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4.10.10

Muere Mansur Abdussalam Escudero

Muere Mansur Escudero un Granadino que se convirtió al islam en 1979 y en 1980 fundó la primera comunidad de musulmanes españoles, la Sociedad para el Retorno al Islam en España, que después se convertiría en la Comunidad Islámica de España. fue miembro fundador y presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) desde 1990 a 2003 y Secretario General de la Comisión Islámica de España (CIE), desde 1991 a 2006.

Últimamente ha sido noticia de prensa en numerables ocasiones debido a su empeño en que la Catedral de Córdoba  (primero Basílica después mezquita y ahora Catedral) fuera de uso universal y abierta a todo el mundo. Pensamos que sería un referente importantísimo para que Córdoba se presentase ante el mundo como una ciudad de encuentro entre civilizaciones».

La siguiente entrevista nos permite conocer el papel que ha desarrollado este converso como principal líder del Islám Español, sus palabras son un claro ejemplo del carácter conspirativo del Islám que establece como única estrategia religiosa posible la reislamización de España desde un punto de vista revanchista respecto a la reconquista, nuestra histórica guerra de liberación nacional. Rezuman odio y resentimiento contra la España histórica, la España cristiana y europea de los Reyes Católicos, Jaume I, San Fernando y el Cid que venció a Al-Andalus, esa otra España islámica y africanizada, país de opresión y fanatismo religioso que ellos quieren recobrar.

La decadencia de un pueblo empieza como siempre mediante una traición, en el siglo VIII fueron los seguidores de Witiza, hoy las comunidades de Españoles Islamizados lideran y preparan el terreno a una nueva islamización que se basa en la importación masiva de contingentes de musulmanes del norte de África. 

Para conocer más a este personaje español convertido al Islám Mansur Abdussalam Escudero presidente por entonces de la FEERI (Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas) reproducimos a continuación los extractos más interesantes de una entrevista publicada en webislam hace tiempo.

La conspiración islámica contra España 

A fondo con Mansur Abdussalam Escudero Entrevista por Ali González
Leer versión íntegra

Durante los días 27 al 29 de agosto, (2003) se ha celebrado en Bruselas, una conferencia internacional para analizar las características, problemas y soluciones, de la educación islámica en los países occidentales. Dada la relevancia del tema, Webislam quiso conocer en caliente las impresiones del presidente de la FEERI, Mansur Abdussalam Escudero, que acababa de volver de asistir a la misma. Con el envolvente sonido de las chicharras de fondo y contemplando el incomparable panorama de lo que un día fue mar de Tetis y ahora valle del Ued al Kabir, la entrevista —en su casa de Almodóvar— se prolonga y deriva hacia otros muchos temas, que sin duda serán de interés para nuestros lectores.

Mansur Escudero no elude responder a ninguna de nuestras preguntas, desvelando en sus respuestas claves básicas para entender hacia dónde va el Islam en Europa y en España.

Webislam: ¿Podrías resumir los objetivos de la conferencia? 

Mansur: El título de la conferencia era "La educación islámica en Occidente". Bajo este lema, se agruparon —en cinco sesiones de trabajo, con dos ponentes cada una y un turno de intervenciones de los asistentes— una serie de temas en el que se trataron, entre otros, el papel de las mezquitas en la educación de los musulmanes, el impacto de los medios de comunicación en la educación, especialmente la televisión e Internet, la educación islámica en las escuelas públicas y privadas, el papel de la mujer en la educación, fórmulas de coordinación entre las organizaciones islámicas occidentales y las instituciones de los países de mayoría musulmana, etc.
Sobre la referencia a Occidente en el título de la conferencia, se me ocurre señalar cómo —quizás por pereza mental o por falta de valentía intelectual para definir las nuevas realidades— se sigue utilizando un término que, a poco que lo analicemos, veremos que no nos lleva a ningún sitio. ¿Qué significa hoy en día Occidente? Parece claro que el concepto quedó obsoleto hace años con el derrumbe del sistema soviético. Creo que habría que coger el toro por los cuernos y asumir que el mundo se divide ideológicamente —y no geográficamente— entre el mundo del Islam y el mundo del kufr.

Webislam: ¿Cómo se ha desarrollado la conferencia. Quién la patrocinaba...? 

Mansur: La conferencia, que se celebró durante los días 27, 28 y 29 de Agosto, en el hotel Sheraton de Bruselas, estaba patrocinada por el rey Fahd. Como es lógico, fue respaldada con la presencia de altas personalidades del mundo islámico y, especialmente, de Arabia Saudí. Estuvieron presentes el príncipe Abdelaziz, los ministros de Educación, Asuntos Islámicos y Justicia, el secretario general de la Liga del Mundo Islámico, el embajador de Arabia Saudí en Bélgica, el secretario general de la ISESCO... Por otra parte, todo el desarrollo de la conferencia fue seguido por varias cadenas de televisión árabes y numerosos corresponsales de periódicos y revistas del mundo islámico. Entre los invitados —más de doscientos—, había representantes de las principales organizaciones islámicas en Europa, más un numeroso grupo de profesores de distintas universidades saudíes.

Webislam: ¿Qué entiendes por 'reforzar sus posiciones, influencia y liderazgo en el mundo' y qué papel tienen los musulmanes españoles en todo esto?. 

Mansur: (sonrisas) Aunque no creo que sea el momento de entrar en detalles, sí parece claro que Al-Andalus es la clave del nuevo paradigma. Toda la estrategia mundial islámica para lo que comúnmente se llama Occidente pasa por España. Eso lo sabe hasta Nostradamus, que ya es decir. No tienes más que ver el mapa de centros islámicos proyectados en España; un mapa simbólico que dice mucho al que sabe entender. El Centro Islámico de Gibraltar inaugura una etapa nueva dentro de la geografía espiritual. Los saudíes son maestros en geografía espiritual, ¡al hamdu liLlah!.

Webislam: ¿Estás sugiriendo que los saudíes no son tan torpes como parecen hacer creer?

Mansur: Se equivoca el que crea que los saudíes son torpes o incapaces de hacer nada positivo para los musulmanes en general. Saudíes, iraníes y libios se reparten los papeles, como en la comedia greco-romana. ¿Podrían los saudíes abrir centros en España o en Estados Unidos si no diesen esa imagen pro-americana y corrupta que dan? (risas). Pero, ¿Quién sabe quién gobernará Arabia Saudí dentro de 40 0 50 años? El tema está en que el proyecto islámico tiene una perspectiva histórica de siglos que se le escapa al analista habitual. "Ellos conspiran, pero Allah es el mejor de los conspiradores" (Qur'an). Hay que amar a los saudíes, porque Allah sabe más del asunto. 

Webislam: Eso que dices parece muy fuerte, pero no entiendo el papel de unos pocos musulmanes españoles en todo esto. 

Mansur: Allah es el Señor de la historia. Al Ándalus seguirá siendo Al Andalus para los musulmanes de todas las épocas. Eso está ahí, nosotros no lo hemos creado. Aquí tenemos nuestros muertos, que están vivos, a la espera del Día de la Resurrección. En el plano espiritual, hoy en día, santos de todas la regiones islámicas se reúnen en Al Ándalus como se han venido reuniendo desde siempre. La presencia islámica siempre ha existido, ininterrumpidamente, a pesar de que aparentemente fuimos expulsados en el siglo XVII. No somos pocos, sino multitudes, pero hay quien lo ve y hay quien no. 

Webislam: ¿Qué papel le ves a Marruecos en todo esto, ahora que se abre una nueva etapa en ese país?

Mansur: Hay en España, entre algunos musulmanes españoles, la tendencia a considerar a Andalucía como el Magreb Norte, un poco como pasa en Euskadi con los territorios vascos de Francia. Sé incluso de un musulmán andaluz que en un congreso celebrado en Inglaterra hace unos años se presentó así, como del Magreb Norte, y así constaba en todos los sitios, sin saber el resto de los congresistas qué era realmente eso. Pero, bromas aparte, el caso es que Marruecos tiene una vocación imperial que hace parte de su ser como estado y naturalmente tiende a expandirse por todos los lados: Sur, Este, Oeste y Norte.
La gran mayoría de los musulmanes residentes en España son marroquíes o de origen marroquí. Es lógico que Marruecos quiera tener parte activa en el proceso. Sé de buena fuente que hace años, cuando se iniciaba la negociación del acuerdo de cooperación con el estado español, hubo una propuesta de un equipo de expertos para copiar el acuerdo que el estado español tiene con la Iglesia Católica y hacer del rey de Marruecos una especie de Papa de los musulmanes españoles. 

Webislam: Una pregunta de actualidad ¿Cómo se ve desde la Federación la situación política y social de Ceuta y Melilla y qué repercusiones tiene para los musulmanes?. 

Mansur: Respecto a Ceuta y Melilla hay que analizar bien todos los factores que conforman su situación. Por un lado, hay una población mixta, mayoritariamente cristiana y musulmana con minorías judías e hindúes. La población musulmana crece tres veces más deprisa que la cristiana y dentro de 15 o 20 años será mayoritaria en ambas ciudades, in sha Allah. Por otra parte, está el tema de la reivindicación marroquí sobre las dos ciudades y algunos islotes, y el tema de Gibraltar que también interviene en el asunto. España reivindica Gibraltar y no parece posible que, en caso de que Inglaterra devolviese el peñón a España, el bloque anglo-americano consintiese a España mantener a la vez Ceuta, parece ser que por motivos geo-estratégicos.
De ahí que se tenga la sensación en estas ciudades de que, tarde o temprano, España las cederá a Marruecos, sobre todo cuando la mayoría aplastante de la población sea musulmana. Y esto se asume mal en esas ciudades por parte de una mayoría de población que no quiere dejar España ni dejar de ser española.

Porque, como quizás sepas los musulmanes españoles de Ceuta y Melilla recibieron la nacionalidad hace 10 años en base a la residencia, no a su origen, con lo que puede pasar como en el Sahara español que se les deniegue en un futuro la posibilidad de renovar el carnet de identidad y punto. Por su parte Marruecos no los reconoce como españoles a ninguno de los efectos, y España a veces tampoco.(...)

Webislam: ¿Puedes ser más explícito? 

Mansur: Ya lo hemos dicho por ahí, incluso se lo hemos repetido en muchas ocasiones al gobierno. España debe recuperar su parte de identidad islámica que le toca y su puesto privilegiado entre las naciones de cultura árabe. No me refiero a que se considere a España como parte del mundo islámico, no, de lo que estoy hablando es de rentabilizar el hecho de tener un patrimonio islámico excepcional, un acuerdo de cooperación entre musulmanes y el estado español que es único y unas autonomías con gran población de musulmanes. Y además, en un futuro, con una lengua árabe co-oficial en Ceuta en la que publicará la constitución española y el B.O.E. ¿Entiendes ahora?. Sería estupendo para el estado español dentro del concierto de las naciones islámicas y sobre todo, árabes.

Dentro de unos años los musulmanes gobernarán Ceuta y Melilla por mayorías absolutas. Estas ciudades serán de mayoría musulmana. A Marruecos lo que le importará entonces no es tanto la 'devolución' de las 'ciudades ocupadas' como su control político. Sé que este planteamiento lo mantienen algunos ideólogos marroquíes. Mientras una clase política musulmana gobernante, aparentemente independiente, de Marruecos mantenga vivas las reivindicaciones marroquíes y las reivindicaciones produzcan lo que ya producen hoy, y por otro lado colaboren a servir a los intereses económicos de Marruecos, Marruecos no abrirá el dossier de Ceuta y Melilla.

Webislam: ¿Qué hay de cierto de la construcción por parte de los saudíes de varios centros islámicos en Barcelona, Málaga, Córdoba y Zaragoza? 

Mansur: Gestiones me consta que se han hecho, pero Allah sabe cuando llegarán a materializarse.

Esta entrevista solo es una muestra de las verdaderas intenciones estudiadas y premeditadas que los musulmanes tienen en mente, reconquistar Al Andalus, ese mito dorado que alimentan constantemente, no lo decimos nosotros, lo declaran ellos, claro y alto cada vez que la ocasión lo requiere.

Marruecos esta preparado para ocupar “pacíficamente” Ceuta y Melilla.

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19.5.10

Marruecos lanza una ofensiva para controlar las mezquitas españolas

Dos facciones, una favorable al rey Mohamed VI y otra partidaria de implantar una república islámica en el país alauí, luchan por dirigir los templos que hay en España



El control que Marruecos pretende ejercer sobre las mezquitas que hay en España está en el origen de los enfrentamientos que, desde noviembre del año pasado, se han producido en el seno de la Federación Española de Entidades Islámicas (FEERI).

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, en la entidad existen dos facciones, una que apoya abiertamente al régimen alauí y al rey Mohamed VI, con todo lo que ello conlleva. La otra, pretende la instauración de una república en ese país, al estilo de Irán, con la implantación de la Ley Islámica en su interpretación más radical (la llamada Sharia).

La pugna se dirime en suelo español, en un momento en el que Marruecos ha vuelto a poner sobre la mesa la reivindicación de Ceuta y Melilla y se atisban algunas medidas de presión. Por ello, el control religioso y político de las mezquitas y, por ende, de la comunidad musulmana, resulta fundamental para Rabat.

La facción que apoya al régimen marroquí, que encabeza Mohamed Ali, presidente de facto de la FEERI y dirigente musulmán muy conocido en Ceuta, mantiene, al menos de momento, la representación oficial de la entidad.

Ruptura de la FEERI

En noviembre del año pasado, en una asamblea celebrada por esta organización en la mezquita Al Shunna de Fuenlabrada, en Madrid, varias de la entidades federadas, encabezadas por Mounir Benjelum el Andalussi, que está al frente de los más radicales, impusieron el cambio del orden del día para destituir a la junta directiva.

Ali, junto con 12 representantes, abandonó la sesión tras llamar a la Policía para que desalojara el templo (lo que no logró), en el que se quedó Benjelloun. Con posterioridad, en febrero de este año, Benjelloun convocó una asamblea general de la FEERI en la mezquita Assalan de Murcia, en la que fue nombrado presidente. Dos españoles conversos, Uzman Jiménez y Félix Herrero, figuran en la directiva, que los partidarios de Ali no reconocen.

El control que pretende ejercer Rabat se orienta, según las citadas fuentes, a que la FEERI se mantenga dentro de la ortodoxia del régimen mediante el apoyo a la monarquía y a las iniciativas que se puedan promover, entre ellas la de la anexión de Ceuta y Melilla. La subvención, superior al millón y medio de euros, que recibe de la administración española, es algo que, lógicamente, pretende mantener en manos de sus incondicionales. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, la larga mano de los servicios secretos marroquíes no ha debido permanecer quieta ante un asunto tan relevante, aunque, por el propio funcionamiento de dichos servicios, su actividad sea difícil de detectar.

Ali nunca ha ocultado su adhesión al régimen de Mohamed VI. Entre los que le apoyan dentro de la FEERI, está Mustafá Bakkach, vicepresidente de la Federación, que ha promovido en Granada el Partido Renacimiento y Unión de España (PRUNE), que tienen vocación de implantarse en toda España. Al parecer, presentará candidaturas en las ciudades con cierta implantación islámica en las elecciones municipales del año que viene. Marruecos tampoco parece ajeno a esta iniciativa.

Acciones de influencia

Además del control de las mezquitas, Rabat planea, según las citadas fuentes, lanzar, cuando le convenga, «acciones de influencia» sobre la sociedad española. Lo ocurrido recientemente en la población madrileña de Pozuelo, en torno a la utilización del velo por una niña dentro de un centro escolar, podría ser un ejemplo de este tipo de actuaciones, que tantas horas y páginas ocuparon en los medios de comunicación, con la consiguiente polémica.

Por lo que respecta a Mounir Benjelloum, afincado en Murcia, donde tiene una tienda, el Gobierno le acaba de denegar la nacionalidad española que había solicitado ya que, según algunos informes, está vinculado al grupo islámico radical marroquí Justicia y Caridad.
Según las fuentes consultadas por LA RAZÓN, la denegación está basada en criterios relacionados con la integración de los musulmanes en la sociedad española, que la actuación del referido grupo no favorecería.

En los mismos medios se recuerda que Justicia y Caridad persigue como objetivo primordial la instauración en Marruecos de un régimen fundamentalista regido por la Ley Islámica. Los servicios de información españoles siguen de cerca sus actividades y las posibles labores de proselitismo y captación de dinero.

La pugna de carácter ideológico y religioso dentro de la FEERI, que es real, no debe hacer olvidar en estos momentos la otra lucha por el control político de las mezquitas, subrayaron las fuentes consultadas.

Federaciones y mezquitas ilegales

- La FEERI no es la única entidad en la que están agrupadas las comunidades islámicas implantadas en nuestro país. La UCIDE, que preside Riay Tatary, que también encabeza la Comisión Islámica de España, cuenta con una gran influencia. Asimismo, hay otras federaciones independientes a nivel de todo el territorio nacional o en comunidades autónomas. A todo ello, hay que sumar las actividades que se realizan en mezquitas no controladas.

larazón.es

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26.1.10

La administración de Obama elimina la prohibición a Tariq Ramadan de entrar en los EE.UU.


Master of doublespeak Maestro del doble discurso

En Hermano Tariq, Caroline Fourest examina las posiciones y acciones de Ramadán con inmenso detalle, y concluye que "permanece escrupulosamente fiel a la estrategia trazada por su abuelo, una estrategia de avance etapa por etapa" hacia la imposición de la Sharia en Occidente.Ver: "Los musulmanes somos el futuro" [Entrevista a Tariq Ramadan]
El abuelo de Ramadán, por supuesto, fue Hasan Al-Banna, fundador de la Hermandad Musulmana, el grupo dedicado en sus propias palabras a "eliminar y destruir la civilización occidental desde dentro".
En el curso de este trabajo, dice Fourest, Ramadan "desarma a los que se muestran recelosos del islamismo".
A Tariq Ramadan, (*1)  un empleado pagado por la "mullahcracia" iraní, ahora se le permite entrar en los EE.UU. después de haberlo tenido prohibido durante varios años por "presuntos vínculos con el terrorismo".
No es que ahora haya sido absuelto de las acusaciones, sino que, Hillary Clinton ha decidido simplemente "ejercer su autoridad de exención" para complacer a los musulmanes.

http://www.jihadwatch.org/2010/01/obama-adminstration-removes-ban-on-tariq-ramadan-entering-the-us.html

"Clinton finaliza la prohibición de visado a EE.UU. sobre Tariq Ramadan,"


Los Estados Unidos le han levantado la prohibición de entrar en el país al erudito musulmán suizo Tariq Ramadan.
A Ramadán se le había revocado el visado para EE.UU. en varias ocasiones desde 2004, cuando iba a tener un puesto en la enseñanza universitaria. Fue rechazado por los EE.UU. sobre sus supuestos vínculos con el terrorismo.

La Secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton ha firmado las órdenes que permiten la readmisión de Tariq Ramadán y Adam Habib, profesor de la Universidad de Johannesburgo en Sudáfrica, una vez que obtuvieron los documentos de admisión necesarios, dijo el portavoz del departamento Darby Holladay. También dijo que Clinton "habia decidido ejercer su autoridad de exención" para el beneficio de ambos.
"Tanto el presidente como la secretaria de Estado han dejado claro que el gobierno de los EE.UU. está llevando a cabo una nueva relación con las comunidades musulmanas basadas en el interés y el respeto mutuo", dijo Holladay ....

Los abogados del Gobierno han dicho que a Ramadán se le prohibió la entrada porque suministró dinero a una organización benéfica con sede en Suiza, la Asociación de Socorro Palestina (ASP), entre 1998 y 2002.

Washington registró la ASP como grupo prohibido en 2003, alegando que apoya al terrorismo y ha contribuido con fondos para el movimiento islámico palestino Hamas...

http://www.swissinfo.ch/eng/politics/Clinton_ends_US_visa_ban_on_Tariq_Ramadan.html?cid=8131190

Sarkozy contra Tariq Ramadan (1) (Francés)

Sarkozy contra Tariq Ramadan (2)



(*1) Tariq Ramadan, egipcio nacionalizado suizo, es uno de los manipuladores islamistas más peligrosos de Europa. Hábil polemista, es una de las cabezas visibles "intelectuales" del movimiento hacia la islamización de Europa. En España es uno de los favoritos de la progresía multicultural y proislámica, empezando por el PSOE, que lo considera un hombre dialogante y moderado (tal vez porque no hace mucho, en un congreso islámico, pidió una moratoria para... ¡las lapidaciones! para evitar que esos monstruosos asesinatos pudieran ensombrecer la percepción que en Occidente se tiene del Islam. ¿No es acaso un hombre de paz y concordia?

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21.5.09

Eurabia tiene una capital: Rotterdam

La foto se titula "musulmanas en Rotterdam". Es tomada de una muestra del 2008 de dos fotógrafos Ari Versluis y Ellie Uyttenbroek.

Eurabia tiene una capital: Rotterdam

Donde barrios enteros parecen el Medio Oriente, las mujeres caminan con velo, el alcalde es musulmán, en los tribunales y en los teatros se aplica la sharia. Un grande reportaje desde la ciudad más islamizada de Europa


ROMA, 19 de mayo de 2009 – Uno de los frutos más incontestables del viaje de Benedicto XVI a Tierra Santa ha sido la mejora de las relaciones con el Islam. Los tres días pasados en Jordania y luego, en Jerusalén, la visita a la Cúpula de la Roca han hecho circular también entre el gran público musulmán – por primera vez en medida tan difundida – la imagen de un Papa amigo, rodeado de líderes islámicos felices de acogerlo y de colaborar con él por el bien de la familia humana.

Pero igualmente incontestable es la distancia entre esta imagen y la cruda realidad de los hechos. No sólo en los países de dominio musulmán, sino también allí donde los seguidores de Mahoma son minoría, por ejemplo en Europa.

En el 2002 Bat Ye'or, una estudiosa nacida en Egipto y de nacionalidad británica, especialista de historia de las minorías cristianas y judías – llamadas "dhimmi" – en los países musulmanes, acuñó el término "Eurabia" para definir el destino hacia el cual ve que Europa se encamina. Un destino de sumisión al Islam, de "dhimmitud".

Oriana Fallaci retomó en sus escritos la palabra "Eurabia" y dio a la misma una resonancia mundial. El 1º de agosto del 2005 Benedicto XVI recibió a la Fallaci en audiencia privada, en Castel Gandolfo. Ella rechazaba el diálogo con el Islam, él lo quería y lo quiere. Pero pusieron de acuerdo – como luego refirió la Fallaci – en reconocer "el odio de sí" que Europa muestra, su vacío espiritual, su pérdida de identidad, precisamente mientras aumentan en ella los inmigrantes de fe islámica.

Holanda es un extraordinario test de verificación. Es el país en el que el arbitrio individual está más extendido – hasta el punto de consentir la eutanasia en niños –, en la que la identidad cristiana se ha diluido más, en la que la presencia musulmana crece más jactanciosa.

Aquí el multiculturalismo es la regla. Pero también son dramáticos los contragolpes: del asesinato del líder político anti-islamista Pim Fortuyn en la persecución de la disidente somalí Ayaan Hirsi Ali, al asesinato del director Theo Van Gogh, condenado a muerte por la película "Submission" de denuncia de crímenes de la teocracia musulmana. El sucesor de Fortuyne, Geert Wildres, vive desde hace seis años protegido por la policía minuto a minuto.

En Holanda hay una metrópoli donde esta nueva realidad se ve a ojo pelado, más que en otras partes. Aquí barrios enteros son pedazos del Medio Oriente, aquí se alza la más grande mezquita de Europa, aquí en los tribunales y en el teatro se aplican partes de la ley islámica, la sharia, aquí muchas mujeres caminan con velo, aquí el alcalde es musulmán, hijo de un Imán.

Esta metrópoli es Rotterdam, la segunda ciudad de Holanda por población el primer puerto de Europa por volumen de tráfico.

Lo que sigue es un reportaje desde Rotterdam publicado en el diario italiano "il Foglio" el 14 de mayo del 2009, segunda de siete remesas de un gran reportaje sobre Holanda.

El autor, Giulio Meotti, escribe también para el "Wall Street Journal". En setiembre próximo saldrá un libro-investigación suyo sobre Israel.

En Feyenoord se ve por todas partes mujeres con velo que pasan velozmente como rayos por las calles del barrio. Evitan todo contacto, sobre todo con los hombres, hasta el contacto visual. Feyenoord tiene las dimensiones de una ciudad y conviven allí setenta nacionalidades. Es una zona que vive de subsidios y de la construcción popular de edificios, es aquí que se entiende más cómo Holanda - con todas sus normas antidiscriminatorias y con toda su indignación moral - es una sociedad completamente segregada.

Rotterdam es nueva, fue bombardeada dos veces en la segunda guerra mundial por la Luftwaffe. Como Ámsterdam está bajo el nivel del mar, pero a diferencia de la capital no tiene encanto libertino. En Rotterdam son los vendedores árabes de alimento halal los que dominan la estética urbana, no los neones de las prostitutas. Por todas partes se ven casbah-cafés, agencias de viaje que ofrecen vuelos a Rabat y Casablanca, afiches de solidaridad con Hamas y lecciones de holandés a buen precio.

Es la segunda ciudad del país, una ciudad pobre, pero es también el motor de la economía con su gran puerto, el más importante de Europa. Es una ciudad de mayoría inmigrante, con la más alta e imponente mezquita de toda Europa. El sesenta por ciento de los extranjeros que llegan a Holanda vienen a vivir aquí. La cosa que impacta más llegando a la ciudad con el tren son estas enormes y fascinantes mezquitas sobre un paisaje verdísimo, lisonjero, boscoso, acuoso, como cuerpos extraños respecto al resto. La llaman "Eurabia". Es imponente la mezquita Mevlana de los turcos. Tiene los minaretes más altos de Europa, más altos incluso que el estadio del equipo de fútbol Feyenoord.

Rotterdam es una ciudad que tiene muchos barrios secuestrados por el islamismo más sombrío y violento. La casa de Pim Fortuyn sobresale como una perla en un mar de chador y niqab. Se encuentra en el número 11 de Bergerplein, detrás de la estación. De tanto en tanto alguien viene a traer flores delante de la casa del profesor asesinado en Ámsterdam el 6 de mayo del 2002. Otros dejan una tarjeta: "En Holanda se tolera todo, excepto la verdad".

Fue un millonario de nombre Chris Tummesen quien adquirió la casa de Pim Fortuyn para que permaneciera intacta. La noche antes del homicidio Pim estaba nervioso, había dicho en televisión que se había creado un clima de demonización contra él y sus ideas. Y así ocurrió, con aquellos cinco golpes a la cabeza disparados por Volkert van der Graaf, un militante de la izquierda animalista, un muchacho delgado, calvinista, cabellos rasurados, ojos oscuros, vestido como ecologista puro, camisa hecha a mano, sandalias y medias de lana de cabra, vegetariano absoluto, "un muchacho impaciente por cambiar el mundo", dicen sus amigos.

En el centro de Rotterdam no hace mucho tiempo aparecieron fotos mortuorias de Geert Wilders, colocadas sobre un árbol, con una llama iluminando su próxima muerte. Hoy Wilders es el político más popular en la ciudad. Es el heredero de Fortuyn, el profesor homosexual, católico, ex marxista que había lanzado un partido para salvar el país de la islamización. En su funeral faltaba solamente la reina Beatriz, porque el adiós al "divino Pim" sea un funeral de rey. Antes lo convirtieron en un monstruo (un ministro holandés lo llamó "untermensch", subhumano a lo nazista), luego lo idolatraron. Las prostitutas de Ámsterdam depusieron una corona de flores en el obelisco de los caídos en la plaza Dam.

"The Economist", semanario muy distante de las tesis anti-islámicas de Wilders, hace tres meses hablaba de Rotterdam como de una "pesadilla eurábica". Para gran parte de los holandeses que viven allí, el islamismo es hoy un peligro más grande que el Delta Plan, el complicado sistema de diques que previene la inundación del mar, como la que en 1953 causó dos mil muertos. La pintoresca ciudadela de Schiedam, pegada a Rotterdam, ha sido siempre una joya en la inmigración holandesa. Luego el aura de fábula se desvaneció, cuando en los diarios hace tres años se convirtió en la ciudad de Farid A., el islamista que amenazaba de muerte a Wilders y la disidente somalí Ayaan Hirsi Ali. Desde hace 6 años Wilders vive 24 horas al día bajo la protección de la policía.

En Rotterdam los abogados musulmanes también quieren cambiar las reglas del derecho, pidiendo el poder quedarse sentados cuando entra el juez. Reconocen solamente a Alá. El abogado Mohammed Enait acaba de negarse a ponerse de pie cuando entraron los magistrados, diciendo que "el Islam enseña que todos los hombres son iguales". La corte de Rotterdam reconoció el derecho de Enait de quedarse sentado: "No existe ninguna obligación jurídica que imponga a los abogados musulmanes ponerse de pie frente a la corte, en cuanto tal gesto está en oposición con los dictámenes de la fe islámica". Enait, cabeza del estudio legal Jairam Advocatem, ha explicado que "considera a todos los hombres iguales y no admite ninguna forma de homenaje respecto a ninguno". Todos los hombres, pero no todas las mujeres. Enait es conocido por su rechazo a estrechar la mano a las mujeres, que muchas veces ha declarado preferirlas con el burqa. Y en Rotterdam se ven muchas con burqa.

Que Eurabia viva ya en Rotterdam lo ha demostrado un caso ocurrido en abril en el Zuidplein Theatre, uno de los más prestigiosos en la ciudad, un teatro modernista, orgulloso de "representar la diversidad cultural de Rotterdam". Surge en la parte meridional de la ciudad y recibe fondos de la municipalidad, dirigida por el musulmán e hijo de imán Ahmed Aboutaleb. Hace tres semanas el Zuidplein ha estado de acuerdo en reservar un palco entero a las mujeres, en nombre de la sharia. No sucede en Pakistán o en Arabia saudita, sino en la ciudad de la que partieron a los Estados Unidos los Padres Fundadores. Aquí los peregrinos puritanos se embarcaron con la Speedwell, que luego cambiaron por la Mayflower. Aquí se inició la aventura americana. Hoy la sharia está legalizada.

En ocasión del espectáculo del musulmán Salaheddine Benchikhi, el Zuidplein Theatre acogió su solicitud de reservar para las mujeres las primeras cinco filas. Salaheddine, editorialista del sitio web Morokko.nl, es conocido por su oposición a la integración de los musulmanes. El consejo municipal lo aprobó: "Según nuestros valores occidentales la libertad de vivir la propia vida en función de las propias convicciones es un bien precioso". También un portavoz del teatro ha defendido al director: "Los musulmanes son un grupo difícil de lograr de que vengan al teatro, por esto estamos prestos a adaptarnos".

Otro que ha estado presto a adaptarse es el director Gerrit Timmers. Sus palabras son bastante sintomáticas de lo que Wilders llama "autoislamización". El primer caso de autocensura ocurrió precisamente en Rotterdam, en diciembre del 2000.
Timmers, director del grupo teatral Onafhankelijk Toneel, quería poner en escena la vida de la mujer de Mahoma, Aisha. Pero la obra fue boicoteada por los actores musulmanes de la compañía cuando fue evidente que habría sido un blanco de los islamistas. "Somos entusiastas respecto a la obra, pero reina el miedo", le dijeron los actores.

El compositor, Najib Cherradi, comunicó que ser retiraría "por el bien de mi familia". El diario "Handelsblad" lo tituló así: "Teherán sobre el Mosa", el dulce río que baña Rotterdam. "Tenía cantantes musulmanes", cuenta Timmers. "Luego me dijeron que era un tema peligroso y que no podían participar porque habían recibido amenazas de muerte. En Rabat salió un artículo en el que se dijo que habríamos terminado como Salam Rushdie. Para mi era más importante continuar el diálogo con los marroquíes más que provocarlos. Por esto no veo ningún problema si los musulmanes quieren separar a los hombres de las mujeres en el teatro".

Encontramos al director que ha traído la sharia a los teatros holandeses, Salaheddine Benchikhi. Es un joven, moderno, orgulloso, habla inglés perfecto. "Yo defiendo la elección de separar a los hombres de las mujeres para que aquí esté vigente la libertad de expresión y de organización. Es una discriminación si es que las personas no pueden sentarse donde quieren. Hay dos millones de musulmanes en Holanda y quieren que nuestra tradición sea pública, todo evoluciona. El alcalde Aboutaleb me ha apoyado".

Hace un año la ciudad entró en fibrilación cuando los diarios dieron a conocer una carta de Bouchra Ismaili, consejero de la alcaldía de Rotterdam. "Escuchen bien, locos, estamos aquí para quedarnos. Ustedes son los extranjeros aquí, con Alá de mi lado no temo a nada, dejen que les de un consejo: conviértanse al Islam y encontraréis la paz". Sólo hace falta dar una vuelta por las calles de la ciudad para entender que en muchos barrios ya no estamos en Holanda. Es un pedazo del Medio Oriente. En algunas escuelas hay una "habitación del silencio" donde los alumnos musulmanes, la mayoría, pueden rezar cinco veces al día, con un póster de la Meca, el Corán y un baño ritual antes de la oración. Otro consejero musulmán del la municipalidad, Brahim Bourzik, quiere hacer diseñar en diferentes puntos de la ciudad señales para que uno se pueda arrodillar en dirección a la Meca.

Sylvain Ephimenco es un periodista franco-holandés que vive en Rotterdam desde hace doce años. Ha sido por veinte años corresponsal de la "Libération" de Holanda y está orgulloso de sus credenciales de izquierda. "Aunque ya no creo más en ello", dice acogiéndonos en su casa que da a un pequeño canal de Rotterdam.

No lejos de aquí se encuentra la mezquita Nasr del imán Khalil al Moumni, que con ocasión de la legalización del matrimonio gay definió a los homosexuales "enfermos peores que los cerdos". Desde fuera se ve que la mezquita tiene más de veinte años, construida por los primeros inmigrantes marroquíes. Moumni ha escrito un libro pequeño que da vueltas en las mezquitas holandesas, "El camino del musulmán", en el que explica que a los homosexuales se les debe arrancar la cabeza y "hacerla colgar del edificio más alto de la ciudad" Junto a la mezquita al Nasr nos sentamos en un café sólo para hombres. Frente a nosotros hay un matadero halal, islámico. Ephimenco es autor de tres ensayos sobre Holanda y el Islam, y hoy es un famoso columnista del diario cristiano de izquierda "Trouw". Tiene la mejor perspectiva para entender una ciudad que, quizá también más que Ámsterdam, encarna la tragedia holandesa.

"No es para nada verdad que Wilders recoge votos de las periferias, todos saben aunque no lo dicen", nos dice. "Hoy Wilders es votado por la gente culta, incluso si al inicio era la Holanda baja de los tatuajes. Son muchos los académicos y la gente de izquierda que votan por él. El problema son todos estos vestidos islámicos. Detrás de mi casa hay un supermercado. Cuando llegué no había un solo velo. Hoy en las cajas sólo hay mujeres musulmanas con el chador. Wilders no es Haider. Hay una posición de derecha, pero también de izquierda, es un típico holandés. Aquí tenemos también horas en la piscina sólo para mujeres musulmanas. Es este el origen del voto para Wilders. Se debe detener la islamización, la locura del teatro.

En Utrecht hay una mezquita donde se dan servicios municipales separados para hombres y mujeres. Los holandeses tienen miedo. Wilders está en contra el Frankenstein del multiculturalismo. Yo que era de izquierda, pero que hoy no soy más nada, digo que hemos alcanzado el límite. He sentido traicionarse los ideales del iluminismo con este apartheid voluntario, en mi corazón siento morir los ideales de la igualdad de hombres y mujeres y la libertad de expresión. Aquí hay una izquierda conformista y la derecha tiene una mejor respuesta al loco multiculturalismo".

En la Erasmus University de Rotterdam enseña Tariq Ramadan, el célebre islamista suizo que es también consultor especial de la municipalidad. Quien le sacó a Ramadan declaraciones criticas sobre los homosexuales fue la más célebre revista gay de Holanda, "Gay Krant", dirigida por un locuaz periodista de nombre Henk Krol. En un videocasete, Ramadan define la homosexualidad "una enfermedad, un desorden, un desequilibrio". En la cinta Ramadan tiene también para las mujeres: "por la calle deben tener la mirada fija en el piso". El partido de Wilders ha pedido que se disuelva la junta municipal y que se expulse al islamista de Ginebra, que en cambio ha visto duplicarse el contrato por otros dos años. Esto sucedía mientras al otro lado del océano la administración Obama confirmaba la prohibición de ingreso de Ramadan en el territorio de los Estados Unidos. Entre las cintas en posesión de Krol hay una en la que Ramadan dice a las mujeres: "Alá tiene una regla muy importante: si tratas de llamar la atención a través del uso de perfume, a través de tu aspecto o de tus gestos, no estás en la dirección espiritual correcta".

"Cuando fue asesinado Pim Fortuyn fue un shock para todos, porque un hombre fue asesinado por lo que decía", nos dice Krol. "Ese ya no era mi país. Aún estoy pensando dejar Holanda, pero ¿dónde podría ir? Aquí hemos sido críticos de todo, de la Iglesia católica así como de la protestante. Pero cuando hemos hecho críticas al Islam nos han respondido: ¡están creando nuevos enemigos!". Según Ephimenco, es la calle el camino secreto del éxito de Wilders: "En Rotterdam hay tres mezquitas enormes, una es la más grande de Europa. Hay siempre más velos islámicos y un impulso islamista que viene de las mezquitas. Conozco a muchos que han dejado el centro de la ciudad y van a la periferia rica y blanca. Mi barrio es pobre y negro. Es una cuestión de identidad, en las calles ya no se habla holandés, sino árabe o turco".

Encontramos al hombre que ha heredado la rúbrica de Fortuyn en el diario "Elsevier", se llama Bart Jan Spruyt, es un joven y robusto intelectual protestante, fundador de la Edmund Burke Society, pero sobre todo autor de la "Declaración de independencia" de Wilders, de quien ha sido colaborador desde el inicio. "Aquí un inmigrante no tiene necesidad de luchar, estudiar, trabajar, puede vivir a expensas del Estado", nos dice Spruyt. "Hemos terminado por crear una sociedad paralela. Los musulmanes son mayoría en muchos barrios y piden la sharia. No es más Holanda. Nuestro uso de la libertad ha terminado por repercutir contra nosotros, es un proceso de autoislamización".

Spruyt era gran amigo de Fortuyn. "Pim dijo lo que la gente sabía desde hace décadas. Atacó el stablishment y a los periodistas. Fue un gran alivio popular cuando entró en política, lo llamaban el 'caballero blanco'. La última vez que hablé con él, una semana antes de que fuera asesinado, me dijo que tenía una misión. Su muerte no fue el gesto de un loco solitario. En febrero del 2001 Pim anunció que quería cambiar el primer artículo de la constitución holandesa sobre la discriminación porque - según Pim, y tenía razón - mata la libertad de expresión. El día siguiente en las iglesias holandesas, por lo demás vacías y usadas para reuniones públicas, fue leído el diario de Anna Frank como amonestación para Fortuyn. Pim era verdaderamente católico, más de cuanto nosotros pensamos, en sus libros hablaba contra la actual sociedad sin padre, sin valores, vacía, nihilista".

Chris Ripke es un artista conocido en la ciudad. Su estudio está cerca a una mezquita en Insuindestraat. Consternado en el 2004 por el homicidio del directo Theo Van Gogh a manos de un islamista holandés, Chris decidió pintar un ángel en el muro de su estudio y el mandamiento bíblico "Gij zult niet doden", no matarás. Los vecinos en la mezquita encontraron el texto "ofensivo" y llamaron al entonces alcalde de Rotterdam, el liberal Ivo Opstelten. El alcalde ordenó a la policía eliminar la pintura porque era "racista". Wim Nottroth, un periodista de televisión, se puso en frente como un signo de protesta. La policía lo arrestó y la filmación fue destruida. Ephimenco hizo lo mismo en su ventana: "Puse una gran tela blanca con el mandamiento bíblico. Vinieron los fotógrafos, la radio. Si no se puede escribir 'no matarás' en este país, entonces quiere decir que estamos todos en prisión. Es como el apartheid, los blancos viven con blancos y los negros con los negros. Hay un gran frío. El islamismo quiere cambiar la estructura del país". Para Ephimenco parte del problema es la descristianización de la sociedad. "Cuando llegué aquí, en los años sesenta, la religión estaba muriendo, un hecho único en Europa, una colectiva descristianización. Luego los musulmanes han vuelto a traer la religión al centro de la vida social. Ayudados por la elite anticristiana".

Salimos para dar una vuelta entre los barrios islamizados. En Oude Westen se ven solamente árabes, mujeres con velo de la cabeza a los pies, negocios de alimentos étnicos, restaurantes islámicos y shopping center de música árabe. "Hace diez años no había todos estos velos", dice Ephimenco. Detrás de su casa, una frondosa zona burguesa con casas de dos pisos, hay un barrio islamizado. Por todas partes signos musulmanes. "Mira cuantas banderas turcas, allí hay una iglesia importante, pero está vacía, ya no va nadie". Al centro de una plaza se alza una mezquita con escritos árabes. "Antes era una iglesia". No lejos de aquí está el más hermoso monumento de Rotterdam. Es una pequeña estatua en granito de Pim Fortuyn. Bajo la cabeza en bronce brillante, la boca que da un último discurso a favor de la libertad de palabra, hay una escritura en latín: "Loquendi libertatem custodiamus", custodiemos la libertad de palabra. Cada día alguien deja flores.

El diario que publicó la investigación: Il Foglio
Traducción en español de Juan Diego Muro.

23.4.09

Las francesas ya no usan falda (2)


A la hora de explicar por qué las francesas dejan de ponerse faldas, las distintas fuentes consultadas para la primera parte de este informe denunciaron el sexismo fomentado por los medios. Sin embargo, se mostraron bastante más reservadas o incómodas al evocar el factor religioso, en particular el papel del Islam radical, que intenta imponer entre los sectores más postergados, muchas veces de origen extranjero, su visión de lo que es “una chica respetable”. Esta reticencia irrita a Sihem Habchi, presidenta de la asociación Ni putas ni sumisas, que lucha en los barrios populares por la emancipación femenina. Esa hija de inmigrantes argelinos y “musulmana de izquierda” acusa de “cómplices” a sociólogos y asociaciones que no se atreven a señalar el flagelo del integrismo islámico.

- ¿El retroceso de la falda obedece sólo al viejo sexismo y a los medios o existe también una influencia religiosa?

- Por supuesto que tiene una influencia. Tenemos el mismo problema en Italia. Existe una presión de la religión en los barrios populares por parte de los islamistas. El machismo en Francia y en estos barrios siempre ha existido. Pero en los barrios populares existe la política de los Hermanos Mayores, con un machismo muy insidioso, y la religión ha sabido instrumentalizarlo con el argumento: no puedes mostrar tu cuerpo, no puedes mostrar tus piernas porque si no eres una apóstata, no eres una buena musulmana, no respetas la religión. Esto es una realidad, y quienes no quieren hablarle de esto son cómplices de ese tipo de machismo y de la instrumentalización de la religión para encerrar a las mujeres.

Para someterlas a códigos machistas, patriarcales, se les dice: no hay que mostrar las piernas, no hay que mostrar la cabeza, no hay que exacerbar esta feminidad. Esta feminidad aparece como un peligro, como responsable de un desequilibrio. Visto así, es la feminidad la que provoca la agresión. Nosotras somos culpables por llevar faldas, por mostrar nuestras piernas. Se trastocan los valores. Es la chica violada, la víctima de la agresión machista, la responsable y se lo dicen: es culpa tuya, te lo buscaste, no tenías que haberte vestido así.

La falda es un tema que puede ser muy político. Esta presión viene de que se iba a abandonar la cuestión de la igualdad entre hombres y mujeres en ciertos territorios. Se dijeron: no es algo grave, hay que respetar las culturas, son gente que tiene otros modos de vida, se los abandonó. Y poco a poco, estos códigos empezaron a imponerse en la sociedad francesa.

- A los entrevistados les cuesta hablar de las causas del sexismo. Tal vez porque temen llevar agua al molino de la extrema derecha. ¿Cómo interpreta usted la actitud de quienes ven que existe un problema -porque las mujeres ya no se pueden ponerse faldas-, pero se niegan a tener un discurso firme para evitar ser calificados de racistas?

- Es una actitud ambigua y que va en el sentido del sexismo. Por eso le digo que son cómplices. Saben exactamente qué es lo que pasa. Y detrás de la imposibilidad de llevar la falda le recuerdo que están las violaciones grupales, porque si osan ponerse una falda son castigadas. Hay chicas que son quemadas, lo hemos visto en Francia. Prefieren olvidar estas realidades y las asociaciones sólo llevan a cabo acciones que encajan muy bien con quienes dicen que las chicas tienen que comportarse de tal manera. Es el relativismo cultural; está presente en toda Europa. Es lo que nos ha condenado a las mujeres a no poder gozar de los mismos derechos que tienen otras mujeres. Esta es la realidad, la segregación racial al revés.

Piensan que sólo podemos ser mujeres sumisas. Piensan que nos pueden hacer ablaciones del clítoris o casarnos por la fuerza porque es “normal”. Imagínese cuando esto lo dicen sociólogos, pagados por centros de investigación prestigiosos. Ellos representan una corriente ideológica y escriben libros para denunciar que estigmatizan los barrios populares, que no hay violaciones colectivas, etcétera. Y esto lo enseñan en la universidad, es muy grave. Las asociaciones que hacen que esto subsista son cómplices, mantienen esta situación. Hay que decir lo que pasa, hay que luchar contra la discriminación, contra el racismo. Yo soy musulmana y lo afirmo. Usar la religión para encerrar a la mujer no tiene nada que ver con la religión, es machismo.

- ¿Cómo interpreta usted que esta visión rigorista del Islam haya podido ganar tanto terreno?

- Porque el espacio está vacío, alguien tiene que ocuparlo. Los movimientos de educación popular desaparecieron de los barrios populares, como las colonias de vacaciones con actividades y capacitaciones que existían en los años 1980. Y sobre todo existió la voluntad de algunos políticos. Hay que señalarlo: el integrismo, el fundamentalismo sólo se desarrolla y echa raíces en nuestras democracias europeas si existe la complicidad de algunos políticos.

Aquí, en Europa, desde los años 90, estamos frente al surgimiento de un movimiento radical que utiliza el cuerpo de la mujer como estandarte, con el velo islámico. Esta lectura es apoyada por algunos movimientos políticos en Francia y en Europa, sobre todo por la extrema izquierda: es lo que se ha dado en llamar el “islamoizquierdismo”. 

Cuando ve a Tariq Ramadan [controvertido académico suizo y musulmán] recibido con los brazos abiertos en varias universidades y partidos políticos europeos, hay que preocuparse. No es un integrismo que viene de la población. Hubo en los 90 una voluntad de hacer daño desde adentro, usando las clases populares, y poco a poco vimos que a algunos les venía bien tener como interlocutores a predicadores religiosos para manejar a las masas.

Tenemos por un lado a los “islamoizquierdistas”, junto a predicadores radicales, que son la extrema derecha: son antiaborto, antiestado, antidemocráticos, como el predicador en Inglaterra que pidió el asesinato de las adúlteras. Hay una complicidad entre la extrema izquierda y una extrema derecha muy evidente. Todo esto puede ocurrir sólo con la complicidad del poder público, que pensó que para controlar a las masas se necesitaba un interlocutor religioso. Cometieron un grave error: esto dio los atentados en Inglaterra, la muerte de Theo Van Gogh en Holanda y, en Francia, una ola de Islam radical que está hoy muy presente en nuestros barrios populares.

Por Alejo Schapire
radiofranceinternationale

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30.7.08

Inmigración musulmana "Los musulmanes somos el futuro"

"Los musulmanes somos el futuro" [Entrevista a Tariq Ramadan]

Admirado por los jóvenes árabes que pueblan los suburbios de París, juzgado con desconfianza por funcionarios y legisladores europeos, que lo ven como una amenaza, Tariq Ramadan se ha convertido en la voz más audaz de la intelectualidad musulmana. Una voz que advierte: la inmigración árabe provocará "la renovación del islam" pero, aun antes, la "islamización de Europa". "El Viejo Continente –escribió–, debe aprender a compartir, por las buenas o por las malas".

En 2003, la televisión francesa emitió un debate (ya mítico) en torno de la cuestión de la laicidad, enfrentando al entonces ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, y a un intelectual suizo de origen egipcio, considerado “el más influyente teórico del islam europeo”, Tariq Ramadan. El tema: ¿pueden o no las niñas musulmanas ir con velo a la escuela? El fascinante debate lo ganó por goleada el actual presidente de Francia: Sarkozy exhibió un verbo agresivo y una inteligencia feroz. Años más tarde, Ramadan explicó que le constaba que esa noche “Sarkozy había prometido a sus allegados aplastarme”. ¿Quién es Ramadan, para que el presidente de Francia considere necesario aplastarlo?

Nacido en Ginebra, Ramadan pertenece por derecho propio a la aristocracia del pensamiento islámico: puede aspirar a un tratamiento de “emir” (“un privilegio al que prefiero renunciar”, dice) y es doctor en Filosofía además de ulema, es decir doctor en ley musulmana. El primer título lo obtuvo en Suiza con una tesis sobre la obra de Nietzsche y el segundo, en la Universidad Islámica de Al-Azhar, El Cairo. Es también autor de numerosos libros sobre el islam y los casetes con sus discursos se venden por cientos de miles entre los jóvenes árabes de las banlieues calientes de París, Ginebra, Marsella o Bruselas.

La revista Time lo nombró “uno de los 100 hombres más influyentes del mundo”. El filósofo francés Bernard-Henry Lévy lo definió como “un polemista temible”. Ha formado parte del “Consejo de Sabios” nombrado por Romano Prodi para “el diálogo de civilizaciones euro-mediterráneo” y Tony Blair lo invitó a unirse a una comisión para analizar causas y consecuencias de los atentados islamistas de Londres. En Gran Bretaña aceptó igualmente un puesto en el prestigioso Saint Anthony's College de Oxford, donde disertó sobre “pensamiento islámico”.

Ramadan cree que la inmigración musulmana en Europa provocará, con el paso del tiempo, “la necesaria renovación del islam” y, de paso, la “islamización de Europa”, según sus (muy) numerosos detractores y enemigos declarados. La acusación más habitual en relación con Ramadan es que su pensamiento tiene dos caras: una amable, democrática, racional y occidental que esgrime en sus encuentros con la prensa o los políticos;
y otra conservador e intolerante que ofrece en árabe a sus seguidores islámicos de los suburbios de las capitales europeas, ahogados en fundamentalismo. “No tengo ningún doble discurso –se inflama Ramadan–, sostengo las mismas tesis en la mezquita y en la calle”.

Pero, por lo visto, la duda y la sospecha de sus vínculos con círculos fundamentalistas fueron suficientes para que las autoridades de Estados Unidos le revocaran el 28 de julio de 2004 su visa para ir a enseñar en la Universidad de Notre Dame, en Indiana. El Departamento de Seguridad Interior (DHS) esgrimió razones “de seguridad pública”.

Una polémica más reciente enfrentó a Ramadan con los pensadores franceses (todos ellos judíos) Alain Finkielkraut, Bernard-Henry Lévy, André Glucksmann y Bernard Kouchner, actual canciller de ese país. A partir de dos entrevistas realizadas en Ginebra y Londres, algunas respuestas de Ramadan sobre ésta y otras polémicas.

ALMA MAGAZINE: Ha dicho que “reconoce el derecho a la existencia del Estado de Israel” y que los judíos son sus “hermanos del libro”. ¿Lo mantiene?
TARIQ RAMADAN: Absolutamente. Israel es un hecho. Es inaceptable legitimar elementos antisemitas en el discurso musulmán. Hay que diferenciar entre la crítica al Estado de Israel, legítima como cualquier crítica política, y el mantenimiento de posturas racistas a partir de la política israelí.

AM: ¿Repite esas ideas ante los miles de jóvenes magrebíes que le siguen en los suburbios de Marsella, Ginebra o Londres?
T.R.: En uno de mis discursos sobre el Corán digo claramente que es “inadmisible hacer una amalgama entre los judíos y el Estado de Israel”. Mantengo esto en público y en privado; tanto en la mezquita como afuera.

AM: Precisamente, la acusación más habitual hacia usted es: “maestro del doble discurso”.
T.R.: Deberían aportar pruebas de ese doble discurso; los periodistas recogen mi discurso y lo reconstruyen.

AM: Declaró que hay que aplicar una “moratoria indefinida” respecto a la lapidación de las adúlteras y los castigos corporales. ¿Qué significa?
T.R.: He dicho que hay que aplicar una “moratoria absoluta” de la pena de muerte, la lapidación y los castigos corporales en el mundo musulmán. Los sabios musulmanes dicen que, a pesar de que estos castigos están contemplados en el Corán, son muy raramente aplicables. Luego he visto con mis propios ojos la realidad. Dado que los doctores de la ley no están de acuerdo sobre la aplicación de las penas, se debe beneficiar siempre a la víctima. Pero sólo pueden funcionar los argumentos islámicos contra las leyes islámicas. No puede haber solución a esto si no sale del interior del mundo musulmán.

AM: Son más las opiniones críticas que favorables hacia usted y su obra. ¿Cómo define su trabajo?
T.R.: Soy un intelectual que intenta releer el islam a la luz de nuestro contexto contemporáneo, tanto del mundo occidental como musulmán. Quiero, desde el interior de la civilización musulmana, asumir los desafíos de la sociedad contemporánea y poder ser un europeo musulmán y vivir en mi sociedad. No sólo integrándome sino también contribuyendo. Deseo que el mundo musulmán sea partícipe del concierto de las naciones dentro de un marco de pluralismo.
La idea de que no existe más que “una sola civilización posible”, Occidente, y que las demás culturas deben alinearse con ella no es buena ni para Occidente ni para las otras civilizaciones. Estoy a mitad de camino entre dos universos de referencia. Interpelo mi propio marco musulmán, del cual soy muy crítico. En Europa, les digo que el destino de los musulmanes no es la asimilación; no estamos destinados a desaparecer. Vamos a seguir siendo lo que somos.

AM: Francia integró a rusos, judíos, españoles, italianos. ¿Por qué los árabes parecen los únicos incapaces de integrarse en el modelo republicano?
T.R.: Los españoles o los italianos han logrado integrarse dado que han pasado más tiempo en Francia. No se puede juzgar a la gente sobre la base de dos generaciones. Pero lo que usted dice es cierto: no es sólo un problema de Francia, sino que también se debe culpar a estas poblaciones que durante largo tiempo se han marginado, alejado de la sociedad. Incluso a nivel intelectual y psicológico. El “síndrome del colonizado” perdura. Las responsabilidades están compartidas.
Francia debe dejar de mirar al islam como una religión extranjera (toda Europa debe darse cuenta: el islam es ya una religión europea). Y los musulmanes deben dejar de hacer responsable de sus problemas a la sociedad de acogida y deben terminar con su eterna auto-victimización y marginalización intelectual. Toda crítica es percibida como contraria al islam, pero no toda crítica es necesariamente “islamófoba”. Hay que entender que en el mundo musulmán nadie tiene derecho a tocar las religiones y en Occidente existe el derecho a, incluso, reírse de la religión. El musulmán debe comprender que en Europa y en Estados Unidos ha cambiado de universo.

AM: ¿Cómo ve la situación de Oriente? Se habla de la “primavera árabe”. ¿Está de acuerdo?
T.R.: No. La supuesta “primavera árabe” es la emergencia de ciertos procesos democráticos en el mundo musulmán, pero las dictaduras siguen siendo la regla. Es hora de que los intelectuales árabes renueven su discurso de que “todo es culpa de Israel”. Israel no es responsable de nuestra falta de conciencia política.

AM: ¿Cabe esperar una renovación del islam? ¿Sería deseable?
T.R.: El futuro del islam pasa en gran parte por Occidente pues aquí está la democracia, o sea, el espacio de libertad. Debemos empezar a pensar el islam en términos de “derecho a” y no exclusivamente de “obligación de”. La tradición musulmana se basa sobre lo que la religión obliga, pero no desarrollamos aún un discurso sobre el islam como un espacio de derechos.

AM: ¿Cree que es posible la convivencia entre el islam practicante y un Occidente laico y republicano?
T.R.: No hay contradicción entre los principios y fundamentos del islam y la democracia, pero cada país debe encontrar su propio modelo. Por lo pronto, hay en Europa millones de musulmanes integrados en el proceso democrático y hay que dejar de verlos como extranjeros.

AM: El islam es una visión del mundo que abarca lo espiritual y lo terrenal. ¿No hay incompatibilidad de principio con la democracia laica en un sistema que mezcla lo político y lo religioso?
T.R.: Yo objeto esta intrusión de la esfera privada dentro de lo público. La dimensión espiritual debe estar separada de la terrena, aunque eso no implica un divorcio radical de ambas. Ahí no hay ninguna contradicción con la tradición musulmana.

AM: Se dice que su estrategia pasa por invitar a los musulmanes de Europa a participar en la vida política de sus países a fin de “islamizar” las leyes nacionales. Un Caballo de Troya islámico.
T.R.: Esa es la vieja acusación de “entrismo”. Ayer, los musulmanes estaban en el gueto y se les acusaba de aislarse y de propugnar el “comunitarismo”. Son los que no pueden considerarme a mí como suizo o europeo. Les molesto, les doy miedo. Siempre fue más fácil identificar al enemigo a través de la alteridad que cuando el enemigo elimina su diferencia y se convierte en uno más.

AM: ¿Cree que la comunidad musulmana condena con suficiente firmeza los ataques terroristas? Ninguna autoridad religiosa declaró una “fatwua” a Bin Laden.
T.R.: Ante los atentados y el recrudecimiento del terrorismo fundamentalista a escala mundial los musulmanes deberían ponerse en pie. Denunciar esa violencia. Todas las organizaciones musulmanas del Reino Unido, o casi todas, condenaron unánimemente los atentados de Londres. Pero los medios no están interesados en las personas que intentan construir puentes sino en los que intentan destruirlos.

AM: En un editorial escribió que “Europa debe aprender a compartir, por las buenas o por las malas”. Suena a amenaza…
T.R.: Los ciudadanos musulmanes debemos tener el derecho de compartir todo en nuestros países, incluido el poder real, pero, ¿quieren esto los europeos? Me temo que no, pero no tendrán otra solución a mediano o largo plazo. Soy un europeo de confesión musulmana y, lo quieran o no, somos el futuro. Yo no invito a los musulmanes a que “islamicen” Europa, sino que invito a Europa a que comprenda que el islam ya está en ella y que los musulmanes son ciudadanos de pleno derecho. Los europeos ¿están preparados para aceptar que los musulmanes tienen algo que aportar a esta sociedad? ¿Europa admite tener ciudadanos de confesión musulmana?

AM: ¿Y si la respuesta fuera “no”?
T.R.: Al menos los términos del debate estarían claros. Europa tiene miedo y desconfía. Yo digo: abran los espacios de confianza. No podremos construir nada desde la sospecha y el miedo.

AM: ¿Qué es lo mínimo que cabe esperar de una persona para considerarla integrante de su sociedad, basta un pasaporte?
T.R.: Es ciudadano aquel que detenta un pasaporte, respeta las leyes del país y es activo socialmente. Pero lo cierto es que no estoy de acuerdo con la pregunta. No creo que haya “mínimos exigibles” de pertenencia. Aunque es preocupante ver que el discurso tradicional sobre la inmigración de la ultraderecha se banalizó y hoy lo esgrimen casi todos los partidos.

AM: ¿Puede pertenecer a la sociedad un hombre que no habla el idioma del país de acogida?
T.R.: No. Debe hablar el idioma, conocer las tradiciones, la historia, las instituciones y las leyes del país donde vive.

AM: ¿Qué piensa de los problemas que genera el velo islámico?
T.R.: No podemos pedirle a una niña musulmana que deje de ir a la escuela por respeto al velo. Pero tampoco es bueno que todas las niñas musulmanas terminen realizando sus estudios en escuelas coránicas. Entre el velo y la educación, debe primar esta última. Eso está antes que el respeto a las tradiciones religiosas. Lo que necesitamos es la mezcla social. Debemos ir radicalmente contra la tendencia natural y comprensible de los inmigrantes de agruparse entre iguales. En Londres, hay escuelas públicas con 99% de estudiantes paquistaníes. Eso es intolerable.

AM: ¿Qué ocurre, en su opinión, en el caso de que un musulmán tenga un hijo homosexual?
T.R.: La homosexualidad, según la tradición islámica, “no forma parte del plan divino” pero el respeto a la dignidad del ser humano debería estar por encima de las tradiciones religiosas.

AM: ¿El sida es un castigo de dios?
T.R.: No diría eso; aunque todas las religiones asocian la enfermedad al castigo divino.

AM: ¿Una mujer musulmana puede casarse con un “infiel” y seguir siendo miembro de la “nación del islam”, o “Umma”?
T.R.: Según la tradición, no. Pero nada en la ley musulmana dice que debamos expulsarlas de la comunidad. Cuando me consultan al respecto digo que sean conscientes de las enormes dificultades que esa elección encierra.

AM: Israel –ha dicho– no es la causa del problema del mundo árabe-musulmán, sino su consecuencia directa. ¿Cual sería el problema, entonces?
T.R.: No hay un problema, sino muchos. Uno es el eterno culpar de nuestros dramas y carencias a los sionistas, estadounidenses o europeos. ¡Nosotros somos la causa de nuestros problemas y miserias! Los intelectuales árabes no cumplen su rol; carecemos de proyecto social y político. En los 60, Mohammed Iqbal, influyente pensador del islam, dijo algo que explica bien el tema: “Los países árabes fuimos colonizados porque éramos colonizables”.

Alma Magazine
Texto: Rodrigo Carrizo Couto

Culpabilización autóctona e inmigración musulmana

Nuestra época contemporánea está marcada por una rápida afro-islamización del Viejo Continente, sin que podamos descartar la hipótesis de una geopolítica de los movimientos migratorios con la población musulmana como vector principal. Recordemos que la historia del Islam está íntimamente ligada a la de los fenómenos migratorios de las poblaciones musulmanas en tierra de no-musulmanes y de aquellos que les han favorecido. [Mas...]

Texto: Hadrien Dekorte para la Nouvelle Revue d'Histoire

29.6.08

La Aldea del Alemán (Boualem Sansal)

Boualem Sansal - Le village de l'allemand (1)

Boualem Sansal - Le village de l'allemand (2)

Título: La aldea del Alemán
Autor: Boualem Sansal



Esta es la historia de dos hermanos, de dos musulmanes franceses nacidos en Argelia en un pueblecito cerca de Sétif, de padre alemán y madre argelina. Ambos fueron enviados a Francia muy jóvenes para "labrarse un futuro". Rachel, el "triunfador" hermano mayor, acumula títulos y trabaja en una multinacional. Malrich, el hermano menor, malgasta su juventud en uno de aquellos suburbios de París donde confluyen el fracaso, la pobreza y la revuelta. Eso es, una vida sin cultura, con un viejo comisario de policía "de proximidad" sorprendentemente comprensivo como único interlocutor

Los dos hermanos nunca han vuelto a Argelia, pero su vida se ve alterada de repente cuando en el pueblo unos terroristas islamistas del GIA degüellan a una treintena de habitantes, entre los cuales se encuentran sus padres.

Cuando Rachel viene a recogerse ante la tumba de sus padres descubre lo impensable en el fondo de una vieja maleta. Su padre, Hans Schiller, oficial de las SS empleado por sus conocimientos científicos, en la solución final durante la Segunda Guerra Mundial, es responsable directa e indirectamente de la muerte de miles de personas en los campos de concentración nazis. Salvado al final de la guerra por el Grupo 92, una versión del célebre grupo de Odessa, que hizo salir de Alemania a centenares de criminales nazis y los colocó en casi todas partes, Hans Schiller es recibido por los servicios secretos egipcios y, después, enviado por Nasser como experto en el ELN (Ejército de Liberación Nacional argelino).

Convertido al islam, nuestro SS es un personaje conocido y respetado, y su muerte se debe únicamente al puro azar de una carnicería ciega perpetrada en Argelia por los islamistas en los años ochenta. "Este personaje es real", dice Boualem Sansal, uno de los más grandes escritores argelinos contemporáneos, "en la región lo veíamos como un héroe, un hombre santo... Su pueblo era llamado el pueblo del alemán".

Que el Ejército de Liberación Nacional argelino estuviera formado en parte por un oficial de las SS no es de entrada un dato sin interés para la historia real. Pero lo que hace la especificidad extraordinaria de esta novela es el hecho de que, al hilo de sus investigaciones y a través de su personaje, un escritor musulmán se meta por primera vez en la piel de un judío martirizado y exterminado en un campo de concentración nazi.

A partir de aquí, la novela se convierte en una búsqueda de la verdad. Rachel quiere saber quién era su padre y cómo "hombres sanos de cuerpo y espíritu como (mi) padre aceptaron despojarse de su humanidad y transformarse en máquinas de la muerte... Mi padre actuó por sí mismo, con plena conciencia, y la prueba de ello es que otros se negaron a hacerlo". Y sigue: "Una vez cometido el crimen, papá tenía todavía la posibilidad de entregarse a la justicia y recuperar la dignidad. Huyó..., dejó el crimen impune, lo tapó con su silencio".

Rachel va hasta el fondo del horror y recorre de nuevo el camino que hizo su padre: Hamburgo, Uelzen, la Wehrmacht, las SS, los campos de prisioneros, Dachau, Buchenwald, Auschwitz... En todas partes, "él obedeció órdenes y cumplió su deber como soldado".

En el curso de su largo viaje, sigue la huella de su padre y lee todos los libros y los documentos más técnicos sobre el tema del exterminio en masa: la recogida, el transporte, la selección, la logística ferroviaria, las pruebas hechas en Francfort con cobayas humanas para dar con la buena fórmula, el gas exacto, determinar las cantidades y la calidad del Zyklon B necesarios, la gestión de las reservas, el tamaño, la forma y la temperatura ideales de las cámaras de gas. "Gestionar una explotación de estas características no es tan fácil como parece..., coordinar veinticinco campos de exterminio dispersos en varios países es una tarea titánica que hoy en día provocaría la caída de más de un gobierno", dice.

Rachel finaliza su viaje al fondo del horror con la lectura de Mein kampf. Pierde su trabajo en la multinacional, a su mujer, que ya no entiende nada, y, al final, incluso su vida. Carga con la culpa del padre y pone fin a sus días de la misma manera en que se gaseaba a los judíos, es decir, inhalando el humo del tubo de escape de su coche. "Remonto en el tiempo, hurgo en las tinieblas, voy a investigar la mayor desgracia del mundo e intentar comprenderla... Tengo tanto miedo de encontrar a mi padre allí donde no es debido, allí donde ningún hombre puede estar, sin dejar a la vez de ser un hombre...".

Después del suicidio de Rachel, Malrich, el hermano menor, retoma la historia en el mismo punto de partida. Aunque, a diferencia de Rachel, lo que le obsesiona no es el pasado nazi del padre. A partir del mismo hecho inicial surgen dos reflexiones y dos trayectorias distintas.
Más que volver al nazismo que ya forma parte del pasado, Malrich se interesará por un islamismo mucho más actual: el de los barbudos que no predican solamente en Argelia u otros países lejanos sino también en el corazón de la democracia que es Francia, en los suburbios más desfavorecidos y en los ZUS (zona urbana sensible) donde los jóvenes desempleados, sin dinero, sin apenas cultura, víctimas de una mala escolarización y poco integrados son manipulados, adoctrinados, presionados, amenazados e incluso asesinados.

Ésta es la vida de Nadia, una francesa de origen magrebí, beurette de 16 años, aprendiz de peluquera, que es encontrada muerta tras ser calcinada con un soplete en los sótanos de una casa del barrio. Un barbudo la había avisado: se merecía el castigo de Alá por llevar el pelo fosforescente y salir con chicos blancos.

Entre el asesinato de los padres en Argelia y el de la chica en un suburbio de París existen parecidos tanto en la causa como en el efecto. Para Boualem Sansal, de la misma manera que los nazis sometieron al pueblo alemán y abusaron sistemáticamente de él, los barbudos de las barriadas francesas o europeas imponen sus leyes a los jóvenes, a las chicas y a las mujeres: ninguna libertad, ninguna educación libre para las chicas, la obligación de llevar el velo islámico y el miedo.

"Nada ha cambiado en el barrio en diez años salvo que han llegado los islamistas..., y en muy poco tiempo han levantado tropas y tomado el poder... Pronto se ha producido el vacío. Las empresas se han deslocalizado, como los comercios y las oficinas, el trapicheo que ayudaba a los desempleados a armarse de paciencia... Es la técnica que utilizan", escribe Malrich, quien se dejó adoctrinar durante un tiempo. "Cuando llegaron los primeros islamistas, les aplaudimos.
Eran divertidos, llevaban el rosario en bandolera y la barba desordenada. Eran un puñado, nosotros éramos más y sólo queríamos ser su mano derecha...". Malrich hace un paralelismo entre los métodos empleados por los nazis y los de los islamistas: "Cuando pienso en nuestro barrio, en sus habitantes militarizados por el imán, rodeados de barbudos en chilaba y de gamberros, humillados por los kapos, en esta pobre Nadia carbonizada. Entonces, pienso en mi padre...".

La adopción de palabras como kapo para describir la situación de un suburbio parisiense ilustra a la perfección lo que quiere hacernos entender el autor. ¿Qué hacen los islamistas? "Nos han enseñado que no hay nada más apasionante que odiar a los demás y desearles la muerte". Cuando el grupo de jóvenes fue reconocido "apto para la yihad", el imán fue nombrándolos uno a uno: "Éste es el judío, el sarnoso, el peor de todos, este otro es el cristiano, el hipócrita, el maldito, aquél el comunista, el monstruo que deshonra a Alá". Vienen luego el musulmán laico, el árabe occidentalizado y la mujer libre, todos ellos perros y perras "que merecen una muerte cruel". Después los intelectuales y los drogadictos. Y Francia se les "aparece en todo su horror, podrida hasta los huesos...".

Muchos salen casi indemnes de este adoctrinamiento, pero otros "se hunden en el delirio. Quien no logra curarse de la peste verde es un hombre perdido por los siglos de los siglos". Malrich y sus amigos deciden pelearse con los islamistas del barrio. Escribe incluso una carta al ministro del Interior: "Han colonizado nuestro barrio: todavía no es un campo de exterminio pero sí un campo de concentración..., nos olvidamos poco a poco de que vivimos en Francia... El barrio será dentro de poco tiempo una república islámica plenamente constituida".

"La ambigüedad y lo inexplicable son los ingredientes básicos para quien quiera convertirse en fanático". Es la ambigüedad que muchas veces encontramos entre los creyentes o los intelectuales musulmanes más "tolerantes", como Tariq Ramadan, que prefiere pedir una moratoria antes que pronunciarse en contra de la lapidación de la mujer adúltera.

Esta novela, de un cuidado extremo en su forma literaria, es también una llamada a la atención. Podemos preguntarnos por qué hasta la fecha nadie se ha preocupado ni ha estudiado con la debida atención las relaciones entre islamismo y nacionalsocialismo. Sin embargo, al menos tres grandes dignatarios islamistas históricos reivindicaron el nazismo como ideología y como práctica:
- El gran mufti de Jerusalén Al Husseini;
- Hassan al Banna, fundador de los Hermanos Musulmanes, en Egipto;
- Mohamdi Saïd, en Argel, uno de los tres fundadores del ELN, voluntario y luego oficial de la Wermacht durante la Segunda Guerra.

Traducción de Martí Sampons.
Le village de l'Allemand ou le journal des frères Schiller. "El pueblo del Aleman" o "Diario de los hermanos Schiller"

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14.5.08

El jeque, el islam y la conquista de mundo



Interesantes los dos artículos de opinión de José Luis Navazo que nos ofrece el periódico "El Pueblo de Ceuta", en ellos nos confirma nuevamente, que los islamistas una y otra vez reclaman, siempre que la ocasión es favorable, las tierras que están convencidos les pertenece, eso si, por orden, primero las tierras Israel, y posteriormente España, para ellos Al Andalus, pero esta vez no acaba aquí el ansia de conquista… la suma de nuevos territorio dispuestos a tomar va en aumento, al mismo ritmo que la presuntuosa idea de dominar el mundo.

El jeque, el islam y la conquista de mundo

El reciente mensaje del jeque Alí Al-Faquir (respetado ex ministro vinculado al culto islámico en el Reino de Jordania) por la cadena de televisión “Al-Aqsa”, ha sido diáfano para gozo de sus oyentes y seguidores: “Palestina, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, es una tierra islámica, de igual modo que España -Al Andalus- es también tierra del Islam”.

Entiendo que los telespectadores de Hamás, el movimiento extremista palestino, asentirían entusiasmados pues en la educación que imparten a sus retoños se aboga tanto por el exterminio de Israel como por la “reconquista” de Al Andalus y buena parte de Europa.

Ya lo dijo el citado jeque jordano: “Juro conquistar España y Roma”, señalando también lo que para muchos es uno de los pilares del Islam:
“Las tierras islámicas que han sido ocupadas por los enemigos deberán volver a manos musulmanas”.

Pero hay más: mientras su entrevistador, otro militante islamista, no dejaba de repetir “Ma yachaoho Alláh” (Dios lo quiera), el jeque fue perfilando su mensaje: “Gobernaremos el mundo tal y como ha sido predicho por el Profeta: empezamos por Palestina, Irak, Afganistán y Chechenia. Lo que ha empezado debe terminarse. Esto no parará”.

Llamo la atención sobre un punto sobre el que son reacios a expresarse los musulmanes: “¿Existe alguna aleya (verso) en el Corán (ya saben, la palabra directa de Alláh) o algún “hadith” (dicho) atribuido al Profeta que indique el deber de esforzarse para que vuelvan a manos musulmanas aquellas tierras que, en algún momento de la historia, cayeron bajo control del Islam…?

Quedé el otro día durante el acto oficial de presentación del nuevo Delegado del Gobierno en Ceuta, José Fernández Chacón y después de intercambiar un afable saludo con Alí Lemague, [dirigente de la Unión Demócrata Ceutí (UDCE) partido de inspiración musulmana y principal fuerza en la oposición], de llamarle un día para intercambiar impresiones.

Escribo esto porque me consta que Mohamed Alí Lemague, es un experto en las corrientes ideológicas que fluyen por las venas de su religión, por lo que estoy seguro que sabrá orientar por el camino adecuado mis pesquisas aunque, en lo que a su persona respecta, no sean vinculantes: él, como musulmán íntegro en su intimidad, parece que prefiere la soberanía infiel de Ceuta y Melilla, a que éstas se cedan a un Estado formalmente musulmán (el vecino Reino de Marruecos).

¿O acaso el perfil es otro?; por ejemplo, que el Islam practicado en Marruecos sea de opereta… y lo que debe hacerse es “islamizar” a la caduca Europa (desde España a los Balcanes) por la base.

Porque esta última es la teoría de los “Hermanos Musulmanes” [organización que tiene como objetivo el establecimiento de un Califato mundial, la supresión de los gobiernos seculares, y la aplicación de la Saría en Europa], (que bien conocen sidi Tatary, [Presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España. Secretario General de la Comisión Islámica de España] los “jais” del Tabligh (1) y otros movimientos islamistas asentados en España y sus diferentes satélites, así como una pléyade de intelectuales euromusulmanes entre los que cabría destacar a Tariq Ramadán.

Las agencias de inteligencia europeas conocen muy bien la estrategia islamista de la “adâwa”, "enemistad", máxime después de la documentación (“Operación Lago”) hallada en noviembre de 2001 por la policía suiza en la lujosa villa de un banquero musulmán de origen egipcio, Yusef Nada.

Lo apunta el jeque al-Qaradawi, fundador en 1997 del “Consejo Europeo de investigación y fatuas”: “Conquistaremos Europa, conquistaremos América no por la espada sino por nuestro Mensaje”.

Ceuta en el punto de mira


No me es fácil escribir hoy esta columna. Pero sería una doble falta, de lealtad y profesionalidad, mirar para otro lado o dedicarme al siempre rentable hábito de las zalamerías en busca de injustificables canonjías. Para eso ya están otros y, si para conocer a ciertos personajes nada hay mejor que presentarlos en sociedad (se dan a conocer ellos solos), para detectar plumas presuntamente honestas e independientes basta leer entre líneas, con atención, el subliminal mensaje las más de las veces debidamente engrasado y encubierto, a ver si cuela.

Allá cada uno con su dignidad. No será porque desde esta columna no se haya advertido hasta la saciedad; no. Si la avaricia rompe el saco, la cobardía adobada con la estulticia es el mejor ingrediente para caminar hacia el desastre.
Ceuta, la ciudad querida, avanza hoy día irremisiblemente sin rumbo hacia el despeñadero, con un patrón cansado y dando síntomas de nerviosismo agarrotado al timón de la nave e incapaz de retomar el rumbo. A veces y con datos en la mano no sé ya, francamente, si los colores rojo y gualda son los de la bandera de Ceuta o la ciudad navega, a impulso propio, utilizando impunemente (hasta el momento…) patente de corso al amparo de la bandera española.
¡Joder, qué tropa! y no me refiero a la militar.

Los lectores que me siguen ya saben que hago mías las palabras de Spengler: “Al final, la civilización será salvada por un puñado de soldados”.
Sobre Ceuta se cierne ahora mismo un frente ocluido que, como es habitual, provoca al principio lluvias débiles con nubosidad de tipo estratiforme para luego, con la llegada de nubes de desarrollo vertical generadoras de tormentas, desencadenar fuertes lluvias Y en Ceuta cuando el agua cae con fuerza ya saben como se las gasta.

A corto plazo dos tipos de “frentes” convergen, a marchas forzadas, sobre una Ceuta camino del marasmo económico con la mayor empresa de la ciudad, el Ayuntamiento, al borde de la asfixia.

Por un lado y con el locuaz Sampietro estrechando relaciones con la Fiscalía, es tan solo cuestión de tiempo que el rebufo de la “Operación Malaya” salte el Estrecho desembarcando en este entrañable trozo de tierra española en África; movimiento que podría acelerarse en cuanto la prensa árabe (marroquí, siria, iraní…) empiece a morder golosa, mediáticamente, de esa manzana por la que un grupo (político y de intereses) llegó al poder y con la que, en un viaje de ida y vuelta, puede irse del mismo.

Por otro lado asoma, oscuro y peligroso, el frente Tabligh (seguido muy de cerca por la misma prensa árabe y cadenas tanto internacionales, como Al Yazzira y nacionales).
Porque, ¿saben?, la presunta célula de terroristas islamistas (todos "jais” del Tabligh (1) detenida días pasados en Barcelona está relacionada a tres bandas, como las tres hijas de Elena, con Ceuta, salpicando internacionalmente la imagen, mal que le pese y lo escribo con profundo dolor, del Presidente Juan Vivas Lara.

Y no será porque desde esta columna no se haya alertado, una y otra vez, del peligro en ciernes. ¡Pero que si quieres arroz, Catalina!. Y esa gentuza que ustedes ya conocen no se va a ir de rositas, no, como suele decirse morirán matando y tómense ustedes la expresión según les plazca. ¡Ah chof, jai!, ¿qué piensas Laarbi Maateis? (1)

En proyecto, la construcción de una nueva mezquita en Bermudo Soriano

Uno de los proyectos más ambiciosos de la asociación es la futura construcción de una nueva mezquita en Bermudo Soriano que sustituya a la que existe actualmente “y que se nos ha quedado muy pequeña”. El anteproyecto ya está en la mesa de la Consejería de Fomento y cuenta con el compromiso, al menos verbal, de su ejecución por parte del Gobierno de Juan Vivas. “Creemos que hay buenas perspectivas”, explica.

Se trataría de un nuevo templo con cinco plantas, dos de ellas exclusivamente como garanhe y otras tres para el rezo pero también para actividades lúdico-culturales.

En los planos se incluye un gran comedor de beneficencia, un salón de actos, domicilios para los tres imames y aulas en las que se impartirían clases de idiomas e informática para adultos y niños, así como una gran biblioteca general, no sólo religiosa, que pretende ser un referente.

En total, una inversión que rondaría los dos millones de euros y para la que ya piensan solicitar ayudas a las instituciones, tanto a la Ciudad Autónoma como a la Dirección General de Asuntos Religiosos. Se pasaría de disponer de 800 metros cuadrados a 4.500.

Este complejo religioso islámico, que ha sido dibujado por tres jóvenes arquitectos ceutíes, deberá salvar algunos problemas de índole urbanística, como un acusado desnivel de trece metros que definirá en parte el nuevo centro cultural, ya que la mezquita actual está construida sobre una vaguada.
El proyecto es definido por sus autores como una propuesta que no sólo se centra en la resolución de un programa de necesidades arquitectónicas, sino que resuelve también una realidad urbana atendiendo a las directrices del nuevo PGOU.

“Hemos puesto mucha ilusión en este proyecto”, asegura Maateis. De momento, se trata de anteproyecto que después se transformará en proyecto básico y de ejecución. Una vez que se recalifique el terreno, se pedirán las licencias oportunas y se se iniciarán las obras, cuy inicio está previsto para el año 2007. “Será una obra para todos los ceutíes, para el patrimonio de la ciudad”. Será también, la mezquita más grande de Ceuta.

Información adicional


(1) - Tabligh: es una asociación originaria de Nueva Delhi (India), esta corriente destaca por la predicación como elemento fundamental y por aplicar el Corán y la Sunna del profeta Muhammad a todos los órdenes de la vida cotidiana. Su presidente Laarbi Maateis la define como una asociación pacífica, que sus miembros “no son los fanáticos que dicen que somos y por supuesto que las únicas actividades que financiamos son las nuestras”, reitera.


La presencia de los tabligh en España se ha detectado en Extremadura, Cataluña y Andalucía, pero, sobre todo, donde prolifera es en la Comunidad Valenciana y, en general, la costa mediterránea. El Tabligh es una de las corrientes islamistas más extendidas en el mundo, tiene sedes en Londres, Nueva York, París y Casablanca.

Apreciaciones personales que nos asaltan.

¿En Marruecos no se pueden realizar todos estos proyectos?
¿En Marruecos no es mas barato el terreno?
¿Marruecos no tiene más necesidad que España, de comedores de beneficencia?
¿En Marruecos no hay miles de pueblos sin mezquitas, y nadie se preocupa de construirlas?
¿Quién se preocupa de la miseria que existe en Marruecos?
¿Qué opinan los progresistas, enemigos acérrimos del cristianismo, que tanto critican todo lo relacionado con la Santa Iglesia Católica, y subvencionan el Islam y sus cada vez mayores y ostentosas mezquitas repartidas por toda la geografía, con provocadores minaretes en tierras cristianas?
¡¡¡ Se ve, se siente, todo atado y bien planeado!!!

Por todo ello vuelvo a reiterar una y otra vez que este falso progresismo, que se deja arrastrar por cualquier doctrina e ideología, por cualquier moda del pensamiento acaba generando la dictadura del relativismo, un verdadero cáncer que está carcomiendo por dentro nuestra cultura y al mundo occidental.

Todo esto nos obliga a reafirmarnos en nuestra identidad cristiana y defender pacíficamente nuestras libertades, ante el peligro que representa el Islam, una ideología basada en una doctrina totalitaria, guerrera, expansionista.

Por eso islam y socialismo proponen el establecimiento de una utopía terrenal, a golpe de Corán o de Código Civil.
La utopía socialista se llama "Alianza de Civilizaciones"; la musulmana se llama "Dar al Islam" y su ley es la "sharia".




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