El Gobierno impulsa la creación de cementerios musulmanes
-Según El Mundo, el Gobierno quiere crear tumbas para un millón de musulmanes.
-La FEMP ha dado un curso para concienciar a los Ayuntamientos.
-El rito funerario musulmán genera dudas acerca de las condiciones sanitarias.
El Gobierno podría haber emprendido una campaña para instar a los ayuntamientos a que cedan espacio para la creación de cementerios islámicos, según una información del diario El Mundo, que no revela sus fuentes.
Según esta información, el Ministerio de Justicia consideraría que se está vulnerando la libertad religiosa, mientras los municipios se resisten y alegan dos motivos fundamentales.: la falta de espacio y las condiciones sanitarias.
Entierro sin féretro
En el rito funerario musulmán el cadáver se lava a fondo, como señal de purificación, y se lía en un número impar de telas, normalmente tres o cinco. Según el rito musulman, el cuerpo no se entierra en un féretro, como manda la tradición cristiana y la normativa vigente.
El Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria, de 1974, prohibe "la conducción, el traslado y el enterramiento de cadáveres sin el correspondiente féretro".
La Federación de Municipios y Provincias ha impartido ya unas conferencias, en colaboración con el ministerio de Justicia, para la concienciación de los ayuntamientos.
En muchas ciudades españolas, y como consecuencia de una creciente población musulmana, aumenta el número de fallecidos que quieren ser enterrados como manda el Islam.
Noticias 20minutos.es
Comentario: Considerando que en Europa existe una muy numerosa comunidad musulmana y teniendo en cuenta que su religión, costumbres y forma de vida nada tiene que ver con las normativas europeas, la disyuntiva que se plantea no es de fácil solución.
Conociendo las pocas facilidades que demuestran los musulmanes para adaptarse a la forma de vida Europea, y a pesar que en sus países los cristianos no tienen derechos y son perseguidos y humillados, es la Europa respetuosa con las diferentes religiones la que va cediendo a las numerosas reindivicaciones de los musulmanes, con el peligro que comporta de perder su propia identidad.
Por estas razones y como consecuencia de tanto apaciguamiento europeo pronto podremos disfrutar de un Oriente dentro del propio Occidente, con la ley islámica “Sharia” incluida.
La inteligencia militar en Ceuta ha descubierto una docena de integristas islámicos infiltrados en las Fuerzas Armadas. Un soldado informaba regularmente a la contrainteligencia marroquí. El escándalo del espionaje a entidades políticas, sindiacles y vecinales de Ceuta ha dejado desactivado un importante ojo de la seguidad.
Mohamed era un soldado ejemplar de la guarnición de Ceuta. Un militar con excelentes calificaciones apreciado por sus mandos del Batallón de Transmisiones hasta que, a principios de 2005, la Guardia Civil facilitó a la inteligencia militar de la Comandancia General de Ceuta vídeos grabados en la frontera de El Tarajal. Las cintas confirmaron que Mohamed, destinado en una unidad clave por la que circulan delicados mensajes, pasaba con demasiada frecuencia a Marruecos. La segunda sección del Estado Mayor encargó que se le hiciera un seguimiento a Mohamed (así se apoda a los soldados españoles de origen musulmán y marroquí). Se confirmó que el soldado ejemplar recorría muchas tardes y fines de semana los 40 kilómetros de autovía que hay hasta Tetuán y aparcaba en el centro de la ciudad, cerca de su segunda oficina. Allí estaba unas horas y volvía a España para a la mañana siguiente regresar al cuartel y pasar revista. Su otra mesa de trabajo estaba en la DST (Dirección de la Vigilancia del Territorio –incluido Ceuta y Melilla–, en sus siglas en francés), el contraespionaje marroquí. El Ejército no ha renovado el contrato a este soldado. Éste es uno de los más llamativos casos de infiltración detectados en las Fuerzas Armadas recientemente, pero aún ha inquietado más en el Ejército el descubrimiento de integristas entre la tropa.
Buscando islamistas
La sección de inteligencia militar que desenmascaró a quien se puede llamar un espía de Marruecos infiltrado en las Fuerzas Armadas españolas está, hoy, desactivada como consecuencia del escándalo de las investigaciones a la sociedad civil de Ceuta. El Ejército está, en ese sentido, ciego desde hace semanas en esta importante plaza española del norte de África.
Además de confeccionar bases de datos irregulares de políticos y líderes sociales de Ceuta, un trabajo principal de la sección que encabezó el teniente coronel José María Albarracín hasta ser apartado era el control de la influencia islamista en las tropas de origen musulmán destinadas en Ceuta. Una fuente militar asegura que entre el 60 y 70 por ciento del tiempo de trabajo de los guardias civiles del Grupo Operativo de Seguridad del Ejército de Tierra (GOSET) de Ceuta se dedicaba a investigar “la fiabilidad de nuestras tropas”.
En el caso de Ceuta –también en el de Melilla– el trabajo de contrainteligencia casi se centra en exclusiva en averiguaciones en torno a islamismo y narcotráfico entre las tropas. Fruto de este trabajo hay doce soldados de origen musulmán que han sido identificados como adeptos del islamismo más radical que se predica en el norte de Marruecos. La inteligencia militar de Ceuta averiguó a lo largo de 2004 y 2005 sus movimientos en los barrios musulmanes de la ciudad. “Encontramos claros indicios –explica una fuente castrense– de su cercanía a los ‘barbudos’ (así se llama en la ciudad a los integristas)”. Sobre su actitud radical habían informado algunos de sus compañeros; de otros, la Comandancia General de Ceuta ha sabido por las secciones de inteligencia de sus unidades. Los islamistas radicales detectados estaban encuadrados en los Regulares, la Legión, Artillería, Caballería y Logística. La inquietud cundió entre los jefes militares de la ciudad: los integristas infiltrados estaban por todas partes.
Estos informes pasaron al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que finalmente envió una nota reservada al Mando de Personal (MAPER) del Ejército para recomendar que no se les renovara el contrato de Militares de Empleo y Tropa Profesional, o “metopas”, como se conoce esta figura en la FAS, lo cual les habría permitido seguir en el Ejército hasta veinte años más.
La semilla del 11-M
Este trabajo, que en un 90 por ciento pasa a análisis en Estado Mayor en Madrid, o al Centro de Información de las Fuerzas Armadas (CIFAS), a veces ha cristalizado en resultados concretos de gran interés para la seguridad nacional. Ciudadanos ceutíes que viajan con frecuencia a Tetuán facilitaron, en noviembre de 2003, al GOSET de Ceuta localizar una extraña reunión en Marruecos. El lugar, un local tetuaní usado para rezos. Estaban presentes varios miembros de un grupo relacionado con un entonces desconocido Jamal Ahmidan, El Chino. En las reuniones, musulmanes de fuera de Marruecos –entre ellos Mohamed Fuad Mohamed, detenido en Ceuta en diciembre pasado en la operación Duna contra el integrismo– daban charlas a entre 15 y 20 acólitos. Al principio, la Segunda Sección de Estado Mayor de la Comandancia General ceutí (G2 en la jerga militar) creyó que eran captadores para llevar gente a Irak.
A comienzos de diciembre de 2003 supieron que los reunidos estaban convocados por un coronel del ejército iraquí, huido de la derrota militar. De acuerdo con los análisis posteriores se supo que el coronel “puso las pilas” –según una fuente de la inteligencia española– a esta célula islamista que estaba activada pero inoperante desde 2001. La información obtenida se pasó a los servicios secretos en diciembre en un informe INTREP (acrónimo de la expresión inglesa Intelligence Report) redactado con formato OTAN. En la nota que el Ejército envió al CNI –que hoy, por motivos de seguridad, sólo está al alcance de cuatro personas en Ceuta– se consideraba a los reunidos –parte de ellos conectados con los asesinos del 11- M– integristas opositores contra Mohamed VI o yihadistas con destino a Irak, e incluso a algunos participantes en los atentados de Casablanca. La investigación se tradujo en al menos dos documentos.
En el primero, en febrero de 2004, se alertaba a los centros de las Fuerzas Armadas de “la posibilidad de cometerse un atentado terrorista en España contra un objetivo indeterminado”. El informe decía que el “agente introducido en España para la planificación sería un coronel iraquí”. Algunas fuentes apuntan a Walid Abu Jumanah, alias que se atribuía al coronel Walid Salem Omar.
El otro informe del CNI, del 11 de febrero de 2004, contaba la llegada a España el 6 de ese mismo mes del coronel iraquí. Ese militar, no obstante, fue investigado por la policía y exonerado de cualquier vinculación terrorista o islamista. Pero, días después del atentado de Madrid, el diario El Mundo también dio noticia de los contactos de un coronel del Mujbarat iraquí (la inteligencia de Sadam Hussein) con presuntos islamistas.
Barbas fuera
La ahora investigada y prácticamente neutralizada segunda sección del Estado Mayor del general Luis Gómez-Hortigüela –comandante general de Ceuta– se enfrentaba a lo que se conoce como una amenaza TESS-CO (terrorismo, espionaje, subversión, sabotaje y crimen organizado). Una fuente que ha trabajado en este contexto explica que, en el caso ceutí, “todo está conectado: desde el integrismo al tráfico de drogas y armas, hasta la venta de ropa barata, el pescado y no digamos el tráfico de personas”.
La no renovación de contratos a soldados españoles de origen marroquí y confesión musulmana ha provocado cierto revuelo político en Ceuta. La Unión Democrática de Ceuta (UDC) ha pedido explicaciones, ya que se trata de militares con unas excelentes calificaciones profesionales.
“Captan a los mejores”, explican fuentes de la inteligencia de fuera de la ciudad. Es el caso del soldado que acudía a la DST marroquí en Tetuán. Casi el 40 por ciento de la tropa en Ceuta es de confesión musulmana. Eso no supone que la fiabilidad sea dudosa en términos generales, a pesar de algunos incidentes durante la crisis de Perejil: soldados de origen marroquí en puestos clave fueron relegados a labores menos importantes.
Los yihadistas que están en una fase avanzada de instrucción disimulan su militancia integrista: se afeitan la barba, beben alcohol y comen carne de cerdo, se asimilan al comportamiento más occidentalizado y alejado de los preceptos islámicos. “Para un musulmán en yihad está permitido pecar”, recalcan las mismas fuentes. El seguimiento que el GOSET ha hecho a soldados le ha llevado a conocer las mezquitas a las que acuden. “Un indicio de que un soldado ha sido captado es que de repente deje de acudir a la mezquita que antes frecuentaba”, explica un experto de la inteligencia militar.
De acuerdo con las informaciones de los servicios de inteligencia, se ha detectado una instrucción por la que se recomienda a los jóvenes yihadistas en formación entrar en las Fuerzas Armadas españolas: “No es mal negocio para ellos –explica–, reciben instrucción militar gratuita”.
Las mujeres de origen musulmán que entran en las Fuerzas Armadas soportan situaciones peores. Alguna, repentinamente, ha dejado de acudir al cuartel: “Apareció, meses después, casada en la zona de Tetuán, secuestrada por su propia familia”. Los líderes integristas de los barrios (a veces los imanes) de Ceuta reprenden a las chicas musulmanas españolas que entran en el Ejército, donde no cumplen apenas ningún precepto de la sharía.
La familia se convierte en un elemento de presión, de esta manera, para el soldado de origen musulmán, según explican desde el Ejército. De ahí las visitas a la DST del buen soldado musulmán infiltrado y detectado por la G2. La DST se ocupa de la seguridad interior y contrainteligencia de Marruecos, con un control enorme sobre la población. “La mayor parte de los musulmanes de Ceuta, aunque españoles, tienen a la familia en Marruecos. Es más, no han perdido la nacionalidad marroquí porque por la ley de ese país nunca dejan de tenerla, no se les reconoce el DNI español. Y con la amenaza sobre la familia son fácilmente manipulables e infiuibles”, explican.
La hoy casi desmantelada inteligencia militar en Ceuta es un reducto de casi treinta personas. Su trabajo suele pasar a competencia de la policía, la Guardia Civil o el CNI. Pero sus huellas están detrás de operaciones como Duna o la detención de dos soldados y un marroquí que traficaban con explosivos militares. Y todo ello en una ciudad separada por una fina alambrada de una de las cunas del integrismo y de los mayores focos de droga del Magreb. Ahora están ciegos.
La escritora y periodista de origen saudita Wajeha Al-Huwaider es una de las personalidades más prominentes del mundo árabe que hacen campaña por los derechos humanos, particularmente los derechos de las mujeres.
En agosto del 2003, el Ministerio del Interior saudita prohibió que escribiera en la prensa; desde entonces, ha publicado sus artículos en los portales árabes reformistas, y ha ganado reconocimiento internacional. En noviembre del 2004, Al-Huwaider fue galardonada con el Premio de Libre Expresión PEN/NOVIB 2004 en La Haya por su trabajo sobre la libertad de expresión y el avance de los derechos de las mujeres.
Entre sus miles de artículos destaca por la crueldad del trato que los árabes ejercen con las mujeres el siguiente:
La discriminación contra las mujeres árabes comienza en el útero
Al-Huwaider discutió el inacabable ciclo de discriminación a la que las mujeres están sujetas durante las diferentes fases de sus vidas: "Entre los árabes, el ciclo de discriminación contra la mujer empieza normalmente en el hogar.
Desde una edad joven, el hijo recibe la parte del león (la parte de dos mujeres), en el amor, en los gastos, en el estatus, e incluso en la educación. Muchas familias envían a sus hijos a escuelas privadas mientras sus hijas asisten a las escuelas del estado, para que el hijo tenga una mejor educación.
El muchacho crece para ser ingeniero, doctor, funcionario, o cualquier cosa que él quiera - mientras la hija crece para ser una esposa, madre, y luego abuela. El joven tiene oportunidades, mientras la joven muchacha tiene obligaciones...
"La segunda parada en el ciclo de discriminación contra la mujer es en la escuela. En la inmensa mayoría de las escuelas árabes, los muchachos y muchachas están separados. Normalmente, las escuelas árabes, y particularmente las escuelas estatales, tienen el trabajo, para ambos sexos, de rediseñar a los aprendices, y de trabajar para cambiar [su forma de pensar] para que se conviertan en ciudadanos sumisos. Pero la parte de sumisión y pensamiento-prevención para las muchachas es el doble y el triple [de la de los muchachos]...
"La última parada en el ciclo de discriminación es en el trabajo. Obviamente, la mujer que trabaja en el mundo árabe no es nada más que una 'criada' quién labora continuamente fuera de su casa y cocina y cría a los hijos dentro de esta - salvo las mujeres del Golfo, que tienen mucamas (criadas). Pero la discriminación que las controla, particularmente en las mujeres sauditas, en todas las áreas de la vida es más severa y más cruel.
La mayoría de las leyes obreras no tratan a la mujer árabe justamente... además del tratamiento racista que ella sufre en el sector del clero... "En los países árabes, y particularmente en los países del Golfo, el ciclo de discriminación contra la mujer empieza cuando es un feto en el útero de su madre; [continúa] cuando emerge y respira aire del mundo, y continua hasta su muerte.
Según la interpretación de los hombres, la mujer es siempre 'lascivia' y a veces 'impura'...
- La mujer es [imperfecta en mente y en religión] - aun así fueron las madres musulmanas [e.d. las esposas del Profeta Muhammad] quiénes le enseñaron mucho al pueblo sobre los mandamientos de la religión y sus bases.
- La mujer es "débil y sus emociones la gobiernan" - y aun así al mismo tiempo ella tiene la responsabilidad de educar a la generación más joven, la base del orgullo de la patria...
- La mujer es 'tentación' - aun así fue creada para llevarle al hombre confianza, y traerle serenidad. Los 'trucos de las mujeres son mayores que los trucos de Satanás' - aun así los hombres se casan con dos, tres, o cuatro esposas.
- La mujer es un 'jarrón [delicado]' que debe ser tratada gentilmente, para que no se le raye - aun así [si es desobediente, su marido] la mantiene fuera de la cama [matrimonial] y la golpea hasta hacerla gritar. Desde la cuna hasta la tumba, la mujer no puede ser su propio guardián - porque está 'limitada y es incapaz de responsabilizarse por sus asuntos - aun así la más estimada y más querida esposa del Profeta ["Aisha", la esposo con 9 años] encabezó la primera oposición en el Islam, llevó a un ejército entero, y emprendió una batalla histórica y crítica [la Batalla del Camello]...
"Este detestable ciclo de discriminación en el que la mujer árabe vive comenzó hace cientos de años - pero todavía existe, se envuelve a si mismo alrededor de su cuello, y restringe sus movimientos como si fuera un bebé recién nacido. Es un ciclo estrangulante que desperdicia las habilidades de la mitad de la sociedad..."
Las mujeres árabes son tratadas peor que los prisioneros en Guantánamo.
En un artículo del 25 de mayo del 2006 publicado en el portal reformista www.rezgar.com, Al-Huwaider firmó:
"La Segunda Rosa Parks", dedujo una comparación entre las vidas de los prisioneros en la "terrible prisión inhumana" de Guantánamo y las vidas de las mujeres árabes: "...
Cualquiera que examine y analiza la vida de los prisioneros en Guantánamo, y las compara a la vida de las mujeres árabes - particularmente en los estados del Golfo, y sobre todo en Yemen, Omán y Arabia Saudita - descubrirá que existen muchas similitudes...
Primero, en algunos países árabes la mujer es prisionera en su [propio] hogar, y sólo puede moverse con el permiso de su guardián, o, con más precisión, su carcelero. Su situación es similar a la de un prisionero en Guantánamo.
"Segundo, en algunos países árabes, el guardián de la mujer es su dueño, y el que tiene el derecho legal de usarla. Él controla todos sus asuntos, grandes y pequeños. Su papel es muy similar a la de un carcelero en Guantánamo.
"Tercero, un prisionero en Guantánamo, como muchas mujeres árabes, no es el amo de su propio cuerpo. No tiene ningún poder para controlar su propio destino, y su libertad personal se le ha quitado, junto con su derecho para protestar su situación.
"Cuarto, los prisioneros [en Guantánamo] no están protegidos por la ley, y sus vidas son propiedad de sus carceleros, al igual que las vidas de las mujeres árabes están en las manos de sus guardianes. Cuando el guardián siente que su esposa ha cruzado una línea roja, es condenada a una muerte terrible.
"Quinto, muchas mujeres árabes han tratado de escapar o de matarse como una forma de escape [de su condición], pero no tuvieron éxito al igual que no tuvieron éxito los prisioneros de Guantánamo [que intentaron escapar].
"Sexto, algunas mujeres árabes están obligadas a llevar ropa impráctica y sofocante en colores de que no satisfacen el clima abrasador de nuestra [región]. [En este aspecto] los prisioneros en Guantánamo están mejor [que las mujeres árabes], ya que llevan puesto ropa de colores claros y práctica para el clima [en el que viven].
"Séptimo, un prisionero en Guantánamo [puede] ver el sol, sentir sus rayos y disfrutar la caricia del aire fresco en su cara, incluso cuando está físicamente encadenado, mientras las mujeres en algunos estados árabes tienen puesto los grilletes [ambos] física y espiritualmente.
Ellas cargan con estas cadenas toda su vida, empezando en la niñez...
Tan pronto la niña entra en sus años adolescentes, ya no ve la luz de día, y no puede respirar el aire fresco excepto a través de un velo, ya que ella es cubierta de la cabeza hasta los dedos del pie en su vestimenta negra.
"Octavo, todas [las organizaciones] de derechos humanos, e incluso las Naciones Unidas, han condenado lo que está sucediendo a los prisioneros en Guantánamo, y han exigido que el Pentágono los libere. Pero nadie ha alzado un dedo por las mujeres árabes que han sido mantenidas prisioneras por centenares de años.Ninguna organización, local o internacional, oficial o extraoficial, se ha molestado en exponer lo que les esta sucediendo en los calabozos que incorrectamente se refieren a 'sus hogares'. "Noveno, la condición de los prisioneros de Guantánamo es temporal. Ellos podrían ser liberados en cualquier momento, y luego regresarán a sus vidas normales como hombres árabes, y hasta pueden recibir una medalla al valor.
Las mujeres árabes, por otro lado, seguirán siendo prisioneras hasta el día en que mueran, y su tragedia también puede continuar en los próximos siglos, hasta que las mujeres... [Finalmente] puedan lograr sus derechos, lograr [igual] condición y restaurar la dignidad que se les ha quitado.
"Finalmente, las prisioneras árabes de Guantánamo [e.d. las mujeres] nunca han sido guerreras o [atacantes] suicidas. Nunca se unieron a ninguna organización terrorista y nunca le han hecho daño a nadie, pero no obstante viven como prisioneras toda su vida, y su situación es, en alguno de los aspectos expresados arriba, mucho peor que la situación de los prisioneros en esa isla.
No existe nadie en las Naciones Unidas, o en ninguna otra [organización], que se interese por su [condición]; nadie las protege o presenta sus agravios a los cuerpos judiciales del mundo. Esto sucede aunque haya millones de ellas, tal como se oponen a los 500 prisioneros en Guantánamo, que sabían [cuando partieron en sus operaciones], que podrían ser muertos o arrestados.
"Ojala supiera por qué la situación de las mujeres en ciertos estados árabes no es condenada por los países del mundo, y no enardece a sus ciudadanos.
¿Por qué ignoran los activistas humanos su sufrimiento como si no existieran? ¿Por qué no se escucha el lamento de estas millones de mujeres, y por qué no es respondido por nadie, en ninguna parte [del mundo]? Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Es porque son mujeres, mientras nuestro mundo patriarcal es gobernado por hombres sin una onza de compasión en sus corazones? Quizá eso sea [de hecho el caso]". Las mujeres sauditas deben actuar ahora - El momento "perfecto" para exigir sus derechos nunca llegará.
En un reciente artículo, Al-Huwaider intentó fomentar la protesta pública de mujeres en Arabia Saudita llamando en las mujeres sauditas a tomar la iniciativa y exigir sus derechos, y no esperar en vano por "el momento correcto":
"Las elevadas esperanzas y las promesas que les han dado, mujeres sauditas, son muchas - pero su situación todavía es tan infeliz y miserable como lo ha sido durante décadas.
Muchas de ustedes disfrutan una vida callada, buena, pero muchas otras... deben lidiar con la violencia y la alienación, de varias clases. Ustedes no deben desperdiciar la posibilidad de que aquéllas de ustedes que disfrutan [una buena vida] hoy puedan estar mañana en una situación miserable si pierden al hombre que se ocupa de sus asuntos - porque no existe ninguna ley para protegerlas y ningún refugio seguro al que ustedes pueden recurrir cuando el tiempo las traicione. Esto es porque ustedes no exigen sus derechos de una manera persistente y seria.
"Algunas de ustedes están posponiendo el exigir sus derechos, y explicando [el aplazamiento] debido al tiempo. Ustedes dicen, 'El momento no es el correcto para levantar nuestra voz y exigir nuestros plenos derechos civiles, porque nuestro pueblo en el Líbano está en un estado de guerra salvaje, y la nación [musulmana] entera está en crisis'.
Mi pregunta para ustedes, mujeres sauditas, es: ¿Cuándo será el momento preciso para abrir el tema de las mujeres en cualquier país árabe? ¿Cuándo cesarán las guerras árabes? ¿Y cuándo dejará de estar en crisis nuestra nación?
"No estamos nosotros en guerra cada década, por cualquier razón?... [Luego] nuestras sociedades no se conforman con estos desastres, y durante las continuas guerras existen conflictos, batallas y derramamiento de sangre en el Sudán, Somalia, Mauritania, y por supuesto Palestina. Además, cada país árabe tiene conflictos internos, con el objetivo de agitar a los regímenes - y todos han terminado trágicamente, como el Septiembre Negro en Jordania, el Hamat en Siria, el Halabja en Kurdistán, la intifada al sur de Irak, y en la lucha contra el terrorismo en Egipto, Argelia, Marruecos, y Arabia Saudita... Es decir, el Medio Oriente siempre está hirviendo, y sus hombres, mujeres, y niños están sujetos todos los días a las catástrofes de la guerra. "La pregunta a ser hecha es si las mujeres vulnerables en los países árabes esperarán hasta que las nubes de la violencia y los humos de los cañones se disipen para mejorar su situación. Claramente éste no es el caso. Por ejemplo, permítanos tomar a la mujer palestina... la más valiente de todas las mujeres árabes que están sujetadas a la violencia y muerte más que cualquiera de ustedes.
Ella ha podido obtener muchos de derechos que las mujeres en Arabia Saudita y del Golfo solo pueden soñar. La mujer palestina dijo, 'No, yo no exigiré mis derechos [ahora] porque mi país está bajo ocupación y en guerra?' Claro que no...
"Con respecto a la mujer libanesa... Sin su papel activo en su sociedad, y si no hubiese obtenido muchos de sus derechos, el Líbano no se habría mantenido durante un solo día enfrentando al ejército israelí, con su reserva de armas mortales, [tal como lo ha hecho] durante más de 20 años. La mujer Libanesa está de pie junto al hombre libanés, en cada declive de la situación del país, y en todas sus catástrofes.
Ella ayuda a las emigrantes; cuida a los heridos; proporciona suministros; cuida a familias; y ayuda a la patria con todo su poder. Éstas son las mujeres que deben servir como ejemplo, y cuyos caminos deben seguirse.
"Y ustedes, mujeres sauditas: Qué están ustedes esperando?... Ustedes no dudan en lo absoluto en ayudar y apoyar a otros - y la prueba de esto es lo qué le hicieron al Líbano. Pero ustedes dudaron grandemente en ayudarse a si mismas... Me gustaría entender el por qué ustedes dudan en comenzar a exigir de sus derechos. ¿Es porque no existen estadísticas que revelan la miserable situación de muchas mujeres sauditas?
Toquen las puertas de los palacios de justicia, y conocerán la magnitud de esta catástrofe. ¿Es porque la sangre de la mujer saudita que es víctima de la violencia fluye en completo silencio, para que nadie preste atención? O es porque las vidas de las mujeres sauditas son sumamente baratas, y así ellas respiran su último aliento sin que nadie lo note?... No sé por qué ustedes esperan, o cuánto tiempo esperarán".
El corazón del problema: Las mujeres no están protegidas por la ley Otro artículo incluye declaraciones recolectadas que Al-Huwaider escuchó de mujeres sauditas "que saben que sus derechos son robados, pero no tienen el coraje de exigir que se los devuelvan":
-"'Temo por la reacción del régimen y sus leyes opresivas; 'Le temo a la violencia de los fanáticos e ignorantes en mi país';
-'Temo que mi marido se divorcie de mi y me encontraré indefensa';
-'Temo que mi marido me castigue y tome a otra esposa... ';
-'Le temo a la ira y violencia de mi padre;
-'Le temo al dominio de mis hermanos [sobre mí], y su control [de mí]; 'Temo que mi guardián me arrebate todo el significado de la vida de mí'; 'Temo que mis hijos estén enojados conmigo y se amargarán contra mí persona...';
-'Temo perder mi buen nombre, y luego el no poder encontrar a alguien que quiera casarse conmigo... ';
- 'Temo por mi futuro y el futuro de mis hijas e hijos';
- 'Temo herir a mis padres;
- 'Temo que si hago esto, mi familia y tribu lo verán como vergonzoso y estarán enojados conmigo';
- 'Temo perder todo lo que tengo, lo que he construido durante los años... 'Le temo a todo alrededor mío...'"
Al-Huwaider escribe que las "mujeres sauditas son débiles, no importa cuan alto sea su estatus, incluso las tratadas con 'excesiva indulgencia' entre ellas - porque no tienen ninguna ley para protegerlas de algún ataque por cualquiera. La opresión de las mujeres y el confinamiento de su individualidad es una falla que afecta a la mayoría de los hogares en Arabia Saudita.
La mayoría de las mujeres sauditas, ya sean educadas o analfabetas, comprenden demasiado bien que toda su vida está en las manos de los hombres. Si una mujer saudita disfruta 'una vida de simpatía y bienestar'... esta depende totalmente de la buena naturaleza y las buenas intenciones del hombre con quien ella vive".
De lo que las mujeres sauditas dicen, Al-Huwaider concluye que toda mujer saudita tiene dos tipos de miedo: el miedo interno, que se origina primero y por encima de todo en el control de su familia o tribu, y del miedo externo, del control de las instituciones políticas, religiosas, y sociales que normalmente trabajan juntos en contra de ella.
Al-Huwaider escribe: "La razón por la que la mayoría de las mujeres están deprimidas, sumisas, y sujetas a los varios tipos de injusticia aceptan su infeliz situación es su creciente miedo. El miedo corroe su sentido de ser entidades independientes, y daña su auto confianza todos los días. Así ellas nunca tienen éxito en remover la opresión. La verdadera razón de este miedo entre las mujeres sauditas es que no existe ninguna ley para protegerlas de la violencia y la discriminación.
"En un mundo de tecnología, rápida globalización, y continuos desafíos internacionales, mejorar la parte de las mujeres sauditas y movilizarlas no es ya más un asunto de escogencia y lujo; es una necesidad. El gobierno saudita debe incrementar sus esfuerzos para remover el miedo de los corazones de las mujeres, que son la mitad de sociedad, para que puedan participar en construir [la sociedad]...
"Debemos abrir nuestros ojos a la verdad... y eso significa que todos los hombres, la revolución del petróleo, la fuerza militar, y la liquidez financiera [en Arabia Saudita] no pueden construir una patria fuerte cuando el papel de la mujer es ignorado...
En otro artículo, analizando la situación de las mujeres en los países árabes, Al-Huwaider va más allá en elaborar su conclusión de que la fuente de los problemas de las mujeres árabes no está en la religión, sino en la legislación discriminatoria en el mundo árabe: "Todos los regímenes árabes son miembros de las Naciones Unidas, y han ratificado la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, la cual declara muy claramente la justicia, los derechos igualitarios, y obligaciones por igual para todos los ciudadanos.
No obstante, en nuestro país chauvinista, la mujer todavía es considerada la propiedad de su familia...
"La legislación en los países árabes diferencia públicamente contra las mujeres, oprime públicamente sus derechos, y les hace daño como seres humanos. Ellas todavía son tratadas como si contaminaran la pureza, y despiertan la tentación y la inmoralidad.
Lo que es asombroso es que la mayoría de los árabes, en todos los niveles y en todas las clases - así sea el gobierno, las instituciones, o los individuos - todavía ven el problema de la mujer como un problema religioso. De hecho, piensan que sus preocupaciones deben ser tratadas usando anticuadas interpretaciones chauvinistas...
"Mejorar la situación de la mujer no será a través de soluciones que son anticuadas y han probado su ineficiencia. Las leyes que otorgan solo la mitad de la voz a los ciudadanos [es decir, ignorar las voces de las mujeres] se detractan de los derechos de las mujeres; ellos clasifican a [las mujeres] de tener un menor sentido común, se detractan de su importancia, lanzan dudan sobre sus habilidades, les permiten ser golpeadas y divorciadas, las encarcelan dentro de cuatro paredes, les permiten ser tratadas como a sus maridos les convenga, les permiten ser compradas y vendidas dentro de un acuerdo legal, y, cuando [las mujeres] fracasan [y violan la ley religiosa] dan la bienvenida a su salvaje matanza.
Estas leyes no son las más ciertamente correctas para una era en donde los perros y los gatos en el mundo desarrollado tienen más derechos que las mujeres árabes - o incluso que los hombres árabes...
"Los problemas no resueltos de las mujeres no son religiosos, sino puramente legales. Las mujeres deben ser tratadas de acuerdo con las convenciones internacionales que garantizan los derechos humanos, las libertades, y la dignidad... La legislación que le quita los derechos de la mujer como ciudadana debe ser reemplazada por la legislación que garantiza sus plenos derechos [como ser humano]... El tiempo ha llegado para anular las interpretaciones chauvinistas que incitan a la violencia, e incitan a la discriminación en contra y la persecución de mujeres, y a la remoción de sus derechos..."
* Por A. Dankowitz, es la Directora del Proyecto de Reforma en MEMRI.
Nace en Alemania una organización que promoverá la renuncia al islam.
Sólo una campaña internacional, sin apenas apoyo intelectual ni mediático, salvó «in extremis» hace apenas seis meses al afgano Abdul Rahman del verdugo, condenado a la horca por haberse convertido al cristianismo. A punto la ejecución, fue necesaria la gracia del primer ministro Karzai.
La cuestión es crucial para el islam: ¿Se nace o se hace uno musulmán? Sólo el segundo caso sugeriría que se pudiese deshacer. La ley de la suna lo excluye y dicta sin paliativos la muerte al apóstata. «La apostasía es alta traición y no requiere fatua ninguna, lo dice el propio Corán», explica la experta en el islam Melanie Kamp.
Comprometido en su acercamiento intercultural, Occidente pareció descubrir de repente lo que puede sucederle a una persona que decide abandonar la religión de Mahoma: una realidad «con la que se confrontan diariamente miles» en el mundo islámico, explica la jurista iraní Mina Ahadi.
Ahora, con la escritora y periodista turca Arzu Toker y «otros 40 apóstatas», Ahadi ha decidido salir del armario, fundar el Consejo de los Ex Musulmanes de Alemania y confirmar que han abandonado la fe de sus mayores, poniendo valientemente su foto bajo el título «Hemos abjurado», en una campaña que no es ninguna broma y que les puede costar más de un disgusto.
Hay libertades de expresión que se proclaman y otras que se pagan. La jurista iraní de Colonia Mina Ahadi, de 50 años, que fue primera en gritar a los radicales de Al Qaida e integristas de Milli Görös un «¡no en nuestro nombre!», se encuentra bajo protección policial desde que, con anunciar el lanzamiento de su campaña y organización, le han empezado a llover las amenazas de muerte. Sabe que el aire está caliente y en esas esferas se mata de verdad, pero no va «a dejar de dar la cara».
También la político verde Ekin Deligöz, que recientemente invitó públicamente a las musulmanas a quitarse el velo, o la vicepresidenta de la asociación Arzu Toker, que ha escrito sobre la necesidad de crítica en el islam y la discriminación de sexos, están bajo protección.
El nuevo Consejo Central de los Ex Musulmanes de Alemania quiere competir con el Consejo Central de los Musulmanes por un espacio público, hasta ahora capitalizado por una organización que dice representar a más de 3.3 millones de mahometanos en Alemania.
Ahadi no cree ni siquiera en esta cifra. Dice que ya de estudiante se dio cuenta de que «sólo era musulmana por la casualidad de haber nacido en una familia con esta fe», y cayó del caballo al llegar desde su pueblo a la universidad de Tabriz y levantarse el burka al comprobar que las estudiantes iraníes, hace 30 años, «iban en minifalda; eran los tiempos del Sha».
La escritora Arzu Toker dijo ayer, frente a las cifras oficiales, que «en Alemania no hay más de 30.000 estrictos creyentes; el resto somos todos nosotros». «Degradación de la mujer»
El nuevo Consejo de Ex Musulmanes quieren dar apoyo al apóstata y ofrecer crítica al fiel musulmán y a la organización social imperante, especialmente el Consejo oficial presidido por Ayyub Axel Köhler, quien ayer no quiso expresarse sobre «algo cuyos motivos no entiendo», pero dijo respetar la existencia de alternativas.
Los motivos de Ahadi son en cambio criticar a esta organización, que viviría «inmóvilmente acomodada a las prácticas tolerantes occidentales y a las subvenciones», así como a una religión que entiende que «degrada a la mujer». El Consejo de los Musulmanes recibe apoyos financieros y reconocimiento político en Alemania.
Foto: Una escena de "La pequeña mezquita de la pradera"
Una comedia sobre la vida de una comunidad islámica en un pueblo bate récords de audiencia en Canadá
El propósito de su creadora es "deshacer malentendidos"
Cada miércoles, a las ocho de la tarde, la televisión canadiense CBC emite un episodio de la serie de la temporada, una comedia que batió el récord de la cadena el día de su estreno, en enero, con más de dos millones de espectadores.
"Little Mosque on the Prairie" cuenta la historia de una pequeña comunidad musulmana que intenta vivir en armonía en un pueblo llamado Mercy. ¿Mensaje? Aunque diferentes, todos somos similares cuando se trata de la familia, el amor o las relaciones entre padres e hijos.
A La pequeña mezquita de la pradera (¿les suena el título?) no le faltan jugosos personajes como Amaar, un joven y guapo abogado de Toronto que encuentra su auténtica vocación como líder espiritual en el campo. "Los musulmanes son conocidos en todo el mundo por su sentido del humor", dice cuando lo detienen en el aeropuerto por bromear por teléfono con su madre sobre Alá y el suicidio. O el matrimonio formado por Yasir y Sarah, convertida al islam y madre de Rayyan. Baber es el antiguo imán, siempre quejándose de la sociedad occidental, y Fátima dirige un diner.
Vecinos exóticos
La alcaldesa, el reverendo y el presentador de un programa de radio que usa las ondas para alimentar las sospechas sobre sus exóticos vecinos completan el cuadro. El intolerante Fred Tupper comenta cosas como "si no los paramos, pronto estaremos todos hablando como ellos". En los episodios se explica por qué las mujeres se cubren la cabeza o cómo son las citas entre musulmanes. "Es como ir de compras pero solo mirando los escaparates. No necesitas probar el pastel para saber que va a estar delicioso", apunta Rayyan.
En otro capítulo, la hija adolescente de Baber se viste con top y minifalda. "Pareces una protestante", le dice su padre. "¿Quieres decir prostituta?", contesta. "No, quiero decir protestante".
La serie es un éxito en Canadá, donde viven 600.000 musulmanes. Algunos la califican de divertida. Otros creen que deja en ridículo a los no musulmanes, como cuando un personaje entra en la mezquita gritando "¡hey, tenéis un minibar!". "Es minbar púlpito, no minibar, los musulmanes no podemos beber alcohol", responde Baber. La muslim sitcom se inspira en las experiencias personales de su creadora, Zarqa Nawaz, madre de cuatro hijos que se mudó a la región de Regina hace una década desde Toronto, justo cuando comenzó a escribir y producir cortos sobre terrorismo, burkas y fatuas. Su último trabajo antes de esta serie fue el documental La mezquita y yo (2005).
"La mejor regla para la comedia es escribir sobre lo que conoces. Cuanto más serio es el tema, más gracioso intento hacerlo", dice esta musulmana practicante que se unió a una pequeña comunidad en la pradera, donde las relaciones son mucho más estrechas que en la ciudad. "Es un momento perfecto para esta comedia porque desde el 11-S los medios no retratan a los musulmanes como realmente son. El 99% de los seres humanos, independientemente de nuestra religión, cultura o raza, gastamos mucha energía intentando entender a nuestras familias y amigos. Hacemos y decimos cosas muy divertidas. Gente de todo el mundo puede verse reflejada aquí. La risa es universal".
Reírse de uno mismo
Y sus compatriotas canadienses lo aplauden. "Ya es hora de que nos riamos de nosotros mismos", declara al USA Today Mohamed Elmasry, imán de Waterloo (Ontario) y presidente del Congreso Musulmán Canadiense. "Existe esta imagen de mulás barbudos, pero no se nos puede reducir a eso", añade Safiyyah Ally, estudiante de la Universidad de Toronto. También le ha gustado a David Liepert, un anestesista de Calgary convertido al islam. "La comedia siempre ha sido una gran herramienta para discutir los asuntos más difíciles".
Sin embargo, y aunque el objetivo de su creadora es "ayudar a deshacer malentendidos", líderes espirituales como Tarek Fatah cargan contra la serie. "Si la CBC quiere incluirnos tendría que hacerlo en los programas normales. Esto es patético".
De Europa a Eurabia: el último, que apague la luz.
Si es de los que no quieren morirse sin visitar Roma o París, yo que usted me daría prisa: no falta mucho para que la mayoría de lo que ahora consideramos Europa Occidental se convierta en una parte más del mundo musulmán y, seguro, en un lugar todavía menos acogedor para los norteamericanos, los israelíes y los judíos. Lo anterior no es otra cosa que la tan desagradable como inevitable conclusión que cabe extraer del rumbo a la extinción que ha emprendido Europa en materia de demografía. ¿Piensa usted que estoy exagerando? Por favor, tenga en cuenta los siguientes hechos.
Según un reciente informe de la Rand Corporation, en Europa están cayendo los índices de natalidad, y el tamaño de las familias se está reduciendo. "En estos momentos, la tasa de fertilidad es de menos de dos hijos por mujer en todos y cada uno de los Estados miembros de la UE".
Recordemos que la tasa de reemplazo de la población está en 2,1 hijos por familia. Cualquier cifra que se halle por debajo de ésta significa decadencia y disolución, a menos que se produzca una inmigración a gran escala.
En el furgón de cola se encuentran países como España, Italia y Grecia, donde las tasas de natalidad se mueven en torno a los 1,3 hijos por pareja. Hay quienes no descartan que la población de Italia se reduzca en un tercio hacia mediados de este siglo. Los datos que exhiben Alemania (1,37), el Reino Unido (1,74) o Suecia (1,75) no son mucho mejores.
La situación es tan grave que en algunos países europeos las cifras anuales de fallecimientos ya son superiores a las de nacimientos. De hecho, el Anuario Demográfico del Consejo de Europea alertó, en su edición de 2004, que en 2003 en el Viejo Continente murió más gente de la que nació. De acuerdo con dicho anuario, en 1990 hubo tres países (Alemania, Bulgaria y Hungría) con crecimiento negativo; doce años después, eran 15 los que se encontraban en tal situación.
El año pasado la ministra de Familia del Gabinete Merkel, Ursula von der Leyen, provocó un notable revuelo cuando comentó, tras conocerse que el 30% de las alemanas no ha tenido hijos: "[Si las cosas siguen así,] el último, que apague la luz". Mientras los europeos se afanan en todo menos en la cama, sus convecinos musulmanes están demostrando ser mucho más expansivos.
"¿Cuál es el porcentaje de población musulmana en Rotterdam? El cuarenta –escribe Mark Steyn en su imprescindible America Alone–. ¿Cuál es el nombre que más se pone a los niños en Bélgica? Mohamed. ¿Y en Ámsterdam? Mohamed. ¿Y en Malmoe, Suecia? Mohamed". Por su parte, el Daily Telegraph informaba en diciembre de que Mohamed (y su derivado más común: Muhamad) ha desplazado en Inglaterra y Gales a George en la lista de nombres más frecuentes entre los bebés.
Se mire por donde se mire, el islam, aupado sobre la inmigración y las elevadas tasas de fertilidad de los musulmanes, es la religión que más crece en Europa. El Consejo Nacional de Inteligencia de EEUU considera probable que la población musulmana del Viejo Continente (20 millones a día de hoy) se duplique alrededor del año 2025.
"En la mayor parte de Europa Occidental, entre el 16 y el 20% de los niños son musulmanes", escribe Bruce Bawer en While Europe Slept. "En cuestión de un par de generaciones, muchos países [europeos] tendrán mayoría musulmana".
El islam no ha estado tan peligrosamente cerca de hacerse con el control de Europa Occidental desde el último asedio otomano sobre Viena, en septiembre de 1683.
Las implicaciones de todo esto son mucho más graves de lo que nunca hayamos podido imaginar: no se trata, pues, de escoger destinos turísticos nuevos y más acogedores. Una Europa cada vez más islamizada se mostrará aún más hostil a Israel y a EEUU, y esta tendencia no hará sino intensificarse a medida que crezca la población musulmana.
Aun cuando los Gobiernos europeos consiguieran revertir la situación, cosa altamente improbable, pasarían décadas antes de que se empezara a notar. Entre tanto, el poder político musulmán cobrará fuerza, lo cual disuadirá a los líderes europeos de ignorar sus demandas.
Esto hace muchísimo menos probable que, en las próximas décadas, Israel y Estados Unidos puedan contar con Europa en momentos de crisis –si es que alguna vez pudieron hacerlo–. Escoja un tema, desde la Guerra contra el Terror hasta la creación de un Estado palestino, y sabrá de qué le estoy hablando: por muy desequilibrada que haya sido hasta la fecha la postura de Europa, lo más probable es que se desequilibre todavía más en los próximos años.
La Europa que conocemos es cosa del pasado, y es hora de que los legisladores norteamericanos e israelíes lo tengan en cuenta a la hora de trazar sus planes de futuro. Europa está cambiando rápidamente, también en el plano político y social.
Así pues, si quiere ver de cerca la Torre Eiffel, será mejor que se dé prisa: podría convertirse en un minarete antes de que se dé cuenta.
Autor principal: Nemo, Philippe Editorial: Gota a gota ediciones
Philippe Nemo (1949), francés, es filósofo e historiador de las ideas morales. Profesor de la European School of Management y de la École des Hautes Études Commerciales de París, es además director científico del Centre de Recherche en Philosophie ÉconomiqueSinopsis
Philippe Nemo aborda sobre bases históricas la definición esquemática del concepto de Occidente y el estudio de sus orígenes. Cinco grandes creaciones históricas definen a Occidente: la polis griega (libertad, ciencia y escuela), el derecho romano, la Biblia, la "revolución papal" de los siglos XI y XIII (la síntesis de Atenas, Roma y Jerusalén) y, finalmente, la democracia liberal. Occidente abarca básicamente Europa y las antiguas colonias europeas, en especial Norteamérica.
Es, pues, un concepto transatlántico. Por eso Philippe Nemo considera que los dos grandes proyectos hoy vigentes, la Unión Europea y los Estados Unidos, son dos “falsas buenas ideas”. Propone una Unión Occidental que lleve al terreno de las instituciones, mediante una fórmula confederal, la semejanza cultural esencial entre Europa y Norteamérica, lo que le daría visibilidad, fortaleza y coherencia, reconocimiento y aprecio públicos.
Occidente no debe diluirse en el multiculturalismo que frívolamente proponen algunos. Para que el diálogo conduzca a algo que no sea el desencuentro no basta la buena voluntad. Hacen falta hombres inspirados, capaces de mirar lejos y de forjar nuevos esquemas de pensamiento semejantes a los cinco que constituyen la esencia de Occidente, que los preserven y los ensanchen.
¿Cómo se comportarían los gobiernos y los pueblos occidentales si, en vez del actual goteo de pequeñas embarcaciones, se presentasen un día ante las fronteras europeas millones de refugiados de los países más pobres del Planeta? Tal situación, que cambiaría para siempre la faz de Europa y del Mundo, ¿habría de ser recibida como una bendición para un envejecido Continente, o, por el contrario, significaría el fin de toda una civilización?
Una novela que se anticipó 30 años a la irrupción de millones de emigrantes en Europa y que ha vendido 500.000 ejemplares en todo el mundo.
Las pantallas de la televisión nos muestran cientos de pesonas que desembarcan en las costas de las Canarias y del sur de la Península después de cruzar varias millas –en los casos más desesperados cientos de ellas- de océano.
Los pasajeros, senegaleses, guineanos, marroquíes, saharauis, llegan exhaustos y se desploman. Les vemos ateridos, asustados, hambrientos, enfermos... Ya no son una novedad para nosotros.
Migrantes y refugiados, choque de globalizaciones
El asalto migratorio de africanos en el enclave español de Melilla anticipa situaciones todavía más dramáticas.
Cuando la arribada de pateras a nuestras costas ha dejado ya de ser noticia por haberse convertido en constante, cuando la presión de los inmigrantes subsaharianos —permítaseme el uso irónico del común eufemismo— en las fronteras españolas de Ceuta y Melilla ha provocado sus primeras víctimas mortales, cuando la regularización de inmigrantes ilegales es la ya la única política migratoria contemplada por nuestros gobernantes, cuando las mafias extranjeras comienzan a actuar de manera cada vez más descarada en la explotación de sus propios connacionales, cuando el terrorismo tribal “latino” comienza a marcar con sangre los territorios de cada banda, cuando se extiende como un reguero de pólvora —merced a modernas técnicas como el swarming— la vandálica revuelta de los “nuevos franceses”, El Campamento de los Santos de Jean Raspail parece toda una premonición.
En ella, el autor plantea el hundimiento de la civilización occidental como consecuencia de una marea inmigratoria sin precedentes, frente a la que ni autoridades ni ciudadanos son capaces de oponer la respuesta adecuada.
Una lectura meramente superficial de estas páginas puede dar la impresión de que el autor señala como responsables de la hecatombe narrada a los “nuevos bárbaros” que arriban a las costas francesas; pero su mensaje es todavía más escandaloso, pues denuncia la debilidad de una civilización en franca descomposición, incapaz de asimilar esa “mundialización” —que ya hace lustros era una realidad— más que como una crisis fatal de su propia identidad, fiel a unos valores corrompidos que ya no la sustentan.
Sin embargo, hace 30 años un escritor, el novelista Jean Raspail, escribió una novela, El desembarco (su titulo original es (El campamento de los Santos) en la que describía la irrupción en el sur de Francia de un millón de emigrantes en un solo día. Lo que en los años setenta parecía una utopía se ha revelado como una realidad.
Cuando un día se levanta el sol en Francia, el mundo ha cambiado. La luz muestra cientos de barcos herrumbrosos en los que se apiña un millón de personas que ha viajado desde la India a la próspera Europa. A partir de esta escena se suceden los sentimientos (desconcierto, miedo, ira, compasión... ) y las reacciones, de la que la principal es la huida... aunque no se sabe adónde.
Raspail presenta una crítica de nuestro mundo cotidiano. La mayoría de sus personajes ha vivido hasta ese momento una existencia plácida, que queda rota ante la invasión de miles de pobres. Aparecen periodistas en busca de imágenes y declaraciones impactantes, agitadores que odian a sus compatriotas y a su país hasta el punto de aprovechar a los recién llegados para cambiar al sociedad, burgueses que esperan todo del Gobierno, políticos desconcertados que se limitan a convocar comités de expertos...
En su momento, la novela pareció una utopía usada para burlarse de una Europa ablandada por el bienestar y el confort, incapaz de compartir ni de defenderse ni de reproducirse. El paso de los años, la ha convertido en una premonición.
El desembarco se ha traducido a los principales idiomas cultos del mundo y sigue reeditándose sin cesar. Las ediciones francesa y estadounidense han vendido 400.000 ejemplares; en total, la venta de El desembarco ronda los 500.000 ejemplares. La actualidad, el paisaje que vemos en nuestra calle, hacen de esta novela uno de los best-sellers más longevos de los últimos años.
Jean Raspail (1925) es un novelista y escritor de viajes muy conocido en Francia. Sus libros se han traducido a más de quince idiomas. Entre sus premios y condecoraciones destaca la Legión de Honor francesa.
El riesgo de que Europa termine convirtiéndose en una provincia del islam es cada vez más elevado, debido a la baja natalidad de los europeos y la elevada de los musulmanes. El problema no sólo es que cada vez haya más islámicos, sino que, simultáneamente, surjan brotes de racismo y violencia.
Dada la fertilidad de los inmigrantes islámicos y la baja natalidad de los europeos, esa cifra puede duplicarse antes de 15 años. Según diversas estimaciones, para el año 2020 puede haber cerca de 30 millones de musulmanes en el Viejo Continente.
Los datos de fertilidad hablan por sí solos. La pareja media europea tiene hoy menos de 1,4 hijos, frente a los 3,6 hijos de una pareja inmigrante musulmana.
Francia es el país europeo con mayor presencia islámica (12% de la población). Si las tendencias continúan, hacia 2030 un cuarto de la población será mahometana. La vieja metrópoli que controlaba un rosario de colonias en el norte de África habrá sido semiengullida por sus antiguos colonizados, el país que frenó las invasiones sarracenas en la batalla de Poitiers (año 732).
Al caso francés le siguen Alemania y Gran Bretaña, con 4,1 y 1,5 millones de musulmanes respectivamente. Y las perspectivas de crecimiento demográfico europeo son nulas. Un caso paradigmático es el de la tasa de natalidad alemana, que descendió en 2005 por debajo del nivel de finales de la II Guerra Mundial, más del 50% por debajo de la de Francia y Gran Bretaña.
A diferencia de España, donde los inmigrantes islámicos son de primera generación (acaban de llegar, como quien dice), los de Francia, Alemania,Gran Bretaña, y también Bélgica y Países Bajos, son de segunda y tercera generación.
Eso significa que su presencia es mayor y su influencia comienza a dejarse notar. Las zonas que controlan se han convertido en punta de lanza de la islamización de esos países.
Esa islamización es doble. En primer lugar, jurídica o si lo prefieren, jurídico-religiosa. Los imanes ejercen presión sobre las autoridades para que designen oficialmente zonas para extender la ley musulmana. Lo han tratado de hacer en Copenhague, en puntos de Bélgica (como el barrio Sint-Jans-Molenbeek, de Bruselas, donde, por cierto, el nombre de varón más popular es Mohamed.
El riesgo de que Europa termine convirtiéndose en una provincia del islam es cada vez más elevado. La evolución demográfica es inapelable.
Entre el 16 y el 20% de los nuevos europeos nacen en hogares mahometanos. Y el número total de musulmanes supera ya los 12 millones, es decir, más del 3% de la población continental.
Europa no sólo estará plagada de mezquitas, sino que sus decisiones políticas y sociales serán adoptadas por musulmanes. El nivel de votantes islámicos será decisivo para determinar quién controla el poder legislativo y el ejecutivo.
También tratan de extender la sharia, o ley musulmana, en áreas del Reino Unido, que los mahometanos han convertido en auténticos bastiones donde los blancos no son bienvenidos.
El London Sunday Telegraph
Esto sucede ahora, pero, ¿qué pasará cuando la población islámica aumente más en el Reino Unido? ¿Seguirán las autoridades aguantando la presión?
La segunda vía de islamización es la económica. La riqueza de los europeos está empezando a ser esquilmada y transferida a los nuevos inmigrantes y a sus hijos.
En otros puntos de Europa, los mulás más fundamentalistas llegan al extremo de incitar directamente al hurto. Sostienen que la Este clima genera el rechazo por parte de la población europea de estos barrios, que están copados por los islámicos. En muchos casos, internarse en las calles que controlan supone pasar a un mundo completamente distinto donde, en la práctica, rigen otras leyes y donde crece una manifiesta hostilidad a los europeos blancos. difundió recientemente en una encuesta que el 40% de los musulmanes residentes en Gran Bretaña quieren que la sharia sea introducida en el país por regiones. Lo cual mereció una contundente réplica de Trevor Phillips, presidente de la Comisión para la Igualdad Racial: animó a ese 40% a mudarse a otra parte. "Tenemos un único conjunto de leyes", subrayó. Mahoma, pero esta minoría exige y recibe el 40% de los pagos sociales totales del Gobierno danés.sharia islámica justifica el robo en tiendas como un procedimiento para cobrarse la jizya, el impuesto discriminatorio que procede de ciudadanos no musulmanes en países musulmanes. Reina la sharia Los especialistas creen que pasarán bastantes años antes de que la islamización de Europa sea un hecho. Sin embargo, hay un peligro mucho más cercano: la reacción xenófoba y racista ante ese proceso. No se trata de una amenaza lejana. Puede visualizarse dentro de sólo unos días: exactamente el 4 de mayo. Ese día se celebrarán elecciones municipales en el Reino Unido, y los últimos sondeos dan a la extrema derecha hasta un 30% de los votos en barrios obreros de ciudades como Londres, Birmingham o Leeds, donde la población blanca está en franco retroceso frente a la inmigrante. Gran Bretaña se suma así a la oleada xenófoba de Francia y Alemania que crece de forma directamente proporcional al auge demográfico de las etnias asiáticas y africanas. La percepción de que los inmigrantes quitan el empleo a los europeos, aunque sea falsa o esté distorsionada o exagerada, se ha convertido en banderín de enganche para grupúsculos racistas o partidos de extrema derecha, que comienzan a proliferar en todo el Viejo Continente. Este sentimiento xenófobo se agudiza frente a los inmigrantes musulmanes, a los que se considera una amenaza potencial, no sólo para la estabilidad laboral, sino incluso para la integridad física. Aunque el Partido Nacional Británico (PNB) no ha llegado nunca a superar el 1% de los votos en las elecciones generales, se teme un importante aumento en los próximos comicios, después de los atentados del Metro londinense, el verano pasado. De hecho, la tendencia es al crecimiento de apoyos electorales: el PNB ha pasado de 7.631 votos en las generales de 1992 a 192.746 en 2005. Otros grupos de extrema derecha, como el Partido Nacional Demócrata y el Frente Nacional, han experimentado significativos crecimientos durante los últimos años en el Reino Unido. Pero lo más inquietante son las conexiones del PNB con organizaciones extremistas o xenófobas. El partido inglés mantiene estrechas alianzas con el Frente Nacional francés, con organizaciones autónomas como el Club Trafalgar o con el movimiento de cabezas rapadas Sangre y Honor. Leopoldo Varela
En Alemania el test incluye también preguntas sobre los matrimonios forzados, los derechos de la mujer y la homosexualidad.
Desde sectores musulmanes y “progres” se critican estos test, que consideran atentan contra la multiculturalidad y tienen como verdadera finalidad discriminar a los musulmanes y evitar que entren en Occidente.
No saquen los pies del tiesto señores “progres” de izquierda o de derechas, ni se trata de xenofobia ni de islamofobia, sino de sentido común.
Estados Unidos fue el pionero en la materia y desde hace tiempo posee esta suerte de selección preventiva que pretende evitar que se cuelen extremistas de cualquier signo, hoy principalmente islámicos, pero que también esta dirigido a concienciar a los inmigrantes de la necesidad de adecuar su conducta al código de valores de Occidente.
También en EE.UU. es preciso desde hace ya largo tiempo superar un examen de ciudadanía para que los inmigrantes puedan obtener la nacionalidad useña. El examen incluye preguntas de historia, geografía y política, pero también de costumbres y valores nacionales, y por supuesto exige del inmigrante saber manejarse en inglés. Un país tan conocido por sus avanzadas políticas sociales como Canadá también cuenta con este tipo de test y Australia ya ha aprobado su instauración.
En Europa también se aplica. Gran Bretaña cuenta con un examen para la naturalización de inmigrantes desde 2004 y en el próximo abril entrara también en vigor el test para obtener el permiso de residencia. Dinamarca, Alemania y Holanda son también países donde se ha extendido la realización del examen de residencia. En algún caso, como el de Holanda, están exentos de realizarlo los extranjeros procedentes de países occidentales.
Las preguntas suelen ser bastante sencillas, y por su tenor muchas están dirigidas a cuestiones elementales de convivencia. ¿Está permitido pegarles a las mujeres?, por ejemplo es una de las preguntas que emplea el test en Holanda, que la autoridades han denominado examen de civismo.
En Alemania el test incluye también preguntas sobre los matrimonios forzados, los derechos de la mujer y la homosexualidad. Desde sectores musulmanes y “progres” se critican estos test, que consideran atentan contra la multiculturalidad y tienen como verdadera finalidad discriminar a los musulmanes y evitar que entren en Occidente.
En el Lander de Hesse el inmigrante debe cumplir con 30 horas de cursos que lo prepararán para responder correctamente a las 100 preguntas del test. En definitiva se trata de una versión de las aulas de integración, idea que desde las páginas de Minuto Digital se ha lanzado con carácter pionero en España. Idea que por supuesto no ha encontrado eco alguno en unas autoridades cuya política consiste en la total permisividad con la inmigración, legal e ilegal y que la derecha tampoco se atreve a considerar, prisionera de sus complejos.
Peter Costello, ministro de finanzas del gobierno australiano que recientemente ha aprobado la puesta en marcha de estos exámenes, respondía a las críticas que le acusaban de pretender restringir la entrada de musulmanes en Australia, manifestando que quien quisiera vivir bajo la sharia disponía de “países donde se puede encontrar a gusto, pero no en Australia”. Incluso se pronunciaba claramente por la “expulsión” de los emigrantes musulmanes que no se acomoden a los valores civiles y democráticos del país aunque aclaraba que se refería a una “pequeña minoría radical” con la que “tenemos que ser muy claros e inequívocos”, y en este sentido rechazó el “multiculturalismo blandengue e insensato”. Justo ese del que “disfrutamos” en España.
UNICEF y UE denuncian la práctica de la mutilación genital femenina y abogan por su erradicación.
Tres millones de niñas son sometidas a la ablación cada año y casi 150 millones de mujeres sufren sus consecuencias
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Comisión Europea fueron algunos de los organismos internacionales que abogaron hoy por la erradicación de la mutilación genital femenina, que cada año padecen unos tres millones de niñas, principalmente en los países subsaharianos, con motivo del Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación esta práctica.
Según los datos de UNICEF, cada año tres millones de niñas se ven sometidas a la mutilación femenina, especialmente en los países de Oriente Próximo y Africa subsahariana, aunque también en países occidentales, donde comunidades inmigrantes continúan con la práctica. La ablación es la mutilación de parte de los genitales externos femeninos para evitar sentir placer sexual.
Con frecuencia se lleva a cabo bajo condiciones antihigiénicas, con cuchillos no esterilizados o cuchillas, o incluso cualquier objeto cortante, y sin ningún tipo de anestesia. En muchas ocasiones ni siquiera se da a la afectada un analgésico contra el dolor.
Los motivos que llevan a la práctica de la ablación femenina dependen de los países y las culturas pero en general se achancan a creencias religiosas o tradiciones ancestrales como la necesidad de mantener a la mujer virgen hasta el matrimonio y prevenir comportamientos "inmorales".
Se estima que unos 150 millones de mujeres se han visto sometidas a la mutilación genital, conocida también como ablación y están sometidas a sus consecuencias, entre las que destacan las hemorragias prolongadas, infecciones, retenciones urinarias, tétanos, incontinencia, infertilidad e incluso la muerte.
Según los últimos estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mutilación genital puede llevar también a complicaciones ginecológicas en el momento del parto y las mujeres sometidas a ella son más propensas a requerir cesáreas, experimentar hemorragias posparto, necesitar una episiotomía, o dar a luz bebés que necesiten respiración artificial.
Asimismo, la tasa de muertes entre bebés al nacer e inmediatamente después es mucho más alta, hasta un 55 por ciento mayor, entre mujeres que sufrieron al ablación.
Por ello, UNICEF hizo hoy, con motivo del Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina, un llamamiento para poner fin a la práctica, y anunció que llevará a cabo en 2007 un plan para atajar el problema en 16 países africanos, donde tratará de erradicarse la práctica antes de 2015, el mismo año en que vence el plazo para el logro de los Objetivos del Milenio.
Para esta campaña, UNICEF contará con socios de otras agencias de la ONU, así como instituciones financieras internacionales, organizaciones de la sociedad civil, académicas, del sector privado y Gobiernos donantes. Por ejemplo, el Gobierno italiano ha contribuido con 1,8 millones de euros a la causa de apoyo de la eliminación de la ablación en 11 países africanos. La meta es eliminar la ablación dentro de toda una generación, objetivo que UNICEF reconoce "ambicioso".
PRACTICA "ABORRECIBLE"
Por su parte la Comisión Europea reclamó la erradicación de la mutilación genital femenina, una práctica "aborrecible" que no puede justificarse apelando a la "tradición" ni fuera de la UE ni dentro de ella y recordó las distintas vías por las que actúa para evitar una intervención cuyas consecuencias sufren alrededor de 150 millones de mujeres en el mundo.
La comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, mostró su rechazo a la ablación y afirmó que "no debemos cerrar los ojos a una práctica aborrecible". "Alrededor de 150 millones de mujeres sufren a lo largo de toda su vida las consecuencias de esta práctica particularmente dañina", indicó en alusión al número de víctimas que "sobreviven" a la mutilación.
"Cada año, alrededor de dos millones de chicas sufren esta ordalía" que para Ferrero-Waldner "no puede justificarse por la denominada tradición". "Debe terminar y debe terminar ahora", aseveró y garantizó que "la UE continuará haciendo todo lo que esté en su mano para terminar con esta práctica", que, advirtió, "ocurre fuera de nuestras fronteras pero también dentro de ellas".
La comisaria se refirió a las distintas vías que tiene la UE para tratar de influir de manera directa o indirecta en la eliminación de la ablación, iniciativas que seguirán siendo importantes en el actual periodo presupuestario que se prolongará hasta 2013.
Una de ellas es mediante la inclusión en el Acuerdo de Cotonou con 79 países de África, Caribe y Pacífico (ACP) de una cláusula para prevenir esta mutilación. Asimismo, "la violencia contra las mujeres, incluidos los crímenes de honor en el sudeste asiático" es un tema recurrente en el diálogo entre la UE y los ACP.
Según un informe publicado por la ONG Save the Children con motivo de la celebración el día mundial contra la ablación, esta práctica sigue teniendo prevalencia en 28 países africanos, 15 de ellos de Africa Occidental. Estos son Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea Conakry, Guinea Bissau, Liberia, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal y Sierra Leona. En algunos como Malí y Sierra Leona, el 90 por ciento de las mujeres sufren al mutilación genital.
Otros países africanos donde la mutilación es común son Camerún, República Centroafricana, Chad, RDC, Yibuti, Egipto, Eritrea, Etiopía, Somalia, Kenia, Sudán, Tanzania y Uganda.
Por otra parte, el Fondo de Población de la ONU alertó hoy de una nueva "tendencia", la de padres que llevan a sus hijas a médicos o enfermeros para que lleven a cabo las incisiones, pensando que así se evitarán los problemas médicos posteriores.
En este sentido, la directora del Fondo, Thoraya Ahmed Obaid expresó su preocupación por lo que llamó "medicalización" de la mutilación sexual femenina. La creciente conciencia de los riesgos físicos que conlleva la mutilación ha llevado a muchos padres a recurrir a profesionales médicos para practicarla o a clínicas, constató Obaid.
Bruselas (Europa Press)
La prensa española también nos ofrece datos sobre la práctica de la ablación femenina:
Entre 100 y 130 millones de mujeres han sufrido algún tipo de mutilación genital femenina. Éste es uno de los datos recogidos en el informe de Save the Children sobre esta terrible tradición tan presente en el continente africano.
La mutilación sexual femenina se practica en 28 países de África: Pero también en Europa, EEUU y Oriente Medio entre inmigrantes procedentes de estos países.
La edad para sufrir la ablación varía -desde días después de nacer a los 20 años-, aunque suele efectuarse a niñas de entre 12 y 14 años. En este sentido, el Fondo para la Población de la ONU (UNFPA) alerta de que se practica a niñas cada vez más pequeñas para evitar denuncias o que se resistan a la operación. la circuncisión (la menos grave), pasando por la excisión e infibulación hasta la más grave consistente en la eliminación completa de los genitales femeninos externos y que puede incluir el uso de sustancias corrosivas.
En la mayoría de los casos, la práctica de la mutilación genital femenina se basa en tradiciones profundas o creencias religiosas y culturales: hace que las chicas se mantengan vírgenes hasta su matrimonio, evita comportamientos inmorales, previene muertes prenatales o se considera una imposición religiosa. La razón real es el control de la sexualidad de jóvenes y mujeres.
Consecuencias para toda la vida
Generalmente, estas operaciones son realizadas sin las mínimas condiciones higiénicas y con cuchillas u otros instrumentos cortantes sin esterilizar, sin ningún tipo de anestesia o sólo con pastillas para paliar el dolor.
La mutilación genital femenina puede tener importantes consecuencias físicas inmediatas (hemorragias, infecciones o tétanos) y permanentes (dificultades a la hora de orinar, infecciones crónicas, infertilidad, fuertes dolores durante las relaciones sexuales, el embarazo y el parto). Además, es una experiencia traumática para todas las niñas.
Mariam es una niña de 16 años de Malí y sufrió la mutilación cuando sólo tenia 10 años: "Tenía muchas ganas de que me lo hicieran porque significaba que iba a ser una mujer. Cuando llegó el momento una vecina sujetó mis piernas y otra mis brazos. Me dijeron No llores, es el honor de tu familia. Sentí un dolor intenso, vi mucha sangre y perdí el conocimiento.
Estuve enferma durante más de 40 días. Nunca lo olvidaré. Ahora tengo una hija y siempre lucharé por sus derechos y no dejaré que nunca sea mutilada».
Leyes y sensibilización
Gracias a las campañas de sensibilización realizadas por todo el mundo, los gobiernos de países como Burkina Faso, Senegal, Costa de Marfil, Ghana, Yibuti, Guinea, Togo, Tanzania, Kenya o República Centroafricana han adoptado leyes para prohibir esta práctica. Sudán, Egipto y Etiopía la consideran un delito. Algunos países en Europa como Suecia, Reino Unido o Bélgica han adoptado leyes específicas contra esta mutilación. En España, es un delito.
Dichas leyes no son suficientes, porque las personas viajan, para realizar esta operación, a países donde no está prohibida. Es muy importante trabajar juntos a nivel regional e internacional para terminar esta práctica.
La comisaria europea de Relaciones de Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, ha calificado de "aborrecible" la práctica de la ablación, señalando que no puede justificarse por ninguna tradición y que "debemos ponerle fin, ahora".
La ONU investiga los 'suicidios forzados' de turcas
La relatora especial para la violencia contra las mujeres de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la socióloga turca Yakin Ertürk, va a visitar la región del sureste de Turquía para investigar el alarmante aumento de los casos de suicidios de mujeres, supuestamente relacionados con los llamados crímenes de honor, según una información difundida ayer por la BBC.
Esta alarmante noticia nos la ofrecía “El Pais” con fecha 25-05-2006.
Ha transcurrido prácticamente un año y apenas recuperados de la consternación ante la gravedad de esta noticia, y sobre todo por la alarma social qué provoca, que semejantes practicas puedan ocurrir en un país como “Turquía” fiel candidata al ingreso de la CEE.
Pues bien, desgraciadamente esta noticia vuelve a salir a la luz con más fuerza si cabe, y ante la gravedad de estas practicas transcribo la noticia al completo:
De los asesinatos por 'honor' a los suicidios forzados
DAN BILEFSKY (IHT) - Batman
A la joven Derya, de 17 años, le dio la orden de quitarse la vida su tío, con un mensaje a su teléfono móvil: "Has manchado nuestro nombre. Mátate y limpia nuestra vergüenza o te mataremos primero". Derya explica que su delito había sido enamorarse de un chico que conoció en la escuela. Y ella sabía qué riesgos comporta eso: su abuelo mató a su tía por verse con un chico.
Pero después de haber estado enclaustrada y con la cabeza cubierta la mayor parte de su vida, se sintió libre por primera vez y quiso expresar su independencia, dice.
Cuando las noticias de su idilio se extendieron por la familia, su madre le advirtió de que su padre la mataría, pero la chica se negó a escucharla, según su relato. Entonces llegaron los mensajes amenazadores enviados por sus hermanos y tíos, a veces hasta 15 diarios.
Derya consideró que equivalían a una sentencia de muerte. Avergonzada y temiendo por su vida, acató los deseos de su familia, relata. Primero se arrojó al río Tigris, pero sobrevivió. Luego se colgó, pero un tío la salvó. A continuación se cortó las venas de las muñecas con un cuchillo de cocina.
"Mi familia atacó mi personalidad y sentí que había cometido el mayor pecado del mundo", explica en una casa de acogida donde ha cambiado el velo por los vaqueros. "Sentí que no tenía derecho a deshonrar a mi familia y que no merecía seguir viva.
Así que decidí respetar su deseo de que yo muriera". La joven rechaza dar su apellido, por miedo a que su familia aún la persiga.
A casos como este se les llama "suicidios de vírgenes". Cada pocas semanas, una mujer joven intenta quitarse la vida en el sureste de Anatolia, una región kurda, rural, pobre y con gran influencia del Islam conservador.
Algunas familias turcas inducen a sus hijas a quitarse la vida para 'lavar' la 'deshonra' de enamorarse o ir al cine.
Algunas han sido lapidadas hasta la muerte, quemadas vivas, estranguladas o tiroteadas. Y eso por cosas como haber mirado a un chico, llevar falda corta, querer ir al cine, ser violada (por un pariente o un extraño) o tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Para lograr el ingreso en la Unión Europea, Turquía ha agravado los castigos a los asesinatos de honor. Se castigan con cadena perpetua (antes el castigo era leve, sobre todo si el autor era menor de edad). Pero las muertes no han cesado: ahora se producen de otra forma.
Los padres, para evitar que sus hijos sean duramente castigados por asesinar a sus hermanas, presionan a sus hijas para que se suiciden.
Las asociaciones de mujeres aseguran que las pruebas apuntan a que un creciente número de chicas deshonradas son encerradas en una habitación durante días con raticida, una pistola o una soga, y que sus familias les dicen que la única solución para salvar el honor es la muerte.
Algunas chicas son encerradas en una sala con una soga, una pistola o raticida Ha habido tantos suicidios en la región que Naciones Unidas mandó una delegación el mes pasado para investigar. La responsable, Yakin Ertuk, concluyó que algunos suicidios eran auténticos pero que otros parecían ser "crímenes de honor disfrazados de suicidios o accidentes".
Grupos de defensa de los derechos humanos señalan que la moda reciente de los suicidios forzados es una indeseada y siniestra consecuencia de la presión de la Unión Europea sobre Turquía para que endureciera el castigo en los asesinatos por honor.
La UE ha advertido a Turquía de que vigila sus progresos en materia de derechos de la mujer y de que su fracaso podría impedir su ingreso.
Hasta hace poco tiempo, los familiares de una chica deshonrada elegían normalmente a un hermano menor de edad para que la ejecutara. Por su juventud, el chico recibía una corta condena de prisión.
Las sentencias se hacían más leves también con el argumento de que un familiar le había instigado a cometer el asesinato. Pero en los dos últimos años, Turquía ha reformado el Código Penal y ha establecido condenas a muerte para los crímenes de honor, aunque estos sean cometidos por un menor.
Esto ha hecho que las familias tomen otras medidas, como obligar a las chicas a suicidarse, o asesinarlas y disfrazar la muerte por suicidio o accidente.
Derya cree que el problema de fondo es la falta de igualdad entre los sexos. "En mi pueblo y en la tribu de mi padre", relata, "los chicos están en el cielo y las chicas somos tratadas como si estuviéramos bajo tierra".
EL PAÍS - Sociedad - 14-07-2006
Esto sucede en la religión que predica paz y amor, "El Islam".
La fricción entre el modelo sociopolítico y económico de Occidente y el modelo defendido por los grupos ultraislamistas es cada vez mayor. Capaces de cualquier barbaridad, incluso si acarrea su propia muerte, miles de musulmanes han optado por el entendimiento más teocrático y subjetivo de su religión. Pero, ¿es una evolución espontánea? En realidad es un movimiento fomentado y financiado por personas y grupos concretos. En los últimos años uno de los temas que más portadas está acaparando es el terrorismo internacional y, en particular, el que impulsan los grupos ultraislamistas. En todo el mundo, expertos, periodistas y ciudadanos intentamos encontrar una explicación lógica a este fenómeno. Desde el fatídico 11-S no nos cansamos de oír a diario noticias y datos relacionados con el terrorismo internacional. Casi todo el mundo está al tanto de cómo se llaman las más importantes agrupaciones fundamentalistas: Hamás, Al-Qaeda o los famosos guerrilleros de Alá (los denominados "muyahidines").
Todos estos nuevos conceptos han pasado a formar parte de nuestro panorama político internacional y de nuestro lenguaje. Los occidentales hemos abrazado un estilo de vida laico que prioriza el respeto hacia las creencias de los demás. Valores como la tolerancia, la democracia y la libertad individual son pilares de referencia para nuestra sociedad. Pero hemos llegado a un punto en el que nuestras convicciones resultan objeto de odio para ciertos movimientos dentro del islam, además de seguir siéndolo, también, para todos los demás sistemas totalitarios que persisten en el mundo. Por si fuera poco, se nos culpa de la situación de miseria que existe en ciertos países a la vez que se nos odia por los valores que representamos.
El ejemplo paradigmático es el de los jóvenes musulmanes dispuestos a abrocharse un cinturón lleno de explosivos y hacerse saltar por los aires en un sitio público para matar a personas inocentes. Lo importante es analizar quiénes y por qué están financiando la propagación de estos ideales extremísimos, quiénes están detrás de estos movimientos.
Se nos cuenta que la diferencia entre el mundo occidental y el mundo islámico reside en el materialismo puro y duro que caracteriza al primero (como si esto fuera algo inmoral y malo) y el misticismo o la riqueza espiritual que reside fuertemente en el segundo (como si esto fuera lo moral y lo bueno). Se afirma que el estilo de vida occidental ha relegado por completo la espiritualidad, y es visto por estos santos como algo maligno. Según ellos: a los occidentales solamente nos motivan intereses mezquinos y, entre ellos, principalmente el dinero. En realidad, la diferencia entre el mundo occidental, que vive en el siglo XXI, y el mundo islámico fundamentalista que se empeña en revivir la época de gloria de los califatos, reside en el reconocimiento y la aceptación abierta de que para vivir una vida digna y alcanzar la felicidad es necesario ante todo el desarrollo del individuo, y éste sólo se puede conseguir en un marco filosófico relativista, cuya expresión económica es el mercado libre y espontáneo y cuya expresión política es la democracia liberal.
En cambio, en la mayor parte de los países islámicos, estos principios son aborrecidos y rechazados, sobre todo por los líderes espirituales que ostentan el poder absoluto después de los gobernantes de dichos países o, a veces, incluso antes que ellos. Se da, entonces, una importante contradicción: si se sienten mejores que los occidentales porque la espiritualidad y el misticismo son el fin último que persiguen con su estilo de vida, ¿por qué nos encontramos con una opulencia desmesurada de los dirigentes y una riqueza hasta límites que muchos occidentales no pueden ni imaginar que exista en manos de unos pocos? Tanto los gobernantes de los diversos regímenes como los líderes de los movimientos espirituales fundamentalistas ostentan unas fortunas impresionantes, pero luego hablan de la guerra de los fieles y de que lo más importante es la vida espiritual y no la material que se vive en la Tierra.
Otra contradicción bastante obvia sobre “la superioridad espiritual” de los fundamentalistas islámicos es el mero hecho de que todos estos jóvenes suicidas eligen este camino porque sus respectivas familias viven sumidas en la más absoluta pobreza y, la única vía, para poder ayudarles, es hacerse explotar alegando que defienden la idea de un mundo islámico unido, poderoso y superior al occidental. ¿Cómo se justifica la magnitud espiritual con los miles de dólares que reciben las familias de un “mártir del islam”?
No se puede. Algo no encaja en sus justificaciones: o abrazan la vida espiritual tal y como proclaman los líderes fundamentalistas, y entonces no necesitarán la opulencia exagerada (o, en el caso de los más modestos, las primas de treinta mil dólares o más por tener un mártir del islam en la familia), o deberían abrir los ojos y decidir por sí mismos, exigiendo un marco social y político que les permita vivir una vida digna y próspera, manteniendo sus creencias en privado y respetando a quienes no las comparten.
La democracia no es un sistema perfecto pero es el que más se aproxima. Mientras no surja otro mejor, el mundo debe hacerlo suyo y regirse por sus reglas con independencia de las creencias religiosas. Cuanto antes lo entendamos todos, antes acabará el derramamiento de sangre entre seres humanos
JEAN RASPAIL, escritor y novelista, escribió un articulo el 17 de junio del 2004 en Le Fígaro titulado: “La patria traicionada por la Republica”. Este texto adquiere una importancia muy particular hoy en día porque los hechos y la actualidad dan la razón a Jean Raspail el “visionario”. Por este motivo considero importante publicar este texto premonitorio. Para los interesados en ampliar los conocimientos sobre sus obras literarias les recomiendo “El Campamento de los Santos”.
He dado vueltas en torno al mismo tema como un perro amaestrado en torno a un paquete con trampa. Es difícil tratarlo de forma directa sin que os estalle en la cara. Se corre peligro de muerte civil. Se trata sin embargo de la pregunta fundamental. He tenido mis dudas. Sobre todo porque en 1973, al publicar El Campamento de los Santos ya he contado todo sobre el asunto. No tengo gran cosa que añadir, salvo que creo que el guiso ya está preparado.
Porque estoy convencido de que nuestro destino como franceses está sellado, porque «En mi casa están en su casa » (Mitterrand), en el seno de « una Europa cuyas raíces son tan musulmanas como cristianas» (Chirac), porque la situación es irreversible hasta el cambio definitivo de los años 2050, cuando los franceses de origen constituyan solamente la mitad (la más avejentada) de la población del país, estando compuesto el resto por africanos, magrebíes o negros y por asiáticos de todas partes originarios de la reserva inextinguible del tercer mundo, con el Islam , integristas y djihadistas incluídos, como elemento dominante, y esto no habrá hecho más que empezar.
No sólo Francia está involucrada, toda Europa camina hacia la muerte. No faltan las advertencias – informes de la ONU (que se alegra de ello), trabajos incontestables en especial de los demógrafos Jean-Claude Chesnais et Jacques Dupâquier –, pero son sistemáticamente ocultados y la Oficina de Estadística juega a la desinformación.
El silencio casi sepulcral de los medios de comunicación, de los gobiernos y de las instituciones comunitarias sobre la quiebra demográfica de la Europa de los Quince es uno de los fenómenos más importantes de nuestra época. Cuando se produce un nacimiento en mi familia o en casa de unos amigos, no puedo contemplar este bebé sin inquietarme por lo que le está preparando la incuria de los gobernantes y a lo que deberá hacer frente en su fase adulta...
Hay que tener en cuenta que los franceses de origen, aporreados por el tam-tam incesante de los derechos humanos, de la « acogida al distinto », del «compartir» tan grato a nuestros obispos, etc., encuadrados por todo un arsenal represivo de leyes supuestamente «antirracistas», condicionadas desde la primera infancia al « mestizaje » cultural, al comportamiento de los imperativos de la «Francia plural» y a todas las derivas de la antigua caridad cristiana, no tendrán otra salida que bajar los brazos y fundirse sin rechistar al nuevo molde de “ciudadano” francés.
De todas formas no hay que desesperarse del todo. Sin duda subsistirán lo que en etnología se denominan solitarios, fuertes minorías, quizá una quincena de millones de franceses y no necesariamente todos de raza blanca que aún hablarán nuestro idioma correctamente y que se obstinaran en permanecer fieles a nuestra cultura y nuestra historia tal como nos han sido transmitidas de generación en generación. Esto no les resultará fácil.
Etapa frente a las distintas “comunidades” que comienzan a formarse desde hoy bajo el lema de la integración (o mejor dicho, somos nosotros los que nos estamos integrando al “distinto” y no al revés) y que en 2050 estarán definitiva y sin duda institucionalmente establecidas, se tratará de organizar de alguna forma una comunidad francesa para preservar la continuidad. Esta se basará en las familias, su natalidad, su endogamia de supervivencia, sus colegios, sus redes paralelas de solidaridad, quizá incluso en sus zonas geográficas, sus porciones de territorio, sus barrios, sus plazas de seguridad y, por qué no, su fe cristiana, y con un poco de suerte católica, si este cimiento consigue sostenerse.
Esto no gustará. El choque se producirá tarde o temprano. Algo como la eliminación de los kulaks por medios legales apropiados. ¿Y después?
Acto seguido Francia solo estará poblada por ermitaños de todo tipo de procedencias que vivirán en conchas abandonadas por los representantes de una especie extinguida para siempre que se llamaba la especie francesa, y que en absoluto recordara a la que, debido a no se sabe qué extraña metamorfosis genética, se había apoderado de su nombre. El proceso ya ha comenzado.
Existe otra segunda posibilidad de la que no podría hablar más que en privado y que necesitaría que consultase con mi abogado, consistiría en que los islotes resistiesen hasta emprender una especie de Reconquista sin duda diferente a la española pero que se inspire en sus mismas causas. Sobre este tema esta por escribir una peligrosa novela. No soy yo quien se encargará de escribirla, ya he hecho bastante. Su autor probablemente aún no ha nacido, pero este libro verá la luz en un momento dado, de ello estoy seguro.
Lo que no llego a comprender y que me sume en un estado de perplejidad, es cómo y por qué tantos franceses informados y tantos políticos coinciden de forma metódica, contumaz, no me atrevo a decir que cínica, a la inmolación de cierta Francia (evitemos el calificativo de eterna que revuelve las buenas consciencias) en el altar del humanismo utópico exacerbado.
Me planteo la misma pregunta a propósito de todas esas omnipresentes asociaciones de derecho a esto y a aquello, y de todas esas ligas, esas sociedades de pensamiento, esas oficinas subvencionadas, esas redes de manipuladores infiltrados en todos los engranajes del estado (educación, magistratura, partidos políticos, sindicatos, etc.), esos incontables demandantes, esos medios de comunicación correctamente consensuales y todos esos « inteligentes » que día tras día inoculan impunemente su sustancia anestesiante en el organismo aún sano de la nación francesa.
Incluso si soy capaz, como mucho, de concederles algo de sinceridad, me cuesta admitir que se trata de mis compatriotas. Se percibe en mi imaginación la palabra renegado, pero existe otra explicación : confunden Francia con la República. Los « valores republicanos » se declinan en infinitivo, lo sabemos hasta la saciedad, pero nunca hacen referencia a Francia. Sin embargo Francia es ante todo una patria carnal. Por el contrario, la República, que no es más que una forma de gobierno, es para ellos sinónimo de ideología, ideología con una gran « I », la ideología en mayúscula. Tengo la sensación de que traicionan, en cierto modo, la primera por la segunda.
Entre la marea de referencias que acumulo en gruesos expedientes de apoyo de esta tesis, he aquí que bajo una apariencia inocente aclara en gran medida la extensión de los daños. Está tomada de un discurso de Laurent Fabius al congreso socialista de Dijon, el 17 de mayo de 2003 : « Cuando la Mariana (figura femenina símbolo de la república francesa) de nuestros ayuntamientos adopte el bello rostro de una joven francesa procedente de la inmigración, ese día Francia habrá dado un paso en la dirección de hacedr vivir plenamente los valores de la República... »
Ya que hemos empezado con las citas, he aquí dos, para concluir: « No existen bombas atómicas en el mundo para detener la marea formada por los millones de seres humanos que un día partirán de la parte meridional y pobre del mundo, para irrumpir en los espacios relativamente abiertos del rico hemisferio septentrional, en búsqueda de supervivencia. » (Presidente de Argelia Bumedian, (Mohammed Bujarruba Bumedian) Militar y político argelino marzo de 1974.) En el mismo discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974, el Presidente argelino dijo también: "Un día millones de hombres dejarán el hemisferio sur para ir al hemisferio norte. Y no irán allá como amigos, porque irán para conquistarlo. Y lo conquistarán con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria".
Y esta otra, tomada del Canto XX del Apocalipsis : « La era de los mil años se acaba. He aquí que salen las naciones que están en los cuatro rincones de la tierra y que igualan en número a la arena del mar. Saldrán de expedición sobre la superficie de la tierra, irrumpirán en el campamento de los santos y en la ciudad bien amada. » De ahí el título del libro de Raspail.