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26.10.09

El blog del Corán - La vaca : Versículos 40-75

Traducido por Aymenn Jawad Al-Tamimi

Versículo 40 de Sura 2 habla de los 'Hijos de Israel', empezando una meditación extensa sobre todo lo que hizo Alá por los judíos, y la ingratitud con la que le pagaron. Versículo 41 les advierte que no abandonen 'mis revelaciones por un precio insignificante', lo que interpretan generalmente los comentadores islámicos como exhortar a que se antepongan los servicios de Alá a las preocupaciones de este mundo. Sayyid Abul A'la Maudadi, un intelectual famoso islámico del siglo veinte y partidario del Islam político, dice en su comentario masivo 'Para Comprender El Corán' que este versículo se refiere a los beneficios de este mundo por los cuales (los judíos) rechazaban las directivas de Alá'. Sin embargo, muchos lo han interpretado como reprender a los que le vendieran a Mohamed las materias que afirmaron que fueron la revelación divina, pero no fueron en realidad- son la gente que es vuelta otra vez sobre los carbones en 2:79.

No obstante, los judíos pueden volver a recibir el apoyo de Dios si se hacen musulmanes. El lector que hable inglés no lo vea posiblemente ya que les exhortan las traducciones a que recen tenazmente y practiquen de manera frecuente la caridad (como traduce Abdullah Yusuf Ali), pero en árabe la palabra utilizada aquí para la oración es 'salat' (الصَّلاَة) y la palabra para la caridad es 'zakat' (الزَّكَاة) que se refieren específicamente a la oración y a la caridad islámica. Los no musulmanes no pueden ni rezar ni pagar el zakat. Ibn Kathir lo afirma directamente acerca de la necesidad de hacerse musulmán: 'Alá les mandó a los Hijos de Israel que se hicieran musulmanes y siguieran a Mohamed'. Sayyid Qutb dice aquí que Alá 'les invita a los israelitas a unirse a los musulmanes en sus prácticas religiosas y que abandonen sus prejuicios y sus tendencias etnocéntricas.'

A partir de versículo 47, dice Maudadi, 'se refiere a los episodios más conocidos de la historia judía. Ya que estos episodios fueron conocidos por todos los niños judíos, se narran brevemente, en lugar de en detalle. Se espera que la referencia les recuerde a los judíos tanto de los favores con los que los israelitas habían sido dotados por Dios como los delitos con los que habían respondido a esos favores'. Éstos incluyen el hecho de que los hebreos fueron rescatados del Faraón (2:49-59); el episodio del becerro de oro (2:54-55), y la alimentación de la gente con maná y codornices en el salvaje (2:57 y 2:61), culminando con la afirmación que los judíos fueron cubiertos de humillación y sufrimiento; se la buscaron la ira de Alá. Esto fue porque continuaron rechazando las señales de Alá y matando a sus profetas sin causa justa. Esto fue porque se rebelaron y continuaron pecando.' (2:61).

Ibn Kathir aplica estas palabras a todos los judíos: 'Este Ayah (versículo) indica que los Hijos de Israel fueron plagados de humillación, y que esto va a continuar, lo que significa que no cesará nunca. Continuarán sufriendo la humillación a manos de todos los que interactúen con ellos, junto con la vergüenza que se sienten.'

Posiblemente parezca raro que siga inmediatamente uno de los versículos de 'tolerancia del Corán', el versículo 62 que parece prometerles un lugar en el Paraíso a 'los que sigan las (escrituras) judías, y los cristianos y los sabeos.' Mohammed Asad se regocija: 'Con amplitud de miras sin paralelo en cualquier religión, la idea de salvación se promete aquí a condición de tres cosas solamente: la creencia en Dios, la creencia en el Día del Juicio, y la acción justa en la vida'. Sin embargo, se contradice por añadir 'en esta escritura divina' después de las palabras 'los que hayan sido seguidores de la fe' en su traducción de versículo 62- es decir, para ser salvado, hay que creer en el Corán junto con las revelaciones anteriores. De hecho, los comentadores musulmanes no están dispuestos a ver este versículo como indicación del pluralismo divino. Los traductores Ali y Pickthall, así como Asad, creen que es necesario añadir las glosas entre paréntesis que hacen que el pasaje signifique que los judíos y los cristianos (junto con los sabinos, cuya identidad se discute) no serán salvados a menos que se hagan musulmanes. Y según Ibn Abbas, este versículo fue abrogado por 3:85: 'Si alguien quiere una religión aparte del Islam (sumisión a Alá), no se aceptará nunca, y en la otra vida estará en las filas de los que hayan perdido (todo el bien espiritual).' Qutb opina que 2:62 aplica solamente antes de que Mohamed trajera el Islam al mundo, una opinión apoyada por el dicho de Mohamed registrado por Tabari en que el Profeta del Islam dice que los cristianos que se murieran antes de que viniera serán salvados, pero los que hayan oído hablar de él pero hayan rechazado su reclamación profética no serán salvados.

Pues sigue el primero de los tres pasajes de 'monos y cerdos'. Los yihadistas dicen hoy en día de forma rutinaria que los judíos son monos y cerdos; esta idea es basada en el Corán: 2:63-66, 5:59-60 y 7:166. El primero de éstos afirma que Alá dice a los judíos que profanaran el sábado: '¡seáis como monos despreciables!' Pues dice que los malditos sirven de un ejemplo de advertencia para su época y para todas las épocas futuras. En la teología islámica tradicional estos pasajes no se han considerado para aplicar a todos los judíos. Ibn Abbas dice que los que hayan violado la santidad del sábado fueron transformados en los monos, pues se murieron sin hijos. No obstante, otros, tales como el erudito islámico temprano Ibn Qutaiba, sostuvieron que los monos de hoy en día son descendientes de los judíos que violaran el sábado.

Esto se utiliza mucho hoy en día como metáfora de la corrupción de los judíos, hasta la condición de las bestias. Mohamed empezó esto cuando les habló a los judíos de la tribu Qurayzah que estaba para masacrar como 'los hermanos de los monos'. Hoy, el Gran Jeque de Al-Azhar, Mohamed Sayyid Tantawi, dijo que los judíos fueron 'los enemigos de Alá, descendientes de monos y de cerdos'. El jeque saudí Abd Al-Rahman Al-Suddayis, imam de la mezquita principal en la Meca (la mezquita Al-Haraam), dio más detalles, afirmando en un sermón que los judíos son la escoria de la raza humana, las ratas del mundo, los violadores de los pactos y acuerdos, los asesinos de los profetas, y los hijos de monos y cerdos. 'Otro jeque saudí, Ba'd bin Abdallah Al-Ajameh Al-Ghamidi, hizo la conexión explícita: 'El comportamiento actual de los hermanos de monos y cerdos, su traición, su violación de acuerdos, su profanación de los lugares santos...está relacionado con los hechos de sus antepasados durante la época primera del Islam- lo que demuestra el parecido grande entre todos los judíos que vivan hoy en día y los judíos que vivieran en los albores del Islam'. Para más información sobre este tema, vea usted el estudio excelente del Instituto de Investigación de los Medios de Comunicación del Oriente Medio (MEMRI).

El versículo 67 trata otra vez de los reproches: los israelitas se comportan con rebelión altiva hacia el mando de Alá, dado por Moisés, que sacrifiquen una vaca (la 'vaca' del título de la sura). Leemos que los judíos se hacen tozudos (2:74) y, en última instancia, son malditos por Alá (2:89). Discutiremos más la semana que viene esta maldición y sus implicaciones, y otros asuntos hasta versículo 140 de sura 2.

Posted by Robert on October 23, 2009

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25.10.09

El blog del Corán- Sura 2 (La Vaca) -- Versículos 1-39


Traducido por Aymenn Jawad Al-Tamimi.

Sura 2, Al-Baqara ('La Vaca'), como casi todos los capítulos del Corán, toma su título de algo contado dentro de ella- en este caso, la historia de Moisés cuando les pidió a los hebreos (según el pedido de Alá) que sacrificaran una vaca (2:67-73). Es la sura más larga del Corán- 286 versículos en total- y comienza el patrón general (pero no absoluto) del Corán de empezar con la más larga y terminar con la más corta, con la excepción de la Fátiha que tiene el puesto de honor como la sura primera a causa de su importancia en el Islam. Sura Al-Baqara, 'La Vaca', fue revelada a Mohamed en Medina- es decir, durante la segunda parte de su carrera como profeta que empezó en La Meca en 610. En 622 Mohamed y la comunidad musulmana en ciernes se movieron a Medina, donde por primera vez Mohamed se convirtió en un líder político y militar. Los teólogos islámicos opinan en general que las suras de Medina tienen prioridad sobre las de la Meca si hay desacuerdo, según el versículo 106 de este capítulo del Corán, en que Alá habla de abrogar los versículos y reemplazarlos con los mejores. (No obstante, esta interpretación de versículo 106 no se acepta universalmente. Algunos dicen que no se refiere a la abrogación de cualquier cosa del Corán, sino solamente de las escrituras judías y cristianos. Más sobre este tema cuando llegue el momento).

Sura 2 contiene una gran cantidad de materia importante para los musulmanes, y se valora mucho. El comentador del Corán medieval Ibn Kathir (cuyo comentario es leído y respetado por los musulmanes) afirma de manera directa que recitar esta sura aflige a Satanás, contando que uno de los seguidores primeros de Mohamed, Ibn Mas'ud, afirmó que Satanás 'sale de la casa en la que se recita Sura Al-Baqarah, y, cuando sale, se echa un pedo.' Sin el mal gusto de Ibn Mas'ud, Mohamed dice: 'Satanás huye de la casa en la que se recita Sura Al-Baqara'.

El capítulo empieza con tres letras árabes: alif, lam y mim. Muchos capítulos del Corán empiezan de esta manera con tres letras árabes, lo que ha dado lugar a mucha especulación mística sobre lo que podrían significar. Sin embargo, el 'Táfsir Al-Jalalyan', otro comentario clásico del Corán, resume sucintamente la opinión de la mayoría: 'Alá sabe mejor lo que se significa por estas letras'.

El versículo que sigue inmediatamente estas letras contiene una doctrina islámica central: 'Ésta es la Escritura que no se puede dudar.' El Corán no debe ser cuestionado o juzgado por cualquier norma fuera de sí mismo; en vez de esto, es el criterio por el cual todas las cosas deben ser juzgadas. Por supuesto, no es muy diferente de la manera en la que muchas otras religiones consideran sus escrituras. Sin embargo, no ha habido el desarrollo en el Islam de la crítica histórica y textual que ha transformado la manera en la que los judíos y los cristianos entienden hoy en día sus escrituras. El Corán es el libro que no se puede ni dudar ni cuestionar: cuando un erudito islámico, Suliman Bashear, les enseñó a sus estudiantes en la Universidad Nacional de An-Najah en Nablus que el Corán y el Islam fueron productos del desarrollo histórico y que no fueron revelados de manera perfecta a Mohamed, sus estudiantes le echaron por la ventana de su sala de clase.

2:1-29 discute de manera extendida la perversidad de los que rechazan la creencia en Alá, y suena varios temas que se repetirán muchas veces en el Corán. Se dice que el Corán es la orientación para los que creen en lo que fue revelado a Mohamed junto con lo que se reveló antes (versículo cuatro). Esto implica la suposición del Corán afirmada muchas veces que es la confirmación de la Torah y del Evangelio que enseñan el mismo mensaje que recibe Mohamed en sus revelaciones del Corán (vea usted 5:44-48). Cuando se halló que la Torah y el Evangelio no están de acuerdo con el Corán, los judíos y los cristianos fueron accusados de haber corrompido sus escrituras- lo que creen aun hoy en día los musulmanes tradicionales. Mohamed Asad lo afirma positivamente: 'la religión del Corán se puede entender correctamente solamente cuando se consideran las religiones monoteístas grandes que precedieron y que, según la creencia musulmana, culminan y logran su formulación definitiva en la fe del Islam'.

Otro tema es el control absoluto de Alá por encima de todo, incluso las decisiones de las almas individuales a creer en él o rechazarle: 'En cuanto a los infieles, no les importa si les adviertes o si no les adviertes: no creerán. Alá ha ratificado sus corazones y su oír, y hay una venda en sus ojos; incurrirán una gran pena' (2:6-7). Los Qadarís de la historia islámica temprana opinaban que los seres humanos tenían el albedrío, así podían decidirse a hacer el bien o el mal. Sus adversarios afirmaron que Alá había determinado todas las cosas. Aunque los dos lados podían citar muchísimos versículos del Corán para apoyar sus puntos de vista, las autoridades musulmanas condenaron eventualmente la ideología Qadarista como herejía ya que limitó la soberanía absoluta de Alá sobre todas las cosas. Por eso los que rechacen la fe lo hacen porque Alá lo desea, como se puede ver en estos versículos, no porque tengan el albedrío. Dice Ibn Kathir: 'Estos versículos indican que cualquier persona que Alá haya deseado que sea miserable, no tendrá nunca nadie que pueda hacer que esté contenta, y cualquier persona que Alá haya hecho que sea equivocada, no tendrá nadie que pueda darle la orientación.' (Un buen análisis breve de la controversia Qadarista se puede encontrar en el libro del erudito islámico famoso Ignaz Goldziher: Introducción a la Teología y a la Ley Islámica).

Pues condena a los hipócritas y a los creyentes falsos que plagaron a menudo a Mohamed durante su carrera como profeta (13:20). Finalmente, hay la afirmación de la sublimidad del Corán, de modo que les desafía a ellos que duden a que produzcan una sura semejante si se niegan a creer en su origen divina (23). Esto es un reto que muchos han probado, pero, desde luego, es un reto que no se puede hacer con éxito para los que desafíen- 'no pueden producir una cosa semejante' (17:88).

2:25 introduce los jardines famosos del Paraíso en los que los creyentes vivirán- más sobre este tema más tarde.

2:30-39 cuenta la historia de Adán y Eva de tal manera que sugiere que los oyentes de la recitación ya están familiarizados con la historia. Alá les dice a los ángeles que se postren antes de Adán (34), una orden que parece depender de la noción bíblica que la humanidad fue creada a imagen de Dios, aunque la idea no aparece aquí. Según Ibn Kathir,'Alá afirmó la virtud de Adán encima de todos los ángeles, porque enseño a Adán, en lugar de los ángeles, los nombres de todas las cosas.' Satanás se niega a postrarse, convirtiéndose en un no creyente (34) y tienta a Adán y Eva con la fruta prohibida. Alá promete revelaciones para aconsejar a la humanidad, advirtiéndoles que los que pasen por alto las revelaciones serán castigados en el Inferno.

Pues la sura se trata en los versículos 40-75 de los Hijos de Israel que hacen un papel tan importante en el Corán (y, no por casualidad, en la conciencia islámica moderna). Hablaremos de esto la semana que viene en el blog del Corán.

Posted by Robert on October 20, 2009

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21.10.09

El blog del Corán- 'El Principio'


Robert Spencer es director de Jihad Watch, un programa del David Horowitz Freedom Center, y el autor de nueve libros sobre el Islam y la jihad, incluyendo los New York Times best-sellers, La verdad sobre Mahoma y la Guía políticamente incorrecta del Islam (y las Cruzadas). Además de ser columnista de varios periódicos y de la revista FrontPage Magazine, ha conducido seminarios sobre el Islam y la jihad para numerosos departamentos y organizaciones oficiales de EEUU y ha sido tambien entrevistado por muchas cadenas importantes de televisión en EEUU y en varios otros paises. Es un gran experto en la materia.
Junto con sus columnas semanales, Spencer ha completado también unos informes semanales sobre el Corán en Jihad Watch (Blogging the Qur'an), que han sido traducidos al checo, danés, alemán e italiano, y ahora al español por Aymenn Jawad Al-Tamimi.

Nota: Se aprecian algunos errores en la traducción, pero no han sido corregidos por temor a que pudiera haber algún cambio de interpretación. Son textos complicados pero interesantes para todos aquellos interesados en saber mas sobre el Corán. (Spanish Proud Infidel)


El blog del Corán- 'El Principio'

Traducido por Aymenn Jawad Al-Tamimi.

La 'Fátiha' (el principio) es la sura (capítulo) primera del Corán y la oración más común del Islam. Si es usted musulmán devoto que reza cinco veces al día (como se requiere en el Islam), recitará la Fátiha diecisiete veces a lo largo de esas oraciones. Según una tradición islámica, el profeta Mohamed dijo que la Fátiha superó cualquier cosa que revelara Alá ('el Dios' en árabe, y la palabra de Dios utilizada por los cristianos y los judíos que hablen árabe, así como los musulmanes) en la Torah, y el Evangelio o en el resto del Corán. De hecho, describe de manera eficaz y elocuente muchos temas principales del Corán y del Islam en general: Alá es el Señor de los Mundos que debe ser adorado y pedido por la ayuda, y el juez misericordioso de todas las almas en el Último Día.

En la teología islámica, Alá es el altavoz de todas las palabras del Corán. Algunos han pensado que es extraño que Alá diga algo como 'Alabado sea Alá, Señor de los Mundos', pero en el Islam tradicional se entiende que Alá le reveló esta oración a Mohamed a los principios de su carrera como profeta (que empezó en el año 610 EC, cuando recibió su primera revelación de Alá a través del ángel Gabriel- una revelación que se ha incluido ahora en el capítulo noventa y seis del Corán) para que los musulmanes supieran rezar.

Los dos versículos últimos de la Fátiha les importan más a los no musulmanes y son la razón por la cual se ha visto recientemente en las noticias. Un sacerdote chiita, Husham Al Husainy, ocasionó controversia por parafrasear este pasaje durante una oración en una reunión de invierno de la Comisión Nacional Democrática, implicando que rezaba para que los que convinieran se hicieran musulmanes. Pues Imam Yusuf Kavakci de la Mezquita Centra de Dallas rezó la Fátiha en el Senado del Estado de Texas, dando lugar a las mismas preocupaciones.

Los dos versículos últimos de la Fátiha piden a Alá: 'Muéstranos el camino recto, el camino de los que hayas apoyado; ni el camino de los que ganen tu ira ni el camino de los que se extravíen.' Se entiende en el Islam tradicional que el 'camino recto' es el Islam- vea usted el libro del apologista islámico Juan Espósito que se llama 'El Islam: El Camino Recto'. El camino de los que hayan ganado la ira de Alá son los judíos, y los que se hayan extraviado son los cristianos.

El comentador clásico del Corán Ibn Kathir explica que 'los dos caminos que describió él aquí son equivocados,' y que los 'dos caminos son las de los cristianos y de los judíos, lo que es un hecho del que debe estar enterado el creyente para que los evite. El camino de los creyentes es saber la verdad y atenerse a él. En contraste, los judíos abandonaron la religión, mientras que los cristianos perdieron el conocimiento verdadero. Esto es por qué los judíos ganaron la 'ira', mientras la frase 'los que se extravíen' es más apropiada de los cristianos'.

La interpretación de Ibn Kathir de este pasaje no es una interpretación 'extremista' solitaria. De hecho, la mayoría de los comentadores musulmanes creen que los judíos son los que han ganado la ira de Alá y los cristianos son los que se han extraviado. Esto es lo que opinan Tabari, Zamakhshari, el 'Táfsir Al Jalalayn', el 'Tánwir al-Miqbas min Tafsir Ibn Abbas', y Ibn Arabi, junto con Ibn Kathir. Una opinión diferente, pero no de la mayoría, es la de Nisaburi que dice que 'los que han ganado la ira de Alá son la gente de negligencia, y los que se han extraviado son la gente desmesurada'.

Los wahabís fueron criticados hace unos años porque agregaron 'tales como los judíos' y 'tales como los cristianos' en las glosas entre paréntesis en este pasaje de los Coranes impresos en Arabia Saudita. Algunos comentadores occidentales se imaginaron que los Saudís crearon esta interpretación, y de hecho toda la idea de la hostilidad del Corán contra los judíos y los cristianos. Los musulmanes por todo el mundo aprenden como parte de su religión que la oración central de su fe anatematiza a los judíos y los cristianos.

Sin embargo, esta interpretación es desafortunadamente venerable y tradicional en la teología islámica. No es probable que imprimir la interpretación entre paréntesis en una traducción afecte a las actitudes musulmanas, ya que el texto árabe es siempre y en todos los lugares normativo en cualquier caso, y ya que tantos comentarios tradicionales contienen la idea de que los judíos y los cristianos son criticados aquí. Diecisiete veces al día, por los devotos.

Tenga la bondad de notar que no digo que las actitudes anti-judías y anti-cristianas de la interpretación de la Fátiha son las 'correctas'. Aunque no creo que los textos religiosos sean infinitamente maleables y se puedan interpretar de cualquier manera que quiera el lector, como creen aparentemente algunos, en este caso la interpretación de Nisaburi es tan aceptable como las demás: no hay nada en el texto que le obligue absolutamente que crea usted que se habla de los judíos y de los cristianos. Y se debe señalar que en su comentario masivo del Corán de 30 volúmenes y llamado evocativamente, Fi Zilal Al-Qur'an (en la Sombra del Corán), el teorista yihadista del siglo veinte Sayyid Qutb no menciona ni a los judíos ni a los cristianos en relación con este pasaje. Sin embargo, la idea en el Islam de que los judíos han ganado la ira de Alá y que los cristianos se han extraviado no depende solamente de este pasaje. Los judíos han ganado la ira de Alá porque rechazaron a Mohamed (2:87-90) y que los cristianos se han extraviado porque creyeron en la divinidad de Cristo (5:72).

Los Hadith, las tradiciones de las palabras y de los hechos de Mohamed y de los musulmanes primeros, contienen también materias diciendo que los judíos han ganado la ira de Alá y que los cristianos se han extraviado del camino recto. (Los judíos son malditos también, según Corán 2:89, y los dos son malditos según 9:30). Un hadith cuenta que un musulmán temprano, Zaid bin 'Amr bin Nufail se reunió en sus viajes con los eruditos judíos y cristianos. El erudito judío le dijo, 'No te harás judío si no recibes una parte de la ira de Alá', y el erudito cristiano dijo, 'No te harás cristiano si no recibes una parte de la maldición de Alá.' Por supuesto, Zaid se hizo musulmán.

A causa de éstos y otros pasajes semejantes no debería ser sorprendente que muchos comentadores musulmanes hayan entendido que la Fátiha encapsula estos puntos de vista.

La semana que viene: Una introducción al capítulo más largo del Corán, Sura 2, 'Al-Baqarah', y un análisis breve de los versículos 1-39.

Posted by Robert on October 19, 2009

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11.4.08

Alá rezando y a la mujer golpeando

Técnicas musulmanas de pegar a las mujeres

Quizás una de las cosas que más puede chocar en la mentalidad cristiana tradicional es que un hombre pegue a una mujer. En realidad eso únicamente es pensable en ambientes mafiosos, en ambientes de prostibularios, entre chulos y demás escoria de la sociedad. Para un cristiano tradicional pegar a una mujer es quizás la bajeza más abominable que se puede cometer junto con el nefando pecado contra natura.

Y seria fácil demostrar a través de un estudio socio-histórico que la aparición de eso que se llama violencia de género sólo alcanza cierta popularidad a raíz de la descristianización de la Iglesia.

En cambio en el Islam es algo perfectamente asumido la idea de que para enderezar esposas casquivanas, perezosas o no suficientemente obedientes, el mejor método es pegarles. Un método que está recogido en El Corán y que por tanto está más allá de toda discusión para un verdadero musulmán:

Los hombres están un grado por encima de ellas (2,228)

Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros y de los bienes que gastan.

Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Allah manda que cuiden.

¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen no os metáis más con ellas (4,34).

En cualquier caso, una institución tan establecida como la paliza a una mujer para que sea tan sumisa como un perrillo, tan trabajadora como una mula y tan obediente como un esclavo, tenía que tener cierta reglamentación social. Y hemos descubierto tres vídeos interesantes, aunque puede haber muchos más, en la que tres grande expertos en religiosidad musulmana nos explican cómo hay que pegar a una mujer.

Fuente: edicionescatolicas.com

Golpes para la mujer en el Islam
Primero un imán saudí explica cómo hay que pegar a la mujer:



Como pegar a una mujer en el Islam - Las reglas a seguir
Para los que no han entendido el mensaje anterior, otro video donde un clérigo musulmán nos vuelve a explicar las reglas que hay que seguir en el Islam cuando un hombre quiere pegar a su esposa, obedeciendo el mandato de Alá.



¡Sólo un azote ayudará!
Y por ultimo los consejos de otro clérigo un poco más radical nos vuelve hablar de tema en el sermón del viernes:

25.3.07

"El islam oprime a las mujeres"


El siguiente texto es un fragmento editado del libro "Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)" capítulo 5 de ROBERT SPENCER.

Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.

[...] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: "Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam". Ahmed dice: "Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas".

Relecturas

(...) La "relectura" del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a "una apertura del islam hacia las mujeres"? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una "relectura":

– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: "Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas" (Corán, 4: 34).

– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: "Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis" (2: 223).

– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: "Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error" (2: 282).

– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: "Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud" (4: 3).

– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: "Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras" (4: 11).

– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: "Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles" (4: 34).
Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: "Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara".

Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.

(...)

El matrimonio infantil

El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: "En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses" (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.

Una razón de la "revelación" de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta "se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años". Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.

El castigo corporal a las mujeres

Una vez se le dijo a Mahoma que "las mujeres se habían envalentonado con sus maridos", por lo cual él "concedió el permiso para que las golpearan". Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: "Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras". Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: "A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer".

Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. "Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: 'Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!'".

(...)

Una oferta que no se puede rechazar

Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: "El Mensajero de Alá dijo: 'Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente'". Esto se ha mantenido en la ley islámica: "El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche".

No deben salir solas

La ley islámica estipula que "el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa", y que "una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo".

Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí "las mujeres [...] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales".

Maridos temporales

Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: "Me divorcio de ti", y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: "Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación" (Corán, 4: 128).
Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: "Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: 'Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo'".

La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: "Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella".

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Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los "maridos temporales". Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a "casarse" con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.

Licencia profética

Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: "¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes" (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).

El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.

Esposas temporales

El islam chiita, (...) dominante en Irán, también permite tener "esposas temporales". Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal "debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también". No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.

La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (...) en este párrafo de los hadices: "Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: 'Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (...), por lo tanto, realizadlo'". Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.

Violación: se necesitan cuatro testigos

La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).

Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (...), a "casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas". En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.

Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: "¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!" (Corán, 24: 13).

Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.

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La circuncisión femenina

(...) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida "tanto para los hombres como para las mujeres".

Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es "una práctica loable que honra a las mujeres". En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, "la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes". Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.

Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas

Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.

No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.

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