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11.9.12

Musulmanas en Francia desafían la ley que prohíbe usar el velo

Islamistas en Europa. Cientos de mujeres ya fueron multadas por usar burka, bajo la ley que apoyó el expresidente Sarkozy En tanto, en Gran Bretaña, abuso sexual a niñas perjudica a musulmanes

PARÍS | THE NEW YORK TIMES

Durante una protesta reciente en Marsella, la Policía rodeó repentinamente a siete personas y las metió a empujones en una camioneta. Su ofensa no era la manifestación en sí misma, sino los pasamontañas que usaban en violación de la ley francesa.

Es que en Francia se prohíbe el uso de velos que cubran totalmente el rostro en espacios públicos desde abril de 2011.


La manifestación era en contra de la condena de la banda punk feminista rusa Pussy Riot, de ahí los pasamontañas, y esa ley estaba orientada contra lo que Nicolás Sarkozy, entonces presidente, consideraba un incremento en el extremismo islámico.

Desde un principio, los críticos advirtieron que, por una parte, la ley, además de privar a las musulmanas de sus derechos, exacerbaría aún más las tensiones, de por sí extremas a causa de la crisis económica, los disturbios y los persistentes temores por el terrorismo; y, por la otra, las acusaciones de racismo. No obstante, un poco más de un año después, defensores y críticos concuerdan en que el impacto real de la ley ha sido muchísimo menos dramático que su prólogo politizado, en gran medida gracias a la tolerancia de la mayoría de los musulmanes y de la Policía.

La experiencia de Francia con la ley burka es, de muchas formas, una por poder, relativa a su habilidad para integrar a su población musulmana, la más grande del continente.

Desde que entró en vigor la ley en Francia, se ha multado a 425 mujeres que usaban velos completos en la cara con hasta 150 euros (188 dólares) cada una, y otras 166 recibieron advertencias, dijo Pierre Henry Brandet, un portavoz del Ministerio del Interior. Sin embargo, hasta la Policía reconoce que hace cumplir la ley en raras ocasiones, ya que no desea incrementar más las tensiones. 

En "la gran mayoría de los casos", dijo Brandet, las mujeres se levantan el velo cuando la policía lo solicita, en lo que denominó "una forma serena y respetuosa por ambas partes".

Sin embargo, el problema se aviva en ocasiones. Durante el mes santo musulmán del Ramadán, la noche del 24 de julio, una joven, parada afuera de una mezquita en una calle accesoria en Marsella, se negó a levantarse el velo y opuso resistencia a la Policía. A la confrontación se unieron docenas de transeúntes afuera de la mezquita, conocida por sus predicadores salafistas. Se llamó a refuerzos policiales para acallar el exabrupto, el más violento desde la aprobación de la ley, y detuvieron a cuatro personas.

El incidente, combinado con otro el 4 de agosto en Roubaix, cerca de Lille, donde golpearon a una policía, pareció reflejar un enojo reprimido por el trato que se da a los musulmanes de las tradiciones del islam más extremistas y conservadoras en Francia.

Fue para evitar las acusaciones de discriminación que el gobierno de Sarkozy presentó originalmente la iniciativa de ley como una medida de seguridad, para proscribir que se usara ropa "cuya intención fuera ocultar la cara". Sin embargo, también establece períodos en la cárcel para cualquiera que obligue a otro a usar un velo que cubra todo el rostro.

ARGUMENTOS. Los defensores de la ley, que ha sido popular entre la población, dijeron que a menudo es necesario proteger el "valor republicano" del laicismo en los espacios públicos; muchos también dijeron que los musulmanes de Francia, inmigrantes y nacidos en el país, deben aceptar las normas francesas. Algunos dijeron que la ley protege a las musulmanas del extremismo religioso y les da la libertad de decidir.

Mickael Boucheron, del sindicato UNSA Police, dijo que los incidentes recientes en Marsella y Roubaix "resaltan las dudas que nuestros sindicatos mencionaron" durante el debate sobre la ley, incluido el riesgo de agudizar las tensiones entre la Policía y los musulmanes.

Kenza Drider, una crítica franca de la ley, sigue usando el nicab como parte de lo que considera su deber religioso como una musulmana casada. Conversa, tiene cuatro hijos y considera discriminatoria a la ley y "completamente ridícula".

Cuando la Policía le pide que se quite el velo, lo hace, pero se lo vuelve a poner de inmediato. Hace poco, en una comandancia policial, un oficial le dijo que no tenía permitido usar el nicab en lugares públicos. "Entonces, póngame otra multa", respondió. El policía cedió, comentó ella, al comprender que el juego podría continuar indefinidamente.

Sigue caminando por su ciudad de origen, Aviñón, con el nicab, y, en general, dijo, los policías ahora la conocen y la saludan con la mano en lugar de detenerla y multarla.

Hind Ahmas, de 33 años, ha usado el nicab durante ocho años en contra de los deseos de su familia, la cual inmigró de Marruecos. Incluso después de aprobada la ley, "nunca se me ocurrió ni una sola vez quitarme el velo", señaló.

"Siento que Francia decidió boicotear algunos derechos humanos", continuó la mujer. "Esta ley ha hecho que mi vida sea miserable", dijo Ahmas, divorciada, con una niña de cinco años. "Me han escupido, sonado la bocina de los coches y también golpeado", añadió.

LÍMITE. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que usan nicab -unas 2.000 de los más de 65 millones de habitantes de Francia, estima el Ministerio del Interior- no son tan abiertas. "Limitan sus movimientos y se quedan en su propio barrio", dijo M`hammed Henniche, secretario general de la Unión de Asociaciones Musulmanas de Seine-Saint-Denis, mientras que, con renuencia, otras han dejado de usar el velo en lugares públicos.

Unas cuantas mujeres hacen un velo completo con un hiyab o un pañuelo para la cabeza en combinación con otros pañuelos que se pueden quitar rápidamente o reemplazar. Algunas mujeres usan gorra y anteojos oscuros para cubrirse por completo, pero en una forma que parezca laica o, incluso, a la moda.

Henniche se opuso a la prohibición del nicab por considerarla un esfuerzo político para "estigmatizar a una comunidad", señaló, pero ha aconsejado a los musulmanes franceses que obedezcan la ley y trabajen para su revocación.

Un empresario de origen argelino, Rachid Nekkaz, ofreció pagar cualquier multa en la que incurran las mujeres por usar el nicab. Hasta ahora ha pagado 412 sanciones que suman más de 60.000 dólares, además de 16.000 dólares en tarifas legales.

Ahmas presentó una apelación contra una detención y una multa ante el más alto tribunal de Francia, con la esperanza de cuestionar la validez de la ley ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por causa de la libertad religiosa. Esto podría llevar varios años.

Henniche espera que los socialistas trabajen para apaciguar a la comunidad musulmana, la cual votó abrumadoramente por el partido. Sin embargo, también tiene otros problemas entre manos, no hay suficientes mezquitas ni cementerios musulmanes para una población estimada en cerca de 6 millones de habitantes.

Mencionó un proverbio árabe: "Un problema hace que te olvides de un problema". En el último año, ha habido controversias por la altura de los minaretes, la comida rápida "halal", las oraciones en las calles cuando las mezquitas están atiborradas, comida "halal" en las escuelas, y el derecho de los extranjeros a votar en elecciones locales, dijo. Dadas esas polémicas y tensiones, notó, la revocación de la prohibición del burka "puede esperar".

Nueva Jersey ya no espía a los musulmanes

NEWARK | La unidad de Policía de la ciudad de Nueva York que realizó actividades de vigilancia a negocios, líderes religiosos y grupos estudiantiles musulmanes ya no opera en Nueva Jersey, aseguró el procurador estatal frente a un grupo de líderes musulmanes.

Jeffrey Chiesa hizo las declaraciones en la primera reunión de un comité de acercamiento que él formó para reparar las relaciones entre las autoridades y los musulmanes.

Paul Loriquet, vocero del procurador estatal, confirmó que Chiesa dijo en la reunión a puerta cerrada que la Unidad Demográfica de la Policía de Nueva York ya no operaba en Nueva Jersey. Loriquet indicó que el funcionario sintió que el encuentro fue productivo.

Chiesa dijo al grupo que ratifica lo de sus conclusiones acerca de que la Policía de Nueva York no violó ninguna ley de Nueva Jersey al realizar sus operativos de vigilancia.

La Policía de Nueva York operó en secreto en vecindarios de Nueva Jersey donde musulmanes viven y trabajan, espiaron en sus vecindarios y organizaciones, se infiltraron en grupos estudiantiles musulmanes y videograbaron a los que más frecuentaban las mezquitas.

Sin embargo, el comisionado de la Policía neoyorquina, Raymond Kelly, que ha defendido el espionaje a musulmanes, dijo que no sabía nada de la reunión en Nueva Jersey. AP

Las cifras - 425 mujeres han sido multadas en Francia por usar velos completos en lugares públicos. Cada una debió pagar unos 188 dólares.

6 millones de musulmanes viven en Francia y se someten a la reglamentación impulsada por Sarkozy que prohíbe cubrirse.

Fuente: El País Digital

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9.6.12

Defensor del burka ataca a policías en el metropolitano de Bruselas

TODO POR UN BURKA

El hombre declaró que especialmente llegó a Bruselas para "atacar a los policías y vengarse del gobierno belga por prohibir el uso del burka".

Un fundamentalista islámico agredió con un cuchillo a empleados de la policía del metropolitano de la capital belga. Los policías fueron hospitalizados, su vidas están fuera del peligro.

El delincuente fue detenido. Este resultó ser un ciudadano francés de cincuenta y tres años de edad. Les fueron encontradas copias impresas de artículos de la organización radical islámica "Sharia para Bélgica".

Detenido un líder islamista en Bélgica por publicar un vídeo donde insta a "combatir" a los no musulmanes

Un líder del grupo islamista belga Sharia4Belgium ha sido arrestado por haber subido un vídeo a Youtube instando a sus "hermanos" a "combatir" a los no musulmanes en respuesta a la detención en Bruselas de una mujer por utilizar un velo que le cubría parte del rostro.

Fouad Belkacem, también conocido como Abu Imran, ha sido detenido en su vivienda en la ciudad de Antwerp, en el norte de Bélgica, pero poco después ha sido puesto en prisión preventiva como sospechoso de haber violando las leyes contra la discriminación e incitar a la violencia.

Belkacem, quien deberá comparecer la próxima semana ante un tribunal, "publicó un vídeo-mensaje en Youtube en el que hacía un llamamiento a sus hermanos y hermanas a combatir contra los no creyentes", ha revelado un portavoz de la Fiscalía de Antwerp.

En un comunicado, Sharia4Belgium ha advertido de que "el arresto de Abu Imran traerá más personas de nuestro lado".

La semana pasada, decenas de personas provocaron disturbios frente una sede policial en rechazo a la detención de una mujer musulmana que se rehusó a quitar el velo que le cubría parte del rostro.

La mujeres en Bélgica se arriesgan a una sanción de hasta 150 euros por cubrir su rostro con un velo. Bruselas y París prohibieron el año pasado el uso en público de este tipo de atuendos.

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19.5.12

En Arabia Saudí la esclavitud no ofende pero una minifalda sí

Si en Europa no queremos velos, niqab, ni burkas y exigimos que se respeten nuestras normas, de la misma manera los europeos que viajen a países musulmanes deberían ser más respetuosos con sus tradiciones, mucho mas si tenemos en cuenta que los hombres no están habituados a ver mujeres enseñando parte del cuerpo, aparte que puede llegar a ser una provocación para ellos y un peligro innecesario para las turistas. Creo yo, que en los países musulmanes se puede ser más recatado vistiendo un pantalón y evitando grandes escotes.

Que tomen ejemplo el colectivo de musulmanas en Europa y prescindan del burka y los velos, y de paso sirva para dar un toque a “Amnistia” esta organización que presume ser defensora de los derechos humanos y denuncia la discriminación que reciben los musulmanes en Europa, basándose en la prohibición que han optado muchos países a que las mujeres no se paseen por nuestras ciudades con una “cárcel por vestimenta, ¡Que poca vergüenza, Amnistia!

Como dice el refrán donde fueres haz lo que vieres

'Vayan elegantes como las mujeres de verdad, que atraen sin necesidad de enseñar'

Amanda Figueras | Madrid - Faldas demasiado cortas, camisetas de tirantes, en definitiva, cuerpos al aire. En Emiratos Árabes Unidos (EAU) Twitter está que arde con el debate sobre la "inapropiada" vestimenta de las mujeres fuera de sus casas. "Estamos en contra de la desnudez en público, de las ropas inadecuadas, es una falta de respeto a las reglas de nuestro país y de nuestra religión", dice la joven de 23 años Asma al Muhairi (@simplyasma en Twitter), una de las creadoras de la etiqueta #UAEDressCode, de las más comentadas en las últimas horas en el país.  


Al Muhairi junto con Hanan al Rayes (@noonworld), la otra promotora, dijeron estar escandalizadas por la habitual descarada manera de vestir de muchas mujeres en los centros comerciales, el Marina Mall, en Abu Dhabi, y Dubai Mall. "Lanzamos esta campaña debido a que muchos no musulmanes visitantes y residentes no están al tanto de nuestra cultura", dice Al Rayes.

La mujer insiste en que quienes suelen saltarse las normas son extranjeros. "Los árabes en general tenemos ciertos límites en función de la cultura del país. Por ejemplo, aquí lo normal es ir con 'abaya' (un vestido amplio y largo, normalmente, negro) y cubrirse el cabello, es muy raro ver a una mujer adulta que no lo lleve", explica a elmundo.es.

En EAU no es obligatorio vestir 'abaya' como en Arabia Saudí, ni 'burka' (que tapa incluso los ojos) como en Afganistán, pero se espera que hombres y mujeres, nacionales o no, vistan de manera conservadora como respeto a las tradiciones.

"Nunca forzamos a nadie a vestir como nosotras, sólo les estamos pidiendo que se pongan un poco más de ropa", puntualiza a Al Muhairi.

Hasta el propio embajador británico se refirió a este asunto de la vestimenta en el número de marzo de la revista del Ministerio del Interior: "Es muy importante para los expatriados y turistas entiendan las normas de la sociedad en la que se encuentran", según recoge 'The National' (Abu Dhabi) en su edición impresa.

'Una mujer no es un objeto sexual'

Varias personas influyentes en el país han apoyado la iniciativa, como el activista Jalal bin Thaneya (@Binthaneya) -conocido entre otras cosas por su idea de ir andando desde EAU a La Meca para recaudar fondos para niños discapacitados-, o el comentarista Mishaal al Gergawi (@algergawi).

"Llevar medio vestido no significa estar guapa", dice una mujer siguiendo la conversación en Twitter. "En los centros comerciales y algunos lugares públicos las faldas son tan cortas que incluso se pueden ver las partes íntimas, y no estoy exagerando. Ser libre no significa ser esclavo de los deseos sexuales. Una mujer no es un objeto sexual, pero si un hombre ve eso sólo va a pensar una cosa, en sexo", explica Bin Thaneya a elmundo.es.

Y no es sólo cosa de mujeres, también se le pide el mismo decoro a los hombres, como recoge en su tuit Abdulla Kazim al Kendi (@AbdullaAlKendi): "Hombres, tapen su torso y muslos y no enseñen sus calzoncillos".

La mayoría de los musulmanes considera partes íntimas mucho más del cuerpo que lo que en Occidente se está acostumbrado a tapar actualmente. "Cuando llevas tiempo sin ver casi nada de piel la verdad es que llama mucho la atención ver unas piernas o unos brazos al aire", reconoce una mujer española que ha vivido durante años en Marruecos.

El activista caminante asegura que el concepto de "ser libre" debe reexaminarse. "Sólo le estamos pidiendo a la gente que se vista decentemente, después de todo, somos un país musulmán. Creo que el principal problema es que los valores de los expatriados (el 80% de la población) no son como los nuestros. Ellos en muchas ocasiones se quejan de nuestra cultura, de cosas como por ejemplo la llamada a la oración cinco veces al día o el uso de la lengua árabe. Debemos tratar de acomodarnos los unos a los otros".

"Cuando las vi sentí que me faltaban el respeto, ¡me sentí ofendida! Lo que nos encontramos en el centro comercial no era aceptable en absoluto", se queja Al Rayes sobre el 'espectáculo' que le llevó a expresar su malestar.

Discrepancias

"No vamos a forzar a nadie a llevar 'abaya', sólo queremos que se vistan decentemente y que tapen la mayor parte de su cuerpo", dice Hessa Tayed (@HessaTayeb) desde Dubai. "Si quieres una sociedad multicultural, eso es parte de ello, cierra los ojos... a no ser que sea extremadamente ofensivo", le responde un joven también emiratí Karam Bhalla (@KaranBhalla) que se pregunta cómo esperar que las mujeres vistan de manera conservadora en un país multiétnico y a 40 grados centígrados.

Como él, muchos no están de acuerdo con la campaña, similar a la que ya hace un mes se lanzó con la etiqueta de #no2nudity. Hay quien les acusa de hipócritas por movilizarse por esto y no por otros asuntos más sangrantes. "Estoy sorprendido, la esclavitud no os ofende pero una minifalda sí", dice Tarek Fatah (@TarekFatah), columnista del 'Toronto Sun' y quien se define como "musulmán contra el islamismo".


A su comentario, una avalancha de críticas: "¿Qué hay de malo en lo que pedimos?"; "Antes de criticarnos debería ver cómo vive esa gente a la que se refiere en sus países", por ejemplo. Él, que no ha vivido en EAU, pero sí 10 años en Arabia Saudí contesta que el problema de la esclavitud [en referencia a los trabajadores en su mayoría asiáticos] y la prostitución son mucho más graves que la indumentaria femenina.

Además, Fatah se cuestiona qué tipo de mente enferma piensa que por llevar minifalda las mujeres van a ser violadas. "Una sociedad que legaliza el matrimonio de niños no tiene moralidad", dice tajante.

Tradiciones

"Por desgracia, hay emiratíes que no apoyan #UAEDressCode. Si no tienen este tipo de identidad, ¿cómo vamos a esperar que los extranjeros respeten nuestra cultura?", se pregunta Abdulrahman al Madani (@arahmanalmadani).

Por su parte, Bin Thaneya como muchos otros, insiste: "Los franceses pueden prohibir el burka y los europeos pueden oprimir a los musulmanes. Nosotros no queremos a gente desnuda que venga aquí a ofendernos. Vayan guapas y elegantes como las mujeres de verdad, que atraen sin necesidad de enseñar sus partes más privadas".

Hace unos meses, la venta de alcohol en las zonas turísticas del Golfo también levantó la polvareda en la Red. Muchos se quejaban de tener que soportar a los extranjeros bebidos... la proverbial dificultad de ponerse de acuerdo.

Una de las imágenes relacionadas con la campaña.




Noticia de El Mundo.es

17.2.12

Campaña contra Islam con afiche de su hija usando bikini y burka

Político belga lanzó la campaña ´Mujeres contra la islamización´ haciendo uso de un afiche donde se ve a su hija de 19 años vistiendo un atrevido bikini pero a la vez usando un burka.



Un político belga generó revuelo entre la comunidad musulmana al iniciar una campaña por la libertad de la mujer islámica, a través de la promoción de un cartel con la imagen de su propia hija de 19 años vistiendo burka y bikini a la vez.

“Mujeres contra la islamización” es el nombre de la iniciativa que auspicia Filip Dewinter, líder del partido de extrema derecha Vlaams Belang, y de la cual es imagen su hija An-Sofie Dewinter.

En el afiche, la joven usa un bikini azul oscuro que luce sin ningún tapujo, solo que su cabeza y espalda es cubierta por la prenda musulmana. Además, sobre su pecho lleva escrito “¿Libertad o Islam?” y más abajo, sobre su entrepierna, se lee “¡Tú eliges!”.

Con esta campaña, la agrupación Vlaams Belang invita a las mujeres a tomar una posición contra el Islam. Dewinter manifestó que “las mujeres son siempre las primeras víctimas del Islam. Queremos dejar en claro que tienen una opción”.

Por su parte, An-Sofie asegura que no se siente usada por su padre y más bien, indicó que ella misma sugirió el cartel. “La campaña encaja perfectamente con lo que siento por todo el asunto. Como mujeres tenemos que elegir: La libertad o el Islam”, dijo.

Sin embargo, notificó que viene recibiendo amenazas de muerte de grupos musulmanes pero asegura que no la amedrentan.

RPP Noticias

5.1.12

El Burka, la cárcel de tela

EL BURKA COMO EXCUSA

La autora TAMZALI, WASSYLA de esta obra es una prestigiosa feminista argelina que expresa la opinión de muchas otras mujeres musulmanas cuyas voces permanecen acalladas por la fuerza de la tradición o de la violencia sectaria. En El burka como excusa Wassyla Tamzali rechaza, razonada y rotundamente, la utilización de cualquier tipo de velo femenino y, a la par, crítica a la izquierda europea (en especial al PSOE y al PSF francés) por su relativismo cultural al renunciar, en esta cuestión, a la defensa de la igualdad entre mujeres y hombres.
Además del texto de Wassyla Tamzali, el libro incluye un completo informe sobre la polémica generada en España en torno al burka y sobre las iniciativas políticas que han planteado su prohibición en espacios públicos.

¿Queremos el islam en Europa? ¿Vamos a permitir esto?

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LA IZQUIERDA EL FEMINISMO Y EL ISLAM

28.11.11

ASÍ ES LA LIBERACIÓN DE LA MUJER EN EL ISLAM

AQUÍ LES DEJO UN ARTICULO  CON LA ENTREVISTA A UNA CANDIDATA A LAS ELECCIONES EGIPCIAS.

Salah Muna se presenta como candidata salafista a las elecciones parlamentarias Egipcias, el articulo cuya fuente es minutodifital.com, no tiene desperdicio léanlo. Según esta mujer, no en el islam, si no en el mundo entero las mujeres son inferiores al hombre en todo y por lo tanto ya que son menos inteligentes etc., no deben aspirar a lo mismo que los hombres.

La contradicción que representa que pensando de esta forma se presente a un cargo de parlamentaria, la despacha ninguneando al parlamento y la mujer. No tiene importancia, porque poco mas o menos piensa que el parlamento pinta poco y ademas como son pocas las mujeres aunque metan la pata, no importa por que los hombres que son mayoría lo arreglan. Lean  lean:
Salah Muna, candidata salafista al Parlamento egipcio, ha declarado: “Las mujeres somos inferiores al hombre en inteligencia y religión; por esta razón, no es posible que tengamos autoridad sobre los hombres”.
La salafista Muna, consciente de su inferior condición, ha afirmado que una mujer no debe aspirar a la presidencia del país, aunque sí puede ser parlamentaria, ya que en este caso su autoridad es sólo parcial.
La candidata, que actualmente preside la Asociación de Caridad Manabir Al-Nur, ha expresado su voluntad de luchar incansablemente para que se instaure la Sharía en Egipto, puesto que Alá ordena la amputación de la mano del ladrón, la separación entre hombres y mujeres en lugares públicos y vestir de manera adecuada, lo que significa niqab negro para las señoras y un atuendo de color blanco para los caballeros
Salih Muna , aunque parece una persona de escasas luces cubierta con un sudario negro, sabe de lo que habla puesto que es una  buena conocedora del Corán y los hadices, que son los dichos y hechos del profeta Mahoma. En su carrera política de gran inspiración ha sido el hadiz 210 de Al-Bujari:
De Abu Sa’id Al-Judri , que Alá esté complacido con él, que dijo:”Salió ante nosotros el Mensajero de Alá (…) en dirección al lugar de oración y paso por donde se encontraban las mujeres y dijo:”¡Mujeres! dad  limosna, pues he visto en sueños que vosotras sois la mayor parte de los moradores del Infierno”. Y dijeron: “ ¿Y por qué, Mensajero de Alá?” Dijo:” Maldecís mucho y sois desagradecidas con quien convivís. No he visto incompletas de intelecto [estúpidas] y de religión que más se lleven el seso de un hombre con entereza que una de vosotras”. Dijeron: “Y cuál es nuestra carencia de intelecto y religión, ¡Oh! Mensajero de Alá?”  Y el Profeta dijo: “¿Acaso el testimonio de una mujer no es como medio testimonio de un hombre?”. Respondieron: “Así es”. Dijo: “Pues eso forma parte de su carencia de inteligencia. ¿Y acaso cuando menstrúa no deja de rezar y ayunar?”. Respondieron: “Así es”. Dijo el Enviado de Alá: “ Pues eso forma parte de su carencia en el conocimiento de la religión”.
También la sura 4: 34 del Noble Corán ha influido decisivamente en su pensamiento político:
Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia  que Alá ha dado a unos sobre otros (…) Las mujeres virtuosas  son devotas  y cuidan de sus maridos (…) ¡Amonestad  a aquéllas que temáis que se rebelen , dejadlas solas en el lecho, pegadles!”
Muna es uno de esos capullos involucionistas que han florecido al calor de la “Primavera Árabe”, entre los aplausos de desorientados políticos y las risibles crónicas de estultos periodistas occidentales que no entienden algo muy simple: La democracia y el islam son conceptos incompatibles.
NOTA DEL BLOG: Si ellas mismas quieren tratarse y ser tratadas así podríamos decir que es asunto suyo y poco podemos hacer, ahora bien este modelo que se lo queden ellos en sus montañas y desiertos lejanos y no traten de imponerlo aquí. Aquí no, llevamos demasiados años, siglos diría de lucha para conseguir derechos para todo el mundo y un trato de ciudadanos de primera tanto para hombres como para mujeres, para permitir ahora este retroceso a la edad media y las catacumbas.

15.11.11

Al Mahdy al desnudo, un grito en contra del racismo, el sexismo, el acoso sexual y la hipocresía".

ESCÁNDALO.- Las imágenes de la joven egipcia Aliaa Magda al Mahdy posando desnuda ante la Cámara han corrido como la pólvora por las redes sociales y han encendido el debate sobre la libertad de expresión en la conservadora sociedad egipcia.
GENIAL.- ¿Que pasaría si la mujer musulmana se libera del "saco negro" y quiere lucir su cuerpo con escotes y mini-faldas?


El Cairo, 14 nov (EFE).- Las imágenes de la joven egipcia Aliaa Magda al Mahdy posando desnuda ante la cámara han corrido como la pólvora por las redes sociales y han encendido el debate sobre la libertad de expresión en la conservadora sociedad egipcia.

Ataviada sólo con unas medias y unos zapatos rojos, Al Mahdy exhibe su desnudez en una serie de fotografías publicadas en su blog bajo el título "Arte desnudo", donde afirma que son "un grito en contra de la sociedad de la violencia, el racismo, el sexismo, el acoso sexual y la hipocresía".

"Quitaos la ropa y miraos en el espejo, quemad vuestros cuerpos que desdeñáis y desprendeos de vuestros complejos sexuales para siempre, antes de lanzarme acusaciones racistas o negarme la libertad de expresión", escribió Al Mahdy en la única publicación de su blog, titulado "Memorias revolucionarias".

En esta entrada, que ya ha recibido más de 30.000 visitas, la joven publica varias fotografías de desnudos femeninos y uno masculino.

El debate en las redes sociales no se ha hecho esperar y Al Mahdy ha recibido elogios por el "valor" y el "coraje" de la iniciativa por parte de internautas de todos los rincones del mundo.

En cambio, las fotografías han sido muy criticadas en Egipto, donde la desnudez es tabú, la mayoría de mujeres se cubren el pelo con un "hiyab" o velo islámico y el uso del "niqab", que cubre todo el cuerpo excepto los ojos, se ha extendido en los últimos años.

Los retratos de Al Mahdy han cosechado algunos de los comentarios más ácidos entre las filas liberales, ya que los blogueros egipcios temen que los islamistas radicales utilicen las fotografías para atacar a los partidos seculares durante la campaña electoral previa a los comicios parlamentarios que comenzarán el próximo 28 de noviembre.

"Los liberales egipcios serán vistos ahora como si estuvieran a favor del nudismo y esto puede dañar de verdad su campaña electoral", escribía en Twitter la bloguera feminista Ruwayda Mustafa.

Otro internauta Ali Hagras escribía: "Esperemos que los jeques salafistas (musulmanes ultraconservadores) no se enteren de esto. Van a culpar de ello a los liberales y a los seculares".

A los temores de los liberales se une el hecho de que Al Mahdy se declara atea en un país fuertemente religioso donde los insultos al Islam están castigados por ley.

De hecho, Al Mahdy publicó en su Twitter: "Ignorancia, injusticia, supersticiones y no civilización equivalen a Islam".

La actual pareja de Al Mahdy, Karim Amer, ya fue condenado a cuatro años de cárcel por criticar el Islam en 2007, todavía bajo el régimen de Hosni Mubarak, y se convirtió así en el primer bloguero egipcio condenado a una pena de prisión.

Tras la Revolución del 25 de enero y la caída del presidente Mubarak, varios blogueros y activistas egipcios han sido también condenados por criticar a la religión musulmana. EFE

Festival de Moda Islámica


Una Modelo desfila con una propuesta de My Design durante el Festival de Moda Islámica de Kuala Lumpur, Malasia. (Ahmad Yusni / EFE)


Y para terminar os presento un tranvía con forma de cerdito, no me negareis que es muy simpático, para disfrutarlo es necesario viajar a Basilea (Suiza)

La música prohibida a los musulmanes, es la encarnación suprema del mal, empuja al pecado

"La música es la flauta de Satán"

Y no es el dia de los santos inocentes, es la última novedad que impone el islam a sus sumisos fieles que desde niños están obligados a vivir bajo el sometimiento y obediencia ciega a la secta. La novedad de la noticia es que esto sucede en los institutos de España, lo que indigna es que muchos musulmanes residen en Marruecos pero se aprovechan de la educación gratuita que reciben sus hijos en Melilla, y encima exigiendo cambiar nuestras leyes, ver para creer. Si no les gusta nuestras normas ¿porqué no estudien en Marruecos y se acaba el problema ¿O no?

Un grupo salafista echa raíces en Melilla e impregna a una minoría de sus costumbres más extremas y rigoristas
Ni oyen música ni se acercan a instrumentos
El conflicto ha llegado hasta un instituto, donde tres niños se niegan a estudiar música porque es “pecado”


Dos niños, de 14 y 8 años, leen el Corán el pasado viernes en el salón de su casa, en La Cañada de Hidum en Melilla. / ANTONIO RUIZ
Los 30 niños de una de las clases de primero de la ESO del Instituto de Educación Secundaria Rusadir de Melilla levantan sus flautas y arrancan una melodía. Las de Suleiman y su primo Abdelkrim (nombres supuestos para proteger su intimidad), ambos de 12 años, reposan sobre sus pupitres dentro de sus fundas. Desde que comenzó el curso, los dos niños se han negado, primero a llevar el instrumento a clase y luego a tocarlo. Esgrimen excusas y evasivas. Lamia, de 14 años, hermana de Suleiman y alumna de tercero en el mismo centro, tampoco quiere estudiar música, aunque mantiene una actitud más dócil. Los tres son españoles.

—Suleiman, ¿por qué no tocas? —pregunta la profesora una vez más.

—No quiero tocar la flauta, no quiero estudiar música.

—¿Por qué?

—No sé… No quiero.

—La música es una asignatura obligatoria. Tú no puedes elegir lo que estudias y lo que no. ¡Coge tu mochila y sal de clase!

Ninguno de los tres niños explica su secreto, ninguno se atreve a confesar a su profesora la razón por la que no quieren estudiar música. Desde niños han oído en su entorno una frase rotunda y turbadora: “La música es la trompeta de Satán”, la encarnación suprema del mal. Suleiman, Abdelkrim y Lamia, también nombre supuesto, temen que el sonido de sus flautas les hechice y empuje al pecado. Ellos no quieren pecar, alguien les ha dicho al oído que los instrumentos musicales están prohibidos en su religión. Como en Afganistán durante el régimen talibán o en Somalia, donde hace un año Moallim Hashi Mohamed Farah, un jefe del grupo islamista Al Shabab, fiel aliado de Al Qaeda, dio 10 días de plazo a las emisoras de radio de Mogadiscio para que pararan la emisión musical.

El salafismo crece en Melilla y sus costumbres más rigoristas comienzan a aflorar en las aulas de algunos colegios públicos. Es la estampa de una minoría creciente que componen algunos taxistas barbudos, mujeres con burka y niqab y mezquitas radicales donde se explica sin rubor que cantar, bailar, ir al teatro, al cine o ver la televisión es pecado. “Pronto nos dirán que el fútbol está prohibido”, augura Fátima, de 25 años, residente en el barrio de la Cañada de Hidum, el más deprimido de la ciudad.

El instituto Rusadir acoge a 1.000 alumnos, casi en su totalidad musulmanes. Se levantó hace una década en el barrio del Tiro Nacional y ostenta el récord de fracaso escolar de la ciudad y uno de los mayores de España. “De cada 200 alumnos que comienzan la ESO, solo terminan 30. Casi la mitad de los padres son analfabetos”, afirma su director, Miguel Ángel López Díaz. A Suleiman y Abdelkrim, los primos que se niegan a estudiar música, no les arrastra esa estadística: los dos son buenos estudiantes.

Sé que la música es mala. Sé que me haría daño a mi cabeza, a mis pensamientos”. Suleimán, 12 años

Suleiman tiene unos enormes ojos negros, cara redonda, pelo corto y una mirada dulce y confiada. Viste un pantalón de chándal azul marino, camiseta blanca y zapatillas deportivas. En Melilla es el día de Aid el Kebir, la fiesta del cordero o el sacrificio, y no ha acudido a clase. “¿Cómo ha conseguido mi dirección?”, pregunta en presencia de Azzid, su padre, un marroquí de 46 años que reside desde hace 21 años en España y se apoya en su furgoneta aparcada frente a su casa.

El niño contesta con monosílabos hasta que por fin se arranca. “La música es mala y no sirve para nada. El año pasado también me negué a estudiar y no me dijeron nada. Me pusieron insuficiente y nada más. Este año han empezado los castigos. Me han castigado tres veces. Me dicen: ‘Coge la mochila y sal fuera’. Un día estuve varias horas castigado y perdí varias clases”.

—¿Por qué es mala la música? Explícamelo.

—Sé que es mala. Sé que me haría daño. A mi cabeza, a mis pensamientos. La música no es buena para las personas. Lo sé desde pequeño. Hay otro niño como yo (su primo) que tampoco quiere estudiarla.

¿Por qué no das la clase y evitas los castigos?

—No quiero pensarlo. No quiero tentaciones. Nunca estudiaré música aunque tenga que dejar el colegio. Voy a clase, pero no hago nada, no escucho, no aprendo, no participo. Intento pensar en otra cosa. Intento no escucharla.

Azzid, su padre, tiene barba larga, viste una chilaba oscura y pantalones lo suficientemente cortos para dejar ver los tobillos. Es la señal de los que se consideran puros y auténticos musulmanes, un perfil cada vez más frecuente en las calles y en algunas mezquitas de Melilla. Ha vivido y trabajado 15 años en Barcelona, donde nacieron sus dos hijos. Hace seis se estableció en esta ciudad de 71.000 habitantes, la mitad musulmanes, para estar más cerca de su familia marroquí. Azzid elude explicar lo que representa la música para él, pero opina en un perfecto español sobre la postura de su hijo.

—¿Le ha dicho usted al niño que la música es pecado?

—Tiene convicciones muy fuertes e ideas firmes. Sabe lo que quiere desde pequeño. ¿No le parece? Te dicen que aquí hay libertad religiosa, pero no es verdad porque luego te imponen estudiar cosas que van contra tu religión. ¿No es una contradicción?

—La música es una asignatura obligatoria.

—Ya sé que lo es, pero usted ya ha visto que él no la quiere estudiar y yo no le voy a obligar a hacerlo. Que cambien la ley, que le den libertad de estudiarla o no.

—¿No está haciendo el niño lo que le dicen sus padres?

—Es una decisión de él. A la niña, mi otra hija, le pasa lo mismo, tampoco quiere estudiar música. Los dos piensan lo mismo.

Azzid asegura que su hijo no va a ceder y confiesa que se plantea sacarlos del colegio. “Le están rompiendo el corazón y si no le dejan seguir estudiando aquí me lo llevo a cualquier otro país. Yo voy detrás de él. Es buen estudiante, de los mejores de su clase. Le he dicho al director que me ponga por escrito por qué lo echan y yo me lo llevo a otro lado. La última vez que lo recogí después de un castigo estaba amarillo. Le están acosando con los castigos. Está perdiendo la paz que debe tener un niño. ¿Por qué no respetan su forma de pensar y de vivir? Tengo miedo de que esto le afecte y estropeen sus estudios. ¿Quién será el responsable?”.

—¿Usted no se considera responsable?

—No.

“¿Cómo se ha enterado dónde vivimos?”, pregunta de nuevo Suleiman antes de atravesar el portal de su casa, cerca de la mezquita central de la ciudad.

A diez minutos a pie de su casa vive la familia de Abdelkrim, su primo. La vivienda está cerrada durante los días de la fiesta del cordero y las calles vacías. La mayoría de los vecinos ha cruzado la frontera para visitar a sus familiares en Marruecos. Hace varias semanas la madre de Abdelkrim acudió envuelta en su burka negro a la puerta del colegio Rusadir, pero no le permitieron entrar. El director había llamado a los padres de ambas familias para informarles de la negativa de los niños a estudiar música.

Miguel Ángel López, director del centro, lo recuerda así: “La profesora de música me avisó de que dos niños se negaban a dar música. No traían la flauta, no hacían los deberes, no tocaban. Cuando vino la madre de uno de ellos, no la dejamos pasar. No puedo hablar con una señora a la que no veo la cara. No está permitido entrar así al instituto. Pasó una hermana del chico, de unos 20 años, y le explicamos que aquí no se estudia a la carta, que la música es una asignatura obligatoria. Le intentamos convencer de que el lenguaje musical es necesario, que es una forma de expresión. Sin decirlo abiertamente reconoció que era una cuestión religiosa, que la familia era muy ortodoxa. Nos dijo que hablaría con sus padres”.

Abdelkrim, de 12 años, acudió al día siguiente con su flauta y asistió a clase. “La puso encima de la mesa, pero no quería tocarla. Creen que la música es pecado, ese es el problema, aunque los niños no lo confiesan. ¿Qué hacemos con un niño que se niega a dar una asignatura? Es la primera vez que nos encontramos con un caso parecido”, asegura el director en su despacho. López tuvo una conversación parecida con Azzid, el padre de Suleiman, y el primero insistió en que la decisión era del menor: “Ve como no quiere, ¿qué quiere que haga yo si no quiere?’, me decía el padre delante del chaval. Tengo miedo que esto se extienda y que contagie a otros niños”. La dirección del instituto Rusadir ha enviado un informe a la dirección de Educación.

Abdelila, de 44 años, natural de Nador (Marruecos), es el imán de la “mezquita blanca”, en la Cañada de Hidum, el centro religioso más rigorista y donde se concentran los barbudos. Abdelila vive aquí desde hace 11 años, pero no habla español, al igual que la mayoria de los 12 imanes marroquíes que dirigen el rezo en las mezquitas de la ciudad. El pasado lunes, día de la fiesta del cordero, sus fieles rezaron en un parking cercano al templo. No acudieron a la gran concentración musulmana, más de 5.000 personas, que subieron a rezar junto al cuartel de la Legión. No quieren mezclarse con ellos. El imán viste una túnica de tonos dorados y descansa sobre una alfombra antes del rezo de media tarde. “Si escuchas música y te toca al corazón, no te llega la lectura del Corán. El islam dice que la música es pecado. Está escrito. La música es lo contrario del Corán y te guía por el mal camino”, afirma con una sonrisa.

—¿Y si la letra habla de paz y amor?

—Da igual el mensaje, da igual la letra. ¿No entiende usted que es un gran pecado? No podemos escucharla, ningún buen musulmán debe oírla. ¿Cómo vamos a permitir que nuestros hijos se contaminen con ella?

Uno de los hijos de Abdelila irrumpe en la habitación contigua a la mezquita y el imán confiesa que el niño no oye música “salvo la de algunos dibujos animados”. “Para el creyente es muy fácil. Hay muchos niños de 14 o 15 años que son muy creyentes. Hay mucha gente que piensa como nosotros, no somos una minoría”. Mohamed, de 34 años, fumigador y fiel de la mezquita, apostilla: “No la oigo desde hace cuatro años. No es buena para el buen musulmán”.

A las 16.20, alrededor de 30 fieles, todos con barbas, todos con túnicas y pantalones que dejan ver los tobillos, entran a rezar. El centro se levantó en 2005, está pintado de blanco y aparece en informes de policía y del CNI. Sus responsables niegan cualquier relación con el salafismo, una de las corrientes más radicales del islam.

Ángel López, director del instituto Rusadir de Melilla: “Tengo miedo que esto se extienda y que contagie a otros niños”

La Cañada de Hidum ostenta la mayor tasa de paro y fracaso escolar. Durante las recientes elecciones a la Asamblea de Melilla) grupos de jóvenes quemaron contenedores en protesta por la victoria del PP, que obtuvo 15 de los 21 escaños. Aseguraban que con Juan José Imbroda, presidente de la ciudad, los planes de empleo no llegarían “nunca” al barrio. La cita con los “extraños” se produce en la carretera que conduce a este barrio, el más marginal. Al anochecer, Mustafá, de 40 años, uno de los impulsores de la “mezquita blanca” charla bajo las estrellas con cinco de sus amigos. Sentados en sillas de tijera visten túnicas oscuras, exhiben orgullosos sus tobillos y largas barbas. Todos cubren la cabeza con gorros de lana o casquetes de punto. Parecen sacados de una estampa de Pakistán o Afganistán. Se saben extraños para los demás, pero presumen de su diferencia. “Apunta esto. Comenzó el islam como algo extraño y volverá a ser extraño como comenzó. Bienaventurados serán los extraños, aquellos que permanecieron firmes mientras los demás se degeneraban”, espeta Mustafá.

Ellos son los “firmes”, el resto, los 5.000 musulmanes que el pasado lunes subieron a rezar unidos junto al cuartel de la Legión, representan a los que se degeneran. “Dicen que son musulmanes, pero no lo son. Muy pocos saben qué es el islam en su esencia pura. Lo utilizan para sus intereses mundanos y materiales. Aparentan una cosa, pero son otra. Nuestra relación con ellos es de indiferencia. Nos pintan como radicales y extremistas. ¿Quiénes son los terroristas? Los que atacan a un país con bombas, matan a niños y mujeres o los que defienden su casa. Cambian el nombre a las cosas”.

Mustafá es el único que habla, los demás escuchan. Todos están casados y tienen hijos pequeños. Ninguno oirá ni cantará una canción. “¡Que hay niños que no quieren estudiar música! ¿Cómo van a estudiar música si está prohibida? Te dicen que si no la estudias te suspenden el curso. Es como vivir en una cárcel grande, como los muros que rodean esta ciudad. La música es para las fieras, la música es la trompeta de Satán”. Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda muerto hace meses en Abottabad (Pakistán), definía a la música con una frase parecida a la de Mustafá: “La música es la flauta del diablo”.

—¿Por qué es tan mala para vosotros?

—Porque lleva a la gente a hacer cosas ilícitas, porque distrae y contamina.

Mohamed viste una brillante chilaba azul y es el único que se atreve a intervenir mientras habla su compañero. “Hay otros problemas además de la música, en los colegios no te dejan usar el hiyab. Para nosotros el hiyab (pañuelo islámico) es el niqab (la prenda que permite una rejilla en los ojos)”.

La gran mayoría de los musulmanes de Melilla, más de 30.000 personas, no piensan como “los extraños”. “Les das el saludo de paz y ni te contestan. Se creen los puros”, dice Mohamed, uno de los enterradores del cementerio musulmán Arrakma.

Chadia no ha vuelto al instituto

Chadia, de 15 años, no ha vuelto al Instituto Rusadir de Melilla. La niña española abandonó sus estudios de 3º de la ESO porque no le permitían acudir al colegio con su burka negro, tapada por completo y con guantes hasta el codo. En su relato, publicado en EL PAÍS en julio pasado, aseguró que se matricularía este curso, pero no lo ha hecho. Miguel Ángel López, el director del centro, asegura que no saben nada de ella: “La niña se tiene que matricular. Si no se ha matriculado, está fuera de la red escolar. No sabemos si sigue aquí o está en otro lugar. No sabemos nada de ella. Ahora ya no es un caso de absentismo escolar”.

Chadia, nombre supuesto para preservar su intimidad, sigue viviendo en Melilla junto a su madre, de 42 años, en el mismo domicilio, una casa alquilada y sin ascensor de 90 metros cuadrados, según aseguran sus vecinos. “No está en casa, pronto va a cumplir 16 años y puede hacer lo que quiera”, dice una voz femenina muy parecida a la suya al otro lado de la puerta.

La escolarización es obligatoria hasta los 16 años y Chadia los cumplirá en febrero, pero supuestamente está sin escolarizar. El Ministerio de Educación y la Fiscalía de Menores actuaron en su caso. “No me importa perder el curso. Si no me dejan llevar el burka no quiero estudiar. Quiero hacer algo útil”, decía en julio.

Fuente:El País.com

1.9.11

Si los cristianos crean problemas a los musulmanes, los exterminaremos

Antiguo funcionario del Jihad Islámico egipcio: Si llegamos al poder, lanzaremos una campaña de conquistas islámicas para instaurar el Sharia en todo el mundo: 'Los cristianos son libres de adorar a su dios en su Iglesia, pero si los cristianos le crean problemas a los musulmanes, los exterminare'


Jeque 'Adel Shehato
El líder islamista expresó su oposición total a la democracia “ya que no es la fe de los musulmanes, sino la fe de los judíos y los cristianos”.



El 13 de agosto del 2011, el diario egipcio Roz Al-Yousef publicó una entrevista [1] con el Jeque Adel 'Shehato, un antiguo funcionario del Jihad Islámico Egipcio (JIE), que el 23 de marzo del 2011, fue liberado de prisión junto a la revolución egipcia. Este fue encarcelado en 1991 después de regresar de una estancia de tres años en Afganistán.



En la entrevista, Shehato expresó su oposición total a la democracia "ya que no es la fe de los musulmanes, sino la fe de los judíos y los cristianos". Dijo que aunque los jóvenes de las revoluciones árabes no han declarado la aplicación del Sharia como uno de sus objetivos, los mujahideen sin embargo se identifican con su aspiración de derrocar a los gobernantes árabes, a quienes siempre habían considerado "infieles que deben ser sacrificados ya que no gobiernan de acuerdo al Sharia". Este añadió, sin embargo, que "una vez que la ley de Alá sea aplicada, el papel del pueblo terminará y Alá reinara supremo". Este continuó diciendo que, aunque apoya la ideología de Al-Qaeda, la ley del Sharia no sería impuesta por la violencia sino por el da'wa (la predica), mientras que la violencia sólo se utilizaría contra los gobernantes árabes infieles.



Shehato dijo que si los mujahideen llegan al poder en Egipto, pondrán en marcha una campaña de conquistas islámicas dedicadas a someter al mundo entero a la ley islámica. Los embajadores musulmanes serían designados en cada país, solicitándoles unirse al Islam voluntariamente, pero si los países se niegan, una guerra sería librada en su contra. También describe la naturaleza del estado islámico a ser establecido en Egipto: no habrá comercio o lazos culturales con los no-musulmanes, lugares de interés turístico en las pirámides, la Esfinge y Sharm Al-Sheikh serán cerrados "porque los turistas vienen [allí] a beber alcohol y a fornicar" y todos los turistas que deseen visitar Egipto estarían obligados a cumplir con las condiciones y leyes del Islam, todo arte, pintura, canto, baile y escultura será prohibido y toda la cultura será puramente islámica.

Lo siguiente son extractos de la entrevista:


El término "democracia" no existe en el léxico árabe o islámico; Una vez que la ley de Alá reine suprema, el rol del pueblo terminará

P: "Apoya usted la insurrección?"

Shehato: "... La juventud [egipcia] se sublevó por cierto ideal... No se alzaron con el fin de poner en práctica el Sharia, ni tampoco [se quejaron de] que el régimen de Mubarak no se pronunció de acuerdo al Sharia... Como musulmanes, debemos creer que el Corán es nuestra constitución y que es [por consiguiente] imposible para nosotros instituir un régimen democrático occidental. Me opongo a la democracia porque no es la fe de los musulmanes, sino la fe de los judíos y cristianos. En pocas palabras, la democracia significa el gobierno del pueblo mismo sobre sí mismo... De acuerdo al Islam, está prohibido que personas gobiernen y legislen leyes, ya que Alá es el único gobernante. Alá no expuso el término [democracia] como una forma de gobierno y está totalmente ausente del léxico árabe e islámico..."

P: "Si usted no cree en el gobierno del pueblo, ¿por qué fue usted a la Plaza Al-Tahrir con el lema 'La gente quiere implementar el Sharia?' ¿Está usted aprovechándose de la democracia con el fin de lograr lo que quiere [sólo] para abolir luego la [democracia]?"

Shehato: "No estoy aprovechándome de la democracia, ya que nunca me he unido y nunca me uniré a la política o a la actividad partidista... Creemos que la aplicación del Sharia [debe llevarse a cabo] lejos del juego político, aunque algunas [otras] corrientes islámicas están dispuestas a participar [en este juego] con el fin de lograr el mismo objetivo [es decir, la aplicación del Sharia]. Dijimos que 'la gente quiere implementar el Sharia', porque la mayoría son musulmanes, y también sobre la base de [nuestra] lectura de la situación sobre el terreno. [Al mismo tiempo,] no exigimos nada por el bien de la gente en nombre del pueblo, sino exigimos el mandato de Alá. Y una vez que la ley de Alá sea instaurada, el papel de la gente terminará y Alá reinara supremo".

P: "¿Cómo concilia su oposición a la voluntad de la gente con la noción del shura [consulta] en el Islam"

Shehato: "'Shura' en el Islam significa que junto al gobernante musulmán, existe un consejo directivo integrado por los mejores de los antiguos clérigos musulmanes, que serán seleccionados sobre la base de su piedad y sus [habilidades] en el liderazgo político. Pero no hay consulta con los comuneros, tales como los trabajadores y fallahin, ni se han celebrado consultas sobre cuestiones contrarias al Sharia".

"El cristiano es libre de adorar a su dios en su iglesia, pero si los cristianos le crean problemas a los musulmanes, los exterminare"

P: "¿Qué solución sugiere [hoy] el JIE, después de la revolución"

Shehato: "... Nosotros todavía defendemos la ideología jihadista que es hoy la ideología del Jeque Ayman Al-Zawahiri, del difunto Jeque Osama bin Laden y Abu Muhammad Al-Maqdisi... Si la revolución estuviese destinada a derrocar al tirano Mubarak, entonces siempre hemos dicho que todos los gobernantes árabes, sin excepción, son infieles que deben ser asesinados debido a que no gobiernan de acuerdo con el Sharia. Son infieles apóstatas, en oposición a los infieles como los judíos y los cristianos y cualquiera que dude que son infieles es él [mismo] un infiel".

P: "Pero los egipcios no han considerado a los cristianos como infieles [de hecho], muchos de nosotros tenemos amigos cristianos, incluso más cercanos que nuestros amigos musulmanes".

Shehato: "Como musulmán, debo apoyar a los musulmanes y oponerme a los cristianos. Si hay un cristiano que no me hace ningún daño, mantendré un contacto limitado con este. El Islam [discute] ciertos grados de contacto con los cristianos, es decir: cumplir las promesas [de] tratarlo honestamente, tratarlo con amabilidad y amistad hacia él. Los tres primeros están permitidos, pero el cuarto [es decir, hacerse amigo de los cristianos] es considerado peligroso, ya que contraviene el versículo que dice: 'Oh, creyentes, no tomen como amigos a mi enemigo y al enemigo de sus amigos: le ofrecerían amor, mientras estos niegan lo que te ha llegado como verdad' [Corán 60:1] Es inconcebible que sirvan en el poder judicial o en cargos ejecutivos, por ejemplo en el ejército o la policía".

Fuente:

Memri Serie Comunicados Especiales - No. 4103


[1] Roz Al-Yousef (Egipto), 13 de agosto, 2011.

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6.10.10

Tenso debate en TV con una pareja musulmana sobre el velo islámico

Nadia Shahbi, tunecina de origen marroquí y su marido , ambos musulmanes, defienden el uso del niqab en las mujeres (velo que cubre toda la cabeza excepto los ojos), y denuncian que han tenido problemas con un médico y la justicia en Euskadi recientemente.


Tenso debate en TV con una pareja musulmana sobre el velo islámico from Oscar Bilbao on Vimeo.

En su defensa del uso del velo, hay un cruce de insultos con un trabajador del servicio de salud, y exponen argumentos como que "a la esposa solo la puede ver el marido y no hombres extraños" "un hombre no es hombre si no es celoso" o "hay que defender la pureza de la mujer frente a las miradas de otros hombres incluso con la muerte"

«No se lo volveré a repetir, por favor quítese el velo para que la identifiquemos o doy por terminada la vista». La escena ocurrió hace dos días en la Audiencia de Vitoria y la protagonista del contundente aviso -el tercero por cierto- fue la titular del Juzgado de Instrucción número 3. Su interlocutora, Nadia Shahbi, subía al estrado tras haber presentado una denuncia contra el responsable de Atención Primaria del centro de salud de Olaguíbel, en Vitoria, por «obligarme a quitarme el niqab » para auscultarla. Sin embargo, las circunstancias que rodearon la consulta médica mantiene muchos puntos oscuros.

Todo empezó hace poco más de un mes. Nadia, ataviada con el niqab y que parece afrontar un embarazo de riesgo, se presentó el pasado 4 de junio en el ambulatorio y solicitó atención médica. Según ella, tenía concertada hora y doctor. Quería un informe y dos volantes: para un ginecólogo y para el especialista digestivo.

Hasta ahí, todos los implicados están más o menos de acuerdo, aunque en lo sucedido después las versiones se distancian. Las fuentes de Osakidetza consultadas sostienen que la mujer pidió ser atendida por el jefe de la Unidad de Atención Primaria. Este aceptó, «pero poco pudo hacer, puesto que a la paciente no le correspondía ese centro». ¿Por qué? «Hasta hacía poco residía fuera de Vitoria y no había cumplimentado el papeleo habitual». A pesar de ello, sí hubo «una breve exploración», antes de explicarle el procedimiento a seguir para cambiar de circunscripción. «Da igual que hubiera venido vestida de montañera; esa no fue la razón por la que no se le atendió», recalcan desde el Departamento de Sanidad.

«Quítate eso de la cara»

El testimonio de la joven es bien distinto. «El médico se me quedó mirando un rato sin hablar. Lo primero que dijo fue 'quítate eso de la cara'. Le respondí 'no puedo'. 'Sí puedes', contestó, como dándome una orden», puntualiza. «Así, hasta tres veces. Le dije que venía a por unos volantes. Y él, que no podía acceder a mi historial, cuando antes ya me lo había enseñado», continúa. «Sentí un trato vejatorio». Nadia Shahbi, que reside desde hace tres años en Álava, apela a sus «creencias religiosas» para justificar su negativa a descubrir su rostro ante 'extraños'.

A punto de cumplir 25 años, optó por irse, aunque poco después regresó a la consulta en compañía de su marido, Redouan. Las declaraciones vuelven a ser contradictorias. «El doctor estaba con un paciente y el hombre empezó a aporrear la puerta», describen varios testigos. El especialista salió al pasillo. «Intentó calmarle, pero la discusión subió de tono y el marido llegó incluso a levantar el puño y a amenazar al facultativo», lo que motivó la llamada a la Ertzaintza. Nadia lo niega. «Ahora se quieren echar culpas sobre mi marido diciendo que amenazó al médico. Es mentira. Sólo le habló».

Fuentes policiales, en cambio, recuerdan que «el esposo estaba muy nervioso, fuera de sí». «Al final hubo tres imputaciones. El doctor denunció al esposo por una falta de amenazas, se cursó otra contra la pareja por insultos a los efectivos desplazados y, finalmente, la chica hizo lo propio contra el médico».
La vista, señalada para el pasado martes, tampoco se pudo celebrar. Al tratarse de asuntos relacionados, la jueza informó de que se tratarían todos a la vez y, aplicando la Ley de Enjuiciamiento Criminal, instó a la mujer a que mostrara su rostro al acudir al juicio sin ningún documento acreditativo.

La abogada de Nadia requirió a la magistrada, siempre según la denunciante, que «me identificara aparte y, al negarse, le pidió otra vez que, al menos, colocaran un biombo en la sala para separarme de los hombres». Insiste que «incluso se lo pidió por favor, y dos veces, aunque la jueza no accedió». De hecho, le invitó hasta en tres ocasiones a quitárselo. «No puedo por mi religión. Me habló con voz fuerte, no me sentí bien tratada. Pensaba que iba a ser más flexible». Y es que, en ese punto, la jueza optó por suspender el proceso.

«El niqab es de Afganistán»

Archivada la denuncia contra el responsable de atención primaria, el marido de la joven magrebí se expone ahora a un juicio del que podría salir malparado. La Fiscalía cambió sus argumentos y, de una falta por amenazas al doctor, pasó a un presunto delito de atentado a la autoridad. Si sale adelante el ruego, a Redouan podría caerle una sanción económica.

Su mujer no sale de su asombro. «Pensaba que la gente iba a reconocer los derechos de todos, que se iban a respetar más», exclama. «Tengo claro que voy a ganarme muchos enemigos, pero iré hasta el final». De hecho, en breve aparecerá en un programa de televisión nacional para contar su versión. «No me he sentido bien tratada en Vitoria. Hoy -por ayer-, cuando paseaba, he oído comentarios como 'esta gente no tendría que vivir aquí'». Fuentes de la comunidad marroquí, por su parte, rechazan la actitud de la pareja. «No les entendemos, el niqab es de Afganistán, nosotras llevamos el pañuelo islámico, el hiyab», apunta Nadia Otmani, presidenta de la asociación de mujeres marroquíes Al Amal.


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Sumaya tiene 18 años y vive bajo un burka en Navarra

Sumaya llegó a Villafranca hace seis meses. Su presencia en las calles del pueblo, vestida bajo el burka, ha desatado la preocupación entre los vecinos, que temen que pueda ir a más

El burka negro oculta el rostro de una joven marroquí, de 18 años, llamada Sumaya. En sus brazos duerme Sohaib. Su bebé. Nació en Tudela, el miércoles 22 de septiembre, a las cinco de la tarde. A la derecha de Sumaya, se encuentra Rachid Benaomar, de 33 años, su marido. Rachid no ha dudado en entrevistarse con este periódico y explicar el motivo por el que su mujer tiene que vivir bajo un burka.

El sábado 25 de septiembre, Said, de 12 años, y su hermano Hamsa, de 7, esperaban impacientes junto a la puerta metálica que custodia la mezquita del pueblo. Según explica Said, los fines de semana, los niños y niñas musulmanes del pueblo y de la comarca acuden para estudiar el Corán y aprender a leer árabe. Aunque Said nació en Marruecos, se expresa con un marcado acento ribero. "¿Que eres periodista? ¿Para qué quieres entrevistar al imán Mustafa?" Said pregunta y responde a un ritmo frenético. "Mi padre trabaja en la obra. Yo quiero ser policía". Hamsa se impacienta ante el retraso del imán y comienza a lanzar piedras contra la verja. "Se estará duchando", aclara Said. "No puede oír porque la mezquita es muy grande, tiene cinco puertas", disculpa al imán. Pasan los minutos. Said se suma al lanzamiento. Esta vez, las piedras caen dentro, a un patio.

El interior es una nave habilitada con dos salas enmoquetadas: en la más grande rezan los hombres; en la otra, la mujeres. Los vecinos de Villafranca creen que es una de las mezquitas más grandes del norte de España. Al otro lado de los tabiques, están los pupitres y el encerado, donde estudian los pequeños. "¡Hace frío!", expresa Hamsa. Transcurren los minutos. El imán no hace acto de presencia. En ese momento, aparece un marroquí. Mohamed avisa a los chicos de que el imán se encuentra de viaje en Marruecos, dice que está gestionando los papeles de su mujer para traerla. Said y Hamsa escuchan atentos y traducen. Acto seguido, se alejan jugando hacia un canal de riego. El periodista aprovecha la ocasión y pregunta al recién llegado por Rachid Benaomar y su mujer. "Vive frente al cuartel de la Guardia Civil", indica Mohamed, "pero él no es el imán", corrige.

"Esa mujer vive en una cárcel"

El desasosiego entre los vecinos de este pueblo ribero de tres mil habitantes comenzó en abril. Los lugareños no se lo podían creer. Se acababan de cruzar en la calle con el paso silencioso "de una mujer sin rostro". Y de la inquietud pasaron al temor y a la preocupación. El propio teniente alcalde de Villafranca, Enrique Marín San Miguel, reconoce que les sorprendió. "Nunca antes se ha dado un caso parecido y eso que la población musulmana en la zona se ha incrementado hasta alcanzar un 22%", apunta. "Nos preocupa. No sabemos si esto va a ir a más. Esa mujer vive en una cárcel. No se le ven los ojos. Los ayuntamientos no podemos prohibir el uso del burka. Si se prohíbe debe ser cosa del Gobierno foral".

Los vecinos consultados en el pueblo aseguran que impresiona cruzarse con ella en la calle. "Parece que camina dentro de una jaula", la describen unos. "¿Cómo puede haber en Navarra una mujer con burka?", se lamentan otros. Todos coinciden en que no se deja ver mucho. Y cuando hace acto de presencia, es acompañada por su marido y al atardecer". También declaran que el único día que se dejó ver algo más fue durante una mañana de junio. Rachid y su mujer acudieron a una de las oficinas bancarias del centro del pueblo para solicitar un aval para comprar una casa. Después, se dirigieron a la notaría para firmar los papeles. Allí, dicen los testigos, Sumaya tuvo que descubrirse el rostro e identificarse con el carné. No pusieron ningún impedimento.

No fue difícil localizar a Rachid y Sumaya en Villafranca. Fue el lunes 27 de septiembre, Rachid abría la puerta de su casa y escuchaba atento al extraño. "Tengo turno de noche en la fábrica y por la mañana quiero dormir. ¿Puedes venir mañana a las seis de la tarde y hablamos?". Al día siguiente, el periodista se acercó a Villafranca con puntualidad alemana y llamó de nuevo. Dentro se escuchaba un extraño alborozo de niños jugando. Al escuchar el timbre, se hizo el silencio. Unos segundos después, se abría la puerta.

¿Está Rachid?

No está -dice uno de los pequeños con un buen castellano y acento ribero-.

¿Cuándo volverá?

No sé. Está trabajando -del interior de la vivienda se oyen unas palabras en árabe, parecen de mujer-. Viene en seguida -dice ahora el chico-.

Unos minutos después, llega Rachid en coche. Va sentado en el asiento del copiloto. Conduce Mohamed, un amigo. Sin bajarse, pide al periodista que entre al coche y se siente detrás. Le pide disculpas por el retraso. "No tengo mucho tiempo", dice con la palma de la mano en el pecho.

Los vecinos de Villafranca dicen que le conocen desde hace años.

Sí, llegué a España hace 12 años. En Navarra llevo desde 2001. Sumaya vino en abril.

¿Cómo llegó usted?

En patera.

¿Aseguran que ha cambiado?

Sí. Era un chico joven que vino a Europa para mejorar la vida. Aquí he experimentado con casi todo, lo que normalmente hacen los jóvenes, algo que queda entre Alá y yo -confiesa-. Buscaba la felicidad y la verdad. ¿A ver dónde la encuentro?, preguntaba. No la encontraba. Estuve en muchos lugares de España. Trabajaba en el campo, tenía algo de dinero, coche, casa, mujeres, pero mi corazón no vivía tranquilo. No era feliz. Estaba vacío. Salía mucho de noche. Llegué a Navarra en 2001. Ese año vinieron unos amigos a visitarme y me dijeron que era un buen chico, que debía respetar la religión. Y lo puse en práctica. Los primeros días rezaba y lloraba de felicidad. Me sentía bien con todo el mundo. Estaba en paz conmigo mismo.

Hablando de paz... Su religión se relaciona con el terrorismo

En mi religión se prohíbe matar a ninguna persona.

¿Por qué viste de esta manera Sumaya?

Mi mujer vestía con burka antes de casarse conmigo. Además, lo dice el Corán, nuestro libro sagrado. Hay dos o tres páginas en el que se habla del derecho de las mujeres. Las mujeres deben ir tapadas para salir a la calle.

¿La gente piensa que usted le obliga a vestir bajo el burka?

Ella viste así porque lo dice el Corán. Que yo la obligue a vestirse así no serviría de nada. Sería algo falso. Ella es la que tiene que querer esto. Yo respeto mucho la cultura española, tengo muchos amigos y amigas españolas. ¿Por qué la gente piensa que nosotros obligamos a taparse la cara? No es serio.

Pero, el Corán no dice nada sobre el burka. Según la Sunna o tradición islámica (segunda fuente del Islam) fue el profeta quien impuso a las mujeres de su harén el velo como seña de identidad.

Sí lo dice el Corán -interrumpe Mohamed-.

El profeta explica lo que dice el Corán. No sé cómo explicarlo - empieza a soltar versículos del Corán-. Hay que cubrir el cuello de la mujer, las tetas... Cuando pasa una mujer lo primero que miramos es la cara, los ojos. Por eso, hay que tapar la cara.

¿Qué es más importante para usted el corazón o el físico?

El corazón. Pero primero siempre miras la carne de la mujer. Luego es el corazón el que manda.

Entonces, ¿cómo se puede enamorar un hombre de una mujer que está oculta por un burka?

Fui a visitar a mi familia a una ciudad cerca de Melilla y Sumaya estaba allí, en la casa, cubierta con el burka. Mi hermana me preguntó que si me quería casar con ella. En mi país el amor no entiende de diferencia de edad. Durante un año, sólo hablábamos. Todo iba bien. Todo lo que quería yo lo quería ella.

¿Durante un año estuvo sin ver el rostro de su mujer?

La religión dice que el primer día puedes ver las manos y la cara de tu futura mujer, después no puedes salir con ella hasta que no te casas, está prohibido. Volví a España a trabajar. Hasta la noche de la boda no la vi.

¿En casa también lo lleva?

Si está con familiares directos de ella se lo puede quitar.

¿Quiere a su mujer?

La quiero mucho. Soy feliz junto a ella.

¿Es ella feliz?

Por supuesto. Siempre ha vivido tapada.

¿Le gusta a su mujer vivir en Navarra? ¿Qué vida hace aquí?

(Se queda en silencio) Ella es religiosa. Le gusta leer mucho el Corán. Vamos juntos a la mezquita. Tengo hermanos aquí que vienen a ayudarla. Está conmigo.

¿Qué aficiones tiene Sumaya?

Le gusta cocinar, sobretodo el pescado y la tortilla.

¿Y la música?

No... no puede escuchar música. Está prohibida porque la mayoría de las canciones expresan palabras malas.

¿Pasean juntos por la calle?

Cuando estaba embarazada casi todos los días. Sí, agarrados del brazo.

¿Sumaya no echa en falta sentir la naturaleza con todos los sentidos? Por ejemplo, el aire fresco en la cara...

- El burka tiene agujeros pequeños. Entra el aire. Por ejemplo, si estamos en el campo solos, ella se retrasa y se descubre.

¿Puede salir sola a la calle o viajar?

(Duda unos segundos). Si necesita comprar algo, claro que puede, pero para viajar tiene que ir acompañada por su marido, padre o hijo. El que manda es el marido. Somos los que buscamos la vida. En nuestra religión todos tenemos nuestro trabajo. Y el de nuestras mujeres es el de estar en casa. Es la responsable de explicar a nuestros hijos la religión. Por eso dejamos a nuestras mujeres en casa.

¿Cree que el burka o el velo permite que los musulmanes se integren en Europa?

He viajado mucho. Conozco y respeto todas las culturas del mundo. Respeto que una mujer quiera salir sin ropa, pero también se debe comprender que una mujer quiera ir cubierta. Hasta ahora, en Navarra nos respetan. Estamos tranquilos.

¿Qué le parece que se prohíba el burka ?

Va contra el derecho de las mujeres.

¿Y si un día lo prohibiesen en Navarra?

Nos iríamos en seguida. Volveríamos a nuestro país.

¿Si su mujer decide un día descubrirse?

Yo no se lo prohibiría. Ella hace esto hacia dios no hacia mí. Yo sólo soy su marido. La respeto.

El Corán también permite la poligamia.

El Corán permite muchas cosas pero no puedo...

Rachid da por finalizada la entrevista. Tiene que cortar el pelo a su hijo Sohaib, así lo marca el Corán cuando nace un bebé. También debe sacrificar un par de corderos en su honor. El martes los matará. Llega el momento de la fotografía. Al principio, Rachib lo desaprueba. Hay gente en su casa. Lo piensa unos segundos. Accede. "Espera un momento". Entra en la casa. Sale. "Ya puedes". El alborozo ha desaparecido. "¿Dónde están los niños?". En la sala no queda nadie. El burka es negro. Le cubre todo el cuerpo. Las manos también están ocultas por unos guantes negros. Sumaya no pronuncia una sola palabra.

IVÁN BENÍTEZ - VILLAFRANCA
Diario de Navarra.es

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