Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Thilo Sarrazin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thilo Sarrazin. Mostrar todas las entradas

6.1.13

Los barrios de inmigrantes en París son un problema que oculta Francia

Los reportajes del periodista ruso Alexandr Rogatkin dedicados al problema de la inmigración suscitaron una amplia polémica tanto en Rusia como en el exterior.

El periódio francés Le Monde no pudo pasar por alto el reportaje “Extranjeros-2” dedicado a la vida en los suburbios de París bajo el control de los inmigrantes. El diario criticó a la película afirmando que todos los problemas expuestos no tienen nada que ver con la realidad. Según los expertos, a los franceses no les gusta que se haya planteado un problema que el propio país es incapaz de resolver y hace todo lo posible por ocultar.

Actualmente, cada persona que visita París además de saber los lugares que vale la pena observar, también debe saber cuáles son los barrios de la capital francesa y sus alrededores que debe evitar. Todos los suburbios de París donde se yerguen edificios de vivienda sencillos de muchos pisos forman parte de la zona insegura y peligrosa. Nuestro equipo de rodaje trabajó en estos barrios, lo que no les gustó a sus habitantes, destacó Alexandr Rogatkin:

—Nos decían que no podríamos rodar nada en los barrios árabes de París. Respondíamos: ¿Cómo es esto posible en Francia que es casi el centro de Europa? Nos decían que en cuanto salieramos a la calle con la cámara encendida nos golpearían. No lo creíamos y salimos a la calle con la cámara encendida. Es decir, nuestro camarógrafo no tuvo tiempo de salir del coche cuando fue golpeado.

La policía se negó a prestar ayuda, e incluso intentaron impedirnos rodar la película. Las fuerzas del orden público no tienen un poder real en estos barrios y en la mayoría de las ocasiones, evitan aparecer por allí. Estos barrios están bajo el control de las comunidades étnicas y los narcotraficantes, contra los que la policía puede luchar solo empleando métodos especiales, señaló en la película “Extranjeros-2” el secretario general del Partido Radical de Izquierda, Olivier Decrock:

—Los vendedores de drogas tiran del tejado los hornos de microondas o camas a los policías. Mientras, los policías incendian estos edificios con la ayuda de bomberos para hacer salir a los criminales a la calle.

Sin tomar en consideración la tasa de criminalidad en Francia, parece que los inmigrantes conquistan el país paulatinamente. Muchas ciudades y suburbios solo son europeos a primera vista, pero se ha establecido un orden interno al estilo oriental, dijo a Alexandr Rogatkin un habitante de un barrio al norte de París:

—Con frecuencia, se suspende la distribución de carne de cerdo en los comedores escolares. A veces, a los escolares que no son musulmanes se les prohibe comer carne de cerdo. Las piscinas de varias ciudades tienen un horario especial para las mujeres. Es posible que en breve se prohiba a las mujeres y a los hombres viajar en el mismo autobús.

Los expertos consdieran que la situación actual es el resultado de una política de inmigración mal pensada que se aplicó por las autoridades franceses durante muchos años. Francia fue uno de los primeros países europeos que empezó a recibir a los inmigrantes. En el siglo XIX, los ciudadanos de otros países europeos venían a Francia en busca de trabajo o asilo político. Después de la desintegración del imperio colonial en la década de los sesentas del siglo pasado, Francia empezó a recibir a los habitantes de sus antiguas colonias que inmigraban a Europa en busca de una vida mejor.

Un momento crítico en la historia de la inmigración fue la década de los setentas, cuando las autoridades de Francia decidieron mejorar la situación económica a cuenta de la mano de obra barata y abrieron las fronteras. Se emprendieron varios intentos de tomar el flujo de inmigrantes bajo control. Por ejemplo, Francia firmó una serie de acuerdos con Argelia que limitaban el número de los ciudadanos de este país que podían trasladarse a Francia. Pero en general, la base legislativa fue mal pensada.

Según los expertos, aproximadamente seis millones de inmigrantes viven ahora en Francia. Una parte de ellos perdieron el trabajo debido a la crisis y se dedicaron a las actividades criminales. Los franceses autóctonos no están contentos con este desarrollo de acontecimientos. Esto se reveló, en particular, en las últimas elecciones presidenciales en Francia en la primera ronda de las que la candidata por el ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, obtuvo una cantidad de votos excepcionalmente alta. Es posible que el número de los partidarios de Le Pen siga creciendo, porque es poco probable que el gobierno actual de los socialistas logre resolver el problema de inmigración, destaca Piotr Cherkásov:

—El presidente francés François Hollande, llegó al poder, gracias a los votos de los llamados “nuevos franceses”, es decir, los antiguos inmigrantes. Durante los próximos años, sería difícil resolver todos estos problemas. En este caso, la administración presidencial socialista, el partido gubernamental socialista y el propio presidente de Francia se verán obligados a renunciar a muchas promesas electorales, y esta es una tarea complicada.

Casi todos los países europeos afrontan el mismo problema. Las crisis políticas y económicas obligan a los habitantes de los países árabes y africanos a emigrar a Europa donde ya no se les da la bienvenida. El año pasado, se produjo una crisis migratoria en Europa. Miles de inmigrantes ilegales provenientes de Túnez, Egipto y Libia azotados por las revoluciones se dirigieron a través del mar Mediterráneo a la isla italiana de Lampedusa. Las autoridades italianas les otorgaron visados temporales. La medida permitió a los inmigrantes desplazarse libremente por otros países de la UE, incluída Alemania y Francia. Esta situación puede repetirse próximamente.

Autor: Anastasía Pérshkina
ek/rl/ap

El problema en mayor o menor medida también salpica al resto de Europa, todos los países temen reconocer el problema con la inmigración

Las autoridades francesas reconocen que los extremistas no provienen de un país del extranjero, sino que son “producto nacional”. La población autóctona de la antigua metrópoli se convierte en blanco de manifestaciones racistas por parte de los inmigrantes procedentes de las antiguas colonias francesas, aseguran ciertos políticos que abren debates sobre el tema en cuestión.

Uno de los participantes de la polémica, abogado y publicista, presidente fundador de la organización Abogados sin fronteras, Gilles William Goldnadel, señala al respecto que el problema surgió hace tiempo, pero hasta estos momentos se lo solía callar y ofrece su explicación a este silencio voluntario: la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto trajeron confusión a las mentes occidentales, dado que eran crímenes cometido por gente de la raza blanca supuestamente en aras de la raza blanca. Como resultado, surgió una especie de odio de los hombres occidentales hacia si mismos y generó lo que Goldnadel califica como un “amor insano hacia las diferencias”.

Hace dos años el miembro del partido Social-Demócrata de Alemania, Thilo Sarrazin, publicó un libro bajo el nombre de Alemania se suprime a sí misma que tuvo gran resonancia. Habló del mencionado problema, sólo que en aplicación a su país, tras lo cual tuvo que abandonar el Consejo de Dirección del Bundesbank, debido a acusaciones del racismo. En opinión de Sarrazin, los inmigrantes de los países islámicos ni siquiera en la segunda o tercera generación están dispuestos a integrarse en la sociedad alemana. Como consecuencia y en condiciones de la reducción de natalidad en Alemania, va sufriendo cambios paulatinos la composición étnica y bajando el nivel intelectual de quienes residen actualmente en el territorio alemán.

Algunos expertos opinan que la idea del multiculturalismo europeo desde el principio no era otra cosa que un proyecto meramente comercial. De hecho, se trató de una especie de acuerdo con los inmigrantes que habían de llenar los puestos vacantes. A cambio de lealtad se les permitiría mantener sus creencias, tradiciones y ritos.

Habría que reconocer que los europeos fallaron en los cálculos de las consecuencias de aquella decisión: los inmigrantes siguen considerando a sus contratantes como “opresores” y “explotadores”, mientras que los europeos ven a los forasteros como personal de servicio y pasajeros de “segunda clase”.

Todo parece indicar que los políticos europeos y no sólo ellos tendrán que introducir serias correcciones en su política migratoria, concediéndole el máximo grado de transparencia y honestidad. Para empezar, habría que llamar las cosas por su nombre. Y este primer paso no les resulta nada fácil.

17.3.12

Mensaje enojado turco para Europa: "Estamos llegando"

"Nos quieran o no en la Unión Europea, nuestra influencia en Europa está creciendo."

Un inmigrante de segunda generación musulmana en Austria es autor de un libro nuevo y provocador en el que argumenta que el futuro de Europa es el turco, les guste o no a los europeos.

El título corto, agudo y polémico del libro lo dice todo: "Estamos llegando".

La tesis es: "Independientemente de si los europeos están o no con nosotros (los turcos), si ustedes nos integran o no, si nos desean o no en la Unión Europea, nuestra influencia en Europa está creciendo. Somos más numerosos.. Somos más jóvenes. Somos más ambiciosos. Nuestra economía está creciendo más rápido. Somos más fuertes."

El autor, de 25 años de edad, de austriaco-turco llamado Inan Türkmen, dice que su objetivo al escribir el libro es cambiar los términos del debate sobre la inmigración musulmana en Europa.

Türkmen - que nació en Austria, de inmigrantes kurdos, y habla con fluidez el alemán - dice que está enfermo y cansado de la manera en que los inmigrantes turcos están siendo retratados en los medios de comunicación europeos. Él cree que ha llegado el momento de los turcos para luchar.

Tomando una página de la Guía del movimiento estadounidense Tea Party, Türkmen dice que quiere establecer un "movimiento ciudadano enojado" (Wutbürgerbewegung) en Europa. A su Turkish Tea Party se unirían los inmigrantes turcos en Austria, Alemania y otros países europeos para protestar contra la "arrogancia" europea."

En una entrevista al diario Die Presse con sede en Viena türkmen dice que decidió escribir "estamos llegando" después de perder "los estribos" a través de un reciente libro sobre inmigración musulmana por el renombrado economista alemán Thilo sarrazin.

El libro bestseller de Sarrazin, "Alemania acaba consigo misma," rompió el antiguo tabú de Alemania de discutir el impacto de la inmigración musulmana. El libro, que fue publicado por primera vez en agosto de 2010, se encuentra ahora en su 22ª edición. En el último recuento, se han vendido más de dos millones de copias, por lo que es uno de los títulos más leídos en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.

El libro de Sarrazin ha resonado en un gran número de alemanes comunes y corrientes que están cada vez más incómodos con los cambios sociales que están transformando Alemania, en gran medida debido a la presencia de millones de musulmanes no integrados en el país.

Los siguientes son algunos extractos del libro de Sarrazin:

"En todos los países europeos, debido a su escasa participación en el mercado laboral y la alta demanda de las prestaciones sociales estatales, los inmigrantes musulmanes cuestan al Estado más de lo que generan en el valor añadido económico. En cuanto a la cultura y la civilización, sus nociones de la sociedad y los valores son un paso hacia atrás".

"Ninguna otra religión en Europa es tan exigente y ningún otro grupo de migraciones depende tanto del estado de bienestar social ni está tan conectado a la criminalidad".

"La mayoría de los problemas culturales y económicos, en Alemania, se concentran en un grupo de cinco a seis millones de inmigrantes de países musulmanes."

"Yo no quiero que mis nietos y bisnietos vivan en un país de mayoría musulmana, donde turco y árabe son ampliamente hablados, las mujeres llevan pañuelos en la cabeza y el ritmo del día es determinado por la llamada del muecín".

"Si la tasa de natalidad de los inmigrantes sigue siendo más elevada que la de la población indígena, dentro de pocas generaciones, los inmigrantes se hará cargo del Estado y la sociedad."

"No quiero que acabemos como extranjeros en nuestra propia tierra, ni siquiera a nivel regional."

"Desde la perspectiva actual, la inmigración de trabajadores extranjeros en los años 1960 y 1970 fue un error gigantesco".

Las raíces de los problemas actuales de Alemania con la inmigración musulmana se remonta al 30 de octubre de 1961, con la firma de un acuerdo de contratación de mano de obra entre Alemania Occidental y Turquía. En ese momento de la post-guerra mundial Alemania Occidental fue la economía en auge, y tratados similares con Grecia, Italia y España no eran suficientes para abastecer la demanda interminable de mano de obra de Alemania. A finales de 1969, más de un millón de turcos "trabajadores invitados", habían llegado a Alemania para trabajar en las zonas industriales del "país anfitrión".

La idea inicial era que los trabajadores turcos regresaran a casa después de un período de dos años, pero la llamada "cláusula de la rotación" fue retirada del Tratado entre Alemania y Turquía en 1964, en parte debido a la presión de la industria alemana, que no quería pagar los costos de la constante capacitación de nuevos trabajadores. El resultado previsible fue que muchos turcos nunca volvieron a casa.

Hoy en día, la población turca en Alemania ha crecido en unos 3,5 millones, y constituyen ahora la mayor minoría étnica en el país. Los demógrafos esperan que la población turca en Alemania aumentará de forma exponencial en las próximas décadas, en gran parte debido a una alta tasa de natalidad y la continua fuerte demanda de Alemania para los trabajadores extranjeros.

En Alemania, la demanda de obra extranjera está impulsada por la crisis demográfica, ya no solo por el envejecimiento de la población, sino por la reducción a un ritmo rápido. Este doble desafío tendrá consecuencias importantes para la sostenibilidad financiera de la cuna a la tumba de Alemania en el sistema de seguridad social, por lo que Alemania dependerá de los inmigrantes. Y los turcos seguirán siendo una fuente importante de mano de obra teniendo en cuenta la natalidad de ellos, casi el doble que la de Alemania.

El tiempo está a favor de los turcos e Inan Türkmen lo sabe. En un ensayo muy conflictivo titulado 'Alemanes necesita a los turcos más que los turcos a ella" que fue publicado por el Financial Times Deutschland, Türkmen escribe: "Nuestro consuelo es que la influencia turca en Europa está creciendo y no hay nada que los europeos puedan hacer para detenerlo. Por supuesto, Turquía siempre ha ejercido influencia en Europa. Mozart, Hayden y Beethoven se inspiraron en la música turca. Muy pronto usted ni siquiera se dará cuenta, porque todos ustedes tendrán un poco de turco. La gente mezcla las culturas y estoy planeando en contribuir con algo para que esto suceda. Hasta ahora, todas mis amigas han sido europeas, no turcas. En el futuro, las pecas se convertirán en algo cada vez más raro en Europa. El punto es:.... El futuro pertenece a Turquía "

Fuente: Aquí
------------------------------
NO a la entrada de Turquía en la UE.

7.9.11

Thilo Sarrazin presenta nueve conclusiones sobre la inmigración musulmana

En el libro “Alemania se desintegra”, del ex directivo del Bundesbank Thilo Sarrazin, que critica duramente a los musulmanes, se ha convertido en el segundo libro de no ficción de contenido político más vendido de la década en Alemania, detrás de “Stupid White Men”, de Michael Moore.

Sarrazin niega que “los trabajadores turcos y marroquíes” hayan hecho un aporte al bienestar de Alemania, lo que en cambio, dice, sí se puede afirmar sobre los portugueses, los españoles y los italianos.

“En todos los países europeos los inmigrantes musulmanes le cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben”, apunta en el libro.



Tras este éxito de ventas, a la televisión alemana no le ha quedado más remedio que entrevistarle. En esa entrevista ha presentado nueve conclusiones sobre la inmigración musulmana que recoge el blog bivouac:

1.- Ninguna política de inmigración puede resolver el problema esencial de nuestra demografía, y es que cada generación es aproximadamente un tercio más pequeña que la anterior. Por otra parte, mientras que disminuye el número de hijos, el número de niños nacidos en familias que son analfabetos es cada vez mayor.

2.- La educación es muy importante. Sin embargo, la educación se ha convertido en un fetiche en nuestra sociedad, y todo aquel que cree que estos problemas se pueden resolver con sólo aumentar el nivel de la educación nos obliga a vivir en una mentira.

3.- Los inmigrantes no son sólo los inmigrantes. Los inmigrantes de Europa del Este, India, China y Vietnam no presentan ningún problema de integración de la segunda generación. Adquieren con frecuencia un mayor nivel de educación y mejores tasas de empleo que los alemanes nativos. Tenemos entre 10 y 11 millones de inmigrantes como en Alemania y sus descendientes no tienen ningún problema de integración de la segunda generación. Ellos representan una ganancia económica y cultural para Alemania.

4.- Todos los problemas económicos y culturales de integración se concentran en los 4 a 6 millones de inmigrantes de países musulmanes. El éxito de la integración de los inmigrantes musulmanes establecidos entre nosotros debe ser una prioridad absoluta antes de que haya más inmigración musulmana. En estos inmigrantes, su educación y su tasa de empleo en la segunda y tercera generación son muy, muy inferiores a las de los alemanes o a las de otros grupos de inmigrantes y sus descendientes .Y en esto, nada permite prever una mejoría satisfactoria en el tiempo

5.- Una tendencia preocupante de formar sociedades paralelas es evidente. Sólo el 3 por ciento de inmigrantes turcos de segunda generación se casan con alemanes, frente al 70 por ciento de los inmigrantes rusos.

6.- Creo que estos problemas no se deben al origen étnico, sino a la cultura musulmana. Este cultura determina los valores y estilo de vida de la mayoría de los inmigrantes musulmanes y es incompatible con las sociedades occidentales seculares.Esto es especialmente evidente en Gran Bretaña, donde existe una gran disparidad entre la integración de los inmigrantes hindúes, por un lado y los de Pakistán y Bangladesh otros. Estos problemas se dan no sólo Alemania, sino en todos los países europeos con un número significativo de inmigrantes musulmanes.

7.- Los problemas de la integración económica y cultural de los inmigrantes de países musulmanes indican que el impacto económico y social de esta inmigración es, sin duda, negativo para las sociedades de acogida.Mientras el comportamiento cultural de estos inmigrantes no sufra un cambio radical, van a crear problemas sociales y cargas económicas, y de ninguna manera facilitan la transición demográfica.

8.- El Estado de bienestar modelo de Alemania y los países europeos no están libres de culpa. Las prestaciones sociales que se dan a una familia de inmigrantes en Alemania supera con creces los ingresos que podrían obtener en países como Turquía o el Líbano, y por tanto, ningún miembro de esta familia ocupa un puesto de trabajo. Estos mismos grupos de inmigrantes se integran mejor en los Estados Unidos porque tienen que satisfacer sus necesidades o dejar el país. O incluso ni ser admitidos.

9.- El crecimiento económico de los últimos meses y el aumento de puestos de trabajo ha oscurecido el fondo del debate esencial sobre la política de inmigración. ¿No es irónico? Después de 45 años, la caída auto-infligida de nuestra población nos acerca al abismo con la precisión de un reloj y el ritmo de movimiento de un iceberg. Y ahora que el abismo es evidente en el mercado de trabajo, todo el mundo parece completamente sorprendido.

La mayor tasa de natalidad en Alemania se llegó en 1965. Esta generación es actualmente de 45 años. Están en la cima de su carrera profesional y la productividad, y entran en los “años de decadencia.” ¿Quién va a asumir la responsabilidad?
Actualmente hay 1,45 millones de trabajadores mayores de 45 años en Alemania, pero sólo 950 000 personas mayores de 20 años y 600 000 niños al año.

La precipitación no lleva a ningún sitio, tenemos que reflexionar y aprender de nuestros errores.

Los inmigrantes que rechazan nuestra cultura, no están educados, y sólo son motivados por la asistencia social y por el proyecto para traer a su familia numerosa, en último término va a costar a la sociedad más de lo que aportan a ella.

Muchos de nosotros queremos un sistema de puntos para la inmigración o un sistema como la carta verde de los EE.UU. Abogo por una solución de este estilo. Si Alemania hubiera tenido un sistema de inmigración como Australia, Nueva Zelanda, Canadá o los EE.UU., con barreras sólidas para evitar la afluencia de trabajadores no cualificados y sin prestaciones sociales para los inmigrantes, alrededor del 90 por ciento de los inmigrantes musulmanes que viven actualmente en Alemania nunca habría venido. Quisiera hacer hincapié en este punto.

.

10.9.10

El libro de Thilo Sarrazin arrasa en Alemania, tras su renuncia

En sólo una semana 'Alemania se desintegra' ocupa ya el segundo puesto del ranking de libros más vendidos en el país y la primera edición está casi agotada

MERITXELL M. PAUNÉ | Barcelona | 10/09/2010 | Actualizada a las 13:47h | Internacional

Berlín. (Agencias y redacción).- La clase política alemana respira aliviada este viernes tras el anuncio anoche de su renuncia voluntaria como miembro del consejo del Bundesbank de Thilo Sarrazin, protagonista de una fuerte polémica por sus tésis negativas sobre la inmigración de origen musulmán y su supuesta amenaza para la sociedad.

El economista Thilo Sarrazin firma copias de su libro 'Alemania se desintegra' en el Nikolaisaal de Potsdam (Alemania) / EFE / Bernd Settnik
Mientras tanto, su libro Deutschland schafft sich ab (Alemania se desintegra) se ha convertido en un éxito de ventas y, tan solo una semana después de su edición, ocupa el segundo lugar en la lista de ventas de las publicaciones de ensayo del semanario Der Spiegel, mientras la primera edición de 250.000 ejemplares se encuentra prácticamente agotada.

Dice que quiere promover el debate

El autor del libro comunicó durante una lectura pública de su ya éxito de ventas que había pedido al presidente de Alemania, Cristian Wulff, ser liberado de sus obligaciones en el Bundesbank, aunque advirtió de que se trata de "una retirada estratégica para dedicarme a los temas que me interesan". El libro advierte del gran peligro que corre el país germano a causa de la inmigración musulmana (mayoritariamente turca), aunque también de la presencia judía, y su tesis principal es el poder de la genética, un concepto que entronca directamente con las nociones de raza aria del tercer Reich hitleriano.

Los medios de comunicación alemanes han discutido intensamente esta semana si el Bundesbank y el SPD deberían expulsarle por airear sus argumentos racistas o si, por el contrario, deberían permitirle ejercer su libertad de expresión, puesto que su libro no llama a ninguna acción y expulsarle multiplicaría su popularidad. Sin embargo, el simple hecho de protagonizar el debate mediático ya le han catapultado ante la opinión pública y su estratégica renuncia ha culminado su visibilidad y ha despertado la curiosidad de los lectores por su libro.

Sarrazin promete dar guerra y en la presentación del libro retó a sus opositores a debatir su argumentación: "Les invito a todos a encontrar incoherencias en mi análisis", dijo el ex senador de Finanzas de Berlín. El prestigioso semanario Der Spiegel recoge su declaración y advierte que "no será fácil" silenciarle, puesto que como él mismo dijo está más que dispuesto a hablar de su posicionamiento: "Soy un optimista estructural y creo en el discurso público. Si no fuera así, no escribiría este libro". "Amplios sectores de la población también tienen derecho a participar en la toma de decisiones y no conformarse con estadísticas abstractas", remató Sarrazin.

El Bundesbank aceptó la dimisión al instante

Del alivio político da testimonio el hecho de que la propia oficina de Wulff reaccionó poco después del anuncio al comunicar que "atenderá la solicitud del señor Sarrazin" y celebrar el acuerdo alcanzado por éste con los restantes miembros de la cúpula del Bundesbank. El máximo mandatario alemán se había visto confrontado hace una semana con la inédita petición de los restantes miembros del consejo del Bundesbank de que cesara a Sarrazin por sus tesis y declaraciones de tinte xenófobo, que empañaban la buena imagen de la institución.

Sin embargo, expertos germanos en derecho constitucional coincidían en señalar que la destitución de Sarrazin tenía escasas posibilidades legales y que un recurso ante los tribunales del interesado tendría prácticamente el éxito asegurado, empañando así la autoridad del Presidente de Alemania.

El Gobierno y su partido también le dan la espalda

Es por ello que su retirada voluntaria ha dejado aliviados también a los partidos del gobierno y la oposición, inclusive la socialdemocracia, de la que Sarrazin es afiliado desde 1973 y que ha iniciado un procedimiento para su expulsión, que podría ser suspendido también si el interesado optase por renunciar a toda actividad en el partido. "No hay lugar en el SPD para su tesis", aclaró el miembro del banco federal Ralf Stegner. El portavoz del gobierno, Steffen Seibert, había aseverado poco antes al Bundesbank al recomendarle que "debía reflexionar" sobre la conveniencia de expulsarle.

Sin embargo, por lo que ha expresado hasta el momento, Sarrazin quiere mantener su pertenencia al partido: "Estoy en un partido de masas y me mantendré en un partido de masas, porque creo que estas cuestiones pertenecen a un partido de masas," dijo a periodistas nacionales y extranjeros. En este aspecto algunos miembros particulares del SPD sí que le han respaldado: "Los partidos de masas también tenemos que tratar temas desagradables, incluso irritantes y molestos", dijo Heinz Buschkowsky, alcalde del distrito de Berlín-Neukölln -donde vive mucha inmigración turca- al canal de televisión Phoenix.

Al anunciar su dimisión del Bundesbank, Sarrazin declaró haber sufrido "presiones masivas" las últimas semanas y comentó que había reflexionado sobre si merecía la pena "enfrentarse a toda la clase política alemana. Una situación así no la aguanta nadie a la larga". Asimismo subrayó que previamente al anuncio de su dimisión, sus compañeros en el consejo del Bundesbank habían retirado las acusaciones en su contra y la solicitud de su cese presentada ante el máximo mandatario alemán el pasado 2 de septiembre.

El presidente del Consejo Central de los Musulmanes en Alemania (ZMD), Ayyub Axel Köhler, calificó a Sarrazin de "la personificación de lo feo alemán" y aseguró que "sus expresiones racistas e inhumanas han infligido un daño grave y duradero" entre su comunidad. "Sarrazin lo intenta, es un populista y apela a los más bajos instintos de la población", dijo Koehler.

Parte de los alemanes respaldan sus tesis

Con su libro, sus tesis y declaraciones públicas en un tono cercano a la xenofobia hacia los musulmanes, pero también hacia los judíos, el político socialdemócrata había dado lugar en las últimas semanas a un escándalo de gran envergadura en Alemania.

Pese a todo, Sarrazin ha encontrado un amplio respaldo a sus tesis entre la mayoría de la población alemana, según coinciden en destacar todas las encuestas realizadas sobre sus planteamientos, así como el apoyo abierto de medios poderosos como el tabloide sensacionalista Bild. Es el mayor diario de Europa, con una tirada de 3 millones de ejemplares diarios, y lleva varios días haciendo una campaña abierta en favor del que fuera senador de Finanzas de la ciudad-estado de Berlín.

Sarrazin lleva prácticamente una década envuelto en el escándalo por sus declaraciones y tesis en las que critica la deficiente integración de los inmigrantes de origen musulmán, pero también a quienes abusan del generoso sistema social germano. Sus más recientes críticas a los musulmanes, pero sobre todo sus afirmaciones de que "los judíos al igual que los vascos" tienen un gen característico, fueron el desencadenante de la polémica que condujo a la petición de su cese por los restantes miembros del consejo del Bundesbank. Su otra tesis estrella es el desequilibrio en la natalidad. Según él, la baja tasa entre los nativos alemanes y la mayor natalidad de los extranjeros amenaza la supervivencia de la nación alemana: "El pueblo alemán es una simple cuestión numérica, en camino a su propia extinción".

.El Libro que ataca al Islam es el segundo más vendido de la década en Alemania



"Alemania se desintegra", escrito por el político y empresario Thilo Sarrazin, sostiene que los inmigrantes turcos y marroquíes no aportan a la sociedad de su país.

BERLÍN.- El libro "Alemania se desintegra", del ex directivo del Bundesbank Thilo Sarrazin, que ha sido considerado islamófobo, se ha convertido en el segundo libro de no ficción de contenido político más vendido de la década en Alemania, detrás de "Stupid White Men", de Michael Moore.

Así lo informó la organización "Media control", tras una revisión especial de las cifras de libros más vendidos de los últimos diez años.

"Media control" no comunicó las cifras exactas de ventas pero indicó que el libro de Sarrazin, aparecido en agosto pasado, ya se ha vendido más que el best-seller "Ausser Dienst" del ex-canciller alemán Helmut Schmidt.

En su libro, que lleva el subtítulo "Como ponemos nuestro país en juego", Sarrazin -que durante su etapa como senador de Finanzas de Berlín había levantado ampollas con frecuentes afirmaciones escandalosas- dibuja un escenario apocalíptico en el que pronostica una islamización de Alemania en el curso de las próximas décadas.

"No quiero que el país de mis nietos y biznietos sea un país mayoritariamente musulmán, en el que se hable árabe y turco predominantemente, en el que las mujeres lleven el pañuelo islámico y en el que la vida cotidiana esté marcada por la llamada a oración del muecín", escribe Sarrazin, del Partido Socialdemócrata (SPD).

Cerca de tres millones de personas de origen turco viven en Alemania y su índice de natalidad es dos veces mayor que el del resto de población.

Sarrazin niega que "los trabajadores turcos y marroquíes" hayan hecho un aporte al bienestar de Alemania, lo que en cambio, dice, sí se puede afirmar sobre los portugueses, los españoles y los italianos.

"En todos los países europeos los inmigrantes musulmanes le cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben", apunta en el libro.

"Desde el punto de vista cultural y civilizador, las concepciones sociales y los valores que representan son un retroceso. Demográficamente, la fertilidad de los inmigrantes musulmanes es una amenaza para el equilibrio cultural de una Europa en proceso de envejecimiento", agrega.

Sarrazin levantó gran revuelo con la publicación de su libro, hasta el punto que terminó renunciando a su cargo de directivo del Bundesbank en medio de grandes presiones políticas. El SPD le abrió un proceso de expulsión del partido, aún pendiente de resolución.

.