Ali Sina, en uno de sus artículos, titulado "La caída del Islam", dice que el Islam es "la Religión de la pobreza".
El regalo más grande del Islam para sus seguidores es la pobreza. Todos los países islámicos, a excepción de los que tienen petróleo, son pobres. Sorprende Irán, rico en petróleo y que antes fue un país próspero, siendo ahora un país pobre del tercer mundo. La renta por cápita de los iranies es 1200$ al año. Afganistan sumamente pobre. Bangladésh y Pakistan languidecen en la pobreza mientras que India experimenta un auge económico.
20 millones de Bangalis han emigrado a la India buscando una vida mejor. El mes de ayuno dedicado al Ramadán y las cinco oraciones obligatorias diarias, roban a la economía millones de horas (por persona) de productividad. En las escuelas, en vez de ciencia, enseñan el sin sentido del Fiqh y la Sharía, lavando el cerebro a los jóvenes con galimatías de la creación, Noé y milagros de Mahoma. Si no fuera por el petróleo, los países islámicos serían los más pobres del mundo.
Millones de musulmanes emigran a Occidente buscando una vida mejor. Se podría pensar que, tras escapar de las penurias y ver que el Islam es la causa de su pobreza, lo abandonarían. Se podría esperar que no matarían a "la gallina de los huevos de oro" metiendo al Islam en sus nuevos hogares. Pero no es así. Lo hacen. Una vez en Occidente, se aprovechan de la democracia, y superadas sus dificultades económicas, comienzan a exigir privilegios especiales, construyen mezquitas y promueven su religión imponiendo las leyes de la Sharía. Convierten a los blancos y les inculcan el odio a su propia cultura y el deseo de destruir sus propias iglesias, la democracia y el capitalismo, esforzándose por establecer el imperio del Islam y la teocracia del califato en todo el mundo.
En Assam (India) Shri Kumar Mahantan Prafulla, Ministro principal, expuso el 12-6-2000, en la Asamblea Legislativa lo siguiente: "En el pasado reciente, la Policía de Assam ha reunido pruebas suficientes para demostrar que la agencia de inteligencia paquistaní, el ISI ha participado activamente en fomentar la violencia y el terrorismo en el Estado".
20 millones de Bangalis han emigrado a la India buscando una vida mejor. El mes de ayuno dedicado al Ramadán y las cinco oraciones obligatorias diarias, roban a la economía millones de horas (por persona) de productividad. En las escuelas, en vez de ciencia, enseñan el sin sentido del Fiqh y la Sharía, lavando el cerebro a los jóvenes con galimatías de la creación, Noé y milagros de Mahoma. Si no fuera por el petróleo, los países islámicos serían los más pobres del mundo.
Millones de musulmanes emigran a Occidente buscando una vida mejor. Se podría pensar que, tras escapar de las penurias y ver que el Islam es la causa de su pobreza, lo abandonarían. Se podría esperar que no matarían a "la gallina de los huevos de oro" metiendo al Islam en sus nuevos hogares. Pero no es así. Lo hacen. Una vez en Occidente, se aprovechan de la democracia, y superadas sus dificultades económicas, comienzan a exigir privilegios especiales, construyen mezquitas y promueven su religión imponiendo las leyes de la Sharía. Convierten a los blancos y les inculcan el odio a su propia cultura y el deseo de destruir sus propias iglesias, la democracia y el capitalismo, esforzándose por establecer el imperio del Islam y la teocracia del califato en todo el mundo.
En Assam (India) Shri Kumar Mahantan Prafulla, Ministro principal, expuso el 12-6-2000, en la Asamblea Legislativa lo siguiente: "En el pasado reciente, la Policía de Assam ha reunido pruebas suficientes para demostrar que la agencia de inteligencia paquistaní, el ISI ha participado activamente en fomentar la violencia y el terrorismo en el Estado".
Estas actividades se encuentran principalmente en las siguientes áreas:
. Promover la violencia indiscriminada. Suministrar explosivos y armas sofisticadas a diversos grupos terroristas.
. Sabotear oleoductos y otras instalaciones, líneas de comunicación, vías férreas y carreteras.
. Promover el fundamentalismo y la militancia local entre los jóvenes musulmanes con engaños en el nombre de "yihad".
. Promoción de la tensión comunal entre los ciudadanos hindúes y musulmanes por medio de la propaganda falsa y altamente sediciosa ".
Este informe continúa dando los detalles de varias actividades del ISI en Assam y como Paquistán entrena a los Musulmanes, sobre todo a los inmigrantes Bangali para sus actividades terroristas en India.
El mundo reacciona ante el Islam
Muchos hindues con razón están alarmados por el crecimiento del número de musulmanes en India y temen que esto, tarde o temprano, cause otra guerra civil sangrienta y la remota secesión de su país. Es lamentable, sin embargo, que esta amenaza ha obligado a formar grupos de militantes fundamentalistas para combatir la propagación del Islam en la India.
Una medida similar ya se ha iniciado en Inglaterra, donde los jóvenes de Pakistán se han enfrentado con ira a la juventud de la extrema derecha británica e incluso a la policía en varias ocasiones, con daños a la propiedad, tanto a los comercios como a empresas privadas.
El sentimiento anti Islámico también se prepara en Italia, Francia, Dinamarca y Alemania. No puedo decir que este temor del expansionismo islámico carezca de fundamento. El Islam debe ser enfrentado, aunque la violencia no es el método correcto. De hecho, es bastante contraproducente y peligroso. Esto haría que los musulmanes se sientan martirizados y refuercen su voluntad de profundizar en su ignorancia, se vuelvan fundamentalistas con el inevitable aumento de la violencia y el terrorismo. El mundo debe saber que el terrorismo de un verdadero musulmán es una virtud religiosa. La Yihad fue prescrita por Muhammad (2:216), y matar a los no creyentes se considera un servicio a Dios (4:84).
El problema no son los musulmanes, es el Islam. Es el Islam que impide que los musulmanes se mezclen con sus anfitriones en la amistad y se integren con la cultura del país donde residen. Es el Islam que les enseña a separar el mundo en dos cuartos de Harb y Dar-al Islam Dar-al. La solución a este problema no puede venir de los no-musulmanes, sino de los propios musulmanes.
Fuente: Ali Sina