Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Invasión demográfica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Invasión demográfica. Mostrar todas las entradas

5.6.14

El viejo problema de la inmigración en Europa

En estos últimos días una de las noticias más repetidas en todos los medios es debido a los incidentes acaecidos en Ceuta debido a la muerte de varios inmigrantes “ilegales” pero no por este desafortunado incidente debemos ocultar la realidad y no por ello podemos “cerrar los ojos” ante una invasión de tal magnitud, (miles de inmigrantes indocumentados) están a la espera de traspasar la puerta de entrada hacia España vs. Europa en busca de una vida mejor, en todo caso y con los millones de parados que se registran hoy en dia en España cabe deducir que no será con la esperanza de ganarse la vida con un trabajo honrado, y es entonces cuando  irremediablemente nos preguntamos ¿De qué van a vivir? ¿Qué esperan encontrar en España? Nadie con sentido común lo entiende, solo ellos nos pueden dar la respuesta si alguien se digna preguntárselo.


Pero todo este problema con la inmigración ilegal no es un acontecimiento nuevo para Europa, hace muchos años que persiste gracias a la pasividad de los políticos que prefieren obviar la verdadera razón: La Invasión con mayúsculas. 


¿Por qué se condena por racista a Enoch Powell pero a Charles de Gaulle no?
por Daniel Pipes
History News Network

Original en Inglés: Why Was Enoch Powell Condemned as a Racist and Not Charles de Gaulle? 

Los imperios francés y británico han mantenido históricamente posturas distintas, centrándose más el primero (según la tradición romana) en la cultura y el segundo en la raza, la jerarquía y la familia. Esta diferencia adoptó múltiples formas: en los municipios pequeños de la antigua colonia francesa de Níger pueden encontrarse platos mixtos bifteck-frites, pero poca comida británica se encuentra hasta en las ciudades de la vecina Nigeria. El senegalés Léopold Senghor se convirtió en un importante poeta francés y figura cultural, mientras que el bengalí Rabindranath Tagore nunca supo trascender su origen hindú.

De igual forma, los políticos franceses y británicos respondieron a la inmigración inicial de poblaciones no occidentales a sus países post-Segunda Guerra Mundial de formas característicamente diferentes. Charles de Gaulle, supuestamente el líder de Francia más importante desde Napoleón, ponía el acento en la cultura, mientras Enoch Powell, pujante astro del Reino Unido, lo ponía en la raza. He aquí sus discursos en la materia, empezando por de Gaulle (1890-1970), que intervenía el 5 de marzo de 1959:


Es muy bueno que haya franceses asiáticos, negros, mulatos. Ellos demuestran que Francia está abierta a todas las razas y que tiene vocación universal. Pero [es bueno] a condición de que sigan siendo una minoría reducida. De otra forma, Francia dejaría de ser Francia. Seguimos siendo principalmente un pueblo europeo de raza blanca, cultura grecolatina y religión cristiana.

¡Que no me cuenten historias! ¿Ha ido usted a verlos, a los musulmanes? ¿Los ha visto con sus turbantes y galabiyas? ¡Salta a la vista que no son franceses! Los que defienden la inmigración tienen el cerebro de un colibrí. Intente mezclar aceite y vinagre. Agite la botella. Tras un segundo, vuelven a separarse.

Los árabes son árabes, los franceses son franceses. ¿Cree usted que la entidad política francesa puede absorber a diez millones de musulmanes, que mañana serán 20 y pasado mañana 40 millones? Si integramos, si todos los árabes y bereberes de Argelia son considerados franceses, ¿les impedirá usted asentarse en Francia, donde el estándar de vida es mucho más elevado? Mi pueblo dejaría de llamarse Colombey Dos Iglesias para llamarse Colombey Dos Mezquitas.


Enoch Powell (1912–1998), político británico conservador, pronunció el 20 de abril de 1968 su alocución "Ríos de sangre", en la que predijo el desastre a causa de la inmigración a gran escala de pueblos de color al Reino Unido. Comenzó destacando lo que estaba teniendo lugar: una
transformación total que no tiene rival en mil años de historia inglesa. En cuestión de quince o veinte años, de seguir la tendencia actual, habrá en este país 3 millones y medio de inmigrantes de la Commonwealth y sus descendientes… Los dioses vuelven locos primero a quienes quieren destruir. Hemos de estar locos como país, literalmente, por estar permitiendo la entrada anual de unos 50.000 inmigrantes sin recursos, que en su mayoría serán la materia del futuro crecimiento de la población de ascendencia inmigrante. Es igual que ver a un país que trata febrilmente de prender su propia pira funeraria.



Además de poner fin a la inmigración, Powell llamaba a la re-emigración o repatriación de los inmigrantes a sus países de origen.

Si se acabara mañana toda la inmigración, el ritmo de crecimiento de la población inmigrante y de ascendencia inmigrante se vería reducido sustancialmente, pero el futuro tamaño de este elemento en el seno de la población seguiría sin afectar al carácter básico del peligro nacional. Esto sólo puede abordarse mientras una proporción considerable del total siga abarcando a personas que llegaron a este país en los últimos 10 años más o menos. De ahí la urgencia de implantar ya el segundo elemento de la política del Partido Conservador: el estímulo a la repatriación.

También quería poner fin a lo que percibía como favoritismo hacia los inmigrantes:

todos los que estamos en este país como ciudadanos debemos ser iguales ante la ley y no debería de haber discriminación ni diferencia entre ellos de cara a la autoridad pública… Esto no significa que el inmigrante y su descendencia deban elevarse a una categoría especial o con privilegios, o que se deba negar al ciudadano su derecho a discriminar entre un conciudadano y otro en la gestión de sus propios asuntos.

A tenor de esta materia, Powell se elevaba retóricamente:

No puede haber error de concepción más grotesco de la realidad que el practicado por los que exigen de forma vehemente de legislaciones contra lo que ellos llaman "discriminación", ya sean referentes de opinión del mismo ramo y a veces de la misma cabecera que un año de la década de los 30 tras otro intentaron cegar a este país frente al creciente peligro al que se enfrentaba, o los arzobispos que viven en palacios, delicadamente arropados.

Por último, Powell se despachaba contra la integración.

Ser integrado en una población significa pasar a ser indistinguible a todos los efectos prácticos de sus demás miembros. Hoy, continuamente, donde hay acusadas diferencias físicas, en especial de color, la integración es difícil, si bien no imposible a lo largo de un margen de tiempo.

Y el gran final para concluir:

Al mirar al futuro, me inunda el pesimismo. Como los romanos, intuyo "el río Tíber bajando sangre".

Este discurso puso fin en la práctica a la carrera política otrora prometedora de Powell.

Por Daniel Pipes   http://www.danielpipes.org/13279/enoch-powell-charles-de-gaulle




19.2.14

Inmigración ilegal en Ceuta y Melilla



Mi agradecimiento a los seguidores de este Blog que aun a pesar del tiempo transcurrido desde que no actualizo la información sobre los acontencimientos de la incesante inmigraciónde ilegal en Europa y que “a pesar de la crisis” no cesa con la cual conlleva a la falta de oportunidades para conseguir un trabajo y por tanto aspirar a una vida con dignidad, los ilegales pagando a las mafias lo que les permitiría vivir en sus propios países un largo periodo de tiempo, prefieren arriesgar sus vidas con tal de entrar en Europa.

No pienso daros un largo discurso sobre este tema controvertido donde nuestros políticos nacionales “ de derechas e izquierdas” para vergüenza de los ciudadanos españoles solo tratan de culpabilizarse con argumentos infantiles e irrisorios, casi todos sabemos que esta avalancha de inmigrantes no es por casualidad y que no solo buscan en Europa una vida de oportunidades ya que ellos son conscientes que esos tiempos de bonanzas ya se han acabado, por tanto nos preguntamos ¿Qué intereses tienen para ponerse miles de inmigrantes de acuerdo en la entrada simultánea a una Europa que nos les ofrece nada?

Queridos seguidores,  yo personalmente no quiero pronunciarme al respecto por aquello de que no me parece ético influenciar en vuestra opinión, pero si puedo y deseo daros una respuesta razonable y lógica a tanto despropósito y sin razón, para ello no solo os recomiendo, también os pido que si de verdad estáis interesados en este tema no dejéis de leer los pronósticos que hace años personas inteligentes, responsables y con sentido común, pronosticaron lo que sucedería en nuestra época y que por desgracia no se han equivocado.  
En este enlace podéis encontrar lo que intelectuales y políticos inteligentes y con una visión de futuro más que certera, podríamos llamarla adivina, pronosticaron aun a pesar de ser incorrectamente políticos sin equivocarse todo lo que esta sucediendo en Europa.

RIOS DE SANGRE

El siguiente artículo pertenece a un discurso que pronuncio Enoch Powell en Birmingham cerca de la circunscripción de Hastilow en abril de 1968, (MIL NUEVECIENTOS SESENTA Y OCHO) en este discurso Powell tuvo la desfachatez de pedir el cese inmediato de la política de acogida de inmigrantes procedentes de la Commonwealth, que había sustituido al imperio como una agrupación de las colonias.

Pero antes de leer el discurso veamos la Biografía de este Poeta, soldado y ministro.

Powell, nacido en 1912 en Birmingham, ocupó altos cargos de la Administración conservadora en los años 50 y 60 pero se alejó del partido en 1974, llevado por sus ideas antieuropeístas y extremistas.

Powell se educó en la década de los 30 en el Trinity College de Cambridge. A los 26 años, ganó una cátedra de Griego en la Universidad de Sidney. Dominaba doce idiomas, escribía poemas románticos y se convirtió en un experto sobre Herodoto.

Enoch Powell fue, con 25 años, el más joven profesor de griego en las universidades del imperio y la única persona que pasó en la Segunda Guerra Mundial de soldado a general de brigada.

La Eneida

Y al advertir sobre los riesgos que acarreaba la entrada de inmigrantes evocó la profecía de Sibila en la 'Eneida' de Virgilio cuando Eneas parte hacia Italia para levantar una nueva Troya.

«Cuando miro al futuro -dijo Powell en Birmingham- me asalta el temor, como al romano, y veo el río Tíber rebosante de sangre».

Una encuesta desveló que el 74% estaba de acuerdo con Powell y, treinta años después, el 62% de los espectadores de un programa de la televisión 'Channel 4' afirmó que el discurso no fue racista.

Powell ha influido sobre los 'tories' en el último medio siglo. Se adelantó veinte años en pedir la privatización de las empresas públicas, defendió el monetarismo.
«Fue un gran intelectual y un hombre con un cerebro privilegiado, el político más influyente en Gran Bretaña desde 1945.

Vivió añorando el pasado y el esplendor de un Imperio británico que nunca volverá.
"Como los Romanos, veo el Río Tiber con mucha espuma ensangrentada"

“Ríos de Sangre”

Abril 1.968


La función suprema de un estadista es tomar precauciones contra los males previsibles. En su intento de hacer esto, se encuentra con obstáculos que están profundamente enraizados en la naturaleza humana. Uno de ellos es que por regla general, estos males no son demostrables hasta que no han ocurrido: en cada comienzo de una etapa hay un espacio para la duda y para la discusión de si estos males serán reales e imaginarios.
Aun es más, reciben muy poca atención en comparación con los males y problemas actuales, que son al mismo tiempo acuciantes y reales: es por ello que la tentación obsesiva de todos los políticos sea dedicarse al inmediato presente a costa del futuro.

Sobre todo, la gente esta dispuesta a equivocarse en su pronostico de los problemas para que no se la acuse de crear esos problemas o de haberlos deseado: "Si tan solo", les encanta pensar. "si tan solo la gente no hablara sobre ello, probablemente no llegue a ocurrir"

Quizás este habito se remonta a la primitiva creencia de que la palabra y la cosa, el nombre y el objeto, son idénticos. En todos los eventos, surge la discusión sobre el futuro, pero ahora con más fuerza, los males evitables son la cuestión más impopular y al mismo tiempo más necesaria para los políticos.

Aquellos que conscientemente eluden su responsabilidad, recibirán el castigo de los que vienen después.

Hace una o dos semanas, conversé con un votante de mediana edad, un obrero empleado en una de nuestras industrias nacionalizadas. Después de una o dos frases sobre el tiempo, de pronto dijo "Si tuviese el dinero para irme, no me quedaría en este país" Yo le respondí jocosamente que, aunque el gobierno actual lo haga mal, no durará para siempre en el poder, pero ni me escuchó y continuó: "Tengo tres hijos, todos han pasado por la escuela y dos de ellos están ahora casados y tienen familia. Yo no estaré satisfecho hasta que no les haya visto establecidos en el extranjero. En este país, en 15 o 20 años los negros serán los que dominen a los blancos".

Todavía puedo oír el coro de la abominación de estas ideas en mi cabeza. ¿Cómo puede atreverse alguien a decir una cosa tan terrible? ¿Cómo iba a arriesgarme yo a buscar problemas e inflamar los sentimientos repitiendo semejante conversación? La respuesta es que no tengo derecho a no hacerlo. Ahí estaba un decente hombre corriente ingles, que a plena luz del día en mi propia ciudad me dice a mi, Miembro del Parlamento, que en este su país no merece la pena que vivan sus nietos. Simplemente yo no tengo derecho de cruzarme de hombros y pensar en otra cosa. Lo que él dice lo pensarán y dirán cientos y miles de personas, quizás no en toda Gran Bretaña, pero sí en la áreas que actualmente están sufriendo una transformación para la que no existe ningún paralelismo en cientos de años de historia inglesa.

En 15 o 20 años, de continuar la actual tendencia, en este país habra tres millones y medio de inmigrantes de la Commonwealth junto con sus descendientes. Y esta no es una cifra que me haya inventado yo. Es una cifra oficial ofrecida al parlamento por el representante de la Oficina General del Registro Civil. No hay una cifra oficial para el año 2000, pero seguramente pueda ser de entre 5 y 7 millones de inmigrantes, aproximadamente un 10% del total de la población, lo que equivaldría a la población total del Gran Londres. Por supuesto no se distribuirán por todo el país desde Margate a Aberystwyth, y desde Penzance a Aberdeen. Areas enteras, ciudades y partes de ciudades a lo largo de Inglaterra serán ocupadas por población inmigrante y descendiente de inmigrantes.

Según vaya pasando el tiempo, la proporción sobre el total de los que son descendientes de inmigrantes, los que nacieron en Inglaterra, crecerá rápidamente. Aun en 1985 los descendientes de nativos ingleses constituirán la mayoría. Este factor es lo que crea la extrema urgencia de actuar ahora, de llevar a cabo ese tipo de acción que es más difícil de llevar a cabo por los políticos; una acción cuyas dificultades radican en el presente, pero los males futuros que deben ser prevenidos o minimizados radican en los parlamentarios situados por delante de mi.

La natural y racional primera pregunta que se haría una nación confrontada frente a un futuro tal, sería preguntar: "¿Cómo puede ser reducida la dimensión de este problema?" Reconozcamos que no puede ser prevenido del todo, pero puede ser limitado, teniendo muy presentes en la mente que los siguientes números son la esencia de la pregunta: la significación y consecuencias de la introducción de un elemento extraño en la población de un país es profundamente diferente dependiendo sí este elemento es el 1% o el 10%.
Las respuestas a esta sencilla y racional pregunta son también sencillas y racionales: parando, o parando virtualmente, más afluencias de inmigrantes, y promoviendo al máximo la salida. Ambas respuestas son parte la política oficial del Partido Conservador.

Cuesta creer que en este momento 20 o 30 nuevos niños inmigrantes están llegando del extranjero a la región de Wolverhampton cada semana, pero es cierto. Y eso representa 15 o 20 familias adicionales de aquí en una o dos décadas adelante. A aquellos a los que los Dioses quieren destruir primero les vuelven locos. Y nosotros debemos estar locos, total y literalmente locos, al ser una nación que permite la llegada anual de 50.000 inmigrantes, que son en su mayor parte el material constitutivo del futuro crecimiento de la población descendiente de inmigrantes.
Es como ver a una nación atareada apilando leña para su propia pira funeraria. Somos tan dementes que actualmente permitimos a personas solteras que se establezcan en el país con el propósito de formar una familia con novias y cónyuges a los que jamas han visto.

Supongamos que este flujo de llegada de inmigrantes no se corta automáticamente. Al contrario, incluso con la actual cuota de solo 5.000 personas admitidas con permisos, hay suficiente para 25.000 nuevos inmigrante por año y así hasta el infinito; eso sin tener en cuenta la gran cantidad de parejas inmigrantes que ya se encuentran en nuestro país, y estoy suponiendo que es una situación en la que que no se permite de ningún modo la entrada ilegal o fraudulenta al país.

En estas circunstancias nada será suficiente, pero la llegada total de inmigrantes para establecerse debería reducirse a proporciones absolutamente mínimas, y por ello deben tomarse medidas legislativas y administrativas sin demora alguna.

Vuelvo a la re-emigración. Si la inmigración terminase mañana mismo, la tasa de crecimiento de los inmigrantes que están aquí y de sus descendientes se podría reducir sustancialmente, pero el tamaño futuro de este elemento en la población seguiría manteniendo intacto su carácter de peligro nacional.

Esto solo puede ser afrontado mientras una considerable proporción de los inmigrantes todavía se encuentre comprendida en el total de personas que han llegado en los últimos diez años. De aquí la urgencia de aplicar el segundo elemento de la política del Partido conservador: la incentivación del retorno a su tierra de origen. Nadie puede estimar el numero de personas que, con una generosa ayuda y asistencia, elegirían bien retornar a sus países o trasladarse a otros países que necesiten la fuerza de trabajo, la destreza y las habilidades que ellos representan.
Nadie lo sabe porque nunca se ha intentado una política semejante. Yo solo puedo decir que, incluso ahora, inmigrantes de mi propio distrito electoral de vez en cuando vienen a verme, preguntándome si les puedo encontrar asistencia para volver a su verdadera casa.

Si una política así fuese establecida y continuada con la determinación que justifica la gravedad de la situación, el flujo de salida resultante podría alterar significativamente las perspectivas futuras.

El tercer elemento de la política del Partido Conservador es que todos los que están en este país como ciudadanos deberían ser iguales ante la ley y no hacer ninguna discriminación entre ellos por parte de las autoridades públicas. Como el Sr. Heath ha dicho, no tendremos "ciudadanos de primera clase" y "ciudadanos de segunda clase".
Esto no significa que todos los inmigrantes y sus descendientes deban ser elevados a una clase privilegiada o especial, o que a los ciudadanos se les impida su derecho a discriminar en la administración de sus propios asuntos entre un conciudadano y otro, o que deba estar sujeto a imposiciones en lo relativo a sus motivos y razones legitimas para comportarse de una manera o de otra.

No puede haber mayor concepto erróneo de la realidad que la que es mantenida por esos que, a voz en grito, demandan una legislación "contra la discriminación", ya sean los escritores de artículos de fondo de la misma índole (e incluso a sueldo de aquellos mismos periódicos) que aquellos que, a comienzos de los años 30, año tras año intentaban ocultar a este país del creciente peligro al que se enfrentaba; o los arzobispos que viven en palacios, de maneras delicadas y a los que la ropa de cama de seda les tapa los ojos. Lo han conseguido exactamente y diametralmente mal.

La discriminación y la depravación, el sentimiento de alarma y de resentimiento no tienen relación con la población inmigrante establecida, sino con aquellos que han venido y siguen viniendo sin cesar. Es por ello que promulgar unas leyes de este tipo en el parlamento en estos momentos es como tirar una cerilla a un barril de pólvora.
Lo más suave que se pude decir de quienes proponen y apoyan esto es que no saben lo que hacen.

Nada es más engañoso que las comparaciones entre los inmigrantes de la Commonwealth en Gran Bretaña con el negro americano. La población negra en los Estados Unidos, que ya existía antes de que los Estados Unidos se formasen como nación, empezó literalmente como esclava, y más tarde se le concedió el derecho de voto y otros derechos inherentes a la ciudadanía, cuyo ejercicio solo han alcanzado parcialmente y de forma gradual y aun no han completado del todo [N. del T. Recuerde el lector que este discurso se pronunció en abril de 1968].

El inmigrante de la Commonwealth llega a Inglaterra como un ciudadano integral, a un país que no conoce la discriminación entre un ciudadano y otro, y entra instantáneamente en posesión de los derechos que tiene todo ciudadano, desde el voto hasta el tratamiento gratuito en el Servicio Nacional de Salud.
Cualquier inconveniente relacionado con los inmigrantes no deriva de la ley, o de las políticas publicas o de la administración, sino de las circunstancias personales y los accidentes que crean, y siempre crearán, del mismo modo que la fortuna y la experiencia de un ser humano es diferente a la de otro.

Pero, mientras que para el inmigrante entrar en este país era el ingreso a privilegios y oportunidades que surgían de un modo ilusionaste y atractivo, el impacto para la población autóctona era muy distinto. Por razones que no podían comprender, y en cumplimento de decisiones en las que nunca fueron consultados, se encontraron con que habían sido convertido en extraños en su propio país.

Se encontraron con que les era imposible encontrar camas en los hospitales en las maternidades, que sus hijos no podían obtener plazas en las guarderías y colegios, sus casas y barrios cambiadas de tal modo que eran irreconocibles, sus planes y proyectos para el futuro frustrados; en el trabajo se encontraron con que los patrones vacilaban a la hora de pedir a los inmigrantes los mismos estándares de disciplina y competencias requeridas a los trabajadores autóctonos de Inglaterra; empezaron a oír, mientras el tiempo pasaba, más y más voces que les decían que ahora ellos eran a los que no querían.

Entonces aprendieron que un privilegio unilateral se establece por una ley del parlamento; una ley que no puede, y no esta diseñada para actuar en su protección ni para hacer justicia o reparar su quejas. Sin embargo sí esta promulgada para otorgar al extranjero, al descontento, refunfuñoso y agente provocador, el poder para humillar y acusar al honrado ciudadano Ingles por sus acciones privadas.

En las cientos y cientos de cartas que recibí la ultima vez que hable de este tema hace dos o tres meses, había una impactante característica que era completamente nueva y que encontré premonitoria y preocupante. Todos los Miembros del Parlamento están acostumbrados a la típica correspondencia anónima; pero lo que me sorprendió y alarmó fue que una alta proporción de gente normal, sensible, que escribía una carta sensata, y casi siempre correcta y bien escrita, pensaba que tenían que omitir su dirección porque era peligroso comprometerse con una carta enviada a un Miembro del Parlamento mostrándose de acuerdo con los puntos de vista que yo había expresado, y que podrían sufrir algún castigo o represalia si se llegaba a saber que ellos habían hecho eso.

La sensación que está creciendo entre la gente Inglesa corriente de ser una minoría perseguida, en aquellas áreas del país que están afectadas, es algo que aquellos sin una experiencia directa pueden difícilmente imaginar. Voy a permitir tan solo a una de esas cientos de personas que hable por mí:
"Hace ocho años en una respetable casa de Wolverhampton se vendió una casa a un negro. Ahora solo un blanco (una anciana pensionista) vive allí.

Esta es su historia. Ella perdió a su marido y a sus hijos en la II Guerra Mundial, y convirtió su casa de siete habitaciones, su única posesión, en una casa de huéspedes. Trabajó duro y lo hizo bien, pagó la hipoteca y empezó a guardar algo para su vejez. Entonces los inmigrantes se mudaron al barrio. Con una preocupación creciente, vio como una casa tras otra era ocupada. Aquella calle tranquila se volvió un lugar de ruido y confusión y pesarosamente sus inquilinos blancos se trasladaron.
El día después de que se fuese el ultimo inquilino, fue despertada a las 7 de la mañana por dos negros que querían utilizar su teléfono para llamar a su patrón. Cuando se negó, como se lo hubiese negado a cualquier extraño a tales horas, fue insultada y temió que si no hubiese sido por la cadena de la puerta habría sido atacada.

Familias inmigrantes habían intentado alquilar habitaciones en su casa de huéspedes, pero ella siempre se negó. Cuando sus pequeñas reservas de dinero se agotaron, y después de pagar los impuestos municipales, ella solo tenia menos de dos libras por semana. Fue a pedir una reducción de la cuota de sus impuestos, y fue vista por una chica joven que, al oír que tenia una casa de huéspedes de siete habitaciones, la sugirió que podría alquilar una parte de ella.
Cuando la anciana dijo que los únicos que la alquilarían serian los negros, la chica dijo 'En este país los prejuicios raciales no te conducen a ninguna parte'. Y la anciana volvió a casa. "

"El teléfono es su cordón umbilical. Sus hermanos pagan la factura, y la ayudan sobrevivir lo mejor que pueden. Los inmigrantes la han ofrecido comprarle su casa de huéspedes, pero a un precio que cualquier propietario con un poco de vista seria capaz de recuperar de sus inquilinos en semanas, o a lo sumo en unos pocos meses. Ahora esta empezando a tener miedo de salir. Le rompen las ventanas. Encuentra excrementos en el buzón. Cuando va a comprar a las tiendas, la siguen niños pequeños mulatos que la hacen muecas. No saben hablar ingles, pero hay una palabra que conocen. 'Racista' la cantan. Cuando se apruebe la nueva 'Ley de Relaciones entre Razas' (1), esta mujer está convencida de que ira a prisión. Y yo me preguntó ¿Estará equivocada?"

El otro peligroso engaño de aquellos que son testarudos, o bien que están ciegos ante la realidad, se aglutina en torno a la palabra 'integración'. Estar integrado en una población significa ser para todos los fines prácticos indistinguible frente a los otros miembros. Hoy en día, y desde siempre, cuando hay diferencias culturales y físicas, especialmente el color, la integración es difícil durante un largo periodo, cuando no imposible.

Hay entre los inmigrantes de la Commonwealth personas que han venido aquí en los últimos 15 años, cientos de ellas cuyos propósitos y deseos son integrarse y cuyos únicos pensamientos y esfuerzos se dirigen en esa dirección. Pero imaginar que tal cosa pueda entrar en la cabeza de una gran y creciente mayoría de inmigrantes es una absurda equivocación, y además es peligrosa.

Estamos justo en el limite de un cambio. Hasta ahora ha sido la fuerza de las circunstancias y el entorno los que han proporcionado la idea de que la integración es inaccesible para la mayor parte de la población inmigrante, que ellos nunca han concebido ni intentado tal cosa, y que sus números y concentración física significan que la presión hacia la integración que normalmente apunta hacia cualquier pequeña minoría no funciona.

Actualmente estamos viendo el crecimiento de fuerzas poderosas que actúan contra la integración; de intereses creados en la preservación y agudización de las diferencias raciales y religiosas con vistas a ejercer su verdadera tiranía, primero entre sus conciudadanos inmigrantes, y después sobre el resto de la población.

La nube no mayor que el tamaño de la mano de un hombre, que puede encapotar el cielo tan rápidamente, se ha visto recientemente sobre Wolverhampton, y ha dado señales de expandirse rápidamente. Las palabras que voy a usar ahora mismo, las cito tal cual aparecieron en la prensa local el 17 de febrero. No son mías, sino de un Laborista Miembro del Parlamento, que es Ministro en el Gobierno actual: "La campaña de la comunidad Sikh para mantener costumbres inapropiadas en Inglaterra es muy deplorable.

Al trabajar en Gran Bretaña, especialmente en los servicios públicos, deben estar preparados para aceptar los términos y condiciones de su trabajos. El pedir derechos especiales para su comunidad (¿o deberían decir ritos?) [N.del T. Aqui se hace un juego de palabras en ingles entre 'rights' y 'rites'] conducen a una peligrosa fragmentación de la sociedad.
Este régimen de autonomía comunitaria es un cáncer, ya sea practicado por personas de un color o de otro, y debe ser duramente condenando." Todo el mérito para John Stonehouse por tener la perspicacia para verlo, y el coraje para decirlo.

Para estos peligrosos y divisivos elementos, la legislación que se propone en la 'Ley de Relaciones entre Razas' es el mejor abono que necesitan para florecer. Con esto que acabo de exponer he querido mostrar que las comunidades de inmigrantes pueden organizar a sus miembros, agitarlos y hacer campañas contra sus conciudadanos, y sobrepasar y dominar al resto con las armas legales que los ignorantes y los mal informados les han proporcionado.

Según miro hacia adelante, me llena un presentimiento: como los Romanos, me parece ver "el Río Tiber con mucha espuma ensangrentada". [N.del T. Esta es una cita de Virgilo prediciendo la guerra]
Ese trágico e intratable fenómeno que contemplamos con horror al otro lado del Atlántico, pero que está entretejido con la misma historia y existencia de los Estados Unidos mismos, esta viniendo aquí hacia nosotros por nuestra propia voluntad y nuestra propia negligencia. De hecho, ya ha llegado plenamente. En términos numéricos, será de la misma proporción que en los Estados Unidos para el fin del siglo XX. Solo una firme resolución y acciones urgentes podrían evitarlo todavia hoy. Si la gente será quien demande esas acciones y las obtenga es algo que no se. Lo único que se es que verlo, y no decirlo, será la gran traición.

Notas:
(1) Race Relations Bill
Traducido por Paul Swain

Paradójicamente las predicciones de Enoch Powell no solo se han ido cumpliendo en el Reino Unido, se han extendido al resto de Europa formando una nueva ciudadanía sin intención de integrarse, barrios y poblaciones sin leyes y guetos donde la carta de valores de la ciudadania y de la integración son enexistentes.

Otros autores que han tenido la valentía para desvincularse de lo “Políticamente correcto” y pronunciarse sobre el mismo tema:

"El desembarco"

"El campamento de los Santos"

La sociedad multiétnica

LA COLONIZACIÓN DE EUROPA

Europa, un árbol en la tempestad. Siglo XXI  

15.5.13

Occidente ya no aspira a convivir con el islam

Los datos de los recientes estudios sociológicos demuestran que actualmente el mundo occidental se ve incapaz de convivir con el islam.
Numerosos países, desde EEUU hasta los Estados asiáticos, se sienten amenazados ante la divulgación de esta religión.

“El islam volverá a Europa cual conquistador y vencedor, después de haber sido expulsado del continente en dos ocasiones”, declaró tras la muerte del papa Juan Pablo II uno de los líderes de los fundamentalistas islámicos. Vaticinó que a los cristianos solo les quedará la elección de convertirse o de pagar la llamada yizia, impuesto obligatorio para los cristianos que deseen residir en países islámicos. Todo parece indicar que esta perspectiva, en un principio completamente irreal, podría acabar convirtiéndose en realidad. De acuerdo con algunos analistas, próximamente Francia podría convertirse en el primer país islámico de Europa, dado que el número de musulmanes blancos allí supera las cincuenta mil personas.


Los propios europeos, según demuestran las encuestas de la Fundación Bertelsmann, se dan perfecta cuenta de la situación. Los sociólogos califican la inaceptación del islam como un fenómeno del mundo occidental de hoy: más de la mitad de los habitantes de España y de Israel, así como el 42 % de los estadounidenses, se sienten amenazados por la expansión de la mencionada religión en el mundo. Los ánimos más marcadamente desfavorables se registraron en España y en Suiza, mientras que quienes más tolerancia mostraron fueron los habitantes del Reino Unido (el 45 %). No obstante, tanta tolerancia podría deberse a que, de hecho, solo se encuestó a la mitad de la población, dado que la otra mitad se compone de inmigrantes y representantes de minorías étnicas. Dicho sea de paso, en los últimos diez años más de 620 000 británicos blancos han abandonado Londres.

Existe la opinión de que la seguridad con la que el islam se expande por el mundo se debe a sus inquebrantables tradiciones y a la religiosidad que deja bastante mal a los europeos, en plena crisis de valores de la familia y hambre espiritual. Los recursos financieros de la comunidad islámica también tienen gran importancia para esta conquista del mundo, opina el escritor y experto en religiones, Yuri Tabak, experto del Buró de Defensa de los Derechos Humanos de Moscú:
—A diferencia de otras religiones, empezando por la cristiana y acabando por el judaísmo, el islam se encuentra en estos momentos en activa expansión. Y de acuerdo con los principios religiosos y prácticos que le son propios, busca ampliar su esfera de influencia a los más variados niveles. En concreto, a nivel de migración y también a nivel de corrientes agresivas que pretenden basarse en el Corán y las escrituras sagradas, para asegurar que han de arrasar por doquier y construir un califato mundial.

Es bien conocido que el infierno está lleno de buenas intenciones. Así, durante varias décadas, por razones demográficas y económicas la Unión Europea daba la bienvenida a inmigrantes procedentes de los países islámicos. Se creía de mal gusto hacerse la pregunta de si la Europa actual y el islam eran realmente compatibles, porque se abogaba por la tolerancia y el multiculturalismo. Sin embargo, el politólogo estadounidense Samuel Huntington aseguraba en su famoso libro Choque de civilizaciones que Europa y el islam son dos antípodas, dos civilizaciones antagonistas enemistadas desde el principio. Pero la UE insistía en que la integración de la comunidad musulmana en la sociedad europea propiciaría su acercamiento. La realidad fue bien distinta.

Esta visión optimista del futuro tomaba como ejemplos los casos únicos de los emigrantes por razones laborales o de sus hijos que se habían integrado satisfactoriamente en la realidad europea, habían hecho una carrera e incluso se habían convertido en diputados en el Parlamento Europeo. Pero estas trayectorias vitales fueron tan escasas que solo sirvieron para desorientar a la sociedad occidental y a las élites políticas europeas.

Por otra parte, si Europa obra con sabiduría, podría convertir al mundo musulmán en un fiel aliado, opina Anatoli Krásikov, politólogo, periodista, director del centro de estudios de los problemas de la religión y la sociedad del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia:
—El islam en sí no representa peligro alguno para los europeos. Otra cosa es que haya numerosas corrientes y de que exista la ley islámica. Todo depende de con qué ojos vean los europeos a los inmigrantes, de si pueden encontrar algo en común. Las represalias por supuesto no ayudarán, pero ello no quiere decir que el terrorismo ha de ser tolerado. El terrorismo ha de ser combatido en cooperación con los musulmanes, porque de lo contrario la ola de desconfianza y odio irá en aumento, lo que acabará afectando no solo a Europa sino a otros continentes.

La principal pregunta que preocupa en estos momentos a mucha gente es si el aumento de la población musulmana en los territorios europeos llevará a la islamización de Europa. Ya se ha mencionado que algunos líderes extremistas no dudan de ello, pero los políticos europeos intentan pasarlo por alto, aparentando que los musulmanes no se diferencian en nada del resto de las minorías étnicas y religiosas. No obstante, la aplicación de esta técnica no ayudará a solucionar el problema, cuya existencia es indiscutible. Solo fomentará el aislamiento de las comunidades musulmanas y el aumento de la influencia del islam político, capaz de convertirse en un futuro no demasiado lejano en una amenaza real para la civilización europea. En estos momentos todavía se puede evitar este dramático guión y cabe la esperanza de que Europa y la humanidad sepan evitar la repetición de las guerras de religión.

ach/mo/sm
Liubov Kiriánova
Leer más: http://spanish.ruvr.ru/2013_05_14/Occidente-musulman-eeuu-aseuropa-guerra-Islam/

11.5.13

La amenaza más grande para nuestra civilización para el próximo medio siglo es el islamismo.


STOP A LA ISLAMIZACIÓN DE EUROPA



BD.- Nuestro objetivo prioritario como europeos y como hombres libres es hacer retroceder el islam y expulsar la sharia de Europa, porque el islam es un régimen político bárbaro que incita a unos seres humanos a odiar a otros seres humanos y la sharia busca imponer su monstruosa tiranía en el territorio de la libertad y la dignidad humana.

Debemos reunir sobre esta base política mínima a gentes que sobre otras cuestiones tienen puntos de vista políticos o filosóficos muy diferentes u opuestos, ya que pensamos que la unión al margen de discrepancias en otros terrenos es necesaria en la empresa vital para Europa de prevenir la progresión de las ideas islámicas.

Los activistas musulmanes quieren hacernos creer que, según su propia expresión, “el islam es la solución”. Según ellos, el islam sería el remedio a todos los problemas políticos, económicos y morales de todas las sociedades. Piensan que es la solución para la humanidad, la panacea universal. Atribuyen todos los males de la humanidad al hecho de que el islam no es aplicado en todo el mundo, sin explicarnos nunca por qué los países donde domina son la viva imagen del fracaso, del desorden y del despotismo erigido en sistema único de gobierno.

Nosotros pensamos exactamente lo contrario. Pensamos que el islam no es nunca la solución. Pensamos que el islam es causante de barbarie y guerra. Lo pensamos porque el régimen político defendido por el islam es, por una parte, un régimen cuyas leyes son bárbaras hacia las poblaciones sometidas a él, ya que preveen la desigualdad de derechos, discriminaciones y castigos crueles y degradantes, y por otra parte es una ideología que justifica, en nombre de un “Dios”, la persecusión de los no musulmanes.

Debemos oponernos al islam, ya que el islam ordena a sus seguidores ser nuestros enemigos y tratarnos como tales. El islam emite esas órdenes abominables, repetidas siglo tras siglo desde Mahoma por todos los “sabios” y juristas del islam, de combatirnos hasta que nos convirtamos o de matarnos si no lo hacemos, de reducirnos a la esclavitud, incluida la esclavitud sexual, y de no tomarnos como amigos o aliados.
Es por eso que debemos actuar con personas de opiniones muy variadas, que tienen sobre otras cuestiones opiniones muy diferentes y hasta opuestas, pero que por lo menos están de acuerdo sobre el hecho de que el islam no es la solución, que el islam es uno de los problemas mayores que tiene el mundo actual, uno de los principales peligros para la paz de nuestra época. Debemos estar unidos para decir juntos que el islam nunca es la solución a ningún problema del hombre o de la sociedad, pero que por el contrario es uno de los mayores males actuales de la humanidad, y en especial de nuestros países europeos.
En toda Europa se están levantando mezquitas, algunas de ellas de dimensiones faraónicas. Mientras, en los países islámicos iglesias templos cristianos o de otras religones son destruidos a diario. En la mayoría de países musulmanes la construcción de iglesias cristianas está prohibida o sujeta a innumerables trabas y dificultades.

La UE proclama ser un bastión de libertad y pretende que esos principios deberían extenderse más allá de sus fronteras. En lugar de eso vemos un avance del islamismo sobre nuestros modos de vida sin reciprocidad en los países islámicos que gravitan cada día más hacia las filosofías islamistas que vemos en Arabia Saudita e Irán. Ese movimiento hacia el radicalismo islámico se ha acentuado con la “Primavera Árabe”, que ha llevado a los Hermanos Musulmanes y demás salafistas al gobierno de países como Túnez, Libia y Egipto.

Edificios y monumentos religiosos no musulmanes son regularmente destruidos en los países islámicos. La construcción de puentes entre las culturas no significa únicamente permitir a los países islámicos financiar la construcción de mezquitas, muchas veces enormes, en toda Europa. También debería significar que los países islámicos fomenten el hinduismo y construyan templos budistas, iglesias y otros edificios no musulmanes en el interior de sus fronteras. Los políticos europeos deberían exigir eso en lugar de tratar estérilmente de aplacar a los déspotas teocráticos.

La amenaza más grande para nuestra civilización para el próximo medio siglo es el islamismo. Esta amenaza tiene sus raíces en otros países, algunos pueden tener una forma aparentemente democrática, pero la mayoría de las veces se trata de países que han suprimido la democracia y oprimen a sus propios pueblos. Sin embargo, aunque la amenaza para nuestra propia democracia y para nuestra libertad de expresión sea llevada a cabo por países no europeos, el islamismo es fomentado por nuestros propios políticos, por nuestros poderes judiciales, por muchos de nuestros medios de comunicación y por la “élite liberal”.

Este respaldo al islam aparece muchas veces en estándares dobles que nuestros políticos aplican cuando legislan. Un ejemplo típico es el cierre de mataderos a través de toda la UE por razones de higiene y seguridad, mientras cada año en ciudades de Europa miles de ovejas son ritualmente degolladas en las calles durante la celebración del ramadán. Las calles de muchas ciudades de la UE se cubren literalmente de sangre. Ninguna de las medidas de higiene y seguridad vigentes en materia de sacrificio de animales se aplican a los musulmanes. Si nosotros empezaramos a sacrificar animales de una manera parecida en las calles de esta ciudad seríamos arrestados inmediatamente.

La promoción del islam se verifica igualmente en la imposición de prácticas islámicas a la mayoría de los europeos que nos son adeptos del islam. El ejemplo tal vez más estúpido ha tenido lugar en el Yorkshire en Inglaterra, hace algún tiempo. En un hospital, las enfermeras recibieron la instrucción de colocar las camas de los pacientes musulmanes hacia la Meca cinco veces al día. Apuesto que esto no se hace en países musulmanes como Turquía o Pakistán. También en Inglaterra, en la ciudad de Leicester, las tumbas de un cementerio han sido hechas de manera a estar en dirección a La Meca.

A través de toda la UE, las prácticas islámicas se imponen sobre las prácticas de los no musulmanes. En los comedores escolares de algunos países europeos, nuestros hijos se ven obligados a consumir carne de animales sacrificados según las reglas halal, sean musulmanes o no. En algunas piscinas públicas unos días especiales han sido reservados para los musulmanes, para que los infieles no puedan ver a mujeres musulmanas en traje de baño. Los no musulmanes tiene prohibido bañarse durante los “días musulmanes”.

En algunos países islámicos, las mujeres se bañan en burka y con guantes de goma. A lo mejor los países de la UE romperán pronto las reglas de higiene para hacer lo mismo aquí. Los reglamentos de higiene no impiden a los musulmanes derramar la sangre de las ovejas en las calles de cuidades europeas, luego quizás dentro de poco veremos aparecer un día a la semana en las piscinas a mujeres en burka y con guantes de goma. No tenemos duda alguna de que los reglamentos de higiene serán algún día ignorados para permitirles a las musulmanas bañarse cómo les parezca. Impedírselo violaría sus “derechos humanos” con toda seguridad.

De multiples maneras la islamización destruye el tejido de las sociedades europeas. Una de ellas, y no la menor, es la construcción de mezquitas como las proyectadas por toda la geografía europea, a cada cual más voluminosa. Parecidos horrores arquitectónicos han sido propuestos en todas partes, por ejemplo en Londres, en Colonia, en Marsella, en Sevilla y en tantas otras localidades de la geografía europea cristiana. Estas mezquitas son concebidas para eclipsar a los edificios religiosos existentes. No hay modestia alguna en el islamismo. La sharia insiste en el hecho que las mezquitas deben ser más grandes que las iglesias, los templos, los edificios de culto de otr

En el corazón del islam, en Arabia Saudita, se prohibe llevar públicamente cualquier símbolo religioso que no sea musulmán. Es imposible construir ningún edificio religioso que nos sea una mezquita. Una gran parte del territorio de ese país está incluso vetado a los no musulmanes. Sin embargo, Arabia Saudita es el mayor financiador del islamismo en el mundo entero. Financia en particular las mezquitas monumentales en las ciudades europeas. Claro está, no se permite a los europeos el sentirse ofendidos. Las nuevas leyes sobre la diversidad y el multiculturalismo imponen la tolerancia y la aceptación de las prácticas islámicas en nuestros países. Los islamistas no se privan de ofender a los “infieles”. A decir verdad lo consideran un derecho, pero nuestros políticos han convertido en ilegal el rechazo al islam. El problema crece a ojos vista.


Fuente: alertadigital.com

6.1.13

Los barrios de inmigrantes en París son un problema que oculta Francia

Los reportajes del periodista ruso Alexandr Rogatkin dedicados al problema de la inmigración suscitaron una amplia polémica tanto en Rusia como en el exterior.

El periódio francés Le Monde no pudo pasar por alto el reportaje “Extranjeros-2” dedicado a la vida en los suburbios de París bajo el control de los inmigrantes. El diario criticó a la película afirmando que todos los problemas expuestos no tienen nada que ver con la realidad. Según los expertos, a los franceses no les gusta que se haya planteado un problema que el propio país es incapaz de resolver y hace todo lo posible por ocultar.

Actualmente, cada persona que visita París además de saber los lugares que vale la pena observar, también debe saber cuáles son los barrios de la capital francesa y sus alrededores que debe evitar. Todos los suburbios de París donde se yerguen edificios de vivienda sencillos de muchos pisos forman parte de la zona insegura y peligrosa. Nuestro equipo de rodaje trabajó en estos barrios, lo que no les gustó a sus habitantes, destacó Alexandr Rogatkin:

—Nos decían que no podríamos rodar nada en los barrios árabes de París. Respondíamos: ¿Cómo es esto posible en Francia que es casi el centro de Europa? Nos decían que en cuanto salieramos a la calle con la cámara encendida nos golpearían. No lo creíamos y salimos a la calle con la cámara encendida. Es decir, nuestro camarógrafo no tuvo tiempo de salir del coche cuando fue golpeado.

La policía se negó a prestar ayuda, e incluso intentaron impedirnos rodar la película. Las fuerzas del orden público no tienen un poder real en estos barrios y en la mayoría de las ocasiones, evitan aparecer por allí. Estos barrios están bajo el control de las comunidades étnicas y los narcotraficantes, contra los que la policía puede luchar solo empleando métodos especiales, señaló en la película “Extranjeros-2” el secretario general del Partido Radical de Izquierda, Olivier Decrock:

—Los vendedores de drogas tiran del tejado los hornos de microondas o camas a los policías. Mientras, los policías incendian estos edificios con la ayuda de bomberos para hacer salir a los criminales a la calle.

Sin tomar en consideración la tasa de criminalidad en Francia, parece que los inmigrantes conquistan el país paulatinamente. Muchas ciudades y suburbios solo son europeos a primera vista, pero se ha establecido un orden interno al estilo oriental, dijo a Alexandr Rogatkin un habitante de un barrio al norte de París:

—Con frecuencia, se suspende la distribución de carne de cerdo en los comedores escolares. A veces, a los escolares que no son musulmanes se les prohibe comer carne de cerdo. Las piscinas de varias ciudades tienen un horario especial para las mujeres. Es posible que en breve se prohiba a las mujeres y a los hombres viajar en el mismo autobús.

Los expertos consdieran que la situación actual es el resultado de una política de inmigración mal pensada que se aplicó por las autoridades franceses durante muchos años. Francia fue uno de los primeros países europeos que empezó a recibir a los inmigrantes. En el siglo XIX, los ciudadanos de otros países europeos venían a Francia en busca de trabajo o asilo político. Después de la desintegración del imperio colonial en la década de los sesentas del siglo pasado, Francia empezó a recibir a los habitantes de sus antiguas colonias que inmigraban a Europa en busca de una vida mejor.

Un momento crítico en la historia de la inmigración fue la década de los setentas, cuando las autoridades de Francia decidieron mejorar la situación económica a cuenta de la mano de obra barata y abrieron las fronteras. Se emprendieron varios intentos de tomar el flujo de inmigrantes bajo control. Por ejemplo, Francia firmó una serie de acuerdos con Argelia que limitaban el número de los ciudadanos de este país que podían trasladarse a Francia. Pero en general, la base legislativa fue mal pensada.

Según los expertos, aproximadamente seis millones de inmigrantes viven ahora en Francia. Una parte de ellos perdieron el trabajo debido a la crisis y se dedicaron a las actividades criminales. Los franceses autóctonos no están contentos con este desarrollo de acontecimientos. Esto se reveló, en particular, en las últimas elecciones presidenciales en Francia en la primera ronda de las que la candidata por el ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, obtuvo una cantidad de votos excepcionalmente alta. Es posible que el número de los partidarios de Le Pen siga creciendo, porque es poco probable que el gobierno actual de los socialistas logre resolver el problema de inmigración, destaca Piotr Cherkásov:

—El presidente francés François Hollande, llegó al poder, gracias a los votos de los llamados “nuevos franceses”, es decir, los antiguos inmigrantes. Durante los próximos años, sería difícil resolver todos estos problemas. En este caso, la administración presidencial socialista, el partido gubernamental socialista y el propio presidente de Francia se verán obligados a renunciar a muchas promesas electorales, y esta es una tarea complicada.

Casi todos los países europeos afrontan el mismo problema. Las crisis políticas y económicas obligan a los habitantes de los países árabes y africanos a emigrar a Europa donde ya no se les da la bienvenida. El año pasado, se produjo una crisis migratoria en Europa. Miles de inmigrantes ilegales provenientes de Túnez, Egipto y Libia azotados por las revoluciones se dirigieron a través del mar Mediterráneo a la isla italiana de Lampedusa. Las autoridades italianas les otorgaron visados temporales. La medida permitió a los inmigrantes desplazarse libremente por otros países de la UE, incluída Alemania y Francia. Esta situación puede repetirse próximamente.

Autor: Anastasía Pérshkina
ek/rl/ap

El problema en mayor o menor medida también salpica al resto de Europa, todos los países temen reconocer el problema con la inmigración

Las autoridades francesas reconocen que los extremistas no provienen de un país del extranjero, sino que son “producto nacional”. La población autóctona de la antigua metrópoli se convierte en blanco de manifestaciones racistas por parte de los inmigrantes procedentes de las antiguas colonias francesas, aseguran ciertos políticos que abren debates sobre el tema en cuestión.

Uno de los participantes de la polémica, abogado y publicista, presidente fundador de la organización Abogados sin fronteras, Gilles William Goldnadel, señala al respecto que el problema surgió hace tiempo, pero hasta estos momentos se lo solía callar y ofrece su explicación a este silencio voluntario: la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto trajeron confusión a las mentes occidentales, dado que eran crímenes cometido por gente de la raza blanca supuestamente en aras de la raza blanca. Como resultado, surgió una especie de odio de los hombres occidentales hacia si mismos y generó lo que Goldnadel califica como un “amor insano hacia las diferencias”.

Hace dos años el miembro del partido Social-Demócrata de Alemania, Thilo Sarrazin, publicó un libro bajo el nombre de Alemania se suprime a sí misma que tuvo gran resonancia. Habló del mencionado problema, sólo que en aplicación a su país, tras lo cual tuvo que abandonar el Consejo de Dirección del Bundesbank, debido a acusaciones del racismo. En opinión de Sarrazin, los inmigrantes de los países islámicos ni siquiera en la segunda o tercera generación están dispuestos a integrarse en la sociedad alemana. Como consecuencia y en condiciones de la reducción de natalidad en Alemania, va sufriendo cambios paulatinos la composición étnica y bajando el nivel intelectual de quienes residen actualmente en el territorio alemán.

Algunos expertos opinan que la idea del multiculturalismo europeo desde el principio no era otra cosa que un proyecto meramente comercial. De hecho, se trató de una especie de acuerdo con los inmigrantes que habían de llenar los puestos vacantes. A cambio de lealtad se les permitiría mantener sus creencias, tradiciones y ritos.

Habría que reconocer que los europeos fallaron en los cálculos de las consecuencias de aquella decisión: los inmigrantes siguen considerando a sus contratantes como “opresores” y “explotadores”, mientras que los europeos ven a los forasteros como personal de servicio y pasajeros de “segunda clase”.

Todo parece indicar que los políticos europeos y no sólo ellos tendrán que introducir serias correcciones en su política migratoria, concediéndole el máximo grado de transparencia y honestidad. Para empezar, habría que llamar las cosas por su nombre. Y este primer paso no les resulta nada fácil.

12.9.12

¿Ha muerto el multiculturalismo? (Henry Kamen)

El autor sostiene que la renuncia a integrar a los inmigrantes es un grave error. Subraya que la mayoría de los políticos españoles no es consciente del problema

Hace dos semanas el asesino de masas Anders Breivik fue condenado por un tribunal noruego a una pena máxima de 20 años de prisión, por haber asesinado a 77 personas en una de las masacres más brutales jamás cometidas por una sola persona en tiempos de paz. Explicó su acción muy sencillamente: «para defender Noruega contra el multiculturalismo». Más concretamente, su acción fue dirigida contra la inmigración musulmana en la ciudad de Oslo.

Durante más de un siglo, Europa ha experimentado un continuo flujo de inmigración procedente de África, Asia y el Caribe. Los inmigrantes aprendieron a adaptarse a sus nuevos hogares y aceptaron el lugar inferior que se les dio en la sociedad. Quizás el factor más importante que les ayudó fue el hecho de que a menudo eran cristianos y podían integrarse en la cultura que los recibía. Sin embargo, el comienzo de la masiva inmigración musulmana, principalmente del norte de África y Turquía, cambió el panorama. Incapaces de absorber o adaptar a los inmigrantes musulmanes, muchos gobiernos europeos siguieron una política no de integración sino de multiculturalismo, en el que cada grupo cultural tenía garantizado el derecho legal de vivir, vestir y venerar a su manera. Parecía una buena solución de tolerancia.
 Ahora, sin embargo, los principales Gobiernos europeos han declarado que el multiculturalismo no es una política acertada. La canciller Angela Merkel y el primer ministro británico David Cameron han declarado que el multiculturalismo es un fracaso. El ex presidente francés Nicolas Sarkozy siguió su ejemplo. Los líderes políticos de Austria, Dinamarca, Bélgica, Noruega, y Portugal expresaron la misma opinión.

Hay, parece, buenas razones por la pérdida de fe en el multiculturalismo liberal, que una vez fue considerado una buena cosa porque parecía permitir que diferentes razas y credos pudieran vivir juntos. Pero el ascenso del radicalismo islámico ha cambiado todo eso. En los Países Bajos el asesinato del cineasta Theo van Gogh y las amenazas proferidas contra la miembro del Parlamento Ayaan Hirsi Ali demostraron que los radicales islámicos estaban actuando; lo confirmó su campaña contra las caricaturas danesas. Ahora, muchos musulmanes radicales en Europa han comenzado a rechazar las características básicas de la sociedad en que viven. Repudian las funciones religiosas y culturales de la sociedad europea, rechazan tanto el concepto de la nación en la que viven como la necesidad de hablar el idioma nacional, y dan prioridad a los principios de las sociedades islámicas. El resultado es que las tensiones entre ellos y la sociedad de acogida, que estuvieron siempre latentes, se han hecho abiertas y agresivas.

Esto ha agudizado el surgimiento de movimientos antiinmigrantes, en casi todos los países europeos. Sería inapropiado llamar a tales movimientos derechistas, porque no comparten ninguno de los principios de la derecha clásica. Su insistencia es sólo sobre la cuestión de la raza y la inmigración, especialmente la inmigración de color. En muchos aspectos sus opiniones coinciden con las de la izquierda. El asesinato hace tiempo del líder racista holandés Pim Fortuyn nos mostró claramente que el problema estaba alcanzando el punto de explosión. El caso de Breivik lo confirma.

¿Qué es el racismo? Tiene muchos significados y muchos complejos orígenes, pero la forma más sencilla es verlo como la actitud hostil de los miembros de un grupo mayoritario hacia aquellos en minoría. La gente de la mayoría se siente amenazada e irónicamente siente que ellos son las víctimas. Por lo tanto atacan, como lo hizo Breivik en Noruega. El racismo se fija en las diferencias físicas, culturales y religiosas a través de la lente del etnocentrismo y (normalmente) superioridad blanca. En última instancia el racismo es acerca de los propios racistas: sobre su autopercepción como víctimas.

El reciente asesinato de seis sijs musulmanes en un templo en Wisconsin en los Estados Unidos confirma la peligrosa situación a la que hemos llegado. El problema en este país no es tanto la inmigración (un problema que afecta principalmente a los mexicanos) como la ignorancia popular, ya que muchos blancos identifican a todos los no blancos con los musulmanes, especialmente desde los ataques a las Torres Gemelas.

¿Por qué son tantos los liberales desilusionados con el multiculturalismo? Una explicación proviene de Paul Scheffer, profesor de sociología urbana de la Universidad de Amsterdam, que apoya la diversidad étnica, pero no el multiculturalismo. «Multiculturalismo -dice- es la filosofía de evitar a otros, de vivir cerca de ellos, pero no con ellos». La respuesta, para él y muchos otros, es alentar a las minorías étnicas a compartir una sola personalidad pública – la nación, su idioma, sus leyes y su política- mientras se sigue cultivando la diversidad cultural. Muchos de estos liberales consideran que la separación pública de los ciudadanos – a veces por culpa de los grupos minoritarios (usando la burka, por ejemplo, una práctica que ha sido declarada ilegal en muchas regiones de Europa)- es equivocada. Algunos piensan que la tasa de inmigración debe también ser ralentizada, con certeza en países donde se ve que el problema existe.

Curiosamente, la mayoría de los líderes políticos españoles imaginan que el problema no les concierne. Sin embargo, los musulmanes de España han alcanzado la cifra de un millón, un 2% de la población. Unas 600 mezquitas han sido fundadas en los últimos años en suelo español. ¿Es esto un signo de multiculturalismo? España, de hecho, es el ejemplo clásico de un país donde el multiculturalismo con los musulmanes siempre ha fracasado. Hace mucho tiempo, un escritor liberal, el historiador Sánchez Albornoz, rechazó la totalidad de la herencia musulmana como ajena a la cultura española. El último Gobierno socialista gastó millones pagando por una organización, la Alianza de Civilizaciones, con el fin de dar a conocer una versión totalmente ficticia del pasado según el cual cristianos y musulmanes se suponía que habían vivido juntos felizmente en la época medieval. España es el Estado europeo más culpable de atrocidades contra los musulmanes, en particular la expulsión (en 1609) de toda su población musulmana, con las consiguientes muertes de decenas de miles. No es de extrañar que algunos inmigrantes musulmanes ahora pidan la separación de Al-Andalus de España y su regreso a un gobierno musulmán.

Es evidente que en un Estado civilizado podemos todos vivir juntos. ¿Pero bajo qué condiciones? La tolerancia no es suficiente, ni la convivencia. En muchas partes de Europa, ciudades enteras se han convertido en países extranjeros y el multiculturalismo no ha traído más que alienación, junto con el miedo y la hostilidad. Parece que ni la separación ni la integración son una respuesta. La única manera de avanzar es compartir la cultura, compartir la nacionalidad, el idioma y la historia.

Henry Kamen es historiador británico, su último libro es El rey loco y otros misterios de la España Imperial (La Esfera de los Libros, 2012).

3.9.12

Al menos 160 inmigrantes intentan saltar la valla de Melilla

Unos 160 inmigrantes subsaharianos han intentado hoy saltar la valla fronteriza que separa Melilla de Marruecos en dos nuevos asaltos en los han sido repelidos la mayoría de ellos, aunque entre cinco y diez personas han podido acceder a territorio español. Según han informado hoy a Efe fuentes de la Delegación del Gobierno, el primer intento se ha producido en torno a las 3:30 horas en la zona del Río de Oro, y ha estado protagonizado por unos cien inmigrantes, que han sido neutralizados y repelidos hacia Marruecos. Media hora más tarde, sobre las 4.00 de la madrugada, otro grupo de unos sesenta subsaharianos ha llevado a cabo otro asalto a la valla y se estima que entre 5 y 10 inmigrantes han conseguido su objetivo. Estos dos nuevos asaltos se producen después de que ayer otro grupo de unos 60 inmigrantes protagonizara otro intento, también en la zona del Río de Oro.


Aspecto de la valla que separa Melilla de Marruecos. (Archivo)

Los bien pensados con su discurso "buenista" se hartaron de gritar que los pobres musulmanes venían a Europa en busca de trabajo y una vida mejor, ahora no hay trabajo pero ellos no cesan en su intento de invadir España, continúan llegando y además entrando ilegalmente y sin papeles.

Esta madrugada en dos nuevos asaltos 160 inmigrantes intentan saltar la valla de Melilla, pues bien, no estaría mal que estos “buenistas” que tanto defienden en sus discursos la inmigración ilegal nos explicaran de que piensan vivir y a que se van a dedicar para poder subsistir

Si alguien tiene la respuesta se agradece la información.

Ya son 81 los ‘sin papeles’ que se agolpan en la Isla de Tierra

Un grupo de 68 inmigrantes, tres de ellos menores, ha llegado esta madrugada a la Isla de Tierra, un pequeño islote situado en el Archipiélago de Alhucemas frente a las costas marroquíes, a unos 100 kilómetros al oeste de Melilla.

MADRID. Según ha informado hoy la Delegación del Gobierno en un comunicado, entre los inmigrantes que "en principio" se han contabilizado se encuentran tres menores y 17 mujeres.

Fuentes del Ministerio de Interior indicaron que el Gobierno pretendía trasladar a los tres menores a Melilla, pero no ha sido posible porque sus madres se han negado a desplazarse con los niños, por lo que todos ellos permanecen en la Isla de Tierra.

Los ministros de Interior y Exteriores, Jorge Fernández Díaz, y de Exteriores, José Manuel García-Margallo, han conversado con sus homólogos marroquíes para buscar una solución conjunta que frene la acción de las mafias de la inmigración ilegal, en alusión al último episodio de llegada masiva de inmigrantes, según ha informado Interior.

Los inmigrantes han arribado al islote, en el que ya se encontraban otros trece subsaharianos, a las 05.20 horas, diez minutos después de que aproximadamente 60 subsaharianos hayan intentado saltar la valla de Melilla, sin que ninguno de ellos lograra su propósito de acceder a territorio español a través de la verja.

La Isla de Tierra se convirtió en noticia el pasado miércoles con la llegada a dicho lugar en patera de 19 inmigrantes.

Seis de ellos, tres bebés y tres mujeres, una embarazada y las dos restantes madres de los pequeños, fueron trasladados a Melilla, y los trece restantes quedaron en el islote, hasta entonces deshabitado, por lo que, con los llegados hoy, son ya 81 los inmigrantes que permanecen en la Isla de Tierra.

La guarnición militar destinada en el Peñón de Alhucemas, próximo a la Isla de Tierra, se ha encargado de dar asistencia humanitaria a los inmigrantes que desde el miércoles permanecían en la zona, a los que se les ha suministrado mantas, agua y comida.

La llegada de este grupo de casi 70 personas supone la mayor oleada de inmigrantes llegados a peñones e islotes de soberanía española situados en el norte de África.

El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, no duda de que se trata de una acción "perfectamente coordinada y orquestada" por parte de las mafias que trafican con seres humanos, que ponen en peligro incluso la vida de menores.

Según El Barkani, la "delicada" situación que se viene sucediendo en Isla de Tierra desde que el pasado día 29 llegara un primer grupo de 19 inmigrantes pone "sobre el tapete" la necesidad de coordinar una política de inmigración que logre abortar el negocio de las mafias e implique en mayor medida a la Unión Europea.

MARGALLO ELOGIA A MARRUECOS

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha subrayado hoy que el Gobierno de Marruecos colabora de forma "cordial, estrecha y extraordinaria" con el Ejecutivo español para controlar la llegada masiva de inmigrantes y evitar que se produzca un "efecto llamada".

En una conferencia de prensa junto al presidente del Consejo Nacional Sirio, Abdul Baset Seida, García-Margallo ha destacado asimismo que la convicción de la Delegación del Gobierno en Melilla es que los intentos de saltar la valla fronteriza de esta ciudad autónoma y las llegadas masivas a Alhucemas responden a "una operación coordinada" de las mafias que trafican con seres humanos.

Tras recordar que seis de los inmigrantes llegados a la isla de Tierra han sido trasladados a Melilla y que la guarnición militar destinada en el Peñón de Alhucemas suministra asistencia humanitaria al resto, el ministro ha recalcado que el Gobierno marroquí está colaborando con el español de forma "enormemente cordial y estrecha" para evitar un "efecto llamada" que atraiga a masas de inmigrantes.

"A los dos Gobiernos les interesa que no pase" y "las relaciones son espléndidas" entre ambos, ha insistido el jefe de la diplomacia española, y ha explicado que, después de que ayer hablaran con sus homólogos marroquíes tanto él como el titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, en el marco de un diálogo bilateral "a todos los niveles", hoy "siguen las conversaciones".

"Seguro que encontraremos una fórmula de cooperación entre los dos Gobiernos", ha recalcado García-Margallo, quien ha precisado que, por su naturaleza, estas conversaciones "tienen que ser discretas", si bien ha garantizado que "la cordialidad es absoluta" y que el ministro marroquí de Exteriores se ha mostrado "extraordinariamente colaborador".

La Delegación del Gobierno en Melilla y el Ministerio del Interior están buscando "la mejor solución" para resolver la situación creada por estas llegadas masivas de inmigrantes -cuyo número se elevan ya a 81- y este problema será tratado en la reunión de alto nivel hispano-marroquí prevista para el próximo 3 de octubre en Rabat, según ha confirmado el ministro.

García-Margallo ha precisado en todo caso que España también desplegará sus esfuerzos en el seno de la UE, dado que la política migratoria europea es competencia de la Unión.

Noticias de Navarra.com