El ministro holandés de Inmigración y Asilo ha propuesto la posibilidad de enviar a refugiados políticos más rápidamente a sus países de origen.
Gerd Leers, del partido conservador CDA, propone que los extranjeros cuya petición de asilo haya sido dos veces rechazada no puedan esperar en Holanda el resultado de su apelación, mientras no se obtengan nuevos datos o cambie su situación.
Algunos extranjeros intentan evitar su expulsión de Holanda repitiendo la petición en el último momento. Según la propuesta de Leers, estas solicitudes podrán ser tramitadas pero los solicitantes deberán esperar el resultado fuera del país.
Holanda no expulsará, de momento, a familias con niños. Así lo ha determinado el ministro, a raíz de una sentencia del Tribunal en La Haya sobre una familia angoleña. El Estado holandés pedía la expulsión de la mujer y alojar a sus hijos en una familia temporal o en un centro de acogida para menores. Pero la ley europea prohibe separar a las familias. Leers estudia interponer un recurso de casación contra la sentencia e insiste en expular de Holanda a la familia angoleña. Las familias que no han obtenido el asilo político deben permanecer en centros de acogida hasta nueva orden.
Publicar direcciones en internet, intimidación, bombas de pintura y ocupaciones. La resistencia contra la severa política de inmigración en Holanda se hace cada vez más agresiva. El Servicio de Información y Seguridad de Holanda ha advertido ante los activistas radicales pro-asilo, y también los políticos se preocupan.
“Todo se ha organizado para aceptar la menor cantidad de personas posible en nuestra próspera Holanda. La ley de inmigración se caracteriza desde hace muchos años por un premeditado egoísmo.” Ese es el mensaje de los activistas en Holanda. Se trata de algunos cientos de personas que cada vez echan mano a recursos más extremos para llevar a cabo su lucha.
El 11 de noviembre de 2008, Holanda se encontró por primera vez con una nueva forma, más radical, de “activismo pro-asilo”. La puerta de la casa de una funcionaria de Inmigración y Naturalización en la región de Utrecht apareció con pintadas llevadas a cabo por la noche. La pintura roja era un símbolo de “la sangre de las personas que sufren por las prácticas de la policía de extranjería”, según constaba en su declaración. “Esta es una advertencia a sus colegas de la Gestapo moderna. Ustedes se hacen responsables por lo que hacen.”
Inspirado en los activistas animalistas
Se trata del tipo de acto de intimidación conocido por los defensores radicales de los animales, quienes en su lucha por los derechos hacen uso desde hace tiempo de métodos extremos como la intimidación, los incendios y las bombas de pintura.
El Servicio de Información y Seguridad de Holanda ha advertido de las actividades de los activistas y sostiene que se debe contar con más actos ilegales e intimidatorios contra personas. Desde el incidente en Utrecht, cientos de funcionarios del servicio de inmigración han sido amenazados e intimidados en sus hogares.
A comienzos de los años noventa, Holanda ya fue escenario de una serie de atentados contra responsables del servicio de asilo. El más publicitado fue el atentado de bomba contra la casa del ex secretario de Estado de Justicia Aad Kosto en noviembre de 1991. En el momento del ataque Kosto no se encontraba en su casa. La responsabilidad del atentado fue atribuida al grupo radical RaRa (Acción Anti Racista Revolucionaria).
Importantes exigencias
En septiembre del año pasado, la víctima fue el alcalde de Haarlemmermeer, dentro de la cual cae la jurisdicción del aeropuerto internacional de Schiphol donde se está construyendo un nuevo centro de detención. También su casa fue ensuciada con pintura y le pincharon las ruedas de su coche. Los activistas dejaron un mensaje: “Se ha terminado su tranquilidad ahora que usted ha decidido construir una cárcel en su territorio para encerrar a los indocumentados.”
Los activistas pro-asilo luchan contra la severa política de inmigración en Holanda que hace que cada año miles de personas permanezcan detenidas a la espera de una decisión definitiva para su solicitud de asilo. Los activistas no se conforman con poco. Quieren continuar su campaña hasta que nadie esté en el país ilegalmente, se abran todas las fronteras y no existan los centros de detención.
Direcciones y teléfonos
Cada vez más –tal como en el caso de los animalistas- industrias y personas que indirectamente están involucradas en la política de inmigración se ven afectadas por las acciones. Es el caso de la empresa de construcción BAM, que participa en la instalación del nuevo centro de detención en Schiphol. También se llevan a cabo acciones contra las agencias de empleo que contrata personal de seguridad para los centros.
Los activistas han publicado en su página web las direcciones y los teléfonos de decenas de empresas que participan en lo que llaman “la industria de la deportación”. La lista incluye ministerios y oficinas del Servicio de Inmigración y Naturalización, pero también arquitectos, contratistas de obras, agencias de empleo, empresas de seguridad y hasta la farmacia que suministra las medicinas para los detenidos en los centros de internación y la empresa que provee de paquetes de Navidad al servicio de inmigración.
Sin elección
El ministro de Inmigración Gerd Leers ha confirmado que algunas empresas dan marcha atrás como consecuencia de las amenazas de los activistas. “Para la construcción de nuevos lugares ya ni siquiera tenemos la elección entre arquitectos y constructores, ya que muchos tienen miedo de ser víctimas de los activistas.” Leers califica la situación de inaceptable. “Los funcionarios cumplen lo que yo decido, y no se les puede estigmatizar de esa manera. Yo doy la cara por ellos. Que vengan a por mí”.
La población musulmana en España aumentará en torno a un 82% hasta 2030. Es decir, los seguidores del islam, que representan hoy un 2,3% de la población (1.021.000 personas) pasarán a ser el 3,7% (1.859.000 personas) dentro de dos décadas, según las proyecciones que el estadounidense Pew Forum de Religión y Vida Pública difundió ayer. Esos nuevos musulmanes llegarán mayoritariamente vía inmigración, como hasta ahora. El Pew calcula que el año pasado los mahometanos supusieron un 13% de los que inmigraron a España. Un flujo que es sobre todo masculino. Aquí viven 189 musulmanes por cada 100 mujeres correligionarias, la tasa más alta de Europa; en 2030 este colectivo será más femenino.
Los autores del estudio explican que han contabilizado como musulmán a todo el que se define como tal al margen de si practican o no.
La población musulmana aumentará en seis países europeos más que en España: Irlanda, Finlandia (donde este colectivo es ahora pequeño) Noruega, Suecia, Italia y Reino Unido. Y en dos de los países de nuestro entorno europeo, en Francia y en Bélgica, serán más del 10%. Esa es la foto que hace el Pew Forum del islam en Europa.
2.200 millones
La fotografía mundial muestra que el aumento de los musulmanes se ralentiza porque su tasa de natalidad disminuye. Dentro de dos décadas la umma (la comunidad de creyentes del islam) será más de una cuarta parte de la población del planeta (2.200 millones de personas, el 26,4%) frente a los 1.600 millones (23,4%) actuales. La población islámica crece a una velocidad que duplica el aumento del resto del mundo.
El estudio vincula el descenso de la natalidad en este colectivo con la mayor educación de las mujeres, los mejores niveles de vida y la migración del campo a la ciudad. En los países donde menos se forma a las mujeres tienen una media de cinco hijos; cuando la escolarización se prolonga tienen 2,3 hijos.
Esta proyección estima que dentro de dos décadas Pakistán habrá superado a Indonesia como el país musulmán más poblado. Para entonces, la región Asia-Pacífico concentrará al 60% de los seguidores de Alá, seguido de Oriente Próximo (20%), África Subsahariana (17,6%), Europa (2,7%) y América (0,5%).
La comunidad islámica en Euskadi crea un consejo para defender los intereses de unas 30.000 personas - Quieren mejorar su imagen
Marhaban Bekom (Bienvenido) al Consejo Musulmán Vasco, el órgano recién constituido que agrupa por el momento a 24 asociaciones musulmanas de Euskadi y pretende erigirse en un instrumento de interlocución con las Administraciones vascas y, sobre todo, en el altavoz de la cultura islámica en la comunidad autónoma.
Creado el pasado 8 de diciembre en Vitoria, el consejo vasco-musulmán ha celebrado este fin de semana sendas reuniones territoriales en Bilbao y Rentería para coordinar a los colectivos musulmanes que hasta ahora actuaban de forma aislada. El delegado en Guipúzcoa, Javier (Abdul Haqq) Salaberria, de origen vasco y convertido al islam, coordinó ayer la primera reunión de las asociaciones existentes en este territorio.
Tras recitar el Corán, fueron presentándose los representantes de las asociaciones de Beasain, Ordizia, Zegama o Irún, los responsables de las mezquitas de Azkoitia, Orio y Zumárraga, esta última en funcionamiento desde 1999.
La gran sorpresa de la comunidad musulmana ha sido el descubrimiento de un amplio número de grupos que hasta ahora trabajaban por su cuenta. Si en la creación del consejo participaron 24 asociaciones, en menos de dos meses ya se han incorporado casi otras tantas, y Salaberria calcula que podrían existir unas 70 en todo el País Vasco, donde se calcula que hay empadronados unos 30.000 musulmanes, de los que menos de un millar son nacidos aquí.
El Consejo Musulmán Vasco está abierto a todas las asociaciones culturales, políticas, religiosas o sindicales que "estén principalmente formadas por musulmanes y trabajen por la normalización del islam en la sociedad vasca. Formada principalmente por musulmanes de origen marroquí y argelino, también representa a senegaleses, paquistaníes y de otras nacionalidades. Tiene vocación de servir de interlocutor ante el Gobierno vasco, las Diputaciones y los Ayuntamientos.
Salaberria asegura que una de las prioridades del consejo es facilitar la apertura de centros de culto -actualmente hay 35 mezquitas en Euskadi- y "contar con las mismas facilidades y ayudas que otras religiones", sostiene el delegado en Guipúzcoa. También les preocupan asuntos como la creación de cementerios musulmanes, la gestión de la asignatura de religión en las escuelas públicas, la posibilidad de realizar la circuncisión en Osakidetza, la alimentación halal (permitida por la ley islámica) y aumentar la proyección social de las comunidades musulmanas.
Los representantes de estos colectivos ratificaron ayer en Rentería su voluntad de "ser escuchados" por la Administración, solucionar los problemas que limitan la libertad religiosa, potenciar su imagen en la sociedad y potenciar la relación entre las asociaciones.
La ciudad de Barcelona, conocida como “la meca europea de la posmodernidad anti-clerical”, ha acordado pagar casi 30 millones de euros en fondos públicos para la construcción de una mega-mezquita con capacidad para miles de fieles musulmanes.
La nueva estructura en Barcelona, será la rival del Centro Cultural Islámico de Madrid, en la actualidad la mezquita más grande de España. En la última década, más de 1.000 mezquitas y centros de oración islámicos han surgido en todo el país, devoto católico en otros tiempos. Doce nuevas mezquitas están programadas para abrir en el noreste de España en los próximos tres meses. La construcción de nuevas mezquitas se produce en un momento en que los municipios vinculados al Partido Socialista han cerrado decenas de iglesias cristianas de toda España por la promulgación de leyes de zonificación nueva.
El proyecto de la mezquita de Barcelona se anunció durante un seminario de una semana de duración titulado “Los musulmanes y los valores europeos”, patrocinado por el Consejo Europeo de los Ulemas de Marruecos y la Unión Islámica de Centros Culturales de Cataluña. Un representante de la oficina del alcalde de Barcelona, que asistió a la conferencia, dijo al madrileño periódico El País: “que el municipio se involucre en el proyecto de la mezquita; si bien se refiere la religión al ámbito privado, esto no quiere decir que no tenga un papel público“.
La idea de construir un mega-mezquita financiada por los contribuyentes españoles se produce después de que Noureddine Ziani, un imán marroquí con sede en Barcelona, dijese que la construcción de grandes mezquitas sería la mejor manera de luchar contra el fundamentalismo islámico en España. “Es más fácil difundir ideas fundamentalistas en las mezquitas pequeñas establecidas en los garajes donde sólo los miembros de la congregación asisten, que en las grandes mezquitas que están abiertas a todos, con salas de oración, cafés y zonas de reunión”, comentó Ziani a la agencia de noticias española EFE.
La mezquita de Barcelona es única porque es un proyecto público financiado por los contribuyentes españoles. Arabia Saudí ha construido grandes mezquitas en las ciudades españolas de Madrid, Málaga, Marbella y Fuengirola, y ha sido acusada de usar las mezquitas y centros culturales islámicos en España para promover la secta wahabí, predominante en Arabia Saudita. El wahabismo rechaza cualquier diálogo con otras religiones y cualquier apertura a otras culturas. Por definición, el wahabismo también rechaza la integración de los inmigrantes musulmanes en la sociedad española.
No es sorprendente que el gobierno saudí apoye oficialmente la Alianza de Civilizaciones, una iniciativa patrocinada por el primer ministro español José Luis Rodríguez Zapatero, que se inspira en gran medida en el concepto de Diálogo de Civilizaciones, promovido por radicales islámicos en Irán en la década de 1990, una iniciativa para negociar una tregua con los terroristas islámicos en los términos establecidos por los terroristas.
En diciembre de 2000, el Centro Cultural Islámico de Madrid fue expulsado de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) para frustrar los intentos de Arabia Saudita por controlar el Islam en España. La mayoría de los inmigrantes musulmanes en España son de origen magrebí (especialmente Marruecos y Argelia) o Pakistán; los analistas dicen que su bajo nivel de vida y bajos niveles de educación los hacen particularmente susceptibles a la propaganda islamista promovida por Arabia Saudí.
En otras partes de España, los residentes de la ciudad vasca de Bilbao se sorprendieron recientemente al encontrar en sus buzones folletos en español y árabe de la Comunidad Islámica de Bilbao, pidiéndoles dinero para construir una mezquita de 650 metros cuadrados que cuesta 750.000 euros. El eco de Al-Andalus aún resuena en todo el valle del Ebro (es decir, España). “Hemos vuelto para quedarnos, Insha’Allah” (si Alá quiere). Los musulmanes anhelan el Al-Ándalus medieval y la nacionalidad española para los moriscos.
Al-Andalus era el nombre árabe dado a la parte de España gobernada por los conquistadores musulmanes de 711 y 1492. Muchos musulmanes creen que los territorios que perdieron durante la Reconquista española todavía les pertenecen, y que tienen derecho a regresar y establecer su dominio allí – una creencia basada en el precepto islámico que los territorios ocupados por los musulmanes una vez, deben permanecer para siempre bajo la dominación musulmana.
Los moriscos, los descendientes de la población musulmana que se convirtieron al cristianismo bajo la amenaza de exilio en 1502, fueron expulsados de España en última instancia por el rey Felipe III en 1609. Los líderes musulmanes dicen que España podía enemendar el mal al ofrecer la nacionalidad española a los descendientes de los moriscos musulmanes como una “disculpa y el reconocimiento de errores” cometidos durante la Inquisición española.
En Córdoba, los musulmanes están exigiendo que el gobierno español les permita el culto en la catedral principal, que había sido una mezquita durante el reino medieval islámico de Al-Andalus y que ahora es Patrimonio de la Humanidad. Los musulmanes esperan recrear la antigua ciudad de Córdoba como un lugar de peregrinación para los musulmanes en toda Europa. Los fondos para el proyecto de convertir “Córdoba en la Meca de Occidente” se buscan de los gobiernos de los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, y las organizaciones musulmanas en Marruecos y Egipto.
En Granada, una ciudad en el sur de España que fue el último reducto musulmán de Al-Andalus, antes de capitular ante los Reyes Católicos en 1492, un muecín llama ahora a los musulmanes a la oración en la primera mezquita que se abrió en la ciudad desde la Reconquista española. La Gran Mezquita de Granada “es un símbolo de un retorno al islam entre los españoles y los europeos indígenas”, dice Abdel Haqq Salaberría, portavoz de la mezquita. “Va a actuar como un punto focal para el renacimiento islámico en Europa”, dice.
En Lérida, una ciudad en el noreste de España, donde 29.000 musulmanes representan el 20% de la población, la asociación local Watani Islámica ha pedido recientemente al rey de Marruecos, Mohamed VI, dinero para construir una mezquita en el centro de la ciudad. Los musulmanes locales están indignados porque el municipio les dió un terreno para construir una mezquita en las afueras y no en el centro de la ciudad. Aunque el municipio otorgó la tierra hace más de tres años, la comunidad musulmana local se ha negado a solicitar una licencia formal pdiendo una ubicación digna para la comunidad musulmana que exige una mejor ubicación.
Mientras tanto, los informes de ABC, periódico con sede en Madrid, afirman que más de cien mezquitas en España tienen imanes radicales predicando a los fieles todos los viernes. El periódico dice que algunos imanes han establecido una policía religiosa para hostigar y atacar a aquellos que no cumplan con la ley islámica. ABC también informa que durante el año 2010, más de diez conferencias salafistas se llevaron a cabo en España en comparación con sólo una en 2008. El salafismoes una rama del islam revivalista que llama a la restauración de glorioso pasado musulmán, mediante el restablecimiento de un imperio islámico en todo el Oriente Medio, África del Norte y partes de Europa. Los salafistas quieren ver a España como un estado musulmán, y por tanto debe ser conquistado para el islam.
Al mismo tiempo, Noureddine Ziani, un imán marroquí, dice que es absolutamente necesario para aceptar los valores islámicos dentro de los valores europeos sustituir el término “judeo-cristiano” por la palabra “islamo-cristiano” para describir la civilización occidental.
«Quito la Cruz, pero por vuestra libertad yo pierdo mis derechos»
Nuevo capítulo del asedio al crucifijo. Una profesora de Religión del instituto de Zújar (Granada) retira el símbolo cristiano porque molestaba a otros dos docentes recién llegados
Susana Fernández ha adquirido un protagonismo del que trata de rehuir. Días atrás unos compañeros la obligaron a retirar un crucifijo y un icono de una virgen oriental del departamento de ciencias sociales del instituto de Zújar (Granada), donde imparte clases de Religión desde hace cinco años.
Estos profesores, que han llegado al centro educativo este mismo curso, se sentían ofendidos cuando veían la Cruz en la pared. «En principio yo me negué porque era un espacio compartido», explica Fernández en una de las pocas declaraciones que ha dado a los medios de comunicación estos días.
La profesora, a la que todos conocen por su actitud abierta, amable y extrovertida, vio sin embargo que la cosa iba en serio y tuvo que retirar los símbolos. «Llamaré al inspector y ahora mismo retiro estos símbolos que tanto os molestan», comentó a sus compañeros con los que tuvo un intercambio de pareceres durante el que les hizo saber que lo de ellos sí que les parecía una «actitud intolerante».
«Quito la Cruz, pero por vuestra libertad yo pierdo mis derechos», les vino a explicar señalándoles que se trata de «unos símbolos que no tienen por qué ser ofensivos». Ahora que ha recibido el apoyo de los obispos andaluces y de los profesores de religión de la comarca granadina de Baza está sobrepasada y reconoce que es víctima de una «injusticia».
El crucifijo es del centro educativo. Andaba en una estantería y una compañera le comentó que se lo podía llevar a su departamento. Ella lo hizo, es parte de su materia, a la que están adheridos el 98% de los alumnos de Zújar. En señal de apoyo a su profesora han creado un grupo en Tuenti que tiene más de quinientos seguidores, y han llevado estos días cruces al cuello y estampas de la patrona del municipio, la virgen de la Cabeza.
Fernández es madre y completa sus horarios con clases en otros centros de la zona. La Junta de Andalucía se ha limitado a pedir que el Consejo Escolar se pronuncie para que se vuelva «a un clima de normalidad».
A esta profesora sus compañeros le espetaron que sus ideas las tenía que dejar en la puerta del instituto, que aquello era ilegal. Es falso que sea ilegal y además es una «falta de libertad de expresión en un país democrático», como Fernández comenta. «Nadie puede dejar la conciencia fuera de sí mismo pase una puerta o pase otra», añade.
Calvario de los profesores
Esta actitud intolerante hacia unas imágenes que forman parte del acervo cultural, histórico y de fe de la mayoría es también una obligación para que prescinda de un material curricular que forma parte de su día a día como profesora. Es «como si quitas el mapamundi o la tabla periódica» a otros profesores. El suceso pone de manifiesto el calvario que pasan muchos profesores de Religión hoy en día, sintiéndose poco menos que arrinconados por creer y enseñar la historia de su religión y las de otros con suma objetividad y profesionalidad.
Carlos Valle es profesor de Religión en un centro de Secundaria de Baza y recuerda que en todos los países europeos menos Francia existe la asignatura. Dice que la falta de respeto «no es la tónica general» aunque también llama la atención sobre la existencia de «estos energúmenos que focalizan en los profesores ese odio que puedan tener a la Iglesia».
A Fernández sus dos compañeros de departamento no le habían dado muestras evidentes de hostilidad. Es difícil pelear con ella por su carácter. Sí le habían soltado algún comentario jocoso. El cuarto componente de este departamento es el director del centro, quien incide en que no había habido problemas y se muestra sorprendido de la trascendencia de la noticia sin que haya pasado por los órganos del centro. El Consejo Escolar previsto para mañana es ahora el que tendrá que decidir si la profesora puede ejercer de nuevo su derecho a la libertad religiosa.
El crucifijo que originó el encontronazo en este instituto de Granada tiene valor artístico. Y el departamento de Sociales donde se ha producido el conflicto entre los profesores de Zújar incluye también la materia de Historia del Arte. El profesor Carlos Valle, quien ha coordinado estos días las muestras de solidaridad con la profesora amenazada, se pregunta si «cerramos el museo del Prado porque esté el Cristo de Velázquez o cambiamos el nombre de Santa Cruz de Tenerife porque a una minoría de España le moleste ese nombre». Es llevarlo a un extremo, sin duda, pero también lo es, según entienden estos profesores, la actitud de quienes «denuncian parte de su propia cultura en nombre de una libertad que excluye la de otro».
Trescientos inmigrantes en huelga de hambre en Grecia para exigir un permiso de residencia
Los ilegales norteafricanos fueron llevados a la Universidad de Atenas por estudiantes próximos a partidos de izquierda
EFE - Los inmigrantes norteafricanos, instalados en la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas.
Trescientos inmigrantes comenzaron este martes una huelga de hambre en Grecia, 250 instalados ilegalmente en la Facultad de Derecho, en el centro de Atenas, y otros 50 en la ciudad de Tesalónica. Los inmigrantes, que exigen ser legalizados, fueron introducidos en la facultad por estudiantes cercanos al partido Syriza (Coalicción Radical de Izquierda), con la oposición de las autoridades universitarias.
La ministra de Educación, Ana Diamandopulu, declaró que «estas desgraciadas personas que se encuentran en la Facultad de Derecho no están ahí casualmente, sino que han sido llevadas y dirigidas hasta ahí. Es indignante que fuerzas políticas utilicen de esta forma tan provocadora la angustia humana para servir a objetivos partidistas, destruyendo las libertades de la universidad» (en referencia al asilo universitario y a la imposibilidad de las fuerzas policiales de evacuar el edificio sin que lo solicite el decano o una orden del Fiscal).
Diamandopulu insistió en que «la transformación de la Facultad de Derecho en un campo de inmigrantes supera cualquier limite de tolerancia» y denunció que las autoridades de la Universidad de Atenas deberían proteger el funcionamiento académico de la institución, que permanecerá cerrada varios días. Para la ministra, «las leyes deben de cumplirse, con la participación de todos los miembros de la sociedad, para que finalice esta situación insostenible».
El ministro de Protección del Ciudadano (antes Ministerio de Orden Público), Cristos Paputsis, insistió en que el asilo universitario «no es la excusa para un comportamiento irregular de las instituciones, ni para la incompetencia administrativa». Paputsis recordó que las autoridades universitarias tienen la responsabilidad exclusiva de afrontar la situación creada en la facultad.
Con sacos de dormir
Las autoridades universitarias consideran que la culpa de esta situación es del estado y de la sociedad, e insistieron en que no pudieron impedir la entrada de estos inmigrantes, que se encuentran ahora instalados con sus sacos de dormir en distintas dependencias.
Los inmigrantes, en su mayoría de habla árabe, al parecer norteafricanos, insisten en que no abandonarán la huelga ni la facultad sin un permiso de residencia en la mano, algo que el Ministerio del Interior ha dicho que no concederá. La mayoría procede de la isla de Creta, donde trabajaban en el mercado irregular. Al parecer, miembros de distintos movimientos políticos les facilitaron el traslado a la capital griega.
El partido comunista KKE aseguró que «quienes han llevado a estos inmigrantes al edificio en obras de la Facultad de Derecho no ayudan a las justas reivindicaciones de los inmigrantes-refugiados, sino que les exponen aún más a las calumnias y a las amenazas de partidos y mecanismos reaccionarios, a la represión del estado y a los chantajes de los grupos que los manipulan».
Por Grecia entran 9 de cada 10 inmigrantes irregulares en la Unión Europea. El gobierno socialista de Yorgos Papandreu está intentando solucionar la situación de más de 120.000 personas que se encuentran en el país intentando seguir su viaje a otro destino europeo.
En España empezamos a tener los primeros conflictos con los musulmanes por razones obvias como es el desinterés por integrarse en nuestra sociedad, la dificultad para adaptarse a nuestras costumbres, por no hablar de la imposibilidad de aceptar nuestras leyes puesto que sus leyes “La Sharia” es una ley impuesta por su Dios.
De modo que se mire como se mire lo cierto es que los problemas con esta comunidad avanzan a medida que el número de musulmanes se incrementa en nuestras ciudades, pasando de ser una minoría invisible y silenciosa a ser un numero considerable que intenta imponer e imponerse, hasta me atrevería a decir que se “pitorrean de nosotros y nuestra tolerancia” ya que para ellos solo demuestra y así lo consideran como un signo de debilidad.
Pero no acaba en España el problema con los musulmanes, algunos países europeos están en peores condiciones. Hace poco publicamos en este Blog un fantástico articulo recogido en el Magazine de la Vanguardia sobre Suecia, sugiero que si no lo habéis leído lo intentéis, vale la pena, tener en cuenta y no olvidéis nunca que lo que sucede ahora en Europa, es lo que sucederá en un par de años en nuestro país.Suecia ya no es el oasis de tolerancia que fue en otros tiempos con los musulmanes
Hoy vamos a conocer como Alemania la gran defensora del multiculturalismo, ya que prácticamente fue el primer país de Europa donde llegaron los primeros musulmanes, en este caso los turcos, tiene graves problemas con este colectivo hasta el extremo que la propia Angela Merkel en un alarde de sinceridad a llegado a rendirse a la evidencia declarando que “el Multiculturalismo ha fracasado en Alemania”
El Estado europeo pionero en acogida de trabajadores extranjeros, Alemania, ha admitido públicamente, con una cierta sorpresa y horror, que la integración de su inmigración no es tal. “El multiculturalismo ha fracasado”, reconoció la canciller Angela Merkel en octubre, ante la evidencia de que hay extranjeros que tras años en el país no hablan alemán. El debate social sobre qué hacer está abierto
Familias de diferentes culturas pasan la tarde del domingo en el paseo del Rin en Dusseldorf
Alemania ha descubierto ahora una realidad: es un país de inmigración. Y es una realidad conflictiva, menos confortante que la de pensar y creer que los inmigrantes llegan, trabajan, ahorran y regresan a sus países. Los inmigrantes no están de paso”, diagnostica Ulrich Kober, experto en inmigración de la Fundación Bertelsmann.
Es curioso: el Estado de Europa pionero en la acogida de extranjeros por motivos laborales ha descubierto ahora que forman parte de su paisaje humano y –horror– muchos de ellos ni siquiera hablan alemán aceptablemente.
Les queda la palabra. Impresa. La caída de Damasco de los alemanes tiene nombre y apellidos: Alemania se disuelve, el libro del que se han vendido más de un millón de ejemplares. Está escrito por Theo Sarrazin, consejero a la sazón del Bundesbank –el banco central de Alemania, una de las instituciones sobre las que descansan el prestigio y el orgullo nacional–, socialdemócrata, que se vio obligado a presentar la dimisión por el alboroto que levantaron sus tesis: los cuatro millones de musulmanes–el 5% de la población– no han sabido integrarse en la sociedad que les ha acogido y será complicado que lo hagan en el futuro. Lectores aparte, Sarrazin no está solo: una tercera parte de los ciudadanos cree que una Alemania sin islam sería mejor, según una encuesta de la fundación Friedrich-Ebert, en la órbita socialdemócrata.
De la palabra, de eso viven los empleados de la Mayersche Droste, un hipermercado de la literatura en el centro de Dusseldorf. Como Rolf Keusser, responsable del departamento de ficción y capaz de citar autores españoles que el periodista ni conocía. Un alemán viajado. No ha leído el libro de Sarrazin porque su mundo es la ficción. Keusser guía al periodista a una sección de esta gran librería dedicada a… inmigración.
Junto al libro de Sarrazin, destaca otro éxito de ventas: El final de la paciencia. Su autora, Kirsten Heisig, era una juez de menores en Berlín que se quitó la vida días antes de la publicación del libro, suerte de memorias en las que describe “la capital que no ven los turistas” y en la que aparecen menores traídos de Palestina y Líbano para vender droga en las calles de Berlín, aprovechando una cierta impunidad legal. La autora se desespera al ver cómo la red de protección social alemana es incapaz no ya de reeducarlos sino siquiera de controlar a estos chavales.
Una calle comercial de Oberbilk, el barrio con más inmigración de Dusseldorf, y mujeres musulmanas en el interior de un tranvía en esta ciudad
Rolf Keusser repasa algunos de los libros sobre inmigración, que parecen dividirse entre los que critican el buenismo de la multikulturi (un concepto acuñado por los Verdes en los años 80 como réplica a la Leit Kultur, la cultura dominante, cristiana y autóctona) y los que prometen recetas para una integración exitosa con fotografía de alemanes que han triunfado pese a sus raíces musulmanas. Herr Keusser cree que el libro de Sarrazin marca el antes y el después de todo. “Hay puntos desagradables –opina–, pero también muchos aspectos de los que todo el mundo habla ahora. Yo tampoco entiendo que haya turcos que llevan 30 años en Alemania y no sean capaces de hablar alemán. No dan la sensación de que se quieran integrar. Y luego está el problema de la religión. Tampoco los indios o los chinos que viven aquí son cristianos y no hay problema. Con el islam, el problema es la mujer. Mi mejor amiga es maestra, en Moenchengladbach, tiene 28 niños en clase de los que 16 son musulmanes. Cuando pide a algunos padres que acudan para comentar cosas que no van bien, muchos progenitores no la toman en serio porque es mujer.”
Este es el tipo de quejas que abundan hoy en día y sintetizan lo que un sector de la sociedad exige a los inmigrantes: obligación moral de hablar alemán y respeto a la Constitución –que nadie se engañe, se trata de que no haya casos, supuestos o excepciones, que justifiquen el trato discriminatorio a las mujeres y va dirigido a un sector de esos cuatro millones de musulmanes, mayoritariamente turcos–.
Una joven turca se prueba vestidos para su boda en una tienda de Marxloh, una de las localidades que tienen mayor porcentaje de inmigración de Alemania
La sociedad alemana parece decidida a aceptar, finalmente, que este es un país tan de inmigrantes como Estados Unidos o el Reino Unido. La canciller Angela Merkel se ha pronunciado, con matices. “El multiculturalismo ha fracasado, ha fracasado totalmente (…) Quien no aprenda alemán inmediatamente no es bienvenido”, proclamó el 16 de octubre ante las juventudes democristianas en Postdam.
Desde la publicación a finales de agosto de Alemania se disuelve, el debate público está dominado por la inmigración –y no precisamente la de los españoles o los vietnamitas, casos modélicos al decir de varias fuentes oficiales–. “Lo sorprendente del efecto Sarrazin es la amplitud de la controversia. Y su característica. Antes, en los pasados años 90, el debate sobre la inmigración era muy pragmático, hoy es muy emocional”, afirma Anton Rutten, director de Inmigración en el Ministerio de Trabajo e Inmigración del land de Renania del Norte-Westfalia.
Una pareja alemana y una turca se hacen fotografías al caer la tarde en el paseo junto al Rin en Dusseldorf
Alemania, más determinante que nunca en el curso de la Unión Europea, da muestras de impaciencia, pero está lejos –el pasado obliga y pesa, positivamente– de articular un partido xenófobo como los que irrumpen a su alrededor: Holanda, Suecia, Dinamarca, Hungría, Austria; Suiza y sus referéndums que rechazan los minaretes; o la República Francesa, donde nada ha hecho desaparecer del mapa político de los últimos 25 años al Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen.
La gran noticia para el prestigio de Europa es que Alemania resiste… “A pesar de este malestar, la cultura democrática es todavía muy fuerte en este país, pesa la conciencia del pasado nazi. Eso nos distingue de otros países. Pero sí hay un potencial xenófobo, está ahí, como en Holanda. Vamos a ver qué pasa. Yo no daría garantía de que no puede crecer el voto xenófobo”, señala Ulrich Kober, de la Fundación Bertelsmann.
Alemania tiene además dos peculiaridades respecto a algunas de las naciones vecinas: su escasa hipoteca colonial –salvo que se hable de Togo–, que no le hace estar en deuda con nadie, y su inmunidad a grandes atentados islamistas como los que han sufrido España o Gran Bretaña. Tampoco ha registrado episodios sangrientos al modo de Holanda –el asesinato de Theo Van Gogh– o crisis existenciales como la generada por las viñetas de Mahoma publicadas en un diario de Dinamarca.
¿Por qué muchos inmigrantes con décadas de residencia en Alemania siguen sin hablar alemán? ¿A qué obedece que sus hijos tengan dificultades pese a estudiar en escuelas públicas? ¿Acaso el Gobierno federal no invierte 218 millones de euros en cursos gratuitos para los inmigrantes mayores de 16 años (cursos que eran voluntarios hasta el 2005 y que ahora ya son obligatorios)?
El sistema escolar ha permitido que muchos inmigrantes –en realidad, todos los entrevistados mencionan a los de origen turco– lleguen al mercado laboral ¡sin hablar bien alemán! Unos imputan el fallo al sistema educativo que selecciona el camino a los diez años, de forma que a tan temprana edad ya queda bastante determinado el niño que llegará a la universidad y el que, como máximo, tendrá estudios técnicos o secundarios. Tampoco ayuda que no haya clases por las tardes y que, por tanto, los hijos de inmigrantes pasen más horas en casa, donde el entorno raramente es germanohablante.
Otro factor negativo es la concentración de inmigrantes –cada barrio tiene su escuela–, aunque cualquiera que conozca el paisaje de las banlieues francesas se quedará admirado ante los supuestos guetos alemanes como el de Oberbilk, el barrio de Dusseldorf con mayor concentración de inmigrantes –lo son el 23% de sus habitantes frente al 17% del conjunto de la capital renana–. Aquí no se ven adolescentes que se apoderan de la calle, ni muros degradados o un paisaje desolador y sin porvenir.
“Estamos mucho mejor aquí, aunque creo que aquí también llegará un Frente Nacional”, afirma Toufik, de 37 años, que llegó hace 13 años de su Lille natal y es padre de tres hijos. “Cuando llegué –agrega–, cruzaba los pasos de peatones en rojo si no pasaba ningún coche. Me di cuenta de las miradas de reprobación y de que los alemanes no lo hacían. Así que les imité.” No todo el mundo reacciona con esta naturalidad. “Hoy se ven más muchachas con velo en Berlín que en Estambul –observa Ulrich Kober–. La mayoría no lo lleva por presión familiar sino por voluntad propia. Es típico de la segunda generación, buscan señales de identidad. En el exilio uno descubre sus raíces.”
Matthias Korfmann, el periodista que cubre la información sobre inmigración en la región de Dusseldorf del poderoso grupo de diarios regionales Waz, cree que “por primera vez hablamos de unos vecinos, los turcos, que llevan en muchos casos 40 años entre nosotros y ahora descubrimos que no sabemos nada de ellos”. “Y ellos –añade–tampoco parecen saber muy bien cómo funciona esta sociedad. Hace poco, publicamos la historia de tres prometedoras profesoras de universidad de origen turco, distinguidas además por su embajada. Las tres coincidían en que gracias a los vecinos alemanes habían llegado tan lejos, porque en sus casas, al principio, incluso les disgustaba su interés por la cultura.”
Una imagen tomada en el metro
José Povedano aterrizó aquí siendo un niño. La entrevista se desarrolla en su despacho en Bonn, desde donde dirige la red asociativa que engloba a la inmigración española y es consultado con frecuencia por la administración para asesorar en la materia. “Parece increíble, pero durante decenios los alemanes no se han visto como un país de inmigrantes cuando hoy en día somos 16,9 millones con ese origen (de una población de 81,8 millones de habitantes). No somos una sociedad monolítica, aunque a algunos alemanes les cueste creerlo”, explica.
No sólo les cuesta creerlo sino que incluso lo rechazan. Y algunos ostentan cargos electos, como Horst Seehofer, el líder de la rama bávara de la democristiana CDU, una de las voces más beligerantes en esta, para algunos, caída de Damasco: “Alemania no es un país de inmigración”, dice. También se ha mostrado abiertamente partidario de cerrar las fronteras a más turcos y árabes, abogando por dar prioridad a la inmigración europea.
La patronal y muchos sectores siguen necesitando inmigración, aunque ahora apunten a la mano de obra cualificada. (Merkel ya ha hablado hace un par de dias con ZP ofreciéndole puestos de trabajo para españoles cualificados) Y luego está el factor demográfico, que modera los impulsos: hoy el 35% de los jóvenes alemanes son hijos de la inmigración. Tendencias demográficas en mano, el porcentaje no hará más que aumentar de aquí al 2050.
Texto de Joaquín Luna
Fotos de Àlex Garcia
Magazine
La Vanguardia
¡ESCANDALOSO! esto que están sufriendo los ciudadanos de Salt y permitido por las autoridades que hacen la vista gorda, es una autentica vergüenza, cualquier dia la gente explotará y entonces nos llevaremos las manos a la cabeza.
Viendo el vídeo y comprobar el miedo que tienen los autóctonos a expresarse libremente lo dice todo, mientras los musulmanes se les ve envalentonados y en su propia casa. INDIGNANTE.
Los incidentes surgidos a raíz de la muerte de un menor marroquí han abierto la espita de un problema latente en muchos lugares de España pero que se escenifica estos días en la localidad gerundense de Salt. Este pueblo gerundense de 37.000 habitantes, de los cuales más de 14.000 son de otras nacionalidades, lo que supone que el 43 por ciento de la población es inmigrante.
Mucho se ha especulado sobre la buena relación de Z.P con los musulmanes, que si tiene pendiente una deuda, que si los musulmanes en nuestro país tienen un trato especial, que si ZP margina a la iglesia y facilita mezquitas, que si por decretazo se tienen que retirar los signos externos del cristianismo mientras se permite el velo signo religioso de los musulmanes, en fin, todo tipo de especulaciones que unidas conforman un atentado contra las creencias de los cristianos.
Pues bien, según las informaciones recogidas hoy en alertadigital.com podemos al fin comprender a que es debido tanto “talante” y tanta "tolerancia" del presidente de España con la comunidad, o la umma, musulmana.
¿Está preparando ZP el terreno para su futuro yerno y futuros nietos? ¿Aceptará la hija de ZP revertirse en una musulmana sumisa? ¿Aceptará que sus hijos/as recen Alá de cara a la meca. ¡Por Alá!
Perdón, no hemos acabado con las noticias, la ultima que aparece esta tarde en los medios es más de lo mismo "De fuera vendrán, que de tu casa te echarán" El Gobierno prepara una ley que sancionará a los empresarios que decidan contratar a trabajadores españoles antes que a extranjeros y a hombres antes que a mujeres ¡AMEN! ¿Por favor que alguien se apiade de los españoles e ingresen a ZP en un spcriatico antes que sea demasiado tarde.
Laura Rodríguez Espinosa, la hija díscola del presidente Zapatero, otra vez en el ojo de la noticia al estrenar noviazgo con un estudiante marroquí de Filología, Tarik M., de 22 años de edad, según adelanta el portal de noticias ‘Nador City’.
De acuerdo a tales informaciones, el estudiante marroquí y la hija mayor del presidente se conocieron durante un concierto de música bereber celebrado en una localidad madrileña, donde Tarik M., cursa sus estudios.
El portal nadorense asegura que la pareja cuenta con todas las bendiciones de la familia Zapatero y que el joven Tarik habría allanado incluso las puertas de Moncloa. Se apunta también que Laura Rodriguez acompañó a su novio el pasado viernes a la mezquita de la M-30.
Tarik M. nació en la localidad marroquí de Nador y es hijo de un ex dirigente del Istiqlal (partido nacionalista muy próximo al soberano alauita). El periódico especula con la posibilidad de que esta particular “alianza de civilizaciones” termine en boda, si bien bajo la “condición ineludible” de hacerlo bajo el rito islámico. “Su abuelo Ibrahim es muy devoto y nunca aceptaría la boda de su nieto con un infiel”, subraya el períodista rifeño Hassan Abbas.
No es la primera vez que la hija mayor de Zapatero se ve envuelta en polémica. A su pose gótico con la familia Obama, causa de indignación en medios diplomáticos norteamericanos, siguió la noticia el pasado verano de su marcha de la Moncloa para convivr con su antigua pareja en una casa ‘okupada’ de Sevilla. Algunos medios contactaron entonces con el departamento de comunicaciones de Presidencia del Gobierno para contrastar la información. La respuesta fue escueta y contundente: “Sobre la vida familiar y privada del presidente del gobierno no sabemos ni queremos saber nada”.
Tras una denuncia presentada contra los ‘okupantes’ por el dueño del edificio, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado se personaron en el inmueble, pero evitaron actuar. Órdenes de arriba lo prohibieron. Parece que convencieron a la hija antisistema del presidente para que depusiera su actitud y volviera a Palacio, cosa que finalmente hizo. No hubo denuncias ni detenciones. Cosas del talante. Presidencia del gobierno, como siempre, ni afirma ni desmiente.
Y sigue... la dictadura que el gobierno de Zapatero esta dispuesto a implantarnos, ya ni la enseñanza ni los estatutos de los colegios serán respetados, a partir de ahora como en tiempos de la dictadura se verán obligados a seguir las directrices que marca el gobierno, como primera medida fue la persecución solapada de los signos cristianos como la retirada de crucifijos de las aulas, a partir de ahora la obligación so pena, de la retirada de las ayudas estatales, si se prohíbe a las musulmanas que luzcan sus velos en las aulas, ¿Que será lo próximo?
Cada dia que pasa vemos con indignación como nuestra querida y amada libertad esta siendo amenazada a golpe de decretazos, o me obedeces sumisamente o de lo contrario asumes las consecuencia, lo que es lo mismo a obedecer y CALLAR. ¡Parece ser que cuarenta años no fueron suficientes para medir nuestra capacidad de resignación!
Aquí la noticia que publica hoy 20 minutos.es
Los colegios que veten el velo islámico a sus alumnos podrán perder las ayudas del Estado
* La Ley de Igualdad de Trato se aprobará antes del verano y luchará contra la discriminación en el trabajo, en el sistema sanitario y en las aulas.
* Multas para los bares que no especifiquen los motivos para restringir la entrada.
* Las ofertas laborales no podrán ser discriminatorias por edad o sexo.
Los colegios concertados y privados que separen a niños y a niñas podrían quedarse sin ayudas públicas. También los que nieguen la entrada a los alumnos por motivos religioso, como es el caso del uso del velo islámico, explicaron fuentes cercanas a la elaboración del texto.
Al estar transferidas las competencias a las comunidades autónomas, serán éstas las encargadas de retirar las ayudas si se demuestra la discriminación. Las fuentes consultadas matizan que las subvenciones no se quitarán de forma automática, sino que se estudiará caso por caso antes de tomar una decisión.
Derecho de admisión
El texto también luchará contra los establecimientos que discriminan a sus clientes. No impedirá a los locales poner sus reglas –como prohibir la entrada si llevas zapatillas de deporte, pantalones cortos...– para negar la entrada, pero sí les obligará a colocar un cartel en la puerta que especifique los requisitos si no quieren ser sancionados con hasta 60.000 euros por discriminación.
La norma busca acabar con la práctica de los establecimientos que se escudan en su reglamento interno para negar la entrada a ciertos colectivos. El cartel de "reservado el derecho de admisión" no será suficiente, tendrán que especificar los motivos por los que se niega la entrada a su local. El cliente que se sienta discriminado sólo tendrá que presentar una queja y el propietario tendrá que explicar por qué le denegó el acceso. Si no tiene un argumento no discriminatorio será sancionado.
La Ley de Igualdad de Trato también perseguirá a los empresarios que seleccionen personal basándose en unos criterios discriminatorios. Es decir, no se podrán publicar anuncios del tipo: que se abstengan mayores de 45 años, mujeres o algunos colectivos. Además, los empleados que se sientan discriminados o acosados (que les encarguen tareas inferiores a su categoría, que sean atacados por su origen, orientación sexual...) podrán denunciar a la empresa. Si se demuestra la discriminación, las multas pueden llegar hasta el medio millón de euros, la retirada de ayudas e incluso el cierre del negocio.
Lenguas cooficiales
Esta ley prohíbe discriminar por lengua, aunque con matices, ya que "excluye cualquier diferencia de trato por el uso del castellano en todo el territorio nacional así como por el uso de las distintas lenguas cooficiales en sus respectivos territorios". Esto llevará a que los padres que, por ejemplo, vivan en Cataluña y se sientan discriminados porque quieren una educación para sus hijos en castellano no puedan acogerse a esta ley.
Como ocurre con la Ley Integral de Violencia de Género, el Gobierno creará unas fiscalías específicas para hacer cumplir la Ley de Igualdad de Trato. Estas instancias judiciales podrán actuar de oficio cuando detecten un caso de discriminación y se encargarán de tramitar las denuncias de las personas que se sientan discriminadas.
Además, la ley contempla la creación de un consejo específico que se encargará de medir el nivel de discriminación que hay en España, concretar cuándo existe y qué pruebas hay que presentar. También harán de filtro con los casos que se les presenten para que no se colapsen los juzgados.
Más novedades de la ley
Medios de comunicación. Tendrán que llevar cuidado con la publicidad que publican o emiten. Si resulta sexista, homófoba o discri-minatoria, podrían ser sancionados. Si el medio hace caso omiso, podría ser cerrado.
Seguros. No podrán aplicar ningún plus que excluya a ciertos colectivos si es por motivos discriminatorios, como en el caso de los minusválidos o un grupo racial.
Represalias. Cualquier trato adverso que pueda sufrir una persona por intervenir en un proceso contra la empresa (queja, reclamación o participar en una huelga) podrá ser sancionado.
Insultos. Atentar contra la dignidad de un empleado, crear un entorno intimi-datorio, hostil, humillante u ofensivo puede acarrear multas hasta de 60.000 a.
Sanidad. Se perseguirá a los centros sanitarios que discriminen a los pacientes por ser de una CC AA diferente adonde se es atendido, por su orientación se-xual o por su sexo.
Vivienda. Rechazar una oferta de compra o arrendamiento por un motivo discriminatorio cuando se haya realizado un anuncio de forma pública puede acarrear una sanción. La persona afectada es la que debe poner la denuncia. Si se demuestra que el dueño le ha dicho que la casa ya está vendida o alquilada y no es así, podría ser sancionado.
Tengo que comentaros que según nos informa toda la prensa la manifestación convocada para hoy en Salt ha sido una manifestación unitaria y silenciosa y ha terminado sin incidentes bajo el lema unitario 'Volem viure a Salt amb pau i bé'"Queremos vivir en Salt en paz y bien" Unitario ya que las imágenes que nos ha ofrecido la prensa "papanatas" de este país corresponden a pancartas con este lema, ocultando las que mostraban lemas diferentes de protesta como las de la foto.
Esta es la realidad en Salt, y no la convivencia pacifica que Iolanda Pineda nos quieren hacer creer.
Estalla la bomba de la multiculturalidad. Escalofriante aumento de la delincuencia inmigrante
La alcaldesa Iolanda Pineda para más señas socialista, afirma que el acto ha sido "un ejemplo para quien piense que el pueblo está dividido" y ha valorado positivamente la manifestación asegurando que los vecinos de Salt han dado “un ejemplo de ciudadanía”, el día que “el mundo estaba pendiente de nosotros”.
Bueno, lo que "el mundo está pendiente de Salt" me recuerda al "acontecimiento planetario" de Leire Pajin, pero en fin si le hace ilusión a la alcaldesa ser protagonista mundial ¿Lo pasamos por alto?
Mención aparte merece el llamamiento a la Generalitat solicitando más dinero, me parece de un cinismo descomunal en los tiempos de crisis que corren, por cierto, crisis que afecta directamente a nuestros jubilados, educación y sanidad. Lo cierto es que cuesta creer y difícil de asimilar que la "integración, SI" dependa del dinero disponible para comprar voluntades, es decir que a golpe de talonario los musulmanes adopten una actitud integradora, algo que no ha sucedido en Suecia, Alemania ni resto de países europeos que han invertido cuantiosas sumas de dinero sin conseguirlo. Pero como se dice coloquialmente "España es diferent". En todo caso y hablando claro, que les suban los impuestos a los ciudadanos de Salt, al fin de cuentas son ellos con su pasividad los que aceptan esta situación, con mis impuestos ni un euro para la integración, si quieren integrarse que se integren de convicción y de lo contrario que regresen a sus países.
Pues bien, en vista que todas las noticias sobre este tema coinciden en resaltar el “buen rollito de la manifestación” algo poco creíble pues según rezan las pancartas "Más seguridad" "Ya basta" más bien parece un pueblo harto de foráneos, he pensado que lo mejor para contrastar la noticia y conseguir información directa de algún ciudadano seria investigar en los foros, y aquí os dejo algunos comentarios de los muchos que he encontrado, por cierto muy diferentes a la información "políticamente correcta" de la prensa, cada cual que saque sus propias conclusiones, o que crea lo que le parezca, aquí solo tratamos de dar la información sobre los sucesos.
saltenca- Manifestación muy pacífica de cara a la galería, pero la realidad es que no han dejado hablar al pueblo. Ha sido silenciosa a la fuerza, ya que se ha prohibido incluso con violencia dirigirse a los medios de comunicación (a los reporteros de antena3 les rompieron el micrófono para evitar finalizar la entrevista), los pocos que nos hemos atrevido a hablar en público nos han acallado de malas maneras. Una vez más se ha querido aparentar lo que no es y ocultar la realidad y la problemática que sufre día a día Salt.
plataformero-Lo que pasa en Salt es que no se quiere reconocer que los responsables de este problema son los inmigrantes, más concretamente los de origen magrebí. Hay estadísticas que lo demuestran, en caso de no creerse esas estadísticas sólo hay que estarse una temporadita allí.
Carlos -Hola! vengo de dar un rodeo por todos los periódicos digitales a mi alcance (que no son pocos) que han publicado esta noticia, casi todos. En los que se permite la participación ciudadana con comentarios el resultado es que más del 90% de los participantes rechazan la inmigración y especialmente la musulmana. La gente está hasta los co.... de ellos. Lo que demuestra que esta manifestación ha sido una estupidez como la copa un pino. Por lo visto han conseguido el efecto contrario.
Gladiatur - Los actos vandalicos continuan y las detenciones tambien. Por tanto los jueces pueden seguir practicando la puesta en libertad de los detenidos en cuanto entran en el juzgado, no sea que sienten algún mal precedente y la gente se alarme socialmente porque metan algúno en la cárcel unos dias.
Iolanda Pineda, suerte que te queda poquito tiempo en el Ayuntamiento. Cuando te echen de él, te recomiendo un viajecito a Marruecos o a Senegal, ya que te gustan tanto los africanos.
Más de 3.000 personas se manifiestan en Salt por la convivencia
La marcha unitaria y silenciosa ha terminado sin incidentes bajo el lema únitario 'Volem viure a Salt amb pau i bé'
La alcaldesa dice que el acto ha sido "un ejemplo para quien piense que el pueblo está dividido"
FERRAN COSCULLUELA(SALT) Más de 3.000 personas, según datos oficiales provisionales, se han manifestado por las calles de Salt por la paz y la convivencia y en protesta por los últimos altercados y actos vandálicos que vivió el municipio el pasado fin de semana. La marcha, unitaria y silenciosa, que ha acabado con la lectura de un manifiesto, ha transcurrido sin incidentes entre los manifestantes, de todas las etnias y nacionalidades, y entre quienes se encontraban numerosas familias con niños. La protesta ha terminado con un castell de pilar de tres levantado por la colla Marrecs de Salt como símbolo de la unidad de la pinya.
En el manifiesto final de la protesta, que ha transcurrido bajo el lema único de “Volem viure a Salt en pau i bé”, se ha apostado por la convivencia y la paz en el municipio y se ha hecho un llamamiento a la Generalitat para que ayude €€€ a Salt en materia de educación, urbanismo, salud y seguridad. Además, se ha pedido a los partidos locales que hagan un pacto entre ellos que garantice que, gobierne quien gobierne, tengan un proyecto común que permita que se solucionen los problemas del municipio.
Los organizadores han valorado "muy positivamente" la protesta ya que ha superado con creces la previsión de participación y porque se ha desarrollado en un ambiente de civismo y respeto "que demuestra el verdadero carácter del pueblo de Salt, que está unido y apuesta por la convivencia y la paz".
Ejemplo de ciudadanía
La alcaldesa de Salt, Iolanda Pineda, ha señalado que "la manifestación ha sido un ejemplo de ciudadanía de que queremos vivir y convivir. Hemos estado a la altura de lo que esperábamos de nosotros mismos --ha añadido-- y hemos dicho al mundo que lucharemos por un Salt mejor y que camine por la concordia".
Iolanda Pineda ha concluído: "El futuro lo haremos juntos sin exclusiones independientemente del lugar de nacimiento, del color de la piel o del dios al que se rece". Asimismo, la alcaldesa ha señalado que responderá a la petición del manifiesto leído tras la marcha "para llegar a un pacto entre las fuerzas políticas de la ciudad para lograr un Salt mejor".
No hay división en Salt
Mohamed Houri, en nombre de la Oenegé Codenaf Catalunya, una de las entidades convocantes de la marcha, ha declarado su satisfacción sobre cómo ha transcurrido la protesta y ha afirmado de "es una lección para quien piensa que Salt es un pueblo dividido. Se han manifestado muchas personas y de forma respetuosa y cívica. Hemos demostrado que podemos construir esta paz en Salt, que a veces parece frágil".
El servicio de orden de la manifestación ha estado formado por miembros de las 200 entidades convocantes del acto, ataviados con chalecos reflectantes del club de piragüismo de la localidad. Las fuerzas de seguridad estaban situadas en las afueras de Salt en previsión de posibles altercados durante la marcha.
Los promotores de la manifestación han sido 200 asociaciones culturales, deportivas, cívicas y de inmigrantes. De este último colectivo, han formado parte de la marcha unas veintena entidades, entre ellas seis mezquitas, cuatro de Salt y dos de Girona.
Los disturbios en Francia dejaron, en los disturbios de 2005, un balance de unos 8.700 vehículos quemados (foto: BBC).
Mientras en 2005 el país vecino ardía en disturbios, nosotros nos creíamos ‘los reyes del mambo’ y pensábamos que eso no nos ocurriría a nosotros, con estas claras palabras se ha pronunciado el secretario de Relaciones de la Confederación Española de Policía en Cataluña sobre los sucesos de Salt.
Nos creíamos los reyes del mambo
En el año 2005, concretamente el jueves 27 de octubre, se produjeron unos disturbios cerca de París (Francia) que rápidamente se extendieron a otras ciudades francesas. Los incidentes comenzaron tras la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano mientras escapaban de la policía en Clichy-sous-Bois (Francia), una comuna pobre en una banlieue del este de París.
En la noche del 2 al 3 de noviembre, alrededor de 500 coches fueron quemados y se provocaron varios incendios en las localidades francesas de Aulnay-sous-Bois, Neuilly-sur-Marne, Le Blanc-Mesnil y Yvelines. Del 4 al 5 de noviembre, sábado, y el domingo marcaron el punto más tenso de los disturbios hasta ese momento: 1.295 vehículos incendiados, 312 personas arrestadas e incidentes en otras ciudades de Francia.
En total, haciendo el recuento una vez controlada la situación, unos 8.700 coches quemados y 2.700 detenidos. ¿Alguien encuentra alguna semejanza entre los hechos de 2005 y los incidentes que se producen en Cataluña? A mí dos más dos siempre me suman cuatro, aunque haya mucha gente que me quiera hacer ver que suman tres.
El 16 de enero de este año, en la localidad gerundense de Salt, 12 vehículos fueron incendiados en protesta por la situación de un joven de nacionalidad marroquí. Estaba en coma tras caer desde un quinto piso cuando huía de unos agentes de la policía autonómica. La Generalidad de Cataluña decidió ocupar policialmente Salt.
Los disturbios en Francia dejaron, en los disturbios de 2005, un balance de unos 8.700 vehículos quemados (foto: BBC).
Mientras, en Mataró (Barcelona), se produjo otro altercado cuando agentes de la policía local intentaban detener a un ciudadano de origen marroquí: más de 12 personas se lo impidieron. Los policías, para no provocar males mayores, desisten y el sospechoso es detenido días después. Los agentes de los Mossos d’Esquadra que trabajan en Las Planas en El Vendrell (Tarragona) saben muy bien a qué me refiero, ya que ellos sufren, en ocasiones, este tipo de intento de intimidación.
La policía es un órgano de control de situaciones, pero no es la solución a las mismas. Es un piñón más en la rueda de engranaje social. Podemos ocupar policialmente ciudades, controlar la situación, pero eso no resolverá el problema. Hay que recuperar la situación, retomar el control y que estos disturbios acaben, pero a continuación hay que elaborar un plan de actuación para acabar con el problema: el desarraigo de una segunda generación que no se siente ni española ni del país de sus padres. O, dicho de otro modo, son extranjeros en ambos países.
Esto no quiere decir que aquellos que han participado en los disturbios aquí citados no tengan que ser juzgados, condenados (en caso de ser culpables) y, si fuera posible, expulsados de España. Mientras en 2005 el país vecino ardía en disturbios, nosotros nos creíamos los reyes del mambo y pensábamos que eso no nos ocurriría a nosotros. Y mientras esto sucede en Cataluña, 257 policías nacionales cambian su destino fuera de la comunidad porque la Generalidad y el Gobierno así lo quieren. Porque no quieren que los policías nacionales echen raíces en esta tierra.
Manuel Rosales es secretario de Relaciones de la Confederacion Española de Policía en Cataluña.
lavozdebarcelona.com
Viernes, 21 de enero de 2011
Mohamed el menor de dieciséis años, M.R.L, que el pasado sábado 8 de enero se cayó de un quinto piso mientras huía de la Policía Local tras robar una motocicleta ha muerto este jueves a las 11.00 horas.
El joven ingresó en el Hospital Josep Trueta el mismo sábado a mediodía en estado muy crítico. Fuentes del hospital han explicado que presentaba un traumatismo craneal "muy grave" del que fue intervenido el primer día y se encontraba ingresado en la UCI desde el primer momento en un estado "muy crítico".
Su caso desencadenó los conflictos vandálicos de un grupo de jóvenes el fin de semana pasado en Salt (Girona) que acabó con la quema de contenedores, coches y motos.
La atención está centrada ahora en las inmediaciones del Ayuntamiento y la comisaría de la Policía Local de Salt, donde el pasado viernes día 14 se concentró un grupo de unas cincuenta personas, la mayoría muy jóvenes, para protestar por la actuación de los agentes y por el grave estado en el que se encontraba M.R.L. Aquella concentración derivó horas después en la quema de contenedores de basura por toda la ciudad y, la noche siguiente, en la de doce vehículos.
Esos actos vandálicos, comparados con los que tuvieron lugar en París en 2005 cuando el fallecimiento de un joven que también huía de la policía derivó en una quema de coches, llevaron a la alcaldesa de Salt, Iolanda Pineda, a destacar la necesidad de separar lo que entendía como delincuencia de los problemas de inmigración que ya habían tenido un primer capítulo en el municipio hace casi un año.
Pineda anunció medidas contra los autores de esos incidentes del fin de semana y denunció que, tras la concentración de jóvenes, había organizadores de la movilización que atendían a otros intereses y que estaban en el punto de mira de la investigación.
Las asociaciones de vecinos y entidades de Salt han convocado esta misma semana una manifestación programada para el próximo sábado día 22 bajo el lema Volem viure a Salt en pau i bé (Queremos vivir en Salt en paz y bien)'
A la convocatoria se han sumado los diferentes partidos políticos de la ciudad y la alcaldesa Iolanda Pineda, pese a que desde su partido, el PSC, el ex diputado autonómico y presidente de la Federación de Entidades Catalanas de Origen Marroquí, Mohamed Chaib, ha hecho un llamamiento para desconvocar la manifestación por entender que criminalizará al colectivo de ciudadanos originarios de Marruecos.
Por otro lado parece que para recibir las ayudas a la integración de los inmigrantes la crisis es inexistente, los políticos se olvidan que los planes de integración solo funcionan con la voluntad de integrarse, de lo contrario representan un coste inútil dado que el fracaso está garantizado.
El amigo del fallecido, que ha preferido ocultar su rostro, ha explicado a Europa Press Televisión, que era "un chico muy tranquilo que siempre iba con sus amigos".
Asimismo, comentó que hace "siete años" que estaba en un centro de menores de Salt y a veces "tenía que robar" "no tenía padres, ni dinero y robaba porque era necesario". Con buena voluntad consideremos que robar una moto es una necesidad de primera necesidad, y esto demuestra que no estamos haciendo bien las cosas, con nuestra beligerancia se piensan que somos tontos. Desde luego no me imagino robando "por necesidad" a los seis millones de parados que tenemos en nuestro país.
No obstante, otras fuentes han precisado que el menor llevaba en las comarcas de Girona tres años; primero vivió con un familiar y después pasó bajo la tutela de la Generalitat, quien le ingresó en este centro de menores.
La comunidad de musulmanes no aceptan nuestras reglas democráticas ni nuestras leyes, solo se rigen por la Sharia o ley de Dios, pero además consideran irrenunciable al dogmatismo propio de quienes afirman estar en posesión de la verdad exclusiva, la religión sigue siendo el centro que impregna la totalidad de sus vidas.
Salt tendrá un plan de la Generalitat para jóvenes
BARCELONA, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El conseller de Bienestar Social y Familia, Josep Lluís Cleries, ha afirmado que Salt (Girona) se beneficiará de uno de los planes específicos de infancia y juventud que prevé ir aplicando a las localidades que lo necesiten.
En declaraciones este miércoles a Europa Press tras la quema de coches y contenedores este fin de semana, ha afirmado que "una de las medidas podría ser tener educadores de calle", aunque ha insistido en que el plan se consensuará con el Ayuntamiento.
Por eso se reunirá con la alcaldesa, la socialista Iolanda Pineda, "cuando se pacifique la situación", después de que unos 50 adolescentes --mayoritariamente de origen latinoamericano y marroquí-- se concentraron el viernes en defensa de un compañero detenido y con antecedentes delictivos.
Cleries ha defendido planes específicos para cada localidad "por la necesidad de adecuarse a cada problema", como explicó en su primer acto oficial.
El 5 de enero, avanzó que los menores son una de sus prioridades y que quiere crear en el Parlament una comisión de infancia --ya lo intentó en la pasada legislatura pero fracasó--, para hacer de Catalunya "un país de referencia en los derechos a la infancia".
El portavoz del Govern, Francesc Homs, pidió este martes contención y no hacer "politiquería" al valorar los incidentes, para no magnificarlos, y defendió el Pacto Nacional de Inmigración y la Ley de Acogida como instrumentos válidos conseguidos en la pasada legislatura.
Este reportaje sobre Suecia lo publicó el Magazine de la Vanguardia el 16/01/2011. Considero que el reportaje que facilita la revista Magazine sobre El país que defendía con orgullo sus políticas de asilo e inmigración, las más generosas de Europa, puede ser de gran interés para los lectores del Blog, y un aviso para los incrédulos, sobre todo es importante tener en cuenta el cambio de “buenismo” que tanto enorgullecía a sus cuidadnos con la inmigración, para dar un cambio tan radical en pocos años.
Suecia ya no es el oasis de tolerancia que fue en otros tiempos. En los últimos tres meses ha sufrido el primer atentado islamista, y hartos de una inmigración incapaz de integrarse en la sociedad, están optando por dar el voto a partidos anti-inmigración. Quizás sea demasiado tarde
Diversidad de la Universidad de Malmö
Suecia
La revisión de un modelo
Texto de Gemma Saura
Fotos de Xavier Cervera
Hay cosas en Suecia que sólo se dicen off the record. “La integración es un fiasco”, admitió a los diplomáticos estadounidenses un alto cargo del Ayuntamiento de Göteborg. Mientras en Alemania la canciller Merkel no tiene reparos en afirmar ante multitudes que la multiculturalidad ha fracasado, la frase es una de las revelaciones Wikileaks en un país que ha hecho un estandarte de sus políticas de asilo e inmigración –las más generosas de Europa– y siempre se ha visto a sí mismo como un oasis de civismo y tolerancia.
Hace ya algún tiempo que los suecos están descubriendo el espejismo. Sólo en lo últimos tres meses, han sufrido su primer atentado islamista –perpetrado por un refugiado iraquí–, un pistolero ha sembrado el terror entre los inmigrantes en Malmö y un partido xenófobo, Demócratas de Suecia, ha entrado en el Parlamento.
“Hemos dejado de ser una excepción en Europa y eso es una grandísima frustración para los buenos demócratas suecos, que siempre habían creído, aunque sin decirlo abiertamente porque resultaría grosero, en la superioridad moral de Suecia”, dice Anders Hellström, investigador en el Instituto de Migración y Diversidad de la Universidad de Malmö.
Con 90.000 de sus 300.000 habitantes nacidos en el extranjero y 176 nacionalidades distintas, Malmö, en el sur de Suecia, está en el epicentro de la sacudida. Sólo esta ciudad ha dado más permisos de residencia a refugiados iraquíes en el 2008 que Francia, España, Reino Unido, Alemania, Noruega y Dinamarca juntos.
Aquí está también Rosengård, lo más cercano a un gueto que existe en Suecia, hogar de 20.000 inmigrantes, la mayoría musulmanes, y con una tasa de paro superior al 50%. En diciembre del 2008 fue escenario de enfrentamientos a pedradas entre jóvenes y la policía tras el desalojo de un sótano usado como mezquita cuyo permiso de alquiler no había sido renovado. Los disturbios se repitieron este verano cuando la selección israelí llegó a la ciudad para competir en la Copa Davis. En septiembre, la policía halló un subfusil en la habitación de un adolescente, que no fue detenido por ser menor.
Cuna de la socialdemocracia sueca, el Ayuntamiento de Malmö ha estado en manos de la izquierda de forma casi ininterrumpida desde la introducción del sufragio universal en 1919. Pero su hegemonía retrocede. Como en tantas ciudades postindustriales en Europa, la extrema derecha ha hallado aquí un bastión. En las últimas elecciones, los Demócratas de Suecia obtuvieron un 10,1% de los votos, casi el doble de la media nacional (5,7%).
Es un signo, pero no el único, de que el buenismo sueco comienza a agrietarse. En el 2007, el alcalde se unió a los de Göteborg y Södertalje –son las tres ciudades con más extranjeros– para exigir al Gobierno que las municipalidades puedan restringir la entrada de inmigrantes. Los tres son socialdemócratas, el partido que ha abrazado el internacionalismo desde que Olof Palme lo elevó a valor nacional. Para más señas, el de Malmö, Ilmar Reepalu, es nacido en Estonia.
¿Qué está ocurriendo para que un alcalde, rojo e inmigrante, cuestione las políticas de inmigración?
La ultraderecha blande Rosengård como prueba de que la inmigración es un problema. “Hay mucha gente allí que no habla ni una palabra de sueco, gente que no tiene trabajo ni lo quiere porque vive de los subsidios. Gente que pretende vivir según las leyes islámicas –dice Magnus Olsson, líder de los Demócratas de Suecia en la ciudad–. Y luego está la violencia: un sueco no puede ni poner los pies en ese barrio”.
“Si pareces sueco, es decir, si pareces un racista, mejor no vengas por aquí porque te atracarán seguro”, reconocen Deniz y Amet, dos primos de origen turco de 15 y 13 años, vecinos de Rosengård. En su instituto, comentan entre risas, sólo hay un sueco “de verdad”. Porque ellos, aunque sus madres ya nacieron en este país, no se sienten suecos. “Tampoco turco. En el medio”, dice Deniz. Los dos adolescentes no se ponen de acuerdo sobre si la imagen de gueto peligroso es merecida.
–Se magnifica todo lo que ocurre. Porque a la policía no le gustamos –dice Amet.
–A mí tampoco me gustaría Rosengård si fuera policía
–replica Deniz.
–Sólo digo que las cosas pasan por algo. La policía nos insulta, nos llama “monos”, quiere cerrarnos las mezquitas.
mezquita de Malmö
A unos doscientos metros de esta conversación se levanta sobre la nieve la mezquita. “Es la más antigua de Escandinavia y la mayor de Suecia”, explica con orgullo su fundador, Bejzat Becirov, un albanés de Macedonia emigrado en 1962. Con dos minaretes, incluye una biblioteca y una escuela primaria, con 220 alumnos, donde “lo único que difiere de las escuelas convencionales son cuatro horas de islamología a la semana”, afirma la maestra Cecilia Hallström. Sueca y cristiana, por cierto.
También aquí saben que la multiculturalidad sueca tiene sus sombras. Desde su construcción en 1983, la mezquita ha sufrido unos 300 ataques: desde cristales rotos, grafitis o un cochinillo en la sala de oraciones, hasta el incendio del 2003, que dejó el edificio gravemente dañado y la escuela calcinada. La última agresión, más alarmante, fue la noche del 31 de diciembre del 2009, cuando alguien disparó a través de una ventana a un imán que escribía en el ordenador. La bala le rozó el cuello y quedó incrustada en un mueble.
Becirov no quiere dejarse vencer por la amargura. Sólo cuando mira el cristal agujereado se le escapa un reproche hacia la policía, que en todos estos años no ha detenido a nadie en relación con los ataques. La conjetura es que el hombre arrestado a principios de noviembre sospechoso de matar a una persona y herir a varias en una cadena de tiroteos contra inmigrantes es el mismo que disparó al imán. “Pero quién sabe”, suspira Becirov.
“Cuando llegué a Suecia en 1969 era un país totalmente distinto al que es hoy, y el cambio ha sido a mejor –recuerda Nimet Nesimi, también de origen albanés macedonio y cofundador de la mezquita–. Antes, la sociedad era mucho más cerrada, había una fobia al extranjero. Hoy, hasta el ministro de Integración vino a visitar esta mezquita nada más tomar posesión del cargo. Pero todavía hay gente que no nos quiere aquí”.
Antigua ciudad naviera que perdió uno de cada cuatro empleos con la crisis industrial, Malmö no empezó a salir del pozo hasta finales de los noventa. La reinvención vino de la mano de la universidad (abierta en 1998), el puente de Öresund que une Malmö con Copenhague –inaugurado en el 2000, hoy un 10% de la población trabaja en la capital danesa–, el ingreso sueco en la UE (1995) o el espectacular rascacielos de Calatrava, el Turning Torso (2005).
“El resultado ha sido una ciudad segregada –afirma Daniel Sandström, editor del principal diario regional, Sydsvenskan–. Porque en esta transición de un pasado industrial al posmodernismo consumista ha habido muchos ganadores, pero también perdedores. Y entre los perdedores, además de los inmigrantes con menos posibilidades, está la gente del pasado industrial, los que se han quedado atrás”.
Aquí es donde entra la ultraderecha. “En la era industrial, los socialdemócratas tenían una narrativa para las capas menos acomodadas, que consistía en prometer un futuro mejor a través de la modernización –dice Sandström–. Pero en la era posmoderna, los socialdemócratas ya sólo se dirigen a las clases medias consumistas. Han sido los Demócratas de Suecia quienes han encontrado una narrativa para los perdedores: culpar a los inmigrantes de las penurias, de los recortes en el Estado de bienestar”.
Es el mismo esquema que se ha repetido en Marsella o en Rotterdam. El mismo cóctel antiinmigración y antiislam, que con tanta fortuna está explotando la extrema derecha europea, ha calado fuerte en los viejos feudos de la izquierda. Los Demócratas de Suecia han obtenido sus mejores resultados en Almgården, un barrio de clase obrera colindante con Rosengård. Uno de cada tres ha votado por ellos. La hostilidad se siente en el aire.
Annika Franklin es pedagoga en la guardería de Almgården, agazapada entre los altos bloques de vivienda barata. “Trabajar aquí es muy duro. Los niños tienen situaciones muy complicadas en casa: familias desestructuradas, madres solteras jovencísimas, historiales de abusos y maltratos… Y este otoño ha sido el peor, nunca habíamos visto niños tan trastornados psicológicamente”.
Franklin se reúne a diario con los padres, que necesitan “tanta o más ayuda” que los pequeños. “A veces son madres solteras que trabajan, a veces simplemente es que no saben qué hacer con sus hijos. Tratan de dejarlos aquí el máximo tiempo posible. Están muy perdidos y necesitan un tipo de apoyo que la sociedad no puede darles. Y es un círculo vicioso, porque el niño desatendido de hoy será el padre adolescente de mañana”.
También debe luchar contra el racismo. “Nadie quiere decir en público que vota a la extrema derecha. Pero de repente oyes a un niño de tres años diciendo que los árabes lo destruyen todo, y sabes que sólo repite lo que ha oído en casa”, dice.
Torgny Anderberg, un pastor protestante, y Mujidine Shirinov, un imán de origen uzbeko, intentan tender puentes entre Almgården y Rosengård desde una parroquia situada justo en el límite entre los dos barrios. “A ambos lados de la carretera hay pobreza. Lo triste es que unos culpan a los del otro. ‘Nos quitan nuestras casas, nuestros trabajos, nuestros subsidios’, dicen. Necesitan un cabeza de turco. Y se olvidan de mirar arriba, donde están los verdaderos responsables –reflexiona el pastor–. ¡Falta concienciación! En lugar de luchar los unos contra los otros deberíamos unirnos contra los que mandan”.
El imán asiente: “A ambos lados hay actores que se benefician del odio y lo alimentan. Yo recuerdo a los fieles que la mejor forma de ser un buen musulmán es ser un buen vecino, un bueno compañero de trabajo, un buen padre. Contribuir en la sociedad. Para reclamar los derechos antes hay que cumplir las obligaciones”.
Uno de los proyectos que más les enorgullecen es Trappan (significa escaleras), que emplea a diez mujeres inmigrantes en un servicio de catering de comidas y un taller de ropa. Para muchas, pese a llevar hasta 20 años en Suecia, es su primer empleo.
La incorporación al mercado laboral es la gran asignatura pendiente. “Los inmigrantes no vienen para vivir de subsidios –señala Martin Ådahl, ex economista del Banco Central–. Pero actualmente el mercado les da muy pocas oportunidades, pasan años antes de que puedan acceder a un empleo. Y sin trabajo no hay integración”.
María Escalante, peruana de 52 años, lo sabe bien. Hoy tiene una reputada chocolatería en Malmö, pero el camino hasta aquí no ha sido fácil. Emigró a Suecia hace 30 años. Pese a tener un título universitario, nunca logró salir de la precariedad. Trabajó de profesora de español, de mujer de la limpieza, “siempre con sueldos ínfimos”. Hasta que decidió, hace 12 años, salir a buscar la oportunidad que la sociedad no le daba y montar su propio negocio. Pasaron meses antes de que consiguiera un contrato de alquiler o un crédito bancario. “Puedes tener nacionalidad sueca, pero igual eres extranjera –dice María, que asesora a mujeres inmigrantes–. Les digo: como extranjero todo te costará al menos cinco veces más que a un sueco, debes estar preparado para no cansarte”.
“Malmö ha pasado de 235.000 habitantes en 1995 a 300.000 hoy. Es muy difícil de absorber, tenemos problemas de empleo, de vivienda. Ya no somos capaces de ofrecer a los inmigrantes un buen punto de comienzo. No puede ser que sólo tres o cuatro ciudades soporten todo el peso de la inmigración. Otras localidades deben asumir también su responsabilidad”, dice Kent Andersson, vicealcalde y socialdemócrata.
A la luz de lo que se oye últimamente en Europa, estas palabras pueden no parecer gran cosa. Pero marcan un antes y un después en Suecia. Sin embargo, todavía hay un consenso en el establishment –incluidos los conservadores– en no dejarse absorber por el remolino que problematiza la inmigración.
“Cuando se experimenta un cambio tan intenso en tan poco tiempo vienen grandes problemas, no voy a negarlo. Pero también grandes oportunidades –dice Andersson–. Mientras muchas ciudades europeas se enfrentan a una crisis demográfica, en Malmö la mitad de los habitantes tiene menos de 36 años. Y sí, es cierto, no todo el mundo habla un sueco perfecto. Pero también es cierto que hay pocos idiomas en el mundo que alguien en Malmö no sepa hablar a la perfección. Y, desde luego, no queremos ser como Dinamarca”.
Si Suecia tiene una de las políticas de inmigración más generosas de Europa, los vecinos daneses posiblemente tienen la más restrictiva. En gran parte, debido a la influencia del xenófobo Partido Popular Danés (tercera fuerza, 14% del voto). Su líder, Pia Kjaersgaard, celebró el triunfo de los Demócratas de Suecia con una declaración que levantó ampollas al otro lado del estrecho: “Por fin Suecia es un país normal”.
“Estoy harto de que empresarios daneses me cuenten los problemas que tienen debido a la política de inmigración –señala Andersson–. Este año la Universidad de Copenhague ha perdido a dos reputados profesores extranjeros, que se han negado a llevar a su familia a un ambiente tan hostil”.
El endurecimiento en Dinamarca se ha dejado sentir en Malmö, que con la construcción del puente de Öresund se ha convertido prácticamente en un nuevo suburbio de Copenhague. Viven unos 9.000 daneses, la mayoría porque Suecia es más barata. Pero también hay un fenómeno paralelo, cada vez más significativo: daneses con parejas extranjeras que no tienen más remedio que emigrar al país vecino.
Es el caso de Thomas Christensen y Elina Zanina, recién casados. Elina es rusa, y la nueva ley de inmigración –reendurecida en noviembre– le exigía aprobar un examen de lengua, historia y cultura danesa… al cabo de sólo tres meses. Pero el factor determinante ha sido económico. Thomas tenía que aportar un depósito de 16.000 euros, inmovilizado en un banco durante siete años, como garantía de que puede mantener a ambos y que ella no va a ponerse a pedir ayudas.
“Me da vergüenza admitirlo, pero nunca me había sentado a leer las leyes de inmigración de mi país. Cuando tuve que hacerlo, no me lo podía creer. Sentí mucha vergüenza por Dinamarca. ¿Qué es esto? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?”, se pregunta Thomas mientras hace las maletas. Y Elina dice: “Nos vamos a Suecia, allí no tienen miedo a los inmigrantes”.
NO SON FUEGOS ARTIFICIALES, ESTO ESTÁ SUCEDIENDO EN MALMÖ
Este vídeo de noticias de la televisión sueca muestra lo que está pasando. Durante los últimos días el caos en Rosengard es lo más parecido a una intifada en toda regla, con "jóvenes" lanzando bombas incendiarias y disparos de fuegos artificiales a la policía.
La islamización de Suecia
Abandonan Suecia ante el aumento de ataques antisemitas de musulmanes