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14.12.09

España. "vivero de reclutas" y "fuente de financiación " de Al Qaeda en el Magreb Islámico

El grupo que secuestró a los tres cooperantes se financia con dinero que obtiene en territorio español.

"España es el anillo final del salafismo en Europa". La frase aparece escrita en un informe confidencial de la fiscalía italiana, fechado en 2001, y resume la formidable implantación que tiene en este país el grupo islamista que ha secuestrado a los tres cooperantes españoles en Mauritania.

[La organización terrorista Al Qaeda por el Magreb Islámico ha reivindicado el rapto de los tres cooperantes españoles secuestrados la pasada semana en Mauritania. Al Qaeda asegura que los voluntarios españoles se encuentran bien de salud. El gobierno español está a la espera de las peticiones de los terroristas pero se preparan ya para un secuestro largo. El último con las mismas características duro tres meses. Desde el PP la número dos habla de que la política del Gobierno lleva a España a ser una presa fácil. La inteligencia española y la Guardia Civil están trabajando ya sobre el terreno.]




Un grupo financiado y nutrido de reclutas por las numerosas células y simpatizantes con los que cuenta en España, junto a Francia su base europea más cómoda y productiva.

El emir Abu Musab ha prometido fidelidad y pleitesía a Bin Laden

Los últimos informes remitidos al Gobierno por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Comisaría General de Información de la Policía y la Guardia Civil definen a España como "retaguardia", "vivero de reclutas" y "fuente de financiación constante" de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Unas 30 investigaciones abiertas ahora en España sobre terrorismo islamista tienen su punto de mira en este grupo.

El redactor del informe italiano sobre el salafismo explicó cómo desde finales de los años noventa los dirigentes en Europa de las células de Hassan Hattab, entonces líder del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), acababan refugiándose en España atraídos como un imán.

Los miembros de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) que retienen a Alicia Gómez, Roque Pascual y Albert Vilalta desde el 29 de noviembre, cuentan con numerosos "hermanos" presos en las cárceles españolas. Varias decenas de los 71 reclusos que en la actualidad están preventivos o cumplen sus condenas pertenecen a esta organización, según señalan fuentes penitenciarias. La mayoría son argelinos, pero también hay marroquíes y tunecinos.

Los últimos seis reclusos de esta organización en ser juzgados se sentaron el pasado mes de noviembre en el banquillo de los acusados ante un tribunal de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional en Madrid. Eran tipos corrientes, sin largas barbas, vestidos con pantalones vaqueros, jerséis de lana y zapatos baratos.

En los rostros de Fares, 33 años; Fathi, 39; Salah, 39; Abdelkader, 50; Abdelfatah, 45 y Lahouari, 43, se apreciaba el miedo a ser condenados a las penas de más de 100 años de cárcel que pide la fiscalía por financiar con sus robos en chalés de la Costa del Sol el asesinato de decenas de personas en Argelia y Mauritania.

"He estado de misión y hemos eliminado a 25 infieles", confesó por teléfono Abdelhakim Fekkar, alias Hakim, de 45 años, el imán que supuestamente organizó el grupo en sus charlas en la cárcel de Topas (Salamanca). El atentado no era una fantasía del "hermano" Hakim. En Tebessa (Argelia) 15 militares murieron en esas fechas y 13 resultaron heridos en la emboscada de una de las células de AQMI. Días más tarde Hakim les comunicó un nuevo ataque en el que había participado. Y su misión en Mauritania coincidió con otro atentado en la base militar de Lemgheity, junto a la frontera argelina y maliense. El resultado, del que también se vanaglorió, fueron 15 víctimas.

La munición para estos ataques, la compra de explosivos o la infraestructura para levantar campamentos en el desierto del Sahel, fuera del alcance del ejército argelino, se logra gracias al dinero y las joyas robadas en España por un ejército de acólitos y simpatizantes con los que cuenta este grupo salafista. Coches robados en ciudades españolas y trapicheo de droga financian la actividad criminal de la nueva base de Al Qaeda en África, una base volante que instala y levanta sus campamentos a velocidad de vértigo en un territorio de nadie donde los viejos todoterrenos de los débiles ejércitos de Mauritania y Malí no llegan y los satélites norteamericanos son burlados por los terroristas que se disfrazan de pastores, comerciantes o ganaderos.

"Es muy difícil saber cuánto dinero han recaudado aquí, pero en los últimos años han recibido desde España al menos un millón de euros", asegura un agente de la Comisaría General de Información. Además del robo se canalizan donativos para la yihad en África a través de una red de carnicerías y del zakat (limosna) recogido en algunas mezquitas radicales. Un equipo conjunto de expertos españoles y franceses en el que participan jueces y fiscales de la Audiencia Nacional estudia desde hace años los canales de financiación de AQMI. "El chorreo de dinero es continuo. Somos una fuente inagotable, pero esto es difícil de combatir porque casi todo se mueve a través de hawala (pagos fuera del sistema financiero tradicional)", asegura un miembro del equipo.
VER: La ruta española del 'hawala'

Los salafistas que financian y captan reclutas para el Sahel están por toda España. Desde el 11-S en 2001, punto de inflexión en el que la policía despertó de su letargo y comenzó a llevar a cabo redadas "preventivas", se ha detenido a militantes de este grupo en Andalucía, Ceuta y Melilla, País Vasco, Navarra, Aragón, Madrid y Cataluña. Jueces de la Audiencia Nacional como Baltasar Garzón han interrogado en sus despachos a centenares de sus militantes y se han familiarizado con sus prácticas y objetivos.

"El GSPC (ahora AQMI) es un grupo terrorista de inspiración islamista radical de ideología integrista suní. Sus seguidores se inspiran en la corriente salafí (...) Su principal objetivo es la instauración en Argelia de una república islámica en la que el Corán sea la única ley, pregonando la yihad para destruir el Estado argelino (...) utilizando la lucha terrorista como único medio para conseguir sus fines", decía en enero 2006 un auto del juez Félix Degayón en el que ordenaba la búsqueda y captura de cinco salafistas huidos de la Operación Green, la que acaba de sentar en el banquillo a los atracadores de chalés en la Costa del Sol.

Hoy, el auto del juez Degayón no tendría validez porque este grupo salafista ha ampliado sus objetivos y ahora persigue un nuevo califato y una república islámica mucho más amplia que las fronteras de Argelia. El 13 de septiembre de 2006 Abu Musab Abde I Wadud, el emir argelino del GSPC anunció al mundo su servidumbre y pleitesía a Osama Bin Laden.

"Hemos decidido (...) prometer fidelidad a Abu Abd Allah Osama Bin Laden. Cerramos el trato con un apretón de manos y le ofrecemos el fruto de nuestros corazones (...) No encontrará en nosotros más que oído y obediencia". Y Wadud clamó por la unión porque "la Umma (comunidad) islámica no puede vencer a sus enemigos si no es capaz de renunciar a sus diferencias (..) ¿Es razonable que los muyahidin permanezcan dispersos?", se preguntó.

La adhesión de los salafistas a Bin Laden y esta llamada a la unión de los muyahidin han logrado lo que parecía imposible: todos los grupos yihadistas del norte de África bajo un mismo paraguas, una bomba de relojería de consecuencias imprevisibles. Así, los salafistas del GSPC aglutinan ahora al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), al Grupo Islámico Combatiente Libio, a los movimientos tunecinos y a otros satélites, según el diagnóstico de los analistas del CNI. En 2007 El león del islam (Osama Bin Laden) permitió a los terroristas argelinos del GSPC que se rebautizaran como Al Qaeda en el Magreb Islámico, el grupo que ha secuestrado a los tres españoles. "Esta bendición les ha convertido en un referente en el norte de África al que muchos quieren unirse. Decenas de ellos lo han hecho desde España", señala un jefe de la UC2, la unidad de la Guardia Civil que investiga el terrorismo islamista. Una pesadilla para los servicios de inteligencia europeos, en especial para España y Francia, porque temen que los salafistas formen a sus hombres en el desierto y los manden a atacar objetivos en Europa.

El asesinato el pasado mayo de Edwin Dyer, botánico de 61 años, después de que el Reino Unido se negara a liberar al barbudo imán Abu Qutada, el icono de los salafistas y amigo de varios jefes de Al Qaeda presos en las cárceles españolas, es la mayor preocupación del Gobierno. El comunicado de los secuestradores sugiere que intentarán liberar a "nuestros detenidos y torturados en vuestras cárceles". Una petición que jamás se ha atendido en Europa.

Fuente: ELPAIS

Yihadistas en Alicante


Cinco detenidos hace cuatro años van a ser juzgados por la Audiencia Nacional

La fiscal que lleva el caso de la célula salafista de Alicante que planeaba un atentado en el Corte Inglés de Madrid solicitará un total de 53 años de prisión para cinco de los doce detenidos por la Guardia Civil hace poco más de cuatro años en el centro de la capital. Siete fueron dejados en libertad sin cargos.
El ministerio fiscal considera que la provincia alicantina es una de la principales bases logísticas de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), nombre con que actúa, en estos momentos, el antiguo Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC). Un dato más aporta la fiscal: los yihadistas (guerreros santos) aprovechan, según el documento que ha hecho público 'La Verdad' en exclusiva, «los negocios orientados a dar servicios» a los inmigrantes argelinos para reclutar a futuros yihadistas.

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no bajaron la guardia y sus investigaciones han aportado datos fidedignos que han llevado a la fiscal del caso a concluir que la guerra santa se ha intensificado en los últimos años por los salafista integrados en Al Qaida, que se ha atribuido el reciente secuestro de tres cooperantes españoles, los catalanes Albert Vialta, Alicia Gámez y Roque Pascual, en Mauritania.
El jefe de la célula alicantina, Saud Bouchema, alias 'Salim', está acusado de programar, desde Alicante y con ayuda de un correligionario de Granada, el atentado en Madrid. También se le juzgará por presunta financiación de terroristas en Argelia, a los que «enviaba dinero, pasaportes y documentos falsificados». La acusación fiscal concluye que, valiéndose de su «autoridad religiosa», reclutaba adeptos entre la población argelina en Alicante.

No es tranquilizante otra conclusión del informe de la fiscal: Alicante, con su amplia colonia de argelinos y los ferrys que unen la capital con Orán, facilita que España sea «uno de los lugares preferentes de los islamistas que escapan de Argelia». El fundamentalismo islámico se alimenta en España vía Alicante. Es de suponer que las Fuerzas de Seguridad mantienen los dispositivos necesarios para evitar que la provincia y el resto del territorio español puedan ser objeto de atentados o acoger a células que ayuden a que se cometan en otros países.

Es verdad que no hay que confundir el fundamentalismo islámico con todo el Islam, Pero de la amenaza del Islam, del futuro de Occidente y de la Alianza de Civilizaciones hablaremos otro día.

Ramón Gómez Carrión
18.12.2009 -La Verdad.es

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13.12.09

Imanes radicales en Catalunislam


El dirigente de CDC, Àngel Colom, denuncia "islamistas salafistas, del Tabligh, wahhabites" en Lleida

El responsable de Inmigración de CDC, Àngel Colom, ha explicado en un artículo en NousCatalans.cat que "el pasado 1 de diciembre visité, acompañado por otros responsables del Secretariado de Inmigración de Convergencia, la ciudad de Lleida para tratar temas relacionados con inmigración".

"Una de las actividades del día (visitas a comercios regentados por nuevos catalanes) me llevó cerca de la mezquita de la calle del norte (cómo se la conoce); la mezquita en sí (unos bajos, en esta misma calle) estaba cerrada. No tenía ningún tipo de interés -contrariamente a lo que hago habitualmente- de entrar y de saludar a los dirigentes del centro de culto y, todavía menos al imán, que desde unos años dirige la plegaria en esta mezquita. Sé que es 'salafista, una corriente del islam rigurosa y muy conservadora que obliga a sus seguidores a practicar un estilo de vida no concorde con la realidad de la Cataluña y la Europa del siglo XXI'.

"I eso se notaba simplemente paseando por la calle o entrando en las tiendas. Los hombres iban casi todos en 'djellabes' (que responde, a menudo, a los criterios del pudor queridos por el islam tradicional) y la barba desarreglada ... como si me encontrara en Bab El-Oued, en Argel. Pero estábamos en el centro de Lérida".

"Entramos a saludar gente a los comercios, chicas amables que ya hablaban un catalán apropiado, eso sí, todas con pañuelos negros tapando el pelo. En un comercio de alimentación, unos clientes, también en 'djellaba' y barba olvidada, nos saludan al entrar, pero niegan la mano a una concejala de la ciudad que nos acompañaba".

"Les reprocho el gesto, no les acepto las justificaciones que me conozco de sobra y les comunico que en Cataluña esta actitud de menosprecio hacia las mujeres (ellos me dicen que es de respeto) no es de recibo. Y nos marchamos. Pero me preocupo".

"Alguna cosa no estamos haciendo lo bastante bien en Cataluña si dejamos que imanes radicales prediquen la separación hacia los catalanes, impongan gestos y valores que no son de aquí. Y, incluso, algunos tejen complicidades. En Lleida, el Ayuntamiento socialista hace permanentemente la pelota a este imán y a esta mezquita (los ha cedido, incluso, un terreno para que puedan construir una mezquita más grande), tratando de atraer, de complacer a cambio de votos, a los marroquíes de la ciudad".


"Me explican hechos de estas complicidades perversas de los socialistas de la Concejalía con este imán salafista, oscuro, peligroso, que considera que los catalanes somos impíos y exhorta el alejamiento por parte de sus fieles".

"Lo que vimos en la calle del norte de Lleida es un síntoma de estas prédicas que quieren separar la comunidad musulmana del entorno catalán, que consideran falto de religión, despreciable ... síntoma de no integración, de cierre en sí mismo. Síntoma también de imposición, por el miedo y el control, de unas ideas y de unos valores medievales extraños, a la Cataluña de hoy".

"Como hay síntomas de la actuación de islamistas salafistas, del Tabligh, wahhabites ... hay que actuar. Y prevenir. No hay bastantes rechazando y condenando hechos como los que he mencionado, cuándo se producen, sino que las instituciones catalanas tienen que poder expulsar de Cataluña (cómo pasa en Francia y en otros estados europeos) a los imanes que predican el odio a Occidente y a la democracia en las mezquitas o que instan a crear 'un país aparte' en el seno de Cataluña, donde los musulmanes vivirían -en su quimera fundamentalista- según sus ideas y costumbres".

Musulmanas por la independencia.

Unas 120.000 de las 700.000 personas con derecho a voto sobre la independencia de Catalunya en las consultas de hoy son de origen inmigrante, teniendo en cuenta que el reglamento aprobado por la organización permito acceder a las urnas todos los más granos de 16 años empadronados a los municipios dónde se celebra el referéndum, sin tener en cuenta si tienen documentación española.


El responsable del área de inmigración de CDC, Àngel Colom, ha afirmado en una rueda de prensa en Vic, que durante las últimas semanas su partido ha convocado "muchas reuniones para explicar a los inmigrantes qué es la independencia de Catalunya y por qué" se vota por esta, pero ha añadido que "muchos recién llegados han votado sí".

El exsecretario general de ERC ha asegurado que los inmigrantes se mostraron "sorprendidos en descubrir el distanciamiento que hay entre Catalunya y España", así como las razones económicas, culturales y nacionales de esta "desafección", pero ha asegurado que tras presenciar la jornada de votación por la independencia ya están más "informados".

Colom ha asegurado que el de hoy ha sido un "acto de ciudadanía" para los recién llegados. "Muchos todavía no tienen la nacionalidad española, y mucho menos la catalana, pero el gesto de votar aquí es simbólico para ellos", ha afirmado.

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31.12.08

Integristas en la Región de Murcia

Radicales islamistas de Hizb ut Tahir mantienen encuentros con integristas en la Región de Murcia

-Marroquíes y argelinos han participado desde aquí en acciones de financiación del movimiento terrorista ‘Al Qaeda del Magreb islámico’
-Justicia y Espiritualidad (Yama’a al adl wal Ihsan) podría estar preparando revueltas callejeras en Marruecos tras la operación italiana en la que fueron arrestados 11 de sus miembros, uno de ellos vinculado con Murcia.

Algo se está moviendo, y no parece nada bueno, cuando grupos radicales y extremistas, muy cercanos al yihadismo y a la subversión en sus países de origen, han mantenido contactos recientemente en la Región de Murcia según informaron fuentes confidenciales vinculadas a las comunidades islámicas murcianas; las noticias no han podido ser desmentidas por las fuentes consultadas en los servicios de información policiales que dijeron “desconocer tales contactos”. Las primeras fuentes han descrito que musulmanes pertenecientes a asociaciones vinculadas con el movimiento radical Hizb ut Tahir también denominado Partido de la Liberación Islámica, de orientación sunní, permanecieron varios días en la Región tras viajar desde una localidad cercana a Barcelona; el municipio no ha sido precisado pero podría tratarse de Badalona. Los contactos en la Región se habrían producido con miembros o seguidores de los movimientos islamistas Yama’a al adl wal Ihsan (Justicia y Espiritualidad) de origen marroquí y otros musulmanes a los que se vincula en el Yama’a Tabligh.

Las fuentes –que prefieren guardar su anonimato por temor- no pueden precisar el alcance de los encuentros pero creen que Hizb ut Tahir quiere implantarse también en la Región, aunque para ello tuvieran que ‘tirar’ de seguidores de otros movimientos radicales en la Región que están en plena expansión y con individuos infiltrados incluso en las administraciones públicas, especialmente con el movimiento liderado por el viejo jeque marroquí Abbdesalam Yasinne, Justicia y Espiritualidad.

Este no habría sido el primer encuentro ya que las mismas fuentes han asegurado que personas vinculadas a Hizb ut Tahir (HuT) ya han estado en la Región antes tratando de hacer proselitismo entre los seguidores de los dos movimientos radicales asentados en la Región de Murcia y que mediante asociaciones y personas interpuestas reciben legalmente –por lo visto- miles de euros en subvenciones tanto por parte del Ministerio de Justicia como de administraciones locales y la Regional, tal y como adelantó días atrás en un informe Vegamediapress.

Igualmente estos radicales, caras desconocidas en varias de las mezquitas que han visitado en diferentes momentos, han intentado repartir su propaganda en árabe e incluso pedir el ‘Zakat’ con la excusa de ayudar a otras comunidades islámicas españolas con dificultades económicas.

Cabe recordar que Yama’a Tabligh está a la sombra de la nueva gran mezquita que fue autorizada a ser construida por el Ayuntamiento de Torre Pacheco frente a la Estación del Ferrocarril y, los extraños visitantes, junto con residentes en el municipio de Torre Pacheco, aunque sutilmente, custodian y vigilan las obras –de día y de noche- siendo muy celosos con los movimientos de extraños en la zona.

Tanto el movimiento sunní (HuT) –fundado en Jerusalem por Taqiuddin al Nabhani y actualmente dirigido por Ata Abu Rushta (quien ha estuvo preso en Jordania) aunque al parecer residiría en la actualidad en el Líbano-, fuentes consultadas en A. Intelligence Journal; como el de Justicia y Espiritualidad comparten, propósitos, objetivos, misiones y formas de operar; quieren la reinstauración del Califato, la recuperación de Al Andalus, luchar contra la democracia occidental y lograr una sociedad islámica, al estilo de la de Irán (en el caso de Marruecos, por parte del Jeque Yassinne). Sus mensajes, aunque aparentemente comienzan siendo pacíficos, no rechazan lograr sus fines, llegado el caso, recurriendo a la violencia, como venía a reconocer la hija de Yassine (Nadia) en una entrevista publicada hace relativamente poco tiempo y de la que dimos cuenta en el anterior informe publicado días atrás por esta redacción.

Al igual que Justicia y Espiritualidad su proselitismo se oculta, en ocasiones, bajo la apariencia de decenas de asociaciones, pero todas convergentes en el triunfo del Islam. En su entorno congregan musulmanes desencantados y proclives a la violencia, después de un proceso de selección meticuloso, porque en el fondo temen ser objetos de vigilancia por parte de la Guardia Civil, la Policía o el CNI; si bien –como ya se ha señalado- las fuentes consultadas no conocían nada de los contactos realizados recientemente en la Región.

Pese a los miles de euros procedentes de administraciones públicas destinados a tales asociaciones y grupos es un hecho de por parte de la Fiscalía, aunque el fenómeno se observa con atención, no cuentan con ninguna información por parte de las fuerzas policiales que permitan, al menos, iniciar una diligencias informativas y poder hacer unas mínimas averiguaciones que posibiliten valorar si es necesaria la intervención de la Audiencia Nacional en caso de que se detectara cualquier relación con el fenómeno terrorista internacional. El líder de Hizb ut Tahir ha impregnado de desconfianza a sus seguidores, de hechos sus comunidades sólo aparecen en determinadas movilizaciones, hasta el extremo de que se le atribuye una orden de trabajar contra los sistemas políticos y los medios de comunicación que según ellos les apoyan.

Amenazan con revueltas callejeras en Marruecos

Las mismas fuentes consultadas han puesto de manifiesto que tras la operación de la Policía Italiana, días atrás, en la que arrestaron a 11 personas vinculadas a Justicia y Espiritualidad (Yama’a al adl wal Ihsan), pueden organizarse acciones de revueltas callejeras, especialmente contando con la participación de uno de los sindicatos de estudiantes más importantes cuya dirección ha sido copada por seguidores del Jeque Yasinne, quien pretende el derrocamiento del régimen alauita, diciendo ser un movimiento pacifista, pero en el que existen sectores decepcionados por esa tendencia y que no renunciarían, llegado el momento, al uso de la violencia contra el Rey Mohamed VI.

“La Policía italiana anunció en su día –informa ANSA- haber puesto bajo investigación a los once partidarios de Yama’a al adl wal Ihsan (Justicia y Espiritualidad) sospechosos de formar parte de una “asociación de malhechores con fines terroristas a nivel internacional”, uno de los arrestados está vinculado con la Región de Murcia, –esa fue la acusación policial-. Recordemos que se trata del mismo movimiento que cuenta con una gran expansión en nuestra Comunidad permitida por nuestras autoridades y en algún caso financiadas a través de asociaciones vinculadas o interpuestas. La misma agencia señaló que “en el marco de la operación antiterrorista, la Policía registró más de un centenar de domicilios, sobre todo en las provincias del norte de Italia, Friul, Venecia, Julia, Emilia Romagna, Lombarda y Marche. La Fiscalía de Trieste (Noroeste) ha iniciado una investigación respecto a ciudadanos de origen extranjero y en centros culturales y círculos próximos a la asociación Yama’a al adl wal Ihsan marroquí.

En paralelo con esta investigación, los servicios de la brigada financiera están llevando a cabo investigaciones en varias regiones, en coordinación con la Policía de Turín y de Trieste, acerca de los recursos financieros de esta organización no reconocida. Estas investigaciones duraron más de dos años y afectaron a unos 60 miembros del movimiento Justicia y Espiritualidad. La investigación, llevada a cabo en varias ciudades como Bolzano, Padova, Bologna, Modena, Milán, Brescia, Cremona, Turín y Génova, en el marco de la operación coordinada entre la brigada financiera y los Carabinieri, permitió descubrir la estructura organizacional del movimiento e identificar a centenares de sus afiliados, naturales en su mayoría de Marruecos. La misma agencia informativa señala que las fuerzas policiales han podido seguir las fuentes de financiación del movimiento e identificar los modos de transferencia de los fondos recaudados hacia el extranjero.
En los domicilios, centros culturales y locales vinculados con Yama’a al adl wal Ihsan fueron confiscados ordenadores, DVDs., casetes y manuscritos que revelan que el movimiento pertenece a la corriente yihadista”. Las mismas fuentes de la Policía Italiana señalan que Yama’a al adl wal Ihsan “afirma obrar para fines caritativos, pero en realidad tienen objetivos integristas destinados a instaurar el califato islámico”; tal y como hemos señalado respecto del movimiento que ha visitado Murcia, Hizb ut Tahir siguiendo el modelo impuesto en los territorios bajo su autoridad por el grupo terrorista Hamas.

Recientemente y en un foro de Internet vinculado al referido movimiento palestino apareció una consulta sobre un supuesto mandato, sin que nadie lo llegara a calificar como Fatwa, dirigido contra quienes defienden el régimen de Mohamed VI y a quienes consideran sus apoyos en España, incluido medios de comunicación; aunque tal comunicado ha sido leído en inglés y en árabe por esta redacción, su fiabilidad no ha podido ser contrastada.

Por otra parte la fuente que ha facilitado la información teme incluso que personas del ámbito de Justicia y Espiritualidad y el Tabligh, vinculados con Murcia, hayan dado ya el salto hacia el yihadismo más abierto.

Financiación desde Murcia de “Al Qaeda en el Magreb”

‘Al Qaeda en el Magreb’ es la reconstitución del que fuera el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, así como de otros pequeños grupos salafistas violentos procedentes de Marruecos y de la propia Argelia. Este grupo terrorista para el que estarían trabajando en España miembros del peligrosísimo Takfir Wal Hijra (Anatema y Exilio), han buscado financiación en marroquíes y argelinos que han residido o residen en Murcia y que habrían dado ya el salto en búsqueda de una mayor implicación en la Yihad violenta.
Los servicios de información consultados –igualmente- no se atreven a descartar la presencia de takfires en Murcia, ya que estos elementos pasan absolutamente camuflados, saltándose el comportamiento propio de los buenos musulmanes con el fin de lograr los objetivos de la yihad, como ocurría con alguno de los autores del 11-M. Suelen captar adeptos para su Yihad más violenta, precisamente entre elementos de movimientos como Justicia y Espiritualidad o el Tabligh y en las mezquitas de ambos movimientos en la Región, como dijo el portavoz de la Federación Islámica de la Región de Murcia Roubi “no se le pregunta a nadie si pertenece a uno u otro movimiento”.

El zakat y el tráfico descontrolado de envíos de partidas de dinero fraccionadas con titulares independientes, desde determinadas oficinas de transferencia, en las que no se respetan las leyes españoles para controlar –precisamente- que ninguna tráfico económico que pueda servir para ayudar al terrorismo, son unas de las fórmulas empleadas, o incluso agencias ilegales organizadoras de viajes a lugares santos del Islam.

Además, y como ya adelantó Vegamediapress, consta en los servicios de información que hay mezquitas en la Región en que algunos de sus dirigente cobran una parte proporcional a aquellos musulmanes que se dedican al tráfico de drogas, concretamente a la llegada de alijos de hachís, procedentes del norte de África, y que –tal como sucedió con los atentados del 11-M en Madrid-, parte de ese dinero podría estar sirviendo para la financiación de grupos como el sucesor del GSPC, el ahora denominado, con la aprobación de los principales líderes de Al Qaeda, “Al Qaeda en el Magreb”. Este grupo cuenta con campos de entrenamiento en la amplísima e inhóspita zona del Sahel africano; serían campamentos móviles y que en estos momentos deberían ser el objetivo prioritario del denominado Africom, unidad militar dirigida y conformada por Estados Unidos y a la que, según algunos expertos consultados, deberían incorporarse de manera activa en labores de información e inteligencia fuerzas españolas.

Zonas más calientes de los movimientos radicales islamistas en la Región: Cartagena, Torre Pacheco, Mazarrón, Yecla.

El temor a que en España se produzca otro gran atentado se ha incrementado en las fuerzas de seguridad después de las últimas tres amenazas directas dirigidas contra nuestro país por diferentes líderes de movimientos yihadistas internacionales vinculados a la marca ‘Al Qaeda’.

Chema Gil (Murcia)
Vega Media Press.com

Más información: Murcia financia a los radicales islamistas de "Justicia y Espiritualidad"

Ver apartado: Movimientos radicales islámicos asentados en España

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25.10.08

La mezquita de Sevilla en la Cartuja


Los musulmanes seguirán con el proyecto de mezquita al margen de la negociación

La Comunidad Islámica sopesa la posibilidad del "trato discriminatorio" con otras confesiones que sí lograron suelo

La Comunidad Islámica de España confirmó ayer que, al margen de lo que ocurra con las negociaciones a emprender con el Ayuntamiento de Sevilla o la posibilidad de solicitar una indemnización a la corporación local hispalense por la paralización del proyecto de construcción de la mezquita en la isla de la Cartuja, la entidad seguirá adelante "sin cejar nunca en el empeño" en construir el templo proyectado después de que el Consistorio haya esgrimido la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que inhabilitaba la localización primigenia en Los Bermejales para negar nuevamente la cesión de suelo municipal junto al parque tecnológico.

El presidente de la Comunidad Islámica en España, Malik Ruiz, explicó ayer a Europa Press que la postura acordada en el seno de la entidad es la de reafirmar "la máxima según la cual construir una mezquita en Sevilla es un deseo y una necesidad de los islámicos".

"Conforme a lo que dicta la Justicia y el Estado de Derecho, es lo que nos corresponde realizar y así lo haremos", incidió Ruiz, que volvió a expresar su esperanza de que en la decisión final no se observe "trato discriminatorio alguno" para con la Comunidad Islámica, puesto que otras confesiones religiosas sí han acabado consiguiendo suelo público para levantar sus templos en la capital hispalense, entre ellas Testigos de Jehová, Iglesia Evangélica y los mormones, estos últimos, pendientes de inaugurar su templo en la rotonda de San Lázaro.

Asimismo, el presidente de la Comunidad Islámica española volvió a remitir al encuentro que la entidad mantendrá con los responsables de la Gerencia de Urbanismo -que se celebrará con toda probabilidad la próxima semana- para "dar salida a este asunto", una vez que los servicios jurídicos del ente hayan estudiado en profusión el informe que desaconseja, al calor del fallo del TSJA, ubicar el inmueble en la Isla de la Cartuja.

El concejal de Urbanismo y Presidencia del Ayuntamiento de Sevilla, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), ya aseguró anteayer frente a la posibilidad de solicitar una indemnización apuntada por la Comunidad Islámica por la marcha atrás en el proyecto, que el Consistorio "abordará legalmente" esta petición "si es que finalmente nos lo solicitan". No lo hizo cuando el emplazamiento primero en Los Bermejales fue desechado por el gobierno local. En palabras del portavoz de la Fundación Mezquita, Joaquín Nieto, "las circunstancias eran otras y había ánimo de resarcirnos con otro solar".

Las opciones pasarían por una "minoritaria", como supondría la habilitación de suelo público para una utilización privada -el Ayuntamiento, según informaron a Europa Press fuentes municipales, se encuentra ya buscando según los criterios del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) bolsas de suelo con estas características, que según Gómez de Celis son "muy limitadas y con una extensión menor a la del proyecto"- o el acuerdo entre privados para la compra de suelos.

Noticias: Diario de Sevilla.es

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Nueva mezquita para los radicales Murabitún en la Cartuja de Sevilla

Movimiento Mundial Murabitún (MMM) en España


La comunidad islámica de España debería estar preocupada por el trato que reciben los cristianos en oriente, sin embargo poco les importa las persecuciones y las matanzas colectivas de cristianos, la reciprocidad parece que es una palabra inexistente para la comunidad islamista.

Torrijos promete hacer “todo lo posible” para que haya mezquita

No sabe “cómo ni de qué manera”, pero el primer teniente de alcalde, Antonio Rodrigo Torrijos (IU), se comprometió el jueves a hacer “todo lo posible” para que la Comunidad Islámica construya su mezquita en Sevilla. Afirma que es “de justicia”, que los musulmanes tienen “derecho” y que le “preocupa” el veto del TSJA.

El también delegado de Infraestructuras para la Sostenibilidad sorprendió el jueves por su vehemencia a la hora de apoyar el proyecto de mezquita para la capital. Tras una visita a Mercasevilla, el portavoz de IU en el Consistorio aseguró que va a trabajar “mucho y con mucha serenidad” para “intentar garantizar que los musulmanes tengan el mismo derecho a practicar su liturgia en un espacio digno, en una mezquita”.

Es su primer pronunciamiento desde que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) descartó con su sentencia que el Ayuntamiento pueda ceder un solar público para edificar el templo. Ahora la única solución es que la Comunidad Islámica compre suelo –la transacción clásica entre dos particulares– o logre una parcela en suelo de interés público y social pero privado. Es esta última la solución por la que aboga Torrijos, aunque ayer mismo reconoció que “hay muy poco suelo de este tipo” en Sevilla, que pelearlo por concurso es “difícil” y más complejo aún, que tenga los 6.000 metros cuadrados que requiere el proyecto.

Torrijos insistió en que la construcción de este equipamiento es “de justicia” y que los musulmanes “tienen derecho a él”, aunque reconoció que es una conquista “complicada”. Pero si el apartheid no evitó que un negro gobernara Suráfrica, dijo, tampoco es imposible que aquí se levante la mezquita. “Estoy convencido de que lo vamos a conseguir”, remachó.

Dio ánimos a los musulmanes y palos a quienes han paralizado el proyecto ya que, dijo, los que “sembraron aquellas tempestades” con su recurso al TSJA “ahora tienen estos barros”, o lo que es lo mismo, con su oposición a la mezquita han logrado “que sea imposible dar suelo a cualquier religión, limitando –criticó– un derecho inalienable”. El día 31, en la reunión con la Comunidad Islámica, debe empezar a verse la solución al caso.

El correo de andalucía.es

20.7.08

Movimiento Mundial Murabitún (MMM) en España

El objetivo del presente trabajo es analizar el Movimiento Mundial Murabitún (MMM). (1)
Para ello, se hace un análisis histórico, llevándolo hasta la actualidad a través de una descripción general de la comunidad islámica en España.

El análisis también se concentra en los fundamentos del MMM, los métodos de actuación, proyectos del moviendo aplicados a España, y las implicaciones desde la perspectiva de seguridad.

A todos los lectores que estén interesados en conocer, saber, sobre el Islam y sus actividades en España, les recomiendo que no dejen de leer este informe.

1. Descripción general del Movimiento Mundial Murabitún (MMM)

El nombre de “al-Murabitún” remite al menos a tres movimientos o grupos separados temporalmente aunque con un objetivo compartido: la lucha contra el infiel desviado del camino del Islam.

- El primer referente histórico lo constituyen los Murabitún de Al-Andalus (“hombres de la Ribat”), almorávides de la dinastía bereber – los más temidos guerreros de la época, por cierto– en los actuales Marruecos, Mauritania, Argelia Occidental y España entre 1056/1060 y 1147 d. C.

- El segundo, fundado por Ibrahim Qulaylaten 1972 fue una milicia en el oeste de Beirut desde el inicio de la guerra del Líbano (1975) hasta la guerra árabe-israelí de1982.

Este movimiento mantuvo una alianza con al-Fatah (Organización para la Liberación de Palestina, OLP), armándose a través del gobierno libanés.
La dispersión de la OLP y el desarme de los Murabitún por parte de Israel en 1982 debilitaron al movimiento paulatinamente.

- El tercero y último lo constituye el actual Movimiento Mundial Murabitún (MMM). Lo lidera Ian Dallas (Shaykh Abdalqadir Al-Murabit“as-Sufi” ad-Darqawy), convertido al Islam en 1963 (ó 1965, según las fuentes) y autoproclamado en 1968 sucesor de la Tariqah Darqawi del sur Marruecos, supuestamente tras recibir “autoridad espiritual” del Shaykh Muhammad Ibn Al-Habib, autoridad que también (supuestamente) recibió en 1976 en Benghazi (Libia) del Shaykh al-Fayturi.
Ambos extremos son cuestionados por una amplia mayoría de musulmanes. Según él mismo y sus biógrafos oficiales, es de origen escocés

2.Descripción general de la Comunidad Islámica en España ubicada en la ciudad de Granada y del Movimiento Murabitún en España

La Comunidad Islámica en España (en adelante, la Comunidad) es una entidad religiosa musulmana registrada el 19 de Septiembre de 1980 en la Sección Especial del Registro de Entidades Religiosas de la Dirección General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia (nº de inscripción: 6653-SE/A), no adscrita a ninguna de las dos federaciones que actualmente representan la pluralidad organizativa del Islam en España:
FEERI (Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas) y
UCIDE (Unión de Comunidades Islámicas de España), que integran la CIE (Comisión Islámicade España).

Se trata de una comunidad articulada en torno a la Fundación Mezquita de Granada, a la que pertenece la Mezquita Mayor de Granada, inaugurada en julio de 2003 tras veintidós años de disputas, y adscrita al MMM.

Se trata de una comunidad sui géneris que presenta una serie de notas características que dificultan su clasificación o categorización; está integrada por no más de 200 conversos, [ver apartado conversos al Islam] mayoritariamente de nacionalidad española, y el resto de otras nacionalidades (sobre todo europeas), y surgió de la división a mediados de los años 80 de la primitiva Sociedad para el Retorno al Islam en España, que se había asentado en la ciudad de Granada en 1980.

Aparte de la red generada en la comunidad autónoma andaluza en general, y en las ciudades de Granada y Sevilla en particular, el Movimiento tiene comunidades relativamente importantes en San Sebastián, Mallorca, Tarragona, Orense y Madrid.

El caso de Mallorca resulta bastante significativo, no tanto por el número de adeptos como por su escasa visibilidad social, ya que su actividad se circunscribe prácticamente a su propia mezquita y a la escuela coránica o madraza donde, hasta hace poco, se formaba a los jóvenes miembros de la comunidad, así como a jóvenes procedentes de otras regiones españolas, según proyectos educativos y de acogida “internos”; formación que, al tratarse de una comunidad relativamente desligada del centro neurálgico del Movimiento en España (Granada), también tiene lugar en instituciones vinculadas a la Universidad de las Islas Baleares.

3. Fines fundacionales del MMMV

-En primer lugar, la reinstauración del califato mundial y la vuelta al pasado, tomando como referente la ciudad de Medina en tiempos del profeta Mahoma, que representaría para ellos el modelo ideal de sociedad, de perfección islámica, que se ha de perseguir; y al que actualmente sólo se aproxima en alguna medida, según Ian Dallas, el Reino de Marruecos. Afirmación que resulta sorprendente dadas las particularidades de la monarquía alawí.

No obstante, y como medida transitoria, debido a la dificultad de conseguir tal objetivo en el medio plazo, el Movimiento aspira a la creación provisional de “Estados” musulmanes dentro de los Estados en los que tiene presencia.

-En segundo lugar, y derivado de lo anterior, prevé la institución de un alto mando militar musulmán que pilote las estrategias y operaciones militares para reinstaurar el califato.

-En tercer lugar el apartado económico, su programa consiste en organizar la economía como mercado libre islámico, evitar que los musulmanes utilicen las instituciones financieras capitalistas, y sustituir el papel moneda por el dinar de oro y el dirham de plata.

El movimiento ya ha puesto en circulación estos dos tipos de moneda en su comunidad de Granada, acuñándolas en una ceca de la Calle de San Gregorio de dicha ciudad. En su opinión siguen las líneas maestras para un programa de implementación:

Primero, emitir y acuñar Dinares y Dirhams de acuerdo con el patrón tradicional de pesas y medidas.
Segundo, total libertad de comprar y vender toda cantidad de Dinares y Dirhams dentro de la Ley Islámica.
Tercero, facilitar el transporte y transferencia de oro para el comercio internacional por medio de una red de agencias designadas a lo largo de todo el mundo.

Y, finalmente, cambiar todos los billetes por Dinares y Dirhams recién acuñados y abolir todos los privilegios del papel moneda. Según ellos, el papel moneda es el responsable de lo que consideran el gran mal del mundo: la usura, detrás de la cual está, literalmente, la “raza de siempre, la judía”, una acusación al judaísmo de naturaleza radicalmente xenófoba que, como vamos a ver inmediatamente, entronca con el mito del control del mundo por parte de los judíos y las teorías conspiratorias de todo tipo.

4. Métodos de actuación

La actuación de la Comunidad presenta determinados elementos contradictorios o disonantes, por cuanto no parece concatenar de manera lógico-racional los fines que dice perseguir y los medios para alcanzarlos.

A esa conclusión conduce la información disponible:
La primera contradicción consiste en que el movimiento desarrolla una actividad de proselitismo continuo y predicación de un discurso que puede resultar atractivo para potenciales conversos, al combinar el sufismo andalusí con antiquísimas prácticas marroquíes, pero a la vez promueve entre sus seguidores un profundo aislamiento no sólo ya con respecto a la sociedad granadina no musulmana, sino con respecto al resto de comunidades islámicas asentadas en la ciudad, en la provincia, en la comunidad autónoma y en el Estado.

Si, como el propio MMM señala, su objetivo principal es la reinstauración del califato mundial, parece claro que el primer y más sensato paso debería consistir en tender algún tipo de puente, por mínimo que fuese, hacia los propios musulmanes, independientemente de las diferencias religiosas existentes entre ellos.

Hemos de introducir aquí, por tanto, tres elementos distintivos del movimiento: por un lado, autenticidad, unido al elitismo; y por otro lado, el sectarismo.

En efecto, Ian Dallas –que ha adoptado diferentes nombres a lo largo del tiempo hasta llegar al actual Shaykh Dr. Abdalqadir As-Sufi– considera, o dice considerar, a sus seguidores como los auténticos musulmanes del mundo, los únicos capacitados para mejorar la situación del resto de musulmanes, todos los cuales, por otro lado, según él, se hallan en la senda equivocada al no formar parte de un movimiento que en Granada no supera los dos centenares de seguidores. De hecho, en su página Web personal se expresa en los siguientes términos:
Hace ochocientos años, los Morabitún fueron los más temidos guerreros de la floreciente civilización islámica. Partieron de un ‘ribat’ en las orillas del Níger, y barriendo hacia el Norte, a través del Magreb y hasta el sur de España, en una devastadora ola de conquista y destrucción de los débiles y corruptos pequeños reinos del momento, establecieron en la estela de su combate un glorioso periodo del Islam.

En las ascuas moribundas de una corrupta sociedad tecnológica, que casi ha destruido los fundamentos mismos de una vida humana saludable, los mares del cambio han transportado la misma ola de islam contra las orillas de Europa. A través de un Occidente pos-cristiano de oscuridad sin precedentes, los Morabitún están floreciendo como los dientes del dragón y han establecido comunidades centradas alrededor de ‘ribats’ opuestos de avanzada.

Nuestro poder, que amenaza a todos los que entran en contacto con nosotros, no procede de la ideología o la organización, sino de la completa sumisión al Divino Creador.

Como podemos observar, la retórica belicista y militarista y la palabra gruesa están muy presentes en su discurso, e incluso en su propia denominación:
“Murabitún”, que hace referencia a los mencionados guerreros medievales.
Obviamente cualquier movimiento u organización es libre de autodenominarse como crea conveniente, siempre y cuando la denominación respete la legalidad vigente. Pero el término “Murabitún” es tan inapropiado e invita tan poco al entendimiento como el de una hipotética organización que se denominase, por ejemplo, “Caballeros Cruzados por la implantación del Cristianismo en Arabia”.

El Movimiento está presente en algunos “puntos calientes” del planeta, como Chiapas (México), concretamente en San Cristóbal de las Casas. Allí ha conseguido la conformación de una comunidad (con sede en el barrio Ojo del Agua), integrada por indígenas tzotziles-chamulas, declarados en rebeldía contra el poder central mexicano.

El grupo se denomina la Comunidad Islámica en México. Su emir actual es el granadino Mohammed Nafia (Aureliano Pérez Yruela), el cual integra, junto a los españoles conversos – procedentes de la Comunidad en Granada – Esteban (Idris) López, Javier (Ibrahim) Coy, Javier (Suleiman) Lago, y el mexicano Luis García Miquel, la representación oficial del Movimiento Murabitún en Chiapas.

En 1995 Mohammed Nafia inició en esta zona el proceso de conversiones –principalmente de mujeres y líderes indígenas – por orden de Ian Dallas, quien ha logrado reproducir allí el proceso de consolidación comunitaria llevado a cabo en Granada en los años 80, incluyendo la compra de bienes inmuebles, la apertura de negocios, la difusión de la poligamia y la des-escolarización de los menores de edad (la comunidad se ocupa de su enseñanza de forma privada).

Gracias a la financiación de la fundación “Al Maktoum”, dirigida por el Shaykh Hamdan bin Rashid Al Maktoum – Ministro de Finanzas e Industria de los Emiratos Árabes Unidos (EAU)– y con sede precisamente en Escocia, la Comunidad Islámica en México cuenta con una mezquita y un colegio privado para los hijos.

También son frecuentes y contundentes las críticas vertidas por el MMM contra el cristianismo en general, y la Iglesia Católica en particular, a la que responsabiliza en buena medida de muchos de los padecimientos que sufren los musulmanes y la Humanidad.
Le reprocha, ante todo, su no reconocimiento del Profeta y del verdadero Dios, como refleja el siguiente fragmento aparecido en la página Web de la Comunidad:
Los católicos, por su rechazo a Medina al Munawwara, por su negativa a aceptar el triunfo del Islam y la victoria concedida al último de los Mensajeros y sello de los Profetas de Dios, están condenados a vivir bajo la opresión de los imperios.
Y, a veces, a crear ellos mismos imperios mundanos crueles, tiránicos que establecen la opresión, el abuso y la soberbia como principios de dominio.

La ortodoxia de la iglesia católica acepta el periodo de Meca como una misión profética verdadera (…) y, sin embargo, se niegan a admitir a Su Enviado (…)

Los cristianos no quieren reconocer que Allah le dio su ayuda [al Profeta] y que las cosas tomaron otro cariz.
Le reprocha, igualmente, su aceptación de la división entre Iglesia y Estado, entre religión y política, uno de los cimientos de las sociedades avanzadas: Eso es lo que los cristianos no quieren admitir, y al separar lo espiritual de lo mundano, la devoción a Dios del orden social, han vivido condenados a una práctica dualista fragmentada que le da a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César ¡Gloriaa Allah, a quien le pertenecen los Cielos y la Tierra y todo cuanto hay en ellos!.

Retomando la cuestión del aislamiento comunitario, buena prueba de ello lo constituye la mencionada no pertenencia de la Comunidad–aunque en eso no sea un caso excepcional en España – a ninguna de las dos federaciones nacionales, FEERI y UCIDE que integran la CIE.

Otra evidencia es el aumento en los últimos años del número de menores musulmanes que han dejado de asistir a las escuelas públicas o privadas, y que reciben su formación en viviendas particulares o en centros creados por la Comunidad para tal fin, muchos de ellos fuera de España (posteriormente realizan los exámenes oficiales que acreditan dichos estudios).

Aunque esta situación no es propiamente ilegal en términos jurídicos, sino más bien alegal, en nada favorece la integración social de estos menores.
Para los padres de la Comunidad, incorporar a sus hijos al sistema educativo español equivale a “ponerlos en manos del enemigo”, una muestra más de la interiorización de un lenguaje propio de escenarios de conflicto.
Tampoco resultan favorables para la integración las persistentes reticencias y obstáculos de los padres a someter a sus hijos a las pertinentes campañas de vacunación obligatorias según la legislación vigente.

Un segundo elemento disonante entre la teoría y la praxis de este movimiento viene constituido por la existencia de conexiones entre Ian Dallas y su entorno más cercano con determinadas redes nazis internacionales, conexiones que, aunque no parecen, por el momento y hasta donde podemos conocer, estar basadas más que en una serie de coincidencias que operan en el plano teórico-ideológico, no dejan de resultar potencialmente muy peligrosas, ya que demuestran la existencia de un profundo antijudaísmo, o, empleando la terminología actual, judeofobia; una alianza insostenible a largo plazo pero coyunturalmente fácil en la que Ian Dallas ha encontrado un importante punto de apoyo al unirse al principal enemigo histórico –el nazismo– del que considera su principal enemigo: el judaísmo; un desafortunado aliado con el que poco más que la judeofobia –el anti-capitalismo, a lo sumo, pero desde visiones muy dispares – puede compartir por el momento.

No obstante, se trata ésta de una alianza, entre movimientos u organizaciones islámicas rigoristas y de derecha extrema, de la que, por otro lado, se viene sospechando desde hace tiempo en determinados contextos.
De hecho, el uso de la lengua germana en el seno de la Comunidad, que resulta perfectamente verificable –y por supuesto legítimo–, es muy habitual, tanto que se sitúa incluso por encima del árabe, lo cual es llamativo y poco usual, teniendo encuenta la importancia de la misma para el Islam, para el cual fue elegida por Alá como medio de transmisión de su palabra.

Otra muestra es la germanofilia en general –legítima, repetimos, pero indicativa también de otra serie de aspectos preocupantes– demostrada por este movimiento, es su presencia en organizaciones como“Islamische Gemeinschaft in Deutschland/Weimar Institut e.V.” y “Muslim Lawyers e.V.”, así como el periódico/revista “Islamischer Zeitung”.
Además, el número de “Murabitún” en Alemania podemos situarlo hoy en torno a los 2.000, cuyo máximo responsable es Andreas (Abu Bakr) Rieger –relacionado simultáneamente con la extrema derecha antisemita – y cuya sede fue trasladada en el año 2000 a Postdam desde Weimar, que lo había sido desde 1996.
Un año antes (1995) Ian Dallas había emitido una fatua en reconocimiento póstumo del escritor romántico Goethe como musulmán.

Actualmente, el núcleo de la comunidad en Alemania está en Freiburg. La idea de desarrollar su política económica en Alemania, aparte de por cuestiones prácticas idiomáticas, radica en el sentimiento antisemita que profesa la comunidad. Según ellos, la influencia “sionista” en la actual economía Alemana, facilitada como “moneda de cambio” moral y económica, a raíz del derramamiento de sangre de la comunidad judía en la II Guerra Mundial.
Es decir, “luchar” contra el orden preestablecido en Alemania es luchar contra los judíos y, a su vez, análogo a “luchar” contra los cristianos católicos que expulsaron a sus antepasados de España.
Esta “lucha” hasta ahora está siendo sólo simbólica.

En 1991 un grupo de miembros (sólo hombres) de la Comunidad se manifestó a favor de la ocupación iraquí de Kuwait desfilando por la Gran Vía de Granada en formación paramilitar, uniformado con camisas de color verde, similares a las de color pardo de los nazis o azul de los falangistas, portando una pancarta explícita contra “El Estado Judío Mundial”.

Ha escrito Javier Valenzuela que Moisés (Musa) Gutiérrez, uno de los líderes de la Comunidad, trató en cierta ocasión, en presencia suya, de restar importancia a este hecho, que no negó en absoluto – entre otras razones porque resulta innegable–, asegurando que se trataba de (… ) una fase que tuvimos, pero que ya hemos superado.
Esa “fase”, por tanto, cuanto menos, ha existido. Puede que ya no exista, pero su mera existencia en el pasado resulta ya en símisma digna de preocupación y reflexión por nuestra parte.

¿Por qué existió? ¿Por qué, según Gutiérrez, ya no existe? ¿Realmente ya no existe?¿Cómo es posible que una comunidad renuncie a una parte de su ideología en unos pocos años? ¿Hasta qué punto entra dentro de la normalidad que un grupo de españoles conversos al Islam se manifieste emulando un desfile nazi para apoyar la invasión de un Estado por parte de otro y criticar a los judíos?

Además, en 1995 miembros de esta comunidad protagonizaron una nueva manifestación por la Gran Vía de Granada, esta vez a favor de la guerrilla de chechenia. No es descartable que este tipo de actuaciones obedezca al carácter extravagante y excéntrico de Ian Dallas, individuo escurridizo, impenetrable y enigmático que, junto a su entorno más próximo, ha sido relacionado con todo tipo de prácticas masónicas y esotéricas de naturaleza nazi, y sobre el cual existen literatura e informaciones de naturaleza extraordinaria y sorprendentemente dispar y contradictoria, hasta el punto de que son no pocos los que llegan a asegurar que se trata de un espía profesional adscrito al MI6 británico o al Mossad israelí, o a ambos simultáneamente.
Podría tratarse, asimismo, de actuaciones enmarcadas dentro de una estrategia realmente errática, pretendidamente errática o sólo aparentemente errática.

Como información relativamente accesoria para establecer el perfil de Ian Dallas podemos indicar que antes de su conversión al Islam fue diseñador gráfico, manager de The Beatles y gran amigo del director de cine Federico Fellini, en una de cuyas películas incluso tuvo un papel con el nombre de Maurice, pues estudió arte dramático en Londres); y de Eric Clapton, cuya canción Layla está inspirada en un libro que él mismo le prestó (“La historia de Layli y Majnun”).

El movimiento cuenta con miembros y/o sedes en lugares tan dispares como América del Norte, las Islas Bermudas, Sudáfrica (donde está fijada una de las residencias de Ian Dallas, que en 2006 inauguró en dicho país la Jumu’a Mosque of Cape Town y el Centre for the education of Muslim leaders), Nigeria, Francia, Dinamarca, Malasia, Australia y Turquía, país este último cuya entrada en la Unión Europea (UE) es fervorosamente apoyada por los “Murabitún” por su simbolismo en relación con el Califato.

Sin embargo, el círculo cercano de Ian Dallas está integrado fundamentalmente por ciudadanos británicos convertidos al Islam en los años 70, entre ellos ‘Umar Ibrahim Vadillo, “número dos” del MMM; Yasin Dutton, quizá el más erudito, profesor de estudios árabes e islámicos en la Universidad de Edimburgo; Asadullah Yate, doctorado por la Universidad de Cambridge; Abdul-Haqq (Rufus) Bewley, Aisha Bewley, Abdul-Aziz Redpath, MahmudLundh, Idris Mears, SalihBrandt, Isa Bryce y Abdusamad Clarke.

No obstante, la estructura de la organización no es propiamente jerárquica, sino concéntrica siempre en torno a la figura de Ian Dallas, líder cuya personalidad es objeto de culto y de ciega obediencia en el seno de la Comunidad y del MMM, lo que, junto a la intensa y profunda labor homogeneizante de que son objeto los fieles, los aproxima peligrosamente a las organizaciones sectarias y a las ideologías fascistas.

Efectivamente, Ian Dallas está totalmente fascinado por la figura de Hitler, de quien ha llegado a decir que fue, sin saberlo, el primer muyahidín de la historia y un genio visionario, lo que denota una postura extremadamente peligrosa y radical, que hace que esta organización haya de ser vigilada de cerca.

Financiación de la Comunidad

Fue la Libia de Gadafi la primera en financiar a la Comunidad en Granada, concretamente para la compra del solar situado junto a la Plaza de San Nicolás (en el alto Albaicín), sobre el que se construyó la actual Mezquita Mayor de Granada.

También lo han hecho otros Estados como Marruecos y Malasia, así como los
denominados “donantes particulares”, los cuales han aportado aproximadamente un millón y medio de euros a la Fundación Mezquita de Granada y a la propia Mezquita Mayor, cuya construcción pudo ser finalizada gracias a la entrada en escena en 1999 del emirato de Sharjah (Emiratos Árabes), que sorprendió a Arabia Saudí–que esperaba que la Comunidad le solicitase su financiación– al aportar los aproximadamente tres millones de euros que tal finalización requería, no sin antes imponer a la Comunidad una serie de requisitos internos, entre ellos la presencia en el órgano gestor de la mezquita y de la Fundación de un representante del emirato - Jamal Salem Al Turaifi-que garantizase el “buen uso” de los fondos invertidos.

La dotación íntegramente desembolsada para la constitución de la Fundación consistió en un millón de euros, valor de la finca descrita en la escritura de constitución y en la tasación incorporada a la rectificación, más 6.012 euros, montante sumado por la Comunidad en la entidad bancaria, haciendo un total de 1,006.012 euros.

Existe también, desde el principio, aunque ha ido perdiendo fuerza con el paso de los años, una vía de financiación propia basada en la explotación económica de teterías, reposterías, perfumerías, tiendas artesanales, etc.,

Proyectos del Movimiento Murabitún en España a corto plazo

Actualmente, se tiene conocimiento de dos, ambos en Andalucía: por un lado, la construcción de un gran centro de estudios árabes en el área metropolitana de la capital granadina, concretamente en el municipio de Jun.
Por otro lado, la construcción de una mezquita en el barrio de los Bermejales (Sevilla).
Finalmente la mezquita se construirá en la Isla de la Cartuja, donde el ayuntamiento [después de que los vecinos de los Bermejales rechazaran la abdicación en el barrio], les ha cedido los terrenos.

Respecto al primero, la inclusión de un amplio complejo deportivo de uso compartido entre los alumnos musulmanes del centro y los vecinos del municipio donde finalmente se instale es un reclamo atractivo desde el punto de vista de la política local. Los primeros contactos para su construcción se han llevado a cabo con el equipo de gobierno de Jun, municipio que dispone de una parcela de unos 800.000 metros cuadrados capaces de acoger la pretendida infraestructura comunitaria pero que, por el momento, no son urbanizables, sino protegidos, según el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Granada (POTAUG).

Al igual que sucedió con la Mezquita Mayor de Granada, la Comunidad ya prevé las fuentes de financiación.

En cuanto al segundo proyecto, fue real y viable hasta las elecciones autonómicas celebradas en mayo de 2007, tras las que el reelegido Alcalde de Sevilla decidió zanjar las constantes polémicas en torno a la ubicación de la mezquita y sus fuentes de financiación, que el Partido Andalucista (PA) situó directamente nada menos que en al-Qaida.

El proyecto, valorado en más de 6 millones de euros, de los que la comunidad asegura haber pagado más de 100.000 en concepto de tasas, licencias y canon por la cesión del suelo, iba a ser financiado, en palabras de la propia Comunidad Islámica en España, por donantes particulares de muy distintas nacionalidades, incluida la española, que tienen amor por esta ciudad, cuya identidad es ocultada por la comunidad.
La constitución de la Fundación Mezquita de Sevilla, inscrita el 21 de Abril de 2005 en la Subdirección General de Fundaciones y Mecenazgo del Ministerio de Cultura, se iba a constituir en el órgano gestor de la futura mezquita, auspiciado, en cualquier caso, por el presidente de la Comunidad Islámica en España, Miguel Ángel (Malik) Ruiz Callejas, Juan Antonio Jiménez Montes y José Manuel Espinosa Cia.

Implicaciones desde la óptica de la seguridad

La Comunidad Islámica en España y el MMM presentan un importante componente antisistema, a priori legítimo, que deja de serlo en el momento en que apelan ambiguamente al uso de la violencia para alcanzar objetivos y violentar el orden político-social legal y legítimamente constituido.

En 1990, Ian Dallas –que ha declarado como válido el modelo histórico de “conquista” de los Murabitún e invitó a los musulmanes ya en 1976 a seguir un Islam de base salafí– se expresaba en los siguientes términos:

El Islam aboga por la destrucción de los estados actuales y la emancipación de las comunidades natural esa aquéllos sometidos.

La Comunidad condenó los atentados del 11-S, pero de una manera ambigua, al señalar que aunque la política estadounidense produce el sufrimiento de muchos musulmanes en todo el mundo, el Islam prohíbe matar a los que “no combaten”.

Cabe preguntarse, por tanto, para esta comunidad quiénes se insertan en la categoría “combatientes” y si resulta legítimo actuar contra ellos.

Por otro lado, la Comunidad no condenó en un primer momento los atentados de Madrid, lo que resulta especialmente preocupante por tratarse de una comunidad compuesta mayoritariamente por ciudadanos españoles y por haber costado la vida estos atentados a numerosos musulmanes.
No tardó, sin embargo, demasiado, en condenarlos, por lo que parece que esta conducta obedecía definitivamente a una desafortunada estrategia tendente a levantar revuelo y provocar en un momento especialmente traumático para la sociedad española.

Para Ian Dallas –cuyo discurso no es nada usual en el seno del Islam, por decirlo de alguna manera– la organización terrorista al-Qaida no es sino una herramienta más al servicio de Estados Unidos, al que indirectamente “sigue el juego”, y el wahabismo un movimiento de traidores incultos que propagan una doctrina que ha sido definida por algunos ulemas de la India no ya como una secta desviada del islam, sino como una secta ortodoxa del judaísmo.
Se trata de consideraciones que producen perplejidad.

Para concluir, no existen evidencias que vinculen al MMM con el yihadismo.
Se trata ciertamente de un movimiento extravagante con una retórica radical, pero –salvo para sus propios seguidores– no puede concluirse que represente una amenaza para la seguridad de la sociedad.

Fuentes: Athena Intelligence Journal

Los Murabitum

(1) La palabra árabe muraabit deriva de una raíz que significa “vincular”, “atar”, “sujetar”, “prender” y “amarrar”; un morábito es por lo tanto un hombre sujeto, vinculado y amarrado a Dios.
El concepto está íntimamente ligado a la historia marroquí y a ciertos aspectos particulares del Islam que allí se desarrolló. Recordemos que el primero y más grande de los imperios bereberes, el que fundó Marraquesh y conquistó Andalucía en el siglo XI fue de hecho el de Al Murabitum, el de “los morábitos”, conocido en castellano como el imperio almorávide.

Los almorávides o murábitos “al-murabitum” (defensores del ribbat), lejos de ser sólo unos individuos piadosos, dedicados exclusivamente a la vida contemplativa, eran considerados una especie de santos-guerreros, defensores del rigorismo religioso y la guerra santa, fundamentalitas que habían logrado crear un imperio en le norte de África dirigidos por Yusuf-Ibn Tasufin y que pretendían conquistar toda la Península y extender la Jihad.

Los Almorávides dominarán la península del 1090 al 1172, imponiendo la intolerancia y el rechazo común de cristianos, judíos y musulmanes andalusíes hacia estos beréberes fanáticos y enemigos de la cultura. Solo un hombre resistirá el avance de la Jihad: Rodrigo Díaz de Vivar; El Cid Campeador.

18.7.08

Nueva mezquita para los radicales Murabitún en la Cartuja de Sevilla

Vista aérea de la esplendida isla sevillana de la Cartuja.

El alcalde de Sevilla regala suelo en la Cartuja para una mezquita de radicales

Los Murabitún, una secta islámica de corte extremista, promueven con petrodólares árabes la construcción de la mayor mezquita de Europa

En la isla de la Cartuja se alzará la mezquita más grande de Europa.



Podrá divisarse desde todos los puntos de la ciudad de Sevilla. Con ello lleva soñando hace tiempo la Comunidad Islámica en España, entidad que no representa a un islam español unívoco, sino a una secta concreta de corte extremista: los Morabitún.

Su fundador, Ian Dallas, es un converso al islam que se declara admirador de Hitler y su movimiento se vincula con grupos de ultraderecha de toda Europa. Su representante en España, Malik Ruiz, que proclama la vuelta al islam original conquistador de Al-Andalus, es el promotor de la mezquita sevillana que en un principio el ayuntamiento quería ubicar en Los Bermejales, lo cual resultó imposible debido a la fuerte oposición de los vecinos de la zona, que se asociaron para impedirlo.

Ante la creciente impopularidad del proyecto —y las municipales de 2007 por medio—, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, decidió cambiar la ubicación y, tras negociar con los islamistas, finalmente se ha elegido una parcela de 6.000 metros cuadrados —la misma extensión del terreno adjudicado en Los Bermejales— en la Avenida Carlos III, en el parque tecnológico Cartuja 93. Allí tampoco la quieren los colectivos de empresarios sevillanos, pero el alcalde ha dicho que allí va a estar y punto.

Por adjudicación directa

La mezquita, financiada con petrodólares de los Emiratos Árabes, se beneficia de un modo de cesión de terreno directo y gratuito por parte del Ayuntamiento de Sevilla, según consta en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, número 178 de 10 de septiembre de 2004.

Desde ese momento, la Comunidad Islámica en España se hizo titular de un derecho de superficie en Los Bermejales que el ayuntamiento no podía revocar unilateralmente sin tener que retribuir a los promotores musulmanes una indemnización millonaria. Pero durante la negociación, éstos se avinieron a renunciar a la indemnización con tal de contar con una ubicación nueva que les satisficiera. Parece que la isla de la Cartuja sí les ha gustado, y ya están listos para planificar las obras sin asumir más coste económico que el derivado exclusivamente de la construcción, puesto que el suelo les ha salido gratis.
La construcción de la mezquita se estima en seis millones de euros y tendrá un minarete de 40 metros de altura.

Es cierto que la parcela tiene una calificación de equipamiento comunitario con finalidad dotacional, es decir, no lucrativo y de uso público. Cabe preguntarse, sin embargo, por qué Monteseirín decidió ceder sin concurso alguno y gratuitamente unos terrenos a una secta radical islámica, cuando sus compañeros de coalición PSOE-IU en Madrid instan habitualmente en los plenos municipales de la capital a la convocatoria de concursos libres de terrenos para que compitan en igualdad todas las confesiones religiosas, antes supuestos privilegios de la Iglesia católica.

¿Por qué lo que propone el Gobierno sevillano no vale para la oposición madrileña, tratándose de los mismos agentes? Por otro lado, la decisión del consistorio hispalense escapa del ámbito jurídico para entrar de lleno en el político o ideológico. ¿Es que el ideal laicista sólo se aplica en peticiones de suelo católicas? ¿Es acaso su granito de arena a la Alianza de Civilizaciones?

Los Bermejales, unido contra la mezquita

Para la Concejalía de Urbanismo de la corporación sevillana, el asunto de la mezquita se convirtió en un infierno desde el momento en que los vecinos de Los Bermejales decidieron que allí no se iba a construir un templo que pudiera acoger y propagar el fundamentalismo islamista. Constituyeron una asociación, Bermejales 2000, que planteó un conflicto jurídico con el ayuntamiento hispalense hasta lograr del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía una suspensión cautelar del proyecto en abril de 2006. En diciembre de 2007 interpusieron otro recurso —aún en trámite— por hallar aplicaciones retroactivas del Plan General de Ordenación Urbana, que es posterior a un acto administrativo relativo al uso de los centros de culto.

Denunciaron que el consistorio se estaba enfrentando a los intereses de los vecinos por los que tiene el deber de velar. Gracias a la tenacidad de estos conciudadanos, el alcalde, preocupado ante la impopularidad de un proyecto enquistado, anunció al fin su deseo de "revisar y redimensionar" la ubicación de la mezquita. Lograron su propósito.

J. B. Los Morabitún aspiran a realizar una gran obra religiosa en Sevilla que sea el emblema de su presencia y el símbolo de una vitalidad renovada. Aunque el proyecto habrá de diferir respecto de su planificación primera en Los Bermejales, la intención es que el resultado sea el más parecido posible a lo proyectado desde el principio. Aspectos irrenunciables para los promotores son la sala principal para la oración (de unos 600 metros cuadrados), la biblioteca, los patios, varios jardines y estancias de uso polivalente.

El proyecto incluye un minarete cuya altura máxima debe respetar los límites estipulados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pero a buen seguro apurará dichos límites hasta el máximo, porque la idea es que la construcción resulte lo más visible posible. Es una cuestión simbólica. Su orgullo islámico se mirará en la altura de la torre de la oración como en un espejo y reconocerá en ella la referencia de un lugar propio, familiar.

Habrá sevillanos a los que su visión, por el contrario, produzca inquietud más que excitar los deleites del multiculturalismo. Por ejemplo, a la Confederación de Empresarios de Sevilla y el Círculo de Empresarios de Cartuja 93, que tendrán a la mezquita por vecina. Sin embargo, a Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de la capital hispalense, la actitud de sus conciudadanos empresarios le parece incomprensible, y en una entrevista a la agencia Efe explicaba sus razones para desechar tales reservas:
"Hay gente muy relevante a la que le cuesta el cambio, que ven las reformas como una amenaza, las novedades como un riesgo y los cambios como la posibilidad de perder su statu quo". Para completar el silogismo habrá que dilucidar si la apertura de un centro de culto islámico a cargo de una secta extremista que reivindica el islam primitivo de Almanzor y sus huestes, representa verdaderamente una innovación o bien una amenaza a secas.

El hecho es que el Ayuntamiento de Sevilla, molesto por la demora de varios años que arrastra el proyecto, desea agilizar al máximo los trámites —es la Administración autonómica quien debe cederle obligatoriamente el terreno para uso dotacional al consistorio—, con el objetivo de que antes fin de año comiencen las obras. La Concejalía de Urbanismo ya está en conversaciones para avanzar el proceso y Monteseirín ha declarado que "no habrá ningún problema", porque la mezquita cumple todos los requisitos recogidos en el PGOU.

Fuente: Jorge Bustos
La Gaceta.es

16.7.08

Una secta integrista islámica se asienta en Granada

Los Morabitún, relacionados con gruposde ultraderecha, planean levantar en Sevilla la mezquita más grande de Europa

Patio de la mezquita de Granada
Granada. La secta radical islámica Al Morabitún está emprendiendo una expansión de ámbito mundial, tomando como punto de partida su mezquita en la ciudad de Granada, inaugurada en 2003 gracias a la financiación millonaria del Emirato Árabe de Sharjah y otros países musulmanes. El movimiento, que aspira a la reinstauración en España del califato de Mahoma, ha convertido su templo en el barrio granadino de Albaicín en una de sus principales bases de operaciones, y tiene planes para levantar en Sevilla la mezquita más grande de Europa. Además, los Morabitún han creado comunidades en San Sebastián, Mallorca, Tarragona, Orense y Madrid.

Unos 200 fieles, la gran mayoría conversos nacidos en España, acuden regularmente al templo de Granada y siguen a rajatabla las órdenes de su líder y fundador, Ian Dallas, que actualmente reside en Johannesburgo (Sudáfrica).

Dallas ejerce sobre sus fieles de todo el mundo (están presentes en México, Argentina, Estados Unidos, Nigeria, Malasia, Australia y Turquía, entre otros países) un gobierno personalista y excéntrico, que hace aún más peligrosos los postulados de la secta. Ha llegado a proponer la creación de un alto mando militar musulmán, para consensuar estrategias y reimplantar la época del califato.

Los expertos consultados descartan en estos momentos que los seguidores del movimiento puedan pasar a la acción y convertirse en potenciales terroristas, pero sí valoran preocupantemente las proclamas radicales de su líder, los contactos de la secta con grupos de ultraderecha (con los que comparten el odio a los judíos) y el proselitismo activo que practica en los países en que se asienta.

La continua captación de fieles contrasta con su aislamiento militante, hasta el punto de que muchos musulmanes ni siquiera los reconocen como tales. Actualmente, la secta no forma parte de ninguna de las dos asociaciones islámicas oficiales de España, Feeri y Ucide. El aislamiento de los acólitos de Dallas también se traduce en la no escolarización y no vacunación de los niños de sus comunidades, entre otros problemas.

Para su expansión, la secta ha contado con el respaldo directo de Emiratos Árabes Unidos y, especialmente, del Emirato de Sharjah (más de 3 millones de euros). Otros países árabes, como la Libia de Gadafi, financiaron la mezquita de Granada (sólo el suelo costó 1,5 millones), prestan apoyos esporádicos a los Morabitún y mantienen relaciones fluidas con Dallas. Destacan las conexiones de la secta con Marruecos (curiosamente, el grupo considera al reino alahuí el referente al que deben aspirar los estados musulmanes). En julio del año pasado, una delegación de Mohamed VI se desplazó a Johannesburgo para entrevistarse con el jefe del movimiento.

José María Olmo
La Gaceta

3.9.06

Conversos españoles, la vida de los nuevos moros.


La pesadilla era un brochazo negro. Así la recuerda Zacarías Maza un cuarto de siglo después. Un agujero oscuro y ominoso en el que intuía muchas puertas cerradas y sólo una abierta, enmarcada por un foco de luz, como algunos enfermos dicen que atisban el final.

El ensueño angustioso se le repetía a menudo en aquella época de desasosiego en la que este hombre se ganaba el sueldo como profesor en Córdoba y lo gastaba en viajes por Marruecos, Egipto, Oriente Próximo o el Sahara, donde enseñó un curso.

Así, entre noches de mal dormir y dudas existenciales, con el impacto visual de la vida en el desierto, «la felicidad sin nada material», un día Zacarías escuchó la llamada a la oración procedente de la mezquita de la plaza cordobesa de Colón. Entró. Preguntó por el imán. Y lo soltó: «Quiero hacerme musulmán».

Aquel moro nuevo es hoy el imán de la mezquita de At-Taqwa, en el bajo Albaicín de Granada, ciudad en la que residen alrededor de veinte mil fieles de Alá, incluidos algunos miles de conversos.
Un español dirige la vida religiosa de uno de los núcleos musulmanes más importantes de España, lo que ilustra un cambio social que a veces chirría como un gozne sin grasa. Un estudio publicado en enero de 2006 por el Observatorio Andalusí decía que en España había entonces un millón cien mil musulmanes.
Otras fuentes que suman los residentes registrados (879.000) más los irregulares elevan esa cifra hasta cerca del millón y medio. Y entre ellos, un número relativamente pequeño de conversos, que sin embargo dirigen organizaciones, abren templos.

Riay Tatary Bakry, presidente de Unión de Comunidades Islámicas de España, habla de entre 5.000 y 10.000 conversos, o de 68.000 si se suman los hijos de matrimonios mixtos.

Zacarías (o Zakaria, en árabe) no ha sustituido su nombre cristiano en el registro, pero otros sí lo han hecho, para hacer la mudanza sin rastro del pasado.
Hizo las maletas, se trasladó a Granada con su mujer, que también se reconoció en la nueva religión, y estudió tres años en la Universidad de la Meca, Arabia Saudí. Pertenece casi a la primera generación de nuevos musulmanes españoles.

Rosa María Rodríguez Magda, filósofa y escritora, autora de «La España convertida al islam», recuerda que «en los años 70, el escocés Ian Dallas (Abdelkader as-Sufí al-Murâbit), fundador del movimiento Morabitun, desarrolló una amplia labor de difusión en España.

Tras la muerte de Franco creó comunidades islámicas Morabitun, la primera en Córdoba, la "Sociedad para el retorno del islam a al-Andalus". Aquella avalancha de conversos incluía a jóvenes de la izquierda, de la contracultura, hippies, ex sacerdotes.

En 1983 muchos de los adeptos habían abandonado, y formaron otro movimiento, a la postre más sólido, que daría lugar a la Junta Islámica, la revista Verde Islam y a Webislam.com».

Audalla Alberto Conget, secretario de la Junta Islámica de España y miembro del consejo de redacción de Webislam, nació en Zaragoza hace 47 años en una familia de tradición católica en la que no faltaban las vocaciones, misioneros y sacerdotes. «Me interesaba mucho lo trascendente, al mismo tiempo que sentía que no tenía paz en el corazón, que no veía la vida clara.
Estuve en un monasterio cisterciense de Soria, donde tuve una experiencia fuerte de encuentro: en Dios estaba mi paz. Hice el noviciado, conocí a la que sería mi esposa, trabajé con la Iglesia en los pueblos, pero no terminaba de poner todo en su sitio. Mi esposa había viajado a menudo a Turquía, quizá una pista. Y un día, mucho después, encontré un Corán. Fue una revelación. En 2000 pronuncié la shahada: no hay más Dios que Alá, y Mahoma es su mensajero».

La «reversión» de Mansur

Alberto Conget escribió una carta a Su Santidad Benedicto XVI en torno a la polémica del rezo en la mezquita de Córdoba. «No alberga la intención de crear ningún tipo de alarma -le decía-, y el propósito que nos animaba no es el de apropiarnos de ese bendito lugar, sino el de haber llegado a propiciar en él un espacio ecuménico singular y único (..) en el camino de la paz».
El forjador de la propuesta, Mansur Escudero, presidente de la Junta Islámica de España, no vio la luz de forma súbita mientras se caía de un caballo, como San Pablo. Su caso fue largo, un proceso de búsqueda que duró años y que al culminar le dio la paz. «A los llamados conversos no nos gusta ese término, porque lo entendemos como una reversión.
El islam es el estado natural del hombre», asegura este psiquiatra, discípulo de Castilla del Pino, afincado en Almodóvar del Río (Córdoba).

Mansur nació en Málaga, en una familia muy católica, y como muchos de los musulmanes españoles, se educó en un colegio religioso. En el San Estanislao de Koska, de la Compañía de Jesús, estuvo interno siete años. En su infancia y juventud recibió todos los sacramentos: bautismo, penitencia, eucaristía, confirmación y, más adelante, el matrimonio. «El catolicismo tiene elementos muy interesantes, como la visión de un Dios único, pero en la práctica está estructurado de una forma que contradice los principios del propio cristianismo», opina.

Tras la «desilusión», halló el islam. «Lo estudié, conocí a los musulmanes, entendí que esa forma de vida satisfacía mis necesidades espirituales». Pronunció la shahada hace 30 años, y Francisco se hizo llamar Mansur, «al que Alá le dio la victoria». En el islam, dice, ha aprendido a amar la figura de Jesús. «Se le reconoce con el mismo rango que Mohammed como mensajero y profeta».
Muchos de los conversos españoles procedían de la izquierda política, y algunos de ellos militan de forma notoria en IU o el PSOE.

En estas ocasiones suele citarse a la socialista Jadicha Candela, cuñada de Joaquín Almunia, y a su hija Yamila, abogada. «En general la izquierda ha visto con mayor cercanía a los movimientos islámicos», según Rodríguez Magda. «El renacer del islam en España está en su origen ligado a grupos contestatarios y nacionalistas, sobre todo en Andalucía, pero también en el País Vasco -añade-.

Así, por ejemplo, en 1978 nace el Frente para la Liberación de Andalucía (FLA), que aglutina diversas facciones escindidas de movimientos de izquierda, nacionalistas y activistas libertarios, principalmente el PSUA (Partido Socialista Unificado de Andalucía) e INA (Izquierda Nacionalista de Andalucía).

Del FLA surgirá el grupo de nuevos musulmanes fundadores en 1980 de la Yama'a Islámica de al-Andalus, que promovió la creación de la asociación política Liberación Andaluza para presentarse a las autonómicas andaluzas de 1986. Se disolvió en 1989, cuando algunos de sus componentes lanzan el Frente Andaluz de Liberación. El mayor logro de la Yama'a será la creación de la Universidad Islámica Averroes en Córdoba».

Los conversos dominan hoy la Junta Islámica y la radical Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, que pretende «recuperar» el patrimonio musulmán en España.
En cambio, en el Consejo Consultivo nacional de la Unión de Comunidades Islámicas, compuesto por 25 personas, sólo hay un converso. Es una de las muchas diferencias que les separan.

En general, los expertos hablan de una tendencia moderada entre los españoles de Alá, aunque Alberto Conget, en su carta a Benedicto XVI, reconoce que «hay hermanos en el islam que pervierten el mensaje expresado en la Revelación Coránica y muestran las trazas patológicas a las que están expuestas todas las religiones».

Otro converso, Emilio Monedero (islamparatodos.com), añade: «Hay conversos radicales, extremistas y demás "chalados", que entraron al islam por "snobismo" y se han metido en sectas islámicas. Afortunadamente ya recorrí muchos caminos y hoy me complace ser un musulmán moderado, conocedor de mi filosofía de vida, que para mí es la que me lleva a la senda de la felicidad». Ha peregrinado dos veces a la Meca, tiene 38 años y da clases de Biología y Geología en Valencia.

Abdallah Imran también estudió en un colegio religioso. Entonces, este trianero se llamaba Joaquín Martín Fernández, un joven con inquietudes sociales e ideas revolucionarias. En 1981, a los 26 años, y después de una serie de peripecias por África, alguien le dio un Corán. Ramón García Pasero, jugador de un equipo ceutí de la Primera División estatal de balonmano, se educó con los salesianos y asistió a cursos del Opus Dei. «Siempre he estado muy cerca del hecho religioso. El islam resolvió mis dudas», afirma.

Guadalupe Pereira Bueno, profesora de Secundaria nacida en Melilla y residente en Ceuta, cambió de religión tras su unión con un enfermero marroquí al que conoció en Madrid en un curso de verano. «Al principio me convertí un poco presionada por el ambiente, pero con el tiempo me convencí y he experimentado una evolución». De eso hace veintidós años.

Vicente Mota Alfaro, 31 años, casado con una francesa de origen árabe, con tres hijos, es el imán de la mezquita del Centro Cultural Islámico de Valencia. Otro creyente de misa y evangelios que mudó su piel. Hoy es Mansur. «El episodio de la crucifixión, cuando Jesús dice "Dios mío, por qué me has abandonado", me echó para atrás.
El Jesús que había conocido en los Evangelios no era el de la cruz». Su cataclismo personal duró un año, a los veinte. Flirteó con los Testigos de Jehová y otras confesiones, hasta que un día de charla con un conocido intuyó otro mundo. Leyó el Corán. Aprendió en el Instituto Europeo de Estudios Islámicos, en Château-Chinon (Francia), y hasta hoy, donde se reconoce «exótico» para los musulmanes (un imán español) y para sus vecinos.

Con información de Carmen Echarri (Ceuta) y Luis Miranda (Córdoba). El título de este reportaje recrea el libro «Párrafos de moro nuevo», escrito por el converso Hashim Ibrahim Cabrera.

14.3.04

La gran mezquita del Albaicín

Inauguran mezquita en España financiada por países que persiguen a cristianos

Con al apoyo financiero de algunos países musulmanes, que persiguen al cristianismo en sus territorios, esta semana se inauguró la gran mezquita del Albaicín, en medio de controversias en torno a la reciprocidad de la libertad religiosa en España y los países musulmanes.

Según el periodista Pedro Canales, “el centro religioso musulmán ha sido objeto durante los 22 años que ha demorado su construcción, de numerosos debates y polémicas. Su apertura es una señal inequívoca de la tolerancia cristiana de España, que no tiene equivalente en el mundo islámico”.

Canales sostiene que “el proyecto de la mezquita del Albaicín fue pilotado por el movimiento islámico 'Al Murabitun', un grupo fundamentalista de oscuras intenciones organizado por un jeque escocés de nombre Ian Dallas y de adopción Abdelkader.
El Murabit e integrado por un grupo de españoles conversos algunos de los cuales se dejaron ver en Chiapas intentando 'islamizar' a los indios rebeldes contra el poder central mexicano”.
“Aun así, –continuó– las autoridades españolas haciendo gala de una permisividad sin parangón permitieron a la Comunidad Islámica en España 'Al Murabitun' finalizar el proyecto con los fondos provenientes de Marruecos, Malasia, Libia y sobre todo el emirato de Sharja, uno de los integrantes en la federación de los Emiratos Árabes Unidos (EAU)”.


Refiriéndose a la nula reciprocidad sobre la tolerancia religiosa entre España y los mencionados países musulmanes, Canales explicó que “en ninguno de los países que han aportado los cuatro millones de euros que ha costado el proyecto existe esta misma tolerancia. En Marruecos, como en los Emiratos, un converso al cristianismo puede ser condenado a muerte. El Islam no permite a sus fieles abrazar otras religiones”.

Por ejemplo, “hace años en la ciudad marroquí de Nador fueron sentenciados a muerte un grupo de marroquíes bahais, que sólo pretendían lograr un sincretismo entre cristianismo e Islam”, agregó.

Asimismo, el analista afirmó que “la susodicha tolerancia de la que hacen gala las autoridades marroquíes es sólo de culto para los extranjeros residentes, americanos, ingleses, españoles o franceses, pero en absoluto es algo que pudiéramos llamar libertad religiosa”.

“En los países musulmanes las comunidades cristianas, a menudo órdenes religiosas, curas, hermanos y monjas, son bien recibidas para ocuparse de leprosos, enfermos de sida, pobres, desahuciados o bebés abandonados, pero incurrirán en las penas máximas del Código Penal si se les ocurre hacer proselitismo”, resaltó.

Más adelante, refiriéndose al proceso del proyecto de la mezquita, Canales indicó que “a principios de los años 80, 'Al Murabitun' compró un solar en lo alto del Albaicín, frente a la Alambra”, con el objetivo de construir una mezquita más alta que la iglesia que conmemoraba la toma de Granada por los Reyes Católicos y la derrota del reino nazarí, que simbolizara una “reconquista espiritual de Al Andalus”.

Ante ello, veinte años después de iniciarse el proyecto, las autoridades españolas, mostrando una madurez en el entendimiento de la libertad religiosa, aceptaron la mezquita, aunque sin aceptar que la mezquita sea más alta que el campanario de San Nicolás.

Luego, el movimiento “Al Murabitun”, establecido en Granada, pidió ayuda al rey Hassan II de Marruecos y a los Emiratos Árabes; teniendo como respuesta un discreto sostén.

Además, Canales afirmó que “a mediados de los 90, cuando la crisis financiera para la construcción de la gran mezquita del Albaicín era más aguda”, varias comunidades junto con asociaciones de estudiantes musulmanes y algunos movimientos del Islam político presentes entre los universitarios “aceptaron sumarse al movimiento de 'Al Murabitun' siempre que la gestión de la futura mezquita fuese colectiva”.

Finalmente, el analista español explicó que “el movimiento del jeque escocés quería acaparar el proyecto, pero al final tuvo que aceptar la colaboración de los otros grupos, lo que permitió convencer al sultán de Saryaj, Ben Mohamed Al Qasimi, para que diera los tres millones de dólares que se necesitaban para finalizar el proyecto”, con la condición de formar una Fundación Mezquita de Granada que presidiera el converso Malik Abderramán Ruiz.

Ver: Una secta integrista islámica se asienta en Granada

Mezquita de Granada - Llamamiento a la Oración


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