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29.11.06

Mansur Escuredo recibe honores del terrorista Coronel Gadafi

El converso Mansur Escuredo acepta cargos en un organismo pagado por una dictadura terrorista

A Mansur Escuredo no le importa recibir honores de un terrorista, porque para él lo importante es la expansión del islam, al precio que sea

Redaccion: 15.11.2006

El ex comunista Mansur Escudero viajó a Libia la semana pasada para participar en una reunión de la Secretaría General de Liderazgo Popular Islámico Mundial. Allí se le asignó un cargo en esta asociación, que preside y mantiene Gadafi, un dictador que admitió haber cometido actos terroristas y matado a docenas de occidentales.

El credo que practican muchos musulmanes es tan sectario que les lleva a unirse a otros correligionarios y colaborar con ellos en la expansión del islam, aunque maten a gente indefensa. Es el caso de Mansur Escudero, uno de los conversos españoles más conocidos, que ha presidido la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas y ha sido recibido por el presidente José Luis Rodríguez. Escudero colabora con un régimen dictatorial que persigue a los disidentes y a los creyentes de otras religiones y que ha cometido actos de terrorismo.

El viernes 7 de noviembre se celebró en Trípoli (Libia) una reunión de Secretaría General de Liderazgo Popular Islámico Mundial (World Islamic People Leadership) para debatir los sucesos del último semestre en el mundo islámico y renovar su comité ejecutivo, formado por cinco miembros, uno por cada continente. La Secretaría General aprobó una resolución de adhesión a la Alianza de Civilizaciones y eligió a Mansur Escudero como miembro del Comité Ejecutivo y representante para Latinoamérica y Europa. El nombramiento se considera una recompensa por la labor del ex comunista Escudero a favor de los musulmanes de habla española. Sus últimas iniciativas, recogidas en los medios de comunicación, han sido la petición de que se reconozca la nacionalidad española a los supuestos descendientes de los mahometanos expulsados en 1492, la regulación de la poligamia y el apoyo al matrimonio homosexual.

Según el portal www.webislam.org, Escudero declaró lo siguiente: “Considero este nombramiento un honor y una gran responsabilidad, que espero cumplir dignamente, con la ayuda de Alá”. Que sepamos, el presidente de la Junta Islámica Española no aprovechó su estancia en Libia para pedir elecciones libres ni libertad de culto para los cristianos ni arrepentimiento al dictador por los atentados que éste ordenó.

EL TERRORISTA GADAFI

La WIPL está presidida por el dictador Muamar Al-Gadafi y tiene su sede en Trípoli (Libia). Se fundó hace 25 años y agrupa a docenas de asociaciones islámicas, partidos políticos y ONG de todo el mundo. Cada cuatro años celebra una Asamblea General de todos sus miembros, y cada seis meses se reúnen los treinta miembros la Secretaria General para hacer el seguimiento de las resoluciones adoptadas en la Asamblea General.

Su máximo dirigente, el coronel Gadafi gobierna Libia desde 1969, cuando encabezó un golpe de Estado contra la monarquía del rey Idriss. En más de 30 años de dictadura, no ha habido elecciones. Gadafi ha enviado asesinos a matar a miembros de la oposición y ha practicado actos de terrorismo en Europa. Sus servicios secretos han estado implicado en numerosos atentados y en la financiación de grupos terroristas.

En 2003, Gadafi admitíó que su Gobierno había estado implicado en el atentado terrorista cometido en un avión en 1988 en el que fueron asesinadas alrededor de 270 personas. Después de varios años de sanciones internacionales aplicadas por la ONU a instancia de Estados Unidos y Gran Bretaña, el representante libio en este organismo entregó una carta en la que Trípoli reconocía oficialmente su participación en el atentado con bomba que derribó al vuelo 103 de Pan Am sobre la localidad escocesa de Lockerbie. La asunción de responsabilidad incluía el desembolso de 10 millones de dólares a los familiares de cada asesinado.

A Mansur Escuredo no le importa recibir honores de un terrorista, porque para él lo importante es la expansión del islam, al precio que sea. 

Fuente:minutodigital.com
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26.11.06

La islamización de Eurabia

El Viejo Continente se convierte en campo de batalla de Civilizaciones
El riesgo de que Europa se islamice es cada vez más elevado, debido a la baja natalidad de los europeos y el aumento de los musulmanes. Según estimaciones, para el año 2020 puede haber decenas de millones de musulmanes en el Viejo Continente.
Hoy, su influencia es cada vez mayor. Las zonas que controlan se han convertido en punta de lanza de la islamización.
De acuerdo con el historiador Niall Ferguson "los musulmanes serán mayoría en Europa".
Para su colega Bernard Lewis "Europa habrá entrado en el área de civilización islámica a finales de este siglo".
La fallecida periodista italiana Oriana Fallaci afirmaba que "Europa no es más Europa sino Eurabia, y con su blandura, su inercia, su ceguera y su servilismo ante el enemigo se está cavando su propia tumba".

El conflicto de civilizaciones estaría servido y el campo de batalla se trasladaría a Europa, según los análisis más fatídicos.


El proceso de islamización avanza rápidamente por varias causas. Entre el 16 y el 20 por ciento de los nuevos europeos nacen en hogares mahometanos.
El número total de musulmanes supera ya los 12 millones, más del 3 por ciento de la población continental.

Los datos de fertilidad hablan por sí solos. La pareja media europea tiene hoy menos de 1,4 hijos, frente a los 3,6 hijos de una pareja inmigrante musulmana.
Fouad Ajami, en The Wall Street Journal, señalaba que el moro reirá el último: en treinta años los musulmanes de Granada han pasado de 0 a 15.000, y ya han empezado a llamar a esta ciudad-símbolo "capital islámica de Europa". Entre 500.000 y 800.000 viven hoy en España, señalan expertos.

Los imanes ejercen presión sobre las autoridades europeas para que designen oficialmente zonas para extender la ley musulmana.

Según estudios, Europa no sólo estará plagado de mezquitas, sino que sus decisiones políticas y sociales serán adoptadas por musulmanes. El nivel de votantes islámicos será decisivo para determinar quién controla los gobiernos, explican expertos.

La Ley musulmana se impone

Ejemplos no faltan. Intentan extender la Sharia o ley musulmana en áreas del Reino Unido, que los mahometanos han convertido en auténticos bastiones donde otros no son bienvenidos. Recientemente se difundió en Londres una encuesta en la que el 40 por ciento de los musulmanes residentes en Gran Bretaña quieren que la Sharia sea introducida en el país por regiones.

La polémica sobre el velo islámico se ha intensificado en las últimas semanas en la sociedad británica.
La controversia en torno al caso de la joven musulmana que se niega a retirar su "Niqab" (velo integral) puede provocar motines y mucho más, advierte Trevor Phillips, el presidente de la Comisión por la Igualdad Racial, en el Sunday Times.

Sin embargo, los jueces laborales de West Yorkshire estimaron que Aishah Azmi, una maestra de 24 años que había sido suspendida por haberse negado a retirar su "Niqab", no había sufrido discriminación ni hostigamiento de parte de su jerarquía.

La Justicia concluyó que la joven había sido suspendida en forma justificada, ya que los niños comprendían mal sus cursos cuando ella los impartía vestida con el velo integral islámico, el que cubre su rostro y apenas si deja ver sus ojos.

Este caso intensificó la polémica, que resurgió luego de los comentarios del líder de la Cámara de los Comunes y ex ministro de Relaciones Exteriores Jack Straw, que dijo que invitó a las musulmanas que acuden a su oficina a retirarse el velo.

El comentario del laborista Straw, que confesó que le molesta hablar con alguien a quien no ve el rostro y que llevar un velo "hace más difícil la mejora de las relaciones entre las dos comunidades", provocó la cólera de líderes musulmanes.

El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó también que el "Niqab", es una marca de "separación" cultural. Según un estudio, en el 2015 el Islam será la religión más grande en Gran Bretaña. No mayoritaria pero sí la más importante.

Mai Yamani, profesor en el Royal Institute of International Affairs de Gran Bretaña y autor del libro "La cuna del Islam", opina que los jóvenes musulmanes en Europa llegan al radicalismo por tres factores. Primero, la globalización desestabiliza su identidad y los hace buscar un refugio seguro en la religión.

Segundo, el acceso a Internet y a la televisión satelital árabe los conecta con una actualidad de Medio Oriente donde Occidente es representado como un agresor.

Y tercero, la educación wahabita que se enseña en las mezquitas y colegios del Reino Unido alienta la hostilidad contra los infieles, dijo Yamani en una artículo en The Daily Star de Beirut.

Influenciar y no ser influido

Según la prédica del musulmán Tariq Ramadán la meta es desarrollar gradualmente a Occidente para ir aceptando cada vez más al Islam. En su cinta de audio "Islam y Secularismo", él llama en los musulmanes "a participar en la vida pública en todas las esferas... para que podamos cambiar las cosas hacia el aceptar una medida mayor del Islam".

Predica un "Islam que todo lo abarca". Ramadán sustenta que "es importante para el musulmán actuar como un ciudadano para influir en su ambiente social, pero le está prohibido ser influenciado por el ambiente".

Tariq Ramadan es el nieto de uno de fundadores de la islamista Hermandad Musulmana. Como dijo Hezbolá, el Partido de Dios de los fundamentalistas chiíes del Líbano, "no hay que modernizar el Islam, sino islamizar la modernidad".

El periodista Tony Blankley, en su libro titulado "La última oportunidad de Occidente", advierte del peligro de que en el curso de dos generaciones, por la afluencia de inmigración musulmana y la baja natalidad de los nativos, Europa se convierta en Eurabia.

Advierte también Blankley del riesgo del desarme moral de las sociedades europeas secularizadas, pacifistas, autocríticas y apatrióticas ante un Islam muy agresivo y envalentonado. Está convencido el autor de que el multiculturalismo ha probado ser una peligrosa quimera, pues no es posible la coexistencia de culturas cuando una de ellas ­o los fanáticos que la han secuestrado- pretende imponer sus principios por la fuerza y sin el respeto a los derechos humanos más elementales.

Blankley piensa que una Europa maniatada por el Islam radical supondría para Estados Unidos un peligro aún mayor que el que hubiera significado una Europa totalmente controlada por los nazis en los años cuarenta. No cree el autor que Estados Unidos, pese a sus recursos y determinación, pudiera hacer frente en solitario a la amenaza. "La defensa de Occidente sin el lugar de nacimiento de Occidente es casi impensable ­escribe-.

Si Europa se convierte en Eurabia, significará la pérdida de nuestros primos históricos y culturales, de nuestros aliados económicos y militares más estrechos, de la fuente de nuestra civilización. Sería una circunstancia que los norteamericanos deberíamos temer y tendríamos que mover montañas para evitarla". "No podemos permitirnos perder Europa. No podemos permitirnos ver a Europa transformada en una plataforma de lanzamiento para la Jihad islamista", afirma Blankley.

Es muy probable que el diagnóstico de Blankley peque de catastrófico, pero convendría que hubiera un diálogo más fluido y con menos prejuicios entre las elites pensantes de Europa y Estados Unidos sobre los problemas comunes que él apunta, indican expertos de ambos lados del Atlántico.

En sus últimas intervenciones, el presidente George W. Bush, también advirtió que los fundamentalistas islámicos quieren crear un imperio que se extienda desde España a Indonesia.

El integrismo difuso, más peligroso que el terrorismo Abdelwahab Meddeb un francotuneciono musulmán, que proviene de una familia de teólogos y de eruditos de la Universidad de Zitûna, y que publicó recientemente "La enfermedad del Islam", afirma que "en el mundo está triunfando la peor interpretación del Islam, que, todo sea dicho, es una interpretación posible.

El gran problema del Islam no es el islamismo terrorista, puesto que éste puede identificarse y ser perseguido como enemigo, sino el integrismo difuso"."En mi último libro demuestro que el Islam puede ser el fascismo más radical que ha salido del pensamiento humano. El emir, el califa o el monarca divino no son más que personas que imparten el poder en lugar de Dios y han sido elegidos por él.

El Corán va más allá y dice: "El poder es de Dios". Y los musulmanes lo han tomado al pie de la letra. El ejercicio del poder está fuera del alcance del hombre. Y como la democracia está pensada por humanos, hay que rechazarla", dice el intelectual francotunecino.

En Francia, un profesor de Filosofía no pudo dar clase. Tras publicar un artículo de opinión en Le Figaro, titulado "Frente a las intimidaciones islamistas, ¿qué debe hacer el mundo libre?", Robert Redeker fue amenazado de muerte y tuvo que ser llevado a un lugar secreto bajo protección policial. Para Meddeb, "la libertad de expresión es absolutamente innegociable.

Me parece esencial que Europa sea extremadamente firme en sus principios. Nada puede justificar la censura", afirma en sus declaraciones a la prensa. "Yo también arriesgo mi vida al decir que Mahoma es un profeta que mató y ha hecho matar. Pero debemos hacer comprender al Islam que no es reprochable tocar un tabú islámico. Y eso no se puede conseguir desde el silencio.

Es importante que, ante el aumento de la presencia de musulmanes, Europa no haga ninguna concesión", sostiene. Según el poeta y ensayista, catedrático de literatura en la Universidad Sorbonne de París, "es el Islam el que debe adaptarse a Europa, y no al revés. No hay que abdicar en este punto, y mi combate como musulmán y demócrata es conseguir que las sociedades europeas sigan siendo libres, y que las musulmanas lleguen a serlo".

La historiadora Bat Ye'or asegura que una serie de acuerdos entre la Unión Europea y la Liga Arabe garantizan que los inmigrantes musulmanes de Europa no estarían obligados en ningún sentido a adaptarse a "las costumbres de los países anfitriones".

En opinión de la historiadora, los inmigrantes constituyen así enclaves islámicos sin asimilar dentro de Europa, extendiendo la ideología de la Jihad y la Sharia.Los musulmanes nacidos en Europa tienen lealtad únicamente hacia la "umma" musulmana y las tierras de nacimiento de sus padres, expresa la historiadora.El multiculturalismo ha fracasado en Europa.

No facilitó la integración de inmigrantes sino que dividió a la sociedad. Eurabia adoptó el concepto islámico de historia, en el que se define el Islam como una fuerza de liberación, una fuerza de paz, y la Jihad se ve como "una guerra justa". Los que se resisten a la Jihad, como los israelíes y los americanos, son los culpables, en lugar de los que la emprenden.

"El mayor timo intelectual sería permitir que Europa continúe creyendo que se deriva de una tradición judeo-cristiana. Eso es una total mentira", sostiene el musulmán Ramadán para defender su tesis de la supremacía del Islam.

Para Fallaci, "la invasión islámica no viene sólo en un sentido físico, sino también mental y cultural" y "los invasores han envenenado la democracia, con consecuencias obvias para la libertad de pensamiento y para el mismo concepto de libertad", dijo en uno de los últimos reportajes que le realizaron en The Wall Street Journal. *

Salman Rushdie (1989)
El escritor indio Salman Rushdie publicó "Los versos satánicos". El ayatolá iraní Jomeini ordena que se ejecute al novelista, que pasa de inmediato a llevar una vida clandestina para evitar que la sentencia de muerte llegue a ser cumplida por alguno de los muchos grupos radicales. Todavía hoy, Rushdie sigue amenazado y escondido.

El Corán (2005)
Una información falsa de la revista Newsweek hace estallar de nuevo la ira musulmana. En el reportaje de la prisión para terroristas de Guantánamo, se describió cómo los militares de EEUU tiraron un libro del Corán por el retrete para forzar el interrogatorio de algunos de los detenidos. Los disturbios se extendieron por varios países árabes, incluso después del desmentido por la revista.

Las viñetas (2006)
Un diario danés Jyllands Posten publicó 12 viñetas de Mahoma que las autoridades musulmanas del país trataron como un insulto. La violencia antidanesa primero y antieuropea después se cobró cientos de víctimas en todo el mundo. Los dibujos fueron publicados meses antes por un periódico de Egipto sin la menor trascendencia en el mundo árabe.

Discurso del Papa (2006)
Benedicto XVI pronunció un discurso en su país natal, Alemania, en el que usó una cita medieval en la que se decía que Mahoma era violento, para incitar así al diálogo entre religiones. Los integristas hicieron del tema otra gran ofensiva de base contra Occidente y reclamaron con vehemencia que el Pontífice se retractara, tras convocar un "Día de la ira".

La ópera (2006)
La representación de la ópera de Mozart Idomeneo, en Alemania, tuvo que ser suspendida por presiones de la comunidad musulmana tras comprobarse que se decapitaba la cabeza de Mahoma en escena. También se decapitaban las cabezas de Cristo y Buda, pero nadie protestó por ello. Sólo la canciller Angela Merkel pidió que no se suspendiera la función.

JOSE LUIS MARTINEZ

"Hasta el día que el Islam domine al mundo"

Al Qaeda, a través de diversas ramas, amenazó al Papa y a Occidente por las palabras del Pontífice sobre el Islam, y prometió "llevar la Yihad hasta la derrota" del cristianismo.

"Les decimos a los adoradores de la cruz que continuaremos nuestra Yihad y nunca nos detendremos hasta que Dios nos avale para cortar su cuello y enarbolar la bandera del Islam para gobernar en todos los pueblos y naciones", dice el comunicado colocado en internet por el Consejo Consultivo Muyahidin, una organización que aglutina a grupos extremistas sunnitas y que incluye a Al Qaeda en Irak.

El grupo advierte: "Le decimos al devoto de la cruz: Usted y Occidente están condenados a la derrota como en Irak, Afganistán, Chechenia y el resto del mundo...
Romperemos la cruz, derramaremos licor e impondremos el impuesto de la cabeza. Sólo entonces lo único aceptable será la conversión o la muerte por la espada".

La organización sunnita insistió en que "la Yihad continuará hasta el día de la derrota en el que el Islam domine el mundo" y consideró que las declaraciones de Benedicto XVI están en favor "de la guerra de los cruzados declarada por Bush".

El iraquí Ansar Al Suna, otro grupo ligado a Al Qaeda, aseguró que está cerca el día en que "los ejércitos del Islam destruirán los muros de Roma".

Diario La Republica

24.11.06

EL CALIFATO DE FRANCIA


La interpretación de lo que pasa en Francia es tan complicada que los analistas económicos, sociales o políticos todavía no se ponen de acuerdo ni sobre el diagnóstico ni sobre la solución, echan la culpa de de la quema de automóviles, autobuses y edificios al paro. Esa explicación es demasiado sencilla.


EL CALIFATO DE FRANCIA

Francia tiene un problema de soberanía sobre su territorio que comenzó hace unos 20 años y que va a peor.
Los musulmanes están haciendo crecer, con el comunitarismo, barrios islamizados, el territorio comanche de la República.

Marianne, está triste y tiene miedo. Es lo que Emmanuel Bremen y una docena de profesores de institutos de los barrios publicó en su libro titulado "Los territorios perdidos de la República".
Hay un malestar francés cada vez más parecido por sus síntomas al mal libanés: el comunitarismo.

Los franceses hace años que están cabreados, de mal genio, algunos tristes y asustados. Existen dos grandes interpretaciones de los hechos, la economicista y la culturalista que es la mía. Los analistas materialistas convencionales, sean marxistas, post marxistas o liberales, que priorizan la interpretación de la realidad a partir de los fenómenos económicos se equivocan. Le echan la culpa del malestar francés a la baja tasa de crecimiento económico, al paro, a la escasa productividad, a la pobre competitividad y a los excesos de los gastos sociales del Estado del Bienestar, el Estado Providencia.

Evidentemente, la economía francesa ni crece ni tiene la euforia de la española pero sigue siendo la quinta del mundo recientemente superada por China. Es cierto que es un país hiperburocratizado y centralizado, al que le faltan jóvenes empresarios dinámicos. Es cierto en que hay un 9% de parados que viven de subsidios.

Uno de ellos acaba de publicar un libro en el que demuestra que acogiéndose con toda legalidad a todas los sistemas de protección que proporciona el Estado ha conseguido unos ingresos mensuales libres de impuestos de 600 euros y sólo ha trabajado 14 meses en los últimos 24 años.

Se habla de unos 300.000 jóvenes franceses de souche, de pura cepa, de clase media y alta con estudios sólidos y títulos académicos brillantes que se van a vivir al sur de Inglaterra, a EE. UU. y a Hispanoamérica, como los jóvenes cristianos libaneses.

Evidentemente algo pasa, o no les gusta Francia, o les resulta aburrida o no encuentran trabajo en su país o no quieren trabajar en él. Algo diferente les pasa a dos millones de jóvenes musulmanes franceses, hijos de la inmigración, que, o no encuentran quien les contrate o no quieren trabajar y parte de los cuales intenta atraer el califato.

La interpretación de lo que pasa en Francia es tan complicada que los analistas económicos, sociales o políticos todavía no se ponen de acuerdo ni sobre el diagnóstico ni sobre la solución.
Mi teoría es que les faltan conceptos y mientras tanto se dedican a hacer interpretaciones más o menos literarias empleando metáforas. Le echan la culpa de las quemas de automóviles, autobuses y edificios al paro, a la discriminación, al racismo y a las mafias de la droga. Demasiado sencillo.

Al principio hablaban de los jóvenes de los barrios y de las Cités, últimamente cada vez hablan más de bandidos incendiarios, bandas de delincuentes, casseurs (camorristas), y caids de la droga.

Donde los intelectuales son maestros de la metáfora es en la forma de describir los territorios islamizados. Me refiero a las Cités HLM.(Habitation à Loyer Modéré)(Vivienda de Alquiler Moderado).

El Estado francés ha sido mucho más acogedor y solidario con los inmigrantes que el español.
Hay en Francia unos mil barrios de bloques con dos millones de pisos en alquiler de renta limitada propiedad del Estado, (en España solo unas 50.000 viviendas públicas de alquiler). Paradójicamente esos territorios se fueron islamizando y son hoy las bases espaciales del califato de Francia (en construcción).

Como consecuencia de un diagnostico burocrático, hipócrita y erróneo se le echó la culpa al urbanismo e incluso se creó el Ministerio de la Ciudad que no ha resuelto nada. Los musulmanes se fueron adueñando de los barrios que los funcionarios y la policía comenzaron a llamar ZUS (zonas urbanas sensibles) en una apoteosis de fantasía literaria.

Estos guetos barrios ultrasensibles definidos por la policía y por el Alto Consejo Francés de la Integración eran 22 en 1982, 320 en 1992 y 630 en el 2004.

Yo viví y estudié en los barrios de Nanterre y Sarcelles en los años 60 del siglo pasado. Allí vi obreros franceses inmigrados del campo y familias obreras españolas, italianas, portuguesas, y, en menor medida, argelinas y marroquíes musulmanas. Poco a poco las familias francesas y europeas se fueron yendo y fueron sustituidas por musulmanes.

Hace 15 años fueron llegando los predicadores islamistas que fueron creando lugares de culto a medida que cerraban los bares, las tiendas, y los pequeños supermercados, crearon servicios sociales musulmanes y se cerraron los servicios sociales y los asistenciales laicos. En los últimos años la declaración de territorio islámico, embrión del futuro califato hipotético, ha corrido en los barrios periféricos franceses paralelas a la primera y segunda intifada palestina.

Hay una estrategia islamista soberanista de ocupación y desestabilización de los barrios.



Llevaban años quemando una media anual de 27.000 coches pero en las tres semanas del otoño del 2005 en 300 barrios diferentes se quemaron 11.000 vehículos y 300 edificios públicos (escuelas, bibliotecas, guarderías, gimnasios, centros culturales y de jóvenes, correos, se expulsa al Estado, etc…). Está claro que el comunitarismo creado en Francia emplea a los menores de edad como punta de lanza (como en las pateras y cayucos que llegan a España).

La nueva fase de la intifada esta buscando sangre, que mueran adolescentes. La nueva fase tiene datos estadísticos muy claros.

En el año 2006 ha habido más de 5.000 ataques contra policías.
En las últimas semanas cada noche se queman de media 15 automóviles y son heridos 14 policías considerados invasores extranjeros en los barrios. El Estado se ha ido retirando de la Banlieuey sólo quedan las escuelas en las que cada vez con más dificultad encuentran profesores víctimas del estrés.

Son atacados hasta los bomberos, algo insólito en la historia de Occidente. En la semana del aniversario de los sucesos del 2005 han quemado 9 autobuses casi siempre con gente dentro. Una estudiante senegalesa de 26 años que acababa de aprobar su examen fue quemada en el 60% de su cuerpo y está entre la vida y la muerte.
Los franceses de Souche miran para otro lado. Ni siquiera los estudiantes de la Universidad de Marsella se han mostrado solidarios con su compañera quemada y en coma. Sólo unos cien acudieron a la concentración de protesta en la Universidad. Sólo dos macetas y una flor decoran la rotonda donde fue quemada la estudiante senegalesa.

El mal y el malestar francés se agravan. Bové el lider altermundista progre está desconcertado al ver, declaró, "a pobres atacar a otros pobres". La policía ha detenido a los cinco culpables menores de edad reincidentes y viejos conocidos de la policía. Han imputado incluso a algunos de los padres y madres.

La islamización de los barrios es una tarea inspirada y organizada por los islamistas y las mezquitas y financiada por el Estado del Bienestar.

Los jóvenes parados y discriminados son el resultado de una estrategia que los ha ido convirtiendo en inempleables e inasimilables. Son la segunda y tercera generación y la esencia de lo que tienen en común que es el ser musulmanes y varones muy jóvenes.
Sus padres son cómplices activos que saben a lo que se dedican los hijos varones y que encierran en casa a las chicas a las que previamente han puesto el velo.
Hay en Francia millones de jóvenes segunda y tercera generación de vietnamitas, españoles, portugueses, italianos, chinos, polacos, yugoslavos que encuentran trabajo y no queman coches, jóvenes que son un francés más.

La duda que me queda es si la falta de claridad en el diagnóstico de los intelectuales franceses se debe a una obsesión economicista (el paro y la crisis económica) o es pura hipocresía. Para entenderlo mejor hay que tener en cuenta no sólo la islamización de los barrios sino la desestabilización de los transportes.

Hay grupos de jóvenes musulmanes perfectamente organizados en grupos que ni pagan en los trenes ni en los metros y que además atemorizan y humillan a los pasajeros no musulmanes. La respuesta del Estado ha sido poner tres policías por tren, policías en los vagones del metro y jóvenes con chaquetas rojas contratados para avisar de las ofensas.
Ahora plantean poner un policía en cada autobús ya que los conductores sindicalmente organizados se niegan a pasar por ciertos barrios.

Evidentemente está claro que no es un problema económico, ni urbanístico ni de transporte. Es un problema de soberanía. Louis Dumont, el más profundo antropólogo francés del siglo XX, decía que el comunitarismo es la enfermedad infantil del nacionalismo. Yo diría que el comunitarismo musulmán es el Sida del Estado francés.

Por: Mario Gaviria
Sociólogo. Profesor de la universidad pública de Navarra y de las universidades de Pensilvania y Los Ángeles.

La Vanguardia 05-11-2006

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22.11.06

Frente a las intimidaciones islamistas ¿Qué debe hacer el mundo libre?


Robert Redeker esta amenazado de muerte porqué lo tacharon de islamofobido al publicar en el diario Le Figaro, 19 septiembre 2006, "Le monde libre sous l'oeil du Coran" (El mundo libre, bajo la mirada del Corán) título que la redación de Le Figaro cambió por "Face aux intimidations islamistes", ¿que doit faire le monde libre?" [Ante las intimidaciones islamistas ¿qué debe hacer el mundo libre?]

Probablemente estas declaraciones no habrian teneido una repercusión internacional y habrian pasado desapercibidas para la mayoria de los ciudadanos, pero no fue asi, al dia siguiente la televisión Al Yazira retransmite una declaración del jeque Yusuf al Qaradaui en la que se califica a Redeker como el más peligroso de los "islamófobos". Lo cual equivale a una "Fatwas" condena a muerte.

Objeto de esta fatwa, «la venganza de los locos de Dios» se ha visto obligado, al igual que su familia, a vivir clandestinamente y bajo protección, a dejar su trabajo como profesor de Filosofía, a cambiar de residencia cada dos días, y a hacer frente a múltiples molestias y gastos. En una palabra, Robert Redeker es un hombre perseguido por defender los principios democráticos, el laicismo y las libertades.

Frente a las intimidaciones islamistas ¿Qué debe hacer el mundo libre?


Las reacciones suscitadas por el análisis de Benedicto XVI sobre el Islam y la violencia se inscriben en la tentativa llevada por este Islam de asfixiar lo que Occidente tiene por más precioso que no existe en ningún país musulmán: la libertad de pensar y de expresarse.

El Islam trata de imponer a Europa sus reglas: apertura de las piscinas a ciertas horas exclusivamente a las mujeres, la prohibición de caricaturizar esta religión, la exigencia de un tratamiento dietético particular de los niños musulmanes en las cantinas de los colegios, la lucha para llevar el velo en la escuela, la acusación de islamofobia contra los espíritus libres.

¿Cómo explicar la prohibición del tanga en las playas de París, este verano? Extraño fue el argumento dado por anticipado: el riesgo de “disturbios del orden público”. ¿Significaba esto que bandas de jóvenes frustrados corrían peligro de volverse violentas a la fijación de la belleza? ¿O bien temíamos entonces manifestaciones islamistas, vía brigadas de la virtud, en los accesos de las playas de París?

Sin embargo, la no-prohibición de llevar el velo en la calle es, a causa de la reprobación que este sostén de la opresión contra las mujeres suscita, más propenso a “enturbiar el orden público” que el tanga. No está fuera de lugar pensar que esta prohibición se traduce en una islamización de los espíritus en Francia, una sumisión más o menos conciente a las imposiciones del Islam. O, al menos, que resulta de la insidiosa presión musulmana sobre los espíritus. Islamización de los espíritus: hasta los que se alzaban contra la inauguración de una Plaza Jean-Paul-II en París no se oponen a la construcción de mezquitas. El Islam intenta obligar a Europa a plegarse a su visión del hombre.

Así como antaño con el comunismo, Occidente se vuelve a encontrar sometido a una vigilancia ideológica. El Islam se presenta, a la imagen del difunto comunismo, como una alternativa al mundo occidental. A ejemplo del comunismo de otro tiempo, el Islam, para conquistar los espíritus, juega sobre una cuerda sensible. Se jacta de una legitimidad que enturbia la conciencia occidental, atenta al otro: ser la voz de los pobres del planeta. ¡Ayer, la voz de los pobres pretendía venir de Moscú, hoy vendría de La Meca! Hoy de nuevo, los intelectuales encarnan este ojo del Corán, como encarnaban el ojo de Moscú ayer. Se excomulgan por islamofobia, como ayer por anticomunismo.

En la apertura al otro, propia de Occidente, se manifiesta una secularización del cristianismo, de la que el fondo se resume así: el otro debe siempre pasar delante de mí. El occidental, el heredero del cristianismo, es el ser que pone su alma al descubierto. Toma el riesgo de pasar por débil. Al igual que el difunto comunismo, el Islam tiene la generosidad, la apertura del espíritu, la tolerancia, la dulzura, la libertad de la mujer y de las costumbres, los valores democráticos, como señales de decadencia.

Estas son debilidades que quiere explotar por medio de “idiotas útiles”, las buenas conciencias imbuidas de buenos sentimientos, con el fin de imponer él mismo la orden coránica al mundo occidental.

El Corán es un libro de inaudita violencia. Maxime Rodinson enuncia, en la Encyclopedia Universalis, algunas verdades tan importantes como tabúes en Francia. Por otra parte, . Finalmente, . Exaltador de la violencia, caudillo despiadado, saqueador, degollador de judíos y polígamo, tal se revela a Mahoma a través del Corán.

De hecho, la Iglesia católica no está exenta de reproches. Su historia está cubierta de páginas negras, sobre las cuales hizo arrepentimiento. La Inquisición, la caza de brujas, la ejecución de los filósofos Bruno y Vanini, esos mal-pensantes epicúreos, del caballero de La Barre, los cuales, en pleno siglo XVIII, fueron condenados por impiedad, no pleitean en su favor. Pero lo que diferencia al cristianismo del Islam aparece: siempre es posible volver a los valores evangélicos, la dulce persona de Jesús contra las desviaciones de la Iglesia.

Ninguna de las faltas de la Iglesia tienen su raíz en el Evangelio. Jesus es no-violento. El regreso a Jesús es un recurso contra los excesos de la institución eclesiástica.
El recurso a Mahoma, al contrario, refuerza el odio y la violencia.
Jesús es un maestro del amor.
Mahoma un maestro del odio.

La lapidación de Satán, anualmente en la Mecca, no es un mero fenómeno supersticioso. No muestra sólo una muchedumbre histérica que coquetea con la barbarie. Su rabia es antropológica. He aquí en efecto un rito, al cual cada musulmán es invitado a someterse, inscribiendo la violencia como un deber consagrado en el corazón del creyente.

Esta lapidación, acompañada anualmente de la muerte por pisoteo de algunos fieles, a veces de varios centenares, es un ritual que alimenta la violencia arcaica.

En vez de eliminar esta violencia arcaica, de imitar el judaismo y el cristianismo, neutralizándolo [el judaismo comienza con el rechazo al sacrificio humano, es decir, la entrada a la civilización, la cristiandad transforma el sacrificio en la Eucaristía] el Islam le construye un nido, donde crecerá caliente. Mientras el judaismo y el cristianismo son religiones cuyos ritos deslegitiman la violencia, el Islam es una religión cuyos mismos textos sagrados, banales como algunos de sus ritos, exaltan la violencia y el odio.

El odio y la violencia habitan el libro dentro del cual todo musulmán es educado, el Corán. Como en los tiempos de la Guerra Fría, la violencia y la intimidación son las vías utilizadas por una ideología con vocación hegemónica, el Islam, para arrojar su capa de plomo sobre el mundo. Benedicto XVI sufre de este cruel experimento. Como en aquellos tiempos, es necesario llamar a Occidente “el mundo libre” en relación al mundo musulmán, y como en aquellos tiempos, los enemigos de este “mundo libre”, dedicados funcionarios del Corán, pululan en su seno.


Robert Redeker
Le Figaro 19/09/06

(Robert Redeker, filósofo. es profesor en el liceo Pierre-Paul-Riquet en Saint-Orens de Gammeville. Va a publicar Dépression et philosophie (ediciones Pleins Feux).

20.11.06

Las Prohibiciones del Islam

LAS PROHIBICIONES DEL ISLAM: LOS DERECHOS HUMANOS, LA POLÍTICA, EL LAICISMO, LA MUJER, EL TERRORISMO.

Anne-Marie Delcambre (La Esfera de los Libros)


Los principios del Islam, y esencialmente su sistema de prohibiciones y su rigurosa postura en contra de los valores vigentes en Occidente, se ponen en entredicho. Suele ser de buen tono distinguir entre un islamismo abierto, pacífico y compatible con la modernidad, y otro integrista, que esgrime un ideario intolerante para la práctica la fe.

Pero, ¿resulta pertinente esta diferencia? ¿No tiene que ver, quizá, con una actitud «políticamente correcta» que evita todo debate de fondo, en detrimento del necesario análisis?


De forma incisiva, Anne-Marie Delcambre muestra que muchas de las prohibiciones y de las imposibilidades de la religión islámica no son sólo interpretaciones erróneas de grupos integristas, sino que forman parte intrínseca del propio Islam.


En efecto, la mayor parte de las mismas las encontramos en el Corán o en la tradición ortodoxa más consolidada y con mayor número de adeptos; entre ellas:

La discriminación beligerante de judíos y cristianos.

La guerra santa e incluso el asesinato por cuestiones de fe.

El lugar postergado de las mujeres en la sociedad.

La visión acrítica e ingenua sobre los textos fundacionales, el papel otorgado a Mahoma...


La autora, doctora en Civilización Islámica, concluye que resulta indispensable un examen lúcido para entablar hoy un diálogo auténtico con el Islam.


18.11.06

La sharia y su alarmante expansión mundial

Los ataques de integristas contra miembros de la Iglesia se recrudecen tras la «guerra de las viñetas».


La «sharia» ya se extiende por África, Asia y Oriente Medio. Poseer una Biblia o evangelizar está perseguido en países como Arabia o Marruecos

Nada tienen que ver los cristianos en el asunto de la «guerra de las viñetas».
Sin embargo, en países como Nigeria o Paquistán ellos han sido los primeros en sufrir las consecuencias de la ira islamista. Templos arrasados, fieles agredidos o imágenes vejadas son el resultado de las represalias por las representaciones de Mahoma en varios diarios europeos.
Unos incidentes que no pasarían de ser un hecho aislado de no ser porque el acoso y la persecución a los seguidores de Jesús se da cada vez con más frecuencia en un creciente número de países musulmanes.

No se trata sólo de naciones como Irán o Arabia Saudí, donde desde hace años profesar otro credo que no sea el islam -en su interpretación más extremista, la de la corriente wahabí- está penado con la cárcel, la tortura o incluso la muerte.
El auge de la «sharia», la ley musulmana basada en una visión radical del Corán, ya ha arrivado a otras regiones de Asia, África y Oriente Medio, y gana adeptos en naciones tradicionalmente moderadas.
Según los analistas, la cuestión de las caricaturas de Mahoma es sólo la punta del iceberg: católicos, ortodoxos y protestantes son cercados en Indonesia, Malasia, Pakistán, Kenia, Egipto, Sudán, Uganda, Palestina, Siria, Afganistán, Senegal o Guinea. Entre otros.
Y la razón es la misma: ser fieles a su fe en Cristo.

Una cuestión «alarmante»


Los informes internacionales que alertan sobre la falta de libertad de culto en estos países se multiplican. Uno de los últimos ha sido el elaborado por el Centro de Libertad Religiosa en el Mundo, con sede en Washington. En sus páginas se define como «alarmante» la expansión de la «sharia», por las consecuencias que su aplicación puede llegar a tener (y de hecho tiene ya) para la población cristiana local.

Según detalla el presidente del Consejo Directivo del prestigioso centro, Paul Marshall, esta ley islámica está basada en «la interpretación literal y extremista del islam, y pretende imponer una única versión de los textos coránicos, los dichos del profeta Mahoma y la vida de sus primeros seguidores».
Y exige una observancia escrupulosa del Corán en todos los ámbitos de la vida: la doctrina religiosa, las cuestiones juridico-sociales y el sistema político.
De ahí que aquellos que no comulgen con esta visión sean perseguidos y acosados. Algo que hace de los cristianos, y especialmente los misioneros repartidos por el mundo con el fin de evangelizar, un blanco perfecto.

Este informe señala en el mapa los países donde la «sharia» ya está asentada, con grave peligro para los cristianos. El epicentro se encuentra en Arabia Saudí, Irán y Siria. Desde allí, la interpretación wahabita del Coran extiende sus brazos a diestra y siniestra: Irak, Afganistán y Pakistán en Medio Oriente; Indonesia y Malasia en el sudeste asiático; Sudán, Argelia, Nigeria, Niger, Uganda, Senegal, Eritrea, Guinea y «el cuerno de África» (Somalia, Etiopía y Kenia») en el continente negro.

Otros puntos rojos del mapa donde, según el informe del Centro de Libertad Religiosa en el Mundo, comienza a echar raíces el islamismo son las ex-repúblicas soviéticas de Turkmenistán y Uzbekistán, y Bangladesh -país al que está llegando por la influencia directa de los imanes indonesios y malasios-.

La sorpresa llega al comprobar que cuatro naciones con notables contactos occidentales y tradicionalmente moderadas están siendo conquistadas por los líderes musulmanes afines al extremismo: Palestina, Egipto, Turquía y Marruecos.

Hoy, su población cristiana local (para los turistas no hay aparente persecución) observa preocupada cómo su libertad se ve cada día más restringida.

Irán.


Desde que en los años 70 triunfó la opción radical del ayatolá Jomeini, los cristianos no son bien recibidos en Irán. De hecho, es junto con Arabia Saudí el mayor foco de wahabismo del mundo y persigue a quienes evangelizan con penas de cárcel o muerte, tal como ha denunciado el nuncio apostólico en Teherán, monseñor Angelo Mottola, a Ayuda a la Iglesia Necesitada (una ONG dependiente del Vaticano).

Los cristianos de rito armenio y sirio-caldeo son obligados a apostatar. Si no lo hacen, su suerte está echada. Un ejemplo: el pasado 15 de enero el pastor protestante Khosroo Yusefi fue asesinado por negarse a dejar de evangelizar.?

Irak.


Los cristianos irakíes son poco más del 3 por ciento de la población. O lo que es lo mismo, un pequeño ratón para los wahabistas en la ratonera caótica del país. Las cifras así lo señalan, con 88 víctimas del islamismo radical desde 2003.
Además, sus negocios -normalmente dedicados a la venta de alcohol pues ningún musulmán puede trabajar en esta tarea- son atacados con bombas incendiarias o saqueados. Y el futuro no parece prometedor: los obispos irakíes han alertado al Papa sobre su temor a que la Constitución post-Sadam consagre la «sharia» como principio legislativo básico.?

Pakistán.


La «guerra de las viñetas» se saldó con dos templos cristianos saqueados, una decena de fieles apaleados y una población cristiana cada vez más atemorizada por la influencia de los clérigos iraníes y afganos en las mezquitas del país. Los misioneros católicos ya han dado la voz de alarma ante la «Ley de la blasfemia», considerada como «abusiva, injusta y discriminatoria» por la Comisión Nacional Justicia y Paz.

En sus cárceles ya hay un centenar de cristianos acusados por esta ley, que condena a cadena perpetua las ofensas al Coran y con pena de muerte a todos los que insulten «directa o indirectamente el sagrado nombre del Profeta».
En el último año se han registrado más de 50 ataques a católicos sólo por su fe, con más de veinte muertos.

Tierra Santa.


La victoria electoral de Hamas en las pasadas elecciones ha sembrado de desconcierto a los fieles que aún residen en la tierra que vio nacer al cristianismo. La sospecha de que la «sharia» se asiente también en Palestina son más que fundadas. De hecho, la población cristiana se ha visto diezmada en los últimos años a causa de las presiones de los grupos más radicales.

El barrio cristiano de Jerusalén está hoy habitado por musulmanes, y si hace 35 años uno de cada cinco habitántes árabes en Palestina era cristiano, hoy son uno de cada 50. Según los custodios franciscanos de los Santos Lugares de Belén, los católicos han sufrido 93 agresiones en 4 años.

En 2002, dos hermanas fueron falsamente acusadas de prostitución y torturadas antes de ser asesinadas sólo por ser fieles al Evangelio.?

Etiopía, Somalia y Kenia.


El llamado «cuerno de África» es un objetivo prioritario para los wahabíes. Su proximidad con Arabia Saudí ha abierto la puerta a los radicales que ven en esos tres países las puertas al continente africano: acceso al norte por Egipto y a los países subsaharianos por Sudán. Riad, la capital saud, ha financiado la construcción de las mezquitas y escuelas coránicas de Etiopía.

Desde allí han llegado clérigos hasta Nigeria, donde los cristianos han sufrido 15 ataques en el último año.

Keniatas y somalíes aceptan la «sharia» en su sistema social, y los sospechosos de evangelizar son expulsados de las aldeas o torturados bajo falsas acusaciones.

Así, no es extraño que los cristianos de ciertas zonas del mundo se sientan «acechados» por un islamismo depredador: la «sharia»

El continente negro es, sin duda, el más olvidado. Los conflictos bélicos alimentados por las guerrillas tribales, el hambre, la explotación, las enfermedades y el analfabetismo golpean sus territorios ante la indiferencia de occidente.
De esto se aprovecha el integrismo wahabista para extender la «sharia» a través de inversiones millonarias en mezquitas, escuelas y otros centros.

El «Programa saudita para el desarrollo» ha canalizado 2.000 millones de dólares en 20 años en Nigeria, Kenia, Chad, Camerún, e incluso países reacios al extremismo como Senegal, Sudáfrica o Malawi.
Y estas inversiones están dando sus frutos: en Nigeria, donde durante años han convivido el sufismo, el animismo y el cristianismo, ahora los no musulmanes son perseguidos duramente.


En Etiopia


Las nuevas generaciones educadas en las «madrasas» financiadas por Riad hostigan a los misioneros católicos que los han alimentado en su niñez. Y la «sharia» sigue ganando terreno.

Autor: José Antonio Méndez
Fuente: La Razón





EE.UU. publica una lista negra de países que violan la libertad religiosa

Países comunistas y algunos islámicos entre los regímenes que más controlan la práctica de la religión.

El 8 de noviembre, el Departamento de Estado norteamericano presentó su informe anual sobre la libertad religiosa en el mundo. Según la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ocho Estados violan gravemente las libertades religiosas: China, Irán, Myanmar (Birmania), Corea del Norte, Vietnam, Eritrea, Sudán y Arabia Saudita.

Los ocho países citados por Rice no son, sin embargo, los mismos a los que el informe (www.state.gov/g/drl/rls/irf/) acusa de las más graves violaciones de la libertad religiosa. En efecto, los países que, según el informe, realizan "acciones totalitarias o autoritarias para controlar la fe o la práctica religiosa" son Birmania, China, Cuba y Corea del Norte.

En un segundo nivel, el informe critica a los Estados que muestran "hostilidad hacia religiones minoritarias o no aprobadas": son Eritrea, Irán, Laos, Arabia Saudita, Sudán, Uzbekistán y Vietnam. En 2004 todavía estaban en este grupo Pakistán y Turkmenistán.

En un tercer nivel, de menor gravedad, aparecen los Estados "indiferentes ante la discriminación social o el abuso contra grupos religiosos": Bangladesh, Egipto, la India y Sri Lanka. En 2004 se incluía en este grupo además a Georgia, Guatemala, Indonesia y Nigeria.

El cuarto nivel es el de los países con "legislación discriminatoria o políticas que perjudican a algunas religiones": Azerbaiyán, Bielorrusia, Borneo, Indonesia, Israel, Malasia, Pakistán, Rusia y Turquía. En 2004, este grupo incluía además a Moldavia.

El informe constata avances en el respeto a la libertad religiosa en Georgia, la India, Turkmenistán, los Emiratos Árabes Unidos y Vietnam, pero, al igual que en sus ediciones anteriores, incluye un quinto grupo de países a los que critica por "denunciar a ciertas religiones al identificarlas como sectas peligrosas".

Este grupo lo componen dos países occidentales: Bélgica y Alemania.

Francia –que fue particularmente criticada en el informe de 2004 por la "ley del velo"– desaparece de esta lista.
El elemento más frecuente para criticar a estos países es la consideración de la Cienciología como una secta. Para el caso alemán, se critica que desde 1995 se considere "secta" a la Iglesia Unificada de Sun Myung Moon y que en Berlín los Testigos de Jehová no hayan sido aceptados como corporación de derecho público. Algo parecido sucede con la Cienciología, con la que, además, el gobierno prohíbe que las empresas firmen contratos de formación para sus empleados.

Fuente: Aceprensa

17.11.06

Un Oriente Medio con fronteras religiosas

La revista americana militar especializada Armed Forces Journal ha publicado un nuevo mapa de Oriente Medio propuesto por el general retirado Ralph Peters, en el que divide la región en estados suníes, chiíes y kurdo, además de un estado musulmán que incluye los lugares santos independiente del estado saudí, un gran reino jordano y otros pequeños estados.

Según el parecer del general americano, la división de la región sobre bases confesionales y étnicas de manera que cada confesión o nacionalidad viva separada de las demás en estados políticos independientes, tiene como objeto el fin de la violencia en la región.

Un analista militar árabe opina que el mapa que publica el general americano retirado “no es oficial”, sino “su visión particular que refleja cómo se imagina un nuevo Oriente Medio que podría estar libre de violencia”, antes de describir el mapa como “extraño” y asegurar que la calle árabe lo calificará de “complot” destinado a desintegrar la región en confesiones.

El general Peters, en su informe publicado con el mapa en el número de este mes de la revista militar Armed Forces Journal, cuyo título es “Fronteras de sangre”, dice que los EEUU de América “perdieron una valiosa oportunidad al no dividir Iraq en estados después de la caída del régimen anterior cuando era posible, por ejemplo, anunciar el establecimiento de un estado kurdo, cosa que pedían todos los kurdos, y reunir a los kurdos de Irán, Siria y Turquía en ese estado”.

Un Oriente Medio con fronteras religiosas

El general americano explica su teoría de que los estados europeos que colonizaron la región la dividieron “geográficamente por lo que las fronteras que establecieron no han sido estables con el paso del tiempo”, y añade que este mapa “corrige la situación actual por medio de la división del Oriente Medio demográficamente y según realidades nacionales y confesionales”, afirmando que “la solución apropiada para detener el derramamiento de sangre en la región es que las diferentes confesiones permanezcan separadas entre sí y viva cada una en una entidad política propia”.

Según el mapa que ha preparado el general americano, el estado del Kurdistán incluiría el Kurdistán iraquí y partes de Turquía, Irán, Siria, Armenia y Azerbaiyán, y piensa que sería el mayor país aliado de Occidente y América en la región que se extiende entre Bulgaria y Japón.

Según el mapa, habría dos estados chiíes, uno árabe y otro persa, y el estado árabe chií se extendería desde el sur de Iraq a la parte oriental de Arabia Saudí y las zonas suroccidentales de Irán.El general americano también divide en su mapa a Arabia Saudí en dos estados: el estado de los lugares santos y otro estado político del que separaría algunas zonas en beneficio de los estados vecinos.

Un mapa “no oficial”

Riad Kahwaji, enviado de la revista a Oriente Medio y director general del Instituto para el Análisis Militar de Oriente Próximo y el Golfo de Dubay [INEGMA, por sus siglas en inglés (1)], comentó sobre el mapa que “esto es una teoría inventada por un general retirado del ejército americano de las que se proponen de vez en cuando, pero el mapa no es oficial”.

Kahwaji dijo a Al-Arabiyya.net que “nunca antes se había propuesto la división de Oriente Medio de esta forma, lo que se ha propuesto es la posibilidad de dividir Iraq en pequeños estados chií, sunní y kurdo pero la posición oficial americana sigue estando con un Iraq unido”.Y continuó: “Creo que el fin de proponer este mapa ahora es que Oriente Medio se ha convertido hoy día en la prioridad en América y el discurso actual trata sobre un nuevo Oriente Medio”.

Aclaró que “este general dice que la forma de dividir Oriente Medio desde Sykes - Picott no ha tomado en consideración las relaciones tribales, étnicas o confesionales … y cree que [habría que] volver a reunificar los pueblos homogéneamente, sunníes con sunníes, los chiíes persas en un estado para ellos solos, los chiíes árabes ellos solos, es una visión personal según la cual si todas las sociedades fueran homogéneas no habría fricciones ni conflictos y por tanto acabarían las crisis de Oriente Medio”.

Añadió que “imagino que este general no tiene un conocimiento profundo de la situación de las sociedades árabes de hoy y las relaciones de unos pueblos con otros, por que si las conociera en detalle no habría propuesto este extraño mapa de esta manera”.Sobre si el mundo árabe aceptaría este mapa, el experto Riad Kahwaji dice que el mapa “provocaría preguntas y ruido y empujaría a muchos a creer que se trata de un complot americano. En mi opinión el mapa está alejado de la realidad”.

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Esta propuesta aunque parezca inverosímil, tiene una similitud con el proceso de independencia de la India, el cual se produjo con motivo de la II Guerra Mundial.
Finalizada la guerra, Gran Bretaña planeaba dividir a su colonia por religiones, la India y Pakistán, a lo que Gandhi se oponía.


El proyecto británico planeaba la creación de dos países en virtud de las religiones predominante en cada uno de ellos:
La hindú en la India y la
Musulmana en Pakistán.
Con motivo de la decisión, se produjeron fuertes enfrentamientos entre ambas comunidades.
El 15 de agosto de 1947 la India y Pakistán son declarados independientes del Imperio Británico.

Monmar

16.11.06

DEL ISLAM AL CRISTIANISMO: MI HISTORIA

Título: Del Islam Al Cristianismo: Mi Historia
Autor: Sabatina James
Editorial: Palabra

Descripcion: "Tengo que reconocer que mi historia es realmente difícil de comprender para los europeos. Comienza en Sarleinsbach, un pueblecito en medio del campo en la región de Alta-Austria. Transcurre en Linz, una ciudad grande, de no menos de doscientos mil habitantes, en Lahore, la tercera ciudad más grande de Paquistán, y en una escuela coránica.. Trata de amor, de fe, de conflictos que surgen cuando se crece en Europa y hay que seguir viviendo como si se estuviera en Paquistán.
En Paquistán rige la Sharia, el derecho islámico. Y según la Sharia, a la que mis padres se sentían vinculados, a una mujer musulmana que se pasa al cristianismo se la lapida.

No sé hasta qué punto es real la amenaza: conozco a mis padres y sé que en el fondo son seres humanos amables. Pero a la vez tengo claro lo importante que es el honor para los paquistaníes, un honor que yo he vulnerado.
Mis padres han amenazado con matarme. Estoy presa entre dos culturas que no son compatibles. Me llamo Sabatina James y esta es mi historia."

Su historia ha logrado conmover a millones de personas. Sabatina vivió en la localidad paquistaní de Dhedar hasta la edad de diez años, cuando su padre y su familia se la llevaron a Linz (Austria). Sabatina se integró y se adaptó a la sociedad austriaca con gran rapidez, lo que despertó la peor cara de la intolerancia paterna. De hecho, la familia decidió casar a Sabatina en Lahore con uno de sus primos. Sin embargo, ella no se plegó a los deseos de sus padres, y la enviaron interna a una escuela coránica, en realidad algo parecido a una cárcel.
Cuando fue incapaz de resistir más allí, terminó por acceder al matrimonio con su primo y a entregarse a él como mujer. Sin embargo, antes Sabatina consiguió huir a Viena. Una vez en la capital austriaca, abandonó el Islam y se convirtió al Cristianismo. Desde entonces vive en una permanente huida de su familia y los musulmanes integristas: forma parte de su «lista de la muerte».

En la actualidad, Sabatina es embajadora de la organización humanitaria Sabatina e.V., fundada por ella misma y dedicada a la lucha contra la discriminación de las mujeres musulmanas. Junto a la reina Noor de Jordania, Sabatina participó como jurado en los Women World Awards 2009 en Viena, y acude ahora a Ibiza acompañada por un equipo de la ZDF (segundo canal de la televisión pública alemana). El viernes, 19 de febrero, Sabatina se reunirá a las 11:00 con el obispo de Ibiza, Sr. D. Vicente Juan Segura, para mantener un encuentro que será grabado por la ZDF con intención de utilizarlo posteriormente en un documental.
Ese mismo día, a las 20:00, Sabatina leerá fragmentos de su libro en el Club Parroquial (al lado de la iglesia de Jesús). Les invitamos a todos a participar en una apasionante lectura a cargo de Sabatina James.
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15.11.06

El Islam impone sus reglas en Europa


Frente a las intimidaciones islamistas, ¿qué debe hacer el mundo libre?

Las reacciones suscitadas por el análisis de Benedicto XVI sobre el islam y la violencia se inscriben en la tentativa llevada a cabo por este Islam para ahogar lo más precioso que existe en Occidente y de lo que carecen todos los países musulmanes: la libertad de pensamiento y de expresión.

El islam intenta imponer a Europa sus reglas:
Apertura de piscinas a ciertas horas sólo para mujeres.
Prohibición de hacer caricaturas sobre esta religión.
Exigencia de un tratamiento dietético particular para los niños musulmanes en los comedores escolares,
Combate sobre el porte del velo.
Acusación de islamofobia contra los espíritus libres.
Las ideas que expone el autor del artículo:
- La libertad de conciencia no existe en el Islam
- El Islam es un nuevo tipo de totalitarismo

¿Cómo se explica esta prohibición del “top less” en las playas de París "chip" este verano? El argumento aducido era extraño: peligro de “disturbios de orden público”. ¿Significaría esto que bandas de jóvenes frustrados corrían el riesgo de convertirse en violentos ante la constatación de la belleza? ¿o bien se temía a las manifestaciones islamistas, brigadas de la virtud interpuestas, en las cercanías de estas playas?

Sin embargo, lo más lógico es pensar que la no-prohibición del velo en las calles “perturba el orden público” más que el “top less”, porque la prohibición supone reprobar lo que el velo significa de apoyo a la opresión contra las mujeres.
No es aventurado pensar que la no-prohibición del velo en las calles traduce una islamización de los espíritus en Francia, una sumisión más o menos consciente a los dictámenes del islam. O, al menos, que es fruto de la insidiosa presión musulmana sobre los espíritus.

Islamización de los espíritus: son los mismos que se elevan contra la inauguración de un atrio “Juan Pablo II” en París, los que no se oponen a la construcción de mezquitas.
El islam intenta obligar a Europa a plegarse a su visión del hombre,como sucedía con el comunismo, el Occidente se encuentra bajo vigilancia ideológica.
El islam se presenta, a imagen del difunto comunismo, como una alternativa al mundo occidental. A semejanza del comunismo de antaño, el islam, para conquistar los espíritus, toca la cuerda sensible. Se engríe con una legitimidad que perturba la conciencia occidental, pendiente del otro: ser la voz de los pobres del planeta.

Ayer, la voz de los pobres pretendía venir de Moscú, ¡hoy vendría de La Meca! Hoy de nuevo los intelectuales encarnan este ojo vigilante del corán, como ayer encarnaron el ojo vigilante de Moscú.
Excomulgan por “islamofobia” como ayer lo hacían por
"anticomunismo”.
En la apertura hacia el otro, propia de Occidente, se manifiesta una secularización del Cristianismo, cuyo fondo se resume así: el otro debe tener siempre preferencia sobre yo.

El occidental, heredero del Cristianismo, es el ser que pone su alma al descubierto. Asume el riesgo de parecer débil.
Igual que el difunto comunismo, el islam considera que la generosidad, la apertura de espíritu, la tolerancia, la dulzura, la libertad de la mujer y de las costumbres, los valores democráticos, son señales de decadencia.
Se trata de debilidades que quiere explotar por medio de “tontos útiles”, esas “buenas conciencias” imbuidas de “buenos sentimientos”, a fin de imponer el orden coránico en el mismísimo mundo occidental.

El corán es un libro de inaudita violencia. Máxime Rodinson enuncia, en la Encyclopedia Universalis, algunas verdades tan importantes como tabúes en Francia.
De una parte, “Mahoma reveló en Medina unas cualidades insospechadas de dirigente político y jefe militar (...). Recurrió a la guerra privada, institución corriente en Arabia (...). Mahoma, enseguida envió pequeños grupos de sus partidarios a atacar las caravanas mecanas, castigando así a sus compatriotas incrédulos y al mismo tiempo adquiriendo un rico botín”.

Pero, de otra parte, “Mahoma aprovechó este éxito para eliminar de Medina,haciéndolos masacrar, a la última tribu judía que permanecía allí, los Urayza, a los que acusaba de tener un comportamiento sospechoso”.
En fin, después de la muerte de Jadiya esposó a una viuda, buena administradora Sauda, e igualmente a la pequeña Aixa que apenas tenía 10 años. Sus inclinaciones eróticas, largo tiempo reprimidas, le hicieron contraer una decena de matrimonios”.
Exaltación de la violencia: Jefe guerrero despiadado, saqueador, masacrador de judíos y polígamo, tal se revela Mahoma a través del corán.

Es cierto que la Iglesia Católica no está exenta de reproches. Su historia está jalonada de páginas negras sobre las que ha mostrado arrepentimiento. La Inquisición, la caza de brujas, no juegan a su favor.
Pero lo que diferencia el Cristianismo del islam es lo siguiente: en el primero, siempre es posible retornar a los valores evangélicos, a la dulce persona de Jesús contra las derivas de la Iglesia. Ninguna de las faltas de la Iglesia echa sus raíces en el Evangelio.
Jesús no es violento.
La vuelta a Jesús es un recurso contra los excesos de la institución eclesial. Por contra, la vuelta a Mahoma refuerza el odio y la violencia.
Jesús es un maestro de amor,
Mahoma un maestro de odio.
La lapidación de Satán, que se realiza anualmente en La Meca sólo es un fenómeno supersticioso. No sólo saca a escena a una turba histérica que flirtea con la barbarie. Su alcance es antropológico. He aquí un rito al que se invita a someterse a todos los musulmanes que inscribe la violencia como un deber sagrado en el corazón del creyente.
Esta lapidación, acompañada anualmente de la muerte por aplastamiento de numerosos fieles (a veces centenas) es un rito que cobija la violencia arcaica.
En lugar de eliminar esta violencia arcaica, a imitación del Judaísmo y el Cristianismo, neutralizándola (en el Judaísmo, mediante el rechazo del sacrificio humano, o sea, la entrada en la civilización; en el Cristianismo, transformando el sacrificio en Eucaristía), el islam le confecciona un nido a cuyo calor pueda crecer.
Mientras el Judaísmo y el Cristianismo son religiones cuyos ritos conjuran la violencia, deslegitimándola, el islam es una religión que en su propio texto sagrado, al igual que en ciertos de sus ritos banales, exalta la violencia y el odio.

Odio y violencia pueblan el libro en el que todo musulmán se educa, el Corán. Como en los tiempos de la guerra fría, violencia e intimidación son las vías utilizadas por una ideología de vocación hegemónica, el islam, para asentar una capa de plomo sobre el mundo.
Benedicto XVI sufre esta cruel experiencia. Como en los tiempos anteriores,
hay que llamar a Occidente el “mundo libre” en relación con el mundo musulmán; y como en los tiempos anteriores, los adversarios de este “mundo libre”, funcionarios fervorosos del ojo vigilante del Corán, pululan en su seno.


Robert Redeker
Le Figaro 19 de septiembre de 2006
Traducción: Carlos Ruiz Miguel

Robert Redeker, filósofo, es profesor en el liceo Pierre-Paul-Riquet en Saint-Orens de Gammeville. Va a publicar Dépression et philosophie (ediciones Pleins Feux).

14.11.06

Francia, ocupada



Todo empezó así: Robert Redeker, profesor de filosofía de un liceo de los arrabales de la Tolosa francesa, publicó el 19 de septiembre de 2006 una tribuna en Le Figaro que él había titulado "Le monde libre sous l'oeil du Coran" (El mundo libre, bajo la mirada del Corán) y que la redacción del diario cambió por: "Face aux intimidations islamistes, que doit faire le monde libre?" (Ante las intimidaciones islamistas, ¿qué debe hacer el mundo libre), cabe preguntarse por qué.

Recuerdo que leí ese artículo estando de vacaciones, y pensé que por fin alguien decía la verdad sobre el Corán, Mahoma y el islamismo en la prensa francesa; pero confieso no haber siquiera intuido el terremoto que ese artículo iba a provocar. Y, en el fondo, menos mal, porque así muchas cartas se han puesto boca arriba, muchos armarios se han vaciado e infinidad de vergüenzas escondidas se han destapado.

Este libro es el diario personal del profesor Redeker, condenado a muerte por el islam. Narra sus aventuras desde el momento en que pensó escribir ese artículo, y me parece interesante señalar que lo que le impulsó a escribirlo fueron las reacciones sectarias a la conferencia pronunciada poco antes por el papa Benedicto XVI en una universidad alemana. Apenas publicado su artículo, Robert Redeker, que forma parte de esa extrañísima pero numerosa tribu de los internautas, comenzó a recibir mensajes, o e-mails, o correos electrónicos.

Curiosamente, los primeros le fueron favorables. Su amigo Claude Lanzmann (Redeker forma parte de la redacción de Les Temps Modernes), chapado a la antigua él, le llama por teléfono para decirle que está de acuerdo con su artículo, pero le advierte: "Van a intentar matarle". Nada menos.

Pues tenía razón. Enseguida recibe Redeker una avalancha de amenazas de muerte. Reproduce varias, por lo general escritas en una lengua extraña, que tiene un remoto parecido con el francés o el inglés. Pero lo más importante es lo siguiente: el 20 de septiembre la cadena de televisión Al Yazira retransmite una declaración del jeque Yusuf al Qaradaui en la que se califica a Redeker como el más peligroso de los "islamófobos". Lo cual equivale a una "Fatwas" condena a muerte.

En efecto, inmediatamente pululan los llamamientos por internet a decapitarle, o a "ajusticiarle", como a Theo van Gogh. Qaradaui no sólo es el jefe "espiritual" de los Hermanos Musulmanes, además dirige el "Consejo Científico" del Instituto Europeo de Ciencias Humanas, que, según Redeker y otras fuentes, es un centro de formación de imanes radicales para Europa con mucha influencia en la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia (UOIF), creada a iniciativa de Nicolas Sarkozy cuando éste era aún ciego de buena voluntad.
Ya que cito su nombre, menester es precisar que Redeker le rinde homenaje en estas páginas: no sólo por la protección policial que le prestó, también por sus declaraciones públicas, así como por sus cartas y llamadas telefónicas. "En un mot,M. Sarkozy a été parfait" (En una palabra, el señor Sarkozy ha estado perfecto).

No dice lo mismo de su ministro, el de Educación, Gilles de Robien, que se ha portado como un mierda, criticando a Redeker, el condenado a muerte, y exigiendo, con supina mala fe, "deber de reserva y prudencia" a los profesores, puesto que son funcionarios. O las repugnantes declaraciones del ministro de Cultura (?), Renaud Donnedieu de Vabres, quien, si no estuviera prohibido, merecería ser tratado de maricón...

Lo que de su clandestinidad (en la patria de los Derechos Humanos) cuenta Redeker me recuerda otras clandestinidades; con la diferencia, fundamental, de que nosotros nos escondíamos, sobre todo, de la policía, mientras que ahora la policía protege a Redeker, hasta le anima, ante las amenazas de muerte que recibe. En cambio, sus colegas, sus vecinos, le insultan y hasta declaran: "Se lo tiene bien merecido".

Evidentemente, también hubieron de cambiar de vida y esconderse la mujer y los hijos de Redeker. Cuando, gracias a la policía, su clandestinidad se hace un poco más leve, el profesor anota: "Hoy hemos podido recuperar nuestro gato". Detalle que me gustó.

Jamás he leído frases tan duras y tan certeras contra los sindicatos de enseñanza y su política reaccionaria. Redeker escribe, por ejemplo: "Las salas francesas de profesores constituyen los últimos lugares del mundo donde se celebran regularmente procesos estalinistas" (pág. 19). Desde luego, peca de optimismo: porque no son ni los últimos ni los únicos. La Educación no sólo no se ha solidarizado con él, no sólo le ha insultado, sino que le ha castigado, reduciéndole al humilde cargo de corrector de exámenes.

No han sido sólo los sindicatos progres de enseñanza los que han atacado e insultado a Redeker, tratándole de "provocador, racista, ultraderechista" (¿el Corán ha sustituido al Manifiesto comunista?), y es muy probable que fuera por miedo a "sus" sindicatos que el ministro Robien se mostrara tan cobarde. Lo mismo han hecho el PCF y su portavoz, L'Humanité, aún más virulentos, así como la ralea izquierdosa, el MRAP, la Licra (Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo), asociaciones "antirracistas" convertidas al islam. Redeker las califica de "izquierdoislamistas", avanzadilla del terrorismo islámico en Francia.

El PS y su candidata han dado un ejemplo de "ciudadanía republicana": no han dicho absolutamente nada sobre el caso Redeker. El único que estuvo, a título personal, en el mitin a favor de Redeker celebrado en Tolosa fue Strauss-Kahn. Hubo dos mítines de solidaridad con él, uno en Tolosa y otro en París, y en ellos hablaron los de siempre: Alain Finkielkraut, Claude Lanzmann (muy activo en defensa de Redeker), Bernard-Henri Levy, Mohamed Sifaoui, Pascal Bruckner, el alcalde UMP de Tolosa (Jean-Luc Moudenc), Philippe Val... Entre los oradores no veo el nombre de André Glucksmann, pero ha manifestado su solidaridad en diversas ocasiones.

Quedan algunas cuestiones graves, que el libro no zanja de verdad: aunque Redeker muestra de manera espeluznante el pánico que suscita el islam en Francia, y peor aún, la solidaridad con el terrorismo islámico de buena parte de la izquierda, por antiyanquismo, antisemitismo y antiliberalismo ("Cada día que pasa, más me doy cuenta de la gravedad de la corrupción intelectual y moral que pudre a la izquierda de este país", escribe el profesor perseguido), no nos dice si todos los que le defendieron –no fueron muchos– lo hicieron sólo en nombre de la libertad de expresión o eran, además, conscientes del peligro islámico que se extiende por Francia.

Defender la libertad de expresión es, desde luego, indispensable, no se puede transigir, pero, esos mismos que han reafirmado ese sagrado principio de la democracia, ¿son conscientes del peligro del totalitarismo islámico? Lo dudo. Y es que he leído y oído (hasta en el comunicado oficial de Le Figaro, tras el escándalo) demasiadas declaraciones del tipo: "No estamos de acuerdo con Redeker", "pero exagera", "pero se equivoca profundamente", "pero..." ¿Las amenazas de muerte que recibe son un crimen o sólo "faltas de educación"?

Por cierto, ¿por qué no reproduce Redeker el famoso artículo en el libro, para que quienes no leen Le Figaro, y son millones, sepan de qué va la cosa?

Nota bene: Los aficionados a la poesía francesa se habrán percatado de que el título del libro es un verso de Paul Valéry, de su poema "El cementerio marino".


ROBERT REDEKER: IL FAUT TENTER DE VIVRE. Seuil (París), 2007, 135 páginas.

13.11.06

Censura de muerte

El profesor francés Robert Redeker que criticó al islam en un artículo lleva 15 días escondido por amenazas

La conflictiva relación entre las comunidades musulmanas y las sociedades occidentales ha generado un nuevo caso de intolerancia. El profesor de filosofía francés Robert Redeker lleva escondido desde el pasado 20 de septiembre tras haber recibido amenazas de muerte por parte de radicales islamistas. Su pecado fue el haber escrito un artículo crítico con el islam en el diario Le Figaro.
En Reino Unido, por el contrario, el conflicto ha estallado por la oposición de un grupo de vecinos de Windsor a la construcción de una mezquita en la localidad.
El Gobierno italiano, por su parte, pretende que los musulmanes firmen una declaración de principios que incluya el respeto a la laicidad del Estado.

Robert Redeker tiene 52 años y hace más de 20 que da clases de filosofía en un liceo de las afueras de Toulouse. Hijo de alemanes que tras la guerra no quisieron regresar al país natal, Redeker ha crecido como un campesino pobre y se considera a sí mismo "un hijo salvado por la República"; es decir, por la enseñanza pública, obligatoria y laica, a la que tuvo muchas dificultades para adaptarse pero que le insufló "el placer de la lectura a alguien que rechazaba las formas de este mundo".

Redeker escribe a menudo en Les Temps Modernes, la publicación bimensual que fundara Jean-Paul Sartre. Y en la prensa. Le gusta opinar sobre la actualidad, intervenir en el debate público. El pasado 19 de septiembre envió una tribuna a Le Figaro en respuesta al escándalo que había despertado la conferencia del papa Benedicto XVI en Alemania, tribuna titulada Ante las intimidaciones de los islamistas, ¿qué debe hacer el mundo libre?

Robert Redeker, desde ese día, vive en paradero desconocido, protegido las 24 horas del día por la policía, sin poder dar clases, alejado de su familia, también bajo protección, y todo porque dos días después de la publicación del artículo empezó a recibir amenazas por correo electrónico. "En varias de ellas figuraba mi foto, mi dirección particular, cómo llegar a mi casa y la consigna de 'a este cerdo hay que cortarle la cabeza", ha declarado a varios medios de comunicación franceses.

El carácter individualista de Redeker hace que los sindicatos de profesores le respalden casi a regañadientes: "No compartimos las convicciones de Robert Redeker", señaló un representante sindical.
El ministro de Educación, Pilles de Robien, fue aún más reticente, pues después de asegurarle su "solidaridad", afirmó que "un funcionario ha de mostrarse moderado y prudente en toda circunstancia"; consigna que es dudoso que figure en ningún manual de la Administración pública y que, según Redeker, "de aplicarse, acabaría con toda vida intelectual en Francia".

Lo peor, pero no lo más inesperado, lo dijo el MRAP, un movimiento contra el racismo y la amistad entre los pueblos, que justifica las amenazas de muerte: "La provocación genera lo inaceptable". Ese comportamiento no sorprende a Redeker, pues "los mismos que habitualmente te felicitan si criticas a la Iglesia católica, son reticentes cuando se trata de una crítica al islam".

En su artículo, Redeker consideraba que Occidente "está de nuevo bajo la violencia ideológica", trataba a Mahoma de "maestro del odio", al Corán como un texto "de una violencia inaudita" y se refería al profeta de Alá como a "un jefe de guerra despiadado", que practicaba "el pillaje, masacraba judíos y era polígamo".

Esas frases fueron si duda las que más dolieron al jeque Youssef Al Qaradawi, que el 20 de septiembre se asomó a las pantallas de Al Yazira para convertir a Redeker en el "islamófobo del momento". Si él no hubiese dicho nada, puede que no hubiera ocurrido nada.

El número de Le Figaro con la tribuna de Redeker fue prohibido en Túnez y Egipto. El jeque al Qaradawi tiene una emisión regular -La vida y la Charia- en la que presenta a los kamikazes palestinos como "mártires" y precisa que "la esposa sólo puede cortarse el pelo con el permiso del marido".

El primer ministro francés, Dominique de Villepin, ha salido en defensa de la "libertad de expresión" poniendo "como único límite el respeto a los demás" y, sobre todo, recordando que "hay que luchar en el plano internacional para garantizar que se desarrolle el respeto, la tolerancia y el conocimiento entre civilizaciones".

Un grupo de intelectuales -Alexander Adler, Alain Finkielkraut, Elisabeth Badinter, André Glucksmann, Bernard-Henri Lévy, entre otros- ha pedido a los representantes de todas las religiones presentes en Francia, "y de manera especial a los musulmanes", que pongan a Redeker "bajo su protección".

Pero la propuesta más ingeniosa es la del soberanista conservador Philippe de Villiers, que reclama del presidente Jacques Chirac que "dé un albergue simbólico" en el palacio del Elíseo al profesor amenazado. En definitiva, como dice con ironía otro filósofo, Michel Onfray, el pobre Redeker acaba de descubrir que "Alá es [demasiado] grande".

OCTAVI MARTÍ - París

12.11.06

Mujeres, el futuro de la libertad

"Una de mis heroínas es Samira Ahmed, una mujer de 24 años con belleza de niña, grandes ojos marrones de gacela, pelo oscuro y rizado y una sonrisa capaz de seducir y reanimar al más deprimido. Además de su buena naturaleza, es curiosa y tiene la gran deteminación de ser ella misma. Nacida en una familia que dejó Marruecos a comienzos de los ochenta y se instaló en los Países Bajos, tiene nueve hermanos.


En el verano (del norte) de 2005, asistí a la ceremonia de su graduación en una universidad de Amsterdam. Samira recibió un diploma de pedagogía y una puntuación de 10 (la más alta posible) para su tesis. Es el el lado alegre de la historia, que tiene también su lado trágico. Cuando llegué a la ceremonia, fui recibida como el resto de invitados en el área de recepción afuera del auditorio donde ésta tendría lugar. Reparé en los afortunados, un total de 35 estudiantes, agrupados en torno a unos puestos de café. Familiares y amigos les acompañaban, charlando, con regalos y flores envueltas en celofán. Padres y madres orgullosos, vergonzosos hermanos y hermanas, novios y novias felices de estar allí para asistir a este evento familiar.
En el puesto de Samira no se veía a nadie de su familia: ningún hermano, ni hermana, ni primo, ni sobrino, ni sobrina. Dos años antes, Samira tuvo que fugarse de casa porque quería vivir en una casa de estudiantes como sus amigas holandesas Sara y Marloes. En casa, compartía habitación con sus familiares y no tenía vida privada. Cada movimiento que hacía era vigilado por su madre y hermanas; fuera de casa, quienes vigilaban eran sus hermanos. Todos querían asegurarse de que, bajo ninguna circunstancia, Samira iba a occidentalizarse.

Samira soportó una terrible violencia física y psíquica en casa. Su familia siempre tenía un pretexto para cuestionarla, meterse con sus cosas y prohibirle poner un pie en la calle. La golpeaban frecuentemente. Corrió el rumor en su comunidad de que tenía un novio holandés. Los golpes en casa arreciaron. Samira no pudo soportarlo más y se marchó. Poco después, en el verano de 2003, se puso en contacto conmigo. Fui con ella a la policía para hacer una denuncia contra sus hermanos, que la habían amenazado de muerte. Según ellos, la muerte de Samira era el único modo de vengar la vergüenza que había traído a la familia al dejar la casa paterna.
La policía dijo que no podían hacer nada excepto archivar la denuncia. Dijeron que habían miles de mujeres como ella y que no era deber de ellos el intervenir en asuntos familiares.

Desde que se fugó, Samira ha estado escondiéndose, cambiando de domicilio y amparándose en la generosidad de desconocidos. Es valiente y enfrenta la vida con fuerte optimismo. Samira lee sus libros de texto, hace sus deberes y entrega sus trabajos a tiempo. Acepta invitaciones de Sara y Marloes a fiestas de estudiantes y hace un esfuerzo por pasárselo bien. Pero, a veces, tiene una mirada triste dibujada en su rostro que revela sus preocupaciones. A veces llora, y confiesa que le gustaría tener una vida diferente, más parecida a la de sus amigas holandesas. Hoy, en cualquier caso, en el día de su graduación, Samira está radiante, agarrada a su diploma y devolviendo los besos de sus amigos. Aunque sus preocupaciones están lejos de haber terminado. No tiene dinero; tiene que encontrar un trabajo, y con su nombre marroquí no le será nada fácil en Holanda; tiene que encontrar un nuevo sitio para vivir; vive con el miedo permanente a ser descubierta por sus hermanos y ser asesinada por ellos. No es ninguna broma, puesto que el área de La Haya y en el sur de Holanda, 11 chicas musulmanas han sido asesinadas por sus propias familias entre octubre de 2004 y mayo de 2005 por ''ofensas'' similares a las que se atribuyen a Samira.

En mi mente, hay tres categorías de mujeres musulmanas en la sociedad holandesa. Imagino que esta distinción se puede aplicar también al resto de países europeos con grandes poblaciones musulmanas. Primero, están las chicas como Samira: fuertes, determinadas, inteligentes, deseosas de tener una oportunidad de diseñar su futuro en una senda escogida por ellas mismas. Se enfrentan a numerosos obstáculos mientras intentan integrarse en la sociedad occidental, y algunas perderán su vida intentando conseguir sus sueños.

Después están las chicas y mujeres que son muy dependientes y están apegadas a sus familias pero que, con inteligencia, consiguen llevar una doble vida. En vez de enfrentarse a sus familias y discutir sobre su adhesión a las costumbres y religión, estas chicas usan un método más diplomático. Cuando están con la familia (en el más amplio sentido de la palabra, que incluye a su comunidad), se ponen el velo y obedecen al antojo de sus parientes. Pero fuera de casa, llevan una vida como cualquier mujer occidental: tienen un trabajo, se visten a la moda, tienen novio, beben alcohol, asisten a fiestas y se las apañan para pasar un tiempo lejos de casa de vez en cuando.

El tercer grupo son totalmente vulnerables. Algunas de estas chicas son importadas como novias o criadas desde los países de origen de los inmigrantes con los que vienen a vivir. Algunas son hijas de las familias más conservadoras. Chicas sacadas de la escuela cuando alcanzan la pubertad y que son encerradas en sus hogares. Sus familias salen indemnes de esta moderna clase de esclavitud porque las autoridades rara vez reparan en estas jóvenes mujeres. Chicas que han sido educadas para ser absolutamente obedientes: harán todas las labores del hogar sin rechistar. Sus voluntades individuales se someten a la servitud aprendida en casa de sus padres, que ponen en práctica en casa de sus maridos o las casas de quienes las importan y las esclavizan. Apenas saben leer o escribir. Cuando se casan, cargan generalmente con tantos niños como les permita su fertilidad. Cuando abortan, la mayoría lo toman como la voluntad de Dios, no como resultado de su falta de salud por ausencia de cuidados médicos, que suelen evitar conforme a la religión de sus padres.

De un tiempo a esta parte vengo diciendo que la manera más efectiva que tienen los gobiernos de la Unión Europea para manejarse con sus minorías musulmanas es fortalecer a las mujeres musulmanas que viven dentro de sus fronteras. La mejor herramienta para fortalecer a estas mujeres es la educación. Con todo los sistemas educativos de varios países de la Unión Europea atraviesan una crisis de abandono, particularmente con respecto a los niños inmigrantes. Estamos pagando el precio de mezclar educación con ideología. En cualquier caso, permitidme que insista en el importante asunto de liberar a la mujer de las cadenas de la superstición y las costumbres tribales.

El mayor obstáculo que impide a las mujeres musulmanas dirigir una vida libre y digna es la violencia -física, mental y sexual- cometida por sus familiares cercanos. He aquí una simple lista de la violencia perpetrada sobre niñas y mujeres en las culturas islámicas:

- Las niñas de 4 años son mutiladas genitalmente: algunas de ellas con tan mala fortuna que mueren como consecuencia de infecciones; otras quedan traumatizadas de por vida y sufrirán con el tiempo infecciones recurrentes en sus aparatos reproductivos y urinarios.

- Las adolescentes son apartadas de la escuela a la fuerza y se ven recluídas dentro de casa para detener su escolarización, suprimir sus pensamientos y sofocar su voluntad.

- Las víctimas de incesto o abuso sexual son golpeadas, deportadas o asesinadas para evitar que presenten denuncias.

- Algunas víctimas de incesto o abuso que quedan embarazadas son forzadas a abortar por sus padres, hermanos mayores o tíos para mantener el honor de la familia. En esta era de la prueba del ADN, las chicas podrían demostrar que han sido abusadas. Pero en lugar de castigar a los abusadores, la familia trata a la hija como si ésta hubiera deshonrado a la familia.

- Las niñas y mujeres que protestan por sus maltratos son golpeadas por sus parientes para matar su espíritu y reducirlas a una vida de servitud que llega a extremos de esclavitud.
Muchas niñas y mujeres que no pueden soportar más el sufrimiento se quitan la vida o desarrollan numerosas clases de dolencias psicológicas, incluyendo crisis nerviosas y psicosis. Literalmente, se las vuelve locas.

Una chica musulmana en Europa corre mayor riesgo que las de otras religiones de ser forzada por sus padres a casarse con un desconocido. En este tipo de matrimonio -que, al ser forzado, por definición comienza con una violación-, concebirá niño tras niño. Será un útero esclavizado. Muchos de sus niños crecerán en un hogar con padres que no están unidos por el amor ni interesados en su felicidad. Las hijas pasarán por la vida suyugadas como sus madres, y los hijos -en Europa- dejarán la escuela, atraídos por pasatiempos que van desde holgazanear por las calles al abuso de drogas o el fundamentalismo islámico radical.

Los mandatarios europeos todavía no han entendido el enorme potencial de liberar a las mujeres musulmanas. Están desperdiciando una oportunidad única para hacer de la integración musulmana un éxito en tan solo una generación. Moralmente, los gobiernos necesitan erradicar la violencia contra las mujeres en Europa. Esto dejaría claro a los fundamentalistas que los europeos se toman en serio sus constituciones. Por ahora, la mayoría de los abusadores piensan sencillamente que la retórica occidental sobre la igualdad de hombres y mujeres es cobarde e hipócrita, mientras los gobiernos occidentales toleren el abuso de millones de mujeres musulmanas cuando se les dice que es en nombre de la libertad religiosa.

Las mujeres musulmanas como Samira están preparadas para educar a sus hijos para la vida en una sociedad moderna. Estas mujeres planificarían su familia al lado de un compañero elegido por ellas. Con ello se reduciría el absentismo escolar de sus hijos. Ellas saben valorar la educación e inculcarían su importancia a sus hijos. Valoran el trabajo y aspiran a hacer su contribución a la economía nacional. Ellas proveerían a la maltrecha economía europea de los recursos humanos que ésta necesita. Los hijos de mujeres musulmanas libres están más preparados para desarrollar una actitud positiva hacia las sociedades en las que viven. Aprenderán a una edad temprana a apreciar la libertad y la prosperidad en la que viven y, tal vez, incluso entenderán cuán vulnerables son estas libertades y las defenderán.

¿Por qué son tan lentos los líderes europeos en apreciar el gran papel que las mujeres musulmanas pueden tener en la integración de inmigrantes en la Unión Europea? Parte de culpa puede atribuirse a la pasividad de las universidades y organizaciones no gubernamentales en interceder por los derechos de la mujeres inmigrantes. La comunidad académica condena unánimemente la violencia contra la mujer, tanto cometida por la familia o por el estado, pero es negligente en investigar y proveer el sostén legal necesario y en inculcar a los mandatarios la prioridad de defender los derechos de la mujer.

A pesar de contar con facultades árabes e islámicas, la mayoría de universidades europeas sirven como centros activistas de promoción de la causa palestina, en lugar de investigar y preparar centros para estudiantes musulmanes. Las organizaciones no gubernamentales mantienen un vergonzoso silencio en esta lucha por los derechos humanos. Vale, hay una ONG en Noruega, Human Rights Watch, dirigida por una valerosa mujer, Hege Storhaus. Pero en los países más grandes, ninguna ONG controla el número de asesinatos por honor que se cometen en su territorio, o cuántas niñas son mutiladas, o cuántas niñas son apartadas de la escuela y forzadas a una vida de esclavitud.

Pese a todo, hay lugar para el optimismo. Crece en Europa la alerta ante la extensión y la persistencia de la violencia familiar contra las mujeres y niñas musulmanas, justificada en nombre de la cultura y la religión. Algunos gobiernos han reconocido que deberían emprender acciones para luchar contra éste y otros tipos de violencia contra las mujeres. Todavía nos falta recorrer un largo camino para alcanzar las condiciones en que chicas como Samira puedan dirigir su vida sin miedo. Qué lástima que Europa se ciegue a esta oportunidad de oro que tiene en sus manos."

Ayaan Hirsi Ali

Fuente: AEI

Violencia de género o genericidio


"Mientras preparaba este artículo, pregunté a un amigo judío si era apropiado usar el término “holocausto” para describir la violencia contra las mujeres en todo el mundo. Mi amigo se sorprendió, pero cuando le leí las cifras de un informe de 2004 publicado por el Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas, dijo que sí, sin dudarlo.

Una estimación de las Naciones Unidas dice que entre 113 y 200 millones de mujeres en todo el mundo están demográficamente “desaparecidas”. Cada año, entre 1,5 y 3 millones de mujeres y niñas pierden sus vidas como resultado de la violencia de género o la desatención.

¿Cómo es posible esto? Expondré algunos factores:

En países donde el nacimiento de un niño es considerado un regalo y el nacimiento de una niña una maldición de los dioses, el aborto selectivo y el infanticidio acaban con los bebés hembras.
Las chicas jóvenes mueren desproporcionadamente por desatención porque la comida y la atención médica llega primero a sus hermanos, padres, maridos e hijos.

En países donde las mujeres son consideradas propiedad de los hombres, sus padres y hermanos pueden asesinarlas por escoger sus propias parejas. Es lo que se llama muertes “de honor”, aunque el honor no tenga nada que ver con esto.

Las jóvenes novias son asesinadas si sus padres no pagan lo suficiente a los hombres que van a desposarlas. Es lo que se llama muertes “de dote”, aunque no sean muertes justas, sino asesinatos.

El brutal comercio internacional de chicas jóvenes mata un número incontable de ellas. La violencia doméstica es la mayor causa de muerte de mujeres en cada país. Se invierte tan poco en la salud de la mujer que cada año 600.000 de ellas mueren dando a luz. 6.000 niñas sufren mutilación genital cada día, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. Muchas de ellas mueren; otras viven el resto de sus vidas incapacitadas por el dolor. De acuerdo con la WHO, una mujer de cada cinco en todo el mundo será víctima de violación o intento de violación durante su vida.

Lo que está sucediendo con las mujeres y niñas en muchos lugares del mundo es genocidio. Como todas las víctimas, ellas gritan su sufrimiento. Pero no es que el mundo no las escuche; es que prefiere no prestarles atención. Es mucho más cómodo para nosotros ignorar estos asuntos. Y con “nosotros” quiero decir también las mujeres. Muy a menudo, somos las primeras en apartar la vista. Incluso puede que seamos partícipes al favorecer a nuestros hijos y descuidar el cuidado de nuestras hijas. Todas estas cifras son estimaciones; registrar el número exacto de actos de violencia contra las mujeres no es una prioridad en muchos países.

Para salir adelante, existen tres retos:

Las mujeres no están organizadas ni unidas. Aquellas de nosotras en los países ricos que han alcanzado la igualdad ante la ley necesitamos movilizarnos para ayudar a nuestras compañeras. Solo nuestra indignación y nuestra presión política pueden llevar a un cambio.

Los islamistas están empeñados en reavivar y expandir un brutal y retrógrado conjunto de leyes. Donde quiera que los islamistas impongan la shariah o ley islámica, las mujeres son apartadas de la vida pública, se les niega la educación y se les fuerza a una vida de esclavitud doméstica.

Los relativistas culturales y morales cuestionan nuestro sentido de la indignación moral proclamando que los derechos humanos son una invención occidental. Los hombres que abusan de las mujeres exigen su derecho a guiarse por otros valores alternativos -una aproximación "asiática," "africana" o "islámica" a los derechos humanos.

Tenemos que combatir esto. Una cultura que secciona los genitales de las niñas, encadena sus mentes y justifica su opresión física no es igual que una cultura que considera que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres.

Hay tres pasos iniciales que los líderes del mundo podrían tomar para comenzar la erradicación del asesinato en masa de las mujeres:

Un tribunal como la corte de justicia de La Haya debería preocuparse por los 113 a 200 millones de mujeres y niñas desaparecidas.

Un serio esfuerzo internacional debe hacerse urgentemente para contabilizar con precisión la violencia contra niñas y mujeres, país a país.

Necesitamos una campaña mundial para la reforma de las culturas que permiten estos crímenes. Comencemos por decir sus nombres y avergonzarlas.

En los dos siglos pasados, los occidentales han ido cambiando gradualmente el modo de tratar a las mujeres. Como resultado, Occidente disfruta de una mayor paz y progreso. Mi esperanza es que el Tercer Mundo se embarque en este esfuerzo. Así como pusimos fin a la esclavitud, debemos acabar con el genericidio."

Ayaan Hirsi Ali

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