comunidades y asociaciones, alejando de ellas sospechas sobre violencia o falta de integración, y abriendo los mecanismos de diálogo y cooperación. Todo ello precisa una interlocución amplia y un trabajo de acercamiento a la realidad cotidiana de estas comunidades. Por ello, es preciso abrir un proceso de reflexión sobre la reforma de la CIE para que incorpore a las federaciones que se han creado en los últimos años. También es necesario identificar a las comunidades, asociaciones o centros de culto que no están inscritos en el Registro de Entidades Religiosas ni en otros registros de asociaciones. El registro debe ser obligatorio.

El desarrollo del marco jurídico existente es otra de las actuaciones necesarias. El acuerdo de cooperación de 1992 reconoce una serie de derechos en el ámbito de la pluralidad religiosa que deben ser desarrollados. Todos los poderes públicos están implicados. Las competencias de educación se han trasladado a las Comunidades Autónomas y los municipios son los que autorizan las licencias para abrir oratorios o mezquitas. Se han producido tímidos avances en el ámbito educativo (54 profesores para una demanda de 10.000 niños sólo en primaria) y en el asistencial, donde la Fundación Pluralismo y Convivencia, creada en 2004, ha aprobado este año 257 proyectos presentados por 252 asociaciones y por un monto superior a 1,2 millones de euros. También ha habido un reconocimiento de la función del imán como elemento esencial en la organización de la comunidad y de su carácter de trabajador con derecho a cotización.

La cuestión de los imanes, su formación y su papel en la comunidad, está hoy sometida a intenso debate. En España el imán es un cargo elegido por el comité de la mezquita -normalmente los promotores del espacio de culto- que tiene en cuenta para ello su mejor formación o mayor disponibilidad de tiempo. En algunos casos, es ofrecido y financiado por alguna organización internacional islámica. Parece existir un consenso sobre la necesidad de establecer un sistema de formación mixto en Europa para los nuevos imanes, que compaginen estudios universitarios en Europa con un año de estancia en alguna reputada universidad árabe.
Es necesario reflexionar sobre el grado de implicación y el contacto que pueden llegar a tener con la sociedad, y cómo proceder a una renovación de estos imanes cuando es un empleo mal remunerado y con escaso prestigio social. La experiencia del Consejo Islámico Cultural en Cataluña demuestra que el acercamiento a los imanes y a los comités de las mezquitas tiene efectos beneficiosos para la correcta integración de la población inmigrante.

Por otra parte, también se debate cómo hacer que las mezquitas y oratorios ofrezcan servicios para los musulmanes y sean, al mismo tiempo, lugar de integración y no de exclusión. En algunas mezquitas y oratorios se detecta una excesiva tradicionalización y en otras una excesiva politización, lo que dificulta una correcta percepción de la mezquita por la sociedad no musulmana. Incorporar la mezquita al tejido del barrio implica cambiar la percepción y reconocerla como parte del proceso de integración de la población inmigrante. No va a ser una tarea fácil. Existe gran resistencia al reconocimiento de estas comunidades y a su incorporación en términos religiosos a la Europa del siglo XXI. Frente a los que defienden que el islam forma parte de la cultura europea, algunos plantean la presencia de los inmigrantes musulmanes en nuestro territorio como una suerte de caballo de Troya diseñado para minar la identidad e historia europeas.

La creciente presencia del activismo islámico en España puede complicar aún más las cosas. Los activistas religiosos y "alqaedistas" -una insignificante minoría- promueven abiertamente un neocomunitarismo que hace imposible la integración.
Los activistas políticos, y en buena medida el islam institucionalizado que representa el Consejo Europeo por la Fatua y la Jurisprudencia que dirige Qaradawi, defienden la integración, pero sobre premisas difícilmente asumibles por nuestro ordenamiento jurídico. Gracias a la televisión por satélite y a sus enormes recursos económicos, islamistas y representantes del islam oficial, especialmente de los países de la península Arábiga, comparten objetivos y principios teológicos en su labor de predicación en Europa y están imponiendo su visión en el proceso de creación de un islam europeo.

El activismo de Al Qaeda sigue siendo la principal amenaza a la seguridad de España. Los cuerpos de seguridad del Estado han realizado un importante esfuerzo en los últimos años para mejorar sus capacidades en la lucha contra este activismo y han conseguido importantes éxitos. Pero no es suficiente. Debemos evitar que el extremismo termine nutriéndose de la falta de integración, los problemas de identidad y la desesperación. Por ello, los poderes públicos deben implicarse más en la gestión del islam español, cuyas estructuras han caducado.

Estamos aún a tiempo para intentar evitar las experiencias negativas que han sufrido otros países europeos. El activismo islámico es aún minoritario en España y la comunidad musulmana ha dado muestras sobradas de voluntad de integración. Por otro lado, el rechazo explícito a la violencia debe convertirse en una máxima para las asociaciones musulmanas, que deben ser conscientes de que el activismo "alqaedista" es su principal enemigo.
Deben abandonar la ambigüedad y el doble lenguaje e implicarse más en la lucha contra los discursos comunitaristas que impiden la correcta integración de la población musulmana en España.


Por: Juan José Escobar Stemmann
Política Exterior nº 124, Julio / Agosto 2008
revistasculturales.com

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7.9.08

Batalla campal en Roquetas de Mar (Almería)

Audio: Subdelegado del Gobierno en Almería, Miguel Corpás: "Impidieron que los bomberos pudieran sofocar las llamas y se emplearon con contundencia"

La muerte del hombre dio paso a la concentración de un numeroso grupo de subsaharianos que se tornó violenta

La muerte, anoche en Roquetas, de un senegalés de 28 años de al menos una puñalada, asestada al parecer por un vecino de la localidad, ha derivado en una serie de actos vandálicos que se han saldado con cuatro subsaharianos detenidos y tres agentes heridos leves.

Los hechos ocurridos en el barrio de las 200 Viviendas, habitado en su mayor parte por ciudadanos extranjeros, se iniciaron a las 21.45 horas de ayer con la muerte de O.K. durante una pelea motivada en principio por un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas, según la Subdelegación del Gobierno.
Sin embargo, en las inmediaciones del lugar del suceso -la calle Pedro Salinas- los compatriotas de O.K., que vivía desde hace al menos tres años en España con su mujer y sus dos hijas, han contado a los periodistas que el ahora fallecido, empleado del campo, solo intervino en el enfrentamiento entre otras personas para apaciguar los ánimos, y que entonces él fue agredido.

La muerte del hombre, cuyo cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal pasadas las 2.00 horas de hoy, dio paso a la concentración de un numeroso grupo de subsaharianos que se tornó violenta.

"Muy dolidos por un crimen tan cobarde", según ha explicado esta mañana a Efe un grupo de compatriotas del fallecido, y "con ganas de encontrar al culpable", el grupo de subsaharianos concentrados en las calles del barrio protagonizó una serie de altercados por los que llegaron a incendiarse dos edificios.
En uno de ellos, del número 8 de la calle Gerardo Diego, reside al parecer el que se supone autor del homicidio, en paradero desconocido desde anoche, mientras que el segundo lo habita al parecer algún familiar suyo.

«Batalla campal»Los numerosos vecinos del barrio que han narrado a los periodistas la "batalla campal" que se ha vivido durante toda la madrugada han asegurado que el inmueble ocupado por el supuesto homicida era un punto habitual de venta de drogas.
Durante estos altercados, los primeros agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil que se desplazaron a la zona al recibir el aviso del apuñalamiento no pudieron entrar en el lugar, tanto por las barricadas colocadas en los accesos a estas calles como por las pedradas y botellazos que recibían cuando trataban de adentrarse en ellas.

Sobre las 3.30 horas llegó la Unidad de Seguridad Ciudadana a las 200 Viviendas, donde se desplegaron además de estos agentes y de un helicóptero una veintena de patrullas de la Guardia Civil y varias de la Policía Local.
Provistos ya de material antidisturbios, los agentes lograron en algo menos de dos horas poner fin a los altercados y abrir el paso a los bomberos, que tampoco podían acceder al lugar, al que llegaron a primera hora de la madrugada, por las pedradas que les lanzaban desde la calle y desde los tejados de las viviendas.

Dos agentes de la Guardia Civil y uno de la Policía Local han resultado heridos con traumatismos de carácter leve durante estos disturbios, y han sido detenidos por desórdenes públicos y por delitos de atentado y resistencia grave a la autoridad cuatro subsaharianos, identificados como E.F., de 19 años y natural de Sudán; B.O., nigeriano de 31 años; A.C., de 33 años, y P.G., de 30 años, los dos de Guinea Bissau.
Aunque aun no ha concluido la cuantificación de daños materiales, se sabe que han ardido dos coches particulares estacionados y numerosos contenedores, y se han dañado en diferente grado otros siete vehículos oficiales y dos camiones de los bomberos.

En el barrio, donde se mantenía esta mañana activo un dispositivo de seguridad para evitar nuevos enfrentamientos, numerosos vecinos se han lanzado a las calles para intercambiar opiniones sobre lo ocurrido y ver de primera mano los desperfectos ocasionados durante los incidentes, aun visibles de día, cuando las 200 Viviendas ha recobrado aparentemente la calma.

ABC.es

Según el relato de un almeriense, Almería es una caldera sin explotar

En Almería hay una caldera a punto de explotar con los inmigrantes, como el gobierno no se ponga las pilas y empiece a expulsar, esto algún día y no va a ser muy lejano va a reventar, y después veremos quien es capaz de controlar la situación, cada día hay mas robos, robos con violencia, asalto a las viviendas, trafico de drogas, tenemos casi un 60% de parados entre inmigrantes e ilegales, el 97 % de los delitos son cometidos por ellos, estamos llegando a una situación inaguantable, lo dicho como el gobierno no empiece con las expulsiones esto reventara, y como lo haga va a ver muchas muertes, ya que cada uno se tomara la justicia por sus manos, y otros la revancha.

6.9.08

Antes muerto que contaminado por un infiel

Comentábamos perplejos esta noticia hace unos dias: Los trasplantes entre cristianos y musulmanes, vetados en Egipto


Hoy nos confirma El País que el sindicato de médicos egipcio -controlado por los integristas de los Hermanos Musulmanes- acaba de prohibir el trasplante de órganos entre musulmanes y cristianos.

Mientras la ciencia trata por todos los medios de evitar los rechazos espontáneos, estos cirujanos impostores -verdaderos okupas del quirófano- quieren impedir a toda costa, y en nombre de la fe, que un musulmán enfermo pueda sanar gracias a la intervención de un donante "infiel". Prefieren a sus pacientes muertos, pero sin "contaminar". Racismo en estado puro.


Con un poco de paciencia y suerte va a resultar que los racistas no somos los que denunciamos a los islamitas por la falta de interés para integrarse a los países que han elegido vivir, al final la verdad saldrá a la luz y aunque tarde las mentes angelicales observaran con sus propios ojos, que no somos los europeos los que nos encerramos en ghettos para no contaminarnos de los malos hábitos y la vida corrupta de los europeos.

Si se permite esta ignominia en Egipto uno de los países occidentales mas moderados, ¿Qué podemos esperar? ¿Manifestaciones de protesta? ¿Sublevación de la ciudadanía?

¿Tendrán la misma reacción que mantuvieron con las caricaturas?

Me temo que no, que nada de esto va a suceder, esta es la verdadera cara de los musulmanes, esta es la integración y la alianza de civilizaciones.

Racismo puro y duro, que se marchen de Europa antes que queden contaminados por vida.


5.9.08

Barack Obama a través de ojos musulmanes

Tanto el padre keniano de Obama, como su padrastro indonesio, al igual que todos sus hermanos y familiares paternos, eran o son musulmanes

¿Cómo ven los musulmanes a Barack Hussein Obama? Tienen tres opciones: tal como él se presenta -- alguien que "nunca ha sido musulmán" y que "ha sido cristiano siempre"; o bien como correligionario musulmán; o como apóstata del islam.
Tanto el padre keniano de Obama, como su padrastro indonesio, al igual que todos sus hermanos y familiares paternos, eran o son musulmanes

¿Cómo ven los musulmanes a Barack Hussein Obama? Tienen tres opciones: tal como él se presenta -- alguien que "nunca ha sido musulmán" y que "ha sido cristiano siempre"; o bien como correligionario musulmán; o como apóstata del islam.

Las informaciones sugieren que mientras los americanos en general perciben al candidato Demócrata como carente de religión antes de convertirse en manos del Reverendo Jeremiah Wright a los 27 años de edad, los musulmanes de todo el mundo raramente le ven como cristiano, sino normalmente como musulmán o bien como ex musulmán.

Lee Smith, del Hudson Institute, explica el motivo: "El padre de Barack Obama es musulmán y por tanto, según la ley islámica, musulmán es el candidato. A pesar de los versos coránicos que explican que no hay obligación en la religión, un hijo musulmán adopta la religión de su padre.... por lo que los musulmanes de todo el mundo, musulmanes no americanos en cualquier caso, sólo pueden ver a Barack Hussein Obama como un musulmán." Además, el expediente académico de su escuela en Indonesia le cita como musulmán.

Así, el rotativo egipcio Al-Masri al-Youm se refiere a "su origen musulmán." El dictador libio Mu‘ammar al-Qaddafi se refería a Obama como "un musulmán" y una persona de "identidad islámica y africana." Un análisis de Al-Jazeera le llama "un hombre no cristiano," un segundo análisis se refiere a su padre "musulmán keniata," y un tercero, firmado por Naseem Jamali, observa que "Obama puede no desear ser contabilizado como musulmán, pero los musulmanes están impacientes por contarle entre los suyos."

Una conversación cotidiana en Beirut, citada en el Christian Science Monitor, recoge el desconcierto. "Tiene que ser bueno para los árabes porque es musulmán," observa un tendero. "No es musulmán, es cristiano," responde una clienta. El tendero responde con acritud: "No puede ser cristiano. Su nombre de pila es Hussein." Las discusiones árabes sobre Obama en ocasiones mencionan su nombre compuesto como una clave, sin necesitarse de más aclaraciones.

"El simbolismo de un candidato presidencial norteamericano con posibilidades con el nombre compuesto de Hussein que asistió a la escuela secundaria en Indonesia," escribe Tamara Cofman Wittes, de la Brookings Institution, desde una conferencia norteamericano-musulmana en Qatar, "ciertamente tiene impacto sobre los musulmanes en el extranjero." Thomas L. Friedman, del New York Times, concluye que los egipcios "en realidad no comprenden el árbol familiar de Obama, pero lo que sí tienen claro es que si América -- a pesar de verse atacada por militantes musulmanes el 11 de Septiembre -- está dispuesta a elegir como su presidente a un tipo con el nombre compuesto de ‘Hussein,' ello marca un cambio abismal en las relaciones mundiales América-musulmanes."

Algunos líderes musulmanes americanos también perciben a Obama como musulmán. El presidente de la Sociedad Islámica de Norteamérica, Sayyid M. Syeed, decía a los musulmanes en una conferencia en Houston que tanto si Obama gana como si pierde, su candidatura reforzará la idea de que los niños musulmanes “pueden convertirse en presidentes de este país." Louis Farrakhan, de Nation of Islam, llamaba a Obama "la esperanza del mundo entero" y le comparaba con el fundador de su religión, Fard Muhammad.

Pero esta excitación también tiene una cara oculta -- las sospechas de que Obama es un traidor a la religión de su nacimiento, un apóstata (murtadd) del islam. Al-Qaeda ha mostrado a Obama afirmando "no soy musulmán" y una analista de la Universidad de Mary Washington, Shireen K. Burki, ve a Obama como "el candidato soñado de bin Laden." Si se convierte en comandante en jefe de los Estados Unidos, asegura, Al-Qaeda probablemente "explote su ascendencia para argumentar que hay un apóstata encabezando la guerra global contra el terror... con el fin de orientar a sus seguidores hacia la acción."

Los musulmanes corrientes tienden a esquivar este tema. Un partidario egipcio de Obama, Yasser Khalil, cuenta que muchos musulmanes reaccionan "con desorientación y curiosidad" cuando Obama es descrito como apóstata musulmán; Josie Delap y Robert Lane Greene, del Economist, llegan a afirmar que la temática de Obama como apóstata "viene brillando por su ausencia" entre los columnistas y redactores en árabe.

Esta última afirmación es imprecisa, dado que el tema realmente se debate. Al menos un diario árabe publicó el artículo de Burki. El Al-Watán de Kuwait se refería a Obama como "un musulmán de nacimiento, un apóstata, un converso al cristianismo." Escribiendo en el Arab Times, el autor progresista sirio Nidal Na‘isa llama repetidamente a Obama "apóstata musulmán."

En suma, los musulmanes están desconcertados con la presente situación religiosa de Obama. Se resisten a su autoidentificación como cristiano al tiempo que dan por sentado que un hijo de padre musulmán y llamado "Hussein" viene al mundo siendo musulmán. Si Obama se convierte en Presidente, las diferencias de afiliación religiosa entre musulmanes y americanos van a crear problemas.

Daniel Pipers
diariodeamerica.com


4.9.08

Ramadán en la España que también le reza a Alá

Lejos de Oriente la comunidad musulmana se impone en Europa con sus costumbres ancestrales, sus leyes antidemocráticas, sus cinco y obligatorios rezos diarios en las miles de mezquitas que inundan el paisaje europeo, y sus fiestas particulares.


Millones de musulmanes inician el Ramadán


Más de 1.300 millones de fieles comienzan el mes de ayuno musulmán de ramadán durante el que los creyentes se abstienen de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol.


El carácter sagrado de este mes (que se rige por el calendario lunar, por lo que cada año se adelanta once días con respecto al calendario solar) procede de que, según la tradición, el ángel Gabriel reveló a Mahoma los pilares del Islam.

Por su importancia, siendo uno de los cinco pilares del Islam -que incluyen la oración cinco veces al día, la profesión de fe, dar limosna y la peregrinación a La Meca una vez en la vida- ramadán lo debe cumplir todos los musulmanes los niños empiezan a los 15 años y las niñas, con su primera menstruación. Los enfermos y las embarazadas tienen opción de recuperar el ayuno el mes que elijan.


Durante ramadán son muy comunes las reuniones familiares sobre todo a la hora de romper el ayuno con la comida del "iftar", en la que nunca faltan los dátiles. Los platos son energéticos, con grasas y dulces.


Comed y bebed hasta que pueda distinguirse un hilo blanco de un hilo negro. Luego, observad riguroso ayuno hasta la noche", reza el Corán.


Las tiendas de los barrios son un hervidero de mujeres ataviadas con hiyabs (el velo islámico) que cada día se aprovisionan para la comida de la noche. "Se compra mucho más que en el resto del año, aunque haya menos tiempo para comérselo", ironiza Taha, dependiente de una carnicería.


Los restaurantes árabes, como sus comensales, también cambian de hábitos. "Abrimos más tarde, hacia las cuatro, y cerramos a la una de la madrugada", dice la cocinera de un restaurante marroquí. "También preparamos mucha comida para llevar, para los que cenan con sus familias", explica.


CRISOL DE PLATOS Y SABORES PARA TERMINAR EL AYUNO


Los dátiles tienen un gran aporte energético, se usan para romper el ayuno,


Humus, un puré hecho a base de garbanzos con crema de sésamo o la típica 'harira', una sopa de carne, garbanzos y verduras, abren la cena.


'Guarakarish'son hojas de parra rellenas de arroz que preceden al plato principal, normalmente a base de carne de cordero, pollo o ternera.


El dulce típico del mes y lo que más se vende en las pastelerías es la 'chabakia'. Su aspecto y sabor recuerda a los pestiños. Hay gran variedad.

El País Vasco tambien reza a Alá


Ayuno para 20.000 musulmanes del País Vasco que celebran desde ayer el ramadán.

"La gente cree que sufrimos, pero estamos todo el año esperándolo".



Melilla tambien reza a Alá


30.000 musulmanes celebran desde hoy el mes sagrado de Ramadán

Alrededor de 30.000 melillenses de confesión islámica han comenzado hoy martes la celebración del mes sagrado de Ramadán, un período de tiempo que dura alrededor de un mes durante el cual los seguidores de esta religión cumplen una serie de preceptos entre los que destaca el ayuno y la oración.


Cataluña tambien le reza a Alá

Unos 3.000 catalanes ‘se pasan’ al Islam

El islam crece con ímpetu en Cataluña según algunos medios de toda solvencia, sólo en Cataluña se han convertido al Islam, en menos de un año, unas 3000 personas.
El grueso de los fieles -se calcula que hay alrededor de 300.000- son inmigrantes que proceden de países del orbe musulmán Magreb, Oriente Medio y África . Pero a ellos se han sumado, en los últimos años, cientos de catalanes que han visto en la fe islámica una vía hacia la felicidad.
Los conversos son ahora más de 3.000, según los datos que ayer facilitó el portavoz del Consejo Islámico Cultural de Cataluña, Mohamed Halhoul.

Madrid tambien le reza a Alá

Cientos de musulmanes oran la mezquita de la M-30 de Madrid hoy.- EFE

200.000 musulmanes legalizados Madrileños comienzan el Ramadán. Los centros culturales celebran charlas y degustaciones de las comidas típicas.

Entre el 9 y el 13 de octubre, el madrileño barrio de Lavapiés acogerá las actividades culturales, educativas y divulgativas organizadas por Casa Árabe y el Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán (IEAM) coincidiendo con el final del Ramadán.
Este año, por primera vez, Madrid se suma a la larga lista de ciudades europeas y árabes que celebran festivales similares.
Durante las "Noches de Ramadán", se podrá asistir a una conferencia divulgativa, cuatro conciertos de música árabe, a la proyección de una película y a varios talleres destinados al público infantil y juvenil. Todas las actividades tendrán lugar en el Parque del Casino de la Reina , y son gratuitas hasta completar aforo.

Andalucia tambien le reza a Alá


Córdoba tambien le reza a Alá

Los 6.000 musulmanes de Córdoba empiezan el ayuno para celebrar el mes del ramadán.

La Junta Islámica calcula que 500 son musulmanes conversos que se han pasado de otras religiones al Islam. El presidente de este colectivo, Mansur Escudero, expone que en la actualidad hay una gran afluencia de musulmanes de origen árabe en Córdoba, aunque no cuenta con datos concretos sobre el incremento que se ha producido en años anteriores.Unos 500 son conversos, según la Junta Islámica.

Granada tambien le reza a Alá

Unos 30.000 musulmanes legalizados en la provincia de Granada inician esta noche el mes de ayuno del Ramadán

  • En la provincia hay unos 1.100 conversos a esta religión.
  • En la ciudad hay 5 mezquitas, que al caer el sol congregan a los fieles.
  • Es el mes de ayuno y oración, según el Corán.

  • Unos 30.000 creyentes granadinos, según Abdulhasib Castiñeira, director de la Mezquita Mayor del Albaicín , seguirán durante 30 días este precepto del Corán.

    «Las cinco mezquitas de la capital (Albaicín, Cartuja, Calderería, antigua carretera de Málaga y Zaidín) tendrán puntos de encuentro para romper el ayuno al caer el sol y sobre las once de la noche se rezará la quinta oración, un momento especial que congrega a toda la población musulmana», explica Castiñeira.

    No hay escenificaciones en la calle y muchos musulmanes prefieren disfrutar de la comida en familia, «así que públicamente no hay diferencias», advierte Abdulhasib.

    Granada es, junto con Sevilla y Córdoba, según Enrique E. Raya Lozano, profesor de Trabajo Social, uno de los mayores centros de conversiones de Europa. De este modo, de los 30.000 musulmanes de Granada, unos 1.100 son conversos.

    Parte de nuestra historia

    Granada es uno de los puntos más importantes de conversión «por su historia y su cultura», explica Enrique E. Raya. El profesor de Trabajo Social considera que los conversos están realizando «una labor muy importante de integración. La mayoría son personas con profesiones liberales y gran nivel cultural que sirven de interlocutores cuando hay problemas».

    Sevilla tambien le reza a Alá

    7.000 musulmanes han comenzado en Sevilla el ayuno del ramadán

  • Los creyentes iniciaron ayer su mes de ayuno.
  • Durante estos días acuden más fieles a las cuatro mezquitas de la capital.
  • yer comenzó el ramadán para los creyentes de Sevilla, un día más tarde que en otros puntos de España porque «la ley para ayunar indica que se haga con el país más próximo. En nuestro caso, Marruecos», explica Jalib Nieto, portavoz de la Fundación Mezquita de Sevilla.

    Este sevillano nació hace 50 años en el Cortijo de Cuarto, pero hace 25 años que se convirtió al Islam. «Fui educado en el cristianismo, no he negado mi pasado, pero mi espiritualidad evolucionó y descubrí el Islam».

    La afluencia de musulmanes a los templos aumenta durante el ramadán, un periodo en el que rezan una oración especial, Tara Wit, en la que recitan partes del Corán hasta completarlo.

    Murcia tambien le reza a Alá

    Los musulmanes de Murcia invitan a cuscús para celebrar el ramadán

    Ayer empezaron su mes de ayuno.

    En la Región viven casi 85.000 seguidores de Mahoma.

    La mayoría, en Cartagena y Lorca.


    Cerca de 80.0000 musulmanes de la Región, según la Unión de Comunidades Islámicas (Ucid), iniciaron ayer el ramadán, el mes de ayuno, desde que sale hasta que se oculta el sol, que hacen los que practican el Islam. Para festejarlo, invitaron a cuscús y postres típicos a los murcianos que se acercaron a la mezquita del Barrio del Carmen pasadas las ocho de la tarde.

    La Comunidad de Valencia tambien le reza a Alá



    Unos 150.000 valencianos de religión musulmana ayunan 30 días por su fe

    En total son 130.471 los seguidores de este credo en las tres provincias valencianas que ayer iniciaron el mes de ayuno del Ramadán, el periodo más sagrado de esta religión. Este colectivo prácticamente se ha duplicado en la última década y eso pese a las dificultades para hacer estimaciones, ya que «muchos no están empadronados», apuntan desde el Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV).
    La mayor parte de los creyentes son de origen magrebí, seguidos de paquistaníes y los propios españoles.

    El islam gana 4.000 fieles cada año en la Comunitat Valenciana

    Abrazar la fe islámica empieza a ser habitual. Lejos de los estereotipos que existen sobre la comunidad musulmana, cada vez tiene una mayor implantación en la región valenciana. Según los datos con los que trabaja el Consejo Superior Islámico de la Comunitat, el islam gana cada año 4.000 fieles, síntoma de que se trata de una religión que día a día tiene una mayor aceptación.

    La comunidad musulmana vive desde ayer su mes sagrado por excelencia, el Ramadán, que hasta el día 30 marcará la rutina diaria de 150.000 musulmanes afincados en la Comunitat Valenciana.

    Aquellos ciudadanos practicantes que trabajan por cuenta ajena sufrirán un problema más para compatibilizar su religión con la jornada laboral. Además de tener que contar con la aceptación del empresario para que puedan interrumpir su faena para los cinco rezos diarios obligatorios, deben tener su permiso para terminar antes la jornada laboral y poder realizar la comida que sirve para romper el ayuno de todo el día, una de las principales características del Ramadán.

    Hay que tener en cuenta que el ayuno se prolonga desde que sale el sol hasta que se pone, lo que supone un buen número de horas sin ingerir ni líquidos ni alimentos, de ahí la necesidad de no demorar más la comida del final de la jornada.

    Ante los posibles problemas que se puedan generar, las comunidades islámicas reclaman una flexibilidad de horarios que permita a los fieles cumplir con los preceptos de su religión. Tal y como explicó la presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia, Amparo Sánchez, "no se han detectado grandes problemas relacionados con el Ramadán, aunque hay que tener en cuenta que el musulmán no puede recurrir al ayuno como una excusa para dejar de cumplir con sus compromisos de trabajo. Lo que se pide es que las partes interesadas negocien más flexibilidad horaria, sobre todo a la hora de romper con el ayuno", explicó Sánchez.

    Sin embargo, este año el noveno mes del calendario lunar (cuando se inicia el Ramadán), ha coincidido con septiembre, por lo que los días continúan siendo largos y es más probable que los trabajadores musulmanes culminen su jornada antes de que se haya puesto el sol, que es cuando pueden volver a alimentarse.

    En los casos contrarios, cuando coincide con su labor, los empleados musulmanes tienen garantías en este sentido desde hace 17 años. Según el artículo 12 de la Ley que regula el acuerdo entre el Estado y la Comisión Islámica de España, de 1992, tienen derecho "a concluir la jornada laboral una hora antes de la puesta de sol durante el mes de ayuno", tal y como resume la normativa. Sin embargo, se matiza que para ello es necesario que exista un acuerdo previo con el empresario. Además, para no causar un perjuicio a la compañía, el musulmán está obligado a recuperar este tiempo otro día sin que sea compensado económicamente.

    La Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide) hizo pública una nota este fin de semana en la que se recordaba a los musulmanes del país el inicio del mes de ayuno. También había un mensaje para los empresarios. "Lo que sí deben tener en cuenta los empleadores es que los horarios de los trabajadores pueden sufrir una pequeña alteración a última hora de la tarde, por ello rogamos que faciliten, en la medida de lo posible, la adecuación de dichos horarios", según Ucide.

    Said Ratbi, presidente del Consejo Superior Islámico de la Comunitat Valenciana, explicaba ayer que de los 150.000 musulmanes afincados en la región hay alrededor de 90.000 procedentes de países islámicos. Este dato no incluye a los han adquirido la nacionalidad española o los naturales de Ceuta y Melilla.

    En total, el número de creyentes se eleva hasta los 150.000, teniendo en cuenta los nuevos nacimientos y a las personas que han decidido convertirse a la fe de Mahoma, como los españoles o aquellos procedentes de países europeos.

    Proceso de alejamiento

    La presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia aportó algunos motivos que pueden explicar el crecimiento que está experimentando la religión islámica.

    "El aumento de musulmanes es un fenómeno global, pues sucede a nivel europeo y también se da en América. En la inmensa mayoría ha influido un proceso de alejamiento de su religión, lo que motiva que inicien un camino de búsqueda. También hay mucha gente que se acerca al islam con un carácter crítico y descubre que es algo muy diferente a lo que pensaban", señaló.

    Su caso encaja con este perfil. "Yo era una católica convencida que sufrí una decepción y un alejamiento que me llevó a no creer en nada. Fue un proceso largo en el que me sentía vacía espiritualmente. Además, yo era una amante de la justicia social. Empecé a leer sobre el islam y a conocer a musulmanes y musulmanas. Esto hizo que se me rompieran los esquemas", explicaba ayer. Amparo pasó a la historia por ser la primera mujer en dirigir un centro islámico de carácter religioso en España.

    El Ramadán establece un ayuno obligatorio que deben cumplir todos los fieles, a excepción de niños, mujeres embarazadas, lactantes, ancianos o aquellos que por su enfermedad no puedan prescindir de las comidas regladas. Pese a la posibilidad de evitarlo, también se dan casos de personas en estas situaciones que deciden, de forma voluntaria, cumplir con los preceptos de su religión, tal y como explicó la presidenta del centro de Valencia.

    Este periodo, que impide ingerir líquidos, alimentos o mantener relaciones sexuales hasta la puesta de sol, durará hasta el 30 de este mes. El Ramadán no se reduce a la prohibición de comer durante gran parte del día, sino que sus funciones son de índole espiritual, según señalaron desde la Unión de Comunidades Islámicas de España.

    El ayuno cumple una serie de objetivos espirituales. Es una forma de acercarse más a Dios, "ayuda a sobreponer el espíritu a las pasiones de la carne" y permite crear una conciencia solidaria, pues hace recordar "la situación en la que se encuentran muchas personas que no tienen con qué alimentarse", según las mismas fuentes.

    Abdel Aziz es el coordinador del Centro Cultural Islámico de Valencia. Ayer explicaba que además de las cinco oraciones obligatorias, el musulmán puede realizar las plegarias voluntarias que quiera. Los rezos tienen una duración que oscila entre los cinco y los siete minutos.

    "El Ramadán también es un mes de bondad con Dios. Establece que hay que ser positivos con la gente. Tiene una importancia más espiritual", comentó. Precisamente, uno de los rasgos de los que debe hacer gala el musulmán es la bondad, además de tener un carácter positivo con el prójimo.

    Oraciones

    Abdel Aziz hacía ayer una comparación con otras religiones como la católica, en la que también se producen periodos de abstinencia como la Cuaresma. "Quizá en el islam se ha protegido más", sentenció.

    Aquellos vecinos musulmanes que residen en las inmediaciones de una mezquita deben acudir al templo para sus oraciones, mientras que a los que no tienen ninguna cerca se les exime de acercarse.

    Debido a que se trata de un periodo en el que proliferan las oraciones voluntarias, el Centro Islámico permite a los fieles permanecer en las instalaciones hasta las 23.30 horas, según explicó Aziz.

    Cuando termine el Ramadán los musulmanes se reunirán en la fiesta del desayuno, que sirve para celebrar la vuelta a la normalidad alimenticia, en lo que se refiere a la vertiente material, y "para que Dios acepte el ayuno", en la espiritual. Aziz señalaba que el musulmán debe continuar manteniendo una voluntad positiva en su vida y sus relaciones personales.

    Amparo Sánchez, la presidenta del Centro, enumeró algunas de las actividades que organiza la institución pensando en los más necesitados. Por ejemplo, ofrecen comida gratuita tras el día de ayuno a todos aquellos musulmanes que no tienen suficientes recursos, o que se encuentran en la ciudad de paso por motivos laborales, y en muchos casos, solos. También se acoge a los menores musulmanes que son atendidos en los centros de los servicios sociales. Además, se organizan campeonatos deportivos entre mezquitas, concursos en los que se recita el Corán (con distintos niveles de exigencia), o se proyectan películas de contenido moral y espiritual.

    El mes sagrado del Islam no impide a sus fieles seguir con su trabajo de forma normal. «Estamos acostumbrados a no comer durante el día, así que hacemos vida normal», explica Abdelaziz Bouhlassa. Sin embargo, el Centro Cultural Islámico de Valencia ha preparado actividades para los fieles durante estos próximos 30 días. Habrá oraciones nocturnas voluntarias (el azlá), cenas sociales para gente sin recursos e incluso cursillos para recitar el Corán, charlas y un torneo de fútbol los fines de semana entre mezquitas de Valencia. En Alicante, la comunidad islámica organiza cenas en la mezquita al caer el sol y una gran fiesta al finalizar el Ramadán.

    Las Provincias.es y
    20 minutos.es

    Alicante tambien le reza a Alá

    ALICANTE. La mayoría de los musulmanes que residen en Alicante han regresado ya a la provincia tras pasar el verano en sus países de origen, para comenzar desde hoy la observancia del Ramadán, el mes sagrado del Islam.

    «Reflexión»

    Según los responsables de la mezquita alicantina, el objetivo último del Ramadán es favorecer la «reflexión sobre el «sentimiento religioso». «No se trata de no comer o no beber para pasar hambre y sed», explican, sino que se persigue «dominar la mente y el cuerpo» para favorecer el análisis y la reflexión. Asimismo, la abstinencia «permite experimentar las carencias que tienen otras personas», con el objeto de ser «más solidarios».

    Junto con la abstinencia, los musulmanes alicantinos deben acudir a la mezquita, «siempre que les sea posible», para participar en cada una de las cinco oraciones colectivas que se celebran cada día, guiadas por el respectivo imán. En caso de no poder acudir, deben tratar de orar en sus respectivos empleos -si se les permite-, según los responsables de la Comunidad Islámica.


    Galicia tambien le reza a Alá

    Alrededor de 5.000 musulmanes celebran el ramadán en Galicia, las trece mezquitas que han sido abiertas en Galicia dan fe, sobre todo durante estos días sagrados, de los mandatos que establece el Corán: abstinencia, reconciliación y purificación del cuerpo.

    De las 13 comunidades islámicas, ocho tienen acuerdos sociales con el Gobierno


    Unos 5.000 musulmanes están llamados en Galicia a guardar ayuno desde la salida hasta la puesta del sol durante una de las grandes celebraciones del islam, el mes de ramadán, el de la purificación de los creyentes, que comenzó el pasado día 2.

    Esta cifra de fieles residentes que facilita el presidente de la Comunidad Islámica de Galicia, Mustafá Al Hendi, se aproxima a las estimaciones de inmigrantes, pues, al igual que sucede con otras religiones, en España no entra dentro de lo constitucional preguntar a nadie por su culto. Puede haber no practicantes y hay incluso conversos gallegos a este credo, de distintas extracciones sociales.

    Castellón tambien le reza a Alá

    Cerca de 20.000 musulmanes que componen la comunidad musulmana en la provincia de Castellón inician hoy el ayuno para celebrar el Ramadán.


    Hasta aquí la información que nos ofrecen desde los respectivos “Centros Culturales Islámicos.

    Gracias al ramadán podemos conocer el porcentaje de musulmanes en España, y aunque estas cifras están muy lejos de la realidad ya que solo se refieren a los musulmanes legalizados, si nos sirven como referencia, y sobre todo para poder compararlas con los datos del próximo 2009, de esta manera podremos hacer un calculo “aproximado” del aumento anual de la población musulmana en nuestro país.

    Europa y los europeos en general, están muy lejos de reconocer el peligro que representa la islamización de nuestro continente. No esta todo perdido, empezamos a escuchar voces de una minoría informando y denunciando esta trama que impunemente están intentando llevar a termino un sector de los políticos europeos y de medios de comunicación, no lo van a tener tan fácil, cada dia somos mas los ciudadanos que conscientes de lo que sucede denunciamos públicamente a estos hipócritas vende patrias, que respetan, alaban y glorifican al Islam y sus costumbres ancestrales, mientras no pierden ocasión de burlarse y criticar todo lo referente al cristianismo, incluido al Papa de Roma.

    ¡Estos energúmenos tarde o temprano tendrán que rendir cuentas, llegará el momento de frenar el Islam!


    AJN.- El diputado conservador israelí Arieh Eldad (foto) convocó a una conferencia anti-islámica para el mes de diciembre en Jerusalem, a la que se prevé asistirán parlamentarios europeos.

    La reunión fue llamada bajo el título "Contra la Yihad (Guerra Santa islámica)" y su principal misión será alertar sobre "la expansión del islamismo que amenaza las bases de la Civilización Occidental”.

    Según informó el diario Yedioth Aharonoth de Israel en su versión electrónica, Eldad comentó que "hay sesenta millones de inmigrantes musulmanes en Europa y no vienen necesariamente para integrarse en la sociedad, sino para resistirse a ella desde dentro".

    "El sentimiento en Europa es que ha llegado el momento de frenar el Islam yihadista y que ésta puede ser nuestra última oportunidad", enfatizó el legislador.
    Para Eldad, la conferencia convocada para diciembre "servirá como una primera oportunidad para que la nueva coalición de legisladores trabaje coordinadamente para luchar contra la conversión de Europa en Eurabia".
    El miembro del Parlamento que pertenece al grupo 'Unión Nacional-Partido Religioso Nacional', anunció que al encuentro asistirán diputados de Dinamarca, Italia, Holanda, Bélgica, Suecia, Suiza y Reino Unido.

    Sus declaraciones han sido rápidamente rechazadas por representantes religiosos y políticos árabes en Israel, como el diputado árabe israelí Talab el Sana, para quien la actitud de Eldad supone "una provocación profunda y una ofensa para mil millones de musulmanes en todo el mundo".
    GB





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    3.9.08

    El Islam echa raíces en España

    Los musulmanes, que ya son más de un millón, piden educación religiosa en los colegios

    El mundo musulmán comenzó ayer el Ramadán, el mes sagrado del ayuno y la oración. Una celebración muy presente también en España, donde la población musulmana crece a cada minuto.

    Según la única encuesta oficial existente hasta la fecha, elaborada por la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), existen más de 1.130.000 seguidores legalizados de la fe islámica en nuestro país, que suponen el 2,5% del total de la población. Con preocupaciones similares, pero también específicas. Y, evidentemente, con desafíos en torno a la integración y a la vivencia de su fe en una sociedad democrática.

    ¿Cómo son los musulmanes españoles? Mansur Escudero preside la Junta Islámica. Este médico cordobés, convertido al Islam en los años sesenta, sostiene que “los musulmanes nos sentimos a gusto en España. La Constitución y la Ley Orgánica de Libertad Religiosa garantizan nuestros derechos, lo cual es bueno para los musulmanes, pero también para la sociedad, que gana en pluralidad y se enriquece con otras visiones”.

    Problemáticas específicas

    Por su parte, el presidente de Ucide, el sirio Riay Tatary, considera que “el colectivo musulmán es representativo en el conjunto de la sociedad española y han de tenerse en cuenta sus necesidades”. Tras la presentación del estudio de Ucide, Tatary apuntaba algunas de sus problemáticas: “Tener la mezquita a excesiva distancia o un local mal acondicionado como oratorio, la incompatibilidad del calendario religioso con el laboral, dificultades en la adaptación de los hijos o que estos reciban clases de Islam en la escuela".

    Pese a ello, Tatary reconoce que “los musulmanes ejercen sus derechos y obligaciones como cualquier ciudadano, y se enfrentan a los mismos problemas de trabajo, vivienda y búsqueda del bienestar que el resto de los españoles”.
    Mientras, Escudero sostiene que en el Islam español persisten “problemas de diferente índole”. Entre ellos, destaca los derivados de “la falta de recursos económicos, la escasez de mezquitas, la ausencia de cementerios islámicos, la dificultad para conseguir alimentos halal [preparados según los preceptos del Islam], los obstáculos que ponen las administraciones para que se imparta la enseñanza religiosa islámica en los centros públicos…”.

    Para Mohamed El Afifi, responsable del Centro Cultural Islámico de Madrid, “el Islam es una religión de tolerancia y de inclusión”. En su opinión, “los musulmanes nos sentimos cómodos en la sociedad española, cumplimos las leyes y pedimos que se respeten nuestras costumbres”.

    Grados de integración

    El informe de la Ucide incide en los distintos grados de integración de la población musulmana. Aunque una gran mayoría son inmigrantes de primera o segunda generación, ya son más de 150.000 los que han nacido y estudiado en España. Su grado de integración es muy elevado.
    A ello hay que sumar los más de 33.000 españoles convertidos. “Cuando hablamos de integración –sostiene Escudero– habría que especificar a qué nos referimos. Todos amamos y defendemos lo que consideramos propio, y no queremos desprendernos de ello. La cuestión está en aceptar y respetar otras visiones, otras creencias, aunque no sean las nuestras”.

    En este sentido, el presidente de la Junta Islámica aboga por “profundizar en el respeto y la práctica de los principios constitucionales. Porque, si por integración se entiende la renuncia forzosa de un colectivo a sus creencias, su cultura o sus costumbres, habría que replantearse la validez, incluso la legalidad, de ese concepto de integración”.

    Focos de extremismo

    La identificación entre Islam y violencia es otro de los tópicos (no sin ciertas dosis de realidad) con los que se encuentran los seguidores de Alá en nuestro país.
    Para Escudero, “por supuesto que hay intolerantes entre los musulmanes y entre los no musulmanes y, a veces, se dan manifestaciones de rechazo en ambos sentidos. Pero creo que la sociedad española, con excepciones, avanza en el sentido de reconocer positivamente el valor de la diversidad cultural y religiosa”.

    Tatary, por su parte, observa que “existen algunos focos extremistas que nos inquietan, pero no basamos nuestra labor en ellos porque son aislados. No hay motivo para el alarmismo”. Uno de los principales debates entre Gobierno y responsables islámicos se encuentra en la formación y el control de los imanes. En la actualidad, no existe un centro oficial para el estudio del Islam y muchos de los imanes provienen del extranjero, y no están reconocidos como ministros de culto en España.
    Una situación que el Ejecutivo desea cambiar en el futuro y que es vista con cierto recelo por parte de las autoridades islámicas.

    Cinco reivindicaciones

    1- Mujer: Hacia la igualdad y por el fin de la discriminación

    Sin duda, la igualdad es uno de los grandes desafíos que ha de afrontar esta confesión religiosa, donde la mujer es ciudadana de segunda clase y, en determinadas sociedades, está absolutamente sometida al varón.

    La cuestión del velo islámico o el acceso de la mujer al mundo laboral, y la formación universitaria son algunos de los problemas más acuciantes de las musulmanas en España. Una de las principales asociaciones islámicas, la FEERI, mantendrá próximamente un encuentro con responsables del Ministerio de Igualdad “para rescatar a la mujer musulmana de la marginación en la que se encuentra sumida”, según apuntó Abdelkader Zadredín, uno de los portavoces de esta organización.

    2- Culto: Control de las mezquitas y formación de los imanes

    En España existen algo más de 800 mezquitas, la mayoría sin permisos ni control administrativo.

    En nuestro país hay 11 grandes mezquitas: tres en la provincia de Málaga, dos en Ceuta, otras dos en Melilla, una en Valencia, dos en Madrid y otra en Granada. Por el contrario, cerca de medio millar se instalan en pisos y locales, donde los fieles se congregan por su origen. Una de las cuestiones que más preocupa a las autoridades es la formación y el control de los imanes que imparten doctrina –en muchos casos sin titulación– en estas “mezquitas-garaje”.

    En este sentido, avanzan las negociaciones para la creación de un centro de formación de imanes reconocido por el Ministerio de Educación.

    3- Enseñanza: Divulgar las enseñanzas del Islam en la escuela

    En 2007, 120.000 alumnos solicitaron clases de Religión Islámica. Sin embargo, apenas un 10% las recibe. El pasado curso, 41 profesores impartieron esta materia en la escuela pública, cuando según la Ucide “deberían ser, como mínimo, 314”.

    Sólo Andalucía, Aragón, Canarias, Ceuta, Melilla y Euskadi ofrecen la asignatura. El alumnado musulmán se concentra fundamentalmente en Catalunya (31.000 alumnos), Madrid (25.000), Andalucía (19.000) y Valencia (11.000). Pero los menores catalanes, valencianos y madrileños no pueden, por el momento, recibir esta formación. Los acuerdos firmados en 1992 exigen al menos diez alumnos por centro para que la asignatura se imparta.

    4- Costumbres: El largo camino de la intengración social

    Según el Corán, los musulmanes deben orar cinco veces al día, su jornada de descanso es el viernes y han de seguir un modelo de alimentación (productos halal) que les obliga a llevar un control del proceso de elaboración de la comida. Preceptos que chocan con los usos comerciales y empresariales, que no entienden las paradas para la oración y no tienen en cuenta los hábitos islámicos en los servicios de catering. Y que tampoco permiten, salvo contadas excepciones, la adaptación del horario religioso al laboral.

    Los expertos también observan una “preocupante falta de integración” de muchos musulmanes, cuya relación con el conjunto de la sociedad española es prácticamente inexistente.

    5- Cementerios: Suelo público para los entierros por el culto musulmán

    Aunque comunidades como Andalucía, Euskadi o Murcia han trabajado mucho en esta cuestión y pese a que la legislación obliga a las Administraciones a ceder terrenos públicos para este particular, todavía queda mucho por hacer. De hecho, en Catalunya y Madrid, con una fuerte población islámica, sólo existen dos cementerios musulmanes. Granada, Alicante o Bilbao ya han incluido zonas para entierros por el rito musulmán en los cementerios municipales.

    Junto al lugar, también hay que tener en cuenta el rito musulmán. Esto es: que los cuerpos sean enterrados mirando a La Meca y con el cadáver directamente bajo tierra, sin féretro, a lo sumo envueltos en una sábana.

    Publico.es

    2.9.08

    Valenciana a la cabeza de conversos al Islam


    La Comunidad Valenciana a la cabeza de conversos al Islam en España..

    Abrazar la fe islámica empieza a ser habitual. El islam cada vez tiene una mayor implantación en la región valenciana, lo que ha hecho saltar las alarmas

    Según recogen nuestros compañeros de Las Provinvias, el Consejo Superior Islámico de la Comunitat afirma que el islam gana cada año 4.000 fieles, síntoma de que se trata de una religión que día a día tiene una mayor aceptación..

    Said Ratbi, presidente del Consejo Superior Islámico de la Comunitat Valenciana, explica que de los 150.000 musulmanes afincados en la región hay alrededor de 90.000 procedentes de países islámicos. Este dato no incluye a los que han adquirido la nacionalidad española o los naturales de Ceuta y Melilla.

    En total, el número de islamistas se eleva hasta los 150.000, teniendo en cuenta los nuevos nacimientos y a las personas que han decidido convertirse a la fe de Mahoma, como los españoles -en ínfimo número- o aquellos procedentes de países europeos.

    La presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia afirma que “El aumento de musulmanes es un fenómeno global, pues sucede a nivel europeo y también se da en América. En la inmensa mayoría ha influido un proceso de alejamiento de su religión, lo que motiva que inicien un camino de búsqueda. También hay mucha gente que se acerca al islam con un carácter crítico y descubre que es algo muy diferente a lo que pensaban”, señaló.

    6.017 presos musulmanes en las cárceles españolas sin control alguno

    El 90% de los presos musulmanes son de origen argelino o marroquí, Constituyen el 10,4% del total de la población reclusa y no existe ninguna medida especial de control prevista por las autoridades pese a tratarse de un colectivo de alto riesgo muy susceptible de caer en las redes que colaboran con el terrorismo islámico

    Así lo denuncia un informe realizado por Athena Intelligence, una red de expertos en terrorismo internacional, y el sindicato de prisiones Acaip, que advierte del “escaso control” que se ejerce sobre estos internos y sus visitantes, entre los que pueden encontrarse “personas de especial autoridad salafista yihadista”.

    El sindicato Acaip ha denunciado, por ejemplo, que en la cárcel valenciana de Picassent, Valencia hasta “40 ministros religiosos” visitan a los internos musulmanes sin ningún tipo de control. Incluso en la cárcel de Topas (Salamanca), 300 presos musulmanes han convertido el aula taller de la prisión en su mezquita particular, sin que prisiones haya puesto coto a tal práctica.

    El informe también denuncia el papel que desempeñan los 142 presos encarcelados por terrorismo islamista. Están distribuidos en 25 cárceles y el 15% de ellos (21) no están en módulos de aislamiento, sino que conviven con el resto de reclusos, a los que adoctrinan sin obstáculo alguno.

    La reciente operación policial desarrollada en Barcelona ha descubierto una red islamista afincada entre el principal colectivo de inmigrantes musulmanes de la ciudad condal, el paquistaní.

    Pero no debemos olvidar que son los marroquíes el principal contingente de inmigrantes musulmanes afincados en España. Estos son el principal objetivo del antiguo Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), de origen argelino y del Grupo Islámico Combatiente Marroquí y los seguidores del movimiento Takfir wal Hijra (Anatema y Exilio), que están captando nuevos adeptos en Marruecos, Túnez, Mauritania, Malí y Chad, entre otros países.

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    1.9.08

    Andaluces conversos al Islam

    Granada

    Ocho mil musulmanes celebran durante este mes en Granada el Ramadán, un periodo que les servirá para purificar su alma, y también su cuerpo.

    TODO un mes para poner en blanco la hoja, para redimirse y purificarse. Un ciclo completo de la luna para limpiar el cuerpo y el espíritu con algunos pequeños sacrificios. Mientras el sol alumbre, habrá que olvidarse de la sed y el hambre. Así lo harán las más de ocho mil personas que forman la comunidad musulmana en Granada durante todo el mes de septiembre, en el que celebrarán el Ramadán.

    Este mes de oración se percibe en toda la ciudad, en la que conviven seis mezquitas. En el Albaicín, se nota por el olor de la sopa harira que prepara Aisha en la Mezquita Mayor. Ataviada con un gorro y un delantal, esta sevillana se afana desde las primeras horas del día en llenar una enorme cazuela con ternera y abundante verdura. Hace ya muchos años que se convirtieron al Islam ella y su marido y decidieron mudarse.

    «Granada es el foco principal del aprendizaje del Islam», dice mientras arregla zanahorias y apio para la consistente sopa con la que romperán el ayuno cerca de las nueve de la noche. Esta psicóloga de profesión no se queja del calor que hace en la cocina, aunque el Ramadán también prohíbe no beber agua mientras dura el tiempo de ayuno. Al contrario, dice que «el Ramadán es algo que se espera con ganas todo el año».

    Aisha hace hincapié en que este mes es un tiempo que se dedica a Allá, «pero que también es bueno para el cuerpo». Mientras ella cocina, en la amplia Mezquita Mayor, situada junto al mirador de San Nicolás, ya han terminado las oraciones hasta las 14.30. Ese será el segundo rezo, después desde el que celebran a las 06.30 horas de la mañana. Por la tarde, los tres restantes, a las 18.00 horas, a las 20.50 horas y a las 22.00.

    Hablamos con ella entre las dos oraciones de la mañana, cuando en la moderna mezquita se respira una relativa calma. Un joven y su profesor repasan en la biblioteca y el personal que atiende la mezquita anda por allí, pero no hay muchos fieles.
    «Vienen más por la tarde», explica Abdulhasib Castiñeira, director de la mezquita. Una vez que salen del trabajo, en el templo de San Nicolás se reúnen más de cien personas. Las dos últimas oraciones las harán tras haber roto el ayuno. «Primero unos dátiles y algo de leche, y después de la oración ya comemos más». Lo explica el segundo imán de la mezquita, Ahmed Bermejo.

    Imán, a los 21

    A sus 21 años, Bermejo es uno de los pocos imanes españoles –si no es el único– que hay en España. Este granadino, musulmán de segunda generación, comenzó a estudiar el Corán a los once años. «Nuestros padres nos mandaron a Marruecos a los diez años a un grupo de cinco, y a mi me enganchó aquello», dice Ahmed, que los siguientes ocho años los dedicó a memorizar el Corán.

    «Al principio no sabía lo que era, pero cuando fui entendiendo lo que decía, aquello me gustó». Ahmed reconoce que cuando habla con otros jóvenes granadinos, no musulmanes, «primero les digo que me dedico al diseño gráfico –su ‘segunda’ ocupación– y luego ya voy explicando poco a poco lo de la mezquita».

    Ahmed explica que nunca ha hecho botellón, ni tampoco siente interés por ese tipo de diversión. El Islam prohíbe el alcohol y el tabaco y él siempre ha tenido claro su camino. «Mi mujer siempre me dice que soy un caso especial», dice sonriente.

    Mientras los de su generación se divertían en las fiestas de la primavera, él se preparaba para dar el discurso de los viernes, cuando el imán, tras la oración, dedica unas palabras a los asistentes. «Para el primero, estuve preparándome una semana, estaba muy nervioso. Pero conforme se acercaba el momento, más seguro estaba de lo que iba a hacer».

    Algo parecido pasa con la celebración del Islam para este joven. «Si lo tienes claro, no cuesta tanto. No se trata de autocastigarte».
    Una definición sencilla del Ramadán es la que ofrece el presidente de la Mezquita de la Paz, Abdul-Qader Abu Husni: «En realidad, se trata de adelantar el desayuno y retrasar la comida». En estos días de ayuno, dejan de comer a las seis de la mañana para romper ese ayuno a las ocho y media de la tarde.

    «Mujeres embarazadas o que estén dando el pecho, los mayores o los niños están exentos». Abdul-Qader relata que las obligaciones del Islam comienzan con la pubertad. Charlamos con él en las alfombras de la mezquita, en la que habitualmente no entran mujeres.
    El suyo es un templo «muy pobre». Desde luego tiene menos comodidades que la de San Nicolás y echan en falta alguna ayuda institucional. Pero Abdul dice que todos son hermanos.

    Él, que ejerce como médico en urgencias de Traumatología y lleva ocho años en Granada, dice que la comunidad musulmana está integrada y aceptada en la ciudad. En su caso, por ejemplo, pide parte de sus vacaciones coincidiendo con el Ramadán, y el resto de días los cambia con los compañeros para estar libre, «acumulando muchos días de trabajo antes».
    En el hospital, no sólo saben que es musulmán, sino que incluso respetan sus creencias hasta el punto de no beber alcohol cuando están juntos en la mesa.

    Tras la oración de las seis se sienta con él Mohamed Al Smadi, el segundo imán de la mezquita, que está actualmente haciendo el doctorado en Lingüística castellana en la facultad de Letras granadina.

    Los dos desgranan muchas de las virtudes, a sus ojos, del Islam. «Hasta la crisis se resolvería si aplicaran el Islam», dice Mohamed. Porque el Islam no es sólo una religión. Incluye sistemas jurídicos (que se dividen en cuatro escuelas) y hasta un completo sistema económico. «Es un sistema de vida completo. Y en el aspecto económico, por ejemplo, no se cobran intereses financieros».